Por el camino de fuego

Capítulo 7: Acción imperdonable

Habían pasado dos días desde el último incidente, Yami se quedaba solo por las mañanas y cuando se llegaba la hora de la salida de la escuela iba por Yugi, hasta ahora no había pasado nada, Yami estaba tranquilo en esos momentos, cuando vio que ya era hora de la salida de la escuela Domino se dirigió hacia allá para recoger a Yugi, llego a la escuela y en esos momentos estaban saliendo los alumnos muchos murmuraban al verlo, Yami trataba de ignorar eso, una sonrisa se formó en su rostro cuando vio a Yugi salir, al verlo Yugi también sonrió y se aproximó con rapidez hacia Yami.

-Hola hermano ¿No te ha pasado nada?

-Por dos días me has preguntado lo mismo, estoy bien pero vámonos ya no soporto estar aquí.- los dos comenzaron a caminar alejándose de la escuela.- a veces no soporto a la gente como esa ¿Por qué tienen que murmurar y mirarme de esa manera?

-Bueno todos vieron lo que le hiciste a Ushio con la pala creo que tienen temor.

-No volveré a hacer algo así ¿Cómo se ha tornado la escuela para ti?

-¿A qué te refieres con eso?- pregunto Yugi.

-Bueno tu sabes… ¿No te han hecho algo malo o se han burlado de ti? Todos saben que eres mi amigo.

-No, cuando me ven también murmuran o simplemente se alejan de mí, nadie se atreve a acercárseme o hacerme algo por lo mismo que saben que eres mi amigo y creen que si se me acercan o me hacen algo tu vendrás por ellos, todos se fijaron que reaccionaste de esa manera por mi.- en esos momentos Yugi puso una sonrisa.- tienes reputación de chico malo.

-Pero entonces siempre te la pasas solo y eso no me gusta, no deberías estar solo.- en su tono se denotaba que entristeció ya que no era justo que vieran a Yugi como un problema cuando aquel día fue el quien actuó de esa manera.

-No me importa.- contesto Yugi, esas palabras sorprendieron a Yami.- antes de conocerte siempre estuve solo así que unos días no me afectaran además son muy superficiales y no podría formar una amistad con ellos ya que en si a ellos jamás les ha interesado formar un lazo como el que tenemos tu y yo.- en esos momentos Yugi se puso serio.- además eres tú el que me preocupa y si siempre te pregunto que si no te ha pasado algo es que me preocupa que te pase algo malo como siempre te quedas solo en la mañana.

-Nada malo me ha pasado de hecho he estado muy tranquilo esa voz ya no me ha molestado ni he tenido esos sueños espantosos aunque creo que es extraño.- eso ultimo Yami lo dijo con mucha seriedad.

-¿Por qué extraño? Yo creo que es muy bueno que no te moleste.

-Esa cosa dijo que quería algo de mí y aun no sé qué es por eso lo digo, no creo que simplemente cediera porque si yo creo que esta es la calma antes de que venga una gran tormenta.

-Entiendo y si es así ahora más que nunca debes estar listo para resistir, yo te apoyare en todo momento hermano.

-Yo sé que si Yugi.- dijo poniendo una sonrisa.- saber que estoy contigo y que tú siempre me apoyaras me da la fuerza suficiente para poder resistir ante cualquier tentación.

Siguieron caminando hasta que llegaron a la casa de Yugi ahí se pusieron a platicar y jugar un rato con los videojuegos, en esos momentos Yami estaba tranquilo, paso el tiempo llegándose el momento en que Yami se despidió de Yugi y se dirigió a su hogar, cuando entro a la casa se dio cuenta que Alin aún no había llegado así que se dispuso a subir a su habitación, cerró la puerta y comenzó a ver por la ventana, en eso volvió a escuchar a esa voz que no lo había molestado por dos días enteros.

-Saber que estoy contigo y que tú siempre me apoyaras me da la fuerza suficiente para poder resistir ante cualquier tentación.- dijo arremedando esas palabras dichas por Yami a Yugi.- te juro que quise vomitar cuando escuche que decías toda esa palabrería cursi.

-Tu otra vez, no me habías molestado durante dos días y ahora me fastidias nuevamente.- dijo con enfado al voltear a todos lados y no ver a nadie.

-Solo deje que descansaras además quería que Alin se confiara y no se preocupara por dejarte solo y no te impusiera una niñera jajajaja ¿En verdad crees resistir con el apoyo y cariño de tu amiguito humano? jajajaja eres patético.

-No te burles de mi amistad con Yugi, tu eres un ser maligno por lo que jamás podrás entender lo que es recibir el cariño y el amor de un amigo. En mi interior existe la luz de la amistad y mientras me aferre a esa luz tu no…

-¿Yo no qué? ¿No podré hacer que regreses a tu origen? Por favor deja de decir tantas estupideces, tu eres un ser maligno y si crees que no podre lograr que hagas lo que yo digo entonces eres un ingenuo y un tonto, si esa luz me impide controlarte entonces debo extinguirla y hacer que la oscuridad te domine nuevamente.

En esos momentos Yami comenzó a tener un fuerte dolor de cabeza, al sentirlo Yami cayo de rodillas sujetándose la cabeza.

-Mi cabeza ¡Ya basta! ¡Déjame tranquilo!

-Te dejare cuando consiga lo que quiero de ti y si no te sometes te hare sufrir hasta enloquecer.

-No… no importa cuánto dolor me inflijas no me someteré ante ti, no lo hare, no puedes obligarme.

-¿Qué no puedo?- un dolor aún más fuerte vino a la cabeza de Yami haciéndolo que cayera en su totalidad al piso.- jajajaja retuércete de dolor, sufre y créeme no te dejare hasta conseguir lo que quiero de ti jajajaja.

El dolor iba en aumento, Yami ya no soportaba, de sus oídos comenzó a brotar sangre para después caer quedar inconsciente, aquella voz no paraba de reírse de una manera u otra conseguiría lo que quería de Yami.

20 minutos después llego Alin y al no ver a Yami en la sala decidió buscarlo en su habitación, toco la puerta pero no hubo respuesta así que pensó que aún no regresaba de casa de Yugi, de repente sintió un escalofrió recorrerle todo el cuerpo y abrió la puerta encontrando a Yami en el piso inconsciente, al ver que había un pequeño charco de sangre debajo de su cabeza entro rápidamente.

-¡Yami!- comenzó a moverlo.- vamos despierta.- tomo a Yami y lo recostó en su cama y comenzó a revisarlo, no vio heridas en su cabeza, al revisarlo con más cuidado vio que la sangre broto de sus oídos.- ¿Qué fue lo que paso?

Fue a traer todo lo que necesitaba y comenzó a curarlo, después puso unas gazas en sus oídos y una venda que los cubría junto con parte de su frente. Espero sentada a su lado a que despertara, después de 10 minutos comenzó a recobrar la conciencia, Yami comenzó a abrir sus ojos lentamente en esos momentos veía borroso, poco a poco se iba aclarando su visión.

-¿Qué fue lo que me paso?- dijo sentándose lentamente.

-Tu dímelo.- escucho la voz de su tía, al ver mejor la habitación vio que estaba sentada junto a el.- ¿Qué fue lo que te paso?

-Recuerdo que estaba aquí y comencé a tener un fuerte dolor de cabeza y luego me desmaye es todo lo que recuerdo.

-La voz ¿Te molesto de nuevo?

-¿La voz? No, no me ha molestado desde hace dos días.- mintió.- ¿Crees que esto sea obra de ese ser?

-No lo dudaría ni un instante ya que el hecho de que salió sangre de tus oídos me dice que es obra suya y aunque esta vez no hablo contigo no dudaría de que fue ese ser maligno, ya no sé si deba dejarte solo.- dijo Alin de una manera muy seria.

-No te preocupes estaré bien ahora solo quiero descansar.- se volvió a recostar cerrando sus ojos.

-De acuerdo Yami vendré a verte en unos 20 para ver como sigues.- Alin salió de la habitación, cuando escucho la puerta cerrarse Yami abrió los ojos, su mirada estaba completamente vacía.

-Ingenua.- una sonrisa se formaba en sus labios poco a poco.- solo debo actuar como generalmente actuó para no levantar sospecha y después veré la forma de quitarme esta cosa de encima.- refiriéndose al brazalete.- una vez hecho eso comenzare a despedazar a los humanos poco a poco empezando por mi amiguito.

Aquel ser había doblegado a Yami quien pasaría por una actitud normal pero dentro de si esas ansias de poder y destrucción comenzarían de nuevo, esa tarde pasaba tranquilo, su tía iba a cada rato a revisarlo y aparentemente estaba bien pero dentro de si había algo que le decía que las cosas no andaban bien con Yami que le había mentido sobre que no había escuchado más esa voz, pronto comprobaría lo contrario.

A la mañana siguiente Alin se marchó a trabajar pero se fue preocupada y con una sensación muy extraña en su interior, Yami observo cuando se fue y esbozo una gran sonrisa, bajo a la cocina y tomo un cuchillo, comenzó a forzar la cerradura del brazalete pero no obtenía ningún resultado.

-¡Rayos! Se me había olvidado que le puse un hechizo para evitar que se abriera y sin mi magia no hay manera de que pueda remover el hechizo, en pocas palabras estoy condenado a vivir el resto de mi vida como un humano, no, no lo acepto ni quiero seguir como un humano.

Tomo el cuchillo con más fuerza y subió a su habitación, comenzó a marcar el piso con la navaja filosa de aquel artefacto, en esos momentos parecía que estaba ajeno al mundo, su mirada no mostraba ningún sentimiento, en esa mañana se la paso marcando las paredes y el piso de su habitación con el cuchillo

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Se había llegado la hora de la salida en la escuela Domino, Yugi fue de los primeros en salir pero no vio a Yami en las cercanías cosa que le extraño ya que él siempre iba a recogerlo, espero un rato pero su hermano Yami jamás llego así que decidió ir a buscarlo, fue primero a la casa de Yami y toco la puerta, no recibió respuesta.

Al escuchar la manera tan insistente en que tocaban se asomó por la ventana viendo a Yugi parado en la puerta, al verlo no hubo reacción alguna, era como si sus emociones se hubieran desvanecido por completo, Yugi sintió una mirada y volteo hacia arriba pero Yami cerro la cortina antes de que lo viera, a Yugi se le hacía extraño que Yami no estuviera en casa así que decidió irse.

Yami abrió solo un poco la cortina para ver a Yugi alejarse, en él se notaba no solo una mirada vacía sino una que también era marchita era como si en ese momento su alma hubiera abandonado su cuerpo y solo quedaba un cascaron vacío.

Por su parte Yugi había ido al muelle, sabía que cuando Yami quería estar solo iba a ese lugar a contemplar la tranquilidad del agua pero al llegar no lo vio cosa que se le hizo muy extraño, lo busco en los otros lugares que frecuentaba pero nada, simplemente nada.

-Esto es muy extraño ¿Dónde estará Yami? No fue por mí, no está en el muelle ni en sus otros lugares favoritos, tampoco está en su casa, esto es muy extraño a menos que si este en su casa, sentí una mirada cuando estuve ahí pero nadie me abrió ¿Será que me está evitando?

Decidió regresar a la casa de Yami y volvió a tocar el timbre de la puerta pero esta vez con mucho disimulo su mirada volteaba hacia arriba, al escuchar nuevamente el timbre abrió poco la cortina de su ventana pero esta vez fue visto por Yugi.

-(Pensando: lo sabía si está pero ¿Por qué me está evitando?).- toco un poco más insistente.- vamos Yami abre la puerta sé que si estás ahí ya vi que te asomaste por la ventana, Yami ¿Qué te pasa?- Desde arriba Yami cerro la cortina de su ventana.

-Maldición si logro verme, bueno si quiere estar conmigo le daré una razón para que desee lo contrario.- Yami tomo el cuchillo que había dejado en la cama, pasaba sus dedos en la navaja y sonrió después escondiéndolo entre sus ropas bajo y le abrió la puerta a Yugi.

-Hola Yami ¿Por qué me estas… evitando?- entre corto sus palabras al ver la venda y las gazas en la cabeza de Yami.- ¿Qué te paso?

-Discúlpame Yugi es que al inicio no logre escucharte por esto que traigo, ayer mis oídos sangraron y no escucho muy bien.

-Entiendo pero ¿Por qué sangraron?- Yugi se mostraba preocupado no solo por los vendajes en sus oídos sino también que en la voz de Yami no había ninguna emoción.

-No lo sé.- dio media vuelta y se dirigió a la cocina.

-Yami ¿Te encuentras bien?- fue siguiéndolo a la cocina.

-Si ¿Por qué la pregunta?- en esos momentos Yami saco el cuchillo y nuevamente comenzó a pasar sus dedos sobre la navaja.

-Es que te siento diferente como muy distante y frio conmigo, siento que algo malo te ocurrió además de que sangraste, por favor se sinceró conmigo ¿Qué te ocurrió?- Yami comenzó a sonreír.

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En otro lado de la ciudad Alin estaba sentada frente a su escritorio, en esos momentos no hacía nada más que poner su barbilla sobre su mano, estaba muy pensativa ya que noto a Yami muy diferente, sabía que no estaba bien, de un momento a otro comenzó a tener una visión, en ella veía una absoluta oscuridad, al ver eso se levantó y se dirigió a los sanitarios de la oficina y se encerró.

-¿Qué es esta visión?- cerró sus ojos para centrarse en eso.

En esa oscuridad había una persona al centro luchando contra ella para evitar ser consumido, al fijarse mejor vio que se trataba de Yami, luchaba como podía para poderse librar de aquella oscuridad que lo estaba aprisionando.

-¡Alin! ¡Por favor tienes que ayudar a Yugi! ¡Ayúdalo ya que está corriendo un gran peligro! ¡Por favor! ¡AHHHHH!- en esos momentos las oscuridad lo rodeo en su totalidad.

-No puede ser ¡Yami!- cerro los ojos y se concentró, vio que Yami le daba la espalda a Yugi pero que tenía un cuchillo en las manos, sonreía por ello.- esa cosa lo ha posesionado, tengo que ir a casa ahora.

Uso sus poderes para transportarse, para Alin no había tiempo de llegar en un taxi, la vida de Yugi corría un gran peligro.

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Mientras tanto Yugi veía a Yami que comenzó a reírse, aun le daba la espalda, esa risa preocupo mucho a Yugi.

-Yami ¿Qué te ocurre hermano? ¿Qué te causa tanta gracia?

-Que te voy a eliminar eso me causa gracia, ya no quiero ser tu amigo humano y no somos hermanos.- dijo dando la vuelta rápidamente dando un golpe con el cuchillo que le hizo a Yugi una gran cortada en el brazo.

-Yami ¿Qué te ocurre? Sé que tú no eres así.- en esos momentos cayo en cuenta de algo.- no puede ser esa cosa te ha posesionado, sé que por ti mismo no me dañarías, hermano.

-Yo no soy tu hermano humanito insignificante, prepárate ya que te llego la hora.- dijo sonriendo más ampliamente, iba a dar otro golpe pero un rayo de energía le arrebato el cuchillo, al ver en la entrada vio a Alin apuntándole con la mano.

-No sé qué seas pero te obligare a dejar a mi sobrino en paz, sé que él está dentro luchando por salir, el mismo con mucho esfuerzo me dijo que protegiera a Yugi y eso hare, no dejare que dañes a Yugi.

-Lo sabía entonces si esta poseído, sabía que el verdadero Yami no es capaz de dañarme.

-Yo soy el verdadero Yami niñito, soy un hechicero no un humano.- de repente su cuerpo comenzó a entumirse, finalmente cayo de rodillas, su cuerpo no le respondía.- ¿Qué rayos hiciste Alin?

-Un pequeño hechizo de parálisis, eso te mantendrá quieto.- Alin se acercó a Yugi.- ¿Estas bien?

-Estoy bien y estaré mejor cuando expulse a esa cosa de Yami.- en esos momentos Alin se agacho para estar a la altura de Yami.

-¿Quién eres en realidad? Sé que no eres Yami ¿Qué te propones al obligarlo a hacer esto?

-Jajajaja vete al demonio jajajaja.- Alin puso un gesto de desagrado al escuchar esa respuesta.

-Yami.- dijo Yugi, se acercó hasta estar frente a él, llevo sus manos al rostro de Yami haciendo que lo mirara.- yo sé que puedes salir de su dominio, ya te has librado antes de ese ser maligno y sé que puedes hacerlo ahora, no dejes que te domine, no dejes que haga contigo lo que él quiere, por favor hermano debes liberarte.- después de decir esas palabras Yugi se aferró a Yami en un fuerte abrazo, Yami al inicio lo miro con desprecio pero al sentir el calor que Yugi emanaba su mirada fue cambiando.- tu puedes, siempre estaré contigo, apoyándote en todo momento Yami, te quiero.- Yugi derramo unas lágrimas al decir eso ultimo.- te quiero hermano.- repitió.

Esas palabras tuvieron un gran impacto en la mente de Yami pero sobre todo tuvieron un gran impacto en su corazón, la mirada vacía que mostraba poco a poco comenzó a cobrar su brillo para finalmente reaccionar, en esos momentos Yami cerró los ojos, de repente Yugi sintió que unas gotas de un líquido frio que caían sobre su cabeza al mirar arriba vio que Yami estaba llorando.

-Yami.- al verlo llorar lo soltó del abrazo.

-Yugi yo… yo… lo siento, deje que me dominara otra vez y esta vez te lastime.- al escuchar eso Alin supo que era el verdadero Yami quien estaba ahí así que lo libero del hechizo paralizador, al verse liberado Yami tomo el brazo de Yugi, vio que le hizo una cortada grande con el cuchillo.- te lastime, yo no merezco tener a un amigo como tú, esto no me lo voy a perdonar nunca.- salió corriendo de ahí con lágrimas en los ojos.

-Espera hermano.- quiso alcanzarlo pero no pudo, se escuchó la puerta cerrarse, Yugi se colocó frente a la puerta y comenzó a tocar.- Yami, Yami nada de esto es tu culpa por favor respóndeme, abre la puerta.

Pero Yami no abría, él estaba recargado en la puerta, apretaba sus puños con fuerza y sus ojos derramaban lágrimas, no podía creer lo que había hecho y eso era algo imperdonable, la voz volvió a hablarle.

-¿Por qué no lo mataste? Tuviste la oportunidad y lo echaste a perder, ese chiquillo merece la muerte.

-¡YA CÁLLATE! ¿POR QUE ME OBLIGASTE A LASTIMARLO? SI QUIERES ALGO DE MI SOLO TOMALO PERO YA DÉJAME.- en esos momentos cayo de rodillas llorando.

-Jajajaja tomare lo que quiero de ti a su tiempo, por ahora mátalo, mata a Yugi.

-No lo hare, si vuelvo a lastimar a Yugi soy capaz de acabar con mi vida porque no soportaría ese hecho, no lo soportaría.- decía con lagrimas en los ojos.

Desde afuera Yugi escuchaba lo que Yami estaba diciendo, esas palabras le preocupaba mucho.

-Yami no digas esas cosas, vamos hermano por favor abre la puerta, ábrela.- en esos momentos sintió la mano de Alin en su hombro.

-No te va a abrir, al darse cuenta de que te daño es un hecho que no se perdonara tan fácilmente.

-Pero no fue su culpa, esa cosa esta hablándole tenemos que entrar.

-No lo posesionara de nuevo porque ahora Yami está destrozado por la acción que cometió, verlo así debe regocijar a ese ser y no lo posesionara por ahora pero si debemos mantenerlo vigilado, Yugi por ahora es mejor dejarlo.

-No, yo me niego a dejar a Yami solo, no quiero dejarlo.

¡YUGI! Entiéndelo no te va a responder, deja que se calme e inténtalo de nuevo más tarde.- Yugi vio la mirada seria de Alin y no tuvo otra opción más que acceder aunque no de buena gana.

Alin busco un botiquín y curo la herida de Yugi, el aun quería insistir en ver a Yami pero sabía que Alin tenía razón Yami no le iba a responder, esperaba que Yami se calmara y poder estar con él y sobretodo hacerle entender que lo que había pasado no era su culpa.

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Hola a todos mis queridos lectores he aquí el capítulo 7 de esta historia ¿Qué opinan? Yami hirió a Yugi y al darse cuenta no se puede perdonar, espero que les guste ya que todo se empezara a tornar peor, mando un agradecimiento a Chiyo Asakura, Riux, 3liiza luniita, Ana Beatriz, gracias por sus lindos comentarios, sin más que decir me despido, nos veremos en el siguiente capítulo. Sayonara.

DarkYami Motou.