Hola, queridos míos! Después de más de un mes sin poder contar algo más de estos tres, hoy me ha vuelto la inspiración. En formato de bolsillo, porque es una miniviñeta, pero ha vuelto.
Muchísimas gracias a todos los que me leéis y más aún a los que comentáis. Lo único de lo que me arrepiento es de no tener tiempo suficiente para contestaros a los reviews, que es lo que os merecéis.
Sin más dilación,espero que os guste! #Tabaco
por Isilindill
oOoOoOoOoOoO
- Theo.
- Qué.
- Necesito tu ayuda.
Esas tres palabras salidas de la boca del mismísimo Blaise Zabbini le hacen levantar tan rápido el cuello que por poco se desnuca. ¿Ayuda? A saber qué se le ha metido entre ceja y ceja esta vez. Una coartada, probablemente. Tiene el mismo aspecto de siempre, los ojos bulbosos, abiertos como platos en espera de respuesta y las manos en los bolsillos de su túnica, que, ahora que lo piensa, tiene un inconfundible olor.
- ¿Por qué hueles como si te hubieras caído en un tonel de tabaco?
Su escueta respuesta - por eso necesito ayuda - le hacen crear una variedad de hipótesis a cada cuál más estrambótica. Quiere que le haga la colada. Ha conseguido verdaderamente en un tonel de tabaco y no sabe cómo ocultarlo. Le ha robado a ÉL su tabaco.
Cuando la posibilidad de no fumar durante la próxima semana se hace patente en su cabeza entra en estado de crisis. Es decir, su ceja izquierda se eleva involuntariamente y cierra su libro de golpe. Absolutamente nervioso.
Llegan a la habitación, dónde Theodore ruega por encontrarse su bolsa de hierbas intacta y a buen recaudo, pero Blaise es incapaz de estar quieto - para no variar - y se sienta en su cama. Luego se levanta y se deja caer en la de Draco. Cambia de postura ochenta veces y se le queda mirando con la barbilla apoyada en la mano. No sabe qué demonios hace pero empieza a temer la aparición de un nuevo tic porque le está poniendo realmente histérico.
- ¿Se puede saber qué te pasa?
No se lo piensa. Podría remolonear y hacerse el avergonzado pero, a grandes males, grandes remedios.
- Enséñame a fumar.
Al parecer lo ha intentado, jura haberlo intentado él mismo. Pero se atraganta y tose como si le fuera la vida en ello, y Theodore no puede reprimir una sonrisa porque eso que está viendo, eso que observa desde la puerta de su habitación es lo más inverosímil, lo último que se le habría ocurrido minutos antes en la Sala Común. Blaise quiere fumar porque, al parecer, le ha visto a él y asegura que es genial, absolutamente genial verle fumar. Theodore se apoya en la puerta, no sabe si reír o llorar pero ahora SÍ que necesita un cigarro.
- De acuerdo, yo te enseñaré.
Vale, de acuerdo. No es muy largo. Lo sé, no es especialmente bonito ni bueno. Y sí, es cierto, te quedas con las ganas de saber qué es todo eso que le va a enseñar Theodore.
Pero Blaise quiere aprender,y pide ayuda. Y eso, queridos/as, es lo más bonito que existe en ese momento.
¿Reviews?
Mil bsos,
Isi!!
