¡Hola! He vuelto con este capitulo, después de mil problemas existenciales (he de decir que cada vez me cuesta más trabajo buscar canciones) y de continuos regaños de mi madre, pues nada mas estoy pegada a la computadora ;

Pero aquí estoy, cumpliendo mi deber con ustedes y haciéndolo por ocio y diversión. En este momento leerán una canción de café tacuba, se llama Aviéntame, es muy bella y como saben, es el titulo de este capitulo… ya creo que medio mundo la tiene en sus bibliotecas personales, pero, si aun la quieren, dejen su correo y se las paso en formato m4a… (aun no se como convertirla en formato mp3 XD)

¡¡A lo que vengo! El capitulo 7

Declaimer: Danny Phantom no me pertenece… es de sus creadores… pero regalan por un tiempo al pelinegro… créanme que los vecinos no dormirán… XDXDXDXDXD

Sinopsis: Estoy en el camino que siempre he conocido, pero no se como regresas a casa… he llegado aquí buscándote a ti solo para encontrarme perdido…

Boulevard Of Broken Dreams

Capitulo 7

Aviéntame

Danny estaba sentado en la misma butaca de siempre. Asustado por sus resultados del último examen de química ye por que posiblemente reprobará tal materia. Miró con delicadeza al fondo del salón. Un asiento vació le dijo que ya nada podría hacer.

Recordó que en cierta forma era su culpa, el que ese asiento no tuviese dueño… aun así era inminente encontrar a esa persona. No debía olvidarla.

Caminó al escritorio del profesor. Lo miró con una infantil sonrisa que nadie se tragaba.

-"Señor Fenton… debo hablar con sus padres, no es posible que sus notas hayan bajado tanto… no estaba tan mal hace un mes… ¿Qué le sucedió?"- inquirió el hombre mirándolo casi con lastima.

-"Profesor… necesito un asesor… es que no se… antes me daban ayuda…"-

-"Vamos señor Fenton, pida ayuda a esa persona de nuevo, nada le cuesta…"-

-"Es que usted no me entiende…"-

-"No lo hago, porque definitivamente no es problema mió…"-

El profesor se levantó de la silla y se marchó por la puerta, dejando a Danny confundido y añorando a su asesora.

-"¿Cómo te fue en el examen de química, Danny?"- le preguntó amablemente Tucker a la hora del almuerzo.

-"Ni me lo recuerdes"-contestó con recelo el pelinegro-"Me ha ido tan mal que no quiero dar mi cara en esa maldita clase…"- dijo el pelinegro sin dirigirle su celeste mirada a su compañero. Aquello era definitivamente una evasión clara.

-"Pero… no eras tan malo…"-le dijo Tucker con la boca llena de alguna cosa que compró en esa cafetería. Su cara de asco decía que esa pasta negra, era todo, menos algún comestible…-"Demonios, no vuelvo a comprar algo de este lugar…"-comentó escupiendo un poco junto al resto de su incomible almuerzo.

-"Eso dijiste la semana pasada, hoy volviste a hacer lo mismo…"-le reprochó su novia, comiendo una manzana que ella misma había traído de su casa.

-"Sam… se me olvido ponerme algo en la mochila… por eso… he tenido que comer esto…"-le contó a la pelinegra mientras revolvía su alimento con el tenedor de platico blanco.

Danny no comía nada. solo veía la pésima nota de su examen. En la mesa sucia, resaltaba aun mas la enorme "F" color escarlata, que marcada por el profesor, parecía ser mas grande de lo normal.

-"F de Fenton, creo que esa nota te va de maravilla, ¿no lo crees Kwan?"-dijo un corpulento muchacho rubio al pasar por ahí. Tenía una chamarra roja, lo cual indicaba que pertenecía al equipo de fútbol. Además de que su cerebro seguramente era mas pequeño que el de una pobre y diminuta hormiga roja.

-"Cállate, Dash, eso no te importa…"-le contestó molesto el chico afectado.

-"claro, desde que esa perdedora anda con ese tonto de sobrero estupido y un poco después de que esa chica rata de biblioteca se largó… por supuesto que te sientes solo…"-se burlo dash con un notorio aire de superioridad.

-"¿a quien le dices perdedora?"-le dijo Sam atropelladamente

-"Dash, haz como si nunca hubieras llegado…"-le sugirió Tucker, notando como las palabras del abusivo llegaron a lo mas hondo de la mente de su amigo. Era cierto aquello, aunque al medio fantasma le costará admitir que le dolía la falta de su amiga, la de los ojos rubí.

-"Yo me voy…"-avisó Danny, alejándose con pesadez, lejos de la mesa.

-"Deberíamos encontrar la forma de subirle el animo…"-dijo Sam, viendo el dolor de su compañero.

-"Ya se le pasará…"-dijo Tucker sin darle demasiada importancia.

-"Solo espero que no estés equivocado…"-le dijo la chica de ojos púrpuras con sumo desprecio.

El pelinegro de ojos azules, caminaba por la zona de los casilleros, buscando algo que quizá no encontraría. Entró a los baños del tercer piso, donde nadie suele entrar.

Ahí se miró en el sucio espejo que se encontraba arriba de los lavamanos. Vio en su reflejo, la tristeza misma. Ahí vio como le afectaba todo y nada. Recordaba como le dolió el que Sam lo rechazara… si eso aun le molestaba… siempre sentiría un amor sumamente profundo por esa amiga. Después, el como se marchó su amiga Jeanne… eso si fue difícil de entender.

Fue en esa tarde, cuando tras ver la casa, donde Jeanne Oversoul vivió un año de su vida, en mil pedazos; la consoló de estar sola de nuevo.

Le prometió tantas cosas… como que nunca dejaría que se fuera lejos, que se quedaría en su casa… que no permitiría que la llevaran a otra ciudad que no conocía… tantas cosas que nunca las cumplió.

Al llegar a su casa, sus padres le aseguraron que pelearían por la custodia de la huérfana Oversoul, que no la dejarían en la calle. Todo estuvo bien por la semana en la que duró el juicio. Esas noches sin poder dejar de abrazarla entre sueños, evitando que llorara mas de lo que ya había hecho.

FLASH BLACK

Había sido un día sumamente complicado. Al principio del mismo, ambos caminaban con destino a la escuela. Los dos conversaban de cosas sin importancia; parecía que ya habían olvidado lo que pasaba con la situación legal de Jeanne. Era uno de los pocos momentos en los que se olvidaban de todos los problemas, mas bien disfrutaban de los deliciosos momentos que pasaban como amigos… juntos… en la esperanzada mente de la chica, se esperaba que la viera en algún momento como algo mas que la pobre niña sin hogar que seguramente veía cada vez que la miraba a los ojos. Tan absorta iba en su rostro, que no se fijó cuando su cuerpo golpeó duramente contra algo duro y suave, haciéndola caer de manera inesperada en el asfalto, su cuerpo tocó parcialmente el duro y sucio suelo, ante los incrédulos ojos de su acompañante

-"Jeanne… ¿estas bien?"- le dijo Danny inclinándose levemente para verla, antes de extender su mano para que la tomara.

-"¡Cielos! Creo que Dios me va a castigar…"-se oyó la voz inconfundible de un chico. Era muy elegante y hablaba con un aire despreocupado y muy cortésmente. La mirada de Jeanne subió a enfocarlo. Era un muchacho de unos 16 años, alto de piel blanca.

Se inclinó lo suficiente para tomarla con una sola mano por la cintura y con un leve movimiento la levantó, dando un pasó hacía atrás. Danny se quedó con la mano extendida. Le dirigió una mirada enojada a la persona que la tiró.

-"¿a que te refieres con que te castigaran?"- preguntó Jeanne haciendo referencia a lo dijo antes de levantarla.

-"Claro, ¿acaso no es pecado bajar a un ángel del cielo?"-le dijo con una sonrisa.

La de los ojos cual rubí se sonrojó. El menor de los Fenton inspeccionó al individuo.

Tenía los ojos color miel, brillantes a la luz del sol. El pelo color paja que le caía de manera aristocrática en la frente, acentuando sus varoniles facciones. Era alto y más alto que Danny, tenía las manos dentro de los bolsillos de su pantalón. Vestía con un traje negro, que en tenía un escudito de color azul en la corbata igualmente oscura. En el emblema se leía "Colegio San Cristóbal".

-"… se nos hace tarde… vamos…"-le dijo con recelo el pelinegro.

-"Nos vemos… lo siento mucho…"-le dijo la chica caminando lejos de él.

-"Espera… ¿Cómo te llamas?"-le preguntó el chico de los ojos miel con un mohín de interés que hizo que Danny apresurara el paso.

-"Jeanne Oversoul…"-le dijo al aire, siguiendo a Danny, volteando un momento mas para ver al muchacho. El medio fantasma le tomó muñeca, obligándola a ver al frente.

-"Lindo nombre Jeanne, nos veremos después, me llamo Duncan Maggiore…. Mucho gusto…"- le gritó mientras la veía alejarse por la calle.

Las clases continuaron normales. Llegaron a la casa de Danny, a comer algo que ninguno logró identificar y que sabía a calcetín. (Cabe mencionar que la madre de Danny salió y su padre cocinó… al parecer las dotes culinaria de Danny fueron heredaras de Jack…)

El viernes a las 5:30 PM, mientras ensayaban la obra "Los Miserables"… tocaron a la puerta.

-"Yo iré… quédate sentado…"-le dijo entre risas al ver como el ojiazul cortésmente se levantaba a atender la portezuela. Ella se levantó, caminando con el libro rojo de sus diálogos en la mano derecha.

La chica de cabellos grisáceos, abrió.

Tras ella, estaban tres personas. Dos con la cara llena de vergüenza. Y uno con un rostro triunfante. Este último hizo que Danny frunciera el ceño.

Vlad Plasmius, estaba justo enfrente de Jeanne, imponente, con su traje de satín caro y zapatos italianos, con ese aire tan misterioso que le daba su seguridad.

-"Hola… tu debes de ser la señorita Oversoul… mucho gusto… soy Vladimir Plasmius… puedes llamarme Vlad…"-dijo el hombre inclinándose levemente a tomar la barbilla de la joven, mirando su suave rostro confundido.

El cuerpo de la chica se estremeció al sentir la fría mano del nuevo personaje la tomaba inesperadamente del mentón. Tenía miedo. No de esa persona, sino de que lo que la llegada de esa persona significara en su vida.

-"Pasemos pues… tenemos mucho de que hablar…"- fueron las palabras de su madre.

Aquello hizo que la piel del adolescente se erizará. Algo andaba mal. Las personas entraron, solo para sentarse en la cómoda sala. Jeanne los imitó.

-"Pues… cuéntanos Vlad… ¿Qué me dices de esta inesperada visita?"-dijo Danny con un dejo de resentimiento.

-"Pues… he venido por la persona que voy a cuidar de ahora en adelante…"-anunció Plasmius con risa y satisfacción.

-"¿a que te refieres?"-le dijo el pelinegro retándolo.

-"Danny… querido… queremos decirte que de ahora en adelante… la señorita Jeanne Oversoul… vivirá con… Vlad…"-trató de decir confundida su madre.

-"Mamá… no es cierto… ¿como…?"-balbuceó el ojiazul.

-"El juez dijo que sería lo mejor… acéptalo… ella va estar mejor en una enorme mansión… ¿no lo crees?"-le dijo su padre revolviéndole el pelo suavemente con su enorme mano.

La cara de la chica contenía las lágrimas que su viaje causaba.

-"Iré al baño… si no le molesta… señor Plasmius…"-le informó la chica,

-"Adelante… puedes hacerlo… mañana vendré por ti… para que nos marchemos a tu nuevo hogar…"-le dijo el hombre.

La chica asintió antes de subir por las escaleras, alejándose de esas personas.

Danny se excusó con sus padres y la siguió… no quería que sufriera sola

La oscuridad del segundo piso era cegadora. A cada paso, el adolescente podía ver algo mas, la luz de la luna, que se filtraba por las ventanas lo guiaba.

Cerró sus ojos, escuchando el susurró del viento al penetrarse por las rendijas de las múltiples ventanas de su casa.

No había ningún sonido, aparte de un quedo y doloroso murmullo que venía de su cuarto. La figura de su amiga se mostró ante su mente. Seguramente estaba mirando la luna en la cama, abrazando sus rodillas, iluminada por la palidez de la luna.

Decidido, se encaminó a buscarla. Sus pasos sordos se escuchaban estruendosamente. Aun tenía los ojos cerrados. Sus sentidos lo guiaban a por el pasillo. Era por demás… ya que esa era su casa y todo le era familiar.

Al llegar a su cuarto, abrió sus hermosos ojos celestes, que iluminados por el leve rayo lunar de su oscuro cuarto. La seriedad de su rostro, se vio enfocada por los ojos de la chica. Que sentada en la cama, lloraba en silencio.

Moverse fue complicado. Cada paso, era un movimiento complejo, parecía que había olvidado como caminar, era un manojo de nervios y de dolor. Jeanne no le dirigió palabra alguna. No podía hacerlo sin sollozar. Por eso prefirió callar, ocultando su rostro en sus rodillas.

Danny se sentó en la cama, mirándola fijamente, con un sentimiento contenido.

Cuando posó sus manos en la cama, ella levantó el rostro y lo entornó para verlo directamente a los ojos. El joven Fenton pudo ver como su rostro blanco estaba lleno de lagrimas cristalinas, por la blanca luz que la iluminó. Parecía sumida en la tristeza. Sus brazos recorrieron los hombros femeninos. Acercándola a su cuerpo, sonrojándose al sentir el calor que venía de la persona que abrazaba.

Abrázame… y muérdeme…

llévate contigo mis heridas…

La chica se relajó en su pecho, escuchando el calido latir de su corazón. El calor que aquellos brazos le causaban. Que la cuidaban en tal momento de necesidad. Tibios y reconfortantes, capaces de evitar el caer de su diluvio de lagrimas. Pasó sus manos por el cuello de su protector, aceptando su abrazó, recargando su cabeza en su hombro derecho. Disfrutaba de la suavidad que se presentaba en la piel de la nuca del joven. Del perfume que despedía su cuerpo y de la forma en que la atraía hacia el. De una manera protectora y celosa. Tierna y desesperada. Repentina y delicada. Triste y necesitada.

Nadie dijo nada. No era necesario.

Aviéntame… y déjame…

Un sollozo rompió el silencio de ambos. Jeanne se quería soltarse. Puso sus manos en el pecho de Danny y se alejó por un momento de su captor.

El muchacho la liberó de sus brazos, solo un instante, antes de atraparla de la cintura para atraerla de nuevo. Aquello fue sumamente fácil, ella no opuso resistencia. Solo soltó sus lágrimas en su hombro aferrándose a su playera, estrujándola con las manos, tratando de no gritar el dolor que toda la situación le provocaba.

Danny pasó su mano por la espalda de su compañera, en un delicado vaivén cariñoso en el que la intentaba reconfortar.

-"Tranquila… estoy contigo…"-fue lo único que le pudo susurrar al oído.

Esas palabras acariciaron calidamente el cartílago de su oreja, eso hizo que se abrazara aun más a él cerrando sus ojos.

Definitivamente les dolía que se separaran.

mientras yo contemplo….

tu partida…

Danny se quedó con ella en brazos por largo rato, acariciando su cabello. Escuchando su respiración agitada. Sollozando, hasta que el latir del corazón del pelinegro la arrulló y se quedó dormida.

Danny la recostó a su lado, abrazándola con cuidado de no despertarla.

Cerró sus ojos, pero no para dormir, sino para elevar una plegaría al cielo.

Esperando que ella vuelva a abrir su ojos.

En espera…

de que vuelvas…

La contempló un momento. Vio sus mejillas húmedas por las lágrimas, blancas a la luz de la luna llena. Tomó una puntita de la sabana de su cama y limpió suavemente su rostro, antes de besar su frente y abrazarla de nuevo y quedar profundamente dormido.

El mañana llegó de nuevo. La miro levantarse y perderse en el pasillo de su casa.

Se sentó en el sofá. Danny se acercó a su lado.

-"No quiero que te vayas…"-le dijo por primera vez.

-"Es inevitable, el juez lo decidió…"-contestó su madre.

Ella no lo miró a los ojos.

-"Jeanne… quiero que vengas…"-le dijo tomándola de la mano y llevándola lejos de sus padres y de cualquiera que los pudiera ver.

-"Jeanne… quiero decirte que yo… se… que…"-

-"Danny… yo siempre te recordaré…"-

Y talvez…

vuelvas por mí…

El muchacho sonrió.

-"¿nos volveremos a ver?"-

-"Prométeme que vendrás por mi…"-le dijo Danny con una sonrisa.

-"Lo juro…"-le dijo dándole un beso en la mejilla…

-"JEANNE… YA LLEGÓ VLAD…"-le gritó Jack.

-"Nos vemos… después…"-

-"Adiós…"-

Danny cerró la distancia entre ambos con sus labios, delicadamente, por alguna razón que no conocía y que en ese momento no le importaba. Solo pasó su mano por la nuca de su compañera y la acercó aun mas, sintiendo como temblaba ante el contacto.

La calidez que sentía en su pecho era muy extraña. De pronto dejar que se fuera era muy complicado…

Y ya te vas que me dirás…
…dirás que poco sabes tu decir…

Ambos caminaron a la entrada del la casa. Vlad estaba imponente frente a su Ferrari deportivo negro.

-"Hola Jeanne… querida… mucho gusto…"-

-"Un placer señor Plasmius…"-le contestó con tristeza.

-"El placer es mío… quiero que conozcas a alguien que vive conmigo…Duncan… ven"-dijo el hombre al auto. La puerta se abrió. De él bajo un muchacho de cabellos color paja. Danny tragó saliva. Tembló de miedo al ver como los labios de la chica dibujaban una clara sonrisa.

-"Nos volvemos a ver…"-le dijo galantemente el muchacho.

-"¿ya se conocían?"-preguntó Plasmius.

-"Si, creo que fue en un sueño, pero… si la conozco…"-le contestó Duncan, deleitándose con la cara de celos de Fenton

-"¡Que inesperado! El es mi sobrino, querida Jeanne…"-dijo Vlad con una sonrisa de satisfacción.

Subió al auto con Duncan.

Fue lo único que pudo hacer… antes de verla partir con Vlad en un auto negro.

FIN DEL FLASH BLACK

Danny solo se limpió la cara con su ante brazo, tras refrescarse con el agua del grifo.

Desde hacía un mes que trabajaba en la obra junto con Valerie.

Poco después se sentía un poco solo. Entre Tucker y Sam… era complicado…

Todos se burlaban… del enamorado sin amigos…

Despídete… ya no estará…

No supo nada del ángel… ni de ella… era muy complicado de explicar.

Salió del baño, solo para encontrarse con Sam.

-"¿ten encuentras bien?"-

-"De maravilla…"-

-"Claro que no… ¿la extrañas mucho?"-

-"Es normal… era mi amiga…"-

-"Se donde esta…"-

al menos…

ten con ella esa bondad…

-"¿Dónde está?"-

-"Ella… está… en el San Cristóbal… ¿te acuerdas de que fui por un tiempo a esa escuela de ricos? Ahí está… ¿vamos después de clases?"-

-"no…"-

-"¿Por qué?"-

-"Porque no y ya…"-le dijo sin mas explicaciones.

te extrañaré…

no mentiré…

-"Danny… sabes que la quieres mucho… ve a verla…"-

Esa tarde caminaba por la escuela de mimados. El San Cristóbal. Los chicos usaban uniforme, casi como en las películas baratas.

La buscó con la mirada. Casi todas las chicas eran rubias. Que fastidio. Por primera vez supo porque Sam odiaba esa escuela tan poco agradable. ¿Quién sobreviviría entre tantas personas tan superficiales. Todas usaban cintas rosas en el pelo, al verlo sonreían y cuchichiaban sin cesar. Pensó que era necesario volver a casa. Que sería mas practico.

De pronto, como un milagro, la vio de pie con un puñado de chicos. Ella estaba vestida con una falda roja y una blusa blanca… el uniforme de la escuela. Se veía diferente. Muy diferente. Algo de pronto aterró al medio fantasma. Al lado de su compañera, estaba el mismo joven con el que chocó con ella. Ambos se lucían felices… más que él en ese momento. Parecía que ella por fin lo olvidó…

me duele que no estés…

y tú te vas…

-"Adiós Jeanne…"-dijo en un murmullo el pelinegro con una tristeza inmaculada, dando la vuelta para regresar a su casa.

Caminaba sin mirar atrás… sin creer lo que estaba pasando.

-"¡Danny…!"-escuchó que lo llamaba.

Alguien posó su mano en su hombro. Se sentía extraño.

Se entornó. Era ella. Solo tenía un par de opciones… el elegía…

FIN DEL CAPITULO 7

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Karo.- wapa! A como me encanta leer tus comentarios! Siempre me pones de buen humor! DDDDDD Sabes que me encanta el nombre de Maxi… me recuerda a un emperador mexicano con su wapisima esposa! (osea tu…XD)

Quiero que le mandes un besototototote a ese chico!

GotichGirlcuanto tiempo sin leerte! Quiero decirte que esa confusion es normal, pero quiero aclararlo en el proximo capitulo para que nadie se quede sin saber la verdad de Jeanne…. Un abrazo de oso y muchos saludos! (por cierto… soy fan de Ember!)

Chuvybyturner.- ay nena! No sabes que pena me da contigo! Es que cuando subi el capitulo me pasaron tu rr! Mugre sistema! Me enoja mucho! Quiero disculparme contigo por lo que paso! Quiero que me disculpes… XD un saludote!

Tane-chan wow! Linkin park ¡!XP me encanta! Y si… los misterios de Jeanne se develaran en el proximo capitulo! Me encanta que pueda contar contigo! Soy tan feliz!

Baibai

Quiero agregar que Duncan esta basado en mi amigo miguel… (que esta guapisimo) y q alguna vez fue mi amor platonicoXD