7- Te intento abrazar y te esfumas
Podía soportar estar sin salir. Podía soportar estar sin beber.
Pero no podía soportar que Kyle se pasase todo el día hablando y bromeando con Cartman.
Y eso que desde la fiesta de Butters todo había ido un poco mejor. Habíamos conseguido estar juntos durante un rato, recordando viejos tiempos. Yo no sabía como volver a pedirle perdón por todas las gilipolleces que le había dicho y él parecía algo complacido, pero sabía que no me perdonaría tan fácilmente.
Y mi obsesión iba a más conforme pasaban los días.
Si salía de clase antes, iba a su facultad solo para espiarle desde lejos. En casa me pasaba los días mirándole y las noches pensando en él. Todo lo que me rodeaba cuando no le tenia cerca me recordaba a él y aquello empezaba a asustarme.
Sherlock maulló, sacándome de mis pensamientos, y puso una pata en su cuenco de agua, el cual tenía vacio. Dejé mi taza de café en la mesa y cogí la botella de agua para ponerle un poco.
"Buenos días." Saludó de repente aquella maravillosa voz. Alcé la vista al momento y me encontré con Kyle, recién levantado. "Cada día madrugas más." Sonrió un poco.
Me alcé y volví a coger mi café, dando un pequeño sorbo. Noté como miraba mis ojeras, que cada día se marcaban más.
"No…estoy durmiendo muy bien." Murmuré sin mirarle. Él entró en la cocina y buscó su tazón y sus cereales de fibra. Noté que volvía a mirarme de reojo y aquello me irritó.
"He estado pensando…." Comentó. Le temblaba ligeramente la voz, pero logró mantenerse firme. "…que podríamos comer fuera hoy." Di un sorbo de mi desayuno y le miré mientras me relamía los labios.
"No creo que Kenny quiera malgastar lo que está ganando pintando la casa de Butters." Indiqué. Él sonrió un poco.
"Me refería a ti y a mí. Solos."
Me cogió tan de sorpresa que me olvidé de respirar por unos segundos. Por fin logré dejar la taza en el fregadero, intentando parecer tranquilo.
"Me parece bien, si a ti te apetece."
"A ti no?" preguntó él mirándome. Ni aunque fuese el mejor actor del mundo, podría haber mentido como respuesta a aquella pregunta, así que simplemente dije la verdad.
"A mi me encantaría, Kyle." Él asintió y empezó a prepararse el desayuno.
Salí de la cocina y una vez estuve solo una sonrisa muy estúpida se dibujó en mi rostro. Kenny me miró desde la puerta, mientras se enfundaba en abrigo y se enrollaba la bufanda.
"Y esa cara?" rió un poco.
"Nada." mentí parpadeando. Él alzó una ceja y cogió sus llaves. "Como van las cosas con Butters?" pregunté antes de que se fuese. La cara de Kenny cambió al momento.
"Bien, sí." Murmuró. "Bueno… Desde la fiesta de Halloween no ha vuelto a ser el de siempre... Es como si se sintiese culpable de cómo me comporté y eso me jode mucho."
"Lo bueno es que no ha vuelto a suceder." Intenté animarle. Él rodó los ojos y sonrió con sarcasmo.
"Danos tiempo, Marsh. No nos ha pasado porque nos pasamos las putas noches encerrados en casa. Espera a que volvamos a pisar un bar."
"Claro que no." sentencié empezando a molestarme por su pesimismo. Normalmente él era el positivo del grupo. "Siempre hemos presumido de llevar nuestra vida bajo control, Kenny. No dejes que ese pensamiento te domine."
Él sonrió y se despidió haciendo un gesto de soldado. Yo bufé y me giré para encontrarme a Cartman, que salía de su habitación en `pijama y bostezando.
"Buenos días." Saludé alzando la barbilla con cierto orgullo. Ni siquiera él podía molestarme en aquel momento. Él farfulló algo y miró hacia la cocina, donde se escuchaba a Kyle tarareando una canción mientras calentaba leche en el microondas. "No nos esperéis para comer. Kyle y yo vamos a salir." Dije con cierto gozo. Cartman me lanzó una mirada significativa y yo le sonreí.
"Pues qué os vaya bien." Murmuró antes de entrar en la cocina. Le fulminé con la mirada unos segundos y luego fui a vestirme.
…
Como si fuese una tía, me pasé un buen rato cambiándome y decidiendo qué ponerme que pudiese gustar a Kyle. Al final opté por unos vaqueros negros y una camiseta a rayas grises.
Salí de la habitación volviendo a sonreír como un capullo y me quedé petrificado al ver que la puerta de la cocina estaba cerrada. Me acerqué lentamente para ver qué pasaba allí y escuché algunos susurros. Intenté escucharlos, pero no conseguía captar mucho.
"…mala idea y lo sabes…"
"…ni tienes que… Sé que está mejor y….
"….ignorante y un…"
A través del cristal empañado de la puerta vi a alguien acercarse y a toda prisa me dirigí hacia el salón. Kyle abrió con cara de exasperación y me miró.
"Eh…Pasaré a por ti, vale?" dije lleno de nerviosismo. Él asintió con decisión.
…
El centro comercial de Denver siempre estaba lleno de gente, incluso los días laborales. Quedaba un mes para Navidad y ya estaban decorando algunas tiendas. Para el consumismo no había espera alguna…
Comimos en el Foster´s Hollywood algunos entrantes y una buena hamburguesa. Me tiré hacia atrás en el sillón, haciendo un gran esfuerzo por no vomitar de lo empachado que estaba. Y no me ayudaba mucho tener a Kyle enfrente, en toda su gloria…
Y decía en toda su gloria porque era cierto. Se mostraba simpático. Se reía de mis bromas y se quejaba de algunas de mis maneras poniendo morritos.
Estaba encantador…
"Qué quieres de postre?" preguntó mirando la carta. "Creo que las tortitas tienen buena pinta."
"Qué pasa con tu diabetes?" inquirí alzando una ceja. Él se encogió de hombros.
"Un día es un día. Qué está noche tendrá el azúcar por los aires? Puede. Pero no importa." dejó la carta y llamó a un camarero. "Unas tortitas con chocolate y nata, por favor"pidió. "Con dos cubiertos."
Sonreí ante aquello, pero no me quejé de que no me hubiese dejado elegir. Puede que fuese de estúpidos, pero me encantaba dejarme llevar por él y sabía lo que le gustaba tener ese cierto poder sobre mí.
…..
Si la comida me había dejado para el arrastre, el postre empeoró el asunto. El pantalón me apretaba sobremanera y sentía unas ganas inmensas de buscar un gimnasio y hacer muuuuucho ejercicio para no sentirme tan mal.
Cuando nos trajeron la cuenta busqué mi cartera en el bosillo trasero del pantalón, pero Kyle me frenó con una mano mientras abria su bolsa con la otra.
"Ah, no… De eso nada, amigo." Me quejé cogiendo la factura para que no se atreviese a pagarlo todo él. Kyle me lanzó una mirada severa.
"Quiero hacerlo! Por eso te he traído!" dijo. Me la quitó de un estirón y sonrió un poco, algo incómodo. "Se que te estás esforzando mucho quedándote en casa todas las noches y es mi maneras de agradecértelo."
"Mi mejor amigo tiene que agradecerme que me quede con él?" solté una pequeña risa irónica. "Gracias por hacerme sentir como un capullo cabrón."
"Es lo que hay." Bromeó él. Le miré alzando una ceja mientras contaba los billetes y entonces se me escapó.
"Eres tan mono..."
Kyle dejó lo que estaba haciendo al momento para mirarme con ojos como platos y un rubor en sus mejillas. De los nervios se le cayó una moneda al suelo y maldiciendo se agachó a recogerla. Yo me mordí la lengua por ser tan bocazas y también me sonrojé y fue entonces cuando el ambiente de romanticismo se fue a la mierda.
"Kyle?" mi amigo se levantó del suelo y puso cara de póquer al encontrarse con Mark de nuevo.
"Ho-Hola, Mark." Saludó como pudo.
"Qué coincidencia encontrarnos aquí!" sonrió el otro.
Coincidencia mis cojones… Ese tío nos había seguido, seguro, porque nos había visto salir de su facultad.
"Si, es verdad." Dijo Kyle dejando el dinero y levantándose. Yo le imité, porque noté que quería irse lo antes posible. "Bueno… Nos vemos en clase."
"Espera!" dijo Mark. "Tú eres su compañero de piso, verdad?" me dijo.
"Sí." Dije simplemente. "Somos amigos desde la infancia." Añadí por si no había quedado todo claro. Mark sonrió un poco, mirando a Kyle.
"Si salías con otro podías habérmelo dicho." Kyle rodó los ojos.
"Mark, yo…"
"No, si me parece genial!" siguió el otro totalmente molesto. "Por lo menos sé que no has estado perdiendo el tiempo."
Aquello ya me tocó los cojones pero bien. Le cogí con fuerza del cuello y lo estampé contra una de las mesas, asustando a los que estaban comiendo en ella.
"Stan!" se alteró Kyle.
"Escúchame, desgraciado! Kyle y yo somos pareja y si tanto te molesta te jodes!"
"Qué?" oí a mi amigo detrás de mi, mientras se acercaban los camareros a separarnos.
"Lo-lo sabía!" exclamó Mark incorporándose y arreglándose la ropa asustado "Sabía que tenia que haber otro, porque Kyle me adoraba!"
"Disculpen, pero les pedimos por favor que abandonen este local."
"Stan!"
"No fuiste tú quien le dejó tirado de repente?"
"Pero no fue mi intención! Fue su…." Mark calló al momento y me miró con desconfianza. "Fuiste tú, verdad? Tú me llamaste fingiendo ser su padre!"
La sangre se me heló.
"Mi padre?" Kyle me miró. "Stan, de qué está hablando?"
"Por favor, salgan de este establecimiento! Están molestando a los demás clientes!"
"Stanley!"
Si hubiese estado en modo optimista, habría pensado que aquello no era tan malo, porque aql menos ahora estaba seguro de que la 'cita' no podía ir a peor.
Pero desgraciadamente el pesimismo que destilaba Kenny aquella mañana cayó sobre mi en aquel momento y vi mi vida pasar a toda velocidad por delante de mis ojos. Los buenos ratos con Kyle intenté memorizarlos, porque sabía que no iba a tenerlos más.
…..
Tras lo que fue sin duda la peor discusión de nuestras vidas, ambos volvimos a casa con los humos a flor de piel. Aparqué el coche y él bajó al momento, pero antes de dejarle entrar en el portal le agarré del brazo.
"Lo hice por tu bien." Mascullé una vez más.
"Pues lo hiciste mal." Contestó él de igual manera. "Pero déjalo estar de una vez. No quiero discutir."
"No, Kyle! Quiero que me entiendas! Vale que fui un egoísta, pero no podía dejar que…"
"Qué? Qué fuese feliz?" gritó él. "Eres un puto egoísta, Stanley! Tú lo quieres todo pero no das nada a cambio! Vas a tu puta bola, pero quieres que los demás vayan detrás de ti! Cuando te volviste tan vanidoso?"
"Está bien, está bien!" pedí mientras me llevaba las manos a la cabeza y cerraba los ojos. "Mira, se que lo hice mal…" volví a intentar con más calma. Le cogí de los hombros y suspiré "No tengo escusa para mi estúpido comportamiento, porque no sabía en qué estaba pensando cuando lo hice. Pero de verdad que no quise hacerte daño, Kyle…"
Debía estar mirándole con gran desesperación, porque se mordió el labio y asintió levemente.
"Estoy hasta la polla de tus tonterías, de verdad…" comentó mientras sacaba sus llaves para abrir la puerta. Sonreí con cierto alivio y le seguí hasta el ascensor. "Además, a qué coño ha venido eso de que somos novios?" añadió con un ligero sonrojo.
"No quería que siguiese molestándote y además, no lo veo un pensamiento tan raro" aventuré.
"Pues yo sí." Dijo él subiendo al ascensor y apretando el botón. Se cruzó de brazos y se apoyó contra la pared, cada vez más sonrojado "De todas maneras, tienes razón. No creo que me moleste más."
"Es que te gustaba que lo hiciese?" empecé notando de nuevo los celos. Kyle rodó los ojos.
"Claro que no! Era un pesado! Supongo que…" me miró de arriba abajo y sonrió con sorna"…tendré que conformarme con lo que tengo "
"Oye!" me acerqué a él y le pasé una mano por el cabello, revolviéndoselo. "Te aseguro que sería un novio perfecto" Él alzó una ceja y su sonrisa se torció.
"Eres un desastre como pareja, Stanley…" aseguró, mirándome con aquellos grandes ojos y pegándome en el hombro a modo de respuesta. Le frené la mano y le devolví la mirada, algo que le sorprendió, porque dejó de sonreír.
"S-Stan…?"
Ascendíamos lentamente mientras yo le cogía de ambas manos y le miraba con intensidad. Mi respiración se volvió irregular al mismo tiempo que me apretaba contra él. No podía parar. Le tenia en un lugar cerrado a mi merced y él no estaba poniendo resistencia. Al contrario, se mordió ligeramente el labio inferior, incitándome más. Estaba increíble.
ERA increíble.
Kyle cerró los ojos lentamente y supe que había llegado el momento. Nuestro momento. Me incliné sobre él y rocé sus labios sin dejar de temblar. Notaba como mi estómago se revolvía y sentía los temblores de mi mejor amigo. Sabía que estaba igual de asustado que yo ante lo que estaba pasando y le cogí de la cintura para reconfortarle.
"Ding! Séptima planta." Anunció de repente el ascensor, destrozando toda la magia.
Kyle se separó al momento de mí y me miró con ojos desorbitados. Negó lentamente.
"No…no puedo Stan. Lo siento" dijo de carrerilla mientras salía del ascensor y destrozándome por dentro.
"Por qué no?" exigí cogiéndole del hombro. El seguía negando con la cabeza y me miró suplicante.
"Por favor, no me hagas esto…" murmuró.
Y sin más entró en la casa.
…
Me sentía desfallecido. Fumé tanto aquella tarde que por la noche vomité toda la comida. En aquellos momentos mataba por volver a mi anterior vida, donde disfrutaba de la compañía de las chicas y pasaba grandes ratos con mis amigos, sin cuestionarme mi sexualidad.
Me dolía la cabeza y me dolía el estómago. Me sentía incluso mareado.
Una droga. Eso había significado aquel casto beso para mi. Una puta droga que me había vuelto más dependiente de Kyle que nunca. Quería volver a sentirlo en mis brazos y lo quería ya.
"Tienes mala cara." Comentó Kenny durante la cena mientras yo jugaba con mi plato pero no probaba bocado. Kyle esquivó mi mirada al momento y vertió el agua sobre la mesa por puro nerviosismo. Cartman me miró como si supiese que yo era el culpable de aquel torpe comportamiento que había desarrollado Kyle durante toda la velada.
"No… no me encuentro bien." Dije poniéndome en pie mientras él limpiaba la mesa intentando no alzar la vista para nada. "Me voy a dormir."
"Buenas noches." Se despidió Kenny estudiándome a fondo.
…
A las tres de la mañana di por hecho que el dormir se había vuelto algo imposible para mí. No dejaba de pensar en él y aquello se convirtió en mi tortura privada. Notaba la boca seca y me levanté a por un vaso de agua.
Al volver a mi habitación me quedé mirando la puerta de Kyle.
Las ganas de tenerle crecían en mi interior de una manera que hacia que me temblasen hasta las manos. Sabía que aquello era de locos, pero un fuerte impulso me obligó a entrar en aquel cuarto.
Kyle dormía boca arriba. Estaba arropado hasta la cintura y tenia los dos brazos hacia arriba sobre la almohada. Estaba tan sexy que incluso pensé en hacerle una foto con mi móvil.
Me senté con cuidado en su cama y le toqué la mejilla. Se la noté algo húmeda y reseca, como si hubiese estado llorando. Además, estaba helado.
Intentando que mi fuerte respiración no me delatase y con la cabeza a punto de estallar, me incliné un poco sobre él y puse mis manos en su cintura, para subirlas lentamente y llevarme conmigo la camisa del pijama. Kyle se revolvió un poco y me quedé petrificado. Se relamió los labios entre sueños, haciendo que yo soltase un pequeño gemido ante aquella sensual escena, pero ladeó la cabeza hacia un lado y siguió soñando. Yo bajé la vista hacia su barriga, ahora descubierta, y la acaricié suavemente, envuelto en nervios.
Me agaché más hacia él y rocé su mejilla con mi nariz, dispuesto a hacerme con otra dosis de felicidad momentánea.
Acaricié sus labios con los míos suavemente y él se removió una vez más.
Me levanté de la cama de golpe mientras Kyle se incorporaba en la cama medio dormido y a toda prisa salí de allí. Cuando supe que estaba a salvo apoyé mi oreja contra su puerta.
" Stan?" le escuché. Hubo una pequeña pausa y luego soltó un fuerte suspiro. "Mierda…Mierda, mierda, mierda….!" Me quedé helado al escucharse sollozar. Quería entrar otra vez y abrazarle, pero nada justificaría que estuviese allí en aquel momento.
Y estaba asustado. Porque queria hacerle feliz y cada vez lo hacia peor. Porque Kyle podía rechazarme como había hecho aquella misma tarde.
Entonces escuché lo peor. Unos pasos que se acercaban a la puerta. En dos largas zancadas me metí en mi cuarto y dejé la puerta entreabierta para poder ver.
Kyle salió de su cuarto abrazándose a si mismo mientras la lágrimas le bajaban por las mejillas y no dejaba de temblar. Tocó a otra puerta y me asomé un poco más para poder ver con claridad.
Gran error.
"Eric…" llamó desesperado, sollozando con fuerza. "Eric!"Cartman abrió la puerta mientras se frotaba los ojos, medio dormido.
"Kyle, pero qué coño…?" empezó molesto. Kyle se abrazó a él, haciéndole callar al momento.
"Ya no puedo más, Eric! Esto me está volviendo loco! Ayúdame, por favor!" sollozó contra su pecho. Después, le cogió de la nuca y le besó con desesperación.
Cartman subió sus brazos por su espalda y le apretó con fuerza. Quise gritar, pero me había quedado mudo por el dolor. Quise salir y frenarles pero no me podía mover.
Me quedé allí, viendo como Cartman arrastraba a Kyle hacia su habitación sin dejar de besarle apasionadamente.
…..
Ale, todos queríais que Stan sufriera, no? XD (menos AcidBubblewrap, que le da pena XD A mi también, lo reconozco u_u)
Sobredosis de Style en este capítulo, lo siento^^U Es que estos dos me emocionan, jeje
El título pertenece a la canción Dulce Locura de La Oreja de Van Gogh
Gracias a todos, como siempre! X3
South Park no me pertenece.
