Nota importante: Sailor Moon no me pertenece.
Aprendiz de vampiro.
Rechazo bien aceptado.
Era viernes por la mañana, Serena desayunaba con su madre pero echo de menos la presencia de Darien en la mesa, llevaba muy extraño los últimos días, no lo veía más que para sus clases para aprender más de los vampiros, por la noche cenaba en completo silencio, y no hablaba mucho,.
- ¿Querida esas bien?
- ¿Eh?- Miro a su madre.- Si estoy bien es solo que. . .
- ¿Te preguntas donde esta Darien verdad?
- Que cosas dices mamá. . .- Una sonrojada Serena sonrió volcando su atención al desayuno.
- Soy tu madre y una madre siempre lo sabe todo. . .
- ¿Todo?
- Incluso lo que sucedió el día que trabaje hasta muy tarde.
- ¿Lo sabes?- Su cara de incendio aún más.- ¿Te lo dijo Darien?
- El pobre estaba muy avergonzado hija.
- Mamá yo. . .
- No tienes nada que explicar hija, aquello ya paso.- Mamá Ikuko comía tranquilamente.- De todos modos si estas preocupada por Darien bien podrías ir tú y preguntarle que le ocurre. . .
- ¡Mamá!- Serena se sonrojo aún más.- No digas algo así yo. . .
- Buenos días.- Darien llego al comedor.- Lamento retrasarme para el desayuno.
- No tiene importancia toma asiento, la comida aún está caliente.
- Muchas gracias.- Darien se sentó en completo silencio.
Serena se sintió muy triste al ver que se iba a repetir lo de las últimos días, él por alguna razón prefería ignorar su presencia.
- Yo. . . Se me hace tarde.- Murmuro apenada.- Ya me voy mamá.
- Que tengas un buen día hija.
- Suerte.- Fue todo lo que él le dijo.
Mientras iba camino a la prepa, pensaba en muchas cosas, la principal era que Seiya iba a volver en cualquier momento, además quería averiguar por qué Darien parecía molesto con ella, no creía haber hecho nada malo, cada día aprendía más sobre su otra mitad.
- ¿Y si se quiere ir a la isla? A él nunca le agrado la idea de venir aquí. . .
- ¡Serena!
- Hola Mina. . .- Se volvió para saludar a su mejor amiga.- Pareces muy contenta.
- Mi querido Yaten regreso anoche.
- ¿Anoche?- Su tiempo se había agotado.
- Si, aunque me dijo que Taiki y Seiya volverán mañana en la tarde.- Murmuro la otra rubia.- Yaten dice que me echaba mucho de menos, y que decidió volver antes.
- Seiya va a volver mañana.
- Aja. . . Ven vamos ya se hace tarde.- Mina la tomo del brazo.- Mientras antes lleguemos antes saldremos, Yaten dicen que me recogerá a la salida.
- Tienen mucho tiempo lejos.
- Casi cinco días completos, me dijo anoche que me echaba tanto de menos que no dejaba de soñar conmigo.
- Yaten te quiere mucho.
- Dice que quiere irse vivir conmigo cuando yo entre en la universidad, a mí me parece una buena idea.
- Yaten ya va en segundo año de universidad.
- Así es.
Ya en clases Serena tenía su cabeza dividida en dos, una parte para Seiya y la otra parte para Darien, apenas llegara su amigo iba a rechazarlo de la forma más amable que pudiese, no quería hacerlo sufrir, y en cuanto a su maestro. . . Bueno no había mucho que hacer, no podía decirle que lo quería, menos ahora que ella era prácticamente invisible para él.
- Serena. . .- Mina le hablo de pronto.- Oye Yaten me dijo anoche que la banda tiene mucho éxito, que los quieren contratar para que toquen todas las noches de viernes y sábado.
- Es fabuloso.- Sonrió ella.
- Si ellos están muy contentos.
- Han trabajado mucho.
- Pero yo temo que alguna chica me quiera quitar a Yaten. . .
- Nadie te lo va a quitar.
- Tú deberías preocuparte por Seiya.- Le dijo Mina sonriéndole.
- Mmm. . .- Prefirió no decir nada.
Cuando las clases acabaron Mina corrió a la puerta del colegio, arrastrándola a ella por supuesto, y para alegría de su amiga el peli plateado estaba parado en la entrada principal de la preparatoria, al verlas acercarse les sonrió.
- Mi amor.- Mina salto a los brazos del chico.- Te eche tanto de menos.
- Y yo a ti Mina.- Yaten la miro.- Hola Serena, Seiya volverá mañana.
- Mina me lo dijo esta mañana.
- Esta bien.- Le sonrió antes de volver a centrar su vista en su novia.- ¿Ya estas lista?
- Si mi amor. . . Nos vemos Serena.
- ¡Que les vaya bien!
La rubia camino hasta su casa, ahora al llegar a su hogar tendría que fingir que no sé da cuenta de que Darien prácticamente la ignoraba, y eso la tenía muy preocupada, o más bien harta, había esperado que si bien no podía ir más allá con Darien al menos tuvieran una buena amistad, pero él estaba complicando mucho las cosas con su extraña nueva actitud para con ella.
- Ya llegue.- Anuncio al dejar su zapatos en la entrada de la casa, pero no obtuvo respuesta de ningún lado.- Parece que no hay nadie.
- Hola Serena.- Darien apareció de la nada, llevaba un refresco en la mano.
- ¿Mamá salió?- pregunto al no sentir la presencia de su progenitora.
- Si tenía cita en el salón de belleza.
- Entiendo. . .- Al ver que Darien parecía esquivar u mirada se sintió realmente triste.- Bien yo. . . Iré a cambiarme de ropa.
- ¿Serena ya sabes cuando vuelve ese tal Seiya?
- Bueno Yaten me dijo. . .
- ¿Has visto a su hermano?- La interrumpió Darien acercándose a ella.- Creí que habíamos quedado que no podías estar cerca de él ni del otro tipo llamado Taiki. . .
- Si me dejas acabar.- Lo miro furiosa.- Yaten llego anoche y esta tarde paso a recoger a Mina después de clases y me conto que Seiya y Taiki volverían mañana en la mañana.
- Entiendo.- Darien por fin pareció querer mirarla a los ojos.- Debes tener cuidado, tus padres sufrirían si algo te sucediese.
- Lo sé.- Ella comenzó a caminar hacia la escalera.- Bajare en unos cuantos minutos.
- Bien.
- ¿Qué me enseñaras hoy?
- Mmm. . . A saltar.
- ¿Saltar?
- Ya lo verás.
Serena entro en su cuarto y gruño ruidosamente mientras mandaba su mochila a volar por la habitación, por unos instante había llegado a pensar en que Darien realmente estaba preocupado por ella, pero el muy idiota acabo con sus esperanzas al mencionar que era un problema de su padres.
- Vete al diablo Darien. . . Tú y los Kou y todos.
En ese momento su móvil sonó pero no podía encontrarlo, comenzó a andar de a gatas por el suelo hasta que dio con su mochila, al tomar el aparato telefónico vio que era Seiya quien la llama, respiro hondo y se preparó mentalmente para ver qué era lo que él quería.
- ¿Bueno?
- ¿Bombón eres tú?
- Hola Seiya.- La joven se sentó en el suelo.- Yaten me dijo que volvía mañana y. . .
- Por eso te llamaba, quiero verte apenas llegue.
- Bien.- Acepto de buena gana pues ella también quería verlo cuanto antes.
- Te parece a fuera de la heladería mañana a la diez.
- Perfecto, estaré ahí.
- Nos vemos bombón.
- Adiós.
La rubia bajo no en unos minutos después, sino en una hora, había demorado mucho en hacerse a la idea de que compartiría unos momentos con Darien, pero respiro aliviada al ver que su madre ya había llegado, estaba radiante, a pesar de que pronto cumpliría treinta y ocho años, aún era una mujer muy hermosa.
- Mamá te ves hermosa. . .- Comenzó en voz alta.
- Es cierto.- Darien estaba cerca de ellas.
- Oh muchas gracias.- La mujer mayor se sonrojo.- Bueno tengo que ir a una cena importante esta noche. . .
- No me habías dicho nada mamá.
- Es una cena con mis amistades de la escuela de cocina de la universidad, de hecho son todas mujeres, las conociste hace muchos años.
- Comprendo.
- Bien la cena estará lista dentro de poco, pero comerán ustedes solos.
- Mamá mañana me reuniré con Seiya.
- ¿Ya volvió?
- Vuelve mañana en la mañana y quiere verme inmediatamente.
- Oh ya veo, me parece algo muy rápido.
- Bueno yo pienso que lo mejor es hablar con él cuanto antes.
- Mientras él entienda que no puedes corresponderle como él quiere.
- Procurare hacérselo ver.
Su madre se fue a penas acabo de hacer la cena aunque ella la ayudo bastante puesto que Ikuko estaba muy emocionada de ver a sus antiguas amigas de la universidad, por lo que Serena se vio obligada a cenar con Darien, en los primeros minutos fue un extraño ambiente de profundo silencio hasta que ella decidió decir algo.
- ¿Darien?
- Dime.
- ¿A qué te referías cuando dijiste que me ibas a enseñar a saltar?
- ¿Cuanta es la distancia de tus saltos?
- Pues no más de medo metro creo. . .
- Yo salto casi ocho metros. . .
- ¿Estás loco?
- Serena como vampiro tenemos mucha más agilidad.
- Comprendo, pero saltar todos esos metros.
- Te lo mostrare después de la cena.
- Bien.
Entonces ambos volvieron a sumirse en el más absoluto silencio, Serena se rindió y termino su cena en tranquilidad, al acabar lavo los platos sucios mientras Darien observaba la televisión.
- Te gusta ver las noticias del mundo de los humanos.- Le comento cuando termino su labor y se acercó a la sala.
- Hace muchos años que no venía aquí, por eso quiero saber de qué me perdí todos estos años.
- Lo entiendo.
- Bien si ya estas lista podemos iniciar.- Darien miro la hora.- Es bastante tarde, los vecinos no se darán cuenta de lo que hacemos.
- Bien, vamos.
Todas las noches ellos iban al patio trasero, era el lugar más resguardado, puesto que estaba rodeados por árboles y una gran verja de madera, así que ahí Darien podía hacerla una demostración completo de todos los podemos de los vampiros.
Casa Kou.
Seiya estaba tendido en su cama mirando el techo del cuarto, su vida no podía ir peor, en aquel maldito viaje se había enterado de lo que no quería saber, portaba aquel gen cazador, se iba a transformar en aquel mounstro que tanto odiaba, por eso necesitaba ver a Serena cuanto antes, si alguna vez le llegase a hacer daño nunca se lo perdonaría, aunque según su hermano y primos sus instintos de ataque solo despertaban al estar cerca de los vampiros.
Se levantó de su cama, necesitaba aire fresco, tal vez podría tomar la motocicleta de Yaten y dar una vuelta por la ciudad, era lo mejor necesitaba alejarse de aquella casa cuanto antes, no quería escuchar más cosas sobre lo feliz que estaba la familia de saber que él también era uno de ellos, iba a la habitación de su hermano cuando escucho risas.
- Yaten mi amor.- Escucho claramente la voz de Mina, había olvidado por completo que ella estaba con su hermano.- ¿Me extrañaste?
- Por supuesto, eres mi mujer.- Escuchaba también a su hermano.
- Hazme el amor Yaten, te necesito. . .
- Espere toda esta maldita semana para esto mi amor.
- Eres una adicción para mi Yaten, no puedo apartarme de ti.
Seiya se alejó molesto, no podía creer que su hermano llevase una vida completamente normal, y Mina no parecía darse cuenta del olor a muerte y sangre que inundaba la casa, aunque la actitud de la chica parecía dar crédito a lo que Taiki le había dicho, cuando trataba de convencerlo de los beneficios de tener aquel gen cazador.
- Las humanas normales sienten una gran atracción por nosotros, no pueden dejarnos ni apartar sus miradas.- Habían sido sus palabras.- Mira a la humana de Yaten, cuando está en casa solo tiene ojos para su amado Yaten, luego el muy idiota se le lleva a la cama y ella queda más que encantada con él.
Bajo a la cocina pues necesitaba una cerveza muy fría, estaba abriendo el refrigerador cuando oyó los pasos de alguien acercándose, era Yaten llevaba solo el pantalón puesto, estaba a torso desnudo.
- Hola Seiya.- Yaten también se acercó al refrigerador y comenzó a buscar algunas cosas.- Por cierto no me gusta que me escuchen cuando estoy con Mina.
- Lo siento yo. . .- Seiya se sonrojo.- ¿Cómo sabe que estaba ahí?
- Pude sentir tu olor cerca.- Le dijo el peli plateado sonriéndole.- Mira sé que etas muy desanimado pero tienes que hacerte a la idea y mientras antes mejor.
- ¿Hermano puedo hacerte una pregunta?
- Claro enano.
- ¿Mina sabe de tu condición?
- Por supuesto que no, se apartaría de mi inmediatamente.
- ¿Tienes miedo de que te deje?
- Claro, la amo.- Le sonrió.- Mira sé que Taiki hablo contigo y te dio pésimos consejos de como tomar esta situación, pero ya sabes cómo es él, entre más mujeres tenga es su cama más contento esta, pero si quieres un consejo más apegado a la realidad. . .
- Dime.
- Amo a Mina, siempre lo hice desde que la vi transformarse en una dulce niña de primaria en una hermosa chica, es cierto que tuve mis temores de que me rechazara al saber lo que soy pero supongo que preferí ignorar lo que era y tratar de construir algo con ella.
- ¿Se lo dirás algún día?
- Por supuesto, pero solo cuando este seguro de que Mina no me dará la espalda.- Yaten se le acerco.- Sé que estas preocupado por Serena. . .
- Ella es diferente a Mina.
- Lo sé, pero tomate un tiempo, decide con cuidado, es evidente que la amas tanto como yo amo a Mina, no la pierdas hermano.
- Si.- Miro la gran cantidad de comida que su hermano llevaba en una bandeja, lo cual no era habitual.- ¿Vas a comerte todo eso?
- Es para Mina, siempre le da hambre después de hacer el amor.- Yaten cerró la puerta del refrigerador.
- Por cierto. . .- Lo detuvo.- Iba a tu cuarto a pedirte las llave de tu moto, quiero dar una vuelta.
- Están puestas en la moto.- Yaten le sonrió y se le acerco, le quito la lata de cerveza de la manos.- Si te subes en mi motocicleta no quiero que bebas.
- Bien.
- Suerte y despeja tu mente hermano.
- Y tu vete a la cama con Mina, ya debe echarte de menos.
- Ya largo.- Le ordeno el peli plateado.
El mayor de los hermanos Kou vio irse a su hermano, estaba realmente preocupado por Seiya y la forma en que estaba tomando todo aquello, lo comprendía realmente, pero era necesario que él aceptara su nueva condición, el tatuaje ya estaba puesto en su piel y eso iba adelantar el desarrollo de sus poderes como cazador.
- Te tardaste mi amor.- Mina llevaba puesta una de sus camisetas.
- Me encontré con Seiya en la cocina.- Yaten dejo la comida en la mesita de noche que acompañaba la cama y abrazo a su mujer.- Ven preciosa.
- Yaten. . .
Casa Tsukino.
- Debes estar loco.- Serena miraba hacia arriba Darien estaba en lo alto del techo de su casa, había llegado ahí tras dar un gran salto.- No voy a subir ahí y mucho menos de la forma en que tú quieres.
- Eres una cobarde.- Le dijo Darien, posteriormente se lanzó hacia ella, cayendo de pie lentamente a su lado.- No es tan difícil. . .
- Mira Darien en serio aprecio todo esto pero no voy a saltar casi ocho metros. . .
- Puedes y vas a hacerlo, es una habilidad natural en nosotros, nos movemos con rapidez, una vez que aprendas a saltar podrás corres velozmente.
- Mmm. . .- Serena volvió a mirar hacia arriba su casa era una de las más alta de ese sector.- ¿Seguro que no me pasará nada?
- Mira.- Darien se paró detrás de ella y la abrazo por detrás, acto seguido Serena estaba en el techo de su casa.- ¿Ves que es fácil? Solo tienes que concentrarte y llegaras hasta esta altura. . . Ahora volveremos a tierra.
Serena en un abrir y cerrar de ojos se vio de nuevo en el patio de su casa, solo que esta vez Darien la dejo ahí y volvió a saltar hacia las alturas.
- Ven, tú puedes.
- Bien. . .- Acepto al fin.- Solo concéntrate Serena.
La rubia respiro hondo y se preparó para saltar, al flexionar las piernas e impulsarse llego hasta el techo, y gracias a Darien que la ayudo a aterrizar no cayó sobre su trasero, lo había hecho estaba en lo alto de su casa mirando el resto de la ciudad.
- ¡Lo hice!- Grito emocionada, los perros de las casas vecinas comenzaron a ladrar antes el ruido que había hecho.- ¡Rayos!
- Salgamos de aquí.- Darien la tomo de la cintura y bajaron de un salto.- Tienes un vecino que se asoma a la ventana cada que su perro ladra.
- Vaya conoces bien a mis vecinos. . .
- Me gusta conocer los alrededores de donde estoy.
- Entiendo.- Darien aun la mantenía tomada de la cintura.- Yo. . .
- Has aprendido algo muy importante esta noche Serena.- Le dijo él al soltarla.- Para escapar del peligro siempre es útil este tipo de cosas.
- Yo me iré a dormir.- Trato de no hacer evidente su tristeza.- Que tengas una buena noche.
- Tu igual Serena.
La joven entro en su cuarto agotada tanto física como psicológicamente, la actitud de Darien la estaba cansando, aunque mucho no podía hacer temía que si confesaba lo que sentía que él, el vampiro se fuera para siempre de su casa, y prefería vivir con aquellos sentimientos encerrados en su corazón que estar lejos de él.
A la mañana siguiente Serena se levantó muy temprano para acudir a su cita con Seiya, si bien aún no tenía las palabras exactas sobre que decirle, tendría que ser muy sincera, si las cosas se daban bien incluso podrían seguir como amigos
- Buenos días mamá.- Saludo a su progenitora al entrar en el comedor.
- Te has levantado temprano hija, y es sábado.
- Me reuniré con Seiya ahora.
- Comprendo.
Tomo como desayuno solo una tostada, estaba algo nerviosa pero a la vez no quería saltarse ninguna comida, estaba yendo hacia la salida cuando choco con Darien, de no ser por él hubiese caído.
- Lo siento. . .
- Estas muy nerviosa.
- Yo tengo una cita con Seiya.
- Entiendo, bien no te detengo.
- Yo. . .- No había mucho que decir en realidad.- Ya me voy.
Darien se la quedó mirando por varios segundos mientras ella se ponía los zapatos, no entendía por qué ella tenía que acudir a esa cita, Seiya representaba una amenaza y la muy estúpida no parecía entender la situación, el peligro que corría al estar cerca de esa familia.
- No es necesario que gruñas Darien.- Alguien le hablo de pronto.
- ¿Eh?
- Darien.- De alguna extraña manera Ikuko Tsukino se había puesto delante de él.- Tanto has gruñido que tus colmillos están crecidos.
- Yo. . .- No tenía idea de cómo explicar aquello.- Yo tengo que salir. . .
. Nada de eso, vas a quedarte aquí. . .
- Pero ella puede correr peligro.
- Serena va a estar bien.- Mamá Ikuko lo tomo del brazo.- Tú me ayudaras a tender la ropa que lave esta mañana. . .
- Pero. . .
- Una vez me dijiste que al ser la esposa de Kenji Tsukino rey de los vampiros yo también era reina.- Le dijo la mujer.- Pues bien te ordeno que me obedezcas.
- Señora por favor. . .
- Darien ella va a estar bien.- Ikuko comenzó a jalarlo hacia el lavadero.- Ella sabe cuidarse, además es algo que debe hacer sola. . .
- ¿Pero si él la obliga a aceptarlo?
- No comprendo Darien.- La mujer lo miro.- Dices que no quieres sentir nada por mi hija, pero te preocupas por ella. . .
- Yo. . .
- No quiero ser entrometida pero creo que es hora de que definas lo que sientes por mi hija, o te molestaras con cualquier chico que se acerque a ella.
Así que Darien termino gruñendo aún más momentos después mientras ayudaba a mamá Ikuko con las labores de la casa, una parte de si estaba harto, era un vampiro muy fuerte y por culpa de aquella rubia sin cabeza estaba perdiendo su esencia de luchador.
- Lamento la tardanza.- Serena se disculpó apenas tuvo en frente a Seiya.
- No te preocupes bombón.- El chico peli negro le tomo la mano.- ¿Has pensado en lo que te dije el día del concierto?
- Seiya eres mi mejor amigo.- Le dijo con cuidado.- Y te quiero mucho pero no puedo ser tu novia.
Sintió que su compañero se ponía tenso, quizá sus palabras no habían sido dulces y mucho menos amigables pero había hablado desde el corazón, no podía ser la novia de un chico al que no quería como él necesitaba.
- Yo. . . Lo comprendo.
- ¿De verdad?- Lo miro sorprendida.- No quiero hacerte daño. . .
- Tranquila bombón de verdad lo entiendo.- Seiya sonrió.- Yo quizá me apresure y te hice sentir incomoda con mis sentimientos y lo lamento mucho. . . Quizá después de todo podría seguir siendo amigos.
- Eso me gustaría mucho.- Noto la expresión triste de su amigo.- Seiya lo siento. . .
- Todo va a estar bien, además yo sería un pésimo novio. . .
- No digas eso. . .
- Claro que si, la banda se ha vuelto popular, tendríamos muchas presentaciones y nada de tiempo para que pueda estar contigo.- Seiya de pronto comenzó a reír de buena gana.- Las fans se volverían locas por mí.
- Ya veo.- Ella también se unió a la risa.- Gracias por comprender Seiya.
- De nada bombón. ¿Puedo seguir llamándote así verdad?- Le pregunto él de pronto.-
- Claro que sí.
- Entonces serás mi bombón siempre.- Seiya la miro.- Ahora vamos a comer helado.
- Sí.
Serena volvió a su casa a eso del mediodía, después del helado fue con Seiya al cine, y ciertamente ella estaba muy tranquila, sobre todo porque él había comprendido como se sentía, aunque estaba preocupada por Seiya, muchas veces lo había visto abatido y muy triste, deseaba de todo corazón que encontrara a una chica que lo amara profundamente.
- Ya volví mamá.- Entro en la cocina y su madre estaba haciendo una lista.- ¿Vas a ir a las compras?
- Si querida, ven siéntate a mi lado y dime como te fue.
- Pues bien, hable con Seiya, le dije que aunque lo quería mucho no podía ser su novia y él acepto de buena gana, de hecho me comprendió totalmente.
- Que alegría hija. . .
- Pero sentí que estaba acongojado por algo, no le quise preguntar mucho, porque era evidente que trataba de ocultar su tristeza, pero si sigue así creo que hare algo al respecto.
- Entonces ahora solo serán amigos.
- Si mamá, es lo mejor, además el muy arrogante me dijo que ahora que su banda se está haciendo famosa no tendría mucho tiempo para mi.- Sonrió Serena.
- Ese Seiya.- Rio mamá Ikuko.- Siempre poniendo una nota de humor en todo, desde que era pequeño.
Casa Kou.
Al entrar en su casa al primero que vio Seiya fue a su primo Taiki, este estaba despidiendo a una chica de pelo negro, para varias su primo estaba divirtiendo con otra chica que había caído a sus pies.
- Adiós preciosa.
- ¿Me llamaras?
- Claro.- Taiki le sonrió.
- No entiendo para que le mientes.- Seiya se le acerco cuando la chica ya había tomado un taxi.- No la llamaras nunca más.
- Pero ella nunca sabrá eso, vivirá con la esperanza de que la llame.- Taiki lo miro.- Oye parece que te hubiera arrollado un tren.
- Algo así. . .
- ¿La rubia preciosa te dijo que no?
- No la llames así, se llama Serena y lo que me haya dicho a ti no te importa.
- Entonces te rechazo.
- Vete al demonio. . .
- Tranquilo, tranquilo, no lo digo para molestarte, sé que aún no estas contento con que el tatuaje no se haya borrado pero deberías hacerte a la idea de que serán un ser superior. . .
- Ya basta Taiki.- Yaten se les acerco, llevaba un bolso en la mano.- Taiki a tu novia se le quedo esto, si no la quieres tener aquí otra vez llévaselo.
- Rayos.- El castaño tomo el bolso.- Préstame tu moto.
- Tiene las llaves puestas.
- Bien.
- No le hagas caso a Taiki hermano, a él le gusta la situación porque trae chicas a sus pies, pero tú que estás enamorado de solo una. . .
- Me rechazo Yaten y creo que es lo mejor.
- ¿Por qué piensas así hermano?
- No quiero que ella me desprecia cuando se entere de lo que soy, además si le hago daño alguna vez en la vida.
- Eso sería imposible, nuestras instinto asesinos solo despiertan están cerca de los vampiros.- Yaten palmo el hombro de su hermano.- Y Serena no es un vampiro.
- Eso ya lo sé, pero tengo miedo.
- Es normal, anoche te dije que yo también tuve miedo. . .
- Pero Mina siempre estuvo enamorada de ti, en cambio Serena solo me quiere como amigo.
- Entiendo, dale tiempo al tiempo hermano, te aseguro que ella va a cambiar de opinión, además tienes que recordar su historia familiar.- Murmuro Yaten.- Eso que dicen que su padre la dejo a ella y a su madre, quizá solo tiene miedo de querer a alguien que luego la abandone. . .
- Pero yo nunca haría algo así con ella. . .
- Yo lo sé, pero ese tipo de sucesos causan estragos en las personas y su forma de relacionarse, como ya te dije, tomate tu tiempo, ya verás como las cosas cambian cuando ella acepte tu amor.
- Mmm. . . Supongo que tienes razón.
Casa Tsukino.
- Bien. . .- Serena cerro sus libros.- Termine mi tediosa tarea de matemáticas.
- Buenas noches.- Darien, que había estado fuera de la casa casi toda la tarde entro en la sala.- ¿Haciendo los deberes escolares?
- Bueno dentro de las próximas semanas tendré algunos exámenes y tengo mucho que estudiar.
- Mmm. . .- Darien se sentó a su lado ella y tomo su libros.- ¡Rayos! Hace años que no veía tantas formulas y cálculos.
- Pues dímelo a mí, al menos ya termine esa tarea.
- ¿Por cierto como te fue con tu enamorado?- Darien cambio drásticamente el tema de conversación.
- Primero no es mi enamorado, segundo me fue bien, acepto que yo lo rechazara y lo hiso de buena forma. . .
- ¿Entonces nada te une a él?
- Nada, solo somos amigos, y compañeros de clases.
- Comprendo.
- Bien, ahora sino te importa quiero continuar con. . .
- Pareces molesta.
¡Maldito vampiro! ¿Es qué no se daba cuenta de lo mucho que la afectaba que estuviese tan cerca de ella? Tendría que soportar eso por un buen tiempo, su entrenamiento estaba a medio camino y era necesario que él estuviese ahi en casa.
- Mmm. . .- Gruño bajito.
- No gruñas, no es una muestra de respeto.
- Y es de mala educación escuchar lo que dicen los otros. . .
- Serena. . .- Darien comenzó a reír.- No digas tonterías, somos vampiros, ese tipo de reglas de la sociedad no se aplican con nosotros.
- Maldita sea. . .
- Tranquila no le diré a tu madre que maldices de esa forma. . .
- ¡Darien!
- ¿Pero qué gritos son esos?- Mamá Ikuko entro en la sala.- ¿Se están peleando?
- No.- Darien se puso de pie.- Solo le hice notar a Serena que uno de sus ejercicios del libro estaba mal hecho.
- Si es eso mamá, me enfade un poco porque me costó realizarlo.
- Mmm. . . Compendio.- La mujer sonrió.- Darien puedes ayudarme a mover un mueble del segundo piso.
- Por supuesto.- Antes de seguir a la mujer mayor Darien se le acerco.- El ejercicio tres.
- ¿Eh?
- El ejercicio tres está mal hecho, revísalo.-
- Si claro cómo no.- A penas Serena vio que Darien ya iba subiendo por la escalera tomo su libro, estaba segura que él se había equivocado, pero lo reviso.- ¡Maldición!
En efecto estaba mal hecho, maldito otra vez y en su mente al vampiro, aunque había notado cierto cambio de actitud en él mientras hablaban, y eso la ponía muy contenta, quizá con el tiempo pudiese decirle a Darien lo que sentía por él, al menos cuando estuviese segura de que podría ser correspondida.
Dejen sus Reviews.
Nuestro amigo Seiya está sufriendo y todo por tener el gen cazador, espero que no sea mal influenciado por Taiki, aunque en cambio Serena tiene una pequeña esperanza con Darien, ahora él parece haber dejado atrás su actitud distante con ella. Espero que les haya gustado, muchos saludos.
