Capítulo 6: Pelea en el tren
-Es genial Jolly, los robamos de la tienda de papá-anunció Fred con orgullo y sacando de su mochila unos trajes hechos con nylon transparente.
-Según leímos son para batirse a duelo sin sufrir daños severos-dijo James ilusionado.
-Pues yo creo que si ese invento está a prueba no deberían usarlo, no sean tontos, saben que Steimberg busca cualquier pretexto para bajarles puntos-opinó Albus alejando los trajes de su visión.
-Pero ese no es problema hermanito, si nos cuidamos la espalda podemos probarlos aquí y hacer apuestas, ganar algún dinerillo nunca viene mal- Jolly y Fred asintieron- a menos que tengas miedo y seas un cobarde-le susurró James.
-Yo no soy cobarde y no soy tan estúpido como para probártelo-murmuró Albus y se perdió en su revista sobre quidditch.
-Claro, la prueba está en que eres un Slytherin y no un Gryffindor-sonrió con malicia.
-¡Basta James, no seas idiota!-gruñó Jolly.
-Te pareces a tu padre cuando te enojas-Fred rió y su compinche también lo hizo.
-No se metan con el sargento Sev o lo lamentarán, y tampoco deberían probar esas cosas en sus narices, yo sé lo que les digo- advirtió la chica de ojos miel.
-¿Qué es la vida sin un poco de riesgo estrellita?-aventuró James y su cara se iluminó cuando un chico moreno entró en el compartimiento.-¡¿Qué hay Dyl?!- gritó James dando palmaditas al recién llegado.
-No mucho amigo, ¡hey Jo!, lamentable noticia, gracias por avisarme en ese mensaje de texto, escondí todas mis cosas de Sortilegios en el baúl antes de que tu padre se asomara para ayudarme-dijo seriamente Dylan Jordan, hijo de Lee Jordan.
-¡Ni lo digas! Siento los ojos del sargento clavados en mi nuca- anunció apesadumbrada la chicos comenzaron a planear el combate ficticio, James se acercó a los compartimientos para recibir el dinero de las apuestas también a regodearse con los grititos y suspiros de las chicas del lugar.
Octavius los visitó en el lugar, se frotó las sienes cuando escuchó los planes del duelo.
-Tav, tu podrías agrandar el compartimiento para que puedan venir los espectadores y luego yo hago un muffliato para que nadie nos escuche, ¿nos ayudarás mi genio de los encantamientos?-le rogó su hermana con ojos de gatito mojado.
-No, sabes que soy prefecto y menos te ayudaré sabiendo que a pocos metros está papá esperando que alguien haga algo-advirtió el castaño muy serio.
-Don prefectito ayudamos, solo agranda este lugar y luego puedes hacerte el distraído como siempre-suplicó chico Snape intercambió miradas preocupadas con Albus y luego asintió.
-Bien, agrando el lugar y les doy quince minutos-dijo con semblante esto agrandó el lugar y esperó a que venga el mayor de los Potter.
Los prefectos de Gryffindor eran Cynthia Jordan y August Longbottom, pero su amigo Gus no contaba porque no viajaba en el tren debido a que vivía en Hogsmeade, el pueblo cercano a Hogwarts y Cynhtia…bueno teniendo un hermano como Dylan estaba acostumbrada a hacer la vista de Hufflepuff eran Edna Corner y Bruce Mcmillan, fáciles de de Ravenclaw su amigo Lorcan y Molly Weasley II, grandes encubridores de las travesuras de sus amigos y el problema tenía nombre y apellido, su compañera como prefecta de Slytherin era Bárbara Steimberg, quien tenía un hermano gemelo llamado Balthasar, hijos de Pansy Parkinson con el hijo de un reconocido ex mortifago alemán que murió en y James solían hacerles bromas a su hermana y a el por el hecho de ser mellizos y ser la antítesis de los gemelos Steimberg.
Eran odiosos y se convirtieron en sus únicos enemigos desde que pisaron el ó disparado del lugar cuando se llenó de alumnos hacia el compartimiento de los prefectos inventando una buena excusa para que sus colegas demoren en dar su pasada.…
-En este rincón tenemos a Fred Weasley, bateador del equipo de quidditch de Gryffindor, hijo de uno de los mejores comerciantes, el dueño de Sortilegios Weasley si quieren conseguir provisiones de la tienda contactar con S.S, F.W o J.P-Anunció Jolly quien era la réferi del duelo, los estudiantes gritaban agolpados contra la pared para darle espacio a los contrincantes.-Y a mí izquierda se encuentra el simpático Dylan Jordan, el hermano de nuestra prefecta en Gryffindor- oyó unos comentarios de chicos sobre lo bella que era la chica-¡si babosos, se ve que les gusta la autoridad! Y también nuestro duelista de hoy es la excelente voz del quidditch en el colegio.
Se oyeron silbidos y gritos alentadores mientras James recibía más dinero de los miraba cauteloso la escena pero luego volvía a meter su cabeza en la revista, era el único alumno que estaba sentado en el gran compartimiento.-Anunciamos a los espectadores que nuestros duelistas utilizan unos trajes especiales para no sufrir daños aunque quedarán manchados de color rojo cuando uno de ellos pierda el combate. Pues bien, varitas al ristre, uno, dos, tres... ¡QUE COMIENCE LA BATALLAAAAA!-dijo con voz atronadora la réferi y caminó fuera del campo del duelo.
-¡Volate ascendere!-bramó el pelirrojo y el moreno cayó con un golpe seco golpeando la ventana, se puso de pie al instante y sonrió.
-Tarantallengra-murmuró Dylan y los pies de Fred comenzaron a bailar.
-Finite Incantatem-dijo el bailarín y el hechizo cesó pero su contrincante estaba listo para darle un nuevo golpe.
-¡Envertestatil!- rugió Dylan.-Protego-susurró la víctima para en circulo con los ojos bien abiertos y una gran sonrisa en el rostro.
-¡Avis!-gritó el moreno y unas aves volaban peligrosamente hacia el cuerpo del otro duelista pero antes de que lo atacaran el corazón le cayó a los pies.
Jolly oyó murmurar a alguien susurrar "verdimillious" y el compartimiento se llenó de gas color verde, cayó al piso cubierta por la capa de Albus y enmudeció cuando este le dijo que se unos segundos el gas había desaparecido y las figuras encolerizadas de Severus Snape y Remus Lupin fueron divisadas por el puñado de alumnos.
-¡POR LA SABIDURÍA DE MORGANA!, ¡QUE DEMONIOS ES ESTO!, ¡DELINCUENTES JUVENILES!-gritó a viva voz el profesor de pociones.
-Están en severos problemas-gruñó Lupin y fue a ayudar a Fred Weasley quien estaba en llamas a causa de una falla en el los alumnos salieron del compartimiento mientras Snape furibundo anotaba sus nombres en una lista, el profesor de DCAO volvía a la normalidad el compartimiento, los dos chicos seguían aún ocultos bajo la capa invisible respirando prefectos salieron con vergüenza a la zona caliente donde Severus seguía anotando nombres y siseando groserías, Lupin vigilaba a los alumnos apesadumbrados.
-Parece que Filch tendrá un buen pelotón para limpiar el castillo esta semana- habló el ex hombre lobo.
-Exacto- dijo Snape- ¿Y ustedes se creen prefectos?, ¿dónde estaban mientras encontramos este duelo clandestino?, ¿lustrando sus inservibles insignias?-dijo con desdén, las orejas de Octavius se volvieron todo volvió a una anormal calma, Sophia y Albus salieron aún invisibles al pasillo, cuando no hubo peligro el chico guardó la capa, caminaron rápidamente a reunirse con los demás pero unos pasos se escucharon detrás de ellos.
-Potter, Snape-siseó su padre.
-¿Si profesor?-preguntó Jolly ocultando el nerviosismo.
-¿Qué estaban haciendo?, ¿dando un paseo?-arqueó peligrosamente una ceja.
-Yo estaba en el baño-murmuró el ojiverde tratando de sonar natural.
-Cuando te refieras a mí en el colegio llámame señor o profesor-dijo Snape como explicando algo obvio a un niño pequeño.
-Si profesor-contestó el chico con una mueca.-¿Y tú dónde estabas?- le preguntó a su hija.
-Yo…estaba con el maquinista, me gustan los trenes señor-exclamó Jolly, esto último era verdad.
-Sí, eso ya lo sé-siseó el pocionista-pero estas del lado contrario de donde me has dicho que estabas-estaba casi atrapada.
-Es que…fui a buscar a Albus profesor-dijo segura la chica.
-¡Que ternura!-juntó sus manos fingiendo ese sentimiento-No pueden pasar ni un minuto separados, parece que están pegados por un hechizo, o quizás Potter no sabía el camino de regreso y usted ha ido a buscarlo-siseó el profesor, estaba descargando su ira con ellos en forma de sarcasmo, la vocecilla de su conciencia similar a la de su mujer lo regañó.
-Así es profesor-dijo insolente la adolescente-si no le molesta nos marchamos-caminó hacia atrás aferrando el brazo de su amigo.
-Buen viaje Potter, Snape-se giró y volvió con Remus, y se dijo que su hija era muy escurridiza.
