KAGOME: LA DIOSA REENCARNADA

ADAPTACION DE : SAILOR SUN


CAPITULO 7 PARTE 1 . DE 11 CAPITULOS.

¿COMO TE SENTIRIAS AL DORMIR EN LOS FUERTES BRAZOS DE INUYASHA ?


Mas tarde Inuyasha condujo a Aome fuera del templo.

Sintieron cuando salieron por las puertas de arco, que así debía ser, que así debía sido, los dos juntos, por mucho tiempo.

-debemos dormir esta noche aquí-dijo Inuyasha mientras señalaba a la arena- el suelo del templo es demasiado duro y las serpientes viven en las ranuras de las paredes.

-¿serpientes venenosas?-pregunto temerosa

El asintió y le quito la cobilla al caballo. Esa que se usa como silla de montar

-ven acá,-se acerco a un nicho de arena rodeado de piedras-esta será tu cama por esta noche.

-¿dormiremos juntos?-lo miro temerosa

-¿Por qué no?-pregunto con una sonrisa

La perspectiva de dormir en sus brazos toda la noche la lleno de escalofríos...

-esta noche puedes soltarte el pelo, así me agrada. Pero, mañana lo esconderás, no queremos que tu amigo Burton nos encuentre, y esa seria una clara señal para el.

-no se si nos siga,-murmuro sobresaltada al recordar a Kikio ¿le diría a Kouga como encontrarla?

-nos seguirá.-dijo sin titubear-el domo a la niña que había en ti, Aome. Y sabe que yo domare a la mujer, asi que trata de impedirlo. ¡Anda!-se recostó sobre la cama improvisada y le extendió la mano-acuéstate a mi lado Aome, y aspira el aroma del que es ahora tu hogar, y de tu príncipe.

Se veía guapísimo recostado ahí con una pierna doblada y las espuelas brillando bajo la luz de la luna. Se apoyaba en un codo y los ropajes obscuros le daban un aire de virilidad oriental.

Se acostó a su lado y se acurruco en sus brazos, sintiendo una ola de profunda emoción. Era tan fuerte. Se pregunto si lo amaba.

-Inuyasha… ¿Por qué Kouga quiere impedir que me convierta en mujer?-le murmuro casi quedándose dormida.-por que sabe que te perderá-contesto con voz adormilada

Pero… ¿Por qué me perderá?-pregunto insistente

-tu inocencia te ata a el-le explico- eres prisionera de un deseo irrealizado. Y hará todo, por evitar que te aparte de su lado.

Kagome recordó la rabia de Kouga cuando dedujo que Inuyasha le había hecho el amor y guardo silencio. ¿Era posible que Inuyasha tuviera razon? al ver la furia pintada en los ojos de Kouga, hasta ella se dio cuenta, que se trataba de los celos de un hombre enamorado. Pero…

¿Acaso también inyasha sentía celos y amor por ella?...no….eso no era posible. Ella en realidad si deseaba todo lo que Inuyasha le ofrecía….pero principalmente quería su amor, no solo su dinero, sus joyas, sus donuares, su posición social, ella quería alguien que la amara.

Quería caminar descalza, montar a caballo, correr libre, jugar…..con el hombre que la amara.

Inuyasha dormía ahora, con un sueño profundo, producto del viaje. Pero Aome permanecía despierta y al alzar la cabeza suspiro, era demasiado lo que tenia que pensar.

Despegándose de su pecho, se alejo poco a poco de esa cama de desierto. Las paredes del templo se alzaban ante ella. Pero temblaban por las lágrimas que corrían de sus ojos y las inscripciones bailaban y se desvanecían.

¡No me ama! Pensó herida ¿Por qué lloro?

De repente, escucho un sonido extraño…un siseo…un movimiento sobre la arena la paralizo. Alzo la vista, a través de la lluvia de lágrimas vio a Inuyasha descansando sobre las mantas, en el círculo de piedra.

Una larga serpiente plateada ondulaba hacia el.

Kagome quedo helada. Intento gritar, pero de su garganta no salía ningún sonido. La luna iluminaba la serpiente, hermosa, aterradora que iba hacia Inuyasha.

La adrenalina recorrió su cuerpo, avanzo en silencio, y por instinto su mano se acerco a su cadera, el chirrido del acero resonó en la noche cuando desenvaino la cimitarra. No despertó a Inuyasha y la serpiente siguió avanzando entrando al círculo de rocas.

Despacio, alzo la cabeza un centímetro arriba del brazo extendido de Inuyasha. La espada centello y un segundo después la cabeza de la serpiente era separada de su cuerpo.

La cabeza callo sobre la arena, el cuerpo se retorció en convulsiones agónicas y la sangre surgió a borbotones. Inuyasha despertó sobresaltado, y contemplo a Kagome, parada frente a el cubierta de sus ropajes obscuros de guerrera y con la cimitarra manchada de sangre en la diestra.

-me salvaste la vida-exclamo y al mirarlo a la cara ella comprendió que lo amaba.

-iba a matarte-le dijo simplemente

Inuyasha se puso de pie en un revuelo de vestiduras.

-¡Mi Reina Guerrera! Tuve razón en traerte aquí, el templo te ha enfrentado a tu destino y ahora no puedes negarlo.

-no sabia lo que hacia-murmuro-solo saque la espada de su vaina y…

-así ocurre con el Kismet(destino), llega con naturalidad, sin truenos ni centellas, como esta noche llego a ti-sus fuertes manos la tomaron por la cintura- ¡Aome! En verdad eres tú. Nuestra Unión sacudirá el mismo centro de la Tierra. Nuestros hijos serán Guerreros Invencibles.

-¿hijos?-repitió-¡Inuyasha¿ A que te refieres con eso…..de que nuestros hijos serán guerreros invencibles?

-¿que otra cosa se puede esperar de los Hijos de Inuyasha y Aome?-pregunto apasionado

-pero¡es imposible!-debes entenderlo-

Entiendo que eres una chica a punto de convertirse en mujer. Y mañana por la noche cuando duermas en el Gran Palacio de Inuyasha, satisfecha entre mis brazos, todos estos miedos te parecerán absurdos.. Tú, desnuda entre mis brazos. Y tu Inocencia, parte de tu pasado.-se acerco y la beso apasionadamente abrazándola a su cuerpo, haciendo que fuera más que evidente cuanto deseaba que llegara ese momento.

Inuyasha la acostó sobre la arena sin dejar de besarla, bajando por su cuello y dando apasionados besos en su piel de marfil, Aome perdía la noción de las cosas, ya no se acordaba de las palabras del jeque ahora solo quería sentir su boca recorriendo su piel.

Sus respiraciones se aceleraron cuando el Jeque le tomo los pechos con las manos mientras le daba un beso que le robaba el aliento.

-casi te he domado, Aome-le susurro falto de aire.

-¡Nunca me domaras!-negó apasionada, pero el solo sonrió mientras la acomodaba a su lado y la abrazaba.

-vamos, duerme, mañana nos espera un gran día. Entraras en el Palacio del Gran Inuyasha y después ya no te será posible retroceder.

Kagome recargo su cabeza en el ancho pecho¿acaso el tenia razón? Aome sonrió un poco. Aunque lo negara….cada vez le agradaba mas la idea de llegar al palacio.

Kagome despertó de un sueño erótico y se acostó sobre su espalda con un lánguido gemido. En su imaginación el, le hacia el amor. Pegaba su cuerpo había el, para recibirlo con ansia lujuriosa.

-buenos días, bint-le saludo la voz de Inuyasha muy cerca-¿has tenido un sueño agradable?

-Ho…..¿que te hace pensar eso?-pregunto sonrojándose, y abriendo los ojos sorprendida. Girándose a verlo.

Estaba parado junto a su caballo y rió ronco.

-tus suaves gemidos de placer, paloma. Y el modo que te apretaste a mi toda la noche.

-¡OH!-se ruborizo todavía mas, y se volvió de espaldas a el,¿realmente había hecho eso?¡que vergüenza! No podía mirarlo a los ojos.

Inuyasha la miro en medio de la quietud del desierto. . Después camino despacio hacia ella, con sus ropajes oscuros agitándose a la brisa de la mañana,

-no te vuelvas a vergozada. Le pido, hincándose ante el.

No se atrevía a mirarlo, la cara le ardía cuando una sombra cubrió su cuerpo. La tomo de la barbilla y la obligo a mirarlo a los ojos

-tienes derecho a desear, y a reclamar las atenciones de tu hombre, Tienes derecho a demostrar tu deseo.

El cerró los ojos ante sus palabras y la boca le tembló.

-esos son los derechos de la mujer-añadió Inuyasha-Y Kouga te esconde los profundos secretos de tu sexo-se enderezo-recuérdalo si escuchas a el helicóptero hoy.

Kagome miro el rostro bronceado en silencio y de repente olvido su vergüenza. Kouga la encontraría. Kouga la salvaría del destino que la aguardaba en el Gran Palacio de Inuyasha.

-anda-le propuso-recoja las mantas…ya es hora de irnos.

Giro sobre sus talones y se dirigió hasta los caballos. Kagome lo contemplo durante unos segundos, después se puso de pie, se enredo el turbante rojo para ocultar su cabello y doblo las mantas. Luego fue hacia su caballo.

Inuyasha la estudio con sus dorados ojos. Cuando estuvo lista dio un grito y aguijoneo a su caballo para que emprendiera el galope. Ambos dejaron atrás el templo y se internaron en el dorado desierto, mientras la arena volaba alrededor de los caballos.

¿Qué sucedería si Kouga no los encontraba? Galopando al lado del jeque, con el viento jugando con sus ropas. Le lanzo una mirada de reojo…el hablo de sus hijos… ¿hablaría en serio¿Realmente intentaba tener hijos con ella?

Cuando el sol estaba en lo alto, Inuyasha le indico que debían detenerse y tomar agua. Viraron hacia la izquierda y siguieron cabalgando hasta que se diviso un oasis en medio de la nada. Kagome quedo atónita.

-¿Cómo sabias que estaba aquí?-le pregunto asombrada

-no necesito señales de transito. Este es mi hogar. Lo conozco perfectamente-le sonrió mientras desmontaba y soltaba al caballo para que tomara agua.

-bebe, Aome-le indico la botella que colgaba en su cadera-no nos detendremos de nuevo.

Kagome destapo la botella, y obedeció.

-¿Qué tan lejos queda el Gran Palacio?-pregunto

-a dos horas de camino.

--¿llegaremos de día?

Inuyasha asintió con la cabeza y bebido agua.

Kagome lo observo a través de las pestañas y de repente pregunto:

-Inuyasha…cuando dijiste que tendríamos hijos… ¿lo decías en serio?

-desde luego-tapo la botella

-quizás yo no quiera tener hijos.-le dijo

-¿Qué mujer no quiere tenerlos?

-pues…en la sociedad occidental sucede todo el tiempo.

-pues…en la sociedad occidental, bint-le recordó-se educa a las personas para que aprecien sus casas, sus negocios y su empleo. ¿Qué tiene eso que ver con la vida¿Con el nacimiento y la muerte¿Con lo que es real y natural? Desde luego, a veces las mujeres escogen a veces sofocar su instinto. Así las educaron.

Pero, Inuyasha-le dijo defensiva-ese no es el caso…¡no quiero tener hijos contigo! No quiero ir a tu palacio. No quiero hacer el amor contigo. No quiero quedarme en el desierto ni un minuto más.

-Aome-comento, acariciando su pómulo con su dedo bronceado-no naciste para permanecer encerrada en cuartos obscuros, llenos de equipo para grabar y hombres que hacen dinero. Admite esa verdad y no te exigiré nada más.

Con cara sonrojada le insistió:

-de todos… de todos modos no quiero tener hijos tuyos, Inuyasha ¡y no hay poder en la tierra que me obligué a hacer cosas que no quiero!

-si realmente no quieres-replico-entonces no sucederá.-la estudio frió-vuelve a llenar tu botella. Debemos irnos.

Lo observo tomar las riendas del caballo y partir de nuevo al desierto. Se apresuro a seguirlo.

Una hora después…escucharon el Helicóptero.

-¡tu amigo burton! Le grito Inuyasha, cabalgando a su lado-esperemos que pase de largo sobre estos nómadas sin prestarnos atención.

Pero ella sabia que no lo haría. Si Kikio le había advertido. El corazón se le contrajo al mirar a Inuyasha y saber que serian los últimos segundos que estarían juntos…..una lagrima bajo por su rostro….

CONTINUARA…


LO PROMETIDO ES DEUDA...AHI SU OTRO CAPI...

OJALA LES GUSTE

MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS QUE ME HAN DEJADO REVIEW.

ES POR USTEDES K ME DESVELO ESCRIBIENDO...JEJEJE...n.n

UN REGALO !!!!!!!!!!

LEMON ULTRA FUERTISIMO EN EL PROXIMO CAPITULO!!!!!!!!!

QUIEN LO QUIERA DIGA YO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

ESPERO SUS RESPUESTAS n.nUUuu