Inspirada en la canción de I Just Wanna, de Amber y Eric Nam.
Need
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Natsu
La razón por la cual la invite al gremio, aún no la entiendo. Si tuviera que decir la verdad, aún no tendría idea de por qué tomé su mano. Solo hice.
Reflejo o no, me tenía muy confundo. Su aroma era muy peculiar, algo que no percibí en nadie más. Ella era linda, un poco rara, muy divertida y amaba Fairy Tail. Lo más extraño de esto, era que lo hacía incluso antes de unirse. Puede que esa fuera una de las razones las cuales la traje conmigo, pero sabía que solo me estaría mintiendo.
Estaba en una de las mesas mirando a mí alrededor sin absolutamente nada que hacer. Podría haber elegido una misión. Podría haber iniciado una pelea. Podría haber hecho cualquier otra cosa, pero no lo hice, porque estaba esperando por ella.
Cuando entró por la enorme puerta, todos mis sentidos de dragon slayer la percibieron. Me sorprendía tanto todo el impacto que su presencia tenia sobre mí. Y no es como si pudiera evitarlo, simplemente sucedía.
Apenas la conocía, mi comportamiento no era normal, no actuaba como acostumbraba. No era yo.
Había comenzado a arrepentirme de haberla traído. Intentaba evitarla o actuaba desinteresado, como cuando obtuvo la marca del gremio. Su reacción fue tan adorable, y sabía muy bien que jamás lo olvidaría. No algo tan importante.
Aún si intentaba alejarme, era yo quien volvía a ella.
Como siempre, la vi saludar a todos los magos y después me miró a mí. Me sonrió y yo no supe que hacer. Me afectaba a tal nivel que comenzaba a ser molesto.
Me gustaba su atención. Me gustaba que buscara por mí. Me gustaba que me mirara a mí.
Se trataba de un sentimiento que deseaba poder gritarlo. El vacío en mi pecho desaparecía cuando estaba a su lado. Cada día juntos era más divertido, más brillante, más vivo. Me sentía vivo, completo.
Entonces lo entendí.
Ella era quien estuve buscando. No a Igneel, sino a Lucy. Siempre fue ella. La encontré y no tenía idea. Quería toda oportunidad para estar a su lado. Toda su atención para mí. Deseaba conocerla más y más, y en el fondo, sabía que ella podía llegar a sentir lo mismo.
La vi sentarse con Levy y comenzaron a charlar. A los pocos minutos, la atrape mirándome y desvió la mirada avergonzada. Evité sonreír, disimulando las explosiones de emociones dentro de mí.
Lucy pensaba lo mismo, sentía lo mismo. Esa curiosidad por saber que estaba pasando entre los dos. Que era atracción que no nos permitía separarnos.
Ella me necesitaba, yo la necesitaba, y la quería en mi vida. Lucy fue mía desde que vi su cara por primera vez.
Me puse de pie y me acerque a la pizarra de misiones. Formaría un equipo, estaría conmigo, la cuidaría, podría amarla, y nadie me iba a quitar la oportunidad.
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