"Cambios, realidades y dificultades O Sirius niñera, muggle".

Disclaimer: lo de siempre. esto no se hace por dinero, si lo hiciese, definitivamente, NO lo publicaría aquí. Harry Potter & relates son propiedad de J.K Rowling, Bloomsberry, Scholastic, Warner Bross. Etc.

Capítulo VII: Nuevas situaciones, nuevos problemas.

Katty, cargando a Harry en brazos, llegaron a la casa de Sirius; que al igual que la casa de Ayame, era una casa típica de los suburbios de Londres con la diferencia que la casa de Sirius tenía una bonita cerca blanca en el antejardín (N/A: no pregunten.).

Suavemente, Katty despertó a Harry y lo bajó para poder abrir la puerta y entrar a la casa, eso hizo y ambos entraron a la casa.

- Tía tati- dice el pequeño aún un poco dormido.

- ¿Si, mi amor?- dice la bella Katty.

- Quedo un elato- dice Harry

- Pero y Siri. de acuerdo, vamos a comprar. pero espero un momento. Harry es invierno ¿puede ser una barra o un chocolate caliente- le respondió la niñera.

- elato- Harry hizo pucherito.

Katty no pudo resistir -De acuerdo. vamos-.

- ¡eee!-.

Ya en la heladería más cercana.

- ¿Qué helado quieres Harry?-.

- ete de totoate-.

- ¿Chocolate?-.

- Tip.-.

Así se quedaron Katty y Harry tomando helados en la gelatería.

De vuelta en la casa de Sirius.

Sirius iba pensando, mientras caminaba por la esquina de la calle donde quedaba la casa y cargaba con cuidado los documentos que Katty le había pedido.

- "Me pregunto si a Katty le habrá ido bien con Harry. que bueno que ya voy llegando, me he demorado de más. creo que no debí darme tantas vueltas para evitar que alguien me siguiera hasta la casa."-.

Sirius abrió la puerta de la cerca y se aproximó a la puerta de entrada. Abrió la puerta y entró.

- Harry. Katty, llegué.- exclamó mientras pensaba "Demonios que raro suena eso. Susan. como te extraño", su cara cambió al decir lo último pero tan solo movió su cabeza y todo volvió a la normalidad, finalmente se dirigió a la salita.

Abrió la puerta de la sala y entró. -Katty. no, no están.- caminó hacia la próxima habitación. -¡Qué no están!- exclamó y su cara fue pasando por diferentes colores, los cuales representaban los diferentes estados de ánimo, desde sorpresa, ira, negación, hasta la ira y la desesperación- ¡Katty.! ¡Harry! ¡Dónde demonios se metieron! ¡No es gracioso!- gritó y corrió abriendo cada una de las habitaciones de la casa. Gritaba de vez en cuando y seguía buscando; tardo bastante, pero buscó en el patio, en los muebles, debajo de las camas y cuando volvió al punto de partida, o sea, a la puerta de entrada, se apoyó en una pared y comenzó a hablar solo.

- ¡Harry! Y si dejé a mi pequeño sobrino con una potencial asesina, o una traficante o peor ¡Una mortifago! ¡Mortifagos! ¡Haaaaaarrrryyyyy! ¡De qué demonios sirvieron tantos sacrificios si a la primera salida dejé a mi sobrino con el enemigo! ¡Con el enemigo! ¡Qué clase de tutor soy, perdí a mi ahijado más rápido que lo que tarda decir Quidditch!- Sirius había revisado cada rincón de la casa y entre tanta lamentación, más, estar recargado en la pared, y sumado con como se había cansado bastante con la búsqueda el resultado fue que se fue cayendo por la pared hasta quedar sentado en el piso.

Mientras en la heladería.

Katty seguía viendo como Harry, más que tomar helado le convidaba a su cara, a la mesa, al piso, a las manos, y como pronto el niño al que por accidente cuidaba ese día se había convertido en un completo chocolate viviente.

- Creo que definitivamente te gustó el helado ¿No Harry?- "Suerte que le habñia sacado la chaqueta antes de comer" pensó la muchacha.

- Tip-.

- Mmm. Qué bueno... oye Harry, por seacaso. ¿Cómo encontraste a Ayame?- .

Harry contrajo el rostro de manera que se notaba lo que le había asombrado la pregunta de Katty -no té- le contestó.

- Mmm.- Katty se rió para ella misma al ver el estado en que estaba Harry -¿Qué te parece si te limpio y vamos a casa?-.

- Bueno- le contestó el pequeño.

- OK, entonces vayamos al baño- Katty levantó a Harry y lo llevó al baño para limpiarlo.

- Harry ¿Me pregunto cómo quedaste tan sucio? Bueno. no importa te ves lindo- y así con cuidado y paciencia de parte de Katty, la cara de Harry pasó de ser un chocolatito viviente al niño que era.

- Disculpa, pero tu hijo se ve muy lindo. ah, hola Katty ¡No sabía que tuvieses hijos!- dijo una chica que estaba detrás de Katty.

- Hola.- dijo Katty con desgano, esa pregunta ya la estaba empezando a aburrir -No es mi hijo. soy su niñera. temporalmente.

- Si. claro, lo que tú digas.- le reclamó la otra chica.

- Pero. si es cierto-resopló Katty.

- ¿Cómo te llamas pequeñín?- le preguntó la chica a Harry.

- Hady- le respondió el pequeño.

- ¡Qué lindo! Me dan ganas de apretarlo hasta asesinarlo- exclamó la chica entusiasmada.

- Aléjate de él.- resopló nuevamente Katty.

- ¿Por qué si no es tuyo?- preguntó la chica.

- Quizás y sólo quizás porque lo estoy cuidando y no creo que a Sirius. digo. su tío le vaya a gustar que tú lo mates- musitó Katty medio histérica.

- Así que te gusta el tío del niño, cucurrucucu. Katty- canturreó la chica.

- ¿Qué no sigas estupideces?- gritó Katty.

- Bueno, yo sólo decía- se mofó la chica.

- Pues no digas estupideces- volvió a gritar Katty.

- Creo que mejor me voy, mientras aún sigo viva. Adiosin, los veo luego.- se despidió la chica y salió del baño.

- Es simpática, pero hay veces en que cualquiera quiere matarla. como sea. listo Harry- y levantó a Harry para salir del baño.

- ¿Qué te parece si nos vamos ahora?- le preguntó cuando llegaron a la mesa.

- Tip- le respondió Harry.

- Ok-.

Katty pagó por la cuenta y con Harry se dirigieron a la casa. Después de caminar el trayecto a la casa de Sirius, Katty se topó con la conocida cerca de la casa, la abrió y entró a la casa.

Al abrir la puerta, se encontró con un cuadro, poético, por decir lo menos, ahí estaba Sirius, sentado, apoyado en la muralla, mientras lloriqueaba igual que un bebé por quien-sabe-qué-cosa, pero aún así Katty se preocupó, ya que, obviamente no se había percatado de que alguien había entrada.

- "Seguramente, algo grave pasó" Sirius ¿Qué sucede? ¿Estás bien?- preguntó Katty.

Sirius, lentamente, y sin creer lo que escuchaba; ya había maquinado tantas situaciones en su cabeza, muchas, menos, una donde Katty viniese con Harry en brazos, levantó la cabeza y observó a la chica y al pequeño en sus brazos - ¡Katty! ¡Harry! ¡Están bien! Los revisó a ambos y sin encontrar señales que indicaran peleas, secuestros o demases, la cara de Sirius cambió del semblante triste a otro de completa ira irracional y así gritó.

- ¡Dónde demonios estaban! ¡No tienen idea de lo preocupado que estaba! ¡Katty pensé que eras un poco más responsable!- a este punto Sirius se detuvo, no podía creer lo que decía, ese discurso no tenía nada que envidiarle a la Profesora Mc Gonnagal o a Lily -"Ahora las comprendo. Lily, profesora Mc Gonnagal. espera un segundo. esto es asustante.

- Cálmate Sirius, solo salí un ratito con Harry- le contestó Katty quien al escuchar ese sermón de mamá histérica le había a tapado los oídos Harry y se había corrido hacia la salida de la casa dispuesta a salir corriendo.

- Un ratito ja, ja, ja ¡Llevo más de dos horas buscándolos! Para esta hora ya temía lo peor- el semblante de Sirius cambió a otro más melancólico.

- Tranquilo, llevé a Harry a tomar un helado- le respondió Katty.

- ¡Con este frío llevaste a un bebé a tomar helado!- gritó nuevamente Sirius.

- Harry me lo pidió y no me pude resistir- se disculpó Katty.

- No me interesa. ¿Qué estoy diciendo? ¿En qué me he convertido?... Me siento una mamá sobreprotectora empedernida, de acuerdo Sirius. respira. me calmé. haber.- levantó la vista que había bajado al empezar su monólogo sobre su actual comportamiento maternal y vio que Katty estaba a punto de llorar.

- Ay Katty. lo siento. soy un tonto. te grité sin que te lo merecieras, bueno, algo, pero no todo. con lo del helado no te preocupes. los Potter siempre han tenido ese poder de convencimiento, pero con lo de que hayas salido con Harry, creo que también tengo la culpa en parte. porque, primero debí decirte que te quedaras en la casa con Harry, y segundo, después de la muerte de mis amigos, los padres de Harry y de cómo ocurrió ésta me he vuelto paranoico. discúlpame.

Katty al escuchar tamaña respuesta se fue calmando y para el momento en que Sirius terminó ésta lo miraba totalmente comprensiva.

-Creo que ahora es mi turno de disculparme. lo siento, por haber sacado de la casa, tú no me has dicho nada sobre la muerte de tus amigos y no digo que tengas que hacerlo, entonces yo no sabía que tú no querías que lo sacara, aparte de que yo debí haber preguntado que podía y no podía hacer con Harry, y te prometeo que si alguna vez vuelvo a cuidar a Harry no lo sacaré de la casa, nunca- explicó Katty con tono solemne.

- De acuerdo. veamos. algún día te diré sobre la muerte de mis amigos, por ahora no creo que pueda y con lo de salir, realmente espero que la próxima vez que necesite ayuda con Harry te puedas quedar con él, eres la única que conozco por aquí y. eventualmente podrás salir con Harry pero, no por ahora, para él es muy peligroso. Bueno ¿qué haces todavía en la entrada?... pasa- Sirius indicó y Katty todavía con Harry en brazos pasó a la salita.

En la sala se encontraban Sirius, Katty y Harry, éste último jugaba sobre la alfombra con algunos juguetes.

- Ahora que estamos más tranquilos. quería preguntarte. ¿Cómo te fue con Harry?-.

- La verdad. no me hizo ningún problema, es un niño encantador, ¡¡¡¡¡¡Es muy lindo!!!!!!- exclamó Katty.

- Mmmm. supongo que es cierto, es el talento natural de los Potter ¡¡Ja, ja, ja!!-.

- No entiendo.-.

- Deberías haber visto a James cuando éramos pequeños.- a Katty se le subió una muy extraña molestia, una de inmensa melancolía "Ese nombre. me recuerda" y junto a aquella sensación vinieron un flash de imágenes ininteligibles y sumamente borrosas- le era totalmente irresistible a cualquier mujer, no importaba de quien se trataba. ¡Qué tiempos aquellos!-.

- Mmmm.-.

- De acuerdo, hablemos de negocios, ya que por cuidar a Harry no trabajaste el día de hoy, por si acaso ¿No tuviste ningún problema en el trabajo?-.

- No, dije que hoy no iría, que estaba enferma-.

- Ah. como sea, hablemos del seguro, supongo que es el más caro ¿No? aquí están todos los papeles que creí podrías necesitar.- Sirius sonrió.

- De acuerdo. creo que te excediste. pero está bien, creo que están todos los papeles. veamos.- Katty tanteó en su cartera- veamos. papeles. certificados. cédulas. cláusulas. ¿Quién va a ser el beneficiado?...-.

- Harry. ¿Quién más?-.

- De acuerdo. oh. veo que sabías más de seguros de lo que aparentabas. aquí están todos los papeles e incluso más.- Katty garabateaba unas cosas mientras leía papeles y más papeles- de los que necesitaba. - pasaron aproximadamente quince minutos - ¡Listo! Firma aquí- Katty le indicó a Sirius donde firmar y éste lo hizo, el documento, finalmente quedó listo.

Sirius y Katty se miraron y por la cara de ambos algo raro ocurría en ese cuadro, Harry, que estaba jugando se dio la vuelta hacia donde sus "Tíos" estaban, mientras que ambos adultos sólo rompieron a carcajear, Sirius al intentar firmar el contrato presionó tanto el bolígrafo que este explotó y terminó por manchar el documento, la ropa y la cara de ambos.

- ¡Ja, ja, ja! Lo siento mucho Katty, no sé qué fue lo que le paso a esta cosa sólo explotó, lo siento de veras, sé lo que te costó hacer ese contrato.- mencionó Sirius.

- No importa, qué se le va a hacer, habrá que hacerlo de nuevo- sonrió Katty.

Mientras hablaban, se vieron interrumpidos por una pequeña risa infantil, Harry se reía histéricamente, mientras apuntaba a ambos adultos con una mano y agitaba la otra.

Finalmente, después de reír un poco más, Katty se levantó y fue al baño a tratar de limpiarse la tinta que tenía, no lo logró por completo, pero en algo ayudó; después dio media vuelta y regresó a la salita, junto a Sirius y Harry.

- Creo que te toca a ti Sirius, yo esperaré aquí junto con Harry-.

Katty se acercó a Harry y comenzó a jugar con el pequeño, mientras que Sirius entraba al baño a, también, tratar de ganarle la batalla a la tinta, ya que no podía hacer magia habiendo allí una muggle. La chica que jugaba junto al pequeño Potter mágicamente se dio cuenta de un detalle que había pasado por alto todo el día, en el cuello de la camisa que traía puesta Harry se encontraba una medalla que mostraba un blasón -March.- suspiró Katty y sus ojos, sin que pudiese notarlo, se llenaron de lágrimas de nostalgia, mezclada con una terrible sensación de peligro y pánico, no terror, frustración, etc.- Debo irme de aquí.-.

Pronto Sirius se cansó de jugar al muggle y salió del baño justo en el momento en que Katty pronunciaba aquella frase.

- ¿Qué dijiste?- Sirius no podía entender qué podía haber pasado para que hubiera cambiado de actitud tan drásticamente.

- Eso. Sirius, creo que es tarde y debo volver a casa y también. rehacer el contrato, mañana volveré para que lo firmes. ¡Adiós Harry! ¡Los veo mañana!- hizo una pequeña venia y salió de la estancia.

Sirius y Harry no alcanzaron a reaccionar cuando Katty ya había salido de allí con los ojos empañados en lágrimas y el pecho oprimido por la desesperación que sintió al ver aquel escudo.

- Qué sucedió en aquel lugar. ¿Eh Katty?...- Katty se preguntó a sí misma y se alejó de la casa de Sirius.

(N/A: cuando escriba la Katty, Harry va a hablar como bebé y si escribe Katie, Harry va a hablar normal, porque es muy perfeccionista y no le gusta que el corrector de Word le marque faltas de ortografía, o sea, está loca )

También agradezco la cooperación de mis amigas: Michelle, Ayame (N/A: ves. ahora no pude tu nombre), Karla, cuando se me ocurra quien puedes ser, GRACIAS. Y como no olvidarme de mi amiga Katty, quien se desempeña como Beta y como personaje también MUCHAS GRACIAS.

Ah y como reconocimiento y en parte gracias a que me portado muy mal con ella que el día de hoy Katty contestará los review y tiene chipe libre para criticarme en público. OK, también para su publicidad gratis.

Adiosin

Katie Lupin.