Capítulo Final: Una Emperatriz
El viento movía sus cabellos, ambas estaban finalmente cara a cara, Fiona la observaba desde el balcón de aquel Templo en el Centro del Parque Shiba y bajo una mirada de seriedad, pero manteniendo su superioridad delante de la oponente que tanto tiempo ansiaba poder tenerla cerca y así cerrar ese asunto. Aún recordaba la reunión en ese restaurante con el Jefe, su promesa de que ella sería la única heredera en caso de una emergencia grave como una desaparición o muerte. Nadie podría detenerla, pero cuando éste murió y Natasha ascendió hacia aquel poder, lo único que pudo sentir fue una gran rabia y frustración.
Todos sus planes, todo por lo que había luchado desde hacía tantos años, ahora eran polvo, escombros, una inutilidad, en vano. ¿Por qué tenía que seguir peleando por algo que ya no servía?. No había ninguna escapatoria más que dar una guerra sin cuartel y eso había servido bastante, a pesar de las bajas sufridas.
- "Paige muerta, Jordan en el hospital y no tengo noticias de Silas. ¿Es que acaso estás jugando conmigo, Natasha?".- Preguntó Fiona para sus adentros, cruzándose de brazos y mirando con sus ojos hacia aquella oponente, la cual se mantenía de pie junto con Lincoln, su tío.- "Creo que ya es hora de levantar el telón para el clímax de esta obra".- Pensó la castaña, mostrando una sonrisa malvada en su rostro.
- "¿Qué estará haciendo? ¿Por qué no se mueve?".- Pensaba Lincoln al ver que Fiona simplemente no hacía un movimiento alguno.
Por su parte, Silas había quedado cegado por aquellos lasers que poseía el Stand "Disco Inferno" de Evelyn, a la cual estaba siguiendo sus pasos, agarrándose por los árboles, utilizándolos como un "bastón" para poder caminar y no tropezar con algún obstáculo. En su interior sentía rabia por haber sido pisoteado por una simple agente de los EEUU, una Usuaria Stand que había podido burlar a su "In The Year 2525", el cual le mostraba los movimientos que hacía el Mundo a su alrededor en aquel "Atlas" y ahora estaba humillado, tirado contra el piso como un boxeador que pierde ante su oponente más fuerte.
- S...Señorita...Fiona...por favor...espéreme...por favor...no...no vaya...a...hacerlo...- Pidió el chico emo, quien tropezó contra el piso, cayendo contra el piso y tanteando por encontrar el Templo.- No debe hacerlo, yo...yo...yo debo parar esta locura...- Dijo, mientras que se volvía a poner de pie y caminaba por el sitio hasta que sintió el sonido de la madera, de tablones de madera colocados en el piso y supo que había llegado a su objetivo.
Por la cabeza de Silas pasaban tantas cosas, el día en el que fueron encontrados y la promesa de Fiona de que serían un equipo contra cualquiera que intentara imponerse en su camino hacia el poder de la Yakuza, pero ahora, esos recuerdos no eran más que un Pasado perdido en la niebla de su mente, ya no valían, no tenía sentido seguir luchando por eso. Las palabras de Evelyn seguían haciendo eco dentro suyo, él no tenía por qué seguir esa locura de luchar por algo que no era de ellos.
- Señorita Fiona...usted...usted...¡usted nos usó!.- Terminó por revelar aquel sentimiento oculto en su mente, después de tanto tiempo.
¿Lo habría escuchado? ¿Era así?. Fiona se volteó hacia el pasillo que daba hacia las escaleras y parecía haber oído esas palabras llenas de furia y decepción por parte de Silas, así que no le dio importancia, ¿para qué?. Era solo un futuro cadáver que estaba por caer en el "Sueño Eterno" de la Muerte, no hacía más falta el tener que preocuparse por ellos. Toda Deidad requiere sacrificios y eso era lo que significaba Izanami, la Diosa de la Vida y de la Muerte.
Fue entonces que se dirigió hacia el balcón, nuevamente y miró a sus rivales.
- Ohhh, Natasha, la "Emperatriz" usurpadora, por fin has llegado.- Dijo con un tono de voz totalmente frío y con burlas hacia ella.
- ¿Así que tú eres la que orquestó todo esto?. No puedo creerlo que hayas hecho algo bajo.- Le devolvió ese "saludo" a Fiona, la cual sonrió malvadamente.
- Awww, mi pequeña desgraciada, se nota que no puedes hacer nada sin tus amigos, ¿no es así?. ¿Por qué no te detienes un poco y lo piensas?. Esto no es para ti y mucho menos para alguien como tú, sin experiencia en nada.- Advirtió la castaña, burlándose de la rubia.
- Te equivocas, yo sí tengo conocimiento para el poder, conozco cómo debe ser y tú no te vengas a hacer la que lo hacías sola, dependías de tus agentes para pelear.- Le advirtió Natasha con seriedad, señalando hacia la rival, la cual se enfureció.
- Ah, ¿con que esas tenemos?. Bien, tendrá que ser a mi manera.- Finalizó la castaña y de ahí empezó a emerger un Stand, el cual tenía la apariencia de un Virus, éste era de color negro con bordes violeta, además de un rostro calavérico con unos brazos y piernas huesudos.- Jejeje, ¿tanto querías esto?. Pero te tengo una pregunta: ¿No has notado por qué toda la gente del Parque Shiba está inconsciente y no pudieron sentir sus huesos?.- Preguntó y eso hizo que Lincoln reaccionara.
- ¡Mierda, Natasha, ten cuidado!.- Le advirtió su tío, quien invocó a su Stand.
- Sí, Natasha, sí, ten cuidado, porque este es el poder de mi Stand "System of a Down", cuyo poder es destruir, a través de cualquier enfermedad, la vida de mis enemigos. Así que decidí probarlo, hace mucho que no lo utilizaba y por eso realicé esta "Prueba de Campo", jejejeje. Toda esa gente no está muerta, solo han tenido la desgracia de "nacer con huesos de cristal". Ahora me pregunto con qué enfermedad o deformidad te podré matar, mmmm, déjame pensar.- Pidió Fiona, mientras que reflejaba su sadismo hacia las personas, sin tener una pizca de sentimientos hacia ellas.
- ¡Estás enferma!.- Gritó Natasha con rabia.
- Ohhhh, ¿en serio? y yo creía que no me lo habían diagnosticado, ¡así tiene que ser el poder, luchar hasta morir para obtenerlo y no permitir que ningún estorbo se lo quede!.- Exclamó la castaña y cuando la rubia dio unos pasos hacia ella, ésta comenzó a sentir los efectos del Stand enemigo.
- ¡Natasha!.- Corrió Lincoln hacia su sobrina, pero Fiona le detuvo.
- ¡Ni lo intentes, Lincoln Loud!.- Le advirtió con seriedad.- He oído que el alcance de tu "Star Platinum" es de 2 metros, bien, eso quiere decir tú también puedes acabar contaminado por mi "System of a Down", sin embargo, decidí no matarte, por ahora: Quiero ver como tu querida sobrina muere ante tus ojos, igual que su padre cuando tú lo mataste en el Pasado.- Mostró aquella rival una faceta totalmente siniestra y sádica sobre sus planes en mente.
Natasha sentía como su cuerpo era destrozado por dentro, aquel Stand le estaba quebrando sus órganos, sus huesos, provocando una verdadera hemorragia que la mataría en cuestionó de minutos, o en el peor de los casos, en segundos. ¿Qué clase de enfermedad estaba empleando Fiona contra ella?. Pronto, la rival pegó un salto desde el balcón y cayó delante de la rubia, quien no pudo alzar la mirada, debido a que ya había perdido la visión.
- Dime a qué te sabe esto.- Le preguntó con burla y la pateó con fuerza en el rostro, provocando que volara un hilo de sangre, el cual cayó sobre sus ropas y el suelo.- ¿Puedes oler, saborear, ver, sentir?. Tu vista ha muerto, al igual que tus órganos y huesos, solo serás un zombie que merece un disparo en la cabeza.- ¡Hey, Natasha, te estoy hablando!.- Exclamó la rival y volvió a patearla con fuerza, tirándola contra el piso.
Lincoln la miraba con odio a la rival, pero ese "juego" era solo de dos "Emperatrices", no podía meterse y para sumar más personajes a la escena, Evelyn llegó corriendo hasta ellos, viendo la pelea que iba teniendo resultados a favor de Fiona, quien no paraba de golpear a Natasha repetidas veces y su Stand iba destruyendo su cuerpo por dentro.
- ¡¿Dime a qué te sabe el sabor de tus puños?!.- Preguntó la castaña, nuevamente, tomando del cuello a su rival.- ¿Sabes lo que eres?. No eres nada, me quitaste mi trono, mi deseo de ser lo que yo quería y tú, porque eres una mocosa que soñaba con ser una "Emperatriz", te apoderaste de todo, ¡TODO!.- Exclamó la rival, quien la volvía a tirar contra el piso.
Natasha no podía moverse, su cuerpo ya no le respondía en nada, pero en su mente, la cual todavía funcionaba, allí podía ver a su padre, a su madre y a todos los demás estirando su mano para que peleara hasta el final, que no se rindiera.
- "Ella es demasiado fuerte, no puedo ni mover un solo músculo. Su Stand...es capaz de producir cualquier enfermedad o deformidad para así destruir a alguien por dentro...¿para qué soy una "Emperatriz de la Yakuza"? ¿Para qué? ¿Qué clase de papel es el que tengo en esta vida?".- Pensaba la rubia, mientras que sentía, otra vez, el sonido de sus huesos siendo destrozados.
- "¿Por qué dices eso, hija?. Tú tienes un papel en esta vida".- Escuchó la voz de su padre, Alexander, el cual se le acercó.
- "No, papa, ya no puedo pelear más, solo...".- Pedía aquella muchacha y de ahí apareció su Stand junto con su padre.
- "¿Recuerdas ese día en el que surgí para estar a tu lado, Natasha?. Sí, yo lo recuerdo, tú eras débil y muy vulnerable, la gente te pasaba por encima y ahora mírate, eres alguien fuerte y que daría todo por los demás. Has cambiado, ¿piensas que Fiona se lo merecía el poder?. Ella solamente es una engreída, embustera, alguien que no tiene un propósito en esta vida y tú sí lo tienes. Solo mírate ahora, todos los que estuvieron contigo, ahora vuelven a reunirse".- Le decía su Stand "Sabaton" a ella.
- "...".- No pudo decir nada aquella rubia, simplemente estaba callada, pensativa.
- "No pienses en tirar la toalla, hija, tu momento de brillar es ahora: Sé esa Líder que llevas en tu corazón, llévalos hacia el Futuro y aplasta las adversidades. Tú siempre serás la número 1 de nosotros, tu familia".- Dijo Alexander, desapareciendo delante de Natasha y quedando el Stand a su lado.
- ¡NATASHA!.- Gritó Lincoln con Evelyn, siendo oídos por los demás que aguardaban en la entrada y justo cuando llegaban Leni y las otras hermanas al lugar con la escolta de la Yakuza.
- ¡Déjenme pasar, mi hija me necesita!.- Pedía Leni, pero Lily junto con Carlos Casagrande, Rock y Carol les impedían el paso.
- No, ella va a poder, sé que lo hará.- Depositó Lily sus esperanzas en su prima.
- Pero...- Intentó hablar Leni, pero su hermanita la abrazó con fuerza.
- Tranquila, ella lo logrará. No tienes de qué preocuparte, todo irá bien.- Juró la rubia y de ahí todos dirigieron su mirada hacia aquel lugar, para el Templo.
¿Qué había pasado?. El puño de Fiona se había detenido en aquel momento, al igual que su Stand, el cual estaba a escasos centímetros de Natasha, pero la chica había detenido su ataque, tomándola con fuerza.
- Ohh, vaya, ¿con que esas tenemos? ¿Quieres dar pelea?.- Preguntó la castaña, burlándose de aquella chica, la cual no dijo nada, hasta que de la palma de la mano rival comenzaba a verse como escurría un hilo de sangre.- ¿Qué? ¿Cómo?.- Quiso saber y de ahí sintió el frío y cortante acero de la katana de "Sabaton".
- Eso...ni yo mismo lo pude ver en mi Stand, Jefa...- Escuchó una voz y al voltearse, la chica se topó con Silas, quien estaba mal herido y cerca de la puerta de salida del Templo.
- Silas.- Se giró Fiona hacia el chico, caminando hacia él.-
- Nos usaste, maldita puta, ¿así que tú solo tenías intereses en hacerte con el poder y listo?.- Preguntó el chico.- No preguntes cómo fue, pero mi Stand lo pudo detectar, ¡viniendo de tu corazón! ¡Natasha, acaba con ella, derrótala!.- Mostró el chico su apoyo a la rubia, quien se levantó con dificultad, a pesar de tener sus huesos destruidos.
Por su parte, Fiona caminó hasta él y lo tomó del cuello, mirándolo a los ojos.
- ¿Así es cómo me agradeces después de tanto tiempo tenerlos bajo mi mando? ¿Es así?. Bien, ¿quieres apoyarla? ¡Entonces muestra tus respetos, pero en el Más Allá!.- Exclamó la chica castaña, asesinándolo con su Stand, con el cual le produjo una hemorragia interna masiva, matando al joven emo inmediatamente.
- ¡Silas!.- Gritó Natasha, quien sentía aquella furia interna.- ¿Cómo pudiste? ¡¿Cómo mierda pudiste hacerle algo así a la persona que tanto mostró su apoyo ante?! ¡¿Así es cómo le agradeces?!.- Preguntó la rubia, estallando en rabia.- ¡Aunque mi cuerpo esté destrozado, juro que te voy a hacer pedazos!.- Prometió la chica.
- Jejejeje, así me gusta, ¡a pelear!.- Aceptó Fiona aquel duelo y tras arrojar el cuerpo sin vida del emo, cuyo Stand iba desapareciendo en el aire, ahora venía el gran momento de ver quién ganaría.
Ambos Stands luchaban, al igual que sus Usuarias, pero la rival de cabellos castaños seguía manteniendo el control sobre la situación, no le importaba haber matado a Silas ni tampoco que Paige hubiera caído o que Jordan estuviera bajo custodia, no hacía falta, ella ya tenía todo bajo su poder o eso era lo que creía.
- ¡Mírate, no puedes estar ni de pie un buen rato, ¿cómo lo haces?!.- Preguntó Fiona, burlándose del estado en el que se encontraba Natasha.
- Los Humanos pueden llevar su vida al máximo, incluso en el dolor, como lo demuestran los Monjes Tibetanos, si ellos pueden, ¡entonces yo también lo haré y por mis amigos y mi familia!.- Juró Natasha, quien le dirigió una patada pero la oponente la esquivó.
- Oh, ¿en serio?.- Se burló la castaña pero cuando la atacó, Sabaton y ella le detuvieron el puño, cortando su mano, la cual fue partida en dos.- ¡AGH, ¿QUÉ?!.
- Te lo advertí, me hiciste enfurecer por lo que le hiciste a Silas, ¡ahora prepárate para partir y disculparte con todos ellos en el Más Allá!.- Juró Natasha, la cual fue atacando con todas sus fuerzas a la rival.
- ¡Jajajajaja, eso ya lo veremos! ¡"System of a Down"!.- Invocó Fiona al suyo, redoblando la apuesta y provocando que le diera artritis en la mano izquierda a la rubia, pero no le importó en nada.
- Ya no le temo a tu Stand, ni tampoco a la Muerte: ¡Serás tú quien tome ese tren de lujo hacia el Infierno!.- Bramó Natasha y con ambas manos atacó a la oponente, quien se defendió.
- ¡¿Crees que podrás manejar a la "Yakuza"? ¡Jajajaja, una niña como tú, no eres nadie!.- Se burló Fiona, pero en aquel momento, la rubia llegó a ir hundiendo más el filo de la katana cerca del pecho de la rival.
- ¿Quieres apostar?.- Preguntó la rubia a la castaña.
- ¿Eh? ¿Qué quieres decir?.- Quiso saber la otra, mientras que hacía presión contra la katana y podía sentir como el filo de la misma iba bajando más.
- Yo sí estoy capacitada para manejar a la Yakuza, ¿sabes por qué?. Porque hay gente que combatió a mi lado, al principio no me creyeron porque era nueva, pero, con el tiempo, supieron lo que sería, confiaron en mí, estuvieron a mi lado y eso es lo que haré por ellos, por mis amigos, por los caídos, ¡voy a luchar hasta el final!.- Sentenció Natasha y de ahí, tomando mayor fuerza, a pesar de todo lo sufrido, hundió la katana contra el pecho de Fiona, la cual no podía creer esa muestra de voluntad tan enorme.
- No...no...¿cómo...? ¡AGH!.- Intentó preguntar Fiona, pero el filo de aquella arma blanca penetró hasta llegar a su corazón, atravesándola y acabando con su vida.
Fiona había muerto y su Stand "System of a Down" también, mientras que ella y "Sabaton" aparecían, en silencio, sin decir nada, hasta que se volteó hacia la salida, en donde se encontraban Lincoln y Evelyn.
- ¡Lo hiciste, Naty, lo hiciste, la derrotaste!.- Festejó la castaña del FBI.
- Es verdad, ahora que se acabó esto, solo queda la pacificación de las esferas de la "Yakuza", pero este problema ha finalizado.- Agregó Lincoln, quien abrazó a Natasha y esta lo miró, finalmente a la cara, a aquel que había acabado con su padre en el Pasado.
Los tres fueron saliendo de allí, mientras que la Policía iba entrando con los médicos para atender a todos los heridos, Natasha se había recuperado de aquellos golpes y fracturas sufridas por el ataque de Fiona, la cual era llevada en una camilla y una sábana blanca que cubría su rostro, al igual que Silas y Paige, mientras que Jordan recibía la noticia de aquella derrota y bajas sufridas, rompiendo en llanto en el hospital.
- "¿Quieres saber cómo es el poder?. No es sencillo, no es fácil, no es sentarse y decir "hagan esto, hagan lo otro", no, es distinto a lo que tú pensabas, Fiona: Cada quien debe tener un Líder que los dirija con valentía y seriedad, que sea inteligente y carismático, que entienda lo que se está atravesando, no imponerse como un Tirano. Eso es lo que soy yo y lo que he decidido hacer y ahora que comando a la "Yakuza", ya es hora de tomar el poder, de forma oficial, porque en esta "Batalla de las Emperatrices", solo una ha salido victoriosa y juro que cumpliré un buen papel en esto, lo juro por todos, en especial por mi mama y mi papa: Leni y Alexander".- Pensó Natasha en aquellos momentos, revelando aquella forma suya de ser una Líder con los demás y pronto salieron del "Parque Shiba", habiendo triunfado y reencontrándose con los demás integrantes de la Familia Loud, Carlos, Lily, Rocky, Carol y la escolta de la Mafia nipona, mientras que Leni corría y la abrazaba con fuerza a su hija y al lado de ella se encontraba su Stand "Sabaton".
- "Lo has hecho muy bien, Natasha. Ahora ha llegado el momento de tu "Coronación" como Emperatriz".- Le felicitó aquella Princesa Imperial-Samurai a la joven.
(Buccellati Arrange Version, Jojo´s Bizarre Adventure: Vento Aureo OST, PS2)
Allí estaba, acompañada por su familia y amigos, siendo observada por Lincoln, con quien pudo volver a dirigirle la mirada y le agradeció por todo lo que había hecho desde aquel momento, lo mismo a Carlos, Rocky, Lily, Carol y Evelyn, sumando a su familia. Leni la veía caminar hacia aquella silla, hacia aquel "Trono" que la esperaba después de tanto tiempo y ahora lo había conseguido, ya tenía la pacificación en todas las esferas de poder dentro de la "Yakuza", se habían terminado las peleas internas, los intentos de secesión, todo, ahora ella estaba al mando y tras culminar con sus pasos hacia aquel sitio, la rubia tomó asiento y se dirigió hacia todos los presentes.
- Ahora comienza aquí mi reinado en la "Yakuza", en el nombre de mi padre y de mi madre, Alexander y Leni, de mi familia aquí presente, de mis primas Loud, mis amigos y los caídos, ha llegado la hora de gobernar este lugar como lo había dicho en el Pasado. Yo, Natasha Ivanisevic-Loud, la "Emperatriz Oriental", dirigiré a esta organización con respeto, seriedad, orden y seguridad. Lo juro.- Dio ella su discurso, mientras que le aplaudían y a su lado se encontraba su Stand "Sabaton", mientras que ingresaban los principales Jefes de las distintas esferas de poder en la "Yakuza", arrodillándose ante ella y besando su mano en señal de respeto.
Finalmente había comenzado su reinado.
Fin.
Bueno, aquí llega a su fin esta mini-secuela, tengo que admitirlo, me gustó mucho escribirla y más con la participación de Johnny Kennedy, a quien agradezco por haberme dado permiso para usar a su OC. Lo mismo mis agradecimientos para J. Nagera, Banghg y RCurrent.
Nos estamos viendo, amigos, en nuevos y futuros proyectos que vendrán para el mes de Julio. Cuídense y que tengan todos una buena semana de mi parte.
