¡Hola a todos! Es un placer volver con un nuevo capítulo, recuerden que tengo ocho capítulos hechos, pero no editados, este es el número siete. Decidí reservarme el octavo para la semana siguiente, ya que vuelvo a clases el lunes, eso significa menos tiempo para estar escribiendo.
De todas formas, saben que voy a seguir esforzándome por mis fics.
Lykan-GTX, muchas gracias por tu review, ciertamente la fuerza está conmigo. La idea que dices está muy divertida, tal vez la use, pero para que este fic termine le faltará un tiempo, van a pasar cosas muy locas todavía, creo. Así como tu idea para mi fic de R+V será tomada en cuenta también, de hecho, eso es parte de mis planes guardados porque desde hace mucho dije que las iba a separar, el cómo es lo que faltaba.
Espero el capítulo les guste.
Joven y atrapado.
Capítulo 7: Mi esposa.
Después de una noche algo ajetreada, en la que no tuvo mucho descanso, Shidou se sintió realizado, estaba con una sonrisa, viendo al techo en medio de la oscuridad.
Pudo controlar a su esposa cuando estaban bañándose, le gustó el desayuno que preparó para ella, luego fueron de compras, después al cine, luego a pasear por ahí, comer en algún restaurante, hasta llevarla a ver una obra de teatro de comedia, ambos rieron bastante. Era bueno tener dinero para darse esos lujos. Pero lo mejor es que su esposa era feliz, eso es lo que le importaba.
Ahora ella estaba durmiendo sin nada más que su ropa interior, su cabeza en su pecho, una de sus piernas estaba encima de las suyas, abrazándolo con sudor en el cuerpo, puesto que de nuevo le hizo el amor a su esposa; no pudo controlarse ante sus provocaciones, desde que le dijo lo de formar una familia juntos, se lo tomó muy en serio, de hecho, antes de que lo hicieran, dijo que lo hacía por la "familia".
«Te ves tan tranquila cuando duermes, Miku. Si no te conociera, diría que eres una linda esposa obsesiva que no puede soltar a su pareja en las noches, aunque eso es cierto en un sentido diferente». Dio una leve risa y acarició el cabello púrpura de su Miku, ella dormía con una pequeña sonrisa despreocupada.
Adoraba verla así, tan calmada, aunque no tenía quejas de su lado atrevido y salvaje, besó su cabeza con suavidad mientras seguía acariciando su cabello.
«Creo que mañana también les daré el día a todos, debo practicar un poco más mis habilidades culinarias, aunque tampoco quiero romper la línea de Miku, dirá que la quiero engordar». Dio una leve risita y puso su mano encima de la suya, ella respiró suavemente.
En otro mundo, Shidou regresaba tarde a la cama por avanzarle lo mejor posible a su trabajo, estaba exhausto y el cuello le dolía bastante, pero una vez se acostó sin querer perturbar a nadie, Tohka le abrazó por detrás, pegando su cabeza a sus pechos, el hombre sonrió, estaba feliz con el cariño de su esposa.
—Creí que nunca regresarías a la cama, mi amor —dijo con una sonrisa, en voz baja, Shidou podía sentir fácilmente la suavidad de sus pechos, se giró a ellos para abrazarla y darle un beso a sus pechos, ella se sonrojó un poco—. ¿Estás muy cansado? ¿Quieres que haga algo por ti?
—No, está bien así, Tohka. Quiero dormir y tus pechos lo hacen más fácil.
—Eso es porque se trata de mi Shidou —dijo al pegarlo más hacia esos dos globos de carne suave de los que nunca se aburriría—. Te amo, mañana te haré el desayuno y prometo no comerlo antes que tú.
—A ver si lo cumples… —dijo con ligero malhumor, ella se sonrojó de vergüenza.
—L-Lo haré, puedo resistir si se trata de mi comida, pero con la tuya, es imposible. Me encanta lo que cocinas, mi amor, y también me encanta como eres tan lindo —dijo con un sonrojo en las mejillas, Shidou la besó en la boca con intensidad, no la dejó ir y se puso encima de ella—. Shidou…
—Tú también me encantas, Tohka. —Sonrió y le dio un beso en la boca, para luego acomodarse entre sus pechos, ella lo aceptó gustosa y acarició su cabello con una mano mientras que la otra le sobaba uno de sus hombros—. Ahh… Sí, justo ahí… Eres la mejor, mi amor…
«Shidou, como tu esposa, ¡haré que tu vida sea más fácil! Aunque Ai-Mai-Mii me dijeron que si hacíamos el amor liberarías tu estrés, aunque ellas le llamaron "sexo", no sé por qué, pero no importa, si esto está bien para ti, yo estaré bien». Y así, siguió sobándole su hombro hasta que absorbió su dolor y dejó de hacerlo, pero siguió acariciando su cabello, esperando a que se durmiera.
—Buenas noches, Tohka —dijo con pesadez, pero feliz.
—Buenas noches, mi amor.
Entonces, en otro mundo alternativo, Shidou ya estaba acostado, con su linda Mukuro Hoshimiya a su lado, compartiendo calor después de un día de descanso y bien merecido. Pudo dormir hasta tarde, además de comer la comida frita de su esposa, sí, sabía qué le hacía mal, pero ella era demasiado linda y dedicada para estas cosas que no podía rechazarla.
—Danna-sama.
—¿Qué pasa, Muku? —preguntó con los ojos cerrados, ella estaba siendo abrazada por él por la espalda, en esta fría noche, el clima solo era una excusa para estar lo más cerca de ella y a gusto.
—Siento mi cabello es más difícil de manejar, ¿podrías cortármelo mañana?
—Oh, claro que sí —susurró con un poco de cansancio, ya quería dormirse—. Aunque me gusta, así como está, pero si te molesta, no se puede evitar.
—Es un poco molesto en el trabajo, si quiero dar el mejor servicio, no puedo permitirme tener el cabello tan largo, incluso si te gusta mucho, Danna-sama. —Se acurrucó cerca de su cabeza, para oler ese cabello sedoso.
—Está bien, Mukuro. Mañana te lo cortaré, igual no tardará en crecer. —Ella entrelazó su mano con la de él, la cual descansaba en su estómago.
Su celular sonó descontroladamente, quebrando todo el ambiente calmado que se había construido naturalmente, tuvo que soltar a su esposa para rechazar la llamada de un número desconocido, además de que le bajó el volumen.
—¿Quién era?
—Un número desconocido, no debe ser importante, vamos a dor… —Volvió a sonar, aunque lo había dejado en vibrador—. Pero si le bajé le volumen…
—Solo apágalo, Danna-sama —dijo con pesadez, Shidou hizo caso y lo dejó en su lugar.
—Perdón, creo que debo hacerte caso con apagarlo cuando nos vamos a dormir.
—Está bien, ya no sonará.
Pero volvió a sonar, ahora ambos estaban con los ojos abiertos, Shidou se giró con mucha sospecha al celular. ¿Estaba maldito?
—¿Lo apagaste? —preguntó un poco molesta, Shidou asintió con la cabeza varias veces—. Por eso no confío en estas cosas modernas, no se sabe cuándo funcionan bien.
«Tiene algo de razón, pero esto nunca me había pasado antes». El chico esperó a que dejara de sonar, normalmente lo hace después de unos segundos, pero pasó casi un minuto y no paraba.
—Bueno, contesta, debe ser algo importante y podría ser Kotori-san.
—Kotori no me hablaría a esta hora… —dijo inseguro, pero se acostó. Si iba a hablar con un extraño, sería mejor hacerlo cómodamente—. Descansa, Mukuro, yo atenderé en voz baja esta llamada, igual puede ser un malentendido.
Mukuro le rodeó con los brazos por la espalda y trató de dormir, mientras Shidou contestó la llamada, aunque estaba un poco molesto por ser interrumpido a esta hora.
No se podía decir lo mismo que un hombre que disfrutaba de la cercanía y la calma de su mujer, quien era una mujer ocupada, talentosa y de un cuerpo ardiente. Estaba bastante irritado, pero decidió contestar a la cuarta vez, pues vibraba sin parar.
—Nn… ¿Darling?
—Shh… Tengo una llamada, pero no es nada, sigue durmiendo, Miku —dijo con suavidad y acariciando su cabeza, besó su frente con cariño, ¿cómo se atrevían a perturbarlo en tan sagrado momento?
—Nnn… —dijo al regresar a la misma posición, encima de su pecho, el joven dejó de sonreír al atender la llamada.
—Itsuka Shidou, ¿quién habla? —preguntó con ligera molestia mientras acariciaba suavemente el cabello de su mujer.
—¡Ah, Shidou, cariño! —dijo una mujer con linda voz, pero por alguna razón, sonó muy fuerte, Miku abrió los ojos y lo vio con una mirada que daba miedo.
—¿¡Quién es usted?!
—¿Quién es esa mujer, Dar-ling?
—Miku, no tengo idea de quién es, de verdad, ¡no saques conclusiones tan rápido, cariño!
—Jeje, ¿ya no reconoces la voz de tu cuñada, Miku? —Esa voz sonó diferente de la anterior, pero el rostro de Miku se suavizó y suspiró.
—Con que es Kotori-san, entonces está bien —dijo la idol con una pequeña sonrisa y volvió a recostarse en su pecho, Shidou no estaba muy seguro—. Por favor, sigue acariciándome, Darling, se siente muy bien.
—Oh, ¿en serio? Claro que sí. —Shidou sonrió y acarició su cabeza como antes, Miku iba retomando el camino al mundo de los sueños, pero su esposo estaba lejos de ello.
—Vaya, te has vuelto muy lindo, pervertido-kun, acariciando el cabello de una mujer linda y caliente.
—Tú… Deja de hablar de ella de esa manera, además, así es mi Miku y la amo —dijo un poco más molesto—. ¿Qué quieres?
—Jeje, sí que te has vuelto sobreprotector con tu querida Miku, pero no te creo, sé que muy dentro de ti, deseas tener una vida más simple, con una mujer más linda, tal vez como lo fue tener a Muku, y fue todo un paquete, ¿no es así, pervertido-kun?
—Voy a colgar…
—¡Jajaja!
Escuchó su risa macabra, pero luego tosió después de unos segundos, Shidou no estaba para estas cosas, quería dormir tranquilamente con su esposa, no había podido hacer esto en un día, pero lo sintió como si se la hubieran arrebatado, no la iba a dejar en ningún momento, así que colgó.
—Eso fue grosero, Itsuka Shidou. —El hombre abrió los ojos, un poco asustado, tanto así que abrazó a Miku con un solo brazo, ella seguía tranquila, durmiendo—. ¡Jajaja! Eso fue lindo.
—¿Qué quieres?
Esa pregunta fue abordada por Shidou, luchando por no dormirse mientras Mukuro lo abrazaba por la espalda, ya estaba durmiendo en paz, pero su esposo estaba perdiendo la paciencia.
—Cielos, ya no se puede ser un poco misteriosa con personas como tú, ay —dijo con aburrimiento, luego aclaró la voz a una más profunda—. Quiero que juguemos juntos, Hoshimiya Shidou, te aseguro una vida llena de retos.
—No sé quién seas, pero no quiero nada de ti, así que deja de molestar.
—¿Así le respondes a la persona que te permitió proteger la integridad de la bella mujer que duerme a tu lado? —Shidou se quedó estático, la mujer se carcajeó—. Me encantan tus reacciones, Shidou. Siempre tan interesante, estoy ansiosa porque participes en este juego, ¡serás mi estrella en una historia diferente! Una oportunidad única.
—No quiero una vida diferente, agradezco lo que hiciste por mí, pero tú también causaste todos esos malentendidos.
—Oh, vamos, Shidou, ya pasamos por esto… En otro mundo, claro está —dijo con una voz divertida—. Sin embargo, hay reglas en este juego. Primero. Estás obligado a participar, no hay preguntas.
—¿Qué?
—Segundo. Podrás comunicarte contigo mismo con tu celular, pero solo con quien tome tu lugar. —Shidou abrió los ojos grandemente, pero no podía gritar algo teniendo a su Mukuro al lado—. Me alegra que no gritaras de la emoción, jeje, ¡bueno! En tercer lugar, no vale huir frente a una situación romántica. Habrá consecuencias si rompes esta regla, tal vez darte la vida más desgraciada de todas: una sin tu amada Mukuro.
—No puedes hacer eso… —dijo con cierta fuerza—. ¿Por qué haces esto?
—Oh, claro que puedo hacerlo. Tu historia es mía, Shidou. —Dio una risa macabra—. ¡Oh, no todo es tan malo! Calma, calma. Que todavía hay más problemas en este cuento.
—¿¡Más?!
—¿Danna-sama?
—No es nada, sigue durmiendo, Muku… —contestó nervioso, gruñó por lo bajo.
—Si la vida sigue igual, es decir, si tu esposa, hablo de Mukuro, no nota nada raro y sigue siendo feliz, ganarás puntos, de lo contrario, bueno… Sabes que perderás más que puntos con tu esposa. Si la esposa de tu nueva historia, ya sabes, el lado divertido del show, si siente abandono, rechazo de tu parte y la maltratas, creo que no tengo que explicarte que pasará, cuando llegues a extremos, simplemente te voy a dar la vida más desgraciada de todas.
—¿Y qué hay si gano?
—Eso ya lo sabrás, puede ser tu esposa, o si lo prefieres, alguna otra —dijo con cierta malicia, Shidou frunció el ceño.
—Mukuro es la única para mí.
—Por cierto, si pierdes puntos, serás castigado, pero no te diré cómo. Mañana tu vida cambiará por completo, disfruta a tu mujer, ¡jajaja!
Shidou terminó abrazando a Mukuro como si hubiera mucho frío, no pudo dormir hasta mucho después.
Miku fue despertada a media noche, su esposo estaba muy triste, de nuevo la iba a dejar con otro hombre, esto era tan injusto.
—¿Darling? ¿Estás bien?
—Miku… —dijo con tristeza y luego la besó en la boca—. Miku… Te amo mucho.
—Igual yo, Darling. ¿Qué es lo que te pasa? —Luego sus pechos fueron atacados por las manos del hombre, ella se sonrojó, pero sonrió—. Sí que no pierdes el tiempo.
—Hoy no vamos a dormir, cariño.
Pensó que podría ganarle a esa mujer de esa forma, pero sin importar cuanta lujuria tenía, llegó el momento en el que Miku no pudo más y ella se quedó dormida.
«Maldición».
A la mañana siguiente, Shidou abrió los ojos con ligero cansancio, todo por haber dormido poco, de todas formas, se sentó en la cama con los ojos cerrados, se estiró un poco y bostezó audiblemente.
—Nnn… —Se sobó un poco el hombro, realmente estaba más descansado en esa parte, bueno, en todas partes, sonrió y abrió los ojos con pesadez. «De seguro que Tohka está preparando ya el desayuno».
Pero pronto notó que sus brazos estaban marcados y más duros que nunca, sudó frío, sobre todo cuando fue abrazado a un lado por un cuerpo desnudo.
—Hnn, ayer estuviste increíble, Darling… —Miku le besó en el cuello y él la volteó a ver con cierto miedo.
—¿Miku?
Se talló los ojos para ver si no estaba soñando, si no era una ilusión por no dormir bien, pero mientras hacía eso, Miku lo regresó a la cama y se puso encima de él y acercó sus labios para besarlo, pero él giró su cabeza.
«¿¡Por qué?!» Shidou trató de no mirar su cuerpo desnudo, no lo haría de nuevo. «¡ESA MUJER!»
En eso, su celular suena repetidas veces, por lo que Shidou sonríe, era su excusa perfecta para alejarse de Miku, así que sin pensarlo mucho y aun teniendo a la mujer besándole el cuello, hasta dejarle marca, tomó el celular con velocidad y contestó, pensó que así ella se detendría, pero no lo hizo.
—I-Itsuka Shi-Shidou, ¿quién habla? —preguntó nervioso, Miku quiso alejarle el celular, pero él no le dejó. Ella se acercó a su oído.
—¿De verdad vas a dejarme esperando, Darling? —preguntó seductoramente—. Ayer ya estaba cansada, jejeje, no es el caso ahora.
—Miku, por dios, tienes que calmarte… —dijo con un sonrojo salvaje en las mejillas—. Estoy en una llamada y estás to-tocando… ¡Ahí!
—No hagas preguntas, Shidou —escuchó del otro lado de la línea, pero en voz baja, pero los jadeos del esposo de Tohka pudo escucharlos claramente—. Es Miku, ¿verdad?
—¿¡Tú?!
—Creo que lo de ayer aumentó su libido… —susurró—. Bueno, esto es lo que harás y si no lo haces, me divorciaré de Tohka.
—¿¡Qué?! Bueno, está bien… —contestó muy nervioso, estaba perdiendo su autocontrol—. Ajá… Sí, ¡estás loco!
—¡Solo hazlo, te doy permiso o dile adiós a tu Tohka!
«Maldita sea». Shidou dejó tirado el celular en la cama y besó a Miku apasionadamente. «¡Tohka, perdóname!»
Sus manos fueron directamente hacia sus pechos y tal como le ordenaron, debía pellizcarlos, pero se sentía más infiel que nunca, pero si el otro en su lugar iba a divorciarse o tocar a su Tohka, no podía arriesgarse.
«¡Maldito pervertido!»
—Ahn… —Gimió cuando Shidou estaba tocándole el muslo, todo para llegar a esa parte prohibida, pero no podía, así que subió su mano a su trasero mientras seguía besándola, así nunca la iba a alejar, pero no podía dejar de pensar en Tohka, por su desesperación, le dio una nalgada a Miku—. ¡Darling!
—Ah… Eh…
Miku se había sonrojado, pero sonrió de una manera diferente a la de antes, Shidou quería morirse, estaba sudando.
—Lo siento… —Alejó sus manos de ella, pero ella se las atrapó con una mano y le vio con cierta tristeza—. ¡Perdón, Miku!
—Eres cruel…
—Lo siento, de verdad, lo siento —dijo con los ojos cerrados y con las palmas juntas, pero en poco tiempo sintió como la movilidad de sus manos estaba limitada—. ¿Miku?
—Jejeje… Darling es un chico malo, ¡cielos! —dijo al tomarse de las mejillas con un sonrojo, Shidou estaba más asustado, no sabía si por la sonrisa de Miku o porque estaba atado de las manos con la sábana—. Necesita un cas-ti-go, jiji…
Shidou intentó huir, pero se cayó en el proceso, Miku despertó de sus fantasías.
—¿Estás bien, Darling? —preguntó con su voz natural.
—¡No! —gritó con la verdad, lo que no sabía es que la llamada seguía en curso, su otro yo tenía ganas de golpearlo. Fuerte.
—¿Te lastimaste? —preguntó un poco preocupada, después de todo, él era más importante que su deseo carnal. Shidou se levantó y se desató con facilidad, estaba congelado antes por el miedo.
—¡Miku! —dijo al tomarla de sus hombros y la vio fijamente, haría esto a su manera, incluso si se equivocaba.
—¿Qué pasa, Darling?
—Perdón por hacerte eso, no quería hacerlo y realmente… Es muy temprano, ¿no crees? —dijo con una risa nerviosa al final, pero le acarició la cabeza como lo haría con Tohka, además de que sonrió—. Además, además… ¡Es hora de desayuno! Te voy a preparar algo rico antes de que vayas a trabajar, ya verás, ¡te llenará de energía!
Miku empezó a reírse, él suspiró con alivio.
—Está bien, tienes razón. Y no te preocupes, ya sabes que me gusta a jugar a esas cosas, Darling —dijo ella con alegría, él tragó saliva, su Tohka era súper inocente comparado con Miku—. Iré a bañarme, ¿o tal vez quieras…?
—¡Iré a hacer el desayuno! —Tomó el celular y salió casi corriendo.
Mientras estaba afuera, no bajó las escaleras, puesto que estaba completamente desnudo, por lo que retomó la llamada con su otro yo. Él le explicó todo lo que Nia había dicho y se molestó de sobre manera.
—Por cierto, hace un momento te engañé, yo no estoy con tu Tohka, así que no estés tan calmado, estoy con Mukuro, solo que ya en mi oficina, por suerte hoy llegó todo el personal.
—Rayos, entonces tendré que llamar al número desconocido de este celular.
—Así es, pero espera —dijo con una voz oscura—. No te permito que le hagas esas cosas a mi esposa. ¡Y ni pienses que vas a acostarte con ella!
—¡No, claro que no!
—Y menos la harás infeliz, porque si lo haces, lo vas a pagar, ¡todos lo pagaremos!
—Yo no tengo la culpa que sea… ¡Así! —dijo con molestia—. Yo no quería esto, ella no me dijo nada, ¡nada! Prometió que no iba a utilizarme de nuevo.
—¡Ese no es el punto! Te lo prometo, si le haces algo malo a Miku, lo vas a pagar.
—Sí, sí. ¿Alguna recomendación?
—No la provoques, no la beses, no le mires el pecho, apóyala, hazla feliz, cocina algo bueno para ella, si puedes… Piensa en una buena cita para ella. —Como lo escuchó inseguro, arqueó la ceja con cierta maldad.
—Oh, ya veo, así que eres el maestro en la noche, pero en citas eres un…
—¡Cierra la boca! —dijo molesto.
—¿Y si ella quiere besarme? ¿Diré que no?
—¡No! Si ella quiere, obviamente se lo darás, ¡pero nada de sexo!
—Está bien, está bien. Si llego a hacerla enojar, ¿hay alguna forma de saberlo y de arreglarlo? —preguntó inseguro, escuchando cerca de la puerta que no notara movimiento, no quería que Miku le escuchara.
—Sí… Miku sonreirá, pero será diferente, créeme, lo sentirás en tu sangre. —Shidou tragó saliva, ya había sentido eso antes—. En ese caso deberás usar una frase especial y hacer todo lo que ella diga, créeme, se olvidará de todo, pero… Es solo para casos extremos. ¿De acuerdo?
—Oh, claro, pero… ¿Por qué dices eso?
—Disculpa, tengo otra llamada…
—¿¡Qué?! —Pero le colgaron de inmediato, suspiró y se golpeó las mejillas para concentrarse.
Luego recibió un mensaje con la frase especial, no le vio nada de especial, de todas formas, se la memorizó. Regresó al cuarto para cambiarse, en eso, Miku salió con nada más que una toalla, sonrió al verlo.
—¿Ya está el desayuno?
—Pronto, tuve una llamada de… Kotori, lo siento, Miku. Ahora mismo iré a hacerte el desayuno.
Mientras bajaba las escaleras, recibió una llamada de un número desconocido, así que no tardó en contestar.
—¿¡Qué pasa con esta mujer?! —preguntó desesperado—. ¿¡Qué tiene en el estómago?! ¿¡Acaso no la alimentas?!
«Tohka». Shidou suspiró.
—¡Hey, tranquilo! No hables de esa manera de mi esposa, solo dime qué pasó.
—¡No se llena, ya va tres platos y le dije que no comería más! Si sigue así, ¡no quedará nada para el resto de la semana! —gritó desesperado—. Pero está muy triste, esto era lo que no debía de hacer.
—¿¡Hiciste qué?! —preguntó alarmado, Miku lo escuchó por lo que se acercó a las escaleras—. ¿¡Cómo vas a negarle más comida a mi Tohka?! El dinero no importa, ¡solo dale lo que quiere o perderemos puntos, idiota!
—Darling —dijo Miku con una voz amenazadora a su espalda, sintió el peligro y se giró con miedo, terminó con la llamada al instante, su sonrisa daba miedo—. ¿Esa era Kotori-san? Me pareció raro que dijeras eso de "mi Tohka", ¿hablamos de una mascota, Darling? Aunque suena demasiado posesivo e importante para ser una mascota…
«¡Es la señal! Si esto sigue así, ¡pensará que la engaño!» Shidou tragó saliva.
—No es lo que piensas, Miku…
—¿Y qué es lo que pienso? ¿Qué estás viendo a una mujer linda por la que te preocupes que coma todo lo que desee más que hacerle el desayuno a tu propia esposa? —Tomó su mejilla con una sonrisa que no tramaba nada bueno—. ¿Hmm?
—Espera, no te enojes, no es lo que piensas, ¡de verdad!
—Darling, parece que esta vez sí mereces ser castigado…
—¡No es lo que piensas, Miku! ¡Está bien, solo olvídalo! Porque voy a… ¡Voy a convertirme en Shiori-san! —gritó con los ojos cerrados fuertemente, cuando los abrió vio que Miku sonrió lindamente.
—¿¡En serio, Darling?! —Él asintió con la cabeza, sin saber qué esperar—. Entonces, regresa al cuarto, ¡iré en un momento! No te vayas a ir de ahí, ¿está bien?
Miku se fue dando saltitos, pero él tuvo un mal presentimiento sobre esto, regresó al cuarto y envío un mensaje, pero se le fue denegado, luego recordó que no podía comunicarse con él, porque quien estaba con Tohka era otro Shidou.
Sin embargo, la puerta se abrió de porrazo, vio que ella traía una peluca azul, además de ropa, toda de mujer.
—¿Q-Qué es todo eso, Miku? ¿Es para ti?
—Oh, no, claro que no. Es para ti —dijo con una sonrisa igual de macabra que antes, Shidou se aterró—. Shiori-san, jejeje… Ha pasado un tiempo.
Iba a saltar por la ventana, estaba retrocediendo a cada paso que daba Miku, pero recordó lo de los puntos, perder a Tohka por hacer infeliz a Miku, incluso las amenazas de su otro yo, cerró los ojos y aceptó su destino, pero internamente gritó.
Shidou no volvería a ser el mismo.
Y entonces, en ese momento, el Shidou de la inocente Tohka sentiría el verdadero terror… Y quedaría marcado para siempre. ¿Cómo le irá a los demás? ¿Tohka terminará con el refrigerador? ¿Shidou logrará ganar puntos en el juego de Nia? Lo más importante: ¿Esto en verdad mejorará su historia para que sea aceptada por su editor? ¡Esfuércense, Shidous!
Bueno, este ha sido el capítulo, espero que les guste mucho, probablemente el nuevo capítulo lo tengan en algún momento de la semana, así como uno nuevo en sí, hasta los fines de semana o quien sabe, tal vez me escabulla de mis obligaciones y pueda escribir algo entre semana.
Hasta entonces, nos vemos y saludos.
