Prompt 8: What if...

Palabras: 638


¿Qué habría pasado si Keith se hubiera quedado en casa esa tarde? Convaleciente, dramático y flojo. Probablemente la oportunidad de su vida jamás se le hubiera presentado, es que cómo iba a saberlo si él quería terminar la tercera temporada de Vikings y olvidarse del mundo; pero claro, Takashi tuvo que meter su nariz donde no le llamaban y le dejó la bandeja de mensajes atiborrada del mismo simple enunciado: "no hay cereal, compra, por favor". Bueno, Superman tenía sus trucos para hacerlo abandonar la cama, debía admitirlo. Como sea, Keith estaba en el mini súper a dos cuadras de su edificio, enfundado en unos pijamas de Spiderman que conservaba desde que era un niño y con el cabello enmarañado. Si alguien, díganse Lance o Katie, lo viera en esas fachas la burla le duraría hasta que hiciera algo peor o hasta que un meteorito se estrellara contra la Tierra; veía con más probabilidades de éxito la segunda opción.

Cargaba con un galón de leche deslactosada, una caja de galletas con chispas de chocolate, el dichoso cereal fitness de Shirogane y un paquete de papel higiénico. Prácticamente era el ser menos atractivo del planeta y el cajero que le atendió era el Adonis de la mismísima Mirra: alto, obviamente guapo, cabello largo y lacio, piel resplandeciente, guapo, dientes perfectos, voz seductora, guapísimo; le preguntó si lo que traía era todo lo que iba a comprar y Keith casi le suelta un «no, ¿cuánto cobras?» pero se arrepintió al segundo, traicionado por su propia calentura, qué maleducado. Leyó "Lotor" en el pequeño gafete del muchacho y el nombre se le antojó demasiado acertado; respondió a la pregunta por fin y el resto de su compra transcurrió con normalidad. Recibió el cambio, agradeció y salió por la puerta con tranquilidad, pensando en qué tan tarde llegaría Shiro esa misma noche, probablemente su jefe lo arrastrara a alguna parte, alegando que Superman le podría conseguir una cita. ¡Al carajo! Sostuvo con toda su cordura la bolsa de plástico en la que sus galletas se hicieron polvo por los bruscos movimientos que provocaron sus zancadas, casi derriba a alguien que iba saliendo del mini súper y se metió en la fila, frente a un sujeto con cara de pocos amigos.

—¿Me das tu número? –Le gritó al cajero, quien le miraba con los ojos bien abiertos. Jadeó cuando el muchacho sonrió de lado, soltando una breve risa y, con sus dedos largos, rasgó el trozo de un post-it que descansaba sobre la caja registradora.

—Mi turno termina en veinte minutos, –le dijo, Keith conteniendo la respiración cuando el tono de voz de Lotor le erizó todos los vellos del cuerpo–, si te das una ducha tal vez hagamos algo hoy. –Finalizó, riendo otra vez y extendiéndole el pedazo de papel con diez dígitos escritos a prisa.

Keith asintió, tomando el papel y admirándolo como si fuera un tesoro mundial. Fue hasta que el sujeto detrás suyo carraspeó y Lotor rió que volvió a la realidad. —Nos vemos en veinte. –Dijo, escueto como siempre, antes de dar media y salir del establecimiento por segunda vez.

Mientras camina a casa recuerda con claridad las veces que Lance le ha dicho que hacerse el difícil no le traería nada bueno, pero es que, la sonrisa de Lotor que alcanzó a ver de reojo antes de irse le decía lo contrario. Tal vez hacerse el difícil no funcionaba con los pececitos que Lance se dedicaba a pescar (por no decir que era lo único que podía cazar), pero sí funcionaba con los peces grandes. Keith no estaba seguro de que Lotor fuera un tiburón, o si los tiburones eran peces.

Envió un mensaje rápido al número.

No tomo duchas de menos de veinte minutos, acostumbrate bebe.

P. D: no seas un numero falso, por favor


Como se habrán dado cuenta (¿a quién engaño? Nadie leyó hasta aquí) este es el principio de todo. ¿Por qué decidí escribirlo así? Es un misterio.

Quería algo sencillo, un poco de relajo, un desestrés, y la verdad es que terminé más estresada que con mis exámenes. Fue divertido, sin embargo, porque nada tenía que tener sentido.

Al final, estoy satisfecha con esta locura. Fue un martirio pero valió la pena. Además, es el OoC más grande de la historia así que Me Da Igual.

Muchas gracias si leyeron hasta aquí. Bye bye~