Hola a todos! Uy, de verdad me costó poder concentrarme .. Estoy tan metida con mi estrés personal (llamada universidad) que no he tenido tiempo para disponer todo un día para escribir ;(... Pero bueno, aquí está el resultado! una actua larga y que espero les pueda satisfacer ;) hasta que pueda retomar la historia cuando termine mi rotación de hospital xD.
Nuevamente ¡infinitamente gracias por sus reviews, leídas, favoritos, etc! WOOOOOOW U! Para que el ánimo y la inspiración siga, muchas gracias por todo su apoyo!
sol yuki uzumaki, kanon von kargen, Emily-Lokis , kai, Patrick A'Sakura , opkus ki, Dizashe , isis chan, Yukime Hiwatari , sayu uchiha, xxHiro-sanNya-8059X3 , coptesita , hinamor007 , Ayame Chan, Natusky , Mikoto-sama , TheRusso
Jajaja! Qué pervertidas ¿querían tensión sexual? Para allá está yendo la cosa, está tomando forma ;)... Depende cómo lo evalúen ustedes seguiré por ese rumbo xD, y de verdad, estoy luchando con Sasuke xD. Por favor, si ven que se está desviando de la personalidad original me dicen ;)!
"En términos claros, ya sé Kishimoto, que no me los darás... pero sólo haz que Pierrot haga un OVA SasuNaruSasu oculto, como compensación a los daños psicológicos causados a estas pobres fans"
Capítulo 7: Si quisieras…
"Quiero decir…
que lo único que puede reavivar el fuego y hacerlo más fuerte,
es el viento…"
(Uzumaki Naruto)
El silencio reinaba en la habitación, un hecho bastante inusual a pesar de que se consideraba el amo en destruir la calma, por más que quisiese atreverse en abrir la boca para soltar algunas estúpidas palabras y con ello librar la tensión que se vivía, la situación no daba para ello. Pues por más que las miles de preguntas surgían en su mente y le instaran a hablar sin reparo alguno sobre lo desconsiderado e imbécil que era el padre de Sasuke, lamentablemente, no podía darse el lujo de realizarlo.
Una parte de él sabía lo difícil que le resultaba al Uchiha en expresar lo que verdaderamente pensaba o sentía (más allá de sus enfermos pensamientos de venganza), y si se le añadía el insignificante punto que se estaba tomando su tiempo para reunir las palabras adecuadas que pudiesen narrar su historia... Definitivamente, era un acontecimiento que no podía estropear por nada.
De verdad lo entendía...
"¿Estás despierto?" Preguntó suavemente, impaciente a que el pelinegro se dignara a decir alguna palabra.
...No obstante, su bocota no podía ser controlada.
"Cállate" Bramó entre dientes el Uchiha.
Naruto bufó exasperado, tanto por la idiotez de Sasuke como la de él mismo. Simplemente maravilloso. Lo había estropeado todo en menos de un parpadeo. Comenzó a cerrar los ojos por un instante, aferrándose a su almohada con fuerza intentando plantear una nueva forma de sacar el tema.
"Tú, un perfecto idiota, has podido recibir el afecto incondicional de tus padres. Jamás podrías ponerte en mi lugar." La voz de Sasuke -inesperadamente tranquila- le hizo abrir los ojos con sorpresa: Sasuke de verdad estaba dispuesto a compartir su historia.
Entre la oscuridad que cernía en la habitación - gracias a la tenue y difusa luz de la iluminación de la calle- logró distinguir, entrecerrando los ojos con bastante esfuerzo, la sosegada silueta del pelinegro quien estaba dándole la espalda.
Quería alcanzarlo, a pesar de la poca distancia que los separaba. Alzó su mano hacia la dirección en la que se encontraba Sasuke, sabiendo de antemano que era un gesto muy estúpido de su parte. ¿Qué sucedería si colocaba a su lado? Posiblemente, se ganaría un golpe o un palabra hostil, aunque a eso estaba más que acostumbrado.
"No pretendo que sientan lástima por mí. Me enfermaría que sientas eso luego, así que has cuenta que esto nunca pasó en realidad. Y cuando finalice, no habrá preguntas" Con una advertencia dirigida de esa forma, mucho menos iría hacia a él estando tan irritable.
Naruto por inercia asintió, dándose cuenta segundos más tarde que Sasuke no vería su gesto de aprobación.
"Jamás he recibido una muestra de afecto por parte de mi padre. Mucho menos desde que me diagnosticó el médico de la familia esa porquería de autismo a los 3 años. Tal vez si nunca hubiera prestado atención a aquella voz desesperante, sería un chico normal." Dijo con ironía. "Desde ese día, mi padre olvidó que era su hijo y no me ha hablado hasta el día de hoy."
Naruto cerró sus ojos con frustración, aguantando la gran variedad de insultos que querían salir de su boca. ¿Por qué Sasuke tenía que escuchar voces desde tan pequeño? Se suponía que no tendría ningún "pseudo recuerdo", a excepción de él y nadie saldría susceptible a que sus recuerdos saliesen a la luz. Para que el Uchiha pudiese recuperarlos, teníaque estar invadiendo su vida, cosa que no hizo en 16 años.
Eso era lo pactado con los Bijuus... ¿O acaso había escuchado mal en sus últimos instantes de agonía?
"Itachi junto con mi madre siempre estuvieron al pendiente mío y constantemente evaluando mis progresos, con el fin de hacer que mi padre desistiera de la idea que tenía un niño autista. Pero como siempre, él no tenía intenciones de cambiar su opinión respecto a mí, más aún luego de que la empresa que fundó comenzó a tener éxito e Itachi se volvió en el chico prodigio que siempre deseó." Ligeramente su voz comenzó a tener otra entonación: Una cargada por el rencor. "Yo no era más que un estorbo para la familia y sigo siendo considerado así. En aquella ocasión no le importó que estuviese presente en su conversación siendo un niño de 8 años de edad. Al menos Itachi afortunadamente reaccionó y me sacó de allí a tiempo." Divagó en un murmullo casi inaudible.
El odio y rencor que emitía Sasuke contra su padre era más que evidente. Y Naruto no podía hacer nada contra ello, por más que su conciencia le instara a que dijera la verdad, realmente no podía decirle que estaba pagando por todo lo que hizo en su vida pasada. Sería uno de los actos más imprudentes que cometería ante su simple mención.
"¿Y yo que podía hacer? No era más que un niño sin el afecto de su padre, que luchaba por su reconocimiento junto con mi madre y mi hermano. Crecí de esa forma, esperando una sola palabra por parte de él. Los años pasaron y mi padre solo iba a casa para hacer acto de presencia, regañar a Itachi para que se enfrascara en una carrera de negocios y ver a mi madre. Nada de lo que hice valió su esfuerzo." Una pequeña sonrisa se formó en sus labios. " Así que me cansé. Me cansé de tratar ser alguien perfecto para alguien que nunca me reconocería por más que lo intentara. Hallaría mi propio camino." Masculló Sasuke entre dientes.
Naruto tapó su angustiado rostro con una de las almohadas de la cama. ¿Cómo es que aún no abría su boca para decirle la puñetera verdad?
Mordió su labio. No, no podía arriesgarse. Sasuke aún no recuperaba su memoria, y debía seguir en ese estado de inconsciencia sobre el asunto... Por más que le doliese acatar esa orden.
"Prometí que el esfuerzo de mi madre no sería en vano. Así que seguí siendo lo que ella quería: Un chico normal y sobresaliente dentro de la escuela. Sin embargo, fuera de ésta, sería libre de hacer lo que quisiese. Aquel que se atravesara en mi camino, solo sería mi desquite." Soltó con malicia antes de volver de seguir con su historia. "Una noche recorrí la zona baja del distrito conocida como The Black Zone. No recuerdo cómo terminé siendo engatusado por un hombre llamado Orochimaru." Farfulló asquiento por un leve segundo. "Me uní a su grupo sin pensar en las consecuencias, pues ya no me importaba nada."
Naruto se sobresaltó con la mención de aquel nombre. No supo en qué momento exacto se reincorporó quedando sentado en su cama.
"¿Orochimaru…?" Cerró los ojos entre asquiento e indignado. ¿Cómo ese tipo no se cansaba en arruinarle la vida una y otra vez? Entre todas las escenas que pasaban por su mente - tal como si de una cinta de película se tratara- las nauseas aumentaban al recordar su rostro, y sobre todo por aquella particular lengua viperina que movía repulsivamente cuando se excitaba.
Sasuke ignoró por completo su cuestionamiento, prosiguiendo en su relato.
"A los seis meses después, descubrí que quería utilizar mi cuerpo para experimentar diferentes drogas en un plazo de un año y así comercializarla en el mercado negro, siendo un cabecilla que lideraba la zona el tráfico era efectivo." Comentó como si tratase de algo básico e insignificante. "Comencé a entrenar por orden suya, y en uno de sus descuidos, lo eliminé a él y a sus mejores subordinados."Hizo una pausa." ¿Piensas que soy un desquiciado, verdad?" Preguntó alzando levemente su voz con un tono burlesco, pillando completamente desprevenido a Naruto.
"¿Desquiciado? En absoluto. Lo que sí he pensado es que eres un completo idiota por caer en trucos tan bajos… ¡Ah! Y que eres un tanto psicópata, pero eso fue desde que te conocí. No por lo que me estás contando." Respondió con sinceridad un minuto después.
Sasuke ignoró el comentario.
"Conocí a Suigetsu, Juugo y a Karin en una de las tantas visitas a otros sectores del distrito. Decidí reunirlos y formar un grupo para especializarnos en el contrabando. Nos unimos con las mejores bandas, para luego desarmarlas desde el interior. En cuatro años, alcancé mi objetivo: Ser el líder de la zona baja de los suburbios. Si mi padre no me reconocía por las cosas buenas que había hecho, lo haría de otra forma. Nadie hará desistir mi máximo objetivo, lo que culmine por completo mis antiguos deseos de es lograr hacerlo fracasar con el poder que ahora tengo: Lavado de dinero, narcotráfico, contrabando, asesinatos que nadie se atrevería realizar, tráfico de órganos… yo soy capaz de hacerlo. Y nadie puede detenerme." Rió con veneno.
Escuchó el chirrido de los resortes provenientes de la cama de Naruto, indicándole de que se estaba levantando. Sintió en parte una pequeña y casi ínfima sensación de alivio en si interior. Jamás había contado todos sus descarriados pensamientos a alguien.
Un toquecito en la espalda lo hizo girar.
"¿Qué quieres idio…?" La pregunta murió en su boca. Al darse la vuelta, Naruto le había propinado un puñetazo en la mejilla, mientras respiraba dificultosamente a causa de la rabia que le provocaron sus palabras.
El rubio lo miraba casi fuera de sus cabales, intentando no perder el control de sus temblorosas manos.
"¿Te crees el maldito centro del universo? ¿¡Acaso no piensas que hay casos más graves que el tuyo!" Cuestionó con gravedad. "¡Mira por una vez a tu alrededor, Sasuke! ¡Hasta en la propia zona donde dices ser el líder de esos patéticos Yakuzas!" Se puso sobre él, sin importarle el rostro lleno de fastidio del Uchiha, cogiendo la camisa de dormir del pelinegro con fuerza. "¡¿Cómo mierda no te das cuenta que hay personas que están más desprotegidas y tienen una vida mucho peor que tú?" Increpó acercando su rostro encolerizado.
Sasuke ladeó la cabeza, preguntándose interiormente para qué demonios le había contado al Namikaze aquel sufrimiento que padecía desde niño. Eso no era muy digno de él.
"Olvídalo, Naruto. Te dije que hicieras como si nunca hubiese pasado esta conversación." Reiteró entrecerrando sus ojos molesto por la actitud que había adoptado el rubio, pues claramente no quería ni necesitaba de sus absurdos sermones.
"¿Y pretendes que me quede con los brazos cruzados, yendo feliz por la vida, para ver como destruyes la tuya? ¡No!" Impuso el ojiazul, acercando más su rostro, mas sin mirarle a los ojos. "¡Date cuenta de una puta vez lo afortunado que eres al tener a tu madre, padre y hermano vivos! ¡No importa si tu padre no te toma atención y que te trate como si fueras una basura!" Movió su cabeza en distintas direcciones por no comprender realmente los pensamientos de Sasuke.
Pues por más que lo intentaba entenderlo, su raciocinio no lo dejaba como queriendo bloquearsus antiguos recuerdos.
"¡Mierda! ¡Tienes a tu madre y a Itachi junto a ti! ¡¿Cómo diablos quieres que te haga entender eso, Sasuke?" Le zamarreó, intentando reprimir las ganas de golpear su cara por su terquedad.
El albino le sonrió lacónicamente.
"Es que ya no hay nada que pueda entender, Naruto. Ya es demasiado tarde. Estoy podrido por los deseos de ver a mi padre sufrir, al igual que hizo él conmigo"
Y ante lo dicho, Naruto no pudo más que maldecir en su mente por la estupidez que estaba diciendo.
"¡No puedo creer lo imbécil que puedes ser, Sasuke!" Rechinó sus dientes."¡Es tu jodida sangre! ¡Eresde su jodida sangre! Al menos hazle la vida imposible a alguien ajeno a tu familia... ¡Pero no destruyas la tuya!" Exclamó cerrando sus ojos sin poder entender cómo el Uchiha podía resultar ser tan ciego.
Siempre existe un límite para ciertas conversaciones, y el Uchiha ya no podía más con el tema: Se cabreó. Puso su mano derecha en la boca del rubio para hacerlo callar. En un impulso lo suficientemente fuerte, logró que éste quedara bajo a él, invirtiendo las posiciones originales. El rubio lo miraba como si estuviese demente, comenzándole a morder la palma de la mano para que le soltar y reuniendo las fuerzas necesarias para mandar a Sasuke al suelo con unas buenos golpes de su parte.
Inevitable e incluso de forma bastante insólita, las acciones del ojiazul que realizaba para zafarse le producían ciertadiversión.
Se agachó hacia a él, quedando a una distancia prudente entre sus rostros.
"No quiero tus sermones, Naruto. Ese punto lo había aclarado, anteriormente." Con su mano izquierda rodeó el cuello del ojiazul. "Además, te dije que no me molestaras cuando intento dormir." La misma mano comenzó a descender por el pecho hasta la cintura y cadera del chico, quien por lo demás estaba sudando como nunca antes en su vida.
En aquel preciso instante, Naruto se quería morir o quedar inconsciente. Cualquiera que fuera la más rápida, sería aceptable para él.
No, definitivamente él no iba por esosrumbos.
¿En qué jodido momento se convirtió su disputa verbal en acoso sexual?
Mordió lo bastante fuerte la palma del Uchiha y de paso, lanzándole una mirada recargada de odio.
"¿Qué diablos…?" Se quejó Sasuke alejando rápidamente la mano que tapaba la boca del rubio.
"¡Eso debería decir yo, que soy el acosado!" Devolvió la queja Naruto ruborizado por la furia y con un poco de vergüenza. Nuevamente, los sentimientos de su vida pasada y los actuales se entremezclaban para confundirlo.
Sasuke lo miró con burla.
"Seguro…" Cogió el mentón del rubio. "Yo ya dije mi parte, ahora te toca a ti. Ni creas que te escaparás" Buscó sus ojos, sin suerte alguna pues Naruto le rehuía nuevamente. "¿Podrías mirarme de una maldita vez? ¡Eres el único que logra desesperarme a más no poder!"
Naruto entrecerró los ojos fastidiado. No supo si aquello era un cumplido o un reproche.
Lo consideró como ambas. Mordió su labio nervioso, para luego sonreír sarcástico.
"¿Te gustan tanto mis ojos, Sasuke? No sabía que ibas por eserumbo." Enfatizó con el fin de picarlo y tal como pedía el Uchiha, mirándolo efectivamente a los ojos aunque bien sabía que estaba jugando con fuego al hacer dicha acción.
"Me da exactamente lo mismo tu comentario" Respondió entre dientes el pelinegro acercándose más a él y presionar con mayor fuerza sus pómulos.
"¿Cómo puedo ser Hokage si no he salvado a mi mejor amigo?
¿Ne, Sasuke?"
Y allí estaban nuevamente esas malditas visiones que tanto detestaba. Cada vez que se veía a sí mismo nombrándole con decisión y desesperación, intentando por todos los medios hacerle saber cuan importante significaba para él y sin ninguna respuesta de su parte, a excepción de su mirada...
Como siempre, Sasuke liaba las cosas.
Por otro lado, el Uchiha dudaba realmente al ver el rostro del rubio en su mente, ya que no se parecía en nada al que tenía debajo de él, mirándole amurrado y completamente a sudisposición. En un acto desesperado e ilógico para su hábil y casi prodigiosa mente, capturó los labios de Naruto con rabia, mordiéndolos cada vez que podía para lograr enfurecerlo.
Lo extraño de la situación, es que por más que seguía besándolo no conseguía ninguna reacción que pudiese satisfacer su cometido. Paró en seco y lo observó: Naruto se encontraba completamente pasmado, con el rostro absolutamente teñido por un rojo tan intenso que podía compararse como el cabello de la madre de éste.
Sonrió con sorna.
"Más bien… Parece que tú eres del otro bando." Miró el reloj despertador, gruñendo al hallar la fatídica respuesta. "Son las tres y media de la madrugada. Gracias por quitarme valiosas horas de sueño, idiota." Señaló sarcástico a un inmóvil chico. "Será mejor que ahora no me molestes, quiero dormir." Advirtió en un tono bajo pero a la vez amenazador. Se alejó de él, agarró el futón y se recostó al lado contrario del Namikaze para empezar a dormir.
Naruto siguió allí inmóvil como una perfecta estatua y con el rostro encendido como el de un semáforo en luz roja, temblando por culpa de los nervios; respirando superficialmente y con un ligero ataque de taquicardia.
¿Cómo sería capaz de conciliar el sueño, cuando estaba propenso a sufrir en cuestión de segundos un infarto por culpa del Uchiha?
Lo odiaba por dejarlo en tal estado.
"Naruto, te seré sincera. Me dan pena esas ojeras que llevas" Le murmuró su mejor amiga una vez que se instaló en el pupitre dejando caer su cabeza, en un intento desesperado por dormir.
Resopló en contra de su voluntad.
"No necesito tu lástima, Sakura-chan. No ahora" Susurró deprimido el rubio.
No había podido dormir nada. ABSOLUTAMENTE nada. Lo peor de todo, es que al tener al fin la posibilidad de que su cuerpo se había relajado para poder dormir, su jodido despertador sonó marchitando por completo sus deseos biológicos.
Y para rematar el tragicómico momento, Sasuke se levantó como si nada, marchándose a su casa para cambiarse de ropa.
¡Definitivamente, la peor noche de su vida! Incluyendo aquellos turbiossucesos que lo mantuvieron en estado de shock y que no quería recordar por unos buenos días.
"Te ves horrible." La voz de Sai lo distrajo por unos segundos. Le hubiera alegado por su observación, pero el cansancio lo mataba. "¿Acaso pasaste una noche en algún pub? Generalmente, uno llega de esa forma al día siguiente a su lugar de trabajo." Señaló el chico acercando su rostro al del rubio.
Naruto se sobresaltó enfadado.
"¡¿Cómo me voy a divertir si tuve a un sujeto manoseando mi cuerpo por puro capricho?" Cuestionó agitado. "¡¿Y qué más encima besa sin importar lo que diga?" Acusó ya sin ningún reparo.
Esperó unos segundos para calmarse.
Al menos había descargado su frustración.
"Naruto…" La voz asustada de la ojiverde lo puso a la defensiva, haciéndole recapacitar endónde y con quiénes se encontraba.
¿Había gritado en medio de un salón de clases, que ahora lo observaban con terror y asombro? Y que para hacer más penoso todo, Kakashi, su maestro de literatura presente... Las risas y murmullos no se hicieron esperar.
"¡Eres un gigoló, Namikaze!" Desde la parte trasera del salón, Inuzuka Kiba le chillaba apuntándole con el dedo. "¡Tienes que dar la tarifa para hacerte publicidad y tener comisiones!" Reía el chico mordazmente.
"Hombre, no sabía que Naruto-kuntenía esas mañas." No era nadie más que Rock Lee, el chico por el cual Sakura rehuía amablemente de él.
"Que haga lo que quiera, es su vida." Nara Shikamaru... Podría considerarlo como un estimado amigo tras Sai, aunque en el pasado si había sido alguien importante.
"¿Cuánto valdrá una cita con Naruto? ¡Jum, interesante! ¿No lo crees, Hi-na-ta?" Yamanka Ino comentaba soñadoramente mientras codeaba a su compañera de asiento, que con tanta información recibida más sonrojada se ponía.
"¡H-hai!" Tartamudeaba la aludida jugando con sus dedos mirando de reojo al rubio.
Kakashi carraspeó un poco para hacer acto de presencia. Nadie lo tomó en cuenta por estar chismorreando sobre el rubio. Suspirando, botó una pila de libros sobre el escritorio, logrando que los murmullos cesaran de una buena vez.
"Bien, bien. Como ya todos sabemos las preferencias sexuales de Naruto, y más de alguno está muy interesado. En eso te incluyo, Inuzuka." El nombrado le dirigió una mirada de odio. "Ya le informaré a Iruka-sensei para que realice esta tarde una buena charla de educación sexual en la clase de biología. Así muchos reprimidos saldrán del clóset." Señaló al rubio " Y ahora a lo que corresponde, Namikaze-kun." Sonrió tras la desgastada mascarilla para evitar el resfriado.
Naruto se levantó de su pupitre con la carpeta en mano. Desafiante y con una sonrisa llena de seguridad colocó el informe sobre la mesa del profesor.
"Te sorprenderás, Kakashi-sensei." Aseguró.
"Ya lo veré, Naruto." Respondió de forma amistosa guardando en su portafolio el manuscrito.
El rubio volvió a su asiento orgulloso.
Kakashi se sentó en la punta del escritorio.
"Aprovechando que todo me prestan atención, al fin podré dar la noticia que planeaba anunciarles..."
"¿Se irá del Instituto?"
"¿Nos iremos de paseo?"
"¿Es gay usted como Naruto?"
"¡Que no soy gay, estúpido Kiba!"
Kakashi tosió un par de veces para volver a retomar el control de la clase.
"Er… no. No era precisamente eso, y Naruto, debes aceptar tu condición sexual. Aparte de Kiba, no hay nadie que se moleste por tus favoritismos." El rubio lo fulminó con la mirada. "A lo que iba. Hoy llega un nuevo estudiante, así que a cójanlo bien, que tiene cara de mala leche." Los alumnos quedaron inquietos por sus dichos.
El peligris rascó su cabeza.
"Que buena atmósfera crean, chicos." Se burló sonriendo. "¡Pasa de una vez, chico nuevo!" Gritó hacia la puerta.
La puerta se abrió, dejando ver a un chico de tez albina, ojos de un intenso color esmeralda y cabello rojizo. Caminó hasta el centro del salón, donde todos los otros estudiantes lo observaban y analizaban con detenimiento.
"Preséntate para no dejarnos con la incertidumbre." Le incentivó Kakashi.
El pelirrojo observó apático a la clase.
"Soy Sabaku no Gaara, estaré con ustedes hasta la graduación. Por favor, cuídenme" Hizo una reverencia.
"Muy bien, Gaara. Ahora ve a un puesto que sobre y así podré comenzar al fin esta clase."
El chico acató la orden y se dirigió al final del salón.
¿Y qué pasaba con Naruto? Éste estaba en su salsa.
Olvidó todo lo que había ocurrido hacía cinco minutos atrás para concentrarse plenamente en el pelirrojo. Estaba feliz de volver a verlo, después de todo, este Gaara que se le presentaba no tenía esa mirada cargada de tristeza y rencor hacia los demás. Más bien, era mucho más parecido al Gaara que reconocía a los 16 años de su vida pasada.
Al fin un buen encuentro.
La clase pasó lenta y tediosa. Como última petición, Kakashi pidió a sus estudiantes antes de comenzar con el primer receso, que entablaran conversación con el chico nuevo. Y para qué decir quién se tomó esta petición en serio…
"¡Gaara!" El rubio se sentó delante de él para llamar su atención. "¿Cómo estás? ¿En dónde estuviste viviendo todo este tiempo?" Preguntó emocionado por volver a verlo.
El pelirrojo lo miró extrañado desviando la atención del libro que leía para pasar el rato.
"¿Te conozco?" No era para sonar de rudo, pero el ojiazul se mostraba ante él como si lo conociese desde siempre.
Naruto se quiso golpear.
"Er… no. Pero digamos que siento que te conozco como si fuésemos amigos de toda la vida." Sonrió rascando su nuca un tanto nervioso. Se reprochaba mentalmente por la actitud que estaba tomando.
"Ah." El pelirrojo cerró su libro y miró con extrañeza al chico "Tu nombre…" Dejó inconcluso para que le respondiera.
"¡Namikaze Naruto!" Contestó feliz el chico.
"¡Es un gigoló, así que ignóralo, Gaara!" Exclamó Kiba desde el lado contrario.
"Namikaze Naruto… No, no me suena." Gaara ignoró por completo su comentario.
Naruto sonrió.
"Pues entonces, haré que recuerdes este nombre por el resto de tu vida." Aseguró mostrándole su mano para estrechar la suya. "¿Qué dices, Gaara?"
El nombrado lo miró apático por un instante, para luego formar una semi sonrisa bastante difícil de distinguir con una mueca.
"Si tú lo dices, Namikaze Naruto" Respondió apacible.
Naruto sintió sus manos sudar. Unas ligeras punzadas en su cabeza comenzaron a invadirlo. Gimió bajito. Había olvidado lo molesto que era tener visiones de otras personas a parte de las que tenía con el Uchiha...
"De niño, amigo era sólo una palabra. Ni más ni menos. Después de conocerte, comprendí que lo que importaba era su significado.
Ten en claro lo que quiere decir esa palabra.
Y lo que puedes hacer realmente por Sasuke."
Recuperó el aire con dificultad.
Su buen humor se esfumó en dos segundos. El estúpido de Sasuke se le aparecía en todos lados.
No, claramente él no podía ser gay.
No podía - aunque nunca había definido bien su orientación sexual- y Sasuke… ¡Era Sasuke, por el poco amor propio que tenía a su vida! Aunque lo tenía que admitir: El muy imbécil estaba igual de bueno como en su vida pasada. Y el hecho de que usara uniforme de Instituto... Le beneficiaba bastante.
Pero… ¡No era el punto!
Querer a Sasuke, como el hermano que siempre quiso en su vida pasada... Como el amigo por el cual estaba dispuesto a dar de todo, arriesgando su felicidad y vida por él.
Antes se lo había planteado... ¿No era dar mucho por querer a un simple mejor amigo?
No, no podía ser simplemente eso.
A pesar de que en la actualidad lo detestara por haber traumatizado su adolescencia con aquellas visiones en las que él aparecía, gran parte de su mente decía lo contrario.
Aquellos sentimientos, que quedaron atrapados de su vida anterior, le exigían estar más tiempo con Sasuke. La desesperación por volver a perderlo, la agonía de verlo mal encaminado... Simplemente lo asfixiaba y llenaba de dolor.
Y ya a estas alturas tampoco podía negarlo: Estaba creando cierta dependencia por tenerlo cerca.
Sasuke no era su mejor amigo en este mundo. Ya no tenía ese lazo o vínculo por el que podía alegar siempre.
Para Sasuke, no era más que un estorbo en su vida.
Y soloSasuke, era la persona que llenaba su mente.
Eso no quería decir que era gay.
No.
Solo que, tal vez, en forma muy microscópica... posiblemente estaba sintiendo algo por él más allá de una simple amistad.
Pero no lo admitiría ni jodiendo, solo lo haría cuando estuviese cien por ciento seguro.
"¿Qué te ocurre, Namikaze Naruto?" El rubio salió de sus pensamientos asustado ante la voz de Gaara.
Soltó una carcajada nerviosa.
"Llámame, Naruto" Sonrió. "Solo que…" Dudó en contarle su patética rutina, pero la mirada del pelirrojo le infundió confianza. "Bueno, soy el niñero de un chico que es un tanto problemático y…"
Sasuke observó con molestia los datos de un tipo al que debían eliminar. Desde aquella horrorosa forma de despertar en la mañana - Naruto le había pegado muchos codazos en la espalda cinco minutos antes de que el despertador sonara- y tras marchar a su casa para tomar una ducha y comer, el resto del día le parecía absurdo y patético. Incluso no entendía el por qué de las miraditas que se echaban Mikoto e Itachi cuando les respondió que había pasado la noche en la casa del idiotadel Namikaze.
No había nada que pudiese realizar. Para variar, Juugo informaba desde la madriguera un nulo movimiento de bandas enemigas. Sabía de antemano que los fiscales estaban investigando algunos casos, por lo que tampoco podía arriesgarse a exponer su identidad estando en The Black Zone. Suigetsu y Karin estaban recolectando objetos para vender en subastas del mercado negro, y lo único interesante que había hasta el momento era un sujeto que ni siquiera valía la pena eliminar por el bajo precio que existía de recompensa por su cabeza.
Aquel juego/trabajo se estaba volviendo aburrido y predecible.
Cerró los ojos un tanto frustrado. Necesitaba algo que le sacara de ese estado.
Miró con disimulo el reloj de la biblioteca. Eran las 15:30 PM.
Suspiró. Nada productivo y aún faltaba tres horas y medias para terminar las clases del día.
Unas chicas entraron riendo a la sección en que estaba, escuchando la mitad de la plática sin proponérselo, los componentes del ramen repentinamente le llamaron la atención, otorgándole una hilarante y poca ortodoxa idea.
Revisó el horario para su siguiente clase: inglés III. Perfecto, podría pasar de ella sin problemas.
Sacó su celular y llamó a su madre de inmediato.
"¿Sasuke, ha ocurrido algo?" La voz de Mikoto siempre era preocupada cuando la llamaba.
¡Tienes a tu madre y a Itachi junto a ti!
No supo a qué venía esa frase de Naruto en su mente.
"Madre, necesito que me des cierta información." Pidió de forma más sutil, inconscientemente.
Maldita fue el momento en que aquel ojiazul le comenzó a sermonear.
Nunca había hablado tanto de sus problemas personales a otra persona, ni siquiera con sus mejores amigos. Entablar una conversación con Gaara era fácil, aunque claro, él hablaba casi el noventa y nueve por ciento del tiempo, y el pelirrojo asentía o emitía un leve "sí, no" como respuesta. No obstante, la capacidad que poseía el ojiverde en proporcionarle un poco de tranquilidad a su vida era algo insuperable. Sin duda alguna, agradecía la existencia del pelirrojo.
El timbre sonó, dando por finalizado las clases. Todos se disponían a ir a sus casas felices que la jornada había terminado. Hizo una mueca disgustado. Por supuesto, todos excepto él. Debía cumplir su rol de niñero y buscar al Uchiha a su Instituto. Esperar dos jodidas horas para que éste se dignara en salir y ser su sombra, aunque éste le partiese el cuello a tipos armados como si fuese un espectáculo gratuito.
Fantástica vida, si es que se notaba la ironía.
"Si tanto problemas tienes con él ¿No sería mejor alejarte?" La voz de Gaara lo hizo espabilar.
"Créeme que lo he intentado." Suspiró riendo el rubio mientras salían del salón. "Pero me es prácticamente imposible, en muchos sentidos."
"Eso es ser masoquista" Añadió el chico.
Naruto rió al saber que le estaba sacando más de una oración al pelirrojo.
"¡Puede que sea así dattebayo!" Sonrió con pesar. "Je, no puedo escapar de esto..." Murmuró.
Gaara lo observó de reojo.
Caminaron en silencio hasta la salida del Instituto. Sai y Sakura se despidieron de ellos, aunque ésta última le dirigió una pequeña mirada sospechosa al rubio antes de marcharse definitivamente. Comprobando que estaban solos, Gaara se situó a su lado para comenzar a hablar.
"Creo que deberías replantearte bien lo que estás haciendo." Dijo sorprendiendo al ojiazul. "Y de tener bien en claro lo que puedes hacer por ese chico y lo que no. Tal vez, hasta tú mismo estés negando un hecho obvio." Añadió.
Naruto jaló su cabello frunciendo el ceño.
"¡Ya no sé qué hacer! Lo único obvio para mí, es que es un grandísimo idiota." Farfulló cruzándose de brazos.
"Me dijiste mucho sobre su actitud. ¿Cómo era físicamente?" Preguntó el pelirrojo mirando hacia una esquina de forma pensativa.
Obviamente, el cuestionamiento de Gaara le pareció extraño. Aun así comenzó a describir a Sasuke en contrade su voluntad.
"Es un poco más alto que yo. Tiene la piel como el color de un malvavisco y fría como un cubo de hielo. Je. Nunca había visto a alguien tan paliducho como él." Se burló. "Su cabello es negro al igual que sus ojos..." Murmuró finalmente.
Gaara se apartó de su lado y señaló hacia su derecha.
"Entonces, el chico que está parado en la esquina mirándonos con odio debe ser Sasuke."
"Claro, claro. Solo él es tan idiota para estar… ¡¿DIJISTE SASUKE?" Exclamó agitado e inseguro. Miró hacia todos lados, buscándolo desesperado, y gracias a las indicaciones por parte de Gaara, logró ubicarlo. El Uchiha se encontraba tan solo a unos seis metros de ellos, observándolos con verdadero fastidio y repulsión.
Se estremeció de pies a cabeza. Una parte de él quería lanzarse sobre el Uchiha y preguntarle por qué lo había ido a buscar - o tal vez, una respuesta lógica, es que Sasuke pasaba por allí casualmente. Pues como su Instituto quedaba a cinco minutos del suyo...- y la parte restante, quería obligar a Gaara que hiciera como si nunca lo hubieran visto y hacer que la vida continuaba felizmente.
Lamentablemente, aquel sentimiento era demasiado inferior al primero.
El pelirrojo lo miró apáticamente por unos segundos, asegurándose de que estaría bien. Naruto le sonrió abiertamente corroborándose de esa forma que lo estaría. Sin mayores complicaciones, decidió marcharse diciendo un breve "adiós".
Una vez que Gaara se había alejado lo suficiente, Naruto caminó hacia al pelinegro que aún seguía mirándolo como si tuviese un engendro tras él.
"¿Acaso te escapaste de clases? ¡Son apenas las 17:30, tú sales en una hora y media más!" Le reprochó apenas se reunió con él.
Sasuke no le dirigió la palabra y comenzó a caminar, en dirección contraria a la habitual. Era evidente que ese día no irían a The Black Zone, lo cual significaba una gran alivio para él.
"Es raro que pregunte esto pero ¿No irás a jugar hoy a ser el pandillero todopoderoso por el cual estás taaaaanorgulloso?" Preguntó mofándose.
Y Sasuke, nuevamente, no le respondió. Frunció los labios mosqueado por su actitud. Se puso frente a él, bloqueándole el camino con los brazos extendidos.
"¡Hey! Sé que no nos llevamos bien. Tú me odias, yo te odio… Y aun así, quiero saber por qué estás malditamente irritado ahora." Exigió serio.
El pelinegro pasó por su lado, sin tomarle importancia a sus palabras.
¿Acaso le gustaba hacerlo enfadar?
"¡Sasuke!" Exclamó irritado. Le cogió del brazo en un acto desesperado por llamar su atención.
No hallaba el motivo de su descontrol, y sabía que el mundo no se acabaría si el Uchiha no le hablaba por unos jodidos minutos. Era estúpido que actuara así por él.
Lo sabía, y aún así…
…Se encontraba angustiado por no saber qué rayos le sucedía.
El Uchiha frenó su paso. Por un breve instante pensó que tal vez al fin se dignaría a dirigirle la palabra. Sin embargo, y sin previo aviso alguno, lo empujó con fuerza acorralándolo entre las cercas de una casa y su cuerpo, utilizando sus brazos como especie de jaula.
Sasuke lo miró con el ceño fruncido.
"¿De verdad quieres saber qué mierda me pasa?" Preguntó mordaz acercando su cuerpo hacia al rubio, intimidándolo. "¿En serio quieres saberlo, Naruto?" Siguió cuestionando bajo el mismo tono.
"¡Por supuesto que quiero saberlo, idiota! ¡Eres tan malditamente bipolar que no te entiendo!" Exclamó frustrado el Namikaze cerrando sus ojos ya sin saber qué rayos hacer.
Acortó más la distancia.
"Entre toda esta podrida humanidad, solo tú eres capaz de sacarme de quicio. ¿Cómo será que alguien, tan idiota, haga mirar todo lo que he cosechado como una pérdida de tiempo?" Concentrando su mirada en el pálido rostro del rubio, aprovechó de guiar sus manos más cerca de su cabeza.
Naruto resopló con fastidio.
"¿Y para qué mierda me involucras de esa forma? ¡Solo he estado cerca de ti menos de dos jodidas semanas, Sasuke!" Bramó sin entender absolutamente nada a lo que se refería el Uchiha.
Sasuke empuñó su mano a centímetros de sus ojos.
"Para variar, estabas muy felizmente hablando con ese chico… ¿No se supone que habías salido a las 16:00 PM? ¿Qué hacías tanto con ese idiota para que salieses tan tarde a ir a buscarme? ¡Ah, Naruto!"
Frunció el ceño, como recién empezando a unir ideas.
"Imposible…" Murmuró casi al punto de estar asustado.
No.
Definitivamente, todo debía ser una ilusión o una pesadilla que lo estaba consintiendo demasiado. Sasuke no podría estar indignado por haber pasado tanto tiempo con Gaara.
¿O sí?
"¿Desde cuándo estás controlando mi horario de salida, Sasuke? Que yo sepa, todavía sigo teniendo una vida, muy aparte de las horas que tengo que estar pegado a ti." Sonrió socarronamente.
El pelinegro acercó su rostro iracundo, quedando a centímetros del suyo.
"Se supone que tú debes estar al pendiente mío." Enfatizó como si le explicase a un chico de cinco años.
Aunque más bien, el que estaba actuando de esa forma era otro…
"¿Como... Sasuke-chan?" Dijo meloso para luego cambiar a una expresión más antipática. "Me da escalofríos y repulsión tan sólo pronunciar así tu nombre ttebayo".
"Ya no te desvíes más, Naruto" Murmuró enfadado.
"¿Qué? ¿Acaso quieres que me disculpe por tener amigos? ¿Por tener una vida?" Cuestionó incrédulo.
No debió haber dicho eso, precisamente bajo ese punto todo volvía a su punto de origen: Al cuestionable pacto que había hecho, dejando a Sasuke nuevamente traumatizado sobre la vida en familia.
Sin embargo, ya era demasiado tarde. Sasuke había perdido completamente los estribos.
Su paciencia se había ido al mismísimo carajo luego que el rubio evadiera el tema con sus preguntas. Aunque nunca planteó algo en concreto, lo único que pudo hacer para que el chico dejara de hablar, fue mandarle un puñetazo en la mejilla, y la reacción del rubio no se iba a hacer esperar. Abrió la boca para darle una gran dosis de improperios como también de un decisivo contraataque con sus nudillos, a lo cual, Sasuke aprovechó para sujetarle fuertemente y besarle con furia.
Naruto detuvo sus intentos homicidas contra el pelinegro.
¿Es que Sasuke se estaba adaptando a la frase de: "quien te quiere, te aporrea"?
Sí, puede que Sasuke se encontrara indignado con él y se lo estaba haciendo saber de algún particular modo.
¿Por qué malditamente dejaba que el muy bastardo hiciera lo que quisiera con él?
Tal como le había aconsejado Gaara minutos atrás, quizás debía comenzar a replantearse bien lo que quería. Porque si bien detestaba, repudiaba y casi vomitaba de que el pelinegro se acercara a su perímetro, no podía estar para nada bien que ahora estuviese cogiendo con fuerza la nuca de Sasuke para que le besara con más ahínco, en un vaivén que rayaba la fina línea del desquicio y la asfixia.
Por supuesto que no estaba bien lo que hacía, pues aquello no tenía ni pies ni cabeza.
Era un maldito masoquista, y que para aumentar su desgracia, solo Sasuke podía sacar esa faceta suya.
Esto se ha puesto turbio xD.
Como vieron, apareció Gaara :)! Lo echaba de menos y necesitaba darle ese empujón a Naruto xD. También vimos un poco de sus compañeros xD, me muero si estoy con ellos en lugar de Naruto.
Sasuke? ¡Este chico me saca de quicio! xD. Que se decida de una vez qué es lo que quiere xD.
Sé que me recomendaron a Sai para ser el chico de la discordia para Sasuke, y aunque las ganas no me faltan xDDD, ya veremos como saldrá todo esto ;)
¿Va bien encaminada la causa por la tensión sexual? Yo espero que sí.
Les aviso que he contado los posibles capítulos de la historia, así que ojo! :O
Espero que les haya gustado la actua, si no... ¡me dicen ;)!
Sus opiniones, críticas, dudas, inquietudes, en lo que me sea posible, les responderé :)
Muchas gracias por seguir leyendo! :D
Bye bye
Ethanlya Kurose
