-Esa mujer no me da buena espina.

-Ni a mi.

Ambas llegaron a la misma conclusión, esa sonrisa que se veía amistosa no ayudaba en nada para mejorar la confianza que podrían sentir por esa extraña mujer.

-Bueno, no tenemos de otra. Aunque si me dieran a escoger si quedarme aquí o afuera, preferiría aquí. ¡Hasta mañana!.- en cuanto Edythe puso la cabeza en la almohada se quedó profundamente dormida.

-Bueno que se le va hacer. Al menos la vista del cuarto está bellísima.

Alice tomo su libreta de dibujos y comenzó por hacer un boceto del paisaje que tenía desde su ventana, la luz de la luna bañaba a los pinos creando una hermosa combinación de verde y azul. En ese momento un chirrido se escucho.

-¿Eh?.- la puerta estaba entreabierta.- oh vaya se debió de haber abierto por alguna corriente de aire, aunque no puedo negar que se escucho algo tenebroso.

Cuando se estaba levantado de la cama, unas extrañas lanzas entraron por la abertura de la puerta y se enterraron en su armadura.

-¡Ah!.- Aunque no podía sentir dolor alguno, no pudo evitar dar un pequeño grito.

-¿Ah, eh? ¿Que pasó? ¡A-Aly!.- despertó de golpe y apenas recupero la conciencia corrió hacia su hermana, pero alguien rompió y entro por la ventana y la pateo de lleno en su costado izquierdo haciendo que volara hasta la pared contraria.- Aaggh.- un crujido proveniente de sus costillas se escucho.

-Tch parece que está mocosa sera más difícil de lo que parece.- la voz provenía de una mujer parada en la puerta. Tenía un largo cabello color negro y una esbelta figura envuelta en un vestido negro, atraves de su escote se podía ver un muy inusual tatuaje. En sus manos había unas extrañas y largas uñas... Era lo que estaba atravesando el armadura de Alice.- Tal parece que aún con la droga es capaz de moverse.

-¿Quienes son y que quieren?.- preguntó entre jadeos Edythe.

-¿Y eso que importa? Si pronto vas a morir, es un desperdicio decir nuestros nombres.- Un chico que parecía ligeramente mayor que ella le contesto bañado en la oscuridad, cuando logro verle un poco mejor se dio cuenta que tenía un alocado cabello negro, vestía un top y unos pantalones cortos del mismo color, en su muslo derecho llevaba el mismo tatuaje que la mujer.

-Oh, lo siento pero no pienso dejar que me maten unas personas con tan malos modales.- Edythe choco las palmas y tocó el suelo. Una pared apareció y le dio en la mandíbula al chico.- ¡Aly!

Edythe se paro y cargó con todo hacia la mujer. Ella lo esquivo, pero no se dio cuenta que la cabeza de acero de Alice iba directo a ella.

-¡Vámonos!

Ambas salieron corriendo de la habitación lo más rápido que pudieron, si eran personas normales, les tomaría tiempo recuperarse de esos golpes. Cuando iban a bajar las escaleras, Edythe sintió un horrible dolor en su cuerpo y perdió la fuerza en las piernas cayendo por la escalera.

-¡¡Edy!!.- Alice corrió para auxiliarla, pero las cuchillas de aquella mujer bloquearon su camino .- ¡No puede ser!, Ese golpe tenía que haberla noqueado.

Mientras tanto, en el piso Edythe vio como era acorralada su hermana, intento ponerse de pie pero su cuerpo no la obedecia.

-No intentes levantarte mocosa.- el chico se veía completamente intacto.- oh, y sobre el golpe que me diste.- una patada voló directamente al costado de Edythe.- no te perdonare por tener la sangre de ese maldito hijo de perra.

-¡Gah!

-¿Cuántas costillas tienen los humanos? Umm ¡veamos cuántas te quedan después de romperlas todas!.- comenzó a hacer presión sobre ella y a patearla constantemente.

-Oye Envy, no tienes que matarla, ¿recuerdas?.- una voz se escucho pero no se veía por ningún lado a nadie.

-Ya se, ya se, no tienes que recordarmelo Pride.

Cargo a Edythe en el hombro sin importarle si esto la lástimaba. Alice se dio cuenta del movimiento de "Envy" y para evitar que se llevarán a su hermana, dibujo un círculo de transmutación en el suelo e hizo que este se rompiera bajo sus pies. Salto de entre los escombros y fue directo contra él.

-¡Alto ahí!

Envy la esquivo para evitar que cayera sobre él cosa que Edythe aprovecho ya que en la pared cercana habían unas espadas empotradas, reunió todas sus fuerzas en su brazo izquierdo para tomarla y enterrarla en el hombro de Envy. Este la avento al suelo y Alice corrió para cargarla y salir corriendo por la puerta principal... Pero ahi estaba de pie Dante.

-¡Que bueno que está bien, Dante-san!.- le grito Alice.

-No dejaré que mis contenedores se escapen, no ahora que las he encontrado.- una sombría aura la rodeaba por completo, se veía siniestro su bello rostro de jóvenes fracciones.

-Dante-san, ¿De que hablas?

-Hohenheim

-¡¡!!.- Ambas se sorprendieron al escuchar aquel nombre... Si, pertenecía a su padre desaparecido hace 10 años.

-Ese hombre... Destruyó mi vida, mi mundo, mi todo, ¿Porque? Para irse con una maldita zorra y engendrar dos miserables mocosas...- las miro con desprecio.- Aunque no puedo negar que son perfectas para mí venganza.

-¡¡NI CREAS QUE DEJARE QUE ME UTILIZES PARA ALGO DESPUÉS DE LLAMAR ZORRA A MI MADRE!!.- Edythe se retorcio para juntar sus palmas, convertir su brazo en una lanza, lo arranco y lo lanzó directo al cuello de Dante.

Antes de que pudiera tocarla una sombra negra con una forma semejante a una cuchilla apareció delante de ella para protegerla.

No podemos ganar... No mientras mi hermana este tan mal herida y sin su brazo, no podrá hacer nada.

Desesperada por la situación, Alice salió corriendo hacia la ventana mas cercana y la atravesó.

-¡¡VAYAN POR ESAS MALDITAS NIÑAS!!

-Dante-sama... Acaso no recuerda que ellas son importantes. Si algo les pasa tendremos problemas con Padre, el trato era que después de utilizarlas como sacrificios, les entregaría sus cuerpos para hacer lo que usted quiera con ellas. Lo que tenía que hacer era encerrarlas para atraer a los demás sacrificios.

-¡¡!!, Lo había olvidado... Bueno no importa, ya tendré tiempo de hacer sufrir a Hohenheim...

¡¡Gracias por seguir conmigo en esta loca historia además de votar por ella!!.

¡Bye bye!