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-Justo Como Eres-
Summary: ¿Qué pasa cuando el amor de tu vida ha estado enfrente de ti durante más de tres años?; ahora que Elizabeth Bennet lo sabe tiene que cambiar su manera de pensar con respecto al género masculino, para esto la vida le tiene una lección que tendrá que compartir. AU. Moderno.
Nota del Autor: Los personajes de Orgullo y Prejuicio no me pertenecen, solo escribo esta historia con fines de entretenimiento.
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-Capítulo 7. Cosas que Podrían Ser-
Aun con la serenidad que le transmitía su familia, Lizzie se sentía nerviosa; y pese a que la sala de estar de la residencia de los Bingley era más que amplía, el ambiente que percibía era demasiado asfixiante para ella.
Por lo general, los domingos los utilizaban los Bennet para visitar a su hija mayor Jane, y a sus parientes políticos Charles y Caroline Bingley en su elegante casa en Londres; donde salían a pasear al enorme jardín de la residencia mientras esperaban la comida del medio día, la cual llegaba a durar horas por la prolóngala plática entre hermanas. Sin embargo, el día de hoy el clima les había hecho una mala jugada, ya que desde muy temprana hora la lluvia había caído en toda la ciudad, encerrándolos a todos en la sala.
Al principio, la conversación había sido alegre y amena; pero después de media hora, la estancia se había quedado casi por completo en silencio; en donde solo se podía escuchar los constantes susurros entre Katty y Mary, y la ligera plática sostenida entre Jane y Charles, mientras que los demás integrantes de la familia permanecían callados.
Caroline había salido minutos antes, argumentando que tenía una cita importante con una de sus amigas, aunque todos sabían que no le agradaban las visitas de los Bennet en su hogar. Mientras tanto, las pequeñas Sofía, Emma y Eleonor, se encontraban dormidas en una de las habitaciones del segundo piso, debido al aburrimiento de no poder salir a jugar afuera con sus abuelos.
Elizabeth se encontraba plenamente segura de su decisión, aunque se sentía inquieta por la forma en que tomaría la noticia su familia, especialmente sus padres. No era que Fitzwilliam Darcy fuera un mal hombre, pero los roces entre él y su familia en el pasado, habían provocado un alejamiento entre ambos, induciéndole cierta inseguridad.
― Alguien viene ―anuncio Lydia en voz alta. La joven se había sentado justo a un lado de la ventana que daba justo hacia la entrada principal de la residencia, por lo que pudo distinguir la silueta de un caballero que se acercaba a la mansión.
― Lydia, ¿Quién es? ―pregunto rápidamente la Señora Bennet, esperando obtener algo de información adelantada del nuevo visitante, el cual seguramente sería la persona que todos estaban esperando.
― Es ese hombre tan pesado y arrogante ―la joven tardo unos segundos en distinguir al caballero que se acercaba a la puerta; arrugando la nariz en signo de desagrado al momento de saber quién era el visitante― el señor Darcy.
Aquellas palabras hicieron que el corazón de Elizabeth empezara a latir aceleradamente, había llegado el momento de exponer relación con Ftzwilliam. Aunque estaba convencida de la decisión que había tomado, los nervios la estaban traicionando, provocando que sus mejillas se enrojecieran al escuchar el nombre de Darcy.
― Vaya forma de arruinar una reunión familiar ―bramo la señora Bennet con evidente disgusto. Ya que de todos los amigos de su yerno, el Señor Darcy era el que menos soportaba, con ese porte orgulloso y altanero que siempre lo caracterizaba― seguro que viene a hablar de trabajo con Charles.
― No, en realidad él… ―Charles estuvo a punto de decir la razón de la presencia de su mejor amigo en su casa, pero un ligero empujón de su esposa le recordó que tenía que guardar el secreto por un poco más de tiempo― no recuerdo haberlo llamado hoy para discutir sobre negocios.
― ¿Le digo que se vaya mamá? ―le pregunto Lydia con malicia, recordando cómo había sido humillada por aquel hombre tiempo atrás.
Al principio, Lyidia había tratado de emparejarse con Darcy por la simple razón de que poseía demasiado dinero como para cumplirle todos sus caprichos, además de que no podía negar que era un hombre atractivo; pero él la había rechazado con dureza, provocando en la joven un cierto rencor hacia él.
― Yo lo atenderé ―se ofreció Elizabeth dejando su asiento, mientras todos en la sala la miraban con extrañeza. Quería hablar con Darcy en privado antes de presentarlo ante su familia como su pareja oficial.
― Lizzie, deja que lo atienda Jane, ella es la dueña de la casa; además, ¡sabrá Dios que quera ese hombre al venir aquí! ―el comento su madre con un gesto de disgusto en el rostro, agitando su abanico con fuerza para sosegar el calor húmedo que había invadido la habitación― como se atreve a interrumpir mientras esperamos…
― ¿Mama?, te encuentras bien ―le cuestiono Kitty con curiosidad instantes después, al ver como su madre se había quedado prácticamente muda a media oración.
― Querida, es muy poco común que te quedes sin palabras en plena platica ―ahora fue el Señor Bennet el que trato de sacar del shock en el que se encontraba su esposa; aun sin entender lo que estaba pasando.
Al parecer la Señora Bennet había descubierto algo importante, por la expresión de estupefacción que retenía en su rostro mientras miraba fijamente a Lizzie.
― Yo voy ―dijo Elizabeth cuando escucho el sonido del timbre, apresurándose a dejar la estancia antes de que su madre recuperara el habla y empezara a parlotear.
Aunque la Señora Bennet no era demasiado lista en varios rubros, tenía un don indeleble en relacionar personas; por lo que Elizabeth intuía que su madre ya había atado cabos, descubriendo la razón de la presencia de Darcy en la reunión familiar.
― Gracias Lizzie, eres muy amable ―le agradeció Jane un una sonrisa de complicidad en el rostro, mientras volteaba a ver a su marido, el cual se veía muy divertido por lo que estaba sucediendo en su sala.
― Hola pequeña ―Fitzwilliam la saludo cariñosamente cuando la vio abrir la puerta, visiblemente dichoso de que fuera ella la que lo atendiera y no la servidumbre del lugar.
― Hola, llegas temprano ―le comento Elizabeth dejándolo pasar al recibidor.
Aunque la lluvia había cesado unos minutos atrás, el cabello y parte de su traje de él estaban ligeramente mojados, lo cual le daba un aire mucho más atractivo ante los ojos de Lizzie.
― No tenía nada que hacer así que decidir venir antes, espero que no sea ninguna molestia para tu familia ―le dijo Darcy tomando su mano, llevándosela a los labios para depositar un tenue beso en ella. En su última conversación había establecido retomar su relación, aunque aún esperaban lo que su familia dijera al respecto.
― Claro que no es molestia, haz llegado en el momento oportuno ―dijo Lizzie cautivada por su gesto, habían pasado dos días sin verse, los cuales habían pasado queriendo estar nuevamente a su lado.
― Al parecer ya se percataron de mi presencia ―le comento él con voz risueña, sin soltarle la mano, prolongando aún más el contacto entre ambos― pude ver a una de tus hermanas observándome desde la ventana.
― Sí, todos saben que estas aquí ―agrego Elizabeth, caminando lo más lentamente posible hacia la estancia. Sabía que cuando cruzaran la puerta de la sala la tensión en el ambiente aumentaría, por lo que quería extender aún más el tiempo a solas con Darcy― y al parecer mi madre ya intuyo el porqué de tu visita.
― ¿No se esperaba que yo fuera tu enamorado? ―Fitzwilliam le pregunto divertido, provocando que Lizzie también sonriera por sus palabras.
―No ―respondió ella manteniendo una sonrisa en los labios, agradecía que Darcy tomara el tema con serenidad y hasta con un toque de agudeza, provocando que se relajara― creo que mi madre nunca imagino que fueras tú.
― Lo único que queda es que tu familia se acostumbren a la idea de que yo sea tu pareja ―le dijo Fitzwilliam deteniéndola a poco más de un metro de la estancia, mirándola detenidamente por algunos segundos― ¿Cómo te sientes?
― Bien, aunque me siento algo cansada; no pude dormir bien anoche ―le contesto Lizzie dedicándole otra pequeña sonrisa.
La noche anterior solo había dormido un par de horas, además empezaba a presentar los síntomas típicos del embarazo, aunque aún no eran tan fuertes como había imaginado.
― Tranquila todo saldrá bien ―le aseguro Fitzwilliam abrazándola por algunos segundos, tratando de trasmitirle un poco de confianza antes de entrar a la habitación― te lo prometo.
Lizzie disfruto del tenue rose ante ambos, y aunque su deseo de besarlo había incrementado tuvo que resistir, ya que le esperaba una conversación pendiente― espero que mi familia se comporte bien contigo.
― Bueno, la verdad yo no he sido condescendiente con tu familia en el pasado ―le dijo él pasando sus dedos por su caballera húmeda; recordando cada una de las veces que había interactuado con algún integrante de la familia Bennet en los últimos tres años, situaciones que habían sido más que ásperas en entre ambos bandos.
― Ni ellos contigo, y tengo que reconocer que yo también he sido algo prejuiciosa ―le comento Elizabeth a un par de pasos de llegar a la sala principal; sintiéndole apenada de la conducta de su familia hacia Darcy en el pasado, y la de ella misma, ya que en varias ocasiones había sido más que injusta con él.
― Buenas días ―Darcy saludo con una ligera inclinación de cabeza al llegar a la estancia; sintiéndose más que incómodo por las constantes miradas indiscretas hacia su persona.
― Señor Darcy, es un gusto verlo de nuevo ―fue el señor Bennet que le regreso el saludo, aun confundido por la presencia de aquel hombre en la casa.
―El gusto es mío, Señor ―agrego Fitzwilliam, buscando el mejor momento para empezar su discurso― espero no interrumpir nada importante…
― No interrumpe nada Señor Darcy ―comento la señora Bennet, visiblemente emocionada por su llegada― hablábamos sobre el futuro hijo de Lydia, ¿está enterado de que los Wickham esperan a su segundo hijo?
― Ya lo sabía, felicidades Señora Wickham… ―Fitzwilliam felicito a Lydia con una media sonrisa; tratando de seguir con la idea de anunciar su relación con Elizabeth, pero la señora Bennet volvió a hablar, demorando así su plan.
― Y ahora con el embarazo de Lizzie tendremos dos nuevos bebes en la familia, ¿Acaso no es maravilloso? ―le comento la mujer acaparando toda la atención del recién llegado; mientras que sus hijas menores y esposo la miraban con rareza. ¿Desde cuándo la señora Bennet era atenta con el señor Darcy?, era lo que su familia se preguntaba mientras la observaban en silencio― ¡pero donde están mis modales, tome asiento por favor!; ¿quiere algo de tomar mientras esperamos la comida?
―No gracias, es muy amable ―le respondió Fitzwilliam con ineludible amabilidad, dedicándole una mirada de pesar a Elizabeth.
― Oh no sea modesto Señor, Kitty ¿porque no vas y preguntas si la comida esta lista? ―continuo la señora Bennet observando a su hija Catherine, la cual se encontraba a un lado de ella― el Señor Darcy debe tener hambre.
― De hecho madre, Darcy vino hoy para hablar con ustedes ―Elizabeth intervino ágilmente, en el afán de detener el parloteo de su madre.
Aunque agradecía que ella hubiera aceptado a Fitzwilliam como su pareja, seguramente por la gran cantidad de dinero que poseía él, estaba sofocándolo con su interminable conversación.
― Oh vamos Lizzie, crees que no se a lo que vino ―agrego la señora Bennet con una sonrisa de satisfacción, mientras los demás integrantes de la familia la miraban con completa curiosidad por sus palabras― siempre dije que tenías un buen gusto, hija.
― ¿De qué hablas querida? ―fue el Señor Bennet que intervino esta vez, más que extrañado por el rumbo que estaba tomando la conversación.
― Señor Bennet no puedo creer que sea tan despistado para no verlo ―le comento su esposa, regresando su atención hacia Fitzwilliam antes de continuar― el Señor Darcy es la persona que estamos esperando.
― ¿La persona que estamos esperando? ―el Señor Bennet miro fijamente al hombre en cuestión, sabía que era demasiado distraído en los asuntos relacionados con sus hijas, pero nunca había imaginado que el Señor Darcy fuera la pareja de su Elizabeth.
― Si me lo permite quisiera hablar con ustedes ―dijo serenamente Fitzwilliam, tratando de tomar la rienda de la conversación antes de perder la paciencia― sé que mi comportamiento con Elizabeth no ha sido el más apropiado….
― No se preocupe Señor, sé que usted no dejaría a nuestra Lizzie como madre soltera ―la Señora Bennet volvió interrumpirlo, más que entusiasmada con lo que su mente estaba empezando a imaginar― ¿ya han pensado en la fecha de la boda?, seguro que tiene que ser una de las más bonitas y lujosas de todo Londres, aunque se tiene que hacer lo más pronto posible por la condición de Lizzie. Me muero de ganas por conocer su casa Señor Darcy, seguro que es igual de grande y lujosa que la de mi querido Charles.
― Mamá creo que estas apresurando las cosas ―por segunda vez Elizabeth intervino para detener a su madre.
Podía ver como Darcy soportaba audazmente la interminable intervención de la Señora Bennet, pero aun así tenía que controlarla si quería que las cosas se hablaran claramente.
― La comida está servida como mandado del cielo para Lizzie, el mayordomo anuncio la comida desde la entrada de la sala, cortando de saco la tensión que se sentía en la sala.
― Gracias James, enseguida vamos ―le agradeció Jane levantándose de su asiento; invitando a todos a seguirla hacia el comedor de la casa, acompañada por su esposo Charles― ¿porque no seguimos con nuestra conversación en la mesa?
― Buena idea Jane ―la señora Bennet salió del cómodo sillón con la oportuna ayuda de Fitzwilliam, acaparando nuevamente la atención de él para ella sola― venga conmigo Señor Darcy, tengo el asiento perfecto para usted.
― Creo que tu madre no dejara en paz al señor Darcy por lo que que del día ―le comento su padre a Lizzie cuando ambos se quedaron solos en la sala, mientras los demás se dirigían hacia el comedor.
Aun con la nueva noticia, el Señor Bennet no había comentado nada al respecto, solo se había limitado a observar la situación en silencio a diferencia de su esposa.
― Eso parece papá ―Lizzie no pudo resistir sonreír al ver tal escena.
Al parecer Fitzwilliam te tendría que aguantar la inacabable plática de su madre, al menos tenía el consuelo que su familia habían aceptado de buena manera a Darcy como su pareja y padre de su hijo. Aun así, se seguía sintiendo insegura, ya que en poco tiempo su vida a había tomado un giro de ciento ochenta grados; en primer lugar estaba el tema de su embarazo, situación que apenas estaba asimilando, y ahora su madre la había puesto a pensar sobre "su boda con Darcy", circunstancia que no había analizado en el pasado.
Miro a su padre en busca de ayuda, desde que tenía uso de memoria siempre que tenía algún problema acudía a él― ¿tú qué piensas?, ¿sobre él?
― El señor Darcy tiene mucho dinero y parece un hombre bueno; seguro tiene autos más lujosos y una mansión más grande que Bingley ―le respondió el señor Bennet abstraído; aun cuando había dejado casar a dos de sus cinco hijas, Lizzie especial para él, resintiendo la idea de que su hija predilecta se casara― pero la pregunta sería para ti, ¿estas convencida que es el indicado?
Aun con las inseguridades que surcaban en su mente, Elizabeth estaba convencida de que Fitzwilliam Darcy era el hombre perfecto para ella, solo esperaba que pudiera afrontar el cambio tan radical que estaba a punto de tomar su vida. Ella era una mujer independiente y retraída; por lo que no estaba acostumbrado a poseerle a alguien, mucho menos tener un compromiso tan importante como el matrimonio, pero estaba decidida en hacerlo, no solo por ella, sino también por su hijo.
– Si, es el indicado. Creo que sentía algo por él desde hace tiempo, solo que era demasiado testaruda como para aceptarlo.
― Si es tu decisión, no tengo nada más que decir mi Lizzie ―le comento su padre con una sonrisa de nostalgia, mientras tomada del brazo a su hija para emprender el camino hacia el comedor principal.
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¡Hola que tal!, disculpen la demora. La verdad llevo semanas queriendo actualizar esta historia, pero entre la escuela y otros Fics que tengo en proceso se me ha hecho imposible; sin embargo tengan por seguro que seguiré con esta historia ;).
Y dedico este capítulo a todos los que se tomaron unos segundos de su tiempo y pusieron este Fic en sus favorites y/o follows; de igual manera a las que muy amablemente me dejaron sus comentarios en el capítulo anterior: flaquita, wendycruzg, meliortizv, Miyuki Kuran Taisho Kirryu, LucyMJ, Opalsv, avanny, Lou Darcy, Molita, Ga Darcy y Ana Suarez.
Espero actualizar lo más rápido posible, ahora que tengo dos semanas de vacaciones me dedicare a escribir y revisar el siguiente capítulo.
Sin nada más que decir me despido, gracias por leer.
¡Saludos!
Atte. Elizabeth Mustang
