Capítulo 7: Sincero

RCA MLP IS 25 340*

Nuestras protagonistas se hayan en la Colmena Changeling en Bad Lands. Tras completar su misión secreta, sufrieron un inesperado ataque de una gárgola y su única opción de escape fue adentrarse en la guarida abandonada de los cambiantes.

Derpy revisaba la sangrante herida de Rainbow y examinaba, con ayuda de su linterna, por los alrededores buscando algo para auxiliarla, agua para limpiar la herida o alguna planta que pudiera usar como vendaje. Pero no veía nada que pudiera serles de utilidad, solo había rocas y túneles en movimiento.

-Esto no se ve bien. ¿Qué vamos a hacer Rainbow? Preguntó Derpy con ansiedad.

-Cálmate. Déjame pensar. Decía Rainbow lamiendo su pata tratando de apaciguar el dolor y molestia con su saliva.

Dash sabe que su situación es uno de los peores escenarios posibles. Estaba malherida, ni ella, ni Derpy podían volar debido a la maldición de la Colmena, no tenían ninguna provisión para sobrevivir y tampoco un plan que las ayudara a salir del laberinto cambiante; y aunque pudieran salir, tendrían que recorrer a pie un campo lleno de peligrosos predadores. Estaban completamente atrapadas en una enorme y mortal trampa.

Derpy miró a su amiga, por su expresión sabía que Rainbow estaba sufriendo a causa de la herida y volvió a echar un vistazo al entorno desesperada por encontrar algo útil. Exasperada por no saber qué hacer, solo se le ocurrió una cosa…

- ¡AYUDA! ¡Que alguien nos ayude! Gritó a todo pulmón creando un ensordecedor eco por toda la caverna.

- ¿A quién le gritas? Este lugar lleva años abandonado. Nadie nos va a venir a ayudar. Regañó Dash.

-Ya voy, ya voy. No tienes que gritar. Cielos.

Ambas pegasos se turbaron cuando oyeron aquella quejumbrosa voz proveniente de la parte oscura de la cueva.

- ¿Uh? ¡Alguien si me escuchó! Declaró Derpy con alivio.

-Pero ¿qué…? Imposible, ¿hay alguien aquí? Rainbow quedó boquiabierta. Incluso se olvidó un momento del dolor por la sorpresa.

Luego unos pasos se escuchaban, eran lentos pero constantes y se acercaban del otro lado de una pared. -Ah, pero que escandalosas son. Acto seguido, el sonido de un golpe, como si alguien hubiera chocado con la misma pared. - ¡Ouch! ¡Estúpido muro! Ya tenías que haberte abierto.

Para nueva sorpresa de la ponis, la pared se abrió un segundo después y se alteraron al ver que alguien atravesaba el agujero recién abierto. Lo alumbraron con sus linternas. Se trataba de un ser con patas agujeradas, piel oscura y ojos sin pupilas, de su hocico resaltaban unos pequeños colmillos, un cuerno en su cabeza y alas transparentes en su espalda.

Rainbow retrocedió en el acto intentando adoptar una postura de defensa. - ¡¿Un changeling?! Pero se suponía que todos los changelings abandonaron la Colmena.

- ¿Otro Changeling? ¿Donde? Dijo algo confundido el simulador cuadrúpedo. -Ah, no, espera… te refieres a mí ¿verdad?

-Vaya, nunca había visto un changeling en vivo y tan de cerca. Decía Derpy completamente despreocupada.

- ¡Retrocede Derpy! Advirtió la celeste tratando al changeling de manera hostil. -Justo cuando creí que las cosas no podían empeorar. ¿Qué está haciendo un changeling aquí?

-Bueno, por algo la llaman Colmena de los Changelings. Contestó con obviedad. -Este es mi hogar y ustedes las intrusas. Yo soy el que debería preguntar ¿Qué hacen aquí?

-Lo siento señor Changeling, pero eso es un secreto. Volvió Derpy a responder con naturalidad y despreocupación.

El changeling se queda callado sin mostrar algún signo de enojo, molestia, intranquilidad o, de hecho, ningún otro sentimiento. Tan solo se quedó ahí parado y dijo. -Oh, está bien. Y no preguntó más dejando desconcertadas a las ponis; más a la azulada, ella sí que tenía preguntas.

- ¿Qué sucede aquí? Todos los changelings se supone que abandonaron este lugar o están encerrados en el Tártaro junto a Chrysalis. ¿Quién eres tú y cómo es que todavía estás habitando la colmena? Exijo que me respondas.

El simulador movió la cabeza. - ¿Por qué habría de responder a sus preguntas cuando ustedes no responden a las mías?

-Él tiene un buen punto…

- ¿De qué lado estás Derpy?

Estaban discutiendo entre ellas cuando de repente, el changeling toma de nuevo la palabra. –Mi nombre es Sincero, un esbirro médico de 1ª clase. Debido a que no tengo permitido salir de la Colmena me quedé aquí. Los demás se fueron yendo poco a poco, pero yo no puedo abandonar mi puesto hasta que la reina diga lo contrario. Sin más, había respondido a las anteriores preguntas de Dash y ésta reclamó en el acto.

- ¡¿No que no ibas a responder nuestras preguntas?!

- Esa es 1 de las tres razones por la que se me ordenó jamás salir de la Colmena. Soy incapaz de mentir o guardar secretos… es una enfermedad. Así que no soy útil para cosechar amor.

-Oh, entiendo. Intervino Derpy. -Ya que no puedes mentir, no puedes hacerte pasar por el pony especial de otro pony. Un momento… ¿dijiste "médico de 1ª clase"? ¿Eres doctor? ¡Qué suerte! Eso significa que puedes hacer algo por la herida de mi amiga ¿verdad?

Sincero se acercó a Rainbow, quién estaba todavía nerviosa y desconfiada. El simulador aproximó su hocico a la pata y olfateó la sangre que todavía escurría. Luego se enderezó y declaró. -Una mordida de gárgola. Si… puedo curarla.

Rainbow y Derpy se mostraron sorprendidas. La primera no podía creer lo que sucedía ante sus ojos, un changeling estaba a punto de tratar su herida; mientras que la segunda golpeaba sus cascos delanteros con alegría. Sin embargo, pasó casi un minuto sin que el changeling moviera un músculo. Se quedó ahí parado haciendo absolutamente nada.

Dash se atrevió a romper el silencio. - ¿Y bien…?

- ¿Y bien qué…? Preguntó el changeling.

- ¿No vas curarla Sincero? Susurró Derpy con una sonrisa nerviosa.

-Ohh… nah. Dije que "podía" curarla, no que iba a hacerlo. Reveló con total sinceridad y simpleza.

Dash puso una cara graciosa y a la vez rabiosa. Tenía toda la intención de atacar a aquel changeling que la estaba sacando de quicio. - ¡Eres un &%&$! ¡Te voy a #%&$!

Derpy hacia lo posible por contenerla, más que nada para que no empeorara el estado de la lesión de Rainbow. - ¡Por favor, cálmate! Luego le suplica al doctor. – Por favor Sincero, mi amiga no puede moverse en este estado. Cúrala, te lo pido.

-En algo tienes razón. Indicó el cambiante. -Si continua así, perderá mucha sangre y morirá. Movía e inclinaba la cabeza de un lado a otro, de izquierda a derecha y luego de regreso, todo haciendo una extraña mueca no la boca, como si masticara algo amargo. A las ponis les parecía como un tic nervioso. -Está bien, la curaré. Les dijo finalmente.

- ¡¿Qué?!

Las yeguas estaban más que confundidas, ¿qué es lo que pasaba por la mente de este changeling? Otra vez Rainbow Dash demandó ofendida una explicación. - ¡¿Qué diantres sucede contigo?! Primero que me puedes curar, luego que no lo harás y ahora ¿sí? ¡¿Estás jugando con nosotras?! Porque si es así…

- Se llama "cambiar de opinión". Explicó el changeling. - ¿Acaso no es algo que hacen los ponis? Les da la espalda y empieza a caminar. -Síganme. Las llevaré a un lugar donde podré tratarte.

Dash y Derpy se miraron entre sí. No sabían que hacer o que pensar sobre lo que pasaba con el extraño individuo.

-Esto no me gusta Derpy, no me fío de este tipo.

-Admito que es bastante extraño, pero ¿qué opción tenemos? Derpy se inclinó para que su amiga se subiera en ella. -Ven, déjame cargarte. Si te mueves por tu cuenta, tu pata solo empeorará.

A regañadientes, Rainbow siguió las instrucciones de su compañera. Derpy tenía razón, aceptar la ayuda del fastidioso changeling era su única oportunidad de sobrevivir.

Siguiendo el lento andar de Sincero, Derpy camina y se adentra cada vez más en la Colmena cargando a Dash en su lomo. De vez en cuando, el changeling se detenía frente a un muro, y pasados unos segundos, éste se abría y continuaban el recorrido. Sin duda era útil tener a un changeling como guía. Mientras caminaban, Derpy empezaría una nueva conversación ya que en ese momento el silencio la incomodaba al igual que su curiosidad.

-Disculpa Sincero. Si no es molestia, nos podrías decir ¿cómo supiste que entramos en la Colmena?

Sin voltear ni parar, Sincero le contesta. -Me llegó el olor a sangre de la herida de tu compañera. Al principio creí que sería otra desafortunada víctima de las gárgolas de allá afuera, las cuales tengo que "desechar" de vez en cuando.

-Eso me recuerda ¿por qué hay gárgolas en los alrededores de la Colmena? Este no es territorio de gárgolas. Interviene Rainbow.

-Es por la noche eterna. Revela el changeling. -Cuando el sol brillaba en Equestria, las gárgolas quedaban convertidas en piedra, lo cual les servía de descanso. Pero ahora que la noche no para, las gárgolas no pueden dormir y para mantenerse vivas, deben comer más. Para eso tuvieron que expandir su territorio de cacería hasta esta parte de Bad Lands. Por suerte para mí, no se atreven a entrar a la Colmena por temor a no poder salir.

-Ya veo… otra cosa que fue alterada negativamente por culpa de la noche eterna… Musitó Derpy.

Dash permaneció silente ante este comentario y mientras, el changeling seguía hablando.

-Nunca me imaginé que encontraría un par de ponis husmeando dentro de mi hogar. De haber sabido, ni me habría acercado. Para mí, lo más sencillo habría sido ignorarlas e irme a otro lado de la Colmena. Supongo que fue mi error por contestar cuando una de ustedes gritó.

-Si somos una molestia, ¿por qué nos ayudas?

-No era mi intención ayudarlas, pero tuve que cambiar de opinión porque tu amiga no me dejó otra opción.

- ¿Eh? ¿Yo? Cuestionó Derpy. - ¿A qué te refieres?

(Suspiro) -Es otra de las 3 razones por las que no puedo salir de la Colmena. Como quizá sepan, los changelings requerimos cosechar emociones para sobrevivir. Ahora que me encuentro por mi cuenta, me estoy alimentando de las reservas de emergencia que quedan dentro de la Colmena pero, aunque estoy solo, debo racionarlas para que duren.

- ¿Y eso que tiene que ver con nosotras?

-Con el fin de racionar mi comida, me vi forzado a bloquear mis propias emociones, lo cual es fácil estando yo solo. Pero ahora, teniendo compañía, tarde que temprano mis sentimientos harán que el hambre regrese más rápido… como dije, no debí interactuar con ustedes. Apunta su pata hacia Derpy. -Y después de oír la súplica de esta chica, en ese instante ya no había manera de no sentir nada… Pena, compasión, culpa… abandonarlas para que murieran me dejaría con un hambre atroz por esas emociones. Por eso debo curarte y sacarlas de la Colmena lo más pronto posible.

-Gracias… Agradeció Derpy con una sincera sonrisa hacia el changeling.

-No me agradezcas. Ya les dije que no lo hago por ustedes. Es por mi supervivencia.

- ¿Pero no te sientes muy solo en este lugar? Preguntó la pasajera de Derpy. Por primera vez se dirigía a Sincero con algo de empatía.

-Es mi soledad lo que me permite sobrevivir. Debo vivir hasta el día en que la Reina Chrysalis regrese.

- Pero, Rainbow Dash tiene razón, ¿Qué será de ti si la reina nunca regresa?

El changeling paró en seco después de la pregunta de Derpy y dio la vuelta para estar de frente hacia las ponis. - ¿Rainbow Dash? Oí bien ¿eres la guerrera Rainbow Dash?

-Oh, cierto. Lo siento, nunca nos presentamos. Mi nombre es Derpy Hooves y tu paciente se llama Rainbow Dash.

- ¡Derpy! No le digas nuestros nombres.

-Rainbow Dash… Repitió el changeling. -Tu eres la tercera razón por la que no puedo abandonar la Colmena. Esta no es la primera vez que nos encontramos.

- ¿Uh? ¿Qué?

-Hace años cuando se libró la guerra de aquí en el sur, en el campo de batalla… Le dijo Sincero agitando su pata frente a sí mismo a la altura de sus ojos. No lo habían notado hasta ahora, pero los ojos de Sincero estaban completamente opacos, sin brillo. -…tú me quitaste la vista con tu espada…


Ahora nos encontramos al otro lado de Equestria, en la parte norte. En el Palacio del Imperio Umbra se encuentra el Emperador oscuro descansando en su trono tras otra de las constantes batallas que libraba en contra de las fuerzas dirigidas por Midnight Sparkle.

-Esa chiquilla se está haciendo cada vez más fuerte. Y tiene la suerte del demonio. Ya la habría asesinado de no ser por las constantes intromisiones de Armor y sus Rebeldes del Amanecer. Esta guerra en dos frentes se está volviendo molesta. Pero mientras tengan su atención en mí… yo ganaré la guerra desde las sombras en su propio territorio jeje. Un destello llama su atención por un lado. Oh, hablando de eso…

La luz proviene de un espejo que parpadea intermitente. Sombra usa su cuerno para hacerlo reaccionar y entonces en lugar de ver su reflejo en el espejo, observa a dos ponis, una yegua unicornio y un thestral, ambos con ojos verdosos que brillan igual que el espejo. Los dos hacen una caravana al presentarse con Sombra. -Saludos Emperador. Al parecer los rebeldes no son los únicos con un medio de comunicación a distancia.

-Mis espías… Rarity… Silver… ¿Qué noticias me tienen?

Rarity es la primera en reportar. -El conjuro que me enseñó su majestad para detectar los Elementos de la Armonía ya no reacciona en los alrededores del castillo. Parece que los Elementos ya no están aquí… esto sucedió desde que la capitana Dash y la mensajera de Midnight abandonaron el castillo… Ellas deben tenerlos…

Silver continuaría con la otra parte. -Nos habían dicho que la capitana escoltaría a la mensajera de regreso a Frozen North. Sin embargo, mis investigaciones en el pueblo apuntan a que ellas partieron en un tren con rumbo al sur…

Sombra empezó a pensar en voz alta mientras se rascaba el mentón. -Con que hacia el sur… y la capitana Rainbow Dash… mm… ¡Oh! ¡Eso es! Se dirigen a la Colmena de los changelings…

-Si ese es el caso, no podremos recuperar los Elementos de aquel lugar. Indica Rarity. -Ninguna magia funciona en la Colmena, incluso dudo que esas dos regresen a salvo.

- ¿Qué hacemos mi Emperador? Cuestiona Silver.

Sombra ríe disimuladamente. -Je je. No se preocupen, ustedes sigan informándome sobre los movimientos de la Reina Nightmare. Yo me haré cargo desde aquí.

-Como ordene nuestro Emperador. Rarity y el thestral vuelven hacer una reverencia y el espejo se apaga regresando a la normalidad.

Sombra se aleja unos pasos dando la espalda al espejo. -Te estás volviendo descuidada Midnight, estoy casi seguro que tu fraguaste este plan. Lástima que no conozcas la Amatista Oscura de la Colmena tan bien como yo. Se para en seco y vuelve a encender el brillo rojo de su cornamenta, abriendo grandemente los ojos y sonriendo malévolamente. -Es el momento perfecto para enviar a la élite de mis fuerzas mágicas. ¡Vengan a mí! ¡Mis Ángeles de la Muerte!

El espejo se enciende otra vez con una luz blanca giratoria en el vidrio. Tres rastros de neblina emergen de aquella luz y conforman unos seres espectrales de distintos colores con pupilas rojas que rodean al unicornio negro como si fueran Wendigos. Después de unas vueltas, descienden y se colocan entre Sombra y el espejo. Las 3 adoptan una forma pony diferente mientras Sombra las llama por sus nombres…

-Sonata… (Yegua terrestre azul)

-Adagio… (Unicornio anaranjada)

-Aria… (Pegaso lila)

Las yeguas portan unos collares con gemas carmesí en sus cuellos. (*) Las tres se ven complacidas de haber sido invocadas por el Emperador. -Ordene, que nosotras vivimos para servirlo, Amo Sombra.

-Mis bellas y mortales Sirenas, tengo un trabajo para ustedes…

Las fuerzas del Imperio Umbra por fin empiezan a moverse. El panorama se complica cada vez más para Rainbow Dash y Derpy Hooves… y ellas ni siquiera lo saben. ¿Qué será de nuestras protagonistas ante la nueva amenaza que se les viene encima?

CONTINUARÁ…


Notas.

Dos cosas:

1.-La Amatista Oscura también aparece en otro de mis fics "El Ataque de la 4 bestias". Y tiene las mismas funciones por cierto.

2.- Alguien dejó un review la vez pasada sobre si pudiera abrir una cuenta en ASK. Bueno, a mí no me gustaría abrir una cuenta en ASK, me declaro incompetente para usar esa cosa. Pero cualquier duda o pregunta que tengan, yo procuro responderles por PM aquí en fanfiction. Por lo menos a mí, se me hace lo más práctico y sencillo.

Si no tienen una cuenta, como la persona que dejó el comentario, por ejemplo, entonces déjenme alguna forma de contactarlos en el review, un correo o algo, obviamente no lo voy a publicar, para eso están las "Opciones de moderación". Yo respeto sus datos y no los divulgo. O también simplemente pueden abrir una cuenta aquí en fanfiction para mandarme PMs. La decisión finalmente es de ustedes.

Hasta la próxima semana. ¡Ore!