Capítulo 7: Es mío.
Capítulo Beteado por Laura Segura Betas FFAD.
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La vida sin problemas no es vida. El quedarte estancada te hace ver las dificultades de esta,
no estás solo, siempre habrá alguien quien te haga levantar y seguir adelante.
Si te rindes es muestra de que eres cobarde y no estás lista para la vida, porque la vida es eso, problemas,
y estos se encuentran con mayor facilidad que la felicidad.
Porque la felicidad se busca, se hace y se vive junto a aquella persona especial que llenará de luz tus días.
-Belu Vampire Cullen-
Edward's POV
Tenía la mano de Bella entrelazada con la mía. Íbamos en mi auto rumbo a Vancouver, ya que después de haberle dicho mi idea, ella había aceptado más que feliz. Estaba mirando por la ventana con su ceño fruncido y mordiéndose el labio, lo cual significaba que estaba nerviosa por algo. La verdad es que ella no sabía nada de lo que nos esperaba allá ya, que al proponerle matrimonio, toda la familia la quería conocer, más mi padre que sabía que ella estaba embarazada. Probablemente Bella estaría sospechando algo.
Cuando divisé el letrero de bienvenida a esta hermosa ciudad, tomé el camino contrario de la ciudad y me dirigí a la zona costera. Bella me miró sorprendida y emocionada, ya que por lo que me contó, ella había estado muy pocas veces en la playa, y yo la traería tantas veces como ella quisiese.
— ¿Qué tienes, pequeña? —La miré de reojo.
—Nada, solo que no pensé que la casa de tus padres estuviera cerca de la playa —murmuró tímida, observando el paisaje por la ventana.
Seguí conduciendo hasta llegar a la zona más cara de la ciudad, ya de por sí aquí todo era caro, pero mi padre se había empeñado en comprarle la mejor casa a la familia para así poder pasar las vacaciones juntos, y esa era la situación. Luego de cinco minutos, por fin divisé la gran casa al final de la calle, pude ver el auto de mis padres y el de mi hermana, que por supuesto debió haber traído a Emmett.
Aparqué el carro frente a las puertas dobles de roble, me giré para ver a Bella la cual me estaba mirando atónita y nerviosa al darse cuenta de los otros dos autos, le sonreí y me incliné para darle un dulce beso.
—Amor, mis padres y mi hermana van a pasar el fin de semana con nosotros, ¿no te molesta? —le dije cerca de sus labios, provocando una suave caricia al hablar.
—No, claro que no... pero debiste habérmelo dicho antes —dijo con sorna, lo que me hizo sonreír.
Bajamos del auto y claro, como un buen caballero, le abrí la puerta a mi amorosa prometida embarazada, ella con una sonrisa tomó la mano que le ofrecía y nos encaminamos hacia la puerta. No conté con que mi hermana saldría y se abalanzaría hacia nosotros, conociéndola debí suponerlo.
— ¡Hola, hermanito! Qué gusto que hayan venido, no sabes las ganas de que tenían mamá y papá por verte y conocer a la chica que hizo a mi hermano sonreír como antes —dijo un tanto efusiva.
Tomé la mano de Bella de nuevo, ya que estaba detrás nuestro, como dándonos privacidad.
—Rose, ¿recuerdas a Bella? —le dije, claro que la conocía ya que ella se quedaba con Bella cuando yo no podía, pero ahora que ya estaba con un horario fijo en el hospital, puedo protegerla yo personalmente.
—Claro, cómo no podría recordarla —casi gritó y le dio a Bella un abrazo un tanto apretado, cosa que me puso en guardia y la aparté de ella, no quería complicaciones con este embarazo, ya mucho teníamos con los problemas que enfrentábamos día a día.
—Qué posesivo estás —murmuró Rosalie por lo bajo.
Nos adentramos en la casa-mansión de la familia. Sentía a Bella nerviosa, se mordía la uña de su dedo pulgar y cambiaba el peso de un pie al otro.
—Tranquila, verás que te amarán como yo lo hago —le susurré en su oído.
—Pero ellos no saben que estoy embarazada —contestó—, y ni siquiera es tuyo —dijo eso y vi como todo mi mundo se derrumbó.
¿Qué rayos acababa de decir? ¿Que no era mío? Esas palabras resonaban en mi mente "Y ni siquiera es tuyo", dijo y con su mirada lo afirmó. Por Dios, esto no iba a terminar bien. Sentí la ira y la inseguridad correr por mis venas, estaba seguro que esto cambiaba las cosas, pero jamás pensé que ella dijera todo esas palabras a las que tanto temía que alguien dijera, pude imaginármelo viniendo de cualquiera menos de ella. Bella notó mi cambio de humos, y se dio cuenta de lo que había dicho. "Y ni siquiera es tuyo", no dejaba de repetirme la maldita voz de mi consciencia.
—Amor, yo no quise decir eso, perdón, pero yo... yo... —tartamudeó, la miré a la cara y vi lágrimas caer por su rostro.
—Tranquila, entiendo —dije con una voz que nunca había utilizado con ella, fría y dura.
Seguimos caminando hacia la cocina, donde se encontraban mis padres. Traté de controlarme y creo que ella también. Al llegar, mi mamá nos recibió con una sonrisa, al igual que mi padre.
—Hola, hijo, qué alegría me da verte. Esta hermosa señorita debe ser Bella, un gusto, cariño —dijo con una sonrisa y un abrazo.
—Igualmente, señora Cullen —dijo educadamente.
—Por favor, solo Esme, me haces sentir mayor de lo que estoy.
—Hola, Bella, gusto en conocerte al fin, Edward, nos ha hablado mucho sobre ti —dijo y vi como Bella se tensó.
¡Dios! ¿En serio me creía capaz de contar ese punto de su vida? Ahí me fijé que no había tanta confianza como creía.
— ¿Y Emmett? —pregunté, intentando por todos los medios subir a la habitación y encerrarme por un buen rato.
—Viene en un rato —contestó Rose sentada al otro lado de la habitación.
—Bueno, iremos a instalarnos —dije con voz monótona, que no pasó desapercibida para ninguno.
Subimos a la habitación en un ambiente tenso e incómodo, Bella giraba a verme a cada momento y yo solo agachaba la cabeza. Al llegar al tercer piso, me dirigí a la habitación que siempre había sido mía y abrí la puerta, dejando que ella entrara primero, dubitativa lo hizo y luego yo. Cerré la puerta detrás de mí.
Puse las maletas en el suelo y me dirigí al baño que estaba a la derecha de la habitación.
—Edward, iremos al aeropuerto para recoger a Emmett, regresamos en dos horas —dijo mi madre a través de la puerta de la habitación.
—Claro —fue lo único que contesté.
Me quedé en el baño por un buen rato tratando de aclarar mis ideas. No sabía cómo arreglar todo esto, ni mucho menos enfrentarlo. Oí que tocaban la puerta del baño, pero no contesté, sabía que era Bella, pero aun no estaba listo. Siguió tocando la puerta por varios minutos hasta que me digné en abrir y pude ver como una mueca de tristeza e impotencia cruzaba su rostro. Cuando me acerqué a ella me abrazó como si no hubiera mañana, no pude evitar abrazarla, pero este me supo a despedida, por lo que la alejé de mí y la miré a los ojos, en ellos vi un deje de melancolía.
—Edward yo... yo... lo siento de verdad, no fue mi intención decirte eso, solo es que estaba nerviosa por cómo reaccionarían y dije cosas que no son. Por favor, perdóname —dijo sollozando.
—Si lo dices lo piensas, ¿no? —respondí con la voz rota.
—No, Edward, por favor, no me hagas caso, sabes que digo cosas que no pienso y a veces eso lastima a personas que amo. Al igual que a mi padre, te alejé de mí por un solo instante —dijo hipando por el llanto que la invadía.
—Sabes, confío en ti, de verdad lo hago, pero no sabes cómo me dolió ver que no me creías al decir que iba a cuidar a esta hermosa criatura como mía, veo que no me has escuchado, y también veo que no confías en mí. En serio creíste que le iba a contar a mi familia lo que te pasó, ¿en serio lo creías? Porque hay que ser ciego para no ver cómo te tensaste cuando mi padre te dijo que había dicho muchas cosas de ti. En serio creí que había confianza entre nosotros, Bella, pero ahora ya no estoy tan seguro —dije y pude ver como lágrimas corrían libremente por su rostro.
—Edward, de verdad te tengo confianza, si no la tuviera, ¿crees que te habría contado todo, todo acerca de mi? —preguntó.
En esa parte tenía razón.
—Te amo, no sabes cuánto, pero no sabes cómo duele saber que no me crees el padre de ese niño. Oh, claro que no lo soy, no lo soy biológicamente, pero sabes que de corazón lo seré, te guste o no, porque lo amo, lo amo más que a mi vida y no voy a dejar que me apartes de él.
—Por Dios, Edward, estás haciendo un problema de nada. Claro que quiero que seas el padre. ¿Tú crees que para mí es fácil confiar? Te digo algo no lo es. He pasado por muchas cosas para estar aquí, para seguir adelante. Sí me violó mi padrastro, sí alejé a mi padre por una estupidez, y ahora me doy cuenta de que te estoy haciendo cargar un peso que no deberías. Eres joven, debes disfrutar la vida, y una chica embarazada y dañada no te lo permite. Te libero, Edward, lo hago, me voy.
Hola.! Se que actualice tarde pero he tenido un par de problemas, espero no se molesten.
Bueno aqui les dejo este cap un poco intenso.
Bueno como dije en la otra historia se que no tengo muchas seguidoras que digamos, y saben que yo escribo porque me gusta hacerlo, pero en ocasiones necesito algun incentivo, y ese incentivo no ha llegado desde hace dos capitulos, y me gustarÍa saber si todavía hay alguien leyendome.
Bueno eso es todo las dejo no se cuando actualizare pero ya tengo el cap algo avanzado y si quieren un adelantome lo piden por review.
Belu Vampire Cullen.
