Capitulo 7…

Serena y Darien entraban al hospital. Darien no le había querido decir nada del cambio de ginecóloga, solo esperaba que no se negara a ser atendida por la misteriosa doctora.

-Estoy feliz amor –decía la rubia con ilusión

-Yo igual, por fin sabremos que será nuestro bebe-Darien compartía la felicidad

-¿Has pensado en algún nombre?-le pregunto

-Pues si es niño creo que le podremos Endimión-la miro a los ojos, los dos irradiaban felicidad. Ella dibujo un pequeño puchero-¿qué pasa amor no te gusta el nombre?

-Claro que si es muy lindo, pero yo quería ponerle tu nombre Darien es un hermoso nombre-Darien sonrió por el tierno puchero de su esposa

-Pues entonces le pondremos Darien Endimión ¿qué te parece?-ella frunció el seño

-No, no me gusta cómo suena-se quejo

-Entonces le pondremos solo Darien-al fin su nombre también le gustaba

-No pero tú quieres que lleve ese nombre así que se llamara Endimión-le aseguro

Darien soltó una carcajada y la miro con amor, su amada esposa cada día estaba más hormonal.

-Le pondremos como tú quieras mi vida, los dos nombres están bien para mí-a ella le brillaron los ojos

-¿Y si es niña?-le pregunto, de pronto cambio su cara

-Pues me gustaría que se llamara Serena como tú-ella se quedó pensando por unos segundos

-Yo quiero que se llame Usagui- lo mito esperando su respuesta

Darien imito su gesto de quedarse pensando por unos segundos, los dos no estaban muy de acuerdo en los nombres de su bebe, así que se le ocurrió algo

-Qué te parece si es niño yo elegiré el nombre y si es niña tú lo elegirás-ella sonrió la idea le pareció estupenda

-Esa es una buenísima idea- dio pequeños aplausos

-Bien entonces así se hará-siguieron su camino por los blancos pasillos del hospital, hasta que estuvieron frente al escritorio de la enfermera, al parecer con eso no hubo cambio ya que era la misma chica que ayudaba a Sirconia.

-Buenos días señorita-saludo Serena con evidente felicidad

La chica no pudo evitar sonreír, esa sonrisa se trasmitía

-Buenos días señores Chiba, en un momento los are pasar-el matrimonio solo asintió, mientras la enfermera se ponía de pie

-Por favor señora Chiba venga conmigo-Serena miro a su marido antes de seguir a la chica, la cual tomo su presión y peso

Después de unos minutos ella regreso y tomo asiento a un lado de su esposo

-Sabes que eres un doctor muy guapo y atractivo-le alejo Serena

-Si lo sé-contesto con vanidad

-Eres un arrogante sabias-le dio un ligero codazo en las costillas

-Y tú eres la mujer más bella de la tierra-le dio un pequeño beso

La secretaria que estaba mirándolos sonrió, era imposible no ver el amor que se tenían no se notara para las demás

Pasaron algunos minutos cuando la secretaria les anuncio que era momento de pasar

-Señora chiba por favor pase-le pidió

La rubia se puso de pie y siguió a la mujer al entrar al consultorio, Serena no pudo evitar fijarse que había algunos adornos que antes no había, pero pensó que tal vez Sirconia había decido redecorar su consultorio.

-Creo que no hay nadie –dijo Darien

-En un momento más viene la doctora-en eso se escuchó el ruido de un puerta abrirse

Las tres personas voltearon al mismo tiempo.

Cuando sus miradas se cruzaron en la de la persona que salía del cuarto del baño, los ojos de tres de ellos se abrieron como platos

¡No puede ser! pensaba la rubia sin dejar de ver a su ex rival de amores

Mientras el pelinegro, la miraba con claro enojo en la mirada, las vivencias con ella pasaron como un rayo por su mente, pero desgraciadamente como suele suceder los malos recuerdos le ganan a los buenos, sentía como el estómago se le contraria del coraje.

Mientras la morena estaba desconcertada, no podía creer que el destino le trajera de vuelta al hombre que ha amado toda su vida. Pero también estaba ella la mujer que siempre estuvo entre ellos dos, la muy maldita había logrado atraparlo, y por su prominente abdomen se podía dar cuenta que demasiado bien.

La enfermera sonreía, ella no imagina lo que estaba pasando, así que hablo rompiendo el tenso momento que estaban viviendo

-Doctora Meio, ellos son el matrimonio Chiba-Setsuna solo observaba atenta a Darien

Estaba tan guapo como siempre, más atractivo que nunca pensaba, por dios cuanto lo amaba ahora que estaba delate de ella se podía dar cuenta y sentir que ese amor no había muerto.

Serena se sentía mal muy mal, porque le tenía que estar pasando esto primero la aparición de Ren y ahora ella. No esto debe ser una pesadilla. Una horrible pesadilla.

Setsuna decidió romper el silencio entre ellos

-Buenos días-saludo- por favor tomen asiento-les pidió

Serena miro a Darien quien no le quitaba la mirada de encima a la mujer que estaba delante de ellos.

-Amor-le hablo para sacarlo de su trance. El la miro con seriedad-por qué no me dijiste que habían cambiado de doctora-no pudo evitar pensar que él ya había tenido contacto con Setsuna

-No lo sabía-fue su escasa respuesta. Ante esa respuesta Serena se sintió molesta

-Pero por favor Serena quita esa cara, no te voy a comer-la rubia frunció el ceño- de ahora en adelante yo seré tu nueva doctora, Sirconia se jubiló así que yo seré quien lleve tu embarazo-la miro a los ojos esperando la respuesta

-Será mejor que nos vayamos Darien-le dijo a su marido

No soportaba ver como la miraba, de pronto se sintió como cuando estaban en la universidad.

-Mira Serena el pasado ya quedo atrás. Si yo estoy aquí es porque quería regresar al lado de mi familia. Te aseguro que soy una profesional con mi trabajo nunca mezclo lo personal -Setsuna la miro con seriedad

Serena sintió como si estuviera poniendo a prueba su madures. Igual y tenía razón, ella solo llevaría su embarazo. Después buscara otro doctor

-Está bien Setsuna, me iré a cambiar-la rubia tomo la bata, ya sabía la rutina, se metió al baño

Sentía una punzadas en el pecho pero debería de confiar en el amor que le tenía Darien. ¡Rayos! no podía trato de cambiarse lo más rápido que pudo.

Mientras afuera el pelinegro no le quitaba la mirada de encima a la mujer que le causo tanto dolor

¿Cómo estás?-le pregunto Setsuna con voz casi inaudible. Le incomodaba mucho que el la mirara de esa manera

-Muy bien ¡o acaso no se ve!-le contesto asiendo obvio lo evidente

-Si claro me doy cuenta. Felicidades por tu bebe-le sostuvo la mirada por unos segundos- ese era uno de tus sueños más anhelados- recordó ella con nostalgia, muchas veces hablaron de los hijos que podrían tener

-Si lo sé. Y gracias a Serena ahora ese sueño se hará realidad-su tono era frio y molesto

-Si –pero ya no pudo continuar, ya que la rubia salió del cuarto del baño, la miro-por favor recuéstate –le pidió mientras ella se acercó a su escritorio y tomo el expediente

Darien se movió de su lugar para ayudarla a costarse

-Estás bien amor-el pelinegro le pregunto mientras la miraba con ternura

- Si mi vida, estoy mejor que nunca-le tomo una mano y la apretó con la de él. La rubia correspondió al gesto

Darien se acercó a ella y le dio un beso en los labios

-Veras que todo estará bien-le susurro cerca de su boca, solo para que ella la escuchara

Serena sintió un gran alivio cuando escucho esas palabras por parte de él. La llegada de ella no los afectaría en nada. Al menos eso es lo que quería creer.

Mientras Setsuna miraba de reojo la escena, se sintió molesta, no podía evitar sentir que ese debería ser su lugar. Pero ya habría oportunidad de hablar con el estaban en el mismo hospital, era algo que tenía que pasar en algún momento.

Setsuna se acercó a ellos y tomo asiento, encendió el monitor

-Sentirás frio-le dijo a la rubia quien solo asintió. Después que extendió el gel por todo el abdomen comenzó a mirar el monitor. Setsuna estaba atenta en lo que estaba haciendo. Los latidos del bebe se comenzaron a escuchar-sus latidos son normales –le dijo sin voltear a verlos

Darien apretó más la mano de ella y le toco la frente con la mano libre, las miradas eran de total amor entre ellos. Una sonrisa se dibujó en el rostro de Darien

-Parece que todo está normal –la doctora siguió hablando- ¿ya sabes que será?-le pregunto Serena negó- bien entonces vamos a ver que sexo tiene –Setsuna comenzó a mover más el aparato oprimió un poco más en el abdomen de la rubia, después de unos segundos, por fin pudo ver que era

Darien estaba bien atento en el monitor, abrió los ojos más de lo normal y una sonrisa se dibujó en su rostro

Serena también miraba atenta pero ella no podía mirar lo mismo que los doctores que tenía a cada lado.

-Darien porque no le dices a tu esposa que es-Setsuna lo miro

-¿Amor tú ya viste que es?-le pregunto la rubia con notoria ilusión. Darien la miro y asintió- entonces dime que es nuestro hijo.

-Amor nuestro bebe es una hermosa niña-le dijo feliz. Serena dibujo una sonrisa que no tenía precio

-De verdad es una niña-Darien asintió, las palabras no salían de su garganta, tenía los ojos aguados por la inmensa dicha que sentía en ese momento

-Si amor-por fin pudo contestar. Serena dejo escapar unas lagrimillas que empezaron a correr por sus bellos rostro- te amo me haces el hombre más feliz del mundo-le dio un beso en los labios.

Por un momento se olvidaron de todo lo que los rodeaba, solo importaban ellos y el fruto de su amor.

-Todo está perfecto Serena-hablo Setsuna rompiendo el momento –tienes que seguir con los cuidados que has tenido hasta ahora-la doctora le entrego una servilleta para que limpiara su vientre. Y se puso de pie

Después de varios minutos Serena salía del baño, lista para irse del consultorio, tomo asiento frente a la morena

-Serena he notado que estas un poco altera de la presión-le dijo mirando su expediente- tienes que estar tranquila tu sabes que cualquier alteración le afecta a tu bebe-la mirada se cruzó con la ella

-Si lo sé-se sintió culpable sabía que las alteraciones que sufría por culpa de sus acciones, le afectan a su bebe

-Bien como sé que te tienes un doctor de cabeza me sentiré tranquila. Lo único que te puedo recomendar es que sigas con los mismo cuidados que has tenido hasta ahora-Serena se puso de pie, tomo la mano de su esposo y salieron

-No lo puedo creer tendremos una hermosa princesa-el pelinegro rompió el silencio entre ellos

-Si yo también estoy feliz por eso-Serena contesto sin mucho ánimo.

Darien se detuvo, ella hiso lo mismo

-¿Amor que pasa?-pregunto tomándola del rostro, sus miradas se cruzaron, él se puso dar cuenta

-Nada-miro para otro lado

-Como que nada porque tienes esa carita-Serena lo volvió a mirar

-Tú sabes por qué Darien. Sabes cuál es la razón de mí –pero el pelinegro no la dejo hablar

-Amor –pero ya no dijo nada, guardo silencio por unos segundos-sabes se me ocurre una idea

-Cual- Serena contesto muy desanimada

-Qué te parece si vamos al parque nos sentamos en la banca de siempre y nos comemos un delicioso helado de chocolate-a la rubia le brillaron los ojos, el pelinegro sonrió sabía que eso no falla- como veo que la idea te agrado vamos-la tomo nuevamente de la mano y siguieron el camino que los llevaría fuera del hospital

Minutos después estaban en una heladería que estaba justo enfrente del parque

-¿Qué le vamos a servir? –pregunto amablemente un chico

-Yo quiero un helado de chocolate doble-la rubia le regalo una hermosa sonrisa, el chico le devolvió la sonrisa

Gesto que no pasó desapercibido para el pelinegro

-Y yo quiero otro del mismo sabor-hablo llamando lo atención del chico el cual se puso serio al ver la mirada que le estaba dando

-Si enseguida- se dio la vuelta para preparar los helados

Salieron de la heladería y se dirigieron a su banca favorita la cual les regalaba una hermosa vista del lago, en el cual paseaban los enamorados en bote.

-Mmm esto esta delicioso-dijo la rubia feliz- a mi bebe también le encanta

-¿Por qué lo dices?-le pregunto Darien

-Por qué me hace saber lo que le gusta con unos pequeños golpecitos- contesto mientras se tocaba su vientre

Darien sonrió, tal vez podía ser cierto ya que un hijo crea lazos irrompibles con su madre desde que se está gestando

-Y yo puedo sentir esos golpecitos-le pregunto

-Claro que si amor-quito su mano del vientre para tomar la de su esposo llevándola al lugar donde ella hacia unos segundos la tenia

Darien se quedó serio por unos segundos sintiendo a su bebe, llenando su corazón de gozo al saber que ese pequeño ser era una gran prueba del amor que sentía por su esposa

-Tienes razón y vaya que le encanta-rio al sentir que le da varios golpes- mi princesa-le hablo –creo que a ti también te encantara el helado de chocolate –en respuesta recibió otro golpecito

-Creo que te quiso decir que si-rio Serena

Darien la miraba embelesado, como amaba a esta mujer. Si ella era feliz él también lo era

-Te amo Serena te amo-se acercó a sus labio, la beso con devoción haciéndole sentir a ella con un simple beso lo grande que es el amor que siente

Cuando se separaron se miraron fijamente

-Yo también te amo –le confirmo lo que el ya sabia

Pero al recordar otra vez como el pasado está volviendo se le borro la sonrisa

-Amor creo que tú y yo tenemos un tema pendiente- la rubia agacho la mirada

-¿Puedo saber qué fue lo que sentiste cuando viste a Setsuna?-pregunto sin levantar la mirada, no quería ver ni la más mínima pisca de interés asía ella

-Odio, molestia, rencor-contesto rápidamente. Serena levanto la vista- Yo, no siento nada por ella. Te puedo asegurar que el amor que sentía por ella murió hace mucho tiempo- la rubia lo miro con esperanza- cariño no me mires así. Por favor Serena no dudes de mi amor. Sé que mucho tiempo no te dije que te amaba pero te juro que te amo desde hace mucho tiempo-Serena no aguanto más y comenzó a llorar

-Tengo miedo de perderte Darien-las lágrimas corrían sin poderlo evitar.

Era por todo lo que estaba pasando en esos momentos el regreso de Ren, su presión para que cediera darle más dinero y ahora Setsuna

-Amor no llores eso nunca va a pasar- le seguro para tratar de calmarla, la cubrió con sus brazos para tratar de tranquilizarla

Después de varios minutos ella hablo

-Perdóname amor estoy muy sensible-Darien la miro con ternura mientras ella se amonestaba por seguir mintiendo

-No te preocupes cariño-le acaricio una mejilla-imagino que estas muy sensible y más siendo dos mujeres-la rubia frunció el ceño y le dio un ligero golpe en brazo

-¡Oye no te metas con mi princesa!-mientras se tocaba su barriguita

Darien comenzó a reír

-Bueno ya dejemos de hablar y vamos a comer nuestro helados que se están derritiendo-la rubia se llevó su helado a la boca

Comenzaron hablar de mil cosas entre ellos, lo felices que eran por tener una niña. El tiempo se les paso volando, Darien miro su reloj y dio un pequeño salto

-¡Rayos es tardísimo! tengo que regresar al hospital. Amor tenemos que irnos-la apuro aponerse de pie, cosa que la rubia hiso

-Amor ve tu tranquilo, ahorita llamo a Charlie para que pase por mí –le dijo

-Pero como te voy a dejar aquí sola. No señor eso sí que no-contesto

-Amor si llamo a Charlie llegara en diez minutos. Te aseguro que no me pasara nada-trato de tranquilizarlo

-¡Segura!-pregunto con duda

-Claro que si –le aseguro

-Está bien pero llama a Charlie ahora mismo-le pidió, la rubia saco su celular del bolso y le marco, después de cruzar algunas palabras colgó

-Listo no tardara más de diez minutos- miro a su esposo

-Muy bien amor entonces me voy-se acercó e ella y la abrazo, la rubia no dudo en corresponder en gesto-te amo amor eso nunca lo dudes-Serena se apretó más a su cuerpo.

Pero sus ojos se abrieron como platos cuando reconoció a la persona que estaba a unos cuantos metros de ellos ocultándose detrás de un árbol. Se comenzó aponer nerviosa. Pero no podía, se tenía que tratar de tranquilizar, Darien no se podía dar cuenta

El pelinegro se alejó de ella y le dio un beso en los labios que apenas y pudo corresponder

-Te cuidas amor, te marcare en quince minutos-la rubia solo asintió

-Si amor tu ve tranquilo- le contesto. El pelinegro solo sonrió y comenzó a caminar a su automóvil, le hiso una seña de adiós y se marchó.

La rubia volteo rápidamente a donde había visto a Ren, pero no había nadie. Suspiro profundamente, tal vez solo fue producto de sus miedos y nervios

-¡Bravo!-se escuchó a sus espaldas unos aplausos-bravo-volteo rápidamente al reconocer la voz, sus piernas le comenzaron a temblar – pero que bella familia- la felicito con sarcasmo-dime una cosa Serena ¿no sientes remordimiento saber que por una intriga de tu parte Darien está contigo?-le pregunto con el mismo tono sarcástico

Serena estaba muda solo lo miraba. Llevaba el pelo largo amarrado a una coleta, en sus brazos llevaba un tatuaje de una calavera con una espada cruzándola, tenía aretes en la nariz y en la ceja. Eran tan desagradables verlo

-¿Que acaso te gusto?- pregunto burlón

-Ni en tus sueños, estúpido -le grito, dejando de lado el temblor que recorría su cuerpo por el miedo, que le causaba tenerlo frente a ella

-Vaya el embarazo te tiene algo alterada-la miro de pies a cabeza-pero eso no te quita lo hermosa-Serena sintió repugnancia solo de sentir su mirada-sabes nunca lo he hecho con una embarazada-se acercó a ella

-¡No te atrevas a tocarme!-puso su mano adelante

-Por qué no, siempre me has gustado mucho-se mordió el labio.

Serena sentí ganas de vomitar, era tan desagradable su aspecto de delincuente

-En cambio tú a mí siempre me has dado asco-contesto con un gesto de enojo dibujado en su cara

El Ren siento como le hervía la sangre por sus palabras, se acercó e ella y la tomo con brusquedad de la cintura, pangándola completamente a su cuerpo

-Yo te voy a enseñar a disfrutar en la cama-le susurro en el oído

-¡Suéltame imbécil me lastimas! mi bebe-forcejeo con él para que la soltara

-No lo hare, estoy cansado Tsukino de buscarte y pedirte dinero- la rubia frunció el ceño

-¡Eres una animal suéltame me lastimas!-le volvió a gritar

Pero el apretó más el agarre

-Creo que ya llego la hora de contarle todo a Chiba, estaría muy interesante ver que va a pasar ahora que Setsuna volvió –Serena palideció solo de imaginar que fuera hablar con ella

-No serias capaz-pregunto incrédulamente

-No me retes Serena yo por dinero soy capaz de todo –la reto con la mirada

-Te lo ruego no hables con Darien-le suplico

-Tu sabes que debes hacer cariño-quiso besarla pero Serena se voltio recibiendo el beso en la mejilla. Ren sonrió-mañana te esperare aquí a esta misma hora con una buena cantidad de dinero. Y te lo advierto Serena si no llegas no dudare en ir a buscar a Darien- Serena solo asintió, no quiso seguir luchando con el

¡No podía más! le daría lo que le estaba pidiendo, ¡no podía perder a Darien! ni arriesgarse a que Setsuna aprovechara la oportunidad de recuperarlo

-Está bien mañana te mandare el dinero-contesto con resignación

-No querida yo quiero que seas ¡tú! quien me entregue el dinero. No quiero que nadie más se involucre en esto me entendiste-la amenazo

-Está bien, está bien pero ya suéltame-Ren la apretó más a el

-¡Que no escuchaste a la señora! –una voz ronca se escuchó detrás de ellos

Ren lo miro con arrogancia

-Y tú quién eres –le pregunto

-Eso es cosa que no te interesa. ¡Suéltala! –ahora le ordenaba alzando mas la voz

Ren soltó a Serena, la miro

-Mañana nos vemos aquí "señora" –hiso comillas-Chiba-sin más se dio la vuelta

Charlie iba air tras el pero Serena lo detuvo

-Por favor ya deja que se largue-Charlie miro a la rubia que estaba pálida

-¿Te sientes bien? –le pregunto

-Estoy bien amigo, solo sácame de aquí te lo ruego-Charlie la ayudo a llegar a la camioneta, la ayudo a subir y la llevo directo a asa.

Todo el camino ella no dijo nada solo pensaba en todo lo que les estaba pasando. Se preguntaba una y mil veces por qué no hablaba con Darien porque no le contaba toda la verdad. Por una simple razón ¡miedo!

Darien entraba a apresurado al hospital, se le hiso quince minutos tarde, solo esperaba que Serena estuviera bien y Charlie la hubiera pasado por ella, seguro que sí, el la cuidaba mucho y la quería como una hermana

Camino rápidamente por el largo pasillo, entro a su consultorio, pero cuál fue su sorpresa que alguien lo estaba esperando

-¡Bien Darien Chiba habla!- la voz de su madre se escuchó por todo su consultorio

-Pero no entiendo mama-le contesto con otra pregunta al no entender de qué habla su madre

-Claro que lo sabes hermanito-ahora era su hermana Hotaru quien hablaba

-No sé de qué hablan-su mirada viaja de una mujer a otra

-¿De que voy a tener nieto o nieta?-por fin pregunto Luna al ver la cara de su hijo-¡anda contesta!-lo presionó más para que hablara

-Pues mi querida madre te informo que tu primer nieto será una niña-las mujeres se miraron entre si

-Pobre Seiya perdió la apuesta-dijo Hotaru

-¡Que acaso estaban apostado por el sexo de mi bebe!-pregunto Darien con falso enojo

-Dios que emoción tendré una hermosa nieta. No tengo que ir ahora mismo para comprarle cosas sus biberones, pañales, ropa, una cuna, objetos personales por su puesto una carriola-luna enumera feliz todas las cosas que tendría que comprarle su nieta

Darien sonrió

-¡Tranquila mama! que para que nazca todavía falta varios meses-luna lo miro incrédula-¿que dije?-pregunto al ver el gesto en la cara de su madre

-¡Darien Chiba como te atreves a decir eso! el tiempo se pasa volando y no quiero que mi nieta llegue y no tenga nada-le reprocho cruzándose de brazos, Darien miro a su hermana pidiendo ayuda con la mirada pero solo recibió de ella un encogimiento de hombros

-Mama Serena se hará cargo de todo eso-le dijo

-Eso ya lo sé, es su madre pero Serenity y yo somos sus abuelas así que nos tiene que dejar participar en todo –Darien sonrió su madre era muy terca era mejor darle la razón

-Entonces ponte de acuerdo con Serena-le dijo. Luna sonrió y asintió

-¿Pero dime como esta Serena cariño?-pregunto Luna-¿tu dime como estas?-el pelinegro solo rodo los ojos, que no se supone que eso debería a verlo preguntado antes que cualquier otra cosa, no pero estaba con Luna así que eso era imposible.

-Estamos muy bien mama ¿y tú como has estado?-le pregunto

-Muy bien cariño ya sabes soportando un poco con el terco de tu padre –Darien miro a Hotaru y los dos rodaron los ojos. Si Artemis era terco Luna era terca recargada

-¿Y Seiya como esta? –pregunto por su hermano

-Pues ya sabes derramando miel con su mujer. En serio que donde se sientan dejan miel-se quejó Hotaru-que no se da cuenta que esas son cosas que trauman a su pequeña hermana

-Ya deja de criticar a tu hermano, que Diamante y tú no se quedan muy atrás que digamos-Luna le llamo la atención por hablar de su hermano

Hotaru se sonrojo, solo de recordar su amado Diamante

-Hay hermanita por esa cara me puedo dar cuenta que las cosas con Diamante van muy bien-la chica solo asintió

Darien y Luna comenzaron a reír por la actitud de la chica

La morena los miro con el ceño fruncido

-Se puede saber a qué hora se dejaran de reír de mi-les pregunto en tono molesto, causando que ambos se callaran al instante

-Ya hermanita era una broma-le dijo Darien

-Una broma. una broma-repitió sus palabras con enojo.

Darien se acercó a ella

-Ya hermanita, quien es mi hermana consentida-le pregunto

-Pues yo, será porque soy la única hermana que tienes-lo miro frunciendo el ceño

Pero esta vez ella no pudo aguantar las ganas de reír y volvieron a reír toda otra vez

Se escucharon unos golpes en la puerta

-Adelante- digo el pelinegro

Abrieron la puerta, los tres miraron atenta la puerta, era la enfermera

-Buenas tardes-saludo a todos

-Buenas tardes -contestaron a mismo tiempo los tres, la chica sonrió por unos segundo, pero rápidamente volvió a su postura seria

-Doctor el paciente que esperábamos para esta hora acaba de cancelar, así que el próximo llegara dentro de media hora-le informo

- Muy bien, entonces hágame el favor de llevar estos papeles a doctora Mizuno-le pidió

-Si doctor-tomo los papeles y salió

-Ya que tienes tiempo –Dijo Luna tomando asiento-¿cuéntanos que nombre llevara la primera Chiba?-le pregunto

Darien sus piro resignado

La plática comenzó, pero fue muy amena, hablan y bromeaban con los nombres de niñas. El tiempo paso y las mujeres se pusieron de pie para retirarse antes que llegara el próximo paciente

-Por favor hijo dile a Serena que vayan a casa este fin de semana tenemos que festejar que seré abuela de una princesita- en su cara se podía ver la ilusión que le provocaba

-Claro que sí, ahí estaremos mama-acepto encanto

-Bien entonces los espero-se acercó a él le dio un beso en la mejilla. Hotaru imito el gesto de su madre

-Nos vemos hermanito-se despido

Darien las acompaño hasta puerta, pero al abrirla se encontró con

-¡TU!- dijeron al mismo tiempo las dos, causado por la impresión

CONTINUARA…

Hola amigas pues aquí les dejo otro capítulo más de mi historia, a la pobre de Serena cada vez las cosas se le están poniendo más feas, y como todas dijeron aquí está el regreso de Setsuna vamos a ver qué problemas traerá con ello para la rubia…

Espero en estos días estar actualizando " tu me cambiaste la vida" en estos días, en " cada mirada" tendrán que esperar un poco la inspiración se fue de vacaciones con esa historia y vaya que se fue porque hace meses que no regresa jajajaja pero espero que ahora en navidad nos reconciliemos jajajajaja y por fin pueda escribir un buen capitulo.

Espero de corazón que el capítulo sea de su agradado, que yo lo escribí con mucho cariño, gracias a todas mis amigas hermosas y bellas que me dejan su rwyesqui2000,naiara moon, christydechiba, Adileyne, Conyta Moonlight, diana, Luciana y lula( bienvenidas chicas espero que la historia siga siendo de su agrado) como siempre saben que sus palabras me animan. GRACIAS.

También un enorme gracias a todas las personas que se pasan por aquí y que me agregan a sus alertas y favoritos.

Nos leemos en próximo =)