Mica: ¡Hola gente bonita! He vuelto y con otro capítulo. Esta vez, quizá hacer una pequeña aventura
Raph: ¬_¬ No me devolviste los favores que me debes
Mica: TT-TT ¿Por qué tienes que acordarte de eso?
Donnie: -_- Te acuerdas de de lo que quieres y cuando quieres
Mikey: ¿Por qué yo siempre salgo lastimado? TT-TT
Leo: Tranquilo hermano, ya verás que te ira mejor
Mica: Jeje, les dejo que lean este capítulo y espero que les guste ^_^
Leo: Recuerden que no le pertenecemos a Mica, sino que somos de la cadena Nickelodeon
Mikey: Disfruten el capitulo ^_^
-¡HAAA!- grito aterrada Mistery, sentándose de golpe en su cama. Recorrió el lugar con la mirada y suspiro de alivio al ver que estaba en su habitación, en la guarida.
-Demonios…- mascullo ella entre dientes, tan solo era otra pesadilla. Miro la hora en su T-Phone (que estaba en una mesa que está al lado de la cama de ella) y miro la hora, 6:00. Suspirando se levanto de su cama, se cambio, se lavo los dientes y por último, se puso su banda. Salió de su cuarto y se dirigió hacia la cocina, donde vio a las tortugas sentadas en la mesa y apunto de desayunar. -Konichiwa- saludo ella, cuando entro a la cocina. Donnie y Leo la vieron y le hicieron un ademan de mano; Raph la miro y asintió la cabeza; mientras que Mikey la miro y le sonrió enormemente.
-¡Konichiwa, Mistery!- le saludo con humor el menor. Ella le sonrió y se sentó.
-¿Dormiste bien?- pregunto Leo, con una sonrisa y mirando a su amiga.
-Si…creo- le contesto ella, salvo que lo último que dijo lo susurro. Leo se le quedo mirando, sabia la verdadera respuesta pero no dijo nada más. En cuanto terminaron de desayunar, cada uno se fue a hacer lo que querían. Leo se sentó en el sillón enfrente de la tele y Mistery se sentó a su lado. En cuanto Leo predio la tele, se vio el noticiero y un hombre estaba hablando.
-Se informa que anoche hubo un extraño temblor, principalmente debajo de una tienda de mascotas. Los oficiales entraron y no vieron nada fuera de lo normal, pero decidieron clausurarla por precaución- el hombre siguió hablando, pero no se le escuchaba, ya que Leo le puso en mute. Ambos se miraron entre si y después se dirigieron al laboratorio. Más tarde, en la noche. Los cinco se dirigían hacia la tienda de mascotas y en cuanto llegaron, entraron. Adentro estaba totalmente obscuro y desordenado. De la nada, Mistery escucho algo. Ella se agacho y golpeo levemente el piso.
-Hueco…- afirmo ella.
-De seguro hay un sótano debajo de nosotros- hablo Donnie.
-Vamos- ordeno Leo. En cuanto bajaron, vieron un enorme agujero en centro del sótano. Abarcaba tanto lugar, que los chicos tuvieron que quedarse en las escaleras para no caer.
-Wow- se asombro Mikey. Leo miro a Donnie.
-¿Trajiste todo, Donnie?- le pregunto el líder al genio. El asintió y palmeo levemente el bolso que tenia. –Muy bien…vamos- Mistery olfateo levemente, no estaban totalmente solos. Bajaron por el agujero, gracias a unas cuerdas que había traído Donnie, y en cuanto llegaron al fondo, vieron un largo camino (como si fuera una cueva) y totalmente obscuro. Donnie le dio una linterna a cada uno de sus hermanos y se quedo una para él. Le estaba por dar una Mistery, pero cuando se volteo hacia ella, vio dos ojos rojos mirándolo.
-¡Haaa!- exclamo levemente Donnie. Apunto la linterna hacia los ojos rojos y se encontró con Mistery, sus ojos brillaban levemente en la obscuridad. -¿Cómo lo…?- Mistery le sonrío.
-Visión nocturna- respondió ella con simpleza. Empezaron a caminar, pero Mistery se detuvo de golpe, había escuchado algo. –Esperen…- ordeno ella. Las tortuga se quedaron quietas y vieron algo que se les acercaba, extrañamente brillaba y de color violeta. Cuando aquella cosa se les acerco, vieron una especie de tarántula gigante, tenía una rallas a lo largo del cuerpo (eso era lo que brillaba). Lo malo era que esa tarántula era gigantesca y no estaba sola, atrás de ella venia otra igualita.
-¿Qué hacemos, Leo?- pregunto suavemente Mikey.
-Atacar- respondió el líder, desenvainando sus katanas. Los demás asintieron, sacaron sus armas y se lanzaron al ataque. De un momento a otro, las tarántulas atraparon con sus telarañas a Mistery y a Mikey (ósea las telarañas los agarraron como si fueran cuerdas).
-¡HAAA!- gimieron ambos, ya que de la telaraña que los rodeaba (respectivamente) salieron una especie de corriente eléctrica. Leo y Raph reaccionaron rápido y cortaron las telarañas. Las tarántulas no hicieron nada, sino que simplemente se dieron vuelta y se fueron. En cuanto ambos estuvieron libres, quedaron arrodillados en el piso y sobándose los brazos. Leo se acerco a su hermanito y le miro los brazos, ahora tenía marcas (como si tuviera cuerdas) de color morado.
-¿Qué es esto?- pregunto suavemente el líder. Mikey se levanto y se miro los brazos, se sorprendió al ver las marcas pero no dijo nada. Mistery también se había levantado y Donnie se acerco a ella.
-Ella también las tiene…- hablo Donnie, mirando los brazos de su amiga. Ella se miro y paso levemente sus dedos por aquellas marcas, no le dolían en lo absoluto.
-Mejor nos vamos, antes de que esas cosas vuelvan- dijo Leo. Los demás asintieron y salieron de aquel agujero, para después irse a la guarida. En cuanto llegaron, Donnie se llevo a Mikey y a Mistery a su laboratorio para revisarlos. Pero en no encontró nada fuera de lo normal, así que todos se fueron a dormir, ya al día siguiente Donnie sabría si esas marcas eran malas o no. A la mañana siguiente, todo iba bien hasta la tarde.
-Me duele la cabeza- dijo Mistery sentándose en el sillón, al lado de Mikey. La tortuga de naranja la miro.
-A mi también- hablo sin ganas Mikey. Mistery estaba por decir algo, pero termino jadeando en busca de aire. –Mistery, ¿estas…?- Mikey estaba por preguntar, pero el también jadeo en busca de aire. Las marcas de sus brazos (de cada uno respectivamente) brillaron levemente. Una extraña corriente eléctrica recorrió el cuerpo de ambos. Justo en ese momento, Raph salía de dojo y entraba a la sala.
-Oye niña, ¿quieres…?- Raph se calló al ver que Mistery y Mikey caían de rodillas al piso. -¿Están bien?- pregunto él, acercándose a ambos. Ellos no respondieron y levantaron lentamente la cabeza. Raph retrocedió levemente, en los ojos de ambos había una especie de neblina de color morado que cubría los ojos (ósea que no se le veían las pupilas). Ellos se levantaron y sonrieron de manera tenebrosa. Mistery saco las garras y Mikey empezó a girar sus Nunchakus. -¿Qué demonios les pasa a ambos?- pensó Raph, sacando sus sais. -¡CHICOS!- grito él. Donnie y leo salieron de donde estaban y fueron a la sala, para ver que le había pasado a su hermano.
-Raph, ¿qué….?- Leo se detuvo al ver a su hermanito y a su amiga con los ojos morados, las marcas brillantes y listos para atacar. Leo saco sus katanas y Donnie su bastón Bo. -¿Qué está pasando?- pregunto serio el líder.
-Y yo que sé. Cuando entre a la sala, ellos ya estaban así- respondió Raph. A Donnie se le vino una idea a la cabeza.
-Las marcas- hablo Donnie. Sus hermanos lo miraron, pidiendo una explicación. –No se los que pasa, pero al parecer…- Donnie miro las marcas de los brazos de ambos (Mistery y Mikey). -…eso es lo que controla sus mentes-
-Menos habla y más acción- hablo Mistery. Ella lanzo unas estrellas ninjas, ellos lo esquivaron y se pusieron en guardia. Mistery y Mikey sonrieron, estaban por atacar pero se detuvieron. Miraron hacia la puerta, después se miraron entre ellos, asintieron y se fueron corriendo por la puerta de la guarida.
-Eso fue raro- hablo Donnie. Los tres se quedaron viendo la entrada de la guarida, sin poder reaccionar.
-Vamos- ordeno el líder y así, los tres guardaron sus armas y salieron corriendo.
Momentos después:
-¿Por qué volvieron aquí?- pregunto confundido Raph. Ellos estaban sobre el techo de un edificio que estaba en frente de aquella tienda de mascotas. Entraron silenciosamente y fueron directo hacia el sótano.
-¿Enserio tenemos que bajar por ahí?- pregunto temeroso Donnie, mirando hacia el fondo.
-Tu dime…¿en dónde están Mikey y Mistery?- pregunto Leo, mirando el genio. El saco su T-Phone y, después de apretar unos botones, suspiro.
-Según el rastreador de ambos…allí abajo- dijo Donnie señalando hacia el agujero. Raph se rio del genio. Después de haber bajado, ahora caminaban por aquella "cueva" (con las linternas en mano). En un momento determinado, vieron a lo lejos unas luces de color morado. Apagaron las linternas y se acercaron silenciosamente hacia el lugar.
-Allí están- dijo Leo. El y sus hermano asomaban la cabeza, viendo a su hermanito y a su amiga charlando entre sí, y atrás de ellos estaban aquella tarántulas gigantesca (estaban en una telaraña gigante, al parecer durmiendo).
-Mikey, ¿qué estás haciendo?- pregunto Mistery divertida, ella estaba apoyada contra una roca y de brazos cruzados, mirando a la tortuga de naranja. El estaba rompiendo rocas con sus Nunchakus, dando una que otra pirueta.
-Nada…- respondió el, dándole un giro a uno de sus Nunchakus y golpeando una roca, rompiéndola. -…solo estoy pasando el tiempo- le sonrío a su amiga y siguió con lo suyo. Mistery sonrío divertida y no dijo más nada. Ella olio levemente el ambiente, había un aroma algo peculiar. Saco una estrella ninja y la lanzo hacia donde estaban los chicos. Ellos, al ver esto, la esquivaron pero terminaron saliendo de su escondite. Mikey se detuvo en ese momento y se puso al lado de Mistery. Ellos, sin decir palabra alguna, se lanzaron al ataque. Los tres hermanos no tuvieron de otra y se defendieron. En algún momento en medio de la pelea, a Donnie se le cayó del bolso un aparato (con el que electrocutaron a Cabeza de piel la primera vez que apareció). Mistery, sin darse cuenta, piso el aparato y le dio un coque eléctrico. Ella cayó de rodillas al suelo y respiro lentamente. -¡Mistery!- exclamo Mikey preocupado, se acerco a ella. Se arrodillo al lado de ella y le puso una mano en el hombro.
-Gha…- al cuerpo de Mistery le recorrió una descarga eléctrica de color morado. De su boca salió una especie de nubecita gris con rayos a su alrededor de color morado. Ella abrió los ojos lentamente y ya no tenía aquella neblina morada, incluso las marcas de sus brazos desaparecieron.
-Impresionante…al parecer con otra descarga eléctrica, vuelven a la normalidad- pensó Donnie, pero frunció el seño. Significa que tenía que electrocutar a su hermanito. Donnie agarro lo más rápido que pudo aquel aparato, se acerco rápidamente a Mikey y lo electrocuto. Mikey hizo lo mismo que su amiga: cayó de rodillas, una corriente eléctrica de color morada recorrió su cuerpo, la nubecita con rayos morados saliendo de su boca y por último, las marcas de sus brazos desaparecieron, al igual que la neblina de sus ojos. Ambos (todavía arrodillados en el piso) parpadearon levemente, para después perder la conciencia. Los tres hermanos se acercaron a ella y, después de ver que ellos estén bien, se miraron entre ellos.
-¿Alguna idea de cómo evitar que esas cosas vayan a la superficie?- pregunto Raph, señalando a las tarántulas (las cuales no se habían ni movido, ni despertado). Donnie, después de guardar el aparato de choque en su bolso, se dio cuenta de que tenía algo más en su bolso. Donnie saco aquel objeto y lo miro, los tres abrieron los ojos sorprendidos.
-Explosivos…- murmuro el genio. Tenía muchos como para explotar el lugar y evitar que esas cosas salieran de ahí. Entre los tres sonrieron. Después de haber instalado cada explosivo en lugares determinados, y de haber sacado a sus amigos inconscientes del lugar, ahora se encantaraban fuera del lugar y sobre el techo del edificio de enfrente.
-Dale, Donnie- dio la orden Leo. Donnie asintió y apretó el botón (de un pequeño aparatito que tenía en la mano). Lo siguiente que paso, fue un "pequeño" ruido de explosión y después humo saliendo de aquel local. –Vamos a casa- dijo Leo, alzando a Mistery y empezando a caminar. Raph alzo a Mikey y siguió a su líder, Donnie se río y los siguió.
Mica: Espero que les haya gustado
Mikey: ¡Recuerden dejar comentario! ^_^
Leo: También recuerden que Mica acepta ideas y personajes, al igual que criticas buenas y/o malas…pero sin agresión por favor ^_^
Raph: Si, lo que ustedes digan (se cruza de brazos)
Donnie: Espero que nos lean en el próximo capítulo o en otra historia
Los 5 (pero Raph con mala onda): Nos leemos otro día
