Conversaciones
*Capitulo dedicado a M.A.C*
Había sido un buen día. Alice había insistido en visitar cada tienda que ella considerara interesante hasta nos había dejado un minuto a solas a mi y a Edward.
-Solo porque se lo que significa estar axial de unidos.-nos dijo con una sonrisa picara, a tiempo que abandonaba nuestro lado para poder fijarse en una vitrina.
Jamás me había sentido así, tan libre y tan aceptada, no era que ya no sufriera por Charlie, porque sabia que aquella herida jamás cerraría, pero, como me había dicho Renee, las personas que queremos siempre están con nosotros, en nuestros corazones. Alice me había obligado a abandonar mi casa, estaba buscando los arrendatarios y el dinero iría exclusivamente a mi beneficio, para la Universidad que nunca me había podido pagar, aunque ella insistiera en pagarla… yo no quería. No le dejaría.
Volviendo a Edward, él había sido el causante de que quizás mi vida ya no fuera tan gris.
-Estoy cansada.-le susurre cuando estábamos en su habitación, hace ya tres semanas que me había ofrecido dormir en su habitación, con el durmiendo en el piso. Aquello le pareció de lo mas gracioso a Alice y enarcando las cejas nos había mirado fijamente.
-Lo sé, creo que no hay que dejar que mi hermana nos acompañe mas a nuestras citas.
La luz de su habitación era escasa, ya que yo le había dicho que los ojos me dolían. Pero si podía ver su esculpido pecho a través de un poco esfuerzo de ojos por mi parte.
Asentí con la cabeza y tome mi pijama.
-Eh… yo utilizare el baño primero.
Tome mi pijama.
-Espera.-dijo y me giro para quedar de frente de él, abrí muchos los ojos, Edward estaba allí, de pie, al lado mío, con todo su pecho increíble reflejado a la luz de la luna.
Mío, fue lo único que pude pensar, peor no me pude mover. No podía hacer nada.
Los musculosos brazos de Edward me rodearon por el cuello y me atrajeron hacia él, no había deseo ni nada, solo una paz infinita y un amor incondicional.
-Te amo.-le susurre, sentí como sonreía.
-No tanto como yo a ti.-repuso, mientras tomaba mi rostro entre sus manos y me besaba.
Allí estaba yo, una muchacha que nunca le había pedido nunca mucho a la vida, y sin embargo, a vida le había dado un gran regalo.
Le devolví el beso.
De pronto, el beso se intensificó, apartando todos aquellos sentimientos puros como el amor o la adoración, poco a poco el amor fue dando paso a la pasión.
Me tomo por la cintura y me levanto lo bastante, de pronto me di cuenta que mi cuerpo estaba apoyada en su escritorio, varios de sus libros y sus cosas hicieron un gran estruendo cayendo al piso.
Sus labios, insistentes, se abrieron paso de mis labios hasta mi cuello, donde me mordía suavemente para provocar risitas.
-Soy tu vampiro.-me respondía a cada risita.
Sus manos jugaban con mi polero hasta que no se pudo aguantar mas y esta ultima salio volando por los aires hasta chocar suavemente con la gran cama matrimonial que tenia Edward al centro de su habitación.
Tome aire y asentí con la cabeza cuando este me señalo su cama, muy solemnemente.
T
Sexbomb sexbomb you're a sexbomb
You can give it to me when I need to come along
Sexbomb sexbomb you're my sexbomb
And baby you can turn me on turn me on darlin'
Sexbomb sexbomb you're my sexbomb sexbomb
You can give it to me when I need to come along
Sexbomb sexbomb your're my sexbomb
And baby you can turn me on
Ambos quedamos paralizados al escuchar la música que provenía desde la puerta de la habitación de Edward.
¿Quién había abierto la puerta…?
Emmett.
Edward se giro y yo también, la verdad es que no fue nuestro mejor momento, porque Edward estaba literalmente encima mío, y mis piernas seguían entrelazadas por su cintura.
Oh, Dios…
-¡ALICE!.-Edward me miro, alarmado, yo retire mis piernas de su cintura y rápidamente me senté, aun no estaba preparada para la primera charla sobre sexo con mi quería hermana menor (Nótese el sarcasmo)
Mire, nerviosa a Edward y pude ver que él no estaba mucho mejor que yo, rápidamente me había pasado su polera que estaba apoyada en un borde de la cama y yo no dude en ponérmela, lo ultimo que quería era que Alice me viera en aquellas condiciones.
La sonrisa malévola de Emmett le iluminaba el rostro.
-Y tu.-le dije, con la mirada envenenada-, ¿Acaso no te acuerdas que me atropellaste ya hace dos meses?, Me debes una, Cullen.
-Bells, yo te quiero mucho, pero es responsabilidad de cada uno saber administrar su vida personal y como Alice es la primera de todos nosotros en hacer eso…-Puse los ojos en blanco-, ella es la que sabe.
-¿Y que me dices de Rosalie?
Edward sonrió y Emmett me miro con los ojos entrecerrados.
-Ella es a que decidirá cuando, al parecer, tu ya estabas decidida.
Me puse roja como un tomate
-Oh, cállate
Estaba callada, abrumada. ¿Cómo me había dejado llevar? Aquello que siempre me había repetido Charlie…
Charlie.
¿Cómo podría volver a pensar en él sin sentirme mal? No había recordado eso cuando el fuego me había azotado, Edward parecía actuar como un extraño elemento químico, que me hacia prenderme de una manera que nunca antes había creído capaz…De la forma que solo encontrábamos en los libros o las películas, una especie de amor perfecto… Porque Edward era perfecto.
Intente aclarar mis ideas, pero no podía, mi cabeza parecía estar llena de él.
Cuando levante la vista encontré a Alice mirándome reprovatoriamente.
-Bella… Ni siquiera Edward tenia protección.
Ya, vale, aquí va.
Holaa! Si, me demore bastante en subir este cap, y como pueden ver mi mente esta llena de cochinadas, me siento mal al escribir esto, por lo que me encerre en mi habitación, subire este documento, borrare esto y vaciare la papelera de resiclaje
¿Qué mas se puede esperar de una adolecente? o creo que mucho.
Conii, amiga, tu sabes que eres unica y que ningun estupido cabro chico debe hacerte sufrir, eres especial, eso tu los sabes.
Por fa! Pasense por mi traducción de paramore ;D
Evaa
