CAPITULO 7 -SUPERPODERES
Rosalie POV
-¿Qué ves Edward? – le pregunto Bella. El se apoyaba en ella. Todos esperabamos la prediccion de mi hermano.
-Esta cerrado – logro decir el. Estabamos a punto de salir de camino a Seattle para reclamar los dones de cada uno.
La verdad es que yo no tenia muchas ganas de volver a nuestro estado anterior. Aunque el don de Bella no es de los que hacen daño o algo parecido, me sentia poderosa. Y el que nadie pudiera leerme los pensamientos era algo muy bueno.
-¿¡¿¡Como que esta cerrado!?!? – chillo Alice.- no me tranquilices Bella, no cuando me pones enojada confundiendo los estupidos sentimientos y dandome el equivocado!!!!!
-Lo siento Alice, creia que lo estaba haciendo bien- se disculpo Bella.
-Alice, Alice…respira – ella cerro los ojos, y hizo lo que Jasper le dijo. Como si necesitara respirar, pero algunas veces eso ayudaba. – No te enfades con Bella, lo esta haciendo lo mejor posible.
-Vale ¿y ahora que hacemos? –pregunto Emmet apoyado en la puerta cerrada.
-Supongo que tendremos que esperar – aporte. Mi mente ya planeaba cosas que hacer, aunque ninguna me convencía.
-Oh, no…- se lamentaba Alice. – seguro que tendremos que esperar dias…-todos volteamos a ver a Edward que inmediato rodo sus ojos y solto "me haceis trabajar lo que no esta escrito". Luego se concentro poniendo sus dedos en sus sienes. –Mañana abre.
-Un dia Alice…y todo volvera a su cauce – le dijo Jazz
-Si es que la tal adivina puede volver a devolveros los poderes…
-No…!- Alice se fue escaleras arriba con Jasper detrás
-De veras Emm – le dije enojada- eres tan insensible. Sabes que lo esta pasando mal.
-Solo intento ser realista.
-Pues intentalo menos –le adverti.
-Viene Jacob – solto Edward. Esme aparecio con Renesme en sus brazos. Sin saberlo hoy se habia pasado casi todo el dia con ella, puesto que nosotros estamos demasiado ocupados con nuestro "problema"
-Hola pequeña –le saludo su madre cogiendola en brazos. Ella puso su pequeña mano el la cara de Bella – Lo siento cariño. Mama y papa no han podido estar contigo hoy por que hemos estado ocupados. Han ocurrido ciertos cambios.-Nessie volvio a poner su mano donde la habia puesto antes- Bueno, ¿recuerdas que te dije que nosotros y los tios éramos especiales? Que teniamos poderes
-SUPERPODERES! – grito Renesmee con alegria y una gran sonrisa.
-Esta niña sabe. Ha salido a su tio Emmet ¿a que si preciosa?- ella le sonrio.
-Bueno pues esos superpoderes que dices – prosigio Edward- han cambiado de dueño. – La niña puso de nuevo la mano en la cara de su madre. Primero miro a Bella y después a Edward. Ella sabia lo que era capaz de hacer su padre y su madre. Cuando ellos tres hablaban la mayor parte de la conversación pasaba en sus mentes. Renesmee preguntaba algo a Bella que dejaba desprotegida su mente para que Edward pudiera leerla tambien. Fue Emmet quien contesto.
-Una bruja mala, fea y testaruda nos cambio los poderes, peque. Ahora yo puedo escuchar los pensamientos de los demas.
-Menos el mio – puntualice. – Tu padre puede ver el futuro y tu madre controla las emociones.
-Pobrecita tia Alice… - dijo Renesmee. Todo el mundo sabia cuanto amaba Alice su don.
De pronto Nessie contrajo una cara de susto. Parecia horrorizada. Se me partio el corazon cuando vi a la niña asi.
-¡Bella! – grito Emmet- deja de usar tu poder con Nessie.
-¿Qué…? – decia Bella mientras le entregaba la niña a Edward – Yo… - Bella miro a su hija apenada. –Nessie, lo siento.
La niña utilizo su don cogiendola de la mano. Emmet le hablo a Bella:
-Debes de controlar tu don. Sentias a Alice ¿no? Te ha controlado el sentimiento.
-Debo…-dijo Bella- debo alejarme de Nessie hasta que lo controle.
-No, mami…no pasa nada.
-Bella –hablo Edward- no debes ser tan estricta. Se que no harias daño a Nessie.
-No – dijo la pequeña.
-Vamos Bella, no te agobies. ¡Tenemos miles de cosas que hacer! –intente animarla
-Si, teneis razon. Puedo controlarlo. – La puerta se abrio de golpe y una peste se hundio en mi nariz, casi crei que iba a vomitar.
-Podrias llamar antes de entrar, por lo menos.¡Que asco! Ya llego el chucho a la ciudad.
-¿De verdad quieres que te diga otro chiste sobre rubias?
-No dejalo, me los se todos. A ver si cambias de repertorio.
-Dejadlo ya. Jacob, necesito pedirte un enorme favor. Durante unos dias necesito que te ocupes de Nessie un poco mas de lo que ya te ocupas.
-¡Eso es estupendo Bella! ¿A que se debe esto? – Jacob miraba a Edward. Este, con Renesmee en sus brazos, acariciaba la melena de su hija. Mientras ella acariciaba la cara a su padre.
-Ahora no le apetece Jacob, quiere estar con su padre un poco. Pero te dice hola. – dijo Emmet. El san bernardo junto las cejas. Emmet prosiguió, supongo que respondiendo a las preguntas que Jacob se hacia en su mente- Ahora yo tengo el poder de Edward.
Jacob abrio la boca.
-Es una larga historia Jake –le explico Bella- ya te lo explicare mas tarde, pero necesitamos que te quedes con Nessie hasta que solucionemos esto, repartiros el tiempo entre Esme y tu. No quiero abusar de la abuela- dijo con una sonrisa.
-Para nada Bella.- solto Esme desde arriba.
-Aja. – fue esa la "gran" respuesta del chucho.
-Bella ¿podemos ir fuera a practicar un poco? Necesito controlar tu don.
-Tu tienes el don de Bella? – pregunto Jacob
-Si, ¿algun problema?
-No, solo curiosidad…entonces que poderes teneis vosotros? –pregunto, refiriéndose a Edward y Bella
-Yo puedo ver el futuro y Bella controla las emociones.
-Ah…bien, entonces no me metere con Bella mas. – Nos quedamos en silencio, mirandonos a los ojos. Una risotada me saco de mi ensueño.
-Jajajaja, ay papi…jajajaja…no ¡ahí tengo mas cosquillas! Mami ¿juegas con nosotros? Os he echado de menos hoy…
-Ahora no puedo cielo, tengo que salir a practicar con la tia Rose ¿Qué tal luego, eh? – la niña acepto y siguió jugando con su padre. Jacob miro con recelo a Edward
Que se fastidie, pensé
Todos nos encaminamos hacia la parte trasera de la casa, donde podriamos practicar, igual que lo habia hecho Bella anteriormente, cuando los Vulturis vinieron. Incluso el perro nos seguia.
Debo comprarle un collar. Pulgoso…si, sera perfecto.
Los chicos se sentaron en la hierba, observando como Bella y yo intentábamos que nuestro don funcionase.
