Capítulo 7

El Capitán Nephrite

Serena, al verse vengada, decidió parar en el bar Mugen. Se encontraba a gusto ahí porque no había la etiqueta de nada. Había heterosexuales, homosexuales, bisexuales y las cervezas eran de todo el mundo a muy buen precio. Además, ahí trabajaba lo más cercano a una amiga que tenía: Haruka Tenoh.

- ¡Gatita! No habías dejado verte en mucho tiempo… - dijo la barista de pelo rubio y corto que dejaba sin aliento a muchos y muchas.

- No sabes como me caga que me digas así. ¿Sales muy tarde hoy?

- No mucho… ¿quieres que te haga el amor o algo así?

- No suena mal… tuve una semana de perros…

- Deja que llegue mi suplente y prometo llevarte al cielo y de regreso…

Eso es lo que le gustaba de Haruka. Era su amiga pero si quería sexo se lo daba y no había explicaciones de por medio.

S&S

Por fin, la cita llegó. Luna acompañó al capitán de policía Nephrite hasta la puerta de la cabaña de Seiya. No se veía tan viejo como el pelinegro esperaba pero en su mirada se veía nostalgia y cansancio.

- Adelante, siéntese… ¿le molestaría dejarnos solos, Luna?

- En lo absoluto. Regreso en dos horas.

- Al verse solos, Seiya preguntó.

- ¿Quiere café o algo más fuerte?

- Si voy a hablar sobre Kakyuu Kinmoku, prefiero algo más fuerte.

Seiya le dio una copa de cognac y con grabadora en mano, comenzó a entrevistar al capitán Nephrite.

- Capitán… ¿qué fue lo que pasó ese día?

- Me llamaron alrededor de las 9 de la noche para decirme que Kakyuu Kinmoku había desaparecido, lo cual se me hizo una verdadera tontería.

- ¿Por qué?

- En esta parte de Okinawa, como puede ver, sólo hay una salida y una entrada por ser propiedad de los Kinmoku. Además ese día, ocurrió otro evento que quizás tuvo todo que ver y a la vez nada con la desaparición de Kakyuu.

- ¿Cuál?

- La entrada/salida única se tapó debido a un accidente. La pipa de agua que surte a los Kinmoku se volteó totalmente y provocó que nadie saliera y nadie pudiera entrar. Al menos desde las 4 de la tarde hasta las 5 de la mañana del día siguiente.

- Entiendo. Pero… ¿hubo alguna manera que Kakyuu se suicidara o escapara de acuerdo a sus investigaciones?

- No. Si se hubiera ahogado, su cuerpo hubiera vuelto con la corriente. De los botes que Artemis Kou posee ninguno tenía huellas digitales de uso y estaban completos. No hubo fuego ese día. Nadie pudo matarla y quemarla. Peinamos la zona con perros amaestrados desde las 10 de la noche hasta una semana después en caso de que hubiese sido enterrada. Jamás apareció. Nada. Ni un hueso.

Seiya arqueó las cejas y tomó notas. De pronto le entregó a Nephrite el diario de Kakyuu.

- ¿Usted vio esto, verdad?

- Sí. Muchísimas veces.

- Vaya a la última página y dígame qué cree que son las iniciales y los números que ahí se encuentran.

- Por dios… ¡Casi me los sé de memoria!

- ¿Y qué piensa de ellos, qué pueden ser?

- Los investigué hasta el cansancio y jamás pude saber cuál era el acertijo que tenían. Primero pensamos que podrían ser números de teléfono pero la clave lada no es de Japón. Lo intentamos de todas maneras pero al preguntar por el nombre, no coincidía. Definitivamente no eran números telefónicos.

- De acuerdo.

- Después pensamos que quizás pudieran ser placas de auto. Pero sobraba un número. Así que tampoco funcionó.

- Pensamos que quizás fueran terminaciones de nombres del Seguro Social. Ahí pensamos que quizás resolveríamos el misterio pero las iniciales no concordaban. Es un secreto que Kakyuu se llevó a la tumba.

- Bien. Ahora ¿cuáles fueron sus sospechosos en aquel entonces?

- Se los diré aunque después los fui eliminando hasta terminar en ninguno. Primero pensé en Zafiro, el hijo de Helios. Al ser adoptado, quizás hubiera podido darle coraje que Kakyuu no lo fuera.

- ¿Y porque lo eliminó?

- Porque ese hombre es muy sincero en sus sentimientos. Si odia a alguien lo demuestra de frente al igual que si quiere a alguien. Además se llevaba bien con Kakyuu y Helios porque acostumbraban ver las estrellas juntos y de hecho Zafiro parecía más hermano de Kakyuu que sus propios hermanos.

- ¿Por qué lo dice?

- Sus hermanos eran los preferidos de su padre y hacían a Kakyuu a un lado salvo dos días a la semana. Por eso también los eliminé a ellos.

- ¿A quién más?

- Setsuna y Lita Kinmoku. Nunca estaban aquí en ese entonces. Setsuna viajaba modelando y Lita estaba en París aprendiendo a ser chef. Solo venían a las cenas especiales.

- ¿Qué me dice de Mina Kinmoku y Rei Hino?

- ¡Por dios, esas dos eran inseparables de Kakyuu! Si no hubiera sido por ellas, le aseguro que Kakyuu sí se hubiera suicidado mucho antes y delante de todos!

- Entonces no tiene ninguna pista…

- Kakyuu Kinmoku se convirtió en mi caso perdido. Todos los años vuelvo a él tratando de conectar el punto que se me pasó. Sin embargo, le he traído algo. Ese mismo día iba a ver una lluvia de estrellas. Todos los Kinmoku adoran las estrellas. Ese día hubo un desfile y se tomaron estas fotos. Fueron las últimas en las que apareció Kakyuu con Rei y Mina.

- Gracias por su colaboración capitán Kinmoku.

- Cuando guste.

El capitán Nephrite salió y Seiya se puso a ver las fotos del desfile. Vio a Mina, Rei y Kakyuu. Pero de pronto, vio una cara de terror de la pelirroja y otra donde las tres amigas se dan vuelta con rapidez.

- Si esta es tu última foto… ¿qué viste? ¿Enfrente estaba un peligro o tu asesino?