Capítulo 7: Antes del final
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Kurt en el suelo vestido de mujer, con el vestido apenas cubriendo lo moralmente justo de sus muslos y se pregunta... ¿Que decisión tomó en vida para llegar a esto?
Por suerte al parecer el joven Anderson tiene buenos reflejos, le ha sujetado por la cintura antes de que diera con sus huesos y su hermoso vestido veraniego de Guess. Fingir que te desmayas supone el tenor debe de ser unos de los de las actuaciones más desesperadas y cliché de la historia.
Blaine está angustiado sabía que tenía que tomar primeros auxilios, en lugar de bailes de salón pero le hizo caso a Sebastian "¿Blaine en cuantas situaciones en tu vida has tenido que socorrer a alguien? Ninguna ¿verdad? Mejor toma la clase con el profesor Bane y mira su lindo trasero..."
Ahora se encuentra allí sin saber qué hacer. Llama con urgencia una ambulancia.
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—Preferiste fingir un desmayo a que Blaine te descubriera— Elizabeth le mira desde la cama del lujoso hospital. Sebastian da vueltas por la habitación tocando los arreglos florales con los que llenó Anderson toda superficie posible.
—Eres muy imaginativa, princesa— El mayor se detiene. Le mira fijamente a los ojos mientras se acerca y se sienta tan cerca posible de la cadera de Elizabeth, la cercanía provoca un estremecimiento en ella que le hace apartarse y darle espacio al suricato.
—¿Qué quieres roedor?— Sebastian bufa por el apodo.
—No, dulzura. Quiero tu siguiente movimiento— Ronronea alejándose de la cama y de su ocupante.
Cierra la puerta antes de que Beth tenga la suficiente claridad mental para darse cuenta que ahora está en una partida, ella se siente más peón que jugador.
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Blaine sin saludar suelta.
—Anemia— Su cara está trabada en un mueca de preocupación y ligera irritación. —No has comido lo suficiente y tanto trabajo no te ha dejado descansar— El menor comienza a dar vueltas por la habitación ¿será que hay algo en el aire que hace a la gente que entra dar vueltas como si fuera Sherlock buscando pistas para descubrir el caso actual? —Yo...— toma aire casi dramáticamente. La iluminación divina parece besar la imaginación del Warbler— Te cargué cuando te desmayaste y te sentí...— Otra pausa que llena de emoción y miedo a la mujer en la cama. Se ha dado cuenta. Es el fin, la maniobra desesperada ha sido la piedra angular de su fin, tendrá que decirle la verdad a Blaine y eso hará que tenga que pagarle a DonDientesDeEloteArreglados, y las deudas le dejaran en otro nivel de pobreza y desolación, tendrá que renunciar a sus sueños de NYADA, cantar y actuar, las chicas le matarán.— Necesito sinceridad. Te haré una pregunta y serás la persona más sincera posible.— ella le mira sin comprender, hay cierto tono de reproche en la voz del chico pero no las dimensiones esperadas. —No te endiento— ella afirma.
—Beth, dime por favor ¿tienes problemas alimenticios? ¿Anorexia, bulimia o algo así? No soy un especialista pero hay algo ¿extraño? En tu delgadez... — Ella podría llorar de felicidad se ha salvado por muy poco de quedar en bancarrota. Tantas emociones le están dejando sin energía. La la chica que en realidad no es chica no se atreve a decir que en realidad no ha comido por falta de dinero.
—No, no es eso lo prometo. Siempre he sido algo así un poco menuda ya sabes... herencia. No es nada que unos días de comida italiana no arreglen.—Blaine sonríe poco convencido pero sin el reproche en el rostro.
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Rachel y Santana la acompañan de vuelta, a un departamento libre de Kurt Hummel.
Blaine se ha quedado y miran distraídamente el pequeño televisor. Para Beth son unas horas relajadas en comparación de su maratonica mañana.
Las dueñas del piso tratan de hacer una ensalada en la cocina mientras Blaine les ayuda a cortar los vegetales y es cuestión de suerte y un poco de distancia para que el desastre ocurra. El celular de Beth se ilumina con una llamada entrante, el mayor se estira para alcanzarlo pero Blaine amablemente se lo pasa, no sin antes mirar con curiosidad la imagen del hombre en mono azul y el chico sonriente a su lado.
"Papá" reza en la pantalla.
Y ella trata de escapar lo más lejos posible, antes de que su padre semi-grite su nombre.
—No sabía que Beth tuviera un hermano— Comenta el más bajito mientras aniquila un par de zanahorias.
Santana y Rachel solo se miran, animando a la otra a hablar.
—Kurt, está en Lima. No tendría mucho caso hablar de él, ya sabes estando tan lejos...
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Y de alguna manera que Kurt no logra imaginarse del todo, pasan dos meses.
Y está confundido, todo el tiempo restante a sus clases en NYADA se la pasado en compañía de Blaine. Pensó que lo odiaría, que estar pegado casi por la cadera sería odioso y dependiente. Pero se ha equivocado, obviamente.
Los cambios fueron paulatinos pero necesarios, ahora su mañana no ha iniciado sin un texto de Blaine dándole los buenos días y quizá un resumen del sueño del menor.
Han quedado en verse al medio día, hay una pequeño jardín comunitario que han hecho su punto de reunión.
Blaine se encarga de tallar sus sudorosas manos contra sus pantalones una y otra vez en lo que espera que llegue su acompañante.
No sabe cómo decirle que el momento indicado ha llegado, el día en que Sebastian se convertirá oficialmente en parte de su familia y que Beth tendrá que acompañarle a la boda y l inminente presentación con sus padres.
Realmente por muy patético que pueda soñar e incluso parecer le encantaría que su ficticia relación siguieras así para siempre. No está del todo seguro que tan sano pueda ser que se enamorara de la chica en tan poco tiempo sobre todo de ser una persona contratada para fingir que es su pareja. Pero hay algo en ella que no le deja dormir, que le hace recordarle en cada insultante del día que no comparten.
Y si no tuviera tanto miedo de una posible respuesta negativa le pediría salir de verdad, sin contrato, trabajo o mentiras de por medio.
Mil gracias si leíste hasta aquí, eres un amor.
No estoy muerta andaba de parranda, el siguiente cap es el último. ¿Siguen ahí? ¿Qué les pareció?
