Titulo: Una dulce pesadilla

Autor: Zamorita

Capítulo 7

- ¿A qué se debe el placer de tu visita, Kakashi? No he sabido de ti, a ver a ver, tres meses ¿tal vez? - Sasuke Uchiha, prestigioso abogado y uno más de los amigos sexuales de Kakashi, se levantó de la silla tras su escritorio mientras Kakashi entraba en su oficina.

- Si vas a comenzar con tus imbecilidades de amante abandonada mejor me voy - Kakashi soltó las palabras medio gruñendo.

- No son imbecilidades, últimamente parece que te hubieras olvidado de mi número telefónico o del camino hacia mi casa, pero bueno esta no es propiamente mi casa, lo que me tiene aún más intrigado el que estés aquí -

Kakashi se sentó frente al escritorio de Sasuke y se quedó mirándolo por un momento sopesando si debería o no hablarle del asunto que lo había llevado hasta allí - Sasuke, necesito uno de tus favores especiales y quiero saber si estás dispuesto a ayudarme nuevamente. Pero este es muy importante para mí. Es de vida o muerte -

El abogado se sentó de nuevo en su silla, miedo claramente escrito en su cara - Kakashi, ¿qué te pasó? Sabes que cuentas conmigo para lo que sea, sin importar qué tan peligroso o fuera de la ley sea -

Kakashi sonrió internamente, sabía que el hombre besaba el suelo que pisaba, no entendía por qué un hombre como Sasuke había caído enamorado de él si nunca le había dado ni la hora del día. Solo se complacían mutuamente de vez en cuando, pero de ahí a pensar en tener una relación seria con él…, nunca. Pero para Kakashi ese hecho le era conveniente ya que el hombre siempre estaba dispuesto a hacer lo que le pidiera en nombre del amor que sentía por él.

- Este sería el mayor de todos, Sasuke. Necesito que me ayudes a desaparecer, sin importar lo que cueste. Necesito una nueva identidad y un nuevo pasaporte para mí y para un pequeño acompañante. Necesito salir del país dentro de siete u ocho meses -

Sasuke palideció, obviamente pensaba que Kakashi debía de estar en un lio bien gordo para pedirle algo como eso. ¿Pequeño acompañante?

- Exactamente de qué se trata, Kakashi. Detesto cuando no me hablas claramente -

Kakashi se pasó los siguientes quince minutos contándole a Sasuke todo lo sucedido con el enano afeminado, mientras Sasuke pasaba de pálido a rojo en cuestión de minutos, era obvio que estaba molesto - Entonces, ¿te vas a ir con tu nuevo amante? -

- ¡Iruka no es mi amante! - Kakashi espetó - ¿Acaso no escuchaste lo que te he dicho? El pequeño acompañante del que te hablo, es mi hijo. Si me quedo, según las leyes civiles tendré que compartir la custodia de mi hijo con Iruka y él tendrá la patria potestad absoluta por ser el padre progenitor, lo que me niego a aceptar, no quiero que mi hijo sea criado por un hombre como él. No quiero ser el que tenga derecho a visitas solo dos veces al mes, quiero criarlo yo mismo.

- El mismo cabrón egoísta de siempre - murmuró suavemente Sasuke
- ¿Qué dijiste? -
- Nada - contestó rápidamente Sasuke - Entonces quieres que use mis contactos en el mercado negro para conseguirte todos los papeles necesarios para crearte una nueva identidad y al bebé. Sabes que eso te va a costar y mucho -

- Los gastos es lo que menos me preocupa, tengo dinero suficiente para vivir toda mi vida sin trabajar y unos años más. Lo que me preocupa es que no vaya a tener problemas con los nuevos papeles. Sasuke, necesito que todo salga perfecto, no quiero ningún error en esto - La expresión de Kakashi enfatizaba seriamente sus palabras.

- Me encargaré de todo. ¿Cuándo crees que nacerá la criatura? Necesito una fecha estimativa para saber con cuánto tiempo cuento para tenerlos listos lo más rápido que se pueda. Para que hagas los traslados de tus bienes a tu nuevo nombre -

- Iruka probablemente tenga un mes o mes y medio de embarazo, aún estoy trabajando para que me tenga más confianza y me cuente sus cosas. No puede enterarse que yo soy su donante de esperma, si eso sucede mis planes se irán a la mierda - Kakashi sabía que parecía un loco.

- Kakashi, tranquilízate, entre los dos vamos a hacer todo con calma, aún hay tiempo, así que hoy mismo empezaré con los preparativos, no te preocupes - Sasuke alargó la mano y la puso sobre la de Kakashi, pero Kakashi la quitó de inmediato, no quería ser reconfortado, no quería verse como un débil ante Sasuke.

- Cambiando de tema, nunca me contaste cómo estuvieron tus vacaciones. Si mal no recuerdo fue por la época en que me ayudaste a hacer los contratos para la chica a la que le alquilé el vientre - Kakashi le pareció ver que el rostro de Sasuke se tornaba un poco conmocionado por un segundo, pero rápidamente fue el mismo de siempre.

- Bien, bien, fueron dos semanas maravillosas en Suna. Lástima que no quisiste ir conmigo -

- Sasuke, no empieces. Nosotros no somos amantes, eso siempre ha estado claro entre nosotros. Por eso mismo fue que no quise volver a contactarte para tener sexo. No me gusta que quieras meterme en tu vida a la fuerza. Sabes muy bien que lo que menos quiero es tener una pareja -

- Lo sé Kakashi, por eso quise también alejarme, tratar de tranquilizar mis sentimientos para poder volver a disfrutar de nuestros cuerpos, sin sentirme de esta manera - Sasuke lo miraba esperanzado.

- Es demasiado tarde, Sasuke. En el momento en que me dijiste lo que sentías por mí, dejó de ser excitante estar contigo. Si estamos juntos de nuevo sentiré que me estoy aprovechando y no quiero hacerte más daño -

Los ojos a Sasuke se le llenaron de lágrimas - Lo entiendo. Sé que nunca debí enamorarme, esa no era la clase de relación que teníamos, pero al menos siempre fuiste sincero, nunca alimentaste mis locas esperanzas -

- Sasuke, si esto se te hace muy duro, quiero decir mi cercanía, dime con quién más puedo hablar para cambiar mi identidad - El rostro de Kakashi no le dejaba a Sasuke ningún margen de duda, le daba lo mismo que lo hiciera él u otra persona.

- Yo lo haré, Kakashi. Tómalo como mi regalo de despedida, este será el último favor que te haré -

Los dos hombres se despidieron, uno con el corazón roto y el otro satisfecho de poder contar con alguien que no lo traicionaría nunca.

No era de hombres llorar en las sombras de tu propia oficina, pero al parecer la hormona que haría que pudiera llevar al hijo de Kakashi en su interior le había cambiado un poco la personalidad. Era incluso hasta gracioso que un hombre como él estuviera llorando de la forma en que lo hacía en este preciso momento. Cuando Kakashi le había dicho acerca de su deseo de convertirse en padre, Sasuke corrió a Suna a hacerse la cirugía que lo prepararía para convertirse en el vientre que tanto necesitaba Kakashi. No quería que nadie fuera testigo de lo que iba a hacer, quería darle la sorpresa a su amante.

Amaba a Kakashi con locura y ese amor lo había hecho perder la cabeza. Había pensado que esa era la única forma de seguir teniendo a Kakashi en su vida. Pero su plan fracasó. Alguien más se le había adelantado y ahora lo había perdido para siempre.

Abrió el cajón de su escritorio, sacó el bote de las píldoras que contenían la progestina y la estrelló contra la pared rompiéndola en mil pedazos y esparciendo las píldoras por el suelo.

Ya no había necesidad de seguir más con esto.

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- ¿A qué horas dijo que pasaba por ti? - Naruto le preguntó a Iruka mientras lo veía terminar de arreglarse para ir a cenar con Kakashi.

- A las siete, aún falta media hora. Me dijo que lo esperara en el vestíbulo del edificio - Iruka suspiró - No quiero salir, pero insistió en que quería llevarme a cenar -

- Iruka, vas a ver que todo lo que le tenemos planeado para esta noche va a funcionar. Después de esta cena dudo que quiera siquiera volver a hablarte - Naruto le lanzó a Iruka una mirada diabólica. Daría su auto nuevo con tal de estar presente en ese momento.

- Aun no estoy seguro de querer hacer esto Naruto, me da pavor que me salga el tiro por la culata -

- El tipo no te va a echar, hombre. Sabe muy bien que no puede prescindir de tus servicios, pero con lo que tenemos planeado lograremos que te deje en paz. ¿No es eso lo que quieres? -

Iruka volvió a suspirar, eso quería, pero tenía miedo que el odio que su jefe sentía por él volviera a aflorar y decidiera mandarlo a volar. No sin antes golpear su embarazado culo.

- Espero que tengas razón Naruto, no sé si es el embarazo o qué, pero me siento asustado. Es decir, asustado de Kakashi, asustado de que me eche, asustado de esta cena. Dios, me he vuelto un cobarde -

- No te volviste un cobarde, es normal que te sientas temeroso, estás llevando una vida en tu interior y es algo atemorizante para cualquiera - Naruto se acercó y abrazó a Iruka desde atrás acunando su bajo vientre entre sus manos - Para mi eres el hombre más valiente del mundo Iruka y te admiro por ello, nunca sería capaz de hacer lo que tú hiciste. Creo que si hay un cobarde dentro de esta habitación, ese sería yo -

A Iruka se le aguaron los ojos, amaba a su mejor amigo - Gracias Naruto, siempre sabes qué decir para ponerme de nuevo en línea -

- Para qué son los amigos. Así que, adelante mi valiente, que esta noche tienes que deshacerte del señor Hatake de una vez por todas -

Iruka miró su reloj. Aún faltaban diez minutos para que dieran las siete, había bajado quince minutos antes de la hora acordada porque conocía la manía de Kakashi por la puntualidad y no quería hacerlo esperar.

Habían acordado con Naruto que se reunirían en su apartamento tan pronto acabara el show. Iruka suspiró un poco nervioso. Esperaba que esto no le costara su empleo, aunque sonrió al ver el carro de Kakashi estacionarse en la bahía de entrada a su edificio minutos antes de la hora de encuentro.

Caminó hacía el carro, se subió y cerró la puerta detrás de él - Hola Kakashi -

- ¿Esperaste mucho? - Kakashi arrancó el auto de inmediato.

- No, acabo de llegar a la entrada, sé que te gusta la puntualidad y no quería hacerte esperar -

Kakashi sonrió, eso no dejaba de asombrar a Iruka. Muy pocas veces había visto a Kakashi sonreír, por no decir que nunca y esperaba fervientemente que no fuera la última vez que lo viera hacerlo. Al menos no después de esta noche.

Reuniendo la valentía que sabía que no tenía en su interior, Iruka inició con la operación "asustar a Kakashi".

- Te va a encantar el restaurante que elegí, hacen la mejor pasta del mundo entero - Kakashi se veía muy satisfecho consigo mismo.

- Ya que no quisiste decirme su nombre espero que me sorprendas, amor - Kakashi casi hace que el auto de atrás se estrellara contra el suyo al frenar de golpe cuando escuchó a Iruka decirle "amor".

Por el contrario Iruka se veía muy complacido ante la expresión de confusión que tenía Kakashi en ese momento, sabía que el hombre no esperaba ese trato de parte de él. Esa no era la clase de relación que se supone se estaba formando entre ellos. Ni siquiera una mera insinuación.

Carraspeando Kakashi se acomodó de nuevo en el asiento del conductor y siguió adelante por las calles en medio de un incómodo hora después se estacionaron en el parqueadero de un restaurante italiano que se veía bastante elegante pero acogedor al mismo tiempo.

Después de ser acomodados en su mesa se les acercó un mesero entregándoles la carta - Buenas noches caballeros, mi nombre es Neji y estaré a cargo de su mesa esta noche. Les puedo ofrecer una variedad de vinos tinto de cosecha y también de quesos como entrada - El mesero esperó en silencio respetuosamente.

Kakashi pidió una copa de Archaval-Ferrer Temporis que era su favorito, una copa de sidra para Iruka y una tabla de quesos para acompañar sus bebidas mientras estaban listos para ordenar. Si Iruka no lo conociera tan bien, diría que el hombre estaba tratando de impresionarlo y casi se sentía como en una cita. Pero su expresión era neutra, no mostraba el menor asomo de interés por Iruka, muy por el contrario parecía algo fastidiado, tanto que ni lo miraba a la cara en ese momento.

Genial, esto iba a ser pan comido.

- ¿No pudiste esperar a que mirara la carta? No me gusta la sidra - Kakashi lo miró de golpe fijamente - Si porque claro, no es como que nunca haya entrado en un restaurante elegante, ni sepa de vinos como tú, me crees muy por debajo de tu categoría, ¿no es así, señor Hatake? -

La expresión de Kakashi cambió de una sorprendida a una de ira - Iruka, ¿qué diablos te pasa? Si no quieres la sidra está bien, espera llamo al… -

- Ni te molestes yo lo haré, ni más faltaba - Iruka comenzó a aplaudir para llamar al mesero. Dios, sabía que esto era vergonzoso, pero había sido una de las ideas de Naruto y cuando todo esto acabara, lo iba a ahorcar.

- Iruka, ¿qué haces? - Kakashi le apretó ambas manos con fuerza para que dejara de aplaudir - Deja de hacer el ridículo - Ahora soy un ridículo, antes estaba muy por debajo de ti, ¿por qué me tratas así? - Iruka comenzó a forzarse a llorar, tarea difícil porque no tenía ganas, a duras penas consiguió que se le aguaran los ojos y para encubrirlo comenzó a gimotear - Siempre eres así conmigo, siempre maltratándome -

Todas las personas de repente se quedaron calladas dentro del restaurante, Kakashi no apartó la mirada de Iruka, pero un rubor rojo comenzó a subir por su cuello - Iruka, no te he dicho que seas ridículo, deja de actuar así o nos iremos en este instante -

Matt se calmó, primera fase completada - Está bien, pero deja que yo elija lo que quiero comer, amor - Kakashi suspiró y le soltó las manos a Iruka como si quemaran. Su mirada se lo decía todo, o se comportaba o su culo embarazado saldría volando a través de la ventana del restaurante.

- Caballeros - Neji regresó, su expresión bastante profesional, aunque un poco divertida - Sus entradas. ¿Están listos para pedir el plato principal? -

Kakashi miró a Iruka en silencio, al parecer dejaría que hiciera su orden por él mismo - Si, quiero una ensalada cesar con extra de salsa blanca, el risotto con fresas y parmesano, un plato de Tagliatela con salsa genovesa… -

- ¿Y el otro cab…? -

- Aún no he terminado - Iruka interrumpió a Neji de hacer su pregunta, el mesero amablemente se volvió hacia él pero sus ojos decían otra historia - Y un tiramisú, ahora si he terminado con mi orden -

Kakashi lo miraba entre asombrado y divertido, la pregunta escrita en toda su cara: «¿En verdad se va a comer todo eso?».

Neji lo intentó de nuevo - ¿Y el otro caballero tiene ya su orden? - Kakashi miró el menú - Quiero la pasta con mejillones y un plato mediano de caprese. Eso es todo -

- Disfruten de sus bebidas, en veinte minutos estarán listas sus órdenes - El camarero se fue de nuevo.

- Él me odia, lo vi en sus ojos - Iruka comenzó de nuevo - Mínimo escupirá en mi plato de pasta antes de traerlo -

La expresión de Kakashi era de asco - Iruka, este restaurante es lo suficientemente caro y exclusivo como para contratar a gente profesional para hacer parte de su planta de personal -

Iruka tenía a Kakashi de nuevo en sus manos - ¿Qué tan caro y exclusivo es? -

- 176 el plato más económico -

- ¿Para qué me trajiste aquí? - Chilló un poquito alto - Es muy caro. Por ese precio podríamos haber cenado ambos en el restaurante italiano al que acostumbro a ir - En respuesta a lo dicho por Iruka se escucharon algunas risas y murmullos alrededor.

- Iruka, te lo ruego, compórtate - No había sido una petición, había sido una amenaza alta y clara.

- Bueno, como sea, lo importante es que estamos aquí y disfrutemos de nuestra velada - Iruka se acercó a la mesa y cogió un pedazo de queso, adoraba los quesos, en todas sus formas y variedades, de nuevo iba a matar a Naruto por esto - Asco, esto huele y sabe horrible, creo que tengo ganas de vomitar -

Iruka se paró de la mesa y se apresuró al baño, no supo si fue a causa de su nerviosismo o simplemente no estaba poniendo atención, pero sin querer se estrelló contra otro de los meseros haciendo que lanzara el contenido de su bandeja al suelo y ambos cayeron de culo al suelo. Kakashi corrió hacia Iruka, clara preocupación escrita por todo su rostro - ¿Estás bien, Iruka? -

Iruka miró a Kakashi y luego al mesero - Lo siento. Lo siento en verdad -

El administrador del restaurante llegó en medio de todo el desorden - ¿Está todo bien señor Hatake? ¿El caballero no se hizo daño? -

Iruka quería morirse, Kakashi era un cliente habitual aquí. Debía recordar no venir aquí nunca más - Si Lee, mi acompañante se tropezó con el mesero, pero pagaré por todos los daños que se hayan ocasionado -

- No se preocupe por eso señor Hatake, lo importante es que el caballero no sufrió daño alguno - El administrador miró a Iruka, si las miradas mataran, estaría muerto y sepultado para estos momentos.

- Iruka, volvamos a la mesa - Iruka se dejó levantar por Kakashi y conducir hacia la mesa. Ahora si que se sentía abochornado, si lo hubiera planeado no hubiera salido tan espectacular como había sido.

- Lo siento Kakashi, realmente no lo vi - Kakashi estaba serio, realmente serio, eso asustó a Iruka a tal punto que casi se agazapó en su silla.

- Si no querías salir conmigo debiste ser más sincero. No puedo creer que esta sea tu manera habitual de comportarte. No pareces de ese tipo Iruka-

Decepción estaba escrita por toda la cara de Kakashi, haciendo sentir aun peor a Iruka si es que eso era posible.

Por lo que Iruka agachó la cabeza rindiéndose, el plan de Naruto había fracasado. Al parecer hiciera lo que hiciera Kakashi no estaba dispuesto a apartarse, si él hubiera salido consigo mismo habría salido corriendo, gritando por su vida - A mi favor, solo puedo decirte que son mis hormonas, realmente esta no es mi manera de comportarme habitualmente - Kakashi suspiró - Está bien, Iruka. Sabes qué, comamos, hagamos de cuenta que nada ha pasado y disfrutemos de lo que queda de la velada -

Iruka suspiró - Si amor - Al ver a Kakashi rodar los ojos le sonrió.

Enano cretino, Kakashi lo iba a matar, si no fuera porque llevaba en su vientre a su hijo lo habría matado a golpes en este mismo instante.

¿Por qué se le había ocurrido traerlo al mejor restaurante de la ciudad? Kakashi aun no comprendía en qué diablos había estado pensando cuando decidió que este sería el sitio adecuado para impresionarlo. Sólo traía a sus mejores clientes aquí.

¿Por qué siquiera había considerado a Iruka tan importante para querer impresionarlo?

Eran preguntas para las cuales Kakashi no tenía respuesta.

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Naruto no aguantó más el suspenso, por ello decidió salir del apartamento de Iruka. Necesitaba aire o se iba a ahogar.

Algo había sucedido, algo tal vez había salido mal con el plan. Iruka no había regresado y había pasado más de hora y media desde que se había ido con Kakashi.

Iruka tampoco le había telefoneado. Revisando que su celular estuviera encendido decidió ir a un pub que quedaba a dos cuadras del edificio de Iruka.

Era un sitio sobrio y para heteros, así que no habría manera de que se distrajera lo suficiente como para no estar pendiente de su celular. Pero en serio, necesitaba una copa para calmar los nervios.

Entró en el pub y se dirigió directamente hacia la barra. Por ser un día entre semana había muy pocos clientes, solo unos cuantos en algunas de las mesas y un hombre sentado en la barra.

Naruto se sentó en la barra y le pidió al barman un whisky doble con hielo. Mientras esperaba que se lo sirvieran miró al hombre sentado a su derecha.

Estaba un poco encorvado, parecía estar ebrio - No está ebrio si es lo que piensas. Solo ha pedido esa copa que tiene en la mano - el barman le informó bajito mientras le entregaba su bebida, al parecer no quería causar una mala impresión a un nuevo cliente.

- ¿Has intentado hablar con él? -

- No, ¿por qué habría de hacerlo? Estoy aquí para servir no para ser niñera de nadie - El barman se fue ante el llamado de otro cliente.

Naruto tomó un trago de su whisky, suspiró y volteó a mirar hacia el hombre de nuevo. El tipo probablemente era hetero, estaba vestido de traje, parecía tener un cuerpo atlético a pesar de estar encorvado, pero por cómo se veía parecía como si se hubiera muerto alguien.

- ¿Te puedo invitar otro trago? - Naruto decidió hablarle.

- ¿Qué? - El hombre volteó a mirarlo algo confundido.

- ¿Que si quieres otro trago? Ese que tienes en la mano parece que ya está aguado - Naruto se encontró cara a cara con el hombre más hermoso que había visto en su vida. Era de complexión delgada y alta pero se podia ver que bajo el traje tenia musculo, pero su rostro era un contraste extraño con su cuerpo, era simplemente hermoso - Gracias, pero creo que lo mejor es que me vaya -

- ¿Y perderte de toda la diversión que hay en este sitio? Dios te libre - El hombre muy a su pesar sonrió, Naruto estaba extasiado, cuando sonreía era un dios.

- Realmente vine aquí para emborracharme, pero luego, simplemente se me quitaron las ganas y solo me quedé pensando sin ton ni son -

- ¿Y se puede saber en qué pensabas? Quien sabe, de pronto tenga la solución a tu problema -

El hombre suspiró, miró al techo por un momento y volvió a mirar a Naruto - Me siento solo, eso es todo -

- Perdóname amigo, pero con ese aspecto que tienes es impensable que estés solo. ¿Dónde está la perra de tu novia o esposa? -

La risa que soltó el hombre era profunda y sonora - No bateo para ese lado -

«Gracias, en verdad, gracias Dios mío» Naruto quería hacer una danza feliz, este hermoso hombre era gay y al parecer estaba siguiéndole el juego - Y si tú estás solo y yo estoy solo, ¿no crees que debamos ponerle remedio a eso? -

- ¿Tú crees? - El hombre miró con picardía a Naruto pero no se perdió el ligero anhelo en su mirada.

- Yo creo que sí, pero te anticipo, que a pesar de mi tamaño me gusta ser versátil y contigo deseo serlo en este instante - Naruto no solía lanzarse de esa manera con nadie, él no era ninguna puta, pero este tipo le despertaba sus instintos básicos, un profundo deseo de poseerlo.

- ¿A tu apartamento o al mío? ¿Te animas? - El hombre se levantó y llamó al barman para pagar su trago - Todo depende de cuál esté más cerca -

- Es un trato -

Naruto no podía creer su suerte y esta noche sentía que se había ganado el premio mayor de la lotería. Amaba a Iruka como a un hermano, pero sus problemas tendrían que esperar hasta mañana. Ahora tenía su propia misión, "levantarle el ánimo" a este hombre y esperaba hacerlo unas cuantas veces durante la noche.

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Kakashi no podía creer que un hombre del tamaño de Iruka se hubiera comido todo cuanto pidió en menos de veinte minutos. ¿A dónde había ido a parar toda esa comida? Él apenas si se había comido la mitad de su pasta con mejillones.

- ¿No te las vas a comer? - preguntó Iruka sacando a Kakashi de sus pensamientos.

- ¿Qué? -
- Te pregunté ¿que si no te ibas a comer la pasta? Porque si no la quieres, dámela, se ve exquisita -

Kakashi miró su plato por un momento y luego volvió a mirar a Iruka - Si la quieres tómala -

- Gracias, no entiendo por qué tengo tanta hambre, un momento tengo mi estómago tan delicado que no aguanta ni siquiera el agua y al siguiente siento que mi estómago no tiene fondo sin importar todo lo que coma -

- Es posible que tu cuerpo necesite recargarse ya que no pudiste alimentarte como era debido por las náuseas, no me parece raro Iruka, es hasta lógico. ¿Tú crees? - Iruka se comió lo que quedaba de pasta y luego cogió el plato con el caprese sin siquiera preguntarle a Kakashi. Y lo despareció en segundos. Se acomodó contra el espaldar de su silla y suspiró - Estoy lleno -

- ¿Al fin? - Suspiró Kakashi.

- ¿Te molesta el que haya comido de esa forma? - A Iruka se le aguaron los ojos y Kakashi veía venir otro despliegue hormonal de Iruka. Tenía que evitarlo a toda costa.

- No, para nada, pero será mejor que nos vayamos, es tarde y necesitas descansar - Kakashi llamó al mesero y le dijo que le trajera la cuenta.

En cuestión de unos cuantos minutos estaban de vuelta en su auto y rumbo hacia el apartamento de Iruka. Debía deshacerse del enano afeminado y pronto, había tenido suficiente de él por una noche, por un mes, Dios, por un año.

- Me incomoda el pantalón, creo que subí al menos veinte kilos esta noche - Iruka se rio y sin ton ni son se desabrochó su cinturón, abrió el botón de su pantalón y bajó hasta la mitad la cremallera - Si sigo comiendo así durante el embarazo, cuando tenga al bebé voy a pesar doscientos kilos -

- Tienes que cuidar tu salud Iruka, no debes abusar de la comida - Kakashi no pensaba realmente en Iruka, solo en su hijo, no quería que tuviera problemas de obesidad o de azúcar en la sangre porque Iruka no se cuidara como era debido — ¡Ay, creo que el bebé se movió! — chilló Iruka entusiasmado y saltando sobre el asiento del automó no se lo podía creer. ¿Eso no pasaba recién en el cuarto mes de embarazo? Pero se moría de ganas de tocar y sentir a su hijo aun si eso implicaba tocar al enano de mierda.

Decidido a pedírselo a Iruka parqueó en la bahía más cercana — ¿Puedo sentirlo? — Kakashi preguntó lleno de esperanzas. Iruka estaba tan eufórico que agarró la mano de Kakashi y la llevó a su bajo vientre sin más ni más. Su pantalón estaba casi completamente abierto y la reacción de su cuerpo ante el roce de la mano masculina y caliente de Kakashi hizo que su polla tomara nota, elevándose hasta que la mano de Kakashi no tuvo otra opción que tocar la rosada cabeza.

Pese a todo lo que ambos supondrían en esta situación, Kakashi acarició el miembro erecto haciendo que Iruka dejara escapar un gritito medio afeminado. Kakashi no quería escuchar esos sonidos impropios en un hombre así que actuó sin pensarlo dos veces, besando a Iruka para acallarlo mientras esperaba sentir el movimiento de su bebé en ese receptáculo que tanto horror le había producido cuando se enteró del asunto. El contacto de ambas bocas fue eléctrico y ambos hombres se encontraron jadeando y queriendo más. No era lo que Iruka esperaba.

Tampoco lo que Kakashi suponía iba a sentir tocando a este hombre que había aborrecido apenas lo vio por primera vez. Pero la química entre sus cuerpos era innegable. De repente un ruido sibilante y un feo olor inundaron la cabina del automóvil. Iruka se sonrojó y Kakashi frunció la nariz. ¡El mandito enano se había tirado un pedo! — Ups, creo que solo era un gas. Lo lamento — se disculpó Iruka lleno de vergüenza y queriendo que se abriera la tierra para que se lo tragara. Kakashi gruñó apartándose de Iruka para abrir las ventanas del automóvil antes de arrancar de nuevo su auto, debía llevar a Iruka a su casa en este instante, si no se convertiría en un asesino. Solo rezaba para tener la paciencia suficiente y no ahorcarlo hasta que su hijo naciera.

Desde aqui voy a empezar a cambiar un poco la historia original, solo unos detalles minimos, recuerden que es una adaptacion por lo cual los personajes seran un algo OC pero eso le agrega un poco de animo a la historia, todo sea por el ritmo de la misma.

Pd. Este es mi capitulo favorito.