El plan no le convencía a Jennifer. Pese a no ser una guerrera y nunca haberse imaginado en una situación similar, la forma en al que Ronon le había expuesto la forma de salvar al coronel no le parecía muy acertada, más bien bastante suicida.
"No voy a dejar que te pongas en peligro mientras yo saco de allí al coronel. Si te pasa algo ¿Qué? ¿Cómo salgo luego del planeta si el coronel está herido todos esos Wraith deciden perseguirnos? No soy una persona de acción como tu."
Ronon la abrazó, era la primera vez que lo hacía, tratándose de alguien como el guerrero, alguien que no expresaba sus sentimientos tan a la ligera, alguien que intentaba protegerse a si mismo para que nunca le hicieran daño después de todo lo que había sufrido; aquella chica, que parecía tan frágil, pero que tan fuerte y valiente se había demostrado delante de él, le hacía sentir diferente, espontáneo, frente al resto del mundo.
"¿Y eso a qué ha venido, no lo habrás hecho para que me calle y deje de darte la lata?" Ronon no contestó, tan sólo una pequeña sonrisa y un amago de absoluta sinceridad se intuyó en sus ojos negros, pero se mantuvo en silencio. "No vas a cambiar de planes por mucho que le vea lagunas a tu idea ¿verdad?"
"Todo saldrá bien; pero ahora estamos solos. Has visto tan bien como yo, como tienen al coronel, si no hacemos algo pronto, seguramente lo matarán. Quieren que lo veamos, saben que estamos aquí, pero no cuantos somos. Es nuestra única oportunidad."
"Pero la ayuda está en camino, la gente de Atlantis, sabe que estamos aquí, los que estuvieron en el primer ataque y escaparon, saben que seguimos aquí atrapados, McKay no nos dejará tirados."
"Lo se muy bien, pero no puedo arriesgarme a perder más tiempo."
"¿Entonces estás completamente seguro?"
"Ahora mis se dos cosas. Que te quiero y que tenemos que ayudar al coronel cueste lo que cueste."
Habían pasado la mayor parte del día agazapados tras aquellas grandes rocas próximas al pueblo, lo suficiente como para ver al coronel allí colgado. Ronon tenía razón, los wraith quería que lo vieran, querían hacerles salir de su escondite para salvar a un miembro de su equipo.
Pero consiguieron esperarse, por mucho que sus sentimientos le pidieran salir durante el día y hacer todo lo posible para rescatar al coronel, consiguieron esperarse y dejar que la noche cayera sobre la aldea.
"Espera a que de la vuelta al pueblo y una vez que oigas un disparo, sal corriendo sin que te vean. Con un poco de suerte estarán aturdidos por mi y no se preocuparán de Sheppard." La noche comenzaba a ser fría por lo que Jennifer se acurrucó contra le cuerpo de del guerrero, aunque no estaba del todo segura si el tembleque de su cuerpo lo producía sólo el frío y también el miedo a fracasar y ser descubiertos. "Lo harás bien."
La besó con ternura, como si tocara algo tan frágil que al primer contacto pudiera romperse, después la abrazó durante largo rato, hasta que la oscuridad, apenas les permitió ver el rostro del otro.
Antes de poder darse cuenta, Ronon ya no estaba entre los brazos de la doctora, se había levantado y se había escabullido entre los árboles del bosque. Jennifer se quedó mirando fijamente hacía allí, con la esperanza de poder verlo una vez más antes de escuchar el disparo que él le había dicho.
Pero no fue posible, desde la otra punta de la aldea, escuchó el disparo del arma de Ronon. Después se formó un revuelo y tal y como el guerrero le había dicho, los hombres de la aldea fueron hacia allí, dejando sólo al coronel.
Jennifer echó a correr, sin mirar si alguien le seguía, si alguien se le ponía en el camino, tan sólo corrió hacia el coronel y en cuanto estuvo junto a él comenzó a cortar las cuerdas que lo mantenían sujeto.
Le costó unos minutos, los más largos de su vida, pues sabía que contra más tiempo tardara, más posibilidades tenía de que los encontraran y le ocurriera a ella lo mismo que le estaban haciendo al coronel.
Como siempre había dicho ella, no estaba preparada para la guerra, no le gustaba ver las noticias cuando estaba en La Tierra y oír hablar de todos esos enfrentamientos armados en los que moría gente de formas tan horribles.
Durante toda su vida, había supuesto que ese había sido el motivo de estudiar medicina o de estar ahora en la expedición de Atlantis, ayudar a la gente que estaba en medio de un conflicto bélico y que les ocurrían cosas tan terribles como al coronel Sheppard ahora.
Debido a su pequeño tamaño, con relación al coronel, cuando hubo conseguido soltarle, John cayó sobre ella aunque consiguió evitarle el mayor de los golpes, frenando la caída.
El coronel murmuró algo que la doctora no pudo comprender y entonces abrió los ojos. No recordaba cuando tiempo había pasado allí ya. Después de los primeros golpes recibidos y haber quedado inconsciente varias veces, había perdido la noción del tiempo y toda la esperanza que alguien le rescatara.
"Vaya, entonces debo estar en el cielo y mi ángel de la guarda es idéntico a Jennifer Keller, eso si que ha sido una sorpresa."
"Shhhh, no hables, nos van descubrir." Le contestó ella en voz baja. "¿Crees que puedes andar? Deberíamos salir de aquí cuanto antes, antes de que se den cuenta que estamos sólos."
"No me digas que formas parte del equipo de rescate, yo más bien esperaba a alguien como Ronon o Lorne. Espero que no te molestes." Continuó hablando el coronel como si estuviera delirando, mientras se sentaba en el suelo y comprobaba que tenía el control sobre sus piernas.
"No pasa nada, pero las cosas han cambiado un poco estos últimos días, ya te lo explicaré cuando hallamos salido de aquí."
"Creo que va a haber un pequeño cambio de planes, por que de momento nadie va a salir de aquí." Los dos se volvieron hacia la voz, aunque no les hubiera hecho falta para reconocer en ella a un wraith.
La criatura les sonrió con maldad. Era tremadamente alto, como la mayoría de los seres de su especie y su aspecto igual de terrorífico, pero después de haber estado a punto de morir a manos de uno de ellos y seguir viva para contarlo, Jennifer ya nos les temía de la misma forma.
"Tu amigo ha tenido una buena idea para rescatar a vuestro amigo, es una lástima que yo haya pensado lo mismo que él y lo haya previsto con antelación."
"¿Dónde está Ronon? ¿Qué has hecho con él?" La criatura comenzó a reír e hizo que ella se sintiera la criatura más pequeña e indefensa del mundo. "Ten por seguro que te mataré si le has hecho algo."
"Muy valiente por tu parte, defender así a tu compañero, pero no te servirá de nada cuando acabe con vosotros ahora que se que estáis completamente solos en el planeta."
John miraba la escena sin comprender lo que estaba ocurriendo a su alrededor. Aquella no parecía la doctora Jennifer Keller que él conocía, aquella que solía temer lo que pudiera ocurrir al otro lado de la puerta.
Aunque lo que realmente le sorprendía era verla tan protectora con Ronon, sabía que eran amigos, como la mayoría de la gente en Atlantis, pero no tanto como para parecer, lo que el coronel no se podía creer, Jennifer parecía comportarse como si fuera la novia de Ronon. Si eso era cierto, entonces las cosas si que habían cambiado mucho desde que él había desaparecido.
- o -
"Rodney ¿estás seguro de ello? No puedo arriesgarme a perder más gente en esta misión de rescate." Preguntó Carter, preocupada.
La sala de reuniones de la cuidad estaba llena de gente, aunque todos escuchaban con atención el relato de Lorne y McKay, contando una vez más lo que había ocurrido y lo que podían hacer para rescatar a sus amigos.
Desde una de las esquinas, Teyla escuchaba en silencio, por mucho que quisiera formar parte de ese nuevo equipo de rescate, seguía estando embarazada, demasiado para hacer algo así y estaba segura que John no estaría nada contento de verla arriesgar su vida y la del bebé de esa forma.
"Sam, se que estás preocupado por la gente de la cuidad, pero estamos hablando de Sheppard, de Ronon y Jennifer, ellos harían lo mismo estando en nuestro lugar y lo sabes muy bien."
"Si, Rodney lo se, pero también se lo que pasó la última vez que fuisteis a ese planeta. Tres soldados y un científico murieron, además de la desaparición del coronel y de Ronon y la doctora Keller, no quiero que vuelva a ocurrir lo mismo otra vez."
"Tenemos que arriesgarnos, por ellos." Dijo Lorne. El mayor Lorne quería ser el primero en cruzar esa puerta para rescatar a sus compañeros, Sheppard, le había salvado la vida en varias ocasiones, Ronon también lo había hecho y no iba a dejarlos tirados ahora. "Mi equipo está preparado y Rodney a reclutado a otro, podemos salir en cuanto nos de la aprobación."
"¿Estáis realmente seguros?" Los dos asintieron. Ya no había nada más que decir, todos estaban seguros de lo que debían hacer, sus amigos eran su prioridad y haría todo lo posible para ayudarles.
