Bueno, como hoy es viernes, me doy un pequeño respiro y subo otro capítulo :D quizás para el octavo tarde más, por que no lo tengo hecho, pero tampoco mucho, por que me queda esa y otra viñeta pra acabar la tabla :3
Ni Jasper, ni ningún otro personaje me pertenece, todos son de SMeyer
Los tomates que no sean pasados, si no cuesta mucho de sacar :)
Aquel no era más que un fin de semana normal. Tan solo hacía tres meses que Alice y yo habíamos llegado a casa de los Cullen, y una extraña monotonía ya me recomía. Los días se hacían largos; nos cambiábamos, íbamos al instituto, volvíamos a casa, nos cambiábamos de ropa, y nos aburríamos hasta que volviera a verse el alba asomarse por las ventanas de la casa. Todo era realmente monótono, pero había algo, algo extraño que hacía que un extraño sentimiento se despertará en mi fuero interno; esa extraña aproximación que había entre Edward y Alice, parecían llevarse realmente muy bien, y además, tenían la misma edad - información de la cual soy consciente por que ella me lo dijo-, y parecían compartir los mismos gustos por la música, pero a mi, había algo que seguía sin cuadrarme.
Si, de acuerdo, eran como hermanos, pero había cosas como esas miradas, esos extraños susurros, y las sonrisas que me habían dudar de algo extraño, y yo, sinceramente no me encontraba nada cómodo conmigo mismo. A parte de todo eso, Alice parecía estar cada vez más distante a mi, cosa que a mi no me gustaba nada; nunca había sentido algo así con nadie, y ni mucho menso lo iba a dejar pasar así, de esa estúpida manera, tan solo existía una manera de arreglar al situación: Hablar con ella.
Como era Domingo y todas las tiendas estaban cerradas, Alice pasaba el día tranquilamente en casa. Leía, escuchaba música, jugaba con Emmett, hablaba con Rose, y hacía miles de cosas más, alguien como ella era imposible que se quedará más de cinco minutos quieta, era imposible. Mientras ella hacía todo lo que tenía que hacer, yo la observaba, sentado en el sillón - aunque a veces me tenía que levantar, en una de ellas Rose me quito el sillón para sentarse ella, por que decía que era el mejor sitio para verse bella, y Emmett como siempre, la defendía con todo su ser -.
Cuando el gran reloj del salón toco las diez de la noche, todos estábamos en el comedor, como cada
domingo, esperando el Lunes para salir de esa estúpida cárcel, el único que había salido era - el muy afortunado - Carlisle, que se había ido a trabajar; mientras, los demás esperábamos en el grandioso salón. Me sentía nervioso, cada dos segundo estaba mirando e reloj, esperando que el tiempo fuera más rápido y que pronto llegará el mejor momento para hablar con Alice, a solas, eso si. Entonces, de una forma muy extraña y de golpe, Edward empezó a reír de una forma extraña, era como si se burlará de algo, o mejor dicho de alguien, ¿y por que no decir de mí? Entonces un extraño arrebato me atacó. De una forma muy extraña toda al habitación se puso muy tensa, tan tensa como yo, pero antes que saltará encima de Edward para dejarle las cosas claras, Alice se puso de pie, me cogió de la mano y me casi-arrastró a su habitación.
Una vez allí, Alice me hizo sentarme en su sofá, y ella se sentó a mi lado, cogió un libro, se recostó en mi hombro y comenzó a leer. Entonces, me sentí lo suficientemente capaz de decirle lo que pensaba.
-Alice, me gustaría hablar de... - intenté comenzar, pero no me dejó. Me puso el dedo sobre los labios y se sonrió angelicalmente.
-Perdóname por todo lo que a pasado estas semanas... - intenté cortarla para decirle que el que se tendría que disculpar era yo, pero no me otorgo palabra- ¡No me cortes! escúchame, te aseguro que saldrás ganando.
Hace aproximadamente dos semanas y media que lo vi. Vi cual era tu poder, aunque aun no lo hubiese enseñado a nadie, ni si quiera te lo habías enseñado a ti mismo. Se lo dije a Carlisle, y el me dijo que te dejará que tu poder ya saldría solo, y sobretodo y que te lo dijera... ¡Ah! y sobretodo que no se lo dijera a los chicos, pero eso no se cumplió, ya que Edward me leyó la mente - ¡¿Como?! ¡¿Que Edward sabía hacer el que?! Dios mío, si no hablaba explotaba, pero a Alice no se la veía dispuesta a dejarme hablar. - Si, Edward tiene un poder, y es leer las mentes de todos los demás, al igual que yo puedo ver el futuro, y tú... modificar el ambiente.
Bueno, volviendo al tema, Edward se enteró y se lo dijo a Emmett y ellos dos tramaron un plan, y cuando me quise dar cuenta, todos estábamos ya dentro del plan que había empezado en funcionamiento. El plan trataba de hacerte sentir celoso, para que tus celos te hicieran explorar. Y bueno, visto lo visto, así a sido...
- Pues ya los puedes felicitar, su plan a dado resultado.
- De hecho, me alegro que haya sido así - dicho eso ella volvió a reposar su pequeña cabeza en mi hombro mientras yo la abrazaba, no había mejor paraíso que ese.
