Ficha de Personaje
Nombre: Sonia Strauss.
Edad: 18.
Gremio: Fairy Tail.
Marca de Gremio: Antebrazo derecho.
Familia: Elfman Strauss/Padre, Evegreen Strauss/Madre, Mirajane Strauss-Dreyar/Tia, Laxus Dreyar/Tio, Marcus Strauss-Dreyar/Primo, Sting Eucliffe/Tio, Lissana Eucliffe/Tia, Lisa Eucliffe/Prima.
Personalidad: Una joven amigable y amable pero sobre todo sumamente animada y con una autoestima bastante alta. Ella heredo de su padre la manía de "Hombre", algo que es sorprendente y confunde a mucho porque ella es una mujer. Pero ella misma ha aclarado varias veces que su idea de "Hombre" es ser la mejor. Y como todo miembro de su gremio, ve a sus compañeros como su familia y está dispuesta a luchar por ellos hasta la muerte.
Fairy Tail: Una Aventura Etena
Especial 7
"La Investigación de Lucia"
...Un día como cualquier otro había comenzado tanto en el Reino de Fiore como en la Ciudad de Magnolia. En una cálida mañana, los jóvenes magos de Fairy Tail disfrutaban de un despertar y desayunar en sus casas antes de partir al edificio de su amado gremio. Entre esos jóvenes, se encontrabas aquellos pertenecientes a la familia Dragneel...
-Hmm...-
Aquel pensar le pertenecía a una joven de baja estatura como de unos 13 años de edad que tenía una preciosa cabellera rubia que le llegaba hasta su cuello, unos hermosos ojos color marrón, que poseía la marca amarilla de Fairy Tail en su mano derecha y que vestía con una simple camisa blanca de mangas largas, una falda azul, un cinturón de cuero marrón alrededor de su cintura y que cargaba con un llavero lleno de doradas llaves y unas sandalias marrones.
Una joven maga de espíritus celestiales que no solamente se encontraba en el interior de una amplia e bella casa que se encontraba en los boscosos bordes de la Ciudad de Magnolia, sino que también utilizaba la cocina de esta para cocinar lo que parecían ser unos huevos revueltos en un salten que ella sujetaba con su mano izquierda.
-...Creo que ya quedo a la perfección- Decía Lucia complacida
Diciéndose esas palabras, la joven Dragneel utilizo la espátula que sujetaba en su mano derecha para sacar aquellos huevos revueltos cocinados en el salten que sujetaba en su mano izquierda y luego colocarlos en un plato que también poseía varios panes tostados y numerosos tocinos. Un plato posicionado en una mesa que también cargaba con cosas como una cesta llena de panes, una jarra llena de jugo, algunos platos con pescados, entre otras cosas.
-¡Bien, con esto ya está bien! ¡Hermano, Happy! ¡El desayuno está listo!- Avisaba la joven de espíritus celestiales con un fuerte grito.
-¡Ya voy!-
Dada esa respuesta por parte de una voz masculina, se notó como unos segundos después, de los pasillos de aquella amplia casa, salió un joven que portaba con la marca roja de Fairy Tail en su mano derecha. Un joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados, unos filosos ojos marrones y que vestía su atlético cuerpo con una bufanda blanca alrededor de su cuello, un abrigo negro sin mangas y decorado con un faldón, unos pantalones blancos y unas sencillas sandalias.
-Que sorpresa que vinieras a la mesa ya vestido y bastante limpio además, Hermano. Normalmente vienes con la arrugada y sucio ropa con la que dormiste o en simples bóxeres como si fueras Gray-san- Comentaba Lucia mientras se sentaba en una de las sillas alrededor de una mesa llena de comida.
-¡No me compares con ese pervertido!- Decía Tsuna molestamente.
-Sí, sí. Por cierto, ¿Dónde está, Happy? Sus pescados se van a enfriar- Decía la joven de corta cabellera rubia mientras comia su desayuno.
-Ah, es cierto. Happy dijo que tenía algo importante que hacer así que salió bastante temprano. Me pidió que te dijera que le guardaras sus pescados, por favor- Respondía el joven Dragneel mientras se acercaba a aquella mesa y tomaba uno de los panes que reposaban en una canasta en medio de esta.
-Eh, esa es otra sorpresa. Pensar que Happy dejaría para después sus amados pescados. Me pregunto qué era lo que tenía que hacer. De cualquier manera, Hermano, no comas de pie, es vulgar. Siéntate- Decía la joven Dragneel algo molesta.
-No. En realidad yo también algo que hacer así que agradecería que me lo guardaras para más tarde, Lucia. Lo siento- Decía Tsuna mientras comía de pie lo último que quedaba de un gran pan en su mano derecha.
-¿Eh?...Bueno, no hay problema en realidad, pero para que también te pierdas el desayuno, ¿Qué es lo que tienes que hacer, Hermano?- Preguntaba Lucia confusa.
-Ah...Es que acorde encontrarme con Serena cerca de la Catedral Kardia. Si llego tarde seguramente se enojara bastante- Contestaba el joven mago de fuego mientras caminaba hacia la puerta de su casa.
-Yo preguntándome que era tan importante como para que mi glotón Hermano quisiera perderse su comida...Con que Serena-san, ¿Eh?- Pensaba Lucia con una ligera sonrisa para luego decir-... ¿Y para que se van a reunir tan temprano? ¿Van a una misión?-
-No. Ella simplemente me invito a pasear por la ciudad. No sé cuándo volveré, así que no me esperes, ¿Esta bien?- Respondió Tsuna mientras salía de su casa.
-Bien, que la pases bien con Serena-san en su... ¿Eh? ¿Paseo?- Repitió la joven Dragneel para luego escupir toda la comida dentro de su boca con un gran-... ¡¿UUUUUUUUHHHHH?!-
...Una hora después...
Como la mayoría de los días, los cálidos y brillantes rayos del sol bañaban a la preciosa Ciudad de Magnolia mientras sus cientos y cientos de habitantes vivían tranquilamente sus pacificas e alegres vidas. Algunos de estos habitantes eran quienes caminaban en las calles alrededor de una formación de bellos edificios que eran conocidos como la "Catedral Kardia", un lugar en donde numerosos feroces combates que involucraban a los magos de Fairy Tail se llevaron a cabo en el pasado.
Y entre las personas alrededor de esta catedral se encontraba la joven Dragneel quien había añadido algunos cambios a su apariencia. A la falda azul y camisa blanca que vestía; Lucia había añadido una chaqueta marrón de mangas y cuello alto encima de esta última, unos lentes negros sobre sus hermosos ojos marrones y una gorra roja encima de su corta cabellera de color rubio.
-Con que un paseo, ¿Eh?...-Pensaba Lucia seriamente-...Y solamente entre Serena-san y mi hermano, en otras palabras, esto es sin duda una cita. Sabía que este día llegaría, pero fue mucho más temprano de lo que anticipe. Y pensar que la Serena-san que se niega a reconocer sus sentimientos fue la que dio el primer paso...Que gran sorpresa. Normalmente, no me gustaría molestarlos en un momento como este, pero tengo que confirmar este evento tan importante con mis propios ojos. ¡Tengo que investigarlo bien!...Pero supongo que primero tengo que encontrarlos-
Diciéndose esas palabras, la joven maga de espíritus celestiales miraba en diferentes direcciones a su alrededor pero no observaba nada más que desconocidas personas para ella caminando por las calles cerca de la Catedral. E haciendo esto, la joven Dragneel no notaba como algunas de estas personas la observaban con confusión y preocupación por ser una pequeña niña disfrazada que se la pasaba cambiando la dirección de su mirada, numerosas veces.
-Mmm...Hay mucha gente...No los veo... ¡Ah!- Actuaba la joven rubia algo sorprendida y feliz.
Los marrones ojos de Lucia que se encontraban cubiertos con unos negros lentes de sol habían captado la imagen de una hermosa joven que se encontraba solitariamente sentada en una de las tantas bancas alrededor de la Catedral Kardia. Más específicamente hablado, se trataba de una joven de 18 años con una larga cabellera negra que mostraba señales de reflejos, unos hermosos ojos cafés y que poseía la marca rosada de Fairy Tail en su mano derecha.
Una joven que se encontraba vistiendo su voluptuosa y curvilínea figura con una blusa blanca sin mangas debajo de una corta chaqueta negra abierta y también sin mangas, una corta falda de color azul y unas lindas zapatillas marrones. Pero también se podía notar como esa hermosa joven poseía unos pequeños pero preciosos pendientes en sus orejas que imitaban la forma de flotes, un poco de brillo labial en sus tentadores labios, unos cuantos otros accesorios como un collar y unas pulseras y también un lindo bolso de color rosado entre sus manos.
-¡Es Serena-san!- Pensó Lucia alegre mientras se apuraba a ocultarse entre la multitud -¡Además esa apariencia...Sin duda es para llamar la atención! ¡Una blusa blanca no lo suficientemente ajustada como para que se pueda ver a través de ella pero si lo suficiente para que se note sus súper eróticas curvas y esos grandes pechos y una falda lo suficientemente larga para que no se vea nada y pero lo suficientemente corta para que alguien lo intente! ¡Sin mencionar ese cabello recién lavado, ese brillo labial, esos accesorios...No hay duda de que es una vestimenta hecha para seducir a alguien! ¡Como se esperaba de Serena-san! ¡Está usando todos sus atributos al máximo! ¡Pero en realidad... ¿No tiene demasiados?! ¡Sobre todo esos pechos, son demasiados grandes...Maldición, estoy tan celosa!-
Adentrándose tanto en aquellos pensamientos que la hacían liberar una gran cascada de lágrimas de sus marrones ojos al igual que golpear el suelo de concreto bajo ella con sus puños llenos de frustración, la joven maga de espíritus celestiales nuevamente no le importaba notar las miradas de confusión de las personas que pasaban a su alrededor en aquella calle.
-¡No, no, no! ¡Debo concentrarme! ¡H-He encontrado a Serena-san, pero... ¿Dónde está mi Hermano?! ¡No me digan que todavía no ha llegado! ¡Aunque yo haya logrado llegar antes que el gracias a que Virgo me hizo un atajo bajo tierra, se está tardando demasiado! ¡¿Cómo puedes dejar esperando a una chica como Serena-san en su primera cita?! ¡Hermano, idiota!- Pensaba la joven Dragneel con desesperación.
-¡Buenos días, Serena!-
-¡...!- Reacciona Lucia con sorpresa.
Escuchando aquella masculina voz que hablaba con ánimo, la joven con lentes negros que se ocultaba entre las multitudes alrededor de la Catedral Kardia notaba como el joven de puntiagudos y desordenados cabellos rosados que ella había visto más temprano se acercaba a aquella atractiva pero solitaria joven de largos cabellos negros sentada en una de las tantas bancas cerca de aquella formación de hermosos edificios, algo que esta noto con sus ojos cafés.
-¡Ah, Hermano! ¡Bueno, creo que mejor tarde que nunca!- Pensaba Lucia levemente alegre al observar todo a la distancia.
-¡Llegas bastante tarde, Tsuna!- Exclamaba una Serena algo enojada.
-¡Esto es malo, tu cita está enojada, Hermano! ¡Por favor, inventa una buena excusa!- Pensaba la joven rubia escuchando a distancia.
-Lo siento, lo siento. Es que me perdí- Contestaba el joven pelirosado entre amistosas risas.
-¡Hermano...!- Pensaba la joven Dragneel mientras liberaba una cascada de lágrimas llenas de frustración.
-¿Te perdiste? Que excusa más mala. Tú creciste en esta ciudad, ¿Verdad? ¿Cómo es posible que te pierdas? Apuesto que simplemente te quedaste dormido, ¿Cierto?- Comentaba la joven pelinegro con enojo.
-No, lo digo en serio. Es que de camino aquí yo termine captando el olor de la comida de varios restaurantes y termine yendo hacia ellos en vez de a la catedral sin siquiera darme cuenta. Debe ser porque no tuve tiempo de desayunar esta mañana y tengo algo de hambre- Explicaba el joven Dragneel tranquilamente.
-¿No desayunaste? ¿Porque?- Preguntaba la joven Axel con confusión.
-¿Que porque...? Porque no quería hacerte esperar obviamente- Contestaba Tsuna con total calma.
-¿E-Eh? Y-Ya veo- Reacciono Serena con leve rubor en sus mejillas.
-¿Qué te pasa? Estas roja. No me digas que te hice esperar mucho y estas cansada, ¿O sí?- Preguntaba el joven mago de fuego con algo de preocupación.
-C-Claro que no. En realidad yo acabo de llegar hace unos segundos- Contestaba la joven demonio de los libros de Zeref mientras desviaba su mirada.
-¡Esa es totalmente una mentira! ¡Y una de las más normales al comienzo de una cita! ¡Buena manera de manejar el enojo de Serena-san, Hermano!- Pensaba Lucia ahora llorando lágrimas de alegría mientras observaba y escuchaba a distancia.
-De cualquier manera, ahora que nos reunimos, deberíamos partir, ¿No crees? ¿Tienes la lista?- Preguntaba ahora el joven de puntiagudos cabellos rosados.
-S-Sí. Aquí esta- Contestaba la joven pelinegro para luego sacar cierto pedazo de papel del bolso rosado que traía.
-¿Una lista? ¿Para qué? ¿Sera los lugares que planearon ver en su cita?- Se preguntaba la pequeña joven rubia oculta entre la multitud.
-Bien, entonces, ¿Nos vamos?- Preguntaba ahora un tranquilo Tsuna.
-Si- Contesto Serena igual de tranquila para que después ambos magos de Fairy Tail empezaran a alejarse de la Catedral con una calmada caminata.
-¡Ya se están moviendo! -Pensaba una oculta Lucia- ¡Ahora que mi Hermano esta aquí, tendré que ser mucho más cuidadosa, pero no me rendiré! ¡Yo, Lucia Dragneel, juro que veré este evento tan importante con mis propios ojos sin importar que!-
...Unos momentos después...
-¡E-Esa es...!-
La joven maga de espíritus celestiales que ahora se encontraba oculta entre un callejón entre dos edificios observaba con asombro como el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación que era su hermano mayor y la joven demonio de los libros de Zeref que era su acompañante ahora se encontraban entrando a uno de los tantos edificios que yacían en aquella calle de Magnolia. Un edificio que a través de sus grandes ventanas, enseñaba en mostradores numerosos pasteles de distintos tamaños, sabores y estilos.
-¡...La nueva tienda de pasteles que abrieron en la ciudad!- Pensaba Lucia sorprendida para luego pensar molestamente- ¡Ese idiota de mi hermano! ¡Yo no fui solamente la que le dije de este lugar sino que también le pedí varias veces que me invitara pero siempre me decía que le daba flojera o no tenía dinero, pero él esta aquí ahora en una cita! ¡Aunque te apoye con Serena-san, yo soy tu amada y linda hermana menor! ¡¿No debería tener un poco de prioridad?! ¡Te las veras conmigo cuando vuelvas a casa, hermano!-
...Otros momentos más tarde...
-¿E-Eh?-
La pequeña joven rubia que cubría su rostro con unos lentes negros y una roja gorra actuaba algo confusa al ahora ver desde otro callejón como Tsuna y Serena ahora se encontraban entrando a un edificio que a través de sus grandes ventanas enseñaba su interior lleno de varios transparentes recipientes llenos de distintas clases de dulces.
-¿U-Una tienda de dulces? Bueno, si fuera una cita conmigo estuviera bien, pero, ¿Serena-san le gusta venir a esta clase de lugares? ¡De cualquier manera, mi hermano tampoco me ha traído a mí nunca a este lugar! ¡Realmente, realmente me las pagara!- Pensaba Lucia con enojo.
...Mucho más tarde...
Las horas fueron pasando e aquellas situaciones que envolvían a los tres jóvenes magos de Fairy Tail simplemente se siguieron repitiendo. Oculta entre callejones o entre las multitudes de las calles, Lucia observaba a la distancia como Tsuna y Serena entraban y salían una y otra vez de distintas lugares alrededor de la Ciudad de Magnolia. Lugares como tiendas de ropas, tiendas de dulces, tiendas de pasteles, tiendas de accesorios, tiendas de decoraciones, entre otros.
Y cuando la tenue oscuridad de la noche empezaba a invadir los cielos de aquella ciudad del Reino de Fiore; el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación y la joven demonio de los libros de Zeref ahora se encontraban sentados en la banca de un parque con bolsas llenas de distintas cosas a su lado y con la joven maga de espíritus celestiales observándolos a distancia detrás de algunos arbustos y árboles.
-Vaya...- Pensaba Lucia-...Parece que realmente han comprado muchas cosas. Bueno, considerando que Serena-san es una chica bastante bella y amable, es obvio que una cita con ella no iba a ser barata. Pero pensar que el tacaño de mi hermano quien nunca quiere comprarme nada fue quien consiguió todo eso...Me enoja bastante-
-Compramos mucho más de lo que esperaba. Incluso se está empezando a hacer de noche. Estoy cansada- Comentaba Serena sentada en aquella banca.
-¿Cansada? ¿De qué? Si yo fui quien cargaba con todas las bolsas. ¿O es que estas engordando y casi no puedes caminar por tu peso?- Preguntaba Tsuna a su lado.
-¿Dijiste algo?- Preguntaba la joven Axel con una mirada asesina.
-No, nada- Contestaba el joven Dragneel mientras desviaba su atemorizada mirada.
-¡¿Que estás haciendo, hermano?!- Pensaba la joven Dragneel observando todo a distancia e oculta- ¡Tan solo mira el ambiente en donde están Serena-san y tú, el ambiente! ¡Dos jóvenes en un solitario parque y bañados por una cálida noche! ¡Este es el momento de decir algo romántico, R-O-M-A-N-T-I-C-O! ¡Vamos, hermano, sé que si te esfuerzas puedes hacerlo, hazlo!-
-Pero es verdad que ya se está haciendo tarde. ¿Ya deberíamos irnos?- Preguntaba el joven Dragon Slayer de Fuego de la Cuarta Generación.
-¿A tu casa? Está bien. Vamos- Contestaba tranquilamente la joven demonio de los libros de Zeref.
-¡Eso es, eso es! ¡Vayan a casa...! ¿...Los dos juntos? ¿Eh?- Se empezó a confundir la joven maga de espíritus celestiales.
-Lucia seguramente debe estar en el gremio. Nadie debe estar en nuestra casa. Podremos estar tranquilos en que ella no nos sorprenderá repentinamente o algo así- Mencionaba Tsuna tranquilamente.
-¿Eh? ¡¿Eh?! ¡¿EH?! -Pensaba Lucia totalmente sorprendida- ¡¿Que está ocurriendo?! ¡A pesar de que es tan tarde, ¿Porque Serena-san quiere ir a nuestra casa?! ¡¿Y porque ambos necesitan que yo no este ahí?! ¡No, no, no! ¡Seguramente debe haber alguna explicación! ¡Esta es su primera cita, no hay forma de que ya vayan a ir tan lejos...!-
-No creo que tengamos mucho tiempo. Espero que podamos usar todo lo que compramos. Es una noche importante después de todo- Comentaba Serena igual de tranquila.
-¡¿Q...?! -Pensaba una Lucia toda sonrojada- ¡¿U-Una noche importante?! ¡¿Y a que se refiere con utilizar todo lo que compraron?! ¡E-Es cierto que perdí a ambos durante unos minutos...P-Pero, n-no creo que hayan comprado nada r-raro mientras no los vi, ¿Verdad?! ¡¿Verdad?! ¡¿VERDAD?!-
...Mas tarde todavía...
-U-Uh...-
Llena de nerviosismo; la joven usuaria de espíritus celestiales, quien se había quitado aquellos oscuros lentes y roja gorra, se encontraba de pie justamente en frente de su casa que yacia posicionada por los bordes boscosos de la Ciudad de Magnolia bañada por la noche y justo después de haber visto al joven mago de fuego que era su hermano mayor y a la joven demonio humanoide que le acompañada haber entrado juntos a esta.
-...R-Realmente vine...-Pensaba Lucia nerviosamente-... ¡P-Pero es algo normal, ¿N-No?! ¡E-Esta es mi casa! ¡Puedo regresar en cualquier momento que me plazca! ¡Incluso si Serena-san y mi hermano están haciendo algo, yo puedo entrar de una manera completamente normal y ellos no serían capaces de reclamarme algo! ¡P-Pero si realmente están haciendo "algo", p-podría terminar viendo algo que no debería estar viendo a mi edad! ¡P-Pero si lo pienso bien, mi hermano y S-Serena-san todavía son muy jóvenes para estar haciendo "algo"! ¡D-Deberían estar esperar a estar bien mantenidos y luego casarse y cosas así! ¡S-Si llego a interrumpirlos, p-podría evitar que vayan más lejos! ¡Si, solo es por eso! ¡Solamente estoy preocupada por el futuro de ambos! ¡Si, solo es eso! ¡No es que esté interesada en lo que hacen! ¡Definitivamente no es eso!-
Siendo completamente envuelta por aquellos pensamientos que le provocaban un gran rubor en sus mejillas y un notable mareo a sus ojos, la joven Dragneel ni siquiera se percataba de como su persona se había acercado a la puerta frontal de su casa y la empezó a abrir. Y justo después de que Lucia entrara a su casa...
-¡SORPRESA!-
Al mismo tiempo que aquella palabra fue gritada de una manera alegre e animada por varias voces; la joven de cortos cabellos rubios abría sus marrones ojos con amplia sorpresa al notar como varios papeles de confeti volaban e caían a sus alrededores y como varias mesas puestas en la sala de su casa poseían numerosas clases de caramelos y golosinas, varios pasteles, distintas bebidas y jugos e una pequeña montaña de regalos envueltos.
Pero sobre todo, Lucia se sorprendia al ver como en su casa se encontraban varios de sus conocidos que le sonreían con alegría e amistad. Mas específicamente hablando; Alicia Scarlet, Marcus Strauss-Dreyar, Sonia Strauss, Raine Loxar-Fullbuster, Ryos Redfox, Lisa Eucliffe, Sorano Aguria-Cheney, Happy, Serena Axel y su hermano mayor, Tsuna Dragneel.
-¡Feliz cumpleaños, Lucia!- Gritaban alegremente los jóvenes miembros de Fairy Tail e Sabertooth.
-¿E-Eh? ¿F-Feliz...? ¿Q-Que es esto?- Preguntaba una Lucia en leve estado de shock.
-¿Como que "que"? ¿No es obvio?- Hablaba Alicia con una leve sonrisa.
-Es tu fiesta de cumpleaños, Lucia- Decía Marcus de igual manera.
-¡Cuando Tsuna-sama nos contó de este día, Raine preparo varios pasteles para su futura cuñada!- Comentaba alegremente la joven Loxar-Fullbuster.
-Aunque la mayoría sabia horrible. Pero no te preocupes, compramos pasteles ya hechos y que saben mejor- Dijo Ryos algo serio.
-Uh...- Se deprimía Raine levemente.
-¡Y también te trajimos varios regalos como hombres que somos!- Decía Sonia con suma alegría.
-No cambies nuestro género también. Somos mujeres igual que tu- Comento Lisa con una leve gota de sudor bajando por su cabeza.
-Nosotras también vinimos. Espero que no le moleste, Lucia-sama- Dijo Sorano algo tímida.
-¡Escucha, Lucia, traje varias golosinas de otra ciudad que no habíamos probado antes, incluso hay algunos con sabor a pescado!- Hablaba Happy felizmente.
-Todos... ¿Ustedes hicieron todo esto por mí?- Preguntaba la joven Dragneel bastante sorprendida.
-Por supuesto. Eres nuestra querida compañera. Aunque quien tuvo la idea de esto fue Tsuna- Contestaba Serena con una sonrisa.
-¿Mi hermano? ¿En serio?- Reaccionaba la joven maga celestial algo confusa.
-S-Sí. Prometí que no me volvería a olvidar de tu cumpleaños como el año pasado, ¿Verdad?- Decía el joven pelirosado con algo de vergüenza.
-Hermano... ¡Muchas gracias, te quiero! ¡Igual que a todos!- Decía Lucia con leves lágrimas en sus ojos y una alegre sonrisa en su rostro.
-...- Tsuna simplemente sonrió y luego grito- ¡Bien, ya dejemos de dar explicaciones y empecemos esta fiesta!-
-¡Sí!- Respondieron la mayoría de los jóvenes magos con gran animo e alegría.
-Bueno, creo que ese idiota también quiso hacer esta fiesta para comer dulces y pasteles sin tener que gastar tanto de su dinero- Decía Serena entre leves risas.
-Es posible. Mi hermano es un tacaño. Pero con que esas cosas que compraron en realidad para mí y no para Serena-san...- Hablaba Lucia con bajo tono.
-¿Eh? ¿Dijiste algo, Lucia-chan?- Preguntaba la joven demonio humanoide con leve confusión.
-Dije que hoy usted se ve más hermosa que de costumbre, Serena-san- Contestaba la joven maga celestial con una sonrisa.
-¿Eh? ¿Eso crees? Yo creo que tenga algo diferente a lo usual- Dijo la joven de larga cabellera negra mientras observaba su aspecto.
-No, no. Hoy sin duda se ve mucho más esplendida que un día normal. Casi pareciera como si quisiera llamar la atención de alguien, ¿O me equivoco?- Decía la joven Dragneel algo picara.
-¡¿Q...?! ¡¿Que dices, Serena-chan?! ¡Claro que no trato de hacer eso! ¡Es más, ¿De quién demonios querría llamar la atención?!- Exclamaba Serena con notable sonrojo en sus mejillas.
-¿Quién sabe? -Contesto Lucia sonriente mientras pensaba-...Con que Serena-san y mi hermano en realidad estaban comprando cosas para esta fiesta...Eso no es exactamente una cita. Pero eso está bien. Creo todavía no quiero que la relación entre estos dos avance tan rápido. Quiero a este torpe pero increíble hermano un poco de tiempo más para mí...Ahora, ¿Cuándo debería decirle que se equivocó sobre la fecha de mi cumpleaños? Creo que después de los pasteles y los regalos-
Fin del Especial
Gracias por leer y espero que les haya gustado
El próximo especial se llamara "La Misión de Lisa y Sorano".
Matane
