Disclaimer: Thor no es mío, blabla, todos los derechos a Marvel y Disney, por si se ponen quisquillosos.
Collab w/: Linnet Lovelace.
B.S.O recomendada: Howl - Florence and The Machine.
CAPÍTULO 6: HOWL.
''If you could only see the beast you've made of me
I held it in but now it seems you've set it running free.''
Loki se encaminó hacia la habitación de su hermano. Con la entrometida midgardiana en el medio, su conversación se había visto obligatoriamente interrumpida. Esta vez, decidió golpear la puerta, así el deprimido príncipe ya no tendría objeciones respecto a su falta de educación. Si no quería que lo molestaran tendría que colgar un cartel en la puerta que dijera: ¡Cuidado! Pequeña princesa descansando. Después de todo, ¿qué sabía que estaba demasiado inmerso en su hoyo de tristeza como para hablar? No era su asunto.
—Adelante— oyó la voz provenir desde dentro, sin muchos ánimos. Loki abrió la puerta y entró. Se encontraba en la misma posición que lo había dejado, con un rictus de dolor en el rostro. Thor alzó la vista y le dirigió una mirada llena de furia. Ya esperaba el tan usual ''¿Qué quieres, Loki?'', pero antes de darle tiempo a decirlo, se sentó a su lado y puso una mano en su hombro. —Hermano— comenzó, con voz conciliadora. —Sé que no quieres mi compañía en estos momentos, pero me temo que no puedes seguir en este estado mucho más…— murmuró, lleno de preocupación.
Thor trató de cambiar el semblante, de verdad trató, pero no pudo. Su hermano nunca había estado enamorado, su único amor eran las bromas y trucos que les jugaba a los demás. Tenía que entenderlo, sin embargo. Era su hermano y probablemente el único que realmente se preocupaba por él, después de Frigga. Suspiró, fatigado —¿Qué propones que haga?— dijo cortante. —¿Embriagarme y buscar alguna cortesana para que me distraiga? No lo creo, querido Loki. Mi pesar es más del que te puedas imaginar—
—Madre está terriblemente afligida. Contigo así y Padre en el sueño de Odín, se siente perdida. Yo, con mis obligaciones, no puedo prestarle la atención que se merece— hizo una pausa y continuó. —Tienes amigos con los que embriagarte, y yo, en tu lugar, no me conformaría con una simple cortesana cuando hay una guerrera asgardiana deseosa de caer en mis brazos— enarcó una ceja, sugestivamente. Thor parecía saber a quien se refería, lo cual era una suerte, por que temía tener que explicarle con lujos de detalles. Su pobre mortal se había ido, no había manera de recuperarla. La profunda depresión del dios del Trueno se estaba volviendo en su contra también, tener a su hermano confiado y sonriente a su lado era una estrategia que le sumaría muchos puntos entre la gente. Y más aún si el era el causante de la felicidad del primogénito Odinson, el que llevó a la unión a una gran pareja. Loki no era un cotilla, pero cualquiera que pusiera la suficiente atención (y él era ese tipo) se daría cuenta de los sentimientos de Lady Sif hacia Thor. Él había sido su compañero en todo, ¿por qué no en el matrimonio?
El rubio negó con la cabeza y sonrió ligeramente —No creo que mi querida amiga, Lady Sif, tenga esos sentimientos. Loki, bien tú sabes que ella ama el acero, y probablemente se haya jurado a el— contraer nupcias la apartaría del campo de batalla y volvería a ser una simple niña rica con un hogar que cuidar y niños que traer al mundo. Dudaba que esperara ese futuro para ella.
—Hermano, tu nunca has sido capaz de percibir esas cosas que están ocultas a simple vista— le indicó, lo que causó que Thor por primera vez, sonriera de verdad. Loki siempre había sido más veloz, inteligente, y astuto de los dos. Eran diferentes como el sol y la noche. Lo pensó un segundo, lo consideró inclusive, pero… ¡maldita sea! No podía traicionar el recuerdo de Jane, que aún se mantenía viva en su memoria. A pesar de todo, Loki tenía razón. No podía vivir encerrando buscando consuelo en objetos rotos y noches de insomnio. Su familia, sus amigos y su reino esperaban por él.
No, su reino no. El reino de Loki, de su hermano.
Thor carraspeó y cambió de tema. —¿Han descubierto que sucedió en Midgard? ¿Hubo… sobrevivientes?— preguntó, inseguro. Aunque su Jane no lo hubiese hecho, no significaba que otros no.
Loki suspiró —Los gigantes de hielo, me temo. Sus ansias de venganza se han multiplicado y ahora se extiende más allá de las fronteras. Ellos sabían, Thor— se pausó dramáticamente —No fue casualidad. Iban a por ti, hermano— se puso de pie y caminó de un lado a otro —Tengo mucho por hacer. ¿Entiendes por qué te necesito conmigo? Los asgardianos no pueden saberlo aún, sería un caos. Tenemos que infundirles tranquilidad, mientras busco una respuesta diplomática al conflicto— él debía darle esperanza al Reino. —En cuanto a Midgard… tú y esa joven fue todo lo que pudimos rescatar— concluyó.
Thor se sintió destrozado, pero se mostró fuerte, como siempre. No podía decepcionar a su hermano menor, las cosas últimamente habían estado tensas y quería arreglarlo. Se había preocupado demasiado por el mismo. —Estaré junto a ti, solo te pido que me entiendas— se acercó y le palmeó el hombro como él mismo había hecho hacía instantes. Quería sentirse útil, no un estorbo —¿Algo que pueda hacer por ti?—
Sonrió complacido —Solo mantengámonos unidos, hermano. Asgard depende de eso—"La unión hace la fuerza" pensó. Si Loki conseguía tener a Thor a favor, ya nadie podría detenerlo. Ahora que lo veía con una sonrisa en su rostro, no sólo estaba feliz porque lo tenía de su lado, sino porque le agradaba ver mejor a su hermano. Después de todo, tenían un vínculo, y no podía evitar quererlo.
—Sabes...— agregó.— hay otra cosa que debo decirte, de hermano a hermano, ¿Puedo confíartelo?— preguntó.
Thor asintió rápidamente y esa sonrisa bobalicona tomó lugar en su rostro. Su hermano y un secreto, wow. Eso debía ser algo realmente raro. —Sabes que tienes toda mi atención—
Miró a su hermano incrédulo. Vamos, ni que fueran niñas adolescentes en una pijamada. —De acuerdo, siempre y cuando no pongas esas caras ridículas. —advirtió. Thor parecía divertido, como si no lo tomara en serio. Loki no sabía por dónde comenzar. Sonrió emocionado. ¿Cómo reaccionaría su hermano ante lo que iba a decirle? Tragó aire, y se enderezó—Estos últimos días... estuve considerando...—no, esas no eran las palabras— Creo que es adecuado que yo... — Suspiró y miró al techo pensativo, tratando de buscar las palabras correctas. Cómo si fuera a darle una respuesta. Thor lo miraba ansioso, siguiendo cada uno de sus movimientos. El Rey miró a su hermano, y entonces sus miradas se encontraron. Compartieron una cómplice sonrisa; se entendían sin tener que pronunciar una sola palabra. Justo como sucedía desde que eran pequeños.— He decidido que es hora de que Asgard tenga una Reina.— afrmó finalmente.
¡Su hermano sentaba cabeza! Todo lo que lo aquejaba hacía instantes parecía haberse ido lejos, muy lejos. Sabía que para Loki era difícil hablar de sus sentimientos, y aunque no entendía porque, lo enorgullecía que confiara en él. —¡Ese es mi hermano!— el grito de júbilo molestó un poco al pelinegro, que hizo un mohín. Vale, tal vez era demasiada excitación y todo. Lo iban a escuchar, y no le apetecía dar explicaciones. Ya bastante tendría el día que lo anunciara y luego vendría la fiesta, para colmo. A veces ser el ciudadano más poderoso era un martirio.
Thor lo apretó unos instantes más y luego lo dejó ir —Ya puedo ver a mis sobrinos, serán tan valientes como su tío— agregó, lanzando puños al aire. ''Y también cabezas huecas, necios y peligrosos'' añadió Loki interiormente. De solo pensar en un hijo suyo siendo como Thor... Oh, por Odín.
Loki carraspeó, sintiéndose un poco incómodo. Quizá hasta le recordaba que la mortal estaba muerta a ver si se tranquilizaba un poco (por Asgard, ¡eso era cruel hasta para él!) El dios del trueno lo miró —Entonces... ¿quién es la afortunada?— preguntó, con sincera curiosidad.
Puso los ojos en blanco. Además de la exagerada e innecesaria reacción, lo interrogaba. Su hermano parecía realmente feliz. ¿Creería que se casaba por amor? Para las personas pasionales y alegres como Thor, eso lo era todo. Nunca lograría entender que a veces, había que utilizar estrategias y mover a las personas como peones en un tablero de ajedrez, para poder ganar la partida. En este caso, un matrimonio le jugaría a favor. Tenía el trono, sí, pero le pertenecía legitimamente a su hermano mayor, aunque este no estuviera en condiciones como para colocarse a la cabeza del reino.
Pero algunos desconfiaban de él, y con una esposa a su lado, se convertiría en el hombre responsable, creíble y poderoso que tanto ansiaba. Así que si a alguien se le ocurría preguntarse por qué Thor no era el Rey, pues la respuesta era sencilla: aún era demasiado inmaduro, estaba deprimido y desequilibrado. Era impulsivo y aún no estaba asentado como Loki.
—La midgardiana Thor, será ella—respondió esperando a ver qué decía su hermano.
La midgardiana... Thor tardó un momento en asimilarlo. —¿Lady Darcy? ¿Y, ya le has preguntado?— si se venía un compromiso, eso significaba una cosa: Fiesta. Y bueno, comida. Volstagg estaría feliz. Una mujer para apartar a su hermano de esos libros y ponerlo a pensar en otras cosas, eso estaba muy bien. Darcy era guapa, y aunque parecía estar enamorada de un tal ''facebook'' no creía que fuese un problema (pensándolo bien, tenía una especie de dependencia hacia el sujeto. Le enviaba fotos, canciones y videos, aunque toda la gente de Midgard parecía estar en la misma situación...) Quitando eso, era una chica muy dulce, y estaba un poco loca. Todo lo contrario a Loki, pero esperaba que el dicho ''los opuestos se atraen'' fuera cierto.
— Si, Lady Darcy me ha cautivado.—tuvo que mentir— Es una chica muy inteligente por cierto...— admitió esta vez con más sinceridad. Lo que también la convertía en una amenaza. Mejor sería tenerla bajo su tutela. Miró a su hermano incrédulo. ¿Preguntarle? ¿Acaso tenía que hacerlo?
—No, no lo he hecho aún, hermano. Pero soy el Rey, no creo que se resista.— guiñó un ojo, aunque su seguridad no pareció converncer a Thor, quien entrecerró los ojos y lo miró fijamente. Oh, no. Ya sabía en que estaba pensando. Loki no era muy bueno con las relaciones humanas, eso todos lo sabían. Y su hermano, siempre tan encantador, regalaba una sonrisa y el mundo se rendía a sus pies. Así es, creía que él no sabía como declararse a la dama, así que veía venir un inútil sermon consejero sobre cómo agasajar a una mujer; cuando en realidad, ni siquiera se había replanteado si le tenía aprecio.
El Rey... eso no lo convencía mucho. Frigga siempre decía que el matrimonio era algo eterno. Y no podías desperdiciar la eternidad junto con alguien que realmente no te gustaba, ni deshacerte de ella con tanta facilidad. —Bueno hermanito, no vaya a ser que te rechace— bromeó, sin darse cuenta que a Loki la broma no le había caído del todo bien, aunque le había dedicado una sonrisa irónica. Estúpido. Solo por que no tuviera su carisma no significaba que fuera un inepto. La midgardiana esa se le iba a echar a los brazos. —¿Ya has empezado a cortejarla?— Thor no paraba con las preguntas, a Loki ya estaba molestándole. ¿No podía comentarlo, irse, y todos felices? Su hermano parecía una doncella entrometida que no tiene nada mejor que hacer con su vida.
¿Rechazarlo? Al parecer, se había confundido al confiar en su hermanastro. No sólo se creía superior a él, sino que creía que hacía mejores bromas. Creyó que iba a ser más sensato, pero no hacía más que reírse de él, como siempre lo hacía.
—Pues ya verás... —"a Lady Lewis no le conviene incluir la posibilidad 'rechazo' a su lista de posibles respuestas" estuvo a punto de responder. Pero eso dejaría al descubierto sus planes, y si bien su hermano solía comportarse como completo idiota a veces, no era estúpido. —haré que no le quede opción. Tengo varias cosas en mente. Quiero que él día que suceda, sea recordado por todos.— ya se había ido demasiado lejos pensando en la fiesta de compromiso. De eso se encargaría más tarde, ahora concentraría la mente de Thor en el cortejo, lo que parecía entusiasmarlo. ¿Le daría consejos de hermano mayor sobre cómo conquistar a una chica? Daba igual, era factible que lo hiciera de todas formas. Así que decidió seguirle la corriente, haciendo caso omiso a lo que acababa de decir.— ¿Tú qué me recomiendas?— preguntó simulando interés.
Eso sonaba... romántico. Oh, Thor apostaba todo el oro de Asgard a que a Sif le agarraba un ataque conspirativo y giraba los ojos al menos tres veces en cuanto se enterasen todos. Oh, Sif. ¿Cómo volvería a mirarla a los ojos en el campo de batalla? Una parte de él deseaba que todo fuese una broma de Loki y otra, que no, de esa manera tenía la oportunidad de empezar una nueva vida junto a alguien que lo quisiera.
—Bueno, en Midgard las chicas son muy diferentes. Creo que no les gusta mucho eso de ''vamos a casarnos y vas a ser mi reina'', por muy afortunadas que deban considerarse. Les gusta... conocer— se pasó una mano por el cabello rubio. Con Jane no había sido difícil, aunque no habían llegado a nada. Solo hablaron un montón, y para cuando Thor quiso darse cuenta, le tenía más aprecio del que creía. —Loki, soy tu hermano y te quiero, pero sería bueno que trataras de no ser... repelente. Nada de rollo de ser superior a todo y frío. Trata de abrirte, confía en ella— definitivamente, su hermano se había vuelto un mastodonte estúpido y sentimentaloide.
Puso los ojos en blanco. ¿Cómo podría no ser superior, si él era un dios y ella una mortal? —Thor, eres mi hermano mayor, tendría que confiar en lo que dices, pero... los midgardianos tienen los aires de libertad muy desmadrados, ¡no quiero comportarme como un sentimental y luego que me descarte a su antojo! —entrecerró los ojos.— Tú no quieres que le suceda eso a tu hermanito. La indiferencia las atrae. Las atrae hacia ello que creen imposible. Y las mujeres sueñan con lo imposible.—se cruzó de brazos y sonrió son suficiencia. ¿Acaso estaban debatiendo sobre cómo conquistar mujeres? Ese sería un momento, pensó, que nunca olvidaría.
—¿Por qué te descartaría? ¡Vamos, lo hará si te comportas como un psciópata!— Loki alzó ambas cejas. ¿Pensaba que era un loco? —Darcy... las mujeres de la tierra no son todas así. No creo que después de lo que ha pasado, ignorarla sea la mejor opción. Se sentiría horrible. Tienes que acompañarla, como un buen amigo— eso de lo imposible, si, tenía su punto, pero quizá ahora la chica no tendría ganas de ir detrás de un hombre, no con la muerte tan cerca —Y como un Rey sabio— añadió, captando su atención con ese detalle.
Para ese entonces Darcy ya lo consideraría un psicópata, luego del episodio de la biblioteca. Pero tendría que considerar alguno de los consejos de su hermano, no quería sorpresas con aquella ocurrente mortal.
—Bueno, suponiendo que tengas razón, ¿Qué debo hacer? ¿Hablar con ella, invitarla a cenar, obsequiarle algo? Vamos, tú eres el rompecorazones aquí.—dijo golpeándole el brazo a su hermano. Thor parecía hipnotizar a las mujeres con su encanto, aunque si él podía hacerlo... ¿Por qué no el Dios del Engaño?
—Primero, habla con ella, ve lento. No es de usar y tirar— se sentó en el borde de la cama y entrelazó los dedos para hacerlos crujir. Se sentía bien darle consejos a su hermano. —Me imagino que han intercambiado al menos unas palabras, ¿verdad?— de recibimiento, algo. Y estaba el episodio de la ventana, cuando Loki se comportó como un completo monstruo posesivo.
—Eh, si, por supuesto— unas cuantas y fuertes palabras.—Hemos hablado algo, sobre la destrucción de Midgard.. tú sabes, quería saber que había sucedido. Pero estaba demasiado sensible— e incluso le había gritado y la había hecho llorar, pero eso no debía mencionarlo. Se acarició el mentón, pensativo. —¿Y luego?— por Odín, se sentía como un estúpido perdiendo el tiempo con cosas como esas, pero si su hermano era feliz dándole consejos, pues bienvenido sea. Era tan fácil entretener al Dios del Trueno.
—Imagino que has sido cuidadoso con la elección de palabras para explicarle semejante suceso— Loki miró a otro sitio y Thor supo enseguida que la había cagado. Joder. Suspiró e hizo como que no se había dado cuenta —Cuando una mujer está tan sensible...
—Si, lo sé. De acuerdo, puede que se le haya escapado una que otra lágrima.—admitió.—Ahora me dirás que tengo que disculparme.—Thor lo miró con reproche como si fuera un niño pequeño.—Esta bien, lo haré pero no ahora. Tengo que irme a resolver unos asuntos.—Se dirigió hacia la puerta.—¿Por qué no sales por ahí, a tomar aire?— hizo un gesto con las manos para hacer notar que la expresión se refería ampliamente a cualquier cosa que lo sacara de sus aposentos.—Hasta luego, hermano. Y gracias.. supongo.—sonrió y cerró las puerta detrás de sí.
Y aquíiiiiiii otro capítulo. Prometemos que con el tiempo se van a hacer más largos, señores. Espero que lo disfrutéis y gracias por leer (¿los rewiews no engordan y nos inspiran, sin vosotras no seríamos nada!)
• Synese.
