-CINCUENTA SOMBRAS ENTRE TÚ & YO-

Capítulo 7: Juegos peligrosos

Llego tarde pienso mientras miro el reloj de pulsera, no he querido contarle a Kate mis planes, seguro que se opondría tajantemente, ni siquiera yo estoy segura de donde me estoy metiendo, así que he tenido que arreglarme sola y eso supone un esfuerzo monumental para mí, tras horas de indecisión he optado por unos vaqueros ajustado y una blusa azul cielo que resalta mis ojos, unos buenos tacones y un maquillaje sutil completan el conjunto.

Tras correr lo poco que me permiten estos zapatos me planto delante del restaurante donde nos hemos citado, la señora Robinson por lo visto tiene recursos hasta para buscar quien tenga una cita falsa, entro y repaso los comensales con la vista, la foto que me envió por email estaba algo borrosa y no estoy muy segura de a quien busco, de repente un hombre apuesto de ojos increíblemente verdes me hace señas desde una mesa, me supongo que es mi futura pareja y me dirijo hacia él algo nerviosa.

-Señorita Steel es un placer conocerla, me llamo Jonathan Smith…-coge mi mano y la besa con delicadeza, siento que se me ruborizan hasta las pestañas..-por favor siéntese.

-Gra..gracias…-tomo asiento, mi nerviosismo va en aumento, mi conciencia me mira por encima de sus gafas de lectura dejando bien patente que no está de acuerdo con mi conducta.

Se acerca un camarero, tras varias consultas conmigo Jonathan ordena un suculento almuerzo y un vino exquisito para acompañarlo, mientras pide me fijo más en él, es realmente atractivo, no tanto como Christian pero es que nadie se puede comparar con él, su pelo algo alborotado es de un negro azabache por lo cual sus ojos verde esmeralda resaltan mucho más, es corpulento pero no exageradamente, y sus rasgos son dulces, transmiten calidez.

-Me permitirías tutearte…-bajo la mirada ruborizada, me ha pillado infraganti mientras lo observaba, asiento sin levantar la vista, me siento tan torpe, no tengo ni idea de como debo actuar-…la señora Lincoln me ha puesto al corriente de todo, aunque debo decir que la foto que me mandó no te hace justicia

-Gracias, bueno no sé muy bien que es lo que tengo que hacer- sueno como una cría de primaria, me siento una completa idiota

-Verás, sabemos que el señor Grey tendrá un almuerzo aquí dentro de una hora, aunque en la sala VIP, cuando comience su almuerzo uno de los camareros comentará con el que atiende su mesa que hay que llevar más vino a la mesa de la señorita Steel y desde ese punto a esperar..

-Parece algo rebuscado, no sé si dará resultado parece demasiada casualidad

-Lo que importa es lograr que la atención del señor Grey se centre en ti, aunque deberías relajarte, se supone que estas interesada en mí y se nota que estas tensa

-Lo siento…es que me resulta extraña esta situación

-Deberíamos conocernos mejor así podrás considerarme como un amigo, y tu actitud será más relajada, cuéntame algo de ti

Comenzamos hablar sobre nuestras respectivas vidas, siento que ahora la energía fluye entre nosotros, Jonathan es una persona fascinante, estudió en Harvard con una beca y se licenció el primero de su clase, ahora trabaja como asesor y persona de confianza de la señora Robinson, me pregunto si sabrá de sus aficiones especiales, me siento más cómoda y puedo hablar con más naturalidad incluso me lo estoy pasando bien, de repente su móvil comienza a sonar.

-Perdona Ana es de la oficina tengo que atender la llamada será solo un momento…-se levanta a la par que responde a la llamada alejándose hacia la salida del restaurante aprovecho para mirar mi propio móvil girándome hacia el bolso que reposa en el respaldo de la silla, maldita sea porque siempre se sale de la funda, rebusco entre todas las cosas que se apretujan en mi bolso, por fin doy con el pero no hay nada en la pantalla, lo deposito en el mismo sitio y vuelvo a mi posición.

-Hola señorita Steel…- casi me caigo de la silla del brinco que he pegado, llevándome la copa de vino por delante, Christian está sentado frente a mi con una postura relajada apoyando un dedo sobre sus labios y sus ojos posados en mí.

-Christian….que…que haces aquí?- los nervios se me han disparado en el estómago ahora desearía no haber dejado el grupo de teatro en el colegio, soy una pésima actriz

-Creo que la pregunta es a la inversa

-Yo estoy comiendo con un amigo eso es todo, creo que puedo salir con quien me dé la gana, además con quien yo coma o deje de comer ya no es asunto tuyo

-No me provoques Anastasia, sabes muy bien de lo que soy capaz

-Esto no te incumbe, así que márchate antes de que vuelva mi acompañante

-Tu acompañante no volverá hasta que yo quiera que vuelva

-¿Qué?! Esa llamada es cosa tuya, pero como te atreves! Es que no tienes respeto ninguno por la intimidad de los demás

-No con la intimidad de la gente que se sienta a comer contigo, parecía que te lo estabas pasando muy bien

-Pues sí, así que haz el favor de marcharte para que pueda seguir con mi cita

-¿Ahora es una cita? Creí que solo era un amigo

-Lo que sea te repito no es asunto tuyo, así que vete

-No voy a ir a ninguna parte hasta que me digas que haces con aquí con un asesor de Elena..-pero como demonios hace para saber la identidad de alguien en apenas minutos, a estas alturas sabrá hasta que número de pie calza

-Pues me crucé con ella hace unos días acompañada por Jonathan, pocos días después me llamó para invitarme a salir y acepté…-espero que la historia que se inventó la señora Robinson funcione o estaré en serios apuros, Christian no es del tipo de persona que perdone que lo manipulen

-Ajá…y desde cuando te interesa ese tipo de hombres

-Pero bueno a ti que te importa, vas a casarte recuerdas, déjame en paz de una vez

-Si crees que voy a permitir que te pasees del brazo de ese asesor mediocre es que aún no me conoces

-si quieres impedírmelo tendrás que encerrarme bajo llave…-veo un sus ojos un brillo divertido, y una media sonrisa se dibuja en su cara

-Puede que lo haga señorita Steel, no me tiente, ahora coge tu bolso nos vamos

-Pero quien te has creído que eres, no pienso irme de aquí hasta que Jonathan vuelve, me iré con el con nadie más

-Siempre has sido muy testaruda Anastasia pero yo se conseguir lo que quiero..

Veo que un camarero se dirige hacia la mesa con una nota en una bandeja de plata, en ella se lee una disculpa de Jonathan diciendo que ha tenido que regresar a la oficina urgentemente y que le perdone.

-Algún problema?- su sonrisa se amplía por su toda su cara, he conseguido lo que quería pero aun así me molesta enormemente su actitud de soy el rey del mundo

-Es que no conoces los limites, no me puedo creer que llegues a estos extremos- cojo mi bolso realmente enfadada dispuesta a marcharme, pero él se levanta y se interpone en mi camino-...ya has conseguido lo que querías me marcho así que quítate, pero si con esto crees que voy a dejar de verle estas muy equivocado

-La equivocada eres tú si piensas que voy a permitir que otro hombre se acerque a ti

-Tú vas a casarte! Con quien esté yo es mi problema

-Puedes decir lo que quieras, pero el resultado será el mismo, sabes que no debes jugar conmigo

-Pues vamos a ver quién gana esta vez- se acerca a mi oído y puedo sentir su dulce aliento mientras me susurra

-Vuelve a tentarme señorita Steel, sabe cuánto me gusta jugar y mucho más ganar, ya sabe que nos proponemos complacer.

Salgo disparada de allí, si me hubiera quedado me habría abalanzado sobre él sin pensarlo dos veces, aun me siento turbada por su cercanía, mi diosa interior patalea sin cesar por haber cortado de raíz su contacto, decido ir caminando para calmar los nervios, maldito Grey porque seré tan débil frente a su presencia, debo seguir el plan pero no podré soportar estar tan cerca de él sin caer rendida nuevamente.

Cuando llego a casa me encuentro a Jose con Kate tomando cerveza en el salón, me estruja en un abrazo de oso al verme y yo me rio feliz ante tal muestra de afecto, me alegro tanto de verle, mis recuerdos mas felices incluyen ha estas dos personas, me siento reconfortada de tenerlos ahora en la misma habitación, decido unirme a ellos tras cambiarme de ropa, me vendrá bien cambiar de aires por una noche

-De verdad que no te importa que me quede a dormir aquí ana

-Claro que no!, como me iba a importar, al contrario estoy encantada de que estés aquí

-En realidad acepté esta sesión para poder venir a verte estaba preocupado después…de ya sabes el compromiso de Christian y eso..

-Gracias pero estoy bien, intento no pesar demasiado en ello

-Entonces no se hable mas del tema, voy a bajar a por algo para cenar para celebrar este reencuentro!

-Te acompaño! No podrás solo con toda la comida- Kate se pone el pie y va en busca de sus abrigos, yo voy recogiendo un poco para hacer hueco en la mesa

-No tardamos Ana!- Salen disparados por la puerta entre bromas.

Estoy feliz de tener amigos como ellos, comienzo a poner platos, vasos y demás para cuando vuelvan con la cena, oigo el portero automático, me pregunto si Kate se ha olvidado las llaves, pero solo es un mensaje que dice traer un paquete para mi, cuando sube veo que traer una hermosa rosa roja envuelta en una preciosa caja de cristal, tras firmar el recibo, abro tarjeta que la acompaña

Siento haberme marchado así

En compensación te invito a cenar en un sitio más intimo

Gracias por un almuerzo maravillo

Jonathan.

Sonrío al leer la nota, mientras guardo la rosa en mi cuarto no quiero preguntas cuando lleguen Jose y Kate, mientras le busco un lugar discreto pienso en Christian y en sus palabras antes de marcharme.

-Muy bien señor Grey, comienza el juego….

-FIN DEL CAPITULO-

NOTAS DE LA AUTORA:

Bueno el enredo continua, y ya tenemos nuevo personaje en la rueda XD espero que les haya gustado el capitulo y que no se pierdan el próximo, creen que Christian dejara que esa cita sea tranquila? Ya veremos XD nos vemos en el capitulo 8!