Declaimer. Hetalia es de Hidekaz, solo uso los personajes para desvariar un rato.
Notas del cap. No tengo perdón de Dios... de ninguno XD pero este cap no salía con nada, y lo de Crimea me dio una excusa para meter un poco más de pleito entre estos tres~
Cliché.
Todo en el ambiente gritaba esa palabra. La reservación del hotel con habitación de balcón vista al mar, la mesa cuidadosamente situada en medio con mantel blanco, el florero, las rosas, la botella de champaña, las copas, el violinista, el mesero, la luna llena en su máximo esplendor.
Cliché.
Y sin embargo, todo aquel montaje no le molestaba tanto como hubiera creído, hasta se sentía halagado.
Camino hasta la mesa sentándose en la silla que educadamente Alfred dispuso para él.
-Debo admitir que se lucieron-
Comentó provocando un ligero sonrojo en el de lentes mientras que el euroasiático sonreía feliz.
-¿De quién fue la idea? ¿De Francia?-
Soltó malicioso, porque era obvio que el galo tenía mucho que ver en todo aquello y por la reacción del menor, quien en cuestión de milisegundos se sonrojó a tope y empezó a balbucear cosas sin sentido debía decirle al francés que fuera más sutil con sus sugerencias.
-Of curse not!-
-Da, Fransiya aportó la mayoría de ideas-
Hubiera soltado la carcajada de no ser porque ambos rubios se mataban con la mirada.
-Shut up fucking comunist-
Pudo verlo llevar su mano a la cintura donde como siempre llevaba su pistola, logrando que Rusia por acto reflejo se levantara sosteniendo la mesa y volcándola hacia el gringo que presuroso quito el seguro de su arma.
Bang
El sonido fue estridente provocando que los dos enemigos giraran su vista hacia el latino quien sostenía su arma apuntando al cielo.
-¡No hay como ustedes para arruinar una cita!-
No que estuviera enojado, se guardó el arma en la parte trasera del pantalón soltando un bufido... vale tal vez solo un poco, pero era de esperarse que las cosas tomaran ese rumbo, ya ni sabía porque aquello le molestaba.
-Me largo-
Caminó hacia la puerta que se hallaba abierta, probablemente porque tanto el mesero y violinista habían huido apenas ver las armas. ¿¡Que uno ya no podía confiar en la gente porque estas ponían pies en polvorosa a la mínima señal de peligro!? Pero antes de llegar fue detenido por aquel singular par de novios que tenía.
-Wait!-
Alfred vaciló un poco en su agarre haciéndole más fácil liberarse de él, pero rápidamente la mano de Iván la sustituyó.
-Meksika deberá disculparnos-
Más que disculpa eso era una orden, porque aunque el tono era dulce la mirada que le daba el ojivioleta era de advertencia, tuvo que morderse la lengua para no mandar a la chingada a aquel par.
-Como sea...-
Masculló un poco más molesto, apartando la mirada observando como toda aquella preparación se había ido al carajo.
-Vamos a cenar fuera-
Después de la escena sería inútil quedarse, así que Alfred presuroso tomó su celular y llamó a uno de los restaurantes más sofisticados del puerto reservando una mesa para dentro de media hora (cosa que logró porque era el héroe y este debía tener sus contactos)
Iván que había rentado un coche con anterioridad fue el encargado de conducir hasta el lugar que no era otro que el Pámpano.
Todo el camino transcurrió en un incómodo silencio que la verdad no tenía ni ganas de romper, que al fin y al cabo todo el desastre había sido culpa de los rubios como para que él no se sintiera indignado con el asunto, cuando llegaron ya un mesero los esperaba.
-Sr. Jones sígame por favor-
La mano del de lentes tomó con suavidad la suya mientras eran guiados a la mesa atrajo la mirada de unos cuantos, pero en ningún momento se atrevió a soltarla.
-I'm sorry-
Fue la primera palabra pronunciada en cuanto las cosas comenzaban a ponerse un poco más llevaderas, los ojos azules del norteamericano fijos en los suyos y una mueca lastimera (como si realmente sintiera culpa) lo hicieron tragarse su molestia y perdonarlo de no muy buena gana con una sonrisa hipócrita que fue contestada por una alegre.
-Apologize to him-
Alfred ordenó al ruso llevándose un bocado de comida a la boca.
-Niet-
Aquella respuesta crispó los nervios de ambos.
-Fue tú culpa que todo se echara a perder después de todo, Alexander comprende que yo solo me defendía-
… … …
De eso ya era una semana y a pesar de que todo terminó medianamente bien, aún podía sentir la tensión entre Alfred e Iván.
-Alexander, are you ok?-
La mano del más alto acaricio su mejilla sacándolo de sus pensamientos dándole la oportunidad al otro norteamericano de acercarse más a él y robarle un beso que medio respondió de manera inconsciente.
-I love you-
Alfred susurró sobre sus labios antes de volverlo a besar haciéndole olvidar donde era que estaban o con quien, hasta que escucho el carraspeo incomodo por parte del inglés y la ligera risilla burlona de Francia.
-Como decía el asunto con Rusia...-
Parpadeó empujando al ojiazul ante la mirada de los demás miembros del G-8... o lo que quedaba luego de que decidieran expulsar al Iván por el asunto con Yekaterina.
Aquella singular invitación le había tomado por sorpresa, pero tal parecía que todos los demás estaban bastante preocupados para permitir que un país que no forma parte del selecto grupo fuera no solo participe de aquella reunión de urgencia, si no que fuera parte fundamental de las acciones próximas a tomarse.
-El bloqueo no es una opción a discutir, va a aplicarse para que Rusia se dé cuenta que hablamos enserio-
Todas las miradas se dirigieron a él esperando que refutara o apoyara la noción y de ser otras las circunstancias mandaría al carajo a todos y se largaría riendo sin remordimiento y a viva voz de aquella sala mientras enseñaba el dedo medio y les decía que se buscaran a otro idiota para hacerla de chivo expiatorio, pero dada su situación actual y la relación que tenía con el ruso y el americano no podía hacerlo.
Suspiró peinándose los cabellos; dijera lo que dijera ya estaba lo suficientemente jodido y metido en el asunto, y no era que Alfred necesitara su aprobación, aunque parecía que le daba algún tipo de placer verlo doblegarse ante la presencia de los demás.
-Está bien, veré que puedo hacer con todo esto-
Notas finales. Y de Toño ni sus luces, pero... Hey tienen una cita... ¡Los tres! ¿No me digan que no esperaban algo asi?
No se olviden gradecer a Myobi por betear y subir el cap. mujer eres un encanto~ [Yo lo sé]
Como Dato real, El Pámpano existe, es un restaurant 5 estrellas de Acalpulco. Por si no sabían dónde se desarrollaba el capítulo XD Y su dueño es Placido Domingo ;)
