Hola! Pues no estaba muerta, solo andaba de parranda XD (ya quisiera yo ¬¬ estaba entre libros, planos y demás), bueno dejando eso de lado, aquí les traigo este nuevo episodio de el lamento del mar, esperando que sea de su agrado, los dejo con él.

Sentimientos… y sorpresas

Todos se acercaron a los monitores, para ver las grabaciones, sin embargo, se llevaron una gran sorpresa, a partir del momento en que Naru abandono la habitación, no había nada, los videos terminaban ahí, para cuando se retomaban las imágenes la libreta ya no estaba…

Fueron a revisar las cámaras de seguridad del hotel obteniendo el mismo resultado, los videos habían sido deliberadamente borrados…

-Qué rayos pasa en este lugar! –exclamo bou-san- como es posible que todos las grabaciones hayan sido borradas

-Todos salieron en cuanto Lin se percato de que no estábamos –respondió Naru- hubo tiempo suficiente para que alguien los borrara

-La pregunta es… -sugirió Yasuhara- ¿Por qué? O en todo caso, ¿quién lo hizo?

-Alguien… dijo Lin llamando la atención de los presentes- que no desea que la verdad sea revelada

-Ah! .exclamo Ayako seguido de una cansado suspiro- esto cada vez es más complejo…

-Mañana volveremos a la aldea –ordeno el pelinegro- aunque no tengamos la libreta, las respuestas están en ese lugar

-Por ahora, lo más recomendable seria descansar no creen? –Cuestiono Kumo, recibiendo un si por respuesta general-

-Yo me quedaré en la base Naru-chan –informo el monje- alguien debe vigilar los monitores

-De acuerdo –respondió el aludido- los demás pueden ir a descansar, nos reuniremos en la recepción del hotel mañana por la mañana, a las siete en punto –agrego recibiendo un si general-

-No necesitas ayuda bou-san? –cuestiono Mai, pues se le hacia un poco injusto que solo él se quedara vigilando-

-Acaso quieres quedarte conmigo? -cuestiono en tono juguetón provocando el sonrojo de la chica y la molestia de Naru- no tendría problemas en…

-Vámonos –intervino Naru con cierta molestia en su voz, mientras tomaba de la mano a la castaña y la llevaba rumbo a su habitación- necesitas descansar

-Cada vez es más obvio –afirmó bou-san con una ligera sonrisa en el rostro, observando como Mai era arrastrada pro Naru- me pregunto cuándo se lo dirá

-Takigawa-san, usted… -dijo Lin mientras lo miraba con cierta sorpresa, pues no sabía que él estaba enterado-

-Habría que ser ciego para no darse cuenta –intervino Ayako- pobre Naru, ya se puso de mal humor y todo por tu culpa –agrego acusando al monje-

-Perdón, pero no me resistí –afirmo mientras empezaba a caminar seguido de los demás- deben admitir que fue divertido

Yasuhara y Ayako solo atinaron a reír, Lin apenas e hizo una mueca similar a una sonrisa y los demás, no entendía de lo que hablaban. Para cuando llegaron al interior del hotel, cada quien se fue a su habitación, salvo bou-san que tuvo que quedarse en la base.

Mientras tanto, un enfadado Naru caminaba a paso rápido, prácticamente arrastrado a la castaña, ejerciendo cierta presión en sus muñecas, logrando lastimarla; estaba furioso, los celos eran insoportables, normalmente podía controlarlos, pero ahora, después de aceptar sus sentimientos hacia la castaña, de haberla besado, bueno… no exactamente, pues ella ni enterada estaba, el caso era que después de lo sucedido, de estar a punto de decirle lo que sentía por ella, venían esos dos, primero Lin a cubrirla con su saco, quien se había creído el para hacer eso!, y luego estaba el monje, con sus molestos comentarios, siempre molestando a SU chica, sin embargo, lo que más le molestaba, era que ella se sonrojara con esos comentarios, con esas simples acciones, solo él podía causar esas reacciones en ella, nadie más, solo podía sonrojarse si era con él, era celoso, extremamente celoso, que le podía hacer?, apretó su agarre de forma inconsciente percatándose de lo que hacía cuando Mai se detuvo de forma inesperada…

-Detente –pidió al muchacho logrando que lo hiciera- me estas lastimando!

-Perdón –se disculpo desviando ligeramente la mirada, aflojando un poco su agarre, sin llegar a soltarla- no era esa mi intención

-Se que estas molesto por perder la libreta –afirmo la castaña- pero no tienes por qué perder la calma de esa forma

-Ya dije que lo siento –respondió aun sin mirarla- no volverá a pasar

-Solo cálmate si? –pidió la castaña mientras alzaba una de sus manos con la intención de tocarle la mejilla- ah! Lo olvide! –Exclamó mientras se zafaba del agarre de Naru y ponía atención al objeto que llevaba en la mano - tenía que entregarle su saco a lin-san

-Puedes hacerlo mañana –dijo con voz cortante-

-Mejor se lo llevo ahora –respondió la chica-debe estar en su habitación no creo que este dormido- agregó con una sonrisa- de camino le llevare una taza de café a bou-san

-Lin… bou-san… -susurró el pelinegro apretando los puños, con la mirada sombría, sintiendo como aquellos celos volvían a él- que acaso no sabes decir otra cosa! –Exclamo mientras la cogía de los hombros y la acorralaba contra la pared, haciendo que soltara lo que llevaba en las manos- no puedes hablar de algo que no sea de ellos!

-Qu-que te pasa Naru… -cuestiono un tanto temerosa, pues nunca había visto a Naru reaccionar de esa forma- t-te sientes bien?

-Bien?... –cuestiono en un susurro para luego enfrentarla cara a cara- como quieres que este bien, si no haces más que hablar de ellos, te sonrojas con cada cosa que hacen, con todo lo que dicen… como puedo estar bien con eso! –Agregó con voz fuerte, esta vez, los celos habían ganado la batalla- acaso no lo entiendes!, no puedes darte cuenta de lo que pasa!

-Darme cuenta? –Cuestiono la muchacha tomando valor de quien sabe donde- entender?… entender que! Siempre dices que soy una tonta!, que tienes que explicar las cosas por mi "bienestar" y ahora me pides que entienda algo que desconozco!, que esperas que diga! -agrego con voz fuerte mientras lagrimas amenazaban con salir de sus ojos- Que quieres que entienda!

-Esto… -susurró mientras cerraba la distancia entre ambos, sellando los labios de una sorprendida Mai con los suyos-

Abrió los ojos de forma desmesurada, la había tomado por sorpresa, es decir, nunca espero que Naru hiciera algo como eso, no es que le molestara, a decir verdad le agradaba, después de todo, soñaba con que un día Naru llegaría y le confesaría su amor, pero era eso, solo un sueño, sin embargo, ahora ese sueño estaba convirtiéndose en realidad; Naru sujetaba su nunca con cierta fuerza, como temiendo ser rechazado, puesto que ella no reaccionaba, la apretó mas contra su cuerpo, tratando de sentir la calidez de la chica, mordiendo ligeramente los labios de la castaña, logrando que entreabriera su boca, profundizando mas el contacto, ella sintió como Naru invadía su cavidad estudiando cada rincón de su boca, despertando de aquel trance en el que había entrado, respondiendo con timidez al pelinegro, no sabía que pasaría después, como actuaria con el de allí en adelante, tal vez el solo se alejaría de ella, y no tocarían mas el tema, hasta podía despedirla, pero de algo estaba segura, no se arrepentiría de lo que estaba haciendo.

La falta de oxigeno se hizo presente en ambos, forzando a que la pareja se separara, no demasiado, pues aun podían sentir como sus alientos se mezclaban, rozando sus labios ligeramente…

-Estoy celoso… –susurró con la respiración entrecortada, prácticamente sobre los labios de la chica, sin romper el contacto visual que habían entablado- muy celoso... es tan difícil de entender?...

-Ce-celoso? –Cuestiono sonrojada y nerviosa por la cercanía de Naru, después de lo sucedido, no sabía cómo actuar con él, creía conocerlo, pero habían facetas que le eran ajenas, eso lo acababa de aprender- t-tu celoso… d-de mi?...

-Si… -susurró mientras acariciaba su cabello, bajando lentamente por uno de sus hombros, causando el estremecimiento de la chica- quieres saber por qué?

-S-si… -respondió con nerviosismo, rogando por que la respuesta sea lo que ella creía-

-Por qué… Taniyama Mai –dijo mientras acariciaba una de sus mejillas y acercaba nuevamente su rostro al suyo- estoy en…

-Naru! te encuentras b… -Lin se quedo sabia que Naru explotaría en cualquier momento, pero no tan pronto-

-Qué rayos quieres! –Exclamo el pelinegro realmente ofuscado por la intromisión, sorprendiendo a ambos-

-Escuche que discutían y vine a ver que sucedía- se explico el mayor- lamento al interrupción –agrego dirigiendo su mirada a Mai, que no sabía dónde meterse, estaba realmente avergonzada-

-N-no te disculpes –respondió la muchacha con una ligera sonrisa mientras se alejaba disimuladamente de Naru- no interrumpiste nada… ya me voy! –exclamo de repente mientras corría en direcciona su habitación-

-Perdón… -se disculpo nuevamente el mayor- no creí que ella y tu…

-Pues no llegamos a nada por tu brillante interrupción –contesto mientras empezaba a caminar, esbozando una ligera sonrisa, al menos había conseguido un beso de ella y sabía que no le era indiferente-

Mai no creía lo que había pasado, Naru… Naru la había besado!, acaricio inconscientemente sus labios, recordando el momento, los colores subieron a sus mejillas al recordar que Lin los había visto, un suspiro escapo de su boca, no sabía cómo se comportaría con Naru de ahora en adelante, que sería lo que estuvo a punto de decirle?, sabía que él estaba celoso, pero no dijo que estaba enamorado de ella, y prefería no hacerse ilusiones, por lo menos, no hasta que él se lo dijera de forma clara y concisa.

Con estos pensamientos rondando por su cabeza, decidió que era momento de descansar, ya mañana hablaría con Naru, y aclararían las cosas…

Mientras tanto, el mencionado muchacho estaba descansado en su habitación, recordando lo que acababa de pasara, de no sé por la "oportuna" intervención de Lin, ahora estaría con Mai… un suspiro salió de su boca, y revolviéndose en su cama, se quedo dormido…

-No se queden el pueblo…

-Quien eres? –cuestiono Naru al oír una voz resonando por toda la… ¿habitación? – dónde estoy?... –cuestiono la verse en medio de lo que parecía un risco- este lugar es…

-No permitan que la noche los envuelva allí… -escucho nuevamente a la misma voz, que reconoció como la de una mujer-

-Quien eres? –Pregunto el pelinegro mientras buscaba el lugar de donde provenía la advertencia-

-Protégela, no la dejes sola… -dijo ignorando la pregunta del muchacho- la historia… no debe repetirse…

-Que historia? –Cuestiono el pelinegro, logrando divisar una silueta en el borde del risco- a que te ref… Mai! –Exclamo al ver a la castaña recibiéndolo con una sonrisa- qu-que haces aqu…

Ella le sonrió, no una sonrisa cálida como las que siempre brindaba, esta era como decirlo… triste?, melancólica?, una mescla de los dos tal vez?, Naru no pudo identificarla, simplemente, sintió una opresión en el pecho al verla, ella lo tomo de la mano y lo llevo hasta el borde del risco, desde donde podía verse el islote, le señalo el lugar, para lego brindarle una melancólica sonrisa y soltarlo, él la miro extrañado mientras se alejaba, retrocediendo de espaldas, y después de hacerle un adiós con las manos, se lanzo hacia el mar…

-Mai! –exclamo asustado, despertando de lo que fue un extraño sueño, si antes tenía un mal presentimiento, ahora era peor-

Estaba agitado, aquel sueño había sido tan real… sacudió su cabeza tratando de alejar aquellas ideas de su mente, tomo un relajante baño, y se cambio al instante, para luego ir a ver a Mai, aun tenían un conversación pendiente y también… también necesitaba saber si estaba bien.

Sintió que el alma volvía a su cuerpo al verla salir de su habitación, con aquella sonrisa radiante, que iluminaba todo a su paso, noto el sonrojo en las mejillas de la chica al verlo parado frente a su puerta, saludándolo con nerviosismo, sin atreverse a mirarlo, se acerco a ella con su andar habitual, tranquilo, sin mostrar un ápice de sus sentimientos, sin apartar la mirada de la chica.

-Naru –Llamo Masako mientras se acercaba a él e interrumpía el momento- nos están esperando, todos están reunidos en la recepción del hotel –agrego mientras lo cogía del brazo, logrando que Mai desvié la mirada de la pareja y empezara a caminar-

-Espera… –pidió el pelinegro tratando de alcanzarla siendo detenido por Masako, que no soltaba su brazo- podría soltarme Hara-san?

-Por qué la sigues? –cuestiono con la mirada gacha, aun sabiendo que la respuesta podría lastimarla- por que solo la proteges a ella?

-No tengo por qué responder –contesto mientras se zafaba del agarre de la chica y empezaba a caminar por el pasillo en el que Mai había desparecido- pero… puedo decirte una cosa… -agrego sin girar a verla, por lo que no pudo ver la solitaria lagrima que corría por el rostro de la médium- ella… es lo más importante para mi…

El silencio se hizo presente, solo podían escucharse los pasos de Naru en el lugar, alejándose cada vez mas de la chica, que solo esbozo una melancólica sonrisa.

-Ganaste Taniyama Mai… -pensó mientras limpiaba el rastro de sus lagrimas y erguía su andar, sin mostrara debilidad- aunque… creo que nunca fui competencia…

Por su parte, Naru acelero el paso tratando de alcanzar a la castaña antes de llegar al punto de encuentro, sin embargo, para cuando llego, ella estaba acompañada, para su molestia de bou-san, que bromeaba con ella, logrando sacar esa sonrisa que él consideraba suya. Emprendieron el viaje una vez Masako hubo llegado, Esta vez fue Yasuhara quien se quedo a cargo de los monitores, puesto que al no saber lo que encontrarían en el pueblo, se llevaron a Lin. Al llegar, una comitiva de personas los esperaban, todos rodearon a Mai, que no sabía qué hacer, puesto que la gente la acorralaba como si de una celebridad se tratase, Naru trato de ayudarla, pero fue bou-san quien logro sacarla del tumulto.

-Qué rayos pasa en este lugar? –Cuestiono bou-san sin alejarse de Mai, que se refugiaba detrás de la espalda del monje- tratan a Mai como si fuera un dios

-Estamos aquí para averiguarlo –respondió cortante el pelinegro, pues no la agradaba la cercanía entre bou-san y Mai, debería ser él quien la estuviera protegiendo- será mejor ir a la tienda de la anciana

-Estoy de acuerdo –apoyo la miko- de lo contrario, sacaremos a Mai en pedacitos –agrego con una nerviosa sonrisa al ver como el tumulto de gente empezaba a crecer- diría que nos fuéramos ahora!

Todos asintieron, para luego llevarse a Mai lejos de aquellas personas, al cabo de unos minutos, llegaron a la mencionada tienda.

-Señorita! –Exclamo Hideki al verla entrar a la tienda- volvió, sabía que regresaría! –Exclamo mientras cogía su mano esbozando una amplia sonrisa- abuela! La señorita esta aquí!

-Volvieron… -susurro la anciana- supongo que tiene alguna duda sobre la libreta

-Con respecto a eso… -intervino Naru parándose a un lado de Mai- la libreta… desapareció…

-Debí suponerlo… -susurró la anciana- el no dejaría que fuera tan fácil…

-El? –cuestiono Lin luego de oír la conversación- quien es él?

-No podemos decirlo –respondió Hideki- cosas malas pasan cuando lo nombramos

-Cosas malas? –Cuestiono el monje- a que te refieres con…

-Suficiente! –exclamo una mujer entrando en el local- Ya basta de esto!, debemos decirle la verdad!, si ella es nuestra salvación debemos contarle sobre el

-Detente Murasaki! –Exclamo la anciana tratando de callarla- si lo haces tú…

-No me importa! –Respondió acercándose a Mai, cogiéndola de los hombros con brusquedad- si en verdad eres tu… si vas a libertar a este pueblo debes saberlo!... -agrego con mirada suplicante, sorprendiendo a la castaña, al tiempo que Naru se acercaba para separar a la mujer de Mai- El… Akuma… el vendrá por ti!, el es…

-Que te sucede! –Exclamo Mai al ver como la mujer se alejaba de ella, cayendo al suelo de rodillas y retorciéndose de dolor- oye…

-Déjala –replico la anciana interponiéndose entre ella y la mujer- sabía lo que pasaría, aun así lo hizo…

-Pasar? –cuestiono Mai- de que rayos habla, esa mujer esta…

No pudo terminar la frase, puesto que la sorpresa, y el terror se apoderaron de ella, cubrió su boca con sus manos, ahogando un grito, y aferrándose al brazo de Naru, que se acerco a ella, en el mismo estado de sorpresa, al igual que sus compañeros, sin embargo, lo que más aterraba a la chica, era la tranquilidad con que tomaban las cosas la mujer y el niño, parecían haber visto eso muchas veces, pero ellos… era la primera vez que veían algo como eso y esperaban no volver a ver…

Ante sus ojos, una mujer normal de carne y hueso como ellos, empezaba a desvanecerse, su piel se secaba, hasta pegarse a sus huesos, y pronto, no quedo más que simples restos óseos, que al poco tiempo se convirtieron en polvo, siendo arrastrados por la fría briza que azoto el lugar…

Notas de la autora

Y así llegamos al final de este capítulo, como verán, está un poco mas larguito ^_^, espero haya sido de su agrado, agradezco como siempre a todos los que dejan su valiosa opinión, sin más que decir, los dejo, nos estamos leyendo en los próximos capítulos de el lamento del mar. SAYONARA! ^_^