Después de año nuevo empezaron a regresar la mayoría de los alumnos. El ruido regresaba al castillo y la verdad ya extrañaba el caos en el colegio

Una lechuza entro al gran comedor, chillaba como loca y daba giros alrededor pavoneándose y mostrando las afiladas navajas atadas a sus patas, un casco en su cabeza y las plumas cubiertas por una armadura. Se veía amenazante y peligrosa

– Estúpida lechuza – me queje molesta – Ogŭn! aroganten bukhal, ela tuk

Harry parpadeo mirándome asombrado. La lechuza dejo caer el paquete en la mesa tirando los alimentos y se posó sobre mi hombro

– ¿es tuya? – dijo Hermione asombrada

– Si – dije y le di un trozo de tocino a Ogŭn – es bastante arisco y tiene muy mal humor

– ¿y porque viene armado? – dijo Harry

– Por seguridad – dije. El entregaba y llevaba el correo a mi madre, estaba entrenado para defender el paquete, dado que lo que mi madre enviaba era de máximo secreto – Detelina kazha namerikh bashta mi

El ave chillo y aleteo levantando el vuelo. Se fue y con un golpe de varita limpie la comida derramada

– ¿Qué es? – dijo Hermione

– Le pedí a mi tía que me enviara mi escoba en caso de que Harry la necesitara – dije

Abrí el paquete y deje que observaran la escoba. El mango de la escoba brillaba recién encerado, tal vez mi tío lo había hecho antes de enviarla y por lo tanto los autógrafos de la selección búlgara brillaban a la luz del techo encantado

– Un momento… - dijo Ron - ¡No es cualquier Nimbus! ¡Es la Nimbus 2001 edición especial!

Ron era un genio de escobas porque se sabía muy poco de la existencia de este modelo

– ¿Y qué tiene de especial? – dijo Hermione

– Esta autografiada por la selección de Bulgaria. Solo hay una en existencia ¡tienes un artículo único!

La levante y se la entregue a Ron que la sujeto como si fuera un bebe delicado

– ¿Qué le pasa? – susurre a Harry

– Está mirando los autógrafos – dijo Harry sonriendo

– ¿Qué pasaría si le digo que uno de mis tíos es Vasily Dimitrov? – dije

Ron se lanzó contra mí pero lo esquive haciendo que tropezara un poco antes de mirarme con ojos enloquecidos

– ¡¿Quién?! – me grito

– El capitán búlgaro se casó con mi tía Detelina – dije protegiéndome tras de Harry – la escoba por algo es la única que existe porque él me la regalo

– ¡Qué suerte! – se quejó Ron sentándose en la mesa abatido

– Nunca vuelvo a presumir – murmure a Harry

– No puedo permitir que me la prestes – dijo Harry

– Es una forma de garantizar que ganaremos el partido, tu saeta estará bien para ese día pero no me voy a arriesgar a perder – le advertí

Harry miro a Hermione quien sonrió divertida

– La voy a dejar sobre mi cama – dije como si nada

Cuando las clases se reanudaron, pronto me vi sobrecargada de trabajo que parecía nunca acabar. Debía hacer los deberes y además ayudar a Hermione a la defensa del hipogrifo, este caso era personal

Mientras me mataba con un montón de libros en la sala común, vi a Harry salir por el hueco y guarde mis cosas rápidamente para seguirlo

– ¡Harry! – grite y se detuvo a esperarme - ¿A dónde vas?

– Con el profesor Lupin – dijo y dude

– ¿Puedo ir? – lo pensó y asintió

Reanudamos la marcha y lo mire curiosa

– ¿Por qué vas con el profesor Lupin?

– Clases anti-dementores – dijo apenado

– ¿te da tanta vergüenza? – dije

– Si ¿a ti no te daría? – dijo y sonreí pensativa

– Creo que haría lo mismo que tu – dije

– Pero tu sabes invocar un patronus – dijo

– Porque me lo impusieron – dije

Era más fácil realizar un patronus de niña que ya más grande y después de tanto que he vivido

– ¿Quién te lo enseño? – dijo

– Lo que debes saber es que tienes amigos y personas a las que le importas, tus padres dieron la vida por ti porque te amaban muchísimo – dije y le sonreí – eso es mejor que cualquier otra cosa

Mi padre dejo a mi madre por poder y mi madre se dejó morir lentamente, ninguno de mis tíos ha querido responsabilizarse de mí. Ninguno ha luchado por mí.

– Solo eso falta para hacerle frente al miedo y la tristeza. No importa cuán solos nos sentimos, siempre habrá por alguno por lo que luchar, incluso los recuerdos

Nos detuvimos frente al aula y me miro, titubeante se inclinó y me beso en las comisuras de mis labios con suavidad

– Gracias – dijo

– Suerte, Harry – dije antes de correr

Iba tan rápido que no pude detenerme para chocar con alguien y tirarlo al suelo

– Lo siento, yo… no me di cuenta – dije levantándome

– No importa – dijo el chico al que identifique como el buscador de Hufflepuff

– Te ayudo – dije extendiendo mi mano

– Gracias ¿Eres Kaley? – dijo y asentí – soy Cedric

– Si, bueno… - dije y sonrió - … tengo que ir a la biblioteca

Entre a la biblioteca y me encontré con Hermione oculta tras varias pilas de libros

– Bien, comencemos – dijo y empujo una pila hacia mi haciendo que oscilara peligrosamente frente a mi

El caso de Buckbeak era difícil porque el hipogrifo era inocente hasta cierto punto; había atacado pero en defensa propia y no causo muerte, la herida no había sido profunda y no había fisurado nada.

– Creo que ya es suficiente – dijo Hermione bostezando

– Tu adelántate, quiero seguir un poco más – dije

Leí un caso donde un hipogrifo había sido puesto en libertad pero porque escapo y sus cargos habían sido borrados, aunque claro si lo liberaba culparían a Hagrid

Termine de arreglar la información que teníamos en la mesa y mire lo que había obtenido cuando al salir de la biblioteca choque con alguien

– Fíjate por donde vas ¡Estúpida! – dijo el chico que estaba en el suelo

No dije nada y me limite a levantar los papeles

– eres tu – dijo – la sangre sucia

Cuando menos lo pensé, lo tenía del cuello contra la pared, solo tenía un pensamiento en mente… matarlo.

– No te atrevas a llamarme así – dije furiosa - ¡no soy una sangre sucia!

– ¡Señorita! – se escandalizo la profesora McGonagall separándome de Malfoy con un hechizo - ¡¿Qué es esto?!

– ¡Un idiota que me está insultando! – grite

– ¡Ese vocabulario! – me riño

– ¡Me dijo sangre sucia y estúpida, creo que su padre no le enseña modales! - grite rabiosa

– 10 puntos menos para Slytherin y…

– ¿Qué es este escándalo? – dijo el profesor Snape. Lo que me faltaba

– Me golpeo – dijo Malfoy señalándome

– ¡Te voy a matar! – dije

Snape me atrapo antes de que tocara a Malfoy y patalee para liberarte

– Llévelo a la enfermería, yo me encargo – dijo el profesor Snape mientras pataleaba

– ¡Haber si me vuelves a ofender, estúpido lame botas! – grite

– Srta. Fílipova – me llamo pero estaba muy molesta para escuchar

– ¡Serpiente rastrera! – estaba que explotaba - ¡Impertinente! ¡Traidor!

– ¡Srta. Fílipova! – grito

– ¡¿Qué?! – le grite y reaccione – es que ese estúpido…

– Levante sus cosas y explíqueme que sucedió – dijo soltándome y me acuclille para levantar los papeles regados

– Malfoy me ofendió y sus acusaciones eran infundadas – dije metiendo los papeles arrugados a mi mochila – me dijo sangre sucia y no lo soy – dije cerrando mi mano en puño - ¡Es tan…!

– Silencio – dijo molesto – está castigada sin visitar Hogsmeade y se quedara archivando los ficheros de Filch con 50 puntos menos para Gryffindor

– Me voy – dije con la mochila en el hombro – buenas noches, profesor – dije destilando veneno

Corriendo llegue a la sala común donde me quede acomodando los papeles y cuando estuve lo suficientemente tranquila para dormir me puse mi pijama para contemplar el techo con lágrimas de rabia que nunca se derramaron

Nadie me llama estúpida y se sale con la suya.