Ambos cuerpos se plegaron contra el suelo, intentando hacer el menor ruido posible, frente a ese gigantesco animal que continuaba alimentándose en el claro, era grande, mucho más grande de lo que podían imaginar que un jabalí creciera, pero era más que evidente para ambos que la herida de su muslo izquierdo no sano demasiado bien, dado que arrastraba levemente su pata trasera del lado izquierdo.
Si lograban coordinarse correctamente, tal vez, todo saldría bien, o al menos esa era la idea, antes de que el viento cambiara de dirección.
Los campistas saben por experiencia y relatos que hay que temerle a cuatro animales en el bosque, los osos, los pumas, las serpientes y los jabalís, en especial una hembra que cuida a su piara, desgraciadamente ambos adolecentes se interponían ahora entre la madre y sus crías.
Lynn a duras penas sintió la fuerza del empujón que su hermano menor realizara para quitarla del camino de esa jabalí enloquecida — corre — ordeno el chico, mientras levantaba el arco y las dos flechas que la castaña tirara debido al impacto recibido — corre con un demonio Lynn — bramo el chico agarrándola del cuello de su playera y casi arrastrándola tras de él.
Lincoln analizo la situación, mientras podía escuchar como la hembra se acercaba más, empujo a Lynn a un lado y giro sobre sí mismo, no era tan bueno con el arco, ninguno de los dos lo era en realidad, a duras penas lograba tensarlo, pero quizás podría asustarla, estiro el arma e intento apuntar.
El gruñido que soltó la jabalína silencio todo lo demás dentro del bosque, antes de dar la vuelta, seguida por un rastro de sangre.
— — ¿Estas bien? — pregunto la chica acercándose a su hermano, el cual intentaba normalizar su respiración.
— — Creo — respondió poniéndose de pie — ¿y tú? — cuestiono mientras se sacudía un poco la ropa.
— —Sobreviviré — intento bromear la castaña, sintiendo la adrenalina inundar su organismo — quizás debamos volver — dijo mientras observaba el camino de regreso.
Un ligero bufido la saco de sus pensamientos — necesitamos esa flecha — replico el chico secamente — solo tenemos dos Lynn — explico — además mi pala esta haya atrás — la castaña se limitó a asentir, sin poder negarse a acompañar a su hermanito.
El rastro era grande, y los gruñidos eran más audibles ahora, dado que a solo treinta pasos, la hembra agonizaba mientras su piara se arremolinaba a su alrededor.
— — Quizás si nos vamos ahora — susurro la chica cargando la pala de su hermano, pero irse era lo último que pensaba Lincoln en ese momento.
La flecha restante atravesó a uno de los jabatos limpiamente, matándolo en el acto, ocasionando que la manada se internara en el bosque, dejando a la madre moribunda atrás, en compañía de su cría muerta.
Lynn cerró los ojos, intentando no mirar, cuando Lincoln degolló a la hembra en un acto de misericordia.
Estaba por decir algo, cuando Lincoln el beso, no era un beso dulce o tierno, era posesivo, demandante, y aun que le doliera admitirlo, le encantaba. Si alguien le viera dicho que su primera vez, iba ser en medio de un bosque, con su hermano pequeño, esa persona viera terminado sin dientes, pero ahora hay estaba con los pantalones a medio bajar recargada contra un árbol con el culo parado, y Lincoln ni si quiera se quitó algo de ropa, simplemente se bajó el cierre del pantalón, sacando su miembro al aire, antes de empezar a rosar con su hombría la intimidad de su hermana levemente humedecida.
Podía sentirlo escurriendo un poco de pre, cuando ese gigantesco rugido acallo su mundo.
Minutos después.
La carrera al campamento fue caótica, los casi cinco kilómetros que los separaban, se sintieron mil, para ambos, en especial por que al llegar el silencio reinaba en el campamento abandonado.
Mil ideas pasaron por la mente del chico, estaba por empezar una búsqueda frenética, antes de que Lynn lo tomara de la mano, y lo dirigiera en silencio hacia el bosque de nueva cuenta, estaba a punto de reclamarle, cuando noto que poly les hacía señas desde detrás de unos arbustos.
El rugido resonó de nuevo, cuando los dos exploradores se unieron al resto de su grupo, que se había escondido dentro de la espesura del bosque.
— — Tenemos que movernos — ordeno el chico, mientras tomaba a Lynn de la mano — todas tómense de las manos, y no hagan ruido — fueron sus últimas palabras en más de media hora.
Cuando regresaron donde estaba el cadáver de su cacería matutina, el sol empezaba a ocultarse, y esa cosa, parecía alejarse, a un que no era muy buena idea pasar la noche a la intemperie.
— — Es enorme — musitaron lucy y haiku, mientras las dos chicas más altas, ataban a la bestia a una rama gruesa para transportarla a un lugar seguro, mientras lisa intentaba no vomitar, cargando al jabato entre sus manos.
Con todo en orden minutos más tarde, reiniciaron su marcha hacia el sur, en búsqueda de algo parecido a la seguridad, que tuvieron en algún momento dentro del bunker, antes de que se convirtiera en un lugar inhabitable.
Flash back.
Era obvio que los roedores regresarían, la falta de comida en los alrededores, y al parecer de depredadores naturales, estaba ocasionando una aglomeración de los mismos, lo cual afectaba a sus reservas de comida, dado que por cada rata o ratón que lograban eliminar, parecía que dos ocupaban su lugar, y quizás los roedores no eran tan molestos, como sus acompañantes.
Cuando atacaron las pulgas y garrapatas, todo fue un caos, los gritos y reclamos no se hicieron esperar, ese día su liderazgo de verdad estuvo en duda, pero que sus gritos atrajeran a ese hombre armado con un arco al bunker fue lo peor.
Se notaba que era lo que quería, y a quien iba a matar para obtenerlo, pero si pensaba que iba a quedarse con las chicas fácilmente, estaba sumamente equivocado.
Minutos después, tuvieron que jalarlo prácticamente a rastras fuera del bunker, para que el chico dejara de profanar al muerto, el cual no había si quiera logrado disparar una de sus dos flechas, de tres golpes con su pala, Lincoln lo mando al piso, después simplemente lo decapito con su pala sin mucho miramiento, arrancándole los testículos de un golpe para rematar su victoria, segundos más tarde, bufando y bramando como un completo enloquecido.
Esa noche fue la primera noche en que las chicas le negaron el sexo, y aun que se notaba enojado, al observar sus miradas de terror, supo que tal vez, el mismo se estaba convirtiendo en algo peor que ese pobre infeliz.
Fin del flash back.
Encontraron esa camioneta abandonada dos horas más tarde, al ser un camino secundario, era bastante raro encontrarla en ese sitio, pero al revisar su interior notaron por qué razón estaba en ese lugar, siendo el primer indicio el aroma a muerte.
Enterraron a las dos niñas sin mucha solemnidad, sacando ese colchón infestado de larvas del vehículo poco después, limpiando el interior lo mejor que pudieron de cualquier alimaña.
Más noche el ambiente se llenó de un aroma más agradable, dado que Lincoln se atrevió a prender una hoguera e intentar cocinar a la cría de jabalí. Y aunque estuviera algo cruda todavía la carne y un poco chiclosa, el tener algo caliente en el estómago había mejorado el ambiente del grupo bastante.
Era sorprendente que ya llevaran tres noches acampando en ese lugar, con las chicas durmiendo apretadas dentro del vehículo por seguridad y Lincoln resguardándolo desde afuera como el vigía.
Observo el ahumadero rustico y sonrió, a un no podía creer que estuvieran ahumando la carne, sus clases en el campamento eran útiles finalmente, a un que a decir verdad todo el mérito era de las dos pequeñas góticas, quien diría que sabían cómo ahumar carne roja, por otro lado las deportistas fueron las que montaron el lugar para poder ahumar, y lisa se limitó a cuidar a Lily mientras intentaba hacer un inventario, y aun que ya no evitaban hablarle, le desesperaba que siguieran sin dejarlo tener contacto sexual con ninguna de ellas, siendo lo más cercano al sexo el fallido coito con Lynn hace ya seis días, negó levemente, mientras continuaba limpiando la piel de los pequeños restos de carne que pudiera tener, quizás encontraran un rio en su viaje y podría conservar la piel, era algo áspera pero servía para no tener frio cuando dormía en el piso, tal vez las más pequeñas lo aprovecharían mejor en un futuro cercano, pensó en eso, era mejor que seguir frustrado sexualmente.
Mientras afuera del vehículo, el chico intentaba concentrarse en otras cosas, dentro dos chicas hablaban en voz baja.
— — Seguro que no pasó nada mas — cuestiono poly mirando intrigada a su mejor amiga.
Lynn negó rápidamente — al primer rugido todo lo demás nos dejó de importar — ambas chicas se acercaron un poco — y quizás fue lo mejor — continuo — es mi hermano menor — podía sentir sus mejillas sonrojarse — y me tenía contra ese árbol, sumisa, deseosa, ansiosa — era oficial era el momento más bochornoso de su vida, incluso peor que cuando se hecho ese gas frente al equipo rival en las eliminatorias, o cuando llamara mama a su maestra de segundo grado.
Poly abrazo a su amiga, sabía que era difícil admitir que Lincoln las ponía calientes, pero así era, y al parecer si esa bestia no viera estado cazando cerca, Lynn hubiera cruzado la línea, sin mirar atrás — te arrepientes de no hacerlo — pregunto dudosa.
La única respuesta de la castaña fue abrazarla en búsqueda de consuelo — entiendo — dijo mientras abrazaba protectoramente a su amiga — pero si a un quieres hacerlo con el — susurro levantándole el mentón a la otra chica — recuerda que debes compartirlo con las demás — y antes de que su amiga le respondiera la beso.
Lincoln abrió los ojos de golpe, al sentir esos labios ajenos sobre los suyos, y aun que cerró los ojos intentando no despertarse de ese sueño maravilloso, el pequeño soplido que soltó Lynn en su cuello, le demostró que eso era real.
— — Esta noche yo tengo en control linky — dijo juguetona la chica, mientras besaba posesivamente a su hermanito, quizás el fuera el líder, pero le demostraría que en lo referente a la intimidad las chicas llevaban las riendas.
