Dark: Hola! Es hora de conocer el plan en el...

Nico: séptimo capitulo!

Dark: Esto ya se esta saliendo de la raya ¬¬''

Nico: lo que pasa es que estas celosa de que te gane!

Dark: si, claro...Puedes decir el disclaimer. Pero te lo advierto, si vuelves a hacer esto en el otro capitulo, Lo Pagarás bien Caro!

Nico: lo que digas... Dark Janubis no es dueña de Yugioh! Ni de ninguno de sus personajes!

Dark: Bueno, ahora conozcamos el plan. Adelante con el fic!

El Plan de Yami

El faraón Yami estaba sentado en su trono esperando la llegada de su general de la guardia con el informe que había solicitado. A su lado se encontraban Shimon y Seto, quienes ,junto a Yami, ya se estaban impacientando

-Ay, pero que rayos pasa con ese inútil, ¿por qué rayos no se aparece de una buena vez?- grito Seto quien estaba algo exasperado

-Manténgase tranquilo sacerdote Seto

-Shimon tiene razón Seto, si él se esta demorando de seguro tiene una buena excusa.

-Pero ¿cuál podría ser, conociéndolo, de seguro que se fue de fiesta con su pelotón de nuevo, no sé cómo confías en él primo!

-Ya basta Seto, se bien que él no es de tu agrado pero te recuerdo que también es uno de mis grandes amigos, además te guste o no realmente te agrada en el fondo- dijo Yami sonriendo burlonamente a su primo- O, ¿crees que no sé que él te ayudo para que Kisara te notara?

Seto se puso tan colorado como un tomate- ¿quién te dijo eso?

-Sólo digamos que tengo mis fuentes querido primo- Yami reía y ciertamente Shimon hacía su mayor esfuerzo para no reír también

-Bueno...ad-admito que me ayudo un poquito- Yami lo miró a los ojos con una sonrisa burlesca- Esta bien, me ayudo bastante!- la respuesta pareció complacer a Yami, por ello Seto continuó- pero que me haya ayudado no significa que sea mi amigo!

-Pero tienes que admitir que lo aprecias en el fondo-dijo Yami sin quitar su mueca burlesca

-Pero muy en el fondo!- afirmó Seto.

Con esa respuesta las tres personas en la habitación rieron hasta que...

-Su alteza- dijo un sirviente entrando a la habitación e inclinándose ante su rey- El general Jou pide permiso de ingresar

-Ya era hora!- dijo Seto reasumiendo su posición inicial al lado de Yami

-Dile que pase- al oír la orden del faraón el sirviente se retiró

Instantes después, ingresó un joven de diecisiete años con el uniforme de general de la guardia y ejercito del faraón ( imagínense a Joey con traje de general egipcio y con la piel más bronceada)

-Buenos días su alteza-dicho esto se inclinó ante Yami

-Jou, no es necesario tanta formalidad, después de todo estás entre amigos- con eso Yami se acerco a abrazar a su viejo amigo

-Por ti no hay problema Yami-dijo abrazándolo- pero ¿estas seguro de que estamos completamente entre amigos?- dijo mirando a Seto, quien le devolvió una mirada ofendida

-Si te molesta mi presencia, entonces me retiro, después de todo, no me agrada estar tan cerca del olor de los burros!

-Así, pues entonces báñate, sacerdote de tercera!

-Bueno, al menos yo me baño, guerrero de segunda mano!

-¿qué dijiste!-Jou se acerco Seto y Seto a él

-Lo que oíste!- con eso ya se estaban gritando cara a cara

-Óyeme bien Seto, nadie me llama un mal guerrero y se sale con la suya!

-Pero quien te insinuó que eras un mal guerrero?...yo no!

-¿Ah no?- dijo Jou confundido

-No...yo trataba de decir que ERES EL PEOR REMEDO DE GUERRERO QUE EXISTE!

-Así, pues tu eres...eres...UN TONTO SACERDOTE!

-Uy, ahora si que me asustaste Jou- dijo burlescamente Seto

Entonces Yami vio a Jou acercar su mano a su espada y a Seto acercarla a su cetro milenario y alejarse para pelear, entonces supo que tenía que hacer algo

"tengo que detenerlos!"

-Yami creo que mejor los detienes- dijo Shimon susurrándole

Con eso ambos guerreros sacaron sus armas y se disponían a lanzarse uno encima del otro, cuando Yami se puso en medio de ambos, ocasionando que ambos contrincantes trataran de detenerse ante la posibilidad de herir a su rey ...

-Ay, no quiero ni ver- dijo Shimon cubriéndose los ojos

El intento de no lastimar a Yami sólo llevo a que los tres se chocaran y perdieran el balance provocando una caída por unas gradas que terminó con uno encima del otro.

-Ou, mi cabeza- dijo Jou

-Ay, mi espalda- dijo Seto

-¿Están bien?

-Si Yami- respondieron los dos al unísono

-Me alegro... ahora, PODRÍAN BAJARSE DE MI ESPALDA!

Entonces se dieron cuenta de que habían caído sobre el faraón y a la velocidad de un rayo ambos se habían bajado de la espalda de Yami y estaban pidiendo disculpas. Shimon ayudo a Yami a pararse, él cual vio como su primo y su amigo estaban de rodillas pidiéndole disculpas y preguntando si estaba bien

-Si! estoy bien, pero estos Pleitos que tienen cada vez que se ven me van a matar uno de estos días!-dijo Yami con tanta gracia que todos los presentes estallaron en risas.

-Bueno, bueno, ya basta de risas, vayamos a lo que vinimos- dijo Yami volviendo a tomar su espacio en el trono real- Jou ¿conseguiste la información que pedí?

-Por supuesto que si- dijo tomando un royo de papiro- aquí mismo la tengo!

-Muy bien, ahora sólo nos falta un punto...

De pronto la puerta se abrió con rapidez dejando ingresar a una jovencita de no más de catorce años, pelo rubio y ojos verdes.

-lamento la tardanza su alteza, me encontraba ayudando a la señorita Ishizu en la enfermería y perdí noción del tiempo- dijo de rodillas ante el rey

-No tienes de que preocuparte Rebeca, no le diré a tu abuelo que llegaste tarde- dijo Yami con una sonrisa

-Muchas gracias Yami, realmente creí que me castigaría esta vez!

-Sabes, creo que incluso es mejor que hayas llegado algo tarde, así evitaste la penosa necesidad de ver a ciertas personas hacer el ridículo- dijo mirando de reojo a Jou y Seto, quienes estaban sonrojados de vergüenza

-Bueno, y ¿para qué necesitas a Rebeca para tu plan?- dijo Shimon

Antes de que el faraón respondiese Rebeca lo hizo

-Lo que pasa señor Shimon, es que el faraón sabe que soy buena para retratar a las personas, incluso si no las he visto. Por ello me pidió que tratase de hacer una imagen de la apariencia del ladrón Janub a base da la información que mando pedir!- dijo con una sonrisa- verdad su majestad?

-Si, completamente cierto, gracias por explicarlo Rebeca

-Un placer su alteza- con eso ocupo el banco que usualmente usan los escribas y tomo sus materiales de dibujo, lista para empezar con su misión.

-Entonces era para eso que me pediste esto ¿verdad?-dijo Jou sosteniendo el papiro

-Sí, mi plan consiste en que podamos ver ,a base de los testimonios de tus soldados, una imagen del ladrón que buscamos. Luego podremos decidir quien es la persona más indicada para este caso!

-No me parece un mal plan- dijo Seto- bueno, entonces comencemos

-Haber Jou, dale lectura al papiro

-Con gusto Señor Shimon-dicho eso desenrollo el papiro- Entre las primeras afirmaciones, los soldados afirman que este ladrón tiene la experiencia de un ladrón de más de cuarenta años, pero la agilidad de uno de menos de treinta

-Um, eso es un poco difícil de deducir- dijo Seto- lo único que los soldados parecen aceptar es que es un hombre adulto

-Lo segundo que dicen es que, tiene la capacidad de correr largas distancias y hacer acrobacias en sus huidas

-Eso podría señalar que tiene una contextura fuerte y a la vez delgada, por lo cual soporta mucho y es flexible- dijo Yami

-Lo siguiente es que aseguran que es capaz de noquear a dos soldados de un sólo golpe

-Para ello a de tener una musculatura algo grande, tomando en cuenta de que derriba soldados del ejercito real- opinó Shimon

-La otra afirmación que hacen es que reciba ayuda de un misterioso monstruo volador con aspecto de ave

-Podría ser una sombra o algo así- dijo Seto

-También afirman que se cubre el cuerpo con una capa y una capucha. Además de cubrir parte de su rostro con un trapo negro

-Podría ser así como se filtra con facilidad entre las sombras- afirmó Shimon.

-La última afirmación es la más preocupante. Dicen que es capaz de manipular las sombras y que sus manos a veces brillan.

Con esto Yami se puso de pie y se miro con Seto...

-Pero eso podría ser...-dijo Yami

-No es posible...-dijo Seto

-Magia oscura?- dijo una voz desde la puerta

-Mahado?- todos los presentes voltearon a ver al sacerdote Mahado entrando por la puerta y haciendo una reverencia al faraón

-¿qué haces aquí Mahado?- preguntó Yami

-Bueno, me enteré que trataban de atrapar a Janub y quise tratar de ayudar. Cambiando de tema, he oído los rumores de que el tal Janub puede usar la magia del reino de las sombras como nosotros, pero en mi opinión, esos no son más que rumores!

-Bueno, pero eso es lo que dicen mis testigos.

-Gracias Jou. ¿Rebeca terminaste?- dijo Yami con amabilidad

-Si, su majestad- dijo con una sonrisa. Luego levantó el dibujo que había hecho y lo mostró a los presentes los cuales enmudecieron.

La imagen que veían era de un enorme hombre encapuchado, con sombras alrededor y gran musculatura, pero a la vez moderada.

-¿Ese es Janub?- preguntó nervioso Jou – Si ese es, no hay duda de porque los soldados nunca pueden con él!

Todos los presentes asintieron. Yami se acerco a Rebeca y tomó el dibujo de su mano, observándolo con detalle.

-Bueno- dijo llamando la atención de todos- Ya tenemos al sujeto que hay que perseguir- dijo mostrando de nuevo la imagen- ahora la pregunta es ¿Quién lo perseguirá?. Me encantaría hacerlo...

-Quizá debería hacerlo yo primo, después de todo, si ese sujeto tiene magia, lo más lógico es que lo combata un hechicero!

-No lo creo Seto- dijo Mahado- Humildemente pido que me otorgue esta misión, mi Señor- dijo arrodillándose- No creo Janub tenga tanta fuerza como para que el sacerdote Seto sea el que vaya, además ya he pensado en un plan.

-Bueno, Si estas seguro Mahado... entonces creo que te dejaré a cargo.

Con eso le entregó el dibujo y cada quien fue a seguir con sus respectivas labores.

Ooo

Fuera en las arenas del desierto, al atardecer, cierto ladrón disfrutaba de su tarde libre de robos y de su trabajo de niñero.

No había nada que Yugi disfrutase más que recostarse en una piedra y admirar a Ra ocultándose al oscurecer. Lo hacía sentir tranquilo. Pero muy en el fondo Yugi no estaba totalmente tranquilo. Desde el instante en que su padre lo había traído a Kemet la extraña sensación de vacío había aparecido en su pecho. Con el tiempo Yugi se las había arreglado para que fuese algo insignificante, pero era en estos momentos de tranquilidad en los que la sentía con más fuerza. Pero ¿qué le faltaba?

Ooo

Yami acababa de terminar con una junta y tenía tiempo libre. Se dirigió hacia los jardines del palacio y tomo asiento en una banca de piedra tallada.

Después de un día atareado no había nada más tranquilizante que poder contemplar el viaje de Ra por el cielo mientras se retiraba a dormir. Era en estos momentos que podía olvidar la presión de ser rey y volverse del 'Faraón Yami' a Yami un simple joven de quince años.

Sin embargo, no todo era tan hermoso. Era extraño pero hacía tiempo ya que Yami sentía un extraño sentimiento en el pecho, sentimiento que apareció cuando el aun era un príncipe. Algo le faltaba, pero ¿qué?

Ooo

Yugi miraba al cielo y casi como un ritual, saco de su vieja capa una flauta de madera, nada especial para quien la viese, pero para él era un gran tesoro. Mientras el sol se ocultaba Yugi contemplaba la flauta, cuyo único adorno era la marca del milenio que el mismo había tallado.

Ooo

Dejando que su cuerpo actuara por él, Yami saco del saco de su cinturón una flauta, una flauta de madera, pero no cualquier madera, la madera más fina que se podía conseguir en Egipto, además de tener oro adornando una réplica del símbolo del milenio. Yami la contemplaba con gran aprecio. Para todos la flauta era una obra de arte, pero nada más. Para Yami, la flauta era un gran tesoro y la cuidaba con mucho apreció.

Ooo

- - - - - - - - -

De pronto Yugi comenzó a tocar una melodía, una melodía especial. Era algo triste pero tenía tanto sentimiento que llegaba al corazón. La melodía era desconocida para él, no sabía cómo la sabía, nunca la había oído, pero desde la primera vez que la tocó, se volvió su favorita.

Yugi continuó tocando su flauta, sin saber que en otro lado, en el palacio real, su hermano Yami tocaba la misma canción pero a otro tono. Las melodías fluían por el viento, casi cómo buscándose una a otra. Casi sabiendo que si se encontraban conformarían la más bella melodía. Sus interpretes no lo sabían, pero lo que sus melodías transmitían era la necesidad de estar uno con el otro. Más mientras no lo supiesen, al menos podían desahogar sus sentimientos con la música que dos corazones unidos por el destino liberaban al viento con la esperanza de encontrarse algún día.

Ooo

Dark: bueno y que les pareció?

Nico: no estuvo tan mal, me gusto lo de las flautas

Dark: me da gusto que te haya agradado n.n

Nico: bueno, pero recuerda que tienes que actualizarlo pronto, no me hagas esperar mucho!

Dark: no te preocupes, ya tengo en mente lo que sigue, así que hasta la próxima!

R&R