DISCLAIMER: Naruto no es mio, solo soy una fan escribiendo para fans


Naruto abrió las puertas del palacio con fuerza corriendo escaleras abajo hacia el césped cubierto de nieve, Sasuke estuvo a punto de detenerlo temiendo que cayera por las escaleras cubiertas de hielo.

"¿Lo sientes?" – Preguntó el rubio dando vueltas en el mismo lugar con los brazos abiertos, sus aliento saliendo en pequeñas nubecitas, Sasuke se sentó sobre la nieve mirando al rubio con curiosidad.

"¿Cómo puedes sentir la navidad en el aire? Usuratonkachi" – Rió el azabache, Naruto hizo un puchero dejándose caer sobre su espalda para hacer ángeles de nieve; el rubio tomó aire profundamente.

"Se siente hasta en los huesos" – Exclamó con emoción, Sasuke hizo una mueca observando a su amante mortal. No tenía ni la menor idea de que hacía a la navidad algo especial, había pasado decenas de navidades y ninguna era diferente a la anterior, ni siquiera había una cena, de todos modos nadie podía comer alimentos de mortales y sus familias había fallecido hace ya mucho tiempo.

"¿Quieres hacer algo esta noche?" – Naruto se acercó rápidamente a su lado con ojos relucientes que no escondían su deseo por salir.

"Mi hermano me envió algo de dinero y quiero comprar muchas cosas, mañana es noche buena y tenemos que celebrar" – Sasuke se dejó levantar por el rubio quien apretaba contra su cuerpo el abrigo que su hermano había enviado como regalo. "Ino, Sakura" – Gritó el rubio haciendo un megáfono con sus manos delgadas, las dos chicas caminaron con cuidado por el hielo aun sabiendo que jamás caerían pues sus pasos eran mas livianos y ágiles que los de un torpe un humano.

"Naruto eres muy ruidoso" – Se quejó Sakura sonriendo a medias cuando sus pies descalzos tocaron la nieve.

"Iremos al pueblo a hacer compras navideñas las tiendas aun deben estar abiertas. ¿Quieren venir?" – Preguntó el rubio entrelazando sus dedos con los del vampiro encontrándolos tan helados como la misma nieve.

"Kiba y Juugo están de cacería y no tardaran en venir, vayan ustedes" – Dijo Sakura tomando el rostro del rubio entre sus manos para besar su frente.

"¿Qué me dices de ti Sasuke?"

"Yo comeré luego, cuando regrese" – Sasuke se volvió al rubio tomándolo en sus brazos para empezar a correr al pueblo mas cercano.

Jamás nada haría que Naruto se acostumbrara a los viajes en los brazos de Sasuke, se bajó igual de mareado aun cuando la velocidad era un poco más lenta. Tal y como había predicho algunas tiendas permanecían abiertas a pesar de que la noche ya estaba entrando y con ella un clima mas frió. "¿Adonde quieres ir primero?" – Preguntó el azabache entrelazando sus dedos nuevamente con la mano más pequeña sin importarle quien lo viera, y si alguien se atrevía a decir algo pues bien, sería su próxima cena, el ruidoso gruñido del estomago del rubio le respondió antes que el chico pudiera hacerlo.

"Escoge el lugar que desees, yo invito"

"Todo un caballero… no soy una chica Teme" – Se quejó el rubio con un puchero, Sasuke resopló, vaya manera de arruinar el ambiente.

"Lo que tu digas, Usuratonkachi" – Río, dejándose llevar por el rubio por lo largo de la desolada calle al primero lugar que llamara la atención de su distraído amante.

Como era costumbre de toda su vida, Sasuke se vio rodeado por todas las camareras, las chicas revoloteaban su lugar como mariposas alrededor de una vela encendida y al parecer ese dato divertía al rubio quien por su lado tenía un par de pretendientes, cosa que no agradaba al celoso vampiro.

"Oye no es justo que tengas a todas las chicas y a mi me vean los hombres" – Dijo el rubio con una sonrisa juguetona. "Y no te atrevas a decir que no me veo como chico" – Gruñó prediciendo lo que saldría de la boca del vampiro cuando este la abrió.

"No lo diré" – Contestó con una sonrisa que hizo que todas las chicas del lugar se derritieran como helado.

"Teme"

"Tu cabello no ayuda en nada" – Dijo alargando su mano para acariciar los rubios mechones tan largos que podía amarrarlos en una coleta baja.

"No lo he cortado desde que vivo con ustedes, mi padre… mi padre lo usaba así cuando joven" – Susurró bajando la mirada a su plato a medio comer

"Te sienta bien" – Naruto se ruborizó metiendo a su boca un poco de comida para distraerse.

Aturdidos por toda la atención no deseada y con una comida gratis gracias a sus atributos físicos los dos chicos abandonaron la estancia calida para salir de nuevo al cruel invierno, Naruto apretó contra si mismo el abrigo envidioso de que el moreno no percatara de lo frió que estaba.

"No entres conmigo" – Ordenó Naruto entrando rápidamente a una tienda suspirando cuando el aire caliente invadió su cuerpo, el chico sacó su pequeña bolsa llena de monedas de oro, todo patrocinado por su hermano pues el chico no tenia absolutamente nada de dinero desde que su padre lo había echado de casa o mas bien desde que había huido. La dependiente se acercó a él con una enorme sonrisa con la certeza que sería una excelente venta de noche buena.

Afuera Sasuke miraba a las personas pasar esperando a la persona indicada, sentía deseos de poseer a una chica esa noche, husmeó en los pensamientos del rubio superficialmente para saber si aun tenia tiempo, su mente estaba tan revuelta que el moreno no pudo hacer nada mas que reír, tenía algunos minutos para poder pasear por ahí y buscar algo para su rubio sin que este se diera cuenta y de paso alimentarse un poco, no tenía deseos de esperar hasta llegar a casa.

Una chica muy hermosa de alrededor de 20 años lo miró de reojo sonriendo de manera seductora, la chica de cabello rojizo contoneó las caderas alejándose por la oscura calle, Sasuke se separó de la pared siguiendo a la chica de cerca haciéndole saber con la fuerza de sus pisadas que iba por ella; la chica se adentró a un callejón dándose la vuelta al tiempo que bajaba su abrigo para mostrar sus pechos semi descubiertos.

"Sabía que vendrías, ¿quieres divertirte conmigo? No cobro mucho" – Dijo con una sonrisa, Sasuke no dijo nada ante su invitación, solamente camino hacia ella, sus dedos largos se enroscaron en los rizos rojos acercándola a sus labios de manera brusca.

"No necesitaras mas dinero después de esto chiquilla" – Susurró Sasuke a su oído antes de clavar sus colmillos en su cuello, la chica desplomándose en cuestión de segundos.

Sasuke regresó mirando la calle con suspicacia, podía sentir unos ojos clavados en su figura pero no había ninguno los que delatara a otro vampiro que no fuera de su familia, todos los olores eran humanos, y aun cuando sus ojos eran capaces de ver mas alla que los mortales no pudieron detectar a alguien sospechoso, pero aun así sabía que alguien estaba observándolo. El rubio arrojó la puerta de madera cuando vio al azabache cerca abrazando contra su pecho una bolsa llena de regalos, su sonrisa iluminó su rostro cosa que hizo a Sasuke sonreír.

"¿Adonde estabas teme?" – Preguntó mirando de lado a lado para ver si encontraba a alguien por ahí ya que había visto la mirada de inseguridad que Sasuke portaba cuando regresaba del otro lado de la calle.

"Comiendo" – Dijo con una mueca arrogante, Naruto bufó tomando la mano que le era ofrecida mientras regresaban a casa.

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La figura larga y oscura se movía con sigilo por entre las sombras, con ojos abiertos a cualquier movimiento y oídos atentos. El chico se quitó la capucha de la cabeza dejando que la luz de la luna llena iluminara su rostro delgado su cabello color plata.

El chico corrió adentro de un edificio abandonado, se las arregló para caminar entre las vigas de madera atravesadas por el piso hasta llegar a la habitación más alta donde lo esperaban con ansias.

"Lo he visto" – Susurró el joven de cabello plateado.

El hombre frente a él se dio la vuelta con rapidez, sus ojos amarillos brillando en la oscuridad.

"¿Qué han descubierto?" – Preguntó con un siseo en su extraña y leve voz.

"Sasuke está aquí con su familia y su amante mortal"

"¿Está protegido?"

"No lo creo, muchos de los demonios huyeron de este lugar luego del baile de Lord Sai hace algunos días, Uchiha está en un palacio, no muy lejos de acá según escuché"

"Ya veo, buen trabajo… mi cuerpo aun necesita recuperarse de nuestra ultima batalla así que esperaremos un poco mas pero no lo pierdas de vista… Sasuke será mío" – Siseó el hombre de cabello largo. "Llama a los demás, la familia de Sasuke no será una presa fácil, pero si ese mortal"

"Como usted ordene Orochimaru Sama" – Dijo el chico antes de perderse nuevamente en la oscuridad de la casa abandonada dejando al hombre serpiente solo.

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"Sasuke… Sasuke… despierta idiota" – Gruñó Kiba mentalmente desde afuera de la habitación que el moreno compartía con Naruto.

"Kiba mas te vale que tengas una buena razón para despertarme" – Devolvió el malhumorado príncipe, Kiba sonrió aun cuando sabía que el azabache no podía verle la cara.

"Las chicas, Juugo y yo tenemos una sorpresa para tu querido y despistado amante pero necesitamos que lo distraigas, no lo dejes salir de la habitación hasta que te demos la señal" – Indicó el vampiro menor, Sasuke cerró los ojos llenado su cabeza de diferentes planes hasta que llegó al indicado. "Ah! podrías detener tu mente pervertida mientras te comunicas conmigo grandísimo tonto" – Se quejó Kiba totalmente ruborizado desde el otro lado de la puerta cerrando rápidamente la conexión mental entre ambos.

"Naruto" – Susurró el azabache mientras apartaba unos cuantos mechones del rostro broncíneo.

"5 minutos más teme" – Gruñó el rubio abrazándose con fuerza al cuerpo helado.

"No" – Susurró de nuevo dejando que su lengua delineara el contorno de la oreja para bajar hasta el cuello, Naruto gimió entre dormido y despierto aferrando los puños a la camisa del vampiro. Sasuke rió por lo bajo moviéndose lentamente para aprisionar al menor bajo el peso de su cuerpo.

"Muy temprano para esto" – Se quejó sin abrir los ojos

"Son las 5 de la tarde dobe, a mi me parece que es una hora adecuada"

"Pervertido" – Gimió cuando las suaves manos acariciaron sus muslos por debajo del camisón.

"¿Quién es el pervertido dobe? Al parecer no soy el único que lo disfruta" – Dijo Sasuke tomando el miembro que se escondía debajo de la ropa, Naruto suspiró tembloroso abriendo sus ojos azules para estudiar el rostro de su vampiro antes de tomarlo por el cabello para unir sus labios es un ardiente beso.

"No te has alimentado" – Naruto dijo con un poco de nerviosismo, Sasuke gruñó molesto que el beso hubiera terminado

"No te preocupes, me alimenté lo suficiente anoche, además voy a alimentarme esta noche pero no de sangre" – Dijo con una mirada sensual haciendo que el rubio se estremeciera y se sonrojara ante tales palabras.

Naruto empujó con suavidad a Sasuke para separarse de él, se sonrojo con fuerza mientras sus manos bajaban el pantalón del azabache tomando el semi erecto miembro con manos temblorosas.

"No tienes porque hacer dobe" – Dijo Sasuke entre dientes tratando de luchar por no gemir.

"Yo… yo quiero hacerlo" – Murmuró el rubio tomando el miembro entre sus labios, el cuerpo inmortal se arqueo sobre la cama, los dedos delgados asieron el cabello rubio mientras el delicioso calor envergaba sus partes. Una de las manos traviesas del rubio bajo por su pecho tocándose a si mismo al mismo ritmo al que trabaja su boca, sus dedos mojados penetraron su entrada preparándose a si mismo, Sasuke lo miraba con la boca abierta jadeando como si necesitara ese aire para poder vivir.

"Demonios…yo era quien tenia que crear la distracción y este idiota…" – Pensó Sasuke con frustración, sus pensamientos coherentes se detuvieron cuando el placer que se acumulaba en su abdomen paró, Naruto estaba viéndolo fijamente, el azabache estaba perdido aun sin darse cuenta del cuerpo mas delgado que se acercaba al suyo, una de las manos doradas se posó sobre su pecho para sostenerse mientras la otra se ayuda a abrirse para empalarse sobre el miembro del azabache, Sasuke abrió la boca en un silencioso gritó dejando entrever sus largos colmillos. Una vez dentro el rubio se inclinó hacia adelante, Sasuke rodeándolo con sus brazos en un fuerte abrazo. Con la fuerza de su cuerpo el vampiro los impulsó hacia atrás para retomar nuevamente el control que había perdido, Naruto hizo un puchero que se disolvió instantáneamente cuando el azabache comenzó a moverse lentamente.

Sasuke tomó las piernas femeninas entre sus manos doblándolas hacia atrás y deteniéndolas contra el estomago marcado por una pequeña cicatriz en forma de espiral, Naruto gritó cuando en la nueva posición su punto de placer fue golpeado con fuerza haciéndole ver estrellas.

"S- Sasuke por favor…" – Suplicó el rubio, Sasuke relamió sus labios mordiendo su labio inferior hasta hacerlo sangrar pero la herida se curó en segundos, sus hambre por el rubio lo hacia perder el control aun por mas alimento que hubiera recibido.

"Sasuke ya está todo listo" – Gritó la chillona voz de Ino en su cabeza, el azabache gruñó en su subconsciente agradecido que su mente había sido sacada del frenesí que al que le inducía la sangre del mortal.

"Ino estoy un poco ocupado" – Dijo el azabache sintiendo el hilo de pensamiento de vergüenza, la chica bloqueó su mente dejando a Sasuke de nuevo en su tarea de mostrarle a su amante la pequeña muerte.

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Naruto se levantó con ayuda de Sasuke, ambos bañados y cambiados; el azabache sentía el enfado de los chicos por hacerlos esperar tanto pero no podía dejar una tarea a medias.

Mano a mano los dos bajaron a la sala de estar, Sasuke pudo ver como los ojitos del rubio se abrían hasta más no poder, sus pupilas brillando con felicidad y sorpresa. Un enorme pino adornado con lazos de todos colores y en las repisas velas y guirnaldas.

"Chicos" – Exclamó acercándose para tocar los lazos aun sonriendo de oreja a oreja.

"Las chicas prepararon una cena" – Dijo Juugo llevando al rubio al comedor casi a la fuerza, Sakura e Ino estaban esperándole al final de la mesa donde lo esperaba un plato y una copa de vino mientras que los demás puestos solo tenían una copa de líquido rojo.

"Muchas gracias chicas" – Naruto tomó asiento en la mesa al mismo tiempo que los demás agradeciendo que sus amigas inmortales no hubieran perdido el toque de cocinar después de tantos años de no probar alimentos.

Los obsequios por tradición de la familia Uzumaki fueron abiertos a la media noche, el rubio estaba evidentemente mas emocionado que los demás al entregar un paquete pequeño a cada uno de los vampiros, Sakura había recibido una peineta de oro con unas flores rosa, Ino un prendedor de zafiros; por otro lado los chicos recibieron un reloj de bolsillo de oro blanco, excepto Sasuke claro quien tenía un regalo diferente.

El moreno abrió la pequeña caja para encontrar un anillo en forma de serpiente, las escamas eran pedazos de diamante y sus ojos de rubí estaban entrecerrados.

"No te hubieras molestado dobe" – Dijo Sasuke atrayendo al menor a su regazo, sus labios se juntaron en un rápido beso.

"No es molestia baka Sasuke, ustedes son mi familia ahora" – Dijo el rubio con una inocente sonrisa, sus ojos se fijaron en Ino que ayudaba a Sakura a arreglar su cabello con su nuevo accesorio.

"Yo tengo algo para ti mi tonto mortal" – Dijo Sasuke sacando una cadena de la bolsa de su abrigo, el metal plateado tenía un cristal en forma de péndulo en el centro y a sus lados dos pequeñas bolas de plata. "Fue mío en mi vida mortal, es el único recuerdo que poseo de mi familia"

Los ojos zafiro brillaron emocionados, el chico se preparó a responder cuando el sonido de un fuerte golpe en la puerta los dejó en silencio, los vampiros se miraron extrañados caminando a la puerta principal con Naruto a sus espaldas por razón de seguridad, Sasuke permaneció frente a su familia abriendo la puerta con sumo cuidado.

"¡Naruto! Cuanto tiempo sin verte" – Exclamó el chico detrás de la puerta con emoción.

"¿Kabuto?" – Preguntó el chico empujando a sus amigos a un lado para abrazar al chico que se encontraba afuera, en la oscura noche.


P.D

Uuuh que largo me quedó este capitulo, bueno espero que les guste y gracias por los review