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REEEESPONDAMOS REVIEWS

Para Angel Arcano92, ya veras cuando vea a Ruu-Ruu y Radomira v:

Para daizuke, pronto, alv :v

Para Lord Anduin Lothar, ¡Usaste tus poderes oscuros para eso! Y ufff, lo admito tambien que la peli es la hostia u: Mira Berserk para saber más, y de hecho, tiene el pelo plateado xv

Para Alex-Flyppy, de hecho, ellos simplemente desaparecieron por obra de Keen, no por Naruto. Creeme, Olga paso de querer follarle a querer a violarle u:

Para xirons20, Gracias : D

Para XGLDarkness, nah men, tu fic esta bien, es de los que me gustan de hecho. Y de hechos de una secuela a la novela visual.

Para Yahiko 8v, eso tratare de hacer, que no he puesto el cap 2 porque se me formato la tablet :b

Para Silber D. Wolf, gracias :b

Para Astro-1728, y yo que me considero escritor regular :b. Este cap esta medio caotico por las peleas que suceden de un momento para otro, espero que no sea demasiado malo :P

Para alejogod1205, awwww, eso me alaga bastante, yo soy el que debería dar las geacias.

Para Double Danger, contestado por Messenger :b

Para Kirinkirito, al fin alguien que me entiende U_U. Lo lei, y tienes razón, parece escrito por Deadpool xd

Para Omega554, gracias : D x 3

Para UraUra, ¡Jajaja! Esto no lo explique bien, gracias por decirmelo. Dicho de manera simple, la maldición que tiene Naruto le quita los sentidos, Naruto no puede quitarse la maldición porque esta es sobrenatural y eterea, es decir, no es de su propio cuerpo o algo fisica. Sin embargo, su regeneración le hace poder recuperar sus sentidos con el tiempo, una poción de curación le hace recuperaelos más rapido.

Reviews contestados, vamos a la…


ACCIÓN


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Capitulo 7

La Diosa Oscura

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Con una fiebre que mantenía su mente agitada, Naruto se lavo la cara con lo más fría agua que estuviese en el grifo, la coloración pálida de su piel pasando a se más rojiza cuando el vapor empezó a formase a su alrededor por el contacto de piel.

Poniendo las manos en el lavabo con una expresión en blanco. El Ootsutsuki sintió como su temperatura corporal bajaba varios grados solo por el agua.

Tenía la mente todavía nublada, recordando sus pesadillas, sus memorias…

Un vacío infinito.

Durante lo que pareció una eternidad, Naruto se dejó llevar por la vastedad del vacío.

Vio momentos de su vida pasar en fragmentos incoherentes de la memoria. Desde borrosos recuerdos de su madre Kushina, hasta el primer combate que vio por su padre Minato, siendo un bebe.

Su primera discusión con Hiruzen, poco antes de que todo en su vida empeorara.

La primera vez que derramó sangre, y había sido completamente consciente de lo que había hecho.

Su primer genocidio.

Sus años en raíz.

Muerte, muerte, y más muerte.

Las tortuosas noches en la oscura habitación de algún manicomio lejos de Konoha.

Gritando de dolor mientras la electricidad lo atravesaba.

Despertarse sobre la cama quirúrgica que lo trajo de vuelta desde el borde de la conciencia.

Todos esos recuerdos llegaron apresuradamente a su mente con una velocidad deslumbrante. Mientras que él veía sus grandes ojeras debajo de sus parpados a pesar de acabar de dormir, estaba acostumbrado, en Konoha siempre era así.

Si pudieras llamar a eso dormir, se recordó a sí mismo, la mayoría de las veces, estaba sedado.

Resultó difícil dormir después de los distintos traumas que había experimentado en años de vivir en Konoha.

Las noches pasadas gritando y golpeando inevitablemente habían dado paso a un sueño silencioso y sin sueños, administrado a través de pastillas y jeringas, un químico que garantizaba el descanso. Mientras que no lograba soñar.

Con el tiempo, el Ootsutsuki había tomado la decisión consciente de rechazar todo otro tratamiento.

El insomnio y el dolor, tanto real como fantasma, era un pequeño precio a pagar por una mente despejada de las drogas mentales, nítida y preparada para la batalla.

Había soportado toda la agonía diaria, recurriendo a toda la experiencia que tenía para ocultar su dolor, pero dormir era algo que no podía controlar, por lo que optó por simplemente mantenerse despierto o con su mente trabajando en algo.

Ahora, en ese mundo, lograba dormir sin necesidad de estar tan dopado como un toro. Y sin embargo… lo único que tenía por sueños eran pesadillas, los constantes recuerdos enterrados en lo profundo de su memoria, haciendo qué una estaca más se clavase en su mente, remembrándole sus fallos.

De hecho, sus sueños eran notablemente vívidos, a pesar de su contenido a veces absurdo, y siempre, siempre los recordaba al despertar.

Negó levemente, sacudiéndose el pelo cuando encontró nuevos trozos de viseras en su pelo—Estoy que doy asco— dijo para si mismo, antes de salir del cuarto de baño. Sus ojos pasando mostrando una expresión semi-hastiada. Chloe estaba acostada en su cama—. Y tu estas adorable— dijo con sarcasmo.

Naruto miro a la elfo oscura, acostada sobre su cama y dormida. Considerando si debía tirarla de la cama o no, por un lado, específicamente llevaba en el baño alrededor de una hora, y desde que todas le habían tratado con el mayor cuidado que había visto en su vida llegaban siendo 4 horas, no sentía una razón para ser un cretino con ella.

Camino lentamente, y pensó, podía empujarla de la cama con solo mover su pie.

¿Pero eso que?

No había una razón completa para ser un cretino con ella…

Por otro lado, desde pequeño había tenido la costumbre de que cuando escuchara esa voz en su cabeza que le dijera que tuviera tacto y consideración, la golpeaba, la golpeaba en toda la jodida cara.

Y por eso suspiro, acuclillándose para tenerla a su altura.

—Despierta… Despierta…Chloe…Despierta… No me ignores carajo— mascullo el peliplata agitándola, hasta que ella empezó a lentamente a abrir los ojos.

Naruto no le puso demasiada atención a la forma en la que ella se recostaba sobre la cama, como sus pechos se apretaban entre si y su cuerpo curvilíneo estaban en una posición que denotaba su cuerpo curvilíneo—¿Qué pasa…?

—Ya nos vamos— le dijo mirándola frotándose los ojos, sentándose en la cama mientras la veía bostezar largamente.

Sus ojos rojos la miraban cautelosamente—¿Te sientes lo suficientemente bien como para ir a un lugar tan lejano?— pregunto ella, el viaje no por nada era de varios días, el tamaño era más de 1930 km tan solo desde Feoh a la fortaleza de Nualia, siendo menos distancia entre las fortalezas de su reina.

Una ceja del peliplata se alzo levemente—¿En serio te importa?— pregunto algo curioso y hasta cierto punto sarcástico.

—No te confundas, es solo el hecho de que serás importante en la guerra contra los perros, no nos podemos permitir el perderte.

—Eso se escucho como lo que diría una tsundere— le dijo con una burla evidente, antes de frotarse la frente cuando el calor de la fiebre agitaba su mente—. Como sea, esta vez iremos por algo más… avanzado que una carreta, en todo caso, mi Malebolgia aun esta con Olga, no le debe faltar mucho para llegar con Nualia.

El peliplata se sentó en la cama, dejando su cabeza caer contra la almohada—Oye.

—¿Hmmm?

—¿Por qué nos estas ayudando?

Los ojos del Ootsutsuki se quedaron viendo difusos a la nada, en el periodo de tiempo de unos segundos, se quedo parpadeando lentamente, pensativo, dejando que las palabras dichas por Chloe fueran procesadas por su mente.

Abrió la boca para hablar, y luego la cerro… dudoso si debía de hablar—Como toda persona con sentido común, no me agradan los violadores.

Sintiendo que su garganta estaba algo seca, la elfo oscura hablo—¿Es porque te…?

—Si… y no— dijo recostándose sobre si mismo, como un niño en posición fetal—. Yo… tenía personas que valoraba bastante… ellos eran mi familia, donde todos los demás me odiaban, ellos genuinamente me querían. Vivíamos en una era desesperada donde todos intentaban vivir desesperadamente. Era un mundo terrible.

—…

Chloe no pudo evitar guardar silencio, queriendo escuchar lo que el peliplata quería decir cuando finalmente se había abierto a ella—Los shinobi de todas las naciones estaban obsesionados con apoderarse del país vecino. Cada vez que aparecía un nuevo gobernante, él desaparecía en un abrir y cerrar de ojos y otro tomaba su lugar. Y cuando sucedió una guerra, todo el país fue arrojado al caos.

La cara de Naruto miro a la nada, recordando un campo destruido, quemado y lleno de cadáveres—El dinero, el arroz y el trabajo manual se necesitaban más que nada. Incluso trabajar en el campo fue duro. Y cuando llegó el momento de reclutar soldados ... Los niños que no tuvieron suerte murieron en el campo de batalla. Si se estaba llevando a cabo una batalla cerca de tu aldea, podrías esperar que la aldea fuera atacada por los supuestos defensores llamados ninjas y que se llevaran tu comida y tus mujeres.

Dejándose caer por completo en la cama, el peliplata no pudo hacer otra cosa que mirar el techo—La clase baja era la que peor lo tenía ... Para ellos, ese mundo era el infierno. Un infierno viviente…. Pero aún así, pensé que un mundo nuevo y mejor vendría eventualmente. Un sueño sorprendentemente estúpido viniendo de mí, ¿verdad?

Al instante, la elfo rubia no pudo evitar hablar—¡N-No lo es! Digo, lo es, pero… pero… es un sueño muy noble, estoy segura que tu familia estaría orgullosa de ti...

—Mi familia murió por culpa de ese sueño estúpido. Kumo, Kiri, Iwa y Kusa, una emboscada de tropas de cuatro naciones unidas se unieron para matarlos. A ella, la mujer que amaba como una madre, la violaron todos y cada uno de ellos, hasta que la dejaron morir desangrada cuando la mutilaron— las uñas de Naruto lentamente se hundieron en su carne, con la mirada perdida—. Yo… yo no pude… no hice nada para salvarlos, llegue muy tarde, y fui demasiado débil… solamente, no quiero que nadie pase por eso. Ni siquiera es por amabilidad, simplemente busco limpiar mi conciencia por ser un inútil.

Chloe se tapo la boca, horrorizada por lo que oía, los humanos en su mundo eran monstruos para ella, pero ni siquiera los más crueles y viles que había conocido llegaban a esos extremos.

—Ese fue mi pecado, el sueño estúpido de un niño aun más estúpido, creyendo que podía crear un mundo de paz— declaro apretando los dientes y uñas, sus encías sangrando y rasgando sus brazos hasta que la carne fue arrancada—. No hice nada. No salve a nadie. No fui lo suficientemente fuerte. Y ahora que lo soy, simplemente me pongo a abusar de ese poder, y masacro a los de este mundo porque los del mío están fuera de mi alcance.

—¡Pero ahora si lo hiciste! Nos salvaste a mi reina, a mi, a nuestro pueblo. Tu nos has salvado bastantes veces, quien sabe lo que nos depararía si no hubieras llegado… eres nuestro héroe.

Esa ultima palabra, pareció tener un efecto en Naruto—Huh, gracias por escuchar entonces— como si hace segundos no hubiera tenido un golpe emocional, Naruto se levanto de la cama—. Serías una buena psicólogo, ¿sabes?

Los ojos rojos—¿Eh? ¿¡EEEEHHH!? ¿¡Estabas fingiendo!?

—No, todo era cierto— dijo el peliplata encogiéndose de hombros, viendo la mirada enojada de la elfo mestiza—. Solo que necesitaba alguien para hablar de ello, y no soy de los que se ponen a lamentarse del pasado por años, sigo culpándome a mi mismo, pero creo que solo necesitaba dejarlo salir, supongo— declaro mientras empezaba a salir del lugar, pero justo en el momento que llego a la puerta, hablo de nuevo—. No soy un héroe.

Chloe solo se le quedo viendo, nuevamente, su cara expresaba una mezcla de molestia y confusión—¿Disculpa?

—No soy el héroe de nadie. No soy el héroe que ustedes merecen— declaro, y su actitud nuevamente paso a tornarse más oscura—. Soy un monstruo… el monstruo que ustedes necesitan— sus palabras arrastraban mucho significado detrás suyo, pero Chloe no las entendía, Naruto cerro sus ojos una ultima vez, dejando que un aire pesado saliese de su garganta—…Ella se llamaba Mikchi.

Trato de hablar en un susurro, como evitando que ella le escuchase.

—Le habrías agradado.

Y con eso, cerro la puerta.


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Cuando Prim fue a acostarse esa noche, no se espero que en el cuarto que su prima mayor siempre tenía para ella, no se espero ver al salvador de Feoh en su cama. Encontrándose con el peliplata sentado sobre su cama, leyendo un libro de color verde, además de que estaba sin camisa y hasta podía ver como su pantalón estaba desabrochado, rematando con que llevaba lentes.

—Sabana de lino y una cobija de seda, enserio, ¿Qué demonios? Me caí tres veces en esto— dijo Naruto con un tono algo molesto, pasando la pagina lentamente—. Huh, las personas en este mundo saben bastante sobre biología, en esta época en mi mundo las personas creían que el semen era la esencia vital de alguien.

Prim se sonrojo, mirando los abdominales marcados del peliplata—E…Etto, Naruto-san, ¿Qué hace aquí?

Recargando un pie sobre la rodilla, el Ootsutsuki mirando encima del libro—Arañarte los brazos mancha de sangre la ropa y la deja pegajosa, aun no puedo leer en su idioma y estas gafas me ayudan a entender en mi lenguaje, el pantalón es porque me dije que quedaba sensual así.

—Me refería a lo de… ya sabe… estar en mi cuarto y… todo eso.

—…Puedes dejar de actuar, ¿lo sabes?

La pelirrosa inclino la cabeza a un lado, con una mirada confusa en su infantil rostro—Lo lamento mucho, no entiendo de que habla.

—Ohhh, que linda. Casi tanto como cuando mirabas el culo de Alicia esta mañana, aunque hasta yo lo admito, ella tiene unas nalgas de infarto, y ella no me cae bien— declaro el Ootsutsuki encogiéndose de hombros, pasando su dedo por la lengua para cambiar de pagina.

La cara de Prim de golpe se ensombreció de repente, con su cabello levemente dejando una sombra oscura sobre sus ojos—¿Cómo lo supiste…?

Naruto se arreglo los anteojos que llevaba… antes de que estos se cayeran por no haberlos acomodado bien—Eso se vio menos genial de lo que espere. En todo caso, el ministro era incapaz de saber con exactitud donde estaba la parte más indefensa de la barrera, y solo Alicia realmente sabía y… ahh, esto de ser misterioso no funciona. Use Ningendo, le leí la mente y se que tu le dijiste donde plantar los explosivos. Además, no paras de mirar los pechos y culo a Alicia, puedo oler tu necesidad sexual.

El peliplata se quedo analizando lentamente cada reacción de Prim, su cara enojada, el desprecio y molestia en su cara, además de los dientes apretados de ella.

No había nada de esa niña adorable de antes.

—¿Qué harás entonces?— pregunto ella, su voz sonaba más grave y más como la voz de una mujer que la de una pequeña.

Naruto se acaricio el mentón, viendo las ilustraciones del libro—Veamos… decirle a todo el pueblo estaría en mis prioridades, nadie en tu pueblo te aceptaría entonces al enterarse que los vendiste por follarte a tu "Onee-san~"

—Yo… puedo darte mi cuerpo si eso hará que no digas nada— alzando la mirada encima del libro, el joven de ojos heterocromos miro a Prim separar los pliegues de su vestido, mostrando sus bragas rosadas y metiendo los pulgares dentro de los pliegues—. Nadie te creerá nunca a pesar de que se los muestres. Consigues muchas cosas por solo guardar silencio.

—Lo se, Alicia te cree una niña inocente, y eso te molesta. Estas enamorada de tu prima, pero ella te mira como una niña, no es tanto el hecho de que sean familia, pero el hecho de que ella no te hace caso, bastante medieval de hecho— Naruto paso la pagina con tranquilidad, sin tomarle importancia a la cara sorprendida de Prim—. Digamos que, hipotéticamente hablando, nos traicionas en medio de la guerra, la gente muere por ello, y tu sigues como la niña inocente, si cuando Alicia esta fuera por un tiempo, sería una completa lastima que alguien te cortara el cuello, yo le podría dar las condolencias a Alicia en tu honor.

—Tu…— murmuro ella mientras hacía una mueca molesta, con Naruto no poniéndole nada de atención—…¿Qué hago entonces? ¿Qué necesito hacer para que no digas nada?

El Ootsutsuki se encogió de hombros, con indiferencia—Nada, de nuevo; No planeo decirle a nadie acerca de esto, solo no nos traiciones y hasta te ayudare a que te acuestes con Alicia.

Prim parpadeo, inusitadamente sorprendida—…¿Solo eso?

—También quiero saber, ¿existe el Ramen en este mundo?

—¿Qué es Ramen?

Naruto cerro el libro que leía de golpe—Tan fácil como eso, se volvieron retrogradas para mi.

Prim solo se le quedo viendo, confundida y desconfiada, pensando. Él sin duda es alguien demasiado raro, tengo que pensar en una forma de tratar con él.

Mientras que Naruto… Esta chica parece una mezcla de Sakura y Hinata con traje .


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Un portal dorado.

Eso fue lo que vieron las distintas mujeres que acompañaban a Naruto, junto a Alicia, Prim y sus caballeros cuando iba siendo de noche, el cielo estrellado dejando que el portal dorado en el cielo brillase aun más.

Se podía ver en el cielo negro como un portal de más de treinta metros de ancho, parecía un charco de agua dorada cuyas ondas se esparcían herméticamente.

De ella lentamente empezó a salir un objeto enorme, era una especie de nave triangular, como una extraña ave, tenía un total de ocho alas, cuatro grandes al frente y atrás, cuatro pequeñas junto a esas, llevando un trono en ella. Terminaba en una cúpula octagonal, como es universalmente el caso al sur de la Kistnah. Debajo de eso, cada ángulo tenía una cúpula cuadrada y, en el centro, una oblonga. Los intersticios se rellenan con esculturas y ornamentos esculpidos de diversos tipos, que dan una variedad extrema de luces y sombras a toda la composición.

Parecía más que nada una especie de templo o carrosa extremadamente decorada, no llegaba al punto de ser una cantidad excesiva de parafernalia, pero más que nada, parecía algo que solo un dios se podría permitir tener.

Era el Vimana Khandeva, un antiguo buque hindu que enarbole la guerra, una fusión de poderosos artefactos mágicos con tecnología avanzada obtenido de una fuente de otro mundo del conocimiento y como tal el vimana era un arma que se perfecciona con el tiempo, la tecnología de ingeniería inversa quedaba más estrechamente integrada y en sintonía con los dispositivos mágicos que trabajaban en armonía con ella dentro de la concha de la Vimana.

Era de un color platinado, ni demasiado oscuro ni demasiado claro, sus alas parecían estar hechas de un cristal azul como el zafiro con el trono siendo tapado por cojines y telas de satén color azul.

La Vimana lentamente empezó a bajar hasta quedar a la altura del suelo, en donde Naruto empezó a caminar hasta la nave, esta dejo que una hilera de escaleras fuese liberada como un mecanismo automático. Chloe caminaba detrás suyo, quedándose viendo el objeto volador hipnotizada de la misma forma que el resto de personas presentes.

Al llegar a la parte de arriba, la elfo mestiza noto como había una cámara debajo del trono, donde una gran cantidad de luces, palancas, botones y otras cosas extrañas para ella aguardaban—Ve a la cabina, yo manejare— declaro Naruto sentándose sobre el trono de la aeronave.

—Nunca antes supe de un carruaje volador como este, que tengas acceso a algo así… admito que es asombroso— le dijo la rubia bajando las pequeñas escaleras que conducían a la cabina.

Naruto se paso la lengua por los dientes—La verdad, este es uno de muchos Vimanas que tengo, hay uno por casi cada dios hindú, y ni siquiera es el mejor, pero hará su trabajo— declaro recargando la mejilla sobre el puño, sonriendo mientras la cabina se cerraba.

Solo espero que no vomite adentro. Pensó riendo para si mismo.

Sin nada más, la Vimana se elevo a los cielos, y despego majestuosamente… mientras que Chloe dentro de la cabina chocaba contra una pared.


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Olga no podía empezar a describir su situación actual, pues apenas se separo de el guerrero de cabello plateado había pasado cosas extrañas con el monstruo nigromante, nada de lo que ella era capaz de invocar o revivir era siquiera comparable con la bestia que había levantado la carreta y empezó a correr con ella todavía dentro.

En menos de dos horas había llegado a la torre de su maestra, Nualia. Donde no había podido hablar con su maestra en las siguientes dos horas debido a que se entero de que estaban en guerra.

No se refería exactamente a la guerra contra los humanos o la banda de mercenarios de los perros, sino contra un enemigo menos esperado. La iglesia humana, los cuales normalmente adoraban a diosas y dioses que tenían que ver con la luz, no es como que tuviesen muchas cosas buenas de decir sobre su especie en general.

El detalle era que dicha iglesia había empezado una caza de brujas a todas las mujeres usuarias de magia y a los hombres también, si en vez de quemarla en una hoguera le violasen en fila centenares de hombres humanos.

Prefería ser quemada mil veces antes de lo segundo.

En todo caso, ella no podía ni empezar a describir lo caótico que era todo, y apenas llevaba 1 hora allí.

Con un bufido que salió de su boca, recordó que uno de los humanos lideres de la iglesia no paraba de decir que ella y su maestra no eran más que dos abominaciones negras que solo debían servir como esclavas para ser purificadas de sus pecados.

Así que además de ser increíblemente racistas, era un fanático religioso. No se esperaba nada de los humanos e incluso así lograban encontrar una nueva forma de aumentar su asco contra ellos.

Deseaba que Naruto estuviera allí, sabía que él solamente estaba allí por su propia iniciativa y ganas de matar a los gusanos asquerosos que no paraban de hablar sobre como querían violar mujeres.

En su mente y corazón, tenía a Naruto en una muy alta estima, él era, después de todo, un dios muy bondadoso, les había protegido contra las bestias humanas y no humanas más de una ocasión, un dios guerrero que superaba incluso al dios oscuro que ella tenía como patrón y Nualia-sama como anterior cónyuge.

Ese guerrero de ojos contrarios y cabello platinado era al único dios al que le debería dar su cuerpo. Incluso sino, estaba segura que con el buen corazón que tenía si le decía sobre su situación él mismo derrotaría al dios que conocía.

Sentada dentro de una tienda de campaña, Olga Discordia toco su pecho, sonriendo.

No sería tan malo una situación así, para nada… la verdad, había aceptado su destino de volverse la madre de la nueva diosa elfo, nunca tuvo voz ni voto en ello, desde niña fue preparada para eso.

Y nunca le gusto.

Nunca en toda su vida fue feliz con su destino.

Por eso… por ello… sentía una cantidad tan grande de esperanza solamente al ver a Naruto, su enorme espalda, su cuerpo lleno de marcas fantasmales de heridas y cicatrices, su olor a sudor, tierra y su olor natural… la sensación de sus músculos apegados a su cuerpo, la lengua áspera y afilada metiéndose en su boca, lamiendo hasta sus dientes.

—Olga-san.

—¿Aahh…? ¿¡AAAHH!?— la reina de los elfos oscuros se tensó de golpe cuando miro a una elfo oscura, una sirvienta de su señora Nualia llamada Sheila.

Era una elfo oscura rubia con ojos purpura azulado. Vestía una falda larga de color negra semi-transparente bordado, mostraba sus largas piernas, los trozos de tela que la cubrían se unían en tirantes pequeños de color rojo, un top negro con detalles azulados tapaba sus pechos de copa DD+ y dejaba a la vista su vientre desnudo, llevaba pendientes en las orejas y una gema de color roja debajo de su busto.

Sin duda alguna, era bastante hermosa, aunque ahora que la miraba y comparaba las ropas que Naruto le había dado, no podía evitar pensar que tal vez exponía mucho.

—¿La… interrumpo en medio de algo?— Sheila pregunto educadamente, alzando una ceja y tratando de no ver a los muslos húmedos de la elfo oscura.

Esta se recompuso en la cama que tenía, aclarando su garganta—¿Para que has venido, Sheila?

La elfo rubia solo inclino la cabeza hacía adelante, como una especie de señal de sumisión—Nualia-sama me informo acerca de que han llegado una gran cantidad de monstruos en la barrera derecha de la torre, monstruos que son de sus áreas, a nuestra señora le gustaría saber que hacen atacándonos.

—Si se trata de ellos, la razón de que nos ataquen es porque me traicionaron… aun más importante, si ellos están aquí y atacan al mismo tiempo que la iglesia… puede significar que los mercenarios hayan hecho un trato con la iglesia.

Sheila se le quedo mirando ante sus palabras, antes de negar suavemente—Nualia-sama no le gustara oír nada de eso— declaro ella, notando como Olga miraba a otro lado, avergonzada hasta cierto punto—. Pensar que esos humanos hablarían tan enardecidamente sobre pureza y se aliarían con seres tan ruines, que hipocresía.

La elfo pelinegra bufo, aunque le tenía que dar la razón, ella misma no le gustaban bastante los religiosos, o mejor dicho, los fanáticos. En su reino varios de los otros lideres eran así, pero era un problema que casi todos los humanos con creencias religiosas siempre llegaba al extremo—Si eso es todo a lo que viniste a decir puedes retirarte.

—Hay una recompensa por la cabeza de un tal Naruto Ootsutsuki

De golpe, Olga se levanto—¿¡Qué!?

—Dijiste que antes habías sido acompañada por alguien con ese nombre, y que terminaste invocándolo. Pero en pocas horas se esparció la noticia de que mato al Ministro de Feoh, además de que se escucho que hizo daños a la residencia de Morga Lisley, además de Belén Velletri, Astrid Flamel y una amazona llamada Diana. Y todo el asunto con la masacre en la fortaleza negra donde lato a muchos monstruos y elfos oscuros..

La Ojiambar pareció de golpe estar ofendida—Todo eso son mentiras. Esas humanas fueron las que decidieron unírsele cuando detuvo una invasión de monstruos, incluso si mato a un humano en uno de sus pueblos, debió de haber tenido sus motivos.

—No tiene que explicármelo a mi, pero solo le aviso esto ya que la cabeza de ese llamado Naruto ahora tiene un precio directo por su cabeza. Por lo de la fortaleza negra, incluso varios reinos de elfos negros lo están empezando a buscar.

Olga nuevamente bufo, incapaz de entender porque incluso su propia raza estaba imponiéndose contra su literal salvador, antes de que empezara a sentir como el suelo tembló un poco—…¿Eso que fue?

Sheila de repente cerro sus ojos, su rostro frunciéndose en señal de concentración—Siento la presencia mágica de Nualia-sama moviéndose bastante, debe de haber empezado a ayudar en el flanco central, aunque muchas .

Olvidando su enojo por el asunto de Naruto, Olga se levanto, con su báculo siendo atraído como un magneto a su mano—Iré a ayudarle entonces, entre más rápido terminemos esto, mejor.


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Naruto se mantuvo mirando el lugar donde supuestamente estaba la mujer más poderosa en el mundo, con su Vimana flotando en los cielos usando un mecanismo de invisibilidad para no alertar a las tropas que estaban peleando abajo.

La Torre de Nualia era una enorme edificación, tan alta, que bien podría considerarse un rascacielos, con una longitud bastante ancha como para tener a varias personas dentro sin tener que preocuparse por el espacio.

Estaba pintada de un color blanco y negro, por lo poco que sabía, la Diosa Nualia no se molestaba en solo especializarse en algo, sino que aprendía magia de todas las clases, ya fuera magia sagrada o maligna. Eso debía simbolizar que ningún color predominase sobre el otro.

Rascando su mejilla, pudo ver como su Malebolgia se encontraba queriendo regresar donde él estaba después de que dejara a Olga donde debía, haciendo una lluvia de sangre por todo el lugar.

Desde allí, podía ver un total de cinco barreras rectangulares hechas de magia, pareciendo paredes hechas de luz de color verde, dos a cada lado y una justo al frente de la torre. Además de ello, había una luz en lo más alto de la torre que lanzaba ataques de distintos elementos y por lo que sentía, también mantenía las barreras.

Nada mal, el consumo de energía que eso necesitaría es algo bastante bestial por si mismo. Pensó mirando la luz en lo alto de la torre, y luego mirando a las tropas enemigas.

Eran personas, casi en su mayoría eran hombres, vestidos con armaduras blancas con cruces rojas o armaduras platinadas con azul, ese ultimo era para la minoría que eran mujeres.

—¿Hmmm?— soltó notando a una mujer humana peleando y de hecho matando a varios magos hombres y mujeres, mientras la veía subir rápidamente la torre donde suponía estaba Nualia—… ¿Por qué?

Llevaba una armadura que aunque no tan reveladora como las que había visto en Feoh, sin duda era demasiado reveladora. Llevando botas de metal con decoraciones doradas y medias de cuero tapando sus medias, eran color celeste teniendo bordes y tenían cruces en ellas, llevaba una especie de leotardo del mismo color que sus medias, con una protección dorada en la ingle que apenas tapaba su vagina, y a los lados de sus caderas tenía placas de armadura que sujetaban un velo color blanco.

Tenía unos pechos de copa H, tapados por una placa de metal cada una, sin embargo, dejaban a la vista su escote y gran parte de sus pechos, sus hombros y brazos tapados por la misma armadura que llevaba, su cuello al descubierto, en donde mantenía una especie de collar.

Su pelo era rubio, de un tono más claro que el de Alicia y Chloe, dos trenzas a cada lado de su rostro de facciones finas, ojos azules aguamarina y una corona dorada sobre su cabeza.

Podía verla balanceando una claymore bastante grande, con cada tajo, una onda de aire tan fuerte era enviada al punto que solo el viento cortaba a la mitad a sus enemigos. Los magos eran en su mayoría bastante jóvenes ya que los más experimentados estaban peleando contra las tropas enemigas, la atacaban con bolas de fuego, estacas de hielo, relámpagos e incluso usando alquimia para tratar de encerrarla o hacer que la misma torre le impidiese continuar.

Sus ojos ganaron un tono más blanquecino, junto a varias venas apareciendo en sus pómulos, su Byakugan se activo en los ojos de el peliplata, analizando más a detalle a la mujer que miraba y su equipamiento.

Suficientemente raro por si mismo, los ataques que los jóvenes magos le lanzaban apenas y lograban hacer algo más que dejar rasguños en la armadura que mágicamente desaparecían –literal, un brillo azul las desaparecía– sino que su armadura cortaba todo enfrente de ella como mantequilla.

Una espada y armadura encantada, ¿tal vez? Se cuestiono mentalmente, antes de que una compuerta debajo de la Vimana se abriera y el mecanismo de invisibilidad se desactivara.

—¡WAAAAA!— Chloe cayo justo sobre un montón de paja, haciendo que muchos de los que se encontraban peleando girasen su mirada a donde vieron—. ¡Voy a patear tu pálido culo por esto Naruto!— exclamo la elfo oscuro agitando su puño amenazadoramente al cielo.

—¡Te romperás el pie, orejona! ¡Jajajajaja!— se carcajeo el Ootsutsuki antes de que su Vimana fuese volando contra la torre de Nualia.

BRAM

…Estrellándose contra ella.

La maquina voladora de la antigua india se deshizo en unos brollos dorados, mientras que Naruto saltaba de ella al agujero que había hecho.

Sus pasos se escucharon en medio de la nube de polvo, al mismo tiempo que usaba su Hyakki Yakou para crear una katana normal en su mano.

La Matadragones era usada para matar monstruos, pero contra un humano, era demasiado impráctica. Además, no necesitaba usar una bomba nuclear para matar una cucaracha.

—¿¡Quién eres tu!? Revela tus intenciones ahora mis…— la mujer de cabellera rubia se quedo callada al verlo, y Naruto se limito a caminar tranquilamente hacía ella—. Eres tu… el Kuroi Kenshi (Espadachín Negro)

Y de repente, el peliplata se detuvo—¿Disculpa?

La mujer rubia enfrente suyo apretó el mano de su espada hasta que el metal sono—¡Reconozco tu cabello y ojos! ¡Tu eres el monstruo que ha estado matando a todo ser vivo desde los bosques del norte! ¡Eres el…!

—No, no, no, repite lo que dijiste, ¿Cómo me llamaste?

Pudo ver confusión en el rostro de la mujer, que hablo con voz más suave, producto de su sorpresa

—¿Espadachín Negro?

—¡Exacto! ¡Ese es un nombre de la puta hostia! ¿Cómo se les ocurrió? La creatividad de tu especie parece limitarse a quien puede vestir a más mujeres de la forma más puta posible.

La mujer de ojos azules abrió sus ojos enormemente, con sus pupilas agitándose en señal de la ira que sentía—¿Qué acabas de decir?

Naruto parpadeo ante la mirada de ira que ella le mandaba, y alzo las manos en señal de defensa—Oh, lo siento, mi error, de donde yo vengo incluso la más barata de las prostitutas no vestiría eso. Hay trajes de spandex que cubren mejor, ¿sabes?

—¡Suficiente de esto!

Un tajo le paso justo por enfrente del cuello a Naruto, quien no vio necesidad de esquivar eso antes de ver a la mujer rubia girar sobre su propio eje, planeando usar la fuerza cinética para aumentar la fuerza del tajo.

Cuando la espada bajo, la katana de Naruto se puso enfrente de ella, solamente levantando su mano para poner la espada japonesa en una posición en donde apenas podía poner fuerza—Déjame adivinar, están atacando este lugar porque tu superiores, esos hijos de puta de haya afuera que parecen sacados del Ku Kux Klan se sintieron inquisidores y fueron a por purgas de raza… o en el equivalente de este mundo, volver a las mujeres sus juguetes, supongo.

La mujer retrocedió mientras se ponía en una pose preparada para soltar un tajo ascendente, con Naruto meneando la katana en su mano—¡Phulagni!

El peliplata dio un paso a un lado, cuando en un ataque ascendente una onda de fuego rojo en forma de media luna deshizo toda la pared detrás suyo, sin notar como la roca misma se derretía por ese ataque.

Mirando a donde estaba la pared hecha lava, solo dio un par de pasos a la derecha cuando la mujer le trato de cortar el cuello nuevamente. Y luego la miro saltar sobre su propio eje de nuevo, separándose por unos 10 metros.

Que estilo tan errático. Pensó, la había visto resbalarse un par de veces solo por el movimiento que tenía que hacer mientras balanceaba esa espada.

Un segundo después, se lanzaron contra el otro.

Curioso, incluso en eso diferían.

Ella llevaba una armadura brillante, poderosa y sacra, le daba un algo que hacía que su apariencia resaltase. El llevaba una ropa negra común, camuflándole en la oscuridad de la noche, ella con pelo rubio como el oro, y el con pelo plateado como la plata.

Ella corrió a una alta velocidad contra Naruto, sus pasos eran rápidos, pero por su armadura, eran alentados enormemente, el suelo crujiendo ante el peso.

Este se impulso de golpe contra ella, prácticamente volando, a tal velocidad que el aire a su alrededor se concentraba enfrente suyo por la velocidad.

La mujer rubia dio un tajo de lado a lado, el peliplata giro en medio del aire, chocando su katana con la espada de ella, la empujo contra el suelo, empujándola hacía abajo y empujándose al aire.

Dos katanas más se formaron en sus manos, y sin un segundo de duda, las lanzo contra ella. Y la mujer no pudo hacer nada cuando sus piernas y su brazo derecho fueron atravesados, eso… es lo que hubiera esperado ver Naruto.

Las katanas rebotaron sobre la armadura de ella, y luego ella se giro para empezar a correr donde el Ootsutsuki iba a aterrizar.

Este aprovecho el giro que estaba haciendo y cuando la mujer llego a estar lo suficientemente cerca, le dio una patada en la cara y la empujo a la derecha, justo donde estaba el agujero que habían hecho ambos.

Y esto es nuevo. La había pateado lo suficientemente fuerte como para romperle el cráneo, o si no, doblarle el cuello. Pero solamente la tiro al suelo.

Bueno, no se le iba a quedar viendo.

Un portal dorado fue creado justamente encima de ella, y una lanza salió de ella, apuntándole al cuello a ella—Bien, aunque puede que tenga un par de dudas respecto a ti, supongo que las podre hacer después— un segundo después, la agarro del pelo y la levanto—. Y ahora eres mi rehén— declaro mirando la cara enojada de la mujer, antes de que la mirara sonreír ante la ultima parte.

—No del… todo— declaro ella, antes de que unas decenas de luces brillasen en el suelo. Haciendo que el Ojimixto alzase la mirada para notar varios haces de luz que se dirigían a donde estaban ambos—. Mi armadura… reduce el daño que recibo en gran medida, no dudo poder sobrevivir eso, aunque no podría decir lo mismo de ti y el resto de la torre.

Chasqueando la lengua, Naruto alzo su mano al aire, tirando al suelo a la mujer y viendo como lo que serían enormes bolas de energía azul se alzaban contra ellos, apuntando a toda la torre.

Jinton (Elemento Polvo)

Naruto empezó a hablar, mientras el viento a su alrededor se empezaba a arremolinar el polvo a sus alrededores, empezando a tornearse de color blanco a sus alrededores, mientras cerraba sus ojos para concentrarse.

Furukai no Hana (Flor del Mundo Primitivo)

Pequeñas explosiones se formaron enfrente de su mano, dejando que pequeñas partículas blancas aparecieran y flotaran.

Luego, una flor de color blanca floreció enfrente de su mano, de siete pétalos, con un núcleo de un color blanco más grisáceo.

¡Catorce Anillos del Cielo Incandescente!

Una.

Dos.

Tres.

Siete.

Diez.

Catorce.

Un total de catorce barreras fueron creadas enfrente de la flor, y justo cuando la ultima barrera fue creada, disparos de una energía azulada la golpearon.

La flor, de unos 30 metros de tamaño, era tan grande como para cubrir el ancho completo de la torre, pero Naruto subestimo la cantidad y el poder de dichos ataques.

De golpe, retrocedió cuando los dos primeros anillos fueron destrozados como vidrio, más que nada, era la poca cantidad de su Chakra que había puesto que se deshizo por completo cuando los ataques de magia chocaron contra ella.

Ja… soy un idiota.

Poniendo la mayoría de su Chakra en la ultima barrera, Naruto miro como las decenas de ataques pasaban a cientos, algunos de ellos siendo reflejados por otros magos que peleaban en nombre de la dueña de la torre.

Y habían pasado 15 segundos.

30 segundos, nueve anillos.

Al minuto, sus anillos pasaron a ser solo tres.

Y cuando llegaron a la ultima, ni un solo ataque llego siquiera a fracturarla.

A este paso estoy gastando mi resistencia a lo estúpido, incluso con todo el Chakra que tengo, mi cuerpo no va a resistir usar tanto. Fue lo que pensó el Ootsutsuki mirando como algunos músculos de su mano y brazos se abrían, dejando que la sangre saliera al aire.

Siete anillos habían caído en ese tiempo, y anclo los pies en el suelo, al momento que sus ojos pasaban de color morado anillados, poniendo su mano izquierda sobre la muñeca derecha—¡Shinra Tensei!

Mandando una onda de gravedad enfrente suyo, la enorme cantidad de ataques se desperdigaron y se deshicieron por la fuerza de choque, la flor deshaciéndose mientras Naruto dejaba caer su brazo, dejándose caer de culo al suelo con la cara perlada de sudor.

—¡CARAJO!

Y un segundo después, la mujer rubia le había pateado contra el agujero.

La mujer tenía fuerza, eso Naruto lo admitiría, pues fue lanzado a los aires solamente por el puntapié que le había dado, y a la distancia, miro como un brillo azul se alzaba a la distancia, sus ojos mirando a quien lo estaba creando.

Era lo que se asemejaría a una sacerdotisa, o una monja, vestía tacones y medias de color blanco que dejaban sus muslos al descubierto, sus bragas blancas con un detalle dorado, llevando una camisa sin mangas que dejaba su estomago al descubierto y tenía una túnica de color azul a su alrededor, sus pechos copa E+ eran cubiertos por la camisa, con una entrada a la mitad que dejaba ver un escote demasiado visible, además de que la camisa dejaba la carne de sus senos salir a los lados, un manto blanco y dorado cubriendo sus hombros.

Tenia cabello castaño atado en trenzas detrás de su cabeza y ojos azules, con un gorro blanco y una cruz de espada en ella.

Esa cosa parece tener el símbolo de un pene… Hasta las sacerdotisas en este mundo se visten de… —¡PUTAAAAAAAAAS!

La razón detrás del grito de Naruto fue cuando el haz de luz soltada por la mujer sacerdotisa, empujándolo de nuevo contra la torre, y disparándole una flecha que le atravesó el hombro.

Rompió la roca con su cuerpo, y rodo en el suelo, aterrizando a unos metros a distancia de donde estaba la mujer rubia—…Viejo, este no es mi día.

No tenía que alzar la mirada para oír el sonido de las pisadas de la guerrera acercándose, y eso le hizo prepararse.

Si salta o se acerca lo suficiente, podre usar la bóveda para estacarle con una espada o lanza, solo es cuestión de que nada se meta entre nosotros.

—¡HYAAA!

Soltando un suspiro mental, Naruto alzo la mirada para ver a la mujer rubia ser empujada hacía atrás después de que un sonido metálico se escuchase, y a su lado estaban los pies de una muy conocida elfo mestiza—En verdad encuentras nuevas formas de entrometeré, orejuda.

Apenas se levanto, un puñetazo a la cara le empujo hacía atrás—¡Eso fue por dejarme caer a 30 metros de altura, cretino!— y luego le dio otro golpe a la cara, esta vez a la frente—. ¡Y eso por hacerme subir 20 pisos de escaleras!

—Te deje sobre paja, ¡puta desagradecida!— le gruño molesto, frotando su mandíbula.

—¡Oh, ve a chuparle la polla a alguien por tu generosidad!— refuto la Ojirroja sosteniendo la espada enfrente suyo.

Formando una lanza en su mano derecha, el peliplata se rio—Estoy seguro que tu eres experimentada en ese arte, mestiza.

—¡Grrr!— gruño Chloe agarrando la espada en sus manos con el ceño fruncido.

—Hmph, ¿dos contra uno? Que poco honor tienen ustedes los seres oscuros— declaro la mujer rubia.

—¡Ustedes me atacaron por los cientos!— exclamo Naruto enojado, apuntando la lanza contra ella.

La elfa rubia por su lado, trago levemente—Oye, no quiero desilusionarte ni nada por el estilo, pero quien esta enfrente de nosotros es la princesa Farasha Awar Clusch.

Naruto se giro a un lado, para verla con extrañado—¿Qué hay con ese nombre?— pregunto antes de que la Ojirroja continuase.

—Además… lo que tiene justo encima de ella son una armadura encantada que reduce el daño físico y mágico que recibe, además de que la espada Phulagni que tiene se dice que es una herramienta divina. Debes de tener cuidado si queremos…

¡Suwalo!

Una explosión sucedió justo al lado de la mujer humana, tirándola contra una pared y dejándola inconsciente—Solamente buscas asustarle, Chloe.

Las cabezas de los dos se giraron para ver a la conocida Reina de los Elfos Oscuros bajando las escaleras—¡Olga-sama!— exclamo Chloe arrodillándose de golpe enfrente de su señora.

Naruto suspiro levemente, y de un portal negro creado en medio del aire, saco un enorme arco de madera negra y le apunto a la mujer inconsciente—Naagapasha.

Una flecha de energía blanca fue lanzada desde el arco a la mujer y al instante, se separo en flechas más pequeñas que se convirtieron en serpientes y la enredaron de golpe.

—Ahh, Naruto. Es bueno verte de nuevo— saludo Olga, notando que el peliplata no le ponía atención.

—Me voy por medio día y todo esto pasa, en verdad que te metes en problemas sin mi, elfa problemática— declaro el Ootsutsuki cerrando los ojos con una sonrisa divertida.

Abrió los ojos cuando sintió un par de manos en su cuello, y fue jalado hacía la pelinegra sin darse cuenta.

Su cabeza quedo entre los pechos de Olga, quien le abrazaba suavemente, extrañando a Naruto ante ello—Yo también te extrañe, Naruto.

Esto… es extraño. Pensó el peliplata tragando levemente ante el tono suave que la pelinegra uso, antes de separarse de ella sosteniéndola de las caderas—Hey, llevamos sin vernos, ¿Cuánto? ¿Unas doce horas? No es para…¡Mph!

La voz del peliplata fue callada cuando Olga le beso, empujando sus labios contra su boca, de alguna forma, aunque lo hacía más para callar a Naruto por los leves sonidos que hacía, parecía estar disfrutándolo.

Se separaron, sus labios conectados por unos cuantos hilos de saliva, y relamiendo su boca, Olga hablo—Solo cierra la boca, ¿quieres?

—…Contigo supongo que deberé mantenerla abierta.

Una risa vino de parte de Olga, abrazándose a Naruto y dejando recostar su cabeza contra el pecho del Ootsutsuki.

Este la miro por unos segundos, escuchando como el cuero rechinaba a unos metros de ambos, producto de los puños de Chloe cerrándose enojada.

Antes de poder preguntarle que pasaba, la torre en donde estaban empezó a temblar de forma errática, deteniéndose unos segundos para luego continuar, y los tres fueron a ver las afueras.

—¡Su puta madre…!— la grosería que salió de parte de Naruto fue al ver como sus Grim Reaper Thanatos estaban por todo el lugar de abajo, matando a todos los que fueran lo suficientemente tontos como para atacarlos –incluidos un par de magos de la torre– pero aun más importante, era el hecho de ver a quienes llevaban encima ellos.

Y no, no eran Morgan y las demás, Naruto hubiera dado las gracias de así serlo… eran las monjas que había salvado en Feoh. Y ellas se encontraban montando a los No-Muertos que balanceaban sus guadañas a unas velocidades ridículas, con expresiones aterradas y chillando como niñas pequeñas.

—¿¡Cómo es que llegaron hasta aquí!?— se cuestiono Naruto agarrándose la frente, sintiendo la inminente migraña.

—Ahhh si, se montaron en la cajuela de tu nave.

El Ootsutsuki volteo a ver a Chloe, con una cara totalmente neutra—…¿Tu… sabes que es una cajuela?

—Ahh mira eso, los humanos se están retirando.

—¡No me ignores carajo!— gruño el peliplata ante la rubia que se hacía la desentendida, antes de suspirar enormemente cansado, sintiendo como si le martillasen un clavo en la cabeza—. Olga, ¿puedes hacerme un favor?

La Ojidorada alzo una ceja con curiosidad y confusión—….¿Supongo que si?

—Si vomito sangre en los siguientes cinco segundos, deja por favor que me quede inconsciente por el dolor, esa es una situación mucho menos estresante que esto.

La Reina de los elfos parpadeo un par de veces—¿A que te refieres?

Naruto por su parte solo cerro los ojos, empezando a contar—Uno… dos… tres… cuatro… huh— al llegar a cinco, abrió los ojos—. Curioso, no paso na- ¡BLUGAH!

Fiel a su palabra, el Ootsutsuki soltó un enorme vomito de color sangre, con trozos de carne apenas masticados en ella, y luego empezando a toser con tanta fuerza que cada vez daba arcadas entre tosidas de sangre mientras caía al suelo de rodillas—Ahhh… la… dulce… sensación… de… inconciencia…— decía el peliplata tambaleándose antes de caer de espaldas al suelo.

No le importo los gritos de Olga, no le importo que Chloe también fuera a verle, parcialmente porque apenas y podía oír algo.

Y en definitiva, no le importo ver a una mujer de piel morada apenas vestida caminando hacía él.


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La suave y tranquila brisa que se sentía en Konoha era algo que solo las personas que nacieron en tiempos de paz eran capaces de sentir, un privilegio que los guerreros jamás pudieron sentir.

En las afueras de la aldea, en los bosques que se extendían por kilómetros, una imagen vista solo en las guerras más terribles era vista.

Cientos o hasta miles de cadáveres bañados en sangre, amontonados de tal forma que ni siquiera se podía ver el suelo por la cantidad de cuerpos, en la cima, se podía ver a un grupo de personas.

Un anciano de cabello naranja canoso con un bastón, un peliazul con una sonrisa divertida, una hermosa mujer pelirrosa y un hombre de cabello color ceniza, todos bañados en sangre.

Pero el más llamativo de todos, era un niño de cabello color plata y ojos azules, un infante, cargando en sus manos una espada demasiado grande para su tamaño, y que parecía el más bañado en sangre.

Oye, Naruto— llamo el hombre de cabello ceniza sentándose a un lado del pequeño, que giro su cabeza para verle con una cara casi inocente, bañada en sangre.

¿Qué pasa Topokka?— pregunto el niño con tranquilidad.

El llamado Topokka se rasco la cabeza, tratando de mirar al resto de sus compañeros, que simplemente voltearon la cara, dejándolo solo—Bueno, tengo entendido que el Sandaime esta planeando enviarte a Jikan dentro de unos meses.

La cara del niño se frunció, casi pareciendo hacer un puchero—Si, no se cuanto tiempo voy a estar fuera, así que no nos vamos a comunicar en un largo tiempo.

Naruto se miro sin duda molesto al hablar, y parecía que el resto de sus compañeros estaban igualmente disgustados—Sabes… estuve hablando de algo con Mikchi. Tigero y Bugogi están de acuerdo, y ya sabes como es hacer que esos dos estén de acuerdo en algo.

Ante las palabras del hombre de cabello ceniza, el joven de cabello azul y el anciano de cabello naranja se vieron enojados, haciendo reír a Naruto y a la pelirrosa.

Si, si, solo dilo— murmuro el Ojiazul con una sonrisa divertida, rascándose la nariz para ocultar su risa.

Topokka alzo la cabeza al cielo azul, con un espeso aire que surcaba por el bosque—Desertaremos de la aldea.

La risa del niño peliplata se detuvo, y le hizo volearse a ver al hombre adulto—…¿Desertaran… todos?

Ahhh, oí de unos tipos de Amegakure que empezaron a hacer un grupo de criminales buscados, si un par de fenómenos pudieron hacer eso, nosotros también— declaro Topokka con convicción, antes de voltear a ver a Naruto—. Pero no nos vamos a ir, no sin ti.

—…¿Por qué me estas diciendo esto? Es más, se pudieron haber ido sin mi, le podría terminar diciendo a Danzo, ¿saben?

Y luego vino una risa, pues ninguno le creyó esa mentira—Mikchi me mataría si te dejo.

¡Eso es cierto!— exclamo la pelirrosa riéndose levemente.

Además… tu vas a convertirte en alguien grande chico, simplemente espero estar vivo para ese entonces para poder decir: "Ese es mi chico"

Naruto bajo la cara, con un leve sonrojo y una sonrisa leve en su cara—Ja… eres un idiota, no voy a ser nadie en nada, sabes que ni me gusta pelear.

Y allí esta otra cosa… en Konoha solo te la vas a pasar peleando y matando para otras personas, y Mikchi viene de Ei no Kuni, de los cuatro continentes ese es el más calmado según ella, allí podríamos vivir al conseguir algo de dinero para subsistir, y dejarías de pelear, es más, con el dinero vamos a conseguir una casa en los campos, allí puedes elegir ser lo que quieras.

Con un nudo en la garganta, el pequeño parpadeo, tragándose unas leves lagrimas—Ahh, Tigero, ¿enserio quieres algo como eso? Según tu, entrenaste toda tu vida para…

Mocoso— el anciano interrumpió con voz rasposa y algo gruñona, pero que sonaba más reconfortante que nada—. Toda mi vida a sido para la guerra, quiero que al menos el final no sea eso, y tampoco quiero que tu pases por eso.

El niño sintió como se le escurría el agua de los ojos—…Bugogi… no vas a ser ningún caza recompensas allí…

El Jiji tiene un punto, tu no tienes que vivir como nosotros— despistadamente, el peliazul admitió, antes de darle una sonrisa descarada—. Y aun no estamos allí, así que tendremos mucho tiempo para divertirnos entre peleas.

Finalmente, la mano de Mikchi sobre su cabeza hizo que las lagrimas en los ojos del pequeño finalmente bajaran—Ruto, tu siempre hablas sobre que nunca te ha gustado pelear, incluso aunque tengas toda esa fuerza… no naciste para ser un arma. No dejes nunca que nadie te trate de convertir en algo que no eres, ni siquiera nosotros. Si no quieres hacer esto, esta bien, simplemente ninguno de nosotros quiere que te sigan usando.

Un viento nuevo fue lo que impulso a Naruto a sonreír, y segundos después, le hizo llorar.

Desde que pude llevar una espada más grande que mi mismo, peleaba en los campos de batalla llenos de cadáveres.

Durante los días, llegaba del norte un viento abrasador que quemaba la piel.

Por las noches, venía del sur un viento helado que calaba los huesos.

El viento no traía más que muerte...

Pero el viento que acariciaba mi piel cuando estaba junto a ellos era suave y amable...

Quizás ese viento... es lo que yo anhelaba…

Con ellos… con las primeras personas que les importe realmente, lo que sentía era un viento de esperanza.

Tal vez, ese viento… fue lo que he buscado toda mi vida.


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Cuando Naruto abrió los ojos, su cuerpo se sentía más pesado que lo normal.

Sus ojos vagaron lentamente por el lugar, mirando figuras borrosas que en su mayoría constaban de un color negro en el lugar.

Bajo la mirada, sintiendo una cabeza sobre su pecho que le hacía algo difícil respirar.

Sus ojos de golpe abrieron, pasando a una cara confundida al verla.

Era una mujer bastante hermosa, aunque algo que la denotaba en gran medida era su piel de un color morado oscuro. Con un cabello de color blanco lacio que le llegaba al cuello, un rostro hermoso y suave, sus orejas eran alargadas y tenían unos pendientes rojos en ella. Un chaleco negro abierto en el área del pecho que dejaba ver su vientre torneado, con un sostén blanco que sostenía sus pechos copa F+, además de eso, no llevaba nada más que una tanga negra que tapaba su vagina y que se metía en las mejillas de su culo grande y regordete, resaltado por unas caderas anchas y piernas largas con unas botas y medias atadas a sus muslos.

La mujer casi desnuda estaba recargada sobre él, Naruto miro entonces su propio cuerpo.

Estaba desnudo.

Estaba desnudo con una mujer exageradamente hermosa encima suyo.

Un momento. Pensó mientras se levantaba lentamente, empujando la mujer algo lejos suyo, y mirando su propio cuerpo.

Su cara se frunció, mirando su cuerpo lleno de cicatrices, mientras se sentaba, mirándose a si mismo. Normalmente, mantenía unos cuantos Genjutsus para ocultar las heridas que no podía sanar del todo, una cosa era regenerar la herida, la otra era cicatrizarla completamente y sin dejar una marca.

Tal vez… si tuviera acceso al Chakra… Naruto dejo eso de lado, y volteo a sus alrededores, buscando su ropa.

—Ahh… es bueno ver que ya has despertado. Invocado.

Su cabeza se giro para ver a la mujer de piel morada levantándose lentamente, bostezando suavemente—…¿Quién eres tu?— le pregunto mientras sentía que sus pulmones inhalaban aire más cómodamente.

La Ojidorada puso su mano sobre su pecho, inclinándose hacía adelante—Yo soy Nualia, la Diosa de la Magia de Eostia, es un gusto conocerte, guerrero invocado.

Naruto se limito a tapar su cadera con la manta de color blanco que llevaba, mirando la mirada algo decepcionada de la peliblanca al hacer eso, aunque se encontraba más calmado que antes—¿Tu eres Nualia?

—Olga me ha contado mucho de ti… Naruto-kun— el nombrado peliplata se quedo callado al sentir la mano de Nualia sobre su pecho.

El peliplata logro encontrar la calma, suspirando—…¿Qué ha pasado?— pregunto algo nervioso.

La mujer de cabello blanco se acomodo levemente en la cama, estando más cerca de él, riendo levemente—Pues… después de que cayeras inconsciente, pudimos capturar y matar a la mayoría de invasores, tanto la princesa Farasha como esa sacerdotisa llamada Eleonora están ahora capturadas en los calabozos de la torre.

El peliplata parpadeo levemente—¿Tienes calabozos aquí?

—Bastantes— declaro la mujer con una risa divertida.

Con una gota en la nuca, el peliplata la analizo de pies a cabeza—…Así que tu eres la mujer más poderosa en este continente— se pregunto, mirando a la mujer que estaba tocándole, a pesar de ser nombrada una maga, el cuerpo de ella se miraba muy ejercitado y perfectamente maduro.

Una sonrisa apareció en los labios de la diosa, quien alzo una mano al aire—Ahh, justo como Olga dijo, eres sin duda un hombre curioso. Te interesa más el poder que el cuerpo de una mujer— declaro ella mientras un circulo mágico en su mano hacía aparecer dos platos de comida, dejándolos caer en la cama, cada plato cayendo enfrente de uno.

Naruto bajo la mirada, viendo la comida que había en los platos y, ahora que se dio cuenta, vasos, que la única razón de que nada se cayera fue por tener un hechizo de equilibrio ya puesto.

Un jugo de color verde que olía irresistiblemente dulce y delicioso, un alimento de color rosa que parecía huevos revueltos, cuidadosamente cortadas rodajas carne cocida cubiertos de un líquido azulado que hizo que la carne se viera más tierna y jugosa.

... Libido, apetito y el deseo de dormir. Naruto no era particularmente deseoso de esas necesidades, podía vivir toda su vida sin ellos, pero aun podía comer, podía dormir, y demás cosas.

Naruto agarro una cuchara, y por el momento, se limito a comenzar a comer lo que fuera que estuviera en su plato—Esa elfa sigue tan maleducada como siempre por lo que veo, encuentra formas elaboradas de llamarme raro.

Una risa suave vino de la mujer enfrente suyo, quien se llevaba un trozo de carne a la boca con lentitud, Naruto tratando de no ponerle atención a como ella dejo cae algo del aceite que tenía la carne sobre sus tetas—¿La puedes culpar? En todo el panteón de dioses que existe, no hay ninguno como tu, Lucero sin duda buscaría matarte si sabe de tu existencia y Maelignos estaría… atraído hacía ti. Incluso yo misma, como la diosa de la magia, no puedo evitar sentirme curiosa por tu existencia.

—¿Ahh?— fue el sonido que salió de la boca de Naruto al instante que escucho a Nualia, bajando el baso de jugo lentamente—. ¿Y eso por?

Una sonrisa leve apareció en el rostro de la Diosa de los Elfos Oscuros—Incluso esa niña donde esta sellada Laurentia tiene un potencial mágico que puedo ver, ahh… supongo que se me olvido explicarte, pero posee un hechizo que me permite discernir las capacidades mágicas de todo ser vivo, incluso un insecto posee magia muy limitada en su interior… pero tu… eres como si no estuvieras aquí… no soy capaz de discernir tu habilidad en la magia a pesar de que como un dios deberías de al menos estar al mismo nivel que Olga.

El peliplata parpadeo levemente, antes de mirar a sus alrededores. Analizando si habría alguien que pudiera oírlos, o verlos, pero en la enorme habitación donde estaban, no había nadie.

Aunque se preguntaba cuanto había dormido.

—Sin duda, algo como eso es lo que le mantiene muy curiosa sobre tu existencia, Naruto-kun.

El Ootsutsuki entonces se limito a suspirar—Supongo que eso es mi culpa, entonces supongo que será mejor que lo muestre, hay algo que quiero comprobar desde que oí de usted— declaro Naruto antes de acomodarse el pelo detrás de las orejas, mostrando que sus oídos mantenían unos anillos con minúsculas runas y símbolos en ellos, cuatro aretes en total para cada oreja.

Nualia parpado sorprendida, pues no se había dado cuenta de esos aretes cuando Naruto estaba dormido.

¿Un hechizo anti-detección? Eso explicaría el porque no podía sentir nada de magia salir de él.

El peliplata se quito el arete superior de la oreja derecha, y entonces… El mundo se tiñó de luz brillante, y Nualia sintió que su conciencia se desvanecía de golpe.

Lo que sucedió en frente de sus ojos era inexplicable.

Incluso Nualia, una maga que había vivido por más de dos mil años, alguien que había alcanzado la cumbre más alta de la magia alcanzable para los seres vivos, no podía entender lo que estaba sucediendo.

—...¿Co…Co…Co...cómo es esto posible?

La mujer sentía fluir algo cálido por sus mejillas, pero no se molestó en limpiarlo... más bien, ya no tenía la fuerza para hacerlo. El choque había causado que sus emociones se sumieran en el caos.

Lagrimas bajaban de sus ojos, su boca estaba tan abierta que parecía apunto de romper su quijada, con algo de saliva cayendo de su boca, y Naruto, sentado sobre la cama, no tenía necesidad de ver como la cama también se mojaba en la parte inferior de Nualia que le miraba, con los ojos nublados y las mejillas tan rojas que su piel no podía disimularlo.

Se sentía como si estuviera cara a cara con un ser que estaba más allá de su comprensión, uno que encarnaba una autoridad que podía acabar con ella en cualquier momento.

Lo que estaba ante ella no era el Nivel 8 o incluso el Nivel 9 ni 10, sino un nivel cuya existencia era desconocida para ella, hasta ahora. Y, sin embargo, incluso ante una entidad tan poderosa, el aura del hombre no era aterradora, al menos, no para ella, parecía siquiera extasiada al meramente verle.

—Y-Y-Yooo…— empezó a hablar la mujer, sonrojada y con saliva escurriéndole de la boca—. ¡Toda mi vida… toda mi vida me he llamado a mi misma como la diosa de la magia, he sido una hereje completa con usted, sin duda alguna es el verdadero dios, ni mi padre ni mis hermanos se pueden comparar con usted— de golpe, la mujer brinco de la cama, cayendo de rodillas enfrente de la cama—. Sé que es irrespetuoso, ¡Pero permítame arrodillarme aquí! ¡Por favor, ilumíneme con su conocimiento! ¡Quiero mirar en el abismo de su magia! ¡Por favor! ¡Por favor!

—¡Bien! ¿Qué estás dispuesta a dar a cambio de eso?— declaro sonoramente el peliplata, su voz era tan fría como el hielo. Si un centenar de personas la escuchara, todos ellos tendrían la misma respuesta, pero lo que Nualia oyó fue una dulce voz que calmaba su corazón.

Ella no dudó un instante, incluso si eso significaba renunciar a su alma a cambio.

—¡Todo! ¡Sí, voy a ofrecerle todo a usted! ¡El amo del abismo! ¡Oh usted, ser Supremo!

—…Muy bien, siempre que estés dispuesta a ofrecer todo lo que te diga, lo que sé pasará a ser tuyo. Por tanto, voy a conceder tu deseo.

Pudo ve como las caderas de la mujer se sacudían y de como su tanga estaba empapada en sus jugos vaginales.

Sin duda, había llegado al orgasmo solo por oír su voz—¡Oh! ¡Ooooohhh! ¡Muchas gracias mi señor!

Su cabeza todavía estaba en el suelo, la orgullosa diosa de la magia, la maestra de Olga Discordia y la mitad de magos de todo el continente, una mujer que ningún hombre podía decir que ella era sumisa en lo más mínimo, lloró lágrimas de alegría.

Nualia absolutamente encantada no levanto la cabeza, sino que se arrastró lentamente hacia los pies de Naruto, quien se sentó al borde de la cama, y los besó. Aunque quiso lamerlos al principio, o incluso besar más arriba de eso, se dio cuenta de que su amo se podría enfadar si hiciera esto, por tanto comprometió, usaba el diminuto fragmento lúcido de sí misma en la esquina de su mente.

—Pues que así sea. Acepto tu lealtad.

—¡Hooo! ¡Estoy muy agradecida con usted!… ¡Mi amo!

El peliplata entonces se levanto, haciendo que ella simplemente temblase al sentir la fuente de esa energía tan colosal moverse—Entonces, mi primera orden. Dime todo lo que ha pasado mientras estuve dormido.


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YYYYYY CORTE

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Dato curioso, en el manga de Kuroinu, Prim traiciono a Feoh, hizo un ritual con Keen y se volvió Futanari, para luego violar a Alicia, ahh, y solo le dice Onee-sama por costumbre, ella es su prima :b

Algo más de información:

Sheila – Namaiki Dark Elf 3 Shimai ga Boku ni Nakadashi o Motomeru.

Farasha Awar Clusch – Ya que desconozco el nombre en japonés y traducido es demasiado vergonzoso de poner, les pongo el Kanji para que la busquen ustedes: 巨乳プリンセス催眠エロ同人

Eleonora Bern – la Sacerdotisa de Kuroinu 2

Queen Nualia – Fallen Throne

Sin nada más que decir, se despide de ustedes...

OMEGA