NORTE DE BOSTON

DISCOTECA SANTUARIO

Bo paseaba la mirada por la discoteca

-¿Te pongo algo, Bo?

-Aun no. En un rato. Estoy esperando a alguien

-¿A mi?

Bo giró hacia la voz con una sonrisa resplandeciente

-Tamsin, corazón

La rubia la abrazo, sintiendo de inmediato la atracción que Bo emanaba

-Hola Bo. Me encanta volver a verte. Sigues tan fea como siempre

Bo se carcajeo a gusto

-¿Quieres algo de beber?

-Si, una cerveza

-Vamos a un rincón mas tranquilo y me cuentas

Se acoplaron en dos sofás en la parte de atrás de la barra

Allí no se oía tanto la música y no hacia falta gritar al hablar

-Esto se va a poner muy negro, Bo. No pinta bien para tu amiga

-Tamsin, habla de una vez

-Bo, alguien muy muy muy importante e influyente va detrás de tu amiga, de su familia y de sus amigos

-Joder

-Si, y por la información que me han proporcionado, los amigos de tu amiga aquí en Boston, corren peligro y la familia en ese pueblo también. Hay un asesino a sueldo que está contratado para cargarse a todos, incluida a tu amiga

-Jooooder

.De que salga de aquí voy a llamar a mi amiga en la jefatura de policía de Boston para informarla de todo. Tienen que saberlo para poner remedio.

Bo guardó silencio.

-Bo...¿estas bien?

-Si, estoy pensando en como decírselo a Enma

-Pues diciéndoselo, tiene que poner a su familia a salvo cuanto antes. A saber si el asesino a sueldo ya va de camino al pueblo para cargarse a la familia

-Tamsin hija, algunas veces me pregunto si piensas lo que dices

-No, si no no lo diría.

Bo sonrió

-Gracias Tamsin. Me has ayudado mucho

-¿Puedo hacer algo mas?

-Si, una cosa mas

-Dispara

SUROESTE DE BOSTON

Tamsin aparcó detrás de un monovolumen, apagó el motor y las luces

Miró la hora en su reloj de pulsera. Las doce.

Era un área residencial, no se veía a nadie.

Bajó del coche y lo cerró con el mando a distancia

Esta era la casa de August Booht, amigo de la infancia de Enma.

Parecía que en la casa no había nadie, pero un todoterreno estaba aparcado en la entrada del garaje

Se deslizó a la parte trasera de la casa, asomándose a cada una de las ventanas que se encontraba a su paso

Todo a oscuras.

Llego a la puerta trasera y comprobó si estaba abierta

Lo estaba

Por precaución saco su arma de la funda que llevaba en el tobillo derecho, y con ella en la mano giro el pomo para abrir la puerta.

Enfocó con la linterna. Era la cocina. Olía raro allí

Recorrió la casa empezando desde el sótano hasta que llegó al segundo piso.

Arrugó la nariz. No iba a encontrar nada bueno con aquel olor.

COMISARIA DE POLICÍA ZONA SUR

Jane tomaba café en la sala de descanso

Su amiga Tamsin la había llamado y estaba preocupada

Temía una oleada de crímenes perpetrados por un asesino a sueldo y que acabaran sin resolver

Enma Swan y toda su familia estaban en peligro. Su amiga le contó que Enma por mediación de Bo ya sabia todo he iban de camino a su pueblo.

Y luego estaba lo de la bomba. Un trabajo profesional como pocos. Cero huellas, cero identidad de la víctima, cero nada

Alzó el vaso de plástico y bebió un sorbo de café. Lo estaba dejando de nuevo en la mesa cuando la puerta de la sala se abrió.

No hizo falta que se girara. Sonrió

-Jane...-la voz de Maura sonó queda.

-Hola, wikipedia andante

Maura le hizo un mohin mientras se acercaba a ella y se sentaba a su lado

-¿No te vas a casa hoy?

-¿Y tú?

-Quiero irme a la tuya

Jane alzó los ojos, clavándolos en los de Maura

-¿De verdad quieres eso?

-Con todo mi corazón

-Maura...-su voz ronca era un susurro que puso a Maura el bello de punta

-Dime

-Te...te anhelo desde hace mucho tiempo.

-Lo mismo digo

-Yo pensaba que te gustaban los hombres

-Y me gustan, pero a ti te amo. Mucho.

Jane sonrió derretida.

-Eres preciosa Jane. Esa mezcla que tienes de timidez y descaro me vuelve loca.

La detective cerró los ojos, disfrutando de su voz cálida y susurrante.

-Deseo tanto besarte...

Estaban muy cerca. Los labios de Maura rozaban su oreja y su respiración la hacía cosquillas

-Maura...

-¿Tu no quieres?

-Me muero por saborearte...

La forense al escucharla, sintió el tirón de deseo en el estómago

-Vayámonos de aquí

-No puedo, estoy esperando una llamada

-Jane...

Le dio un beso en la parte alta de la oreja

La detective se estremeció.

Su respiración se aceleró sutilmente, y giró la cabeza encontrándose con el rostro de Maura muy cerca del suyo

Clavó su mirada en esos labios que deseaba tanto

La forense no pudo más y se los besó muy despacio, apenas con ellos entreabiertos.

Ambas dejaron escapar un suspiro de placer y se dejaron llevar.

Jane la sujetó por la nuca cuando el beso se hizo más profundo y apasionado.

Era una delicia. Maura era un bombón que sabía de maravilla y que besaba de locura.

Se separaron para recuperar la respiración

-Te amo forense quisquillosa

-Que graciosa

Jane sonrió divertida.

Maura la cogió por el cuello de la camisa y se apoderó de sus labios, esta vez con menos delicadeza

La morena gimió en su boca y a Maura la invadió un deseo salvaje de poseerla.

-Por favor...

-Dime

-Necesito sentirte...

Maura besaba su cuello

-Poseerte

La morena ahogó un gemido.

-Dios Jane...Deseo tanto hacerte el amor...

-Joder...

-Por favor...

Jane se puso en pie, con Maura colgada de su cuello

-Vámonos de aquí o pierdo la cabeza completamente

La forense se dejó llevar hasta el coche de la detective, en el aparcamiento de atrás de la comisaria

-Vamos en el mío, no voy a aguantar hasta llegar a tu casa

Jane se mordió el labio, invadida de un deseo feroz y ciego por la forense

-Venga, vamos, ya

Se besaban en el asiento de atrás del coche

Maura se puso encima de Jane con las piernas rodeando el cuerpo de la detective.

La ansiedad invadía a la forense. Dios, como la deseaba.

Sentía las manos cálidas de Jane buscando el broche del sujetador.

Jadeo sin contención cuando la morena toco sus senos por primera vez.

La oyó gemir con placer al estrujarlos con delicadeza.

-Joder Maura, eres preciosa...

Maura se irguió para facilitar el acceso de Jane a sus senos.

La morena se apoderó de uno de los pezones y la forense soltó un jadeo placentero

-Mi amor...-susurró extasiada

De pronto el sonido del teléfono en la cinturilla de Jane las detuvo en seco

-No, no, no, no ahora no

-Lo siento cariño, tengo que cogerlo

-Dios...-se pasó los dedos por el pelo y la cara al decirlo y se echó ligeramente hacia atrás-Dios...

-Es la llamada que esperaba. Lo siento

Descolgó al decirlo

-Dime Tamsin

-...

-¿Hablas en serio?

El rostro de Jane se transformó en una milésima de segundo. Maura la miraba con atención

-Vale Tamsin. Doy aviso y vamos para ya

-...

-No te muevas, ni toques...

-...

-Llevas razón, perdona.

-...

-Hasta ahora

Colgó

-¿Que ha pasado?

-Tenemos que volver a comisaria. Voy a dar aviso

-Jane...

-Otro asesinato por encargo. Bala en la cabeza.

-Vaya

-Amigo de la infancia de Enma Swan

Maura se apresuró a ponerse el sujetador y la blusa

-Dios Jane, que está pasando con Enma Swan

-Ni idea, pero voy a averiguarlo

STORYBOOKE

APARCAMIENTO OFICINA DEL SHERIFF

Wess llevaba una hora aparcada enfrente de la oficina.

No estaba contenta, estaba enfadada, preocupada y con dudas y ninguna de las tres cosas eran buenas para su trabajo.

Y la llamada que había recibido de camino aquí no ayudaba

Prácticamente le decían como tenía que hacer su trabajo

Algo como que tenía que improvisar, hacerlo rápido, sin estudiar el terreno y largarse

Y lo que de verdad le había cabreado. La mujer también tenía que morir.

Los dos tenían que morir esa noche y después ella desaparecería durante un tiempo hasta que las cosas se calmaran

No, no estaba nada contenta

Si se negaba a lo de la mujer, no cobraría y seguramente la matarían y acabarían por matar a la victima de todas formas

Dio un golpe seco con la mano en el volante

Sus pensamientos la estaban cabreando

-Jodeeer

No le quedaba más que cumplir el encargo y largarse y sabía que se odiaría durante una larga temporada. Eso ni el dinero lo compensaba...pero su vida sí.

Vio salir una figura alta. Enfocó con los prismáticos. Su objetivo por fin

Tenía que hacerlo rápido y sin segundas oportunidades.

Le vio montar en el coche patrulla, arrancar y salir por el extremo contrario a donde estaba aparcada.

Enciendo el motor y empezó a seguirlo

BOSTON

HOTEL CENTRO

Enma colgó la llamada.

-Enma ¿Qué pasa?

Regina se había encargado de recoger la pizza y dejársela a Henry para que empezara a comer

-Tenemos que irnos Regina, ahora mismo. Mi familia...

-¿Qué?,

-Mis amigos...

-Enma, tranquilízate. Respira hondo un par de veces, por favor, tranquila

Enma se sentó en el borde de la cama.

-Era Bo, me ha informado de todo lo que su amiga ha averiguado sobre la muerte de Neal

-¿Y?

-Quieren matarme

-Enma...

-A mi familia, a mis amigos, a mi...

-...

-Bo me ha dicho que es una persona importante he influyente, pero que su amiga no ha podido averiguar más-Dio un suspiro hondo, intentando tranquilizar su respiración-Esa persona ha contratado a un sicario para matar a toda mi familia, a todos mis amigos y...

-¿Y?

-A Henry, a ti, a mí. A todos

-Por Dios Enma, ¿quién puede ser que te odie tanto que llegue a tal extremo?

-Eso mismo me ha preguntado Bo y no he sabido contestar, porque ni se me ocurre quien puede odiar tanto a alguien hasta ese extremo

Regina calló. No sabía que decir. En otra vida, ella, profundamente.

-Tiene que ser alguien que me conozca bien. Sabe de tu existencia, de la de mis padres en Storybrooke, y esa en Boston no la sabe nadie. Me fui de aquí sin decir donde iba y por qué me iba

Regina cogió su mano y le apretó los dedos con firmeza.

-Tranquila, lo averiguaremos. Llevas razón, tenemos que irnos cuanto antes. Recoge tus cosas y las de Henry. La mitad del camino tendremos que hacerlo por el método tradicional, la otra mitad podremos utilizar la magia

Enma asintió en silencio. Se estaba aguantando las ganas de llorar que tenía en ese momento.

-Enma...-apretó su mano al decirlo, para llamar la atención de la rubia

-Si...voy

-Voy a hablar con Henry y explicárselo, ¿de acuerdo?

-De acuerdo.

Regina se inclinó a ella y le dio un beso cariñoso en la mejilla.

-Estoy contigo...-susurró-para lo bueno y para lo malo

-¿En la salud y en la enfermedad?-su pregunta era triste

-Si. Desde que te vi por primera vez. Creo que he estado enamorada de ti desde que apareciste con Henry en mi porche

-Solo a ti se te ocurre declararte en semejante momento

Regina sonrió dulce

-¿Y qué mejor momento?, Estas con la defensa baja salvadora. Seguro que me dirías que sí a la pregunta

-¿Qué pregunta?

-¿Quieres casarte conmigo?

-Regina...

-¿Me dirías que si?

-Si, mi reina

-Plebeya

-Técnicamente no lo soy. Soy princesa

-Pues también.

Se miraron a los ojos, profundamente

Regina acarició su mejilla.

-Eres bonita

-Tú también.

La alcaldesa se inclinó de nuevo y esta vez beso sus labios en una caricia suave y tierna.

-Te quiero

-Y yo a ti, mi amor

Enma la abrazó con fuerza.

-Ve a hablar con Henry, yo voy a recoger todo

-Voy

Enma la vio salir de la habitación y entornar la puerta

Se quedó un momento pensativa y después se levantó y empezó a recoger las pocas cosas que tenía.

ZONA NORTE

APARTAMENTO DE LINDSAY

Lindsay miro su reloj de pulsera por cuarta vez en dos minutos.

"Las diez".

Cindy vendría en nada y estaba ansiosa. No, ansiosa era poco para describir las ganas que tenia de la periodista.

Desde el episodio del ascensor se moría por tenerla de nuevo.

En su mente, decenas de veces desde esa tarde

Sonó el portero

-Por fin...

Se precipito a darle al botón

Abrió la puerta y esperó a que el ascensor llegara

Cuando las puertas se abrieron y su mirada se cruzó con la de Cindy fue como si se apagara las luces y solo existieran ellas dos

-Cindy...

La periodista sonrió y recorrió su cuerpo con la mirada.

Estaba en pijama.

Sexy y deseable

Lindsay la cogió de la mano y la atrajo hacia su cuerpo y así entraron de nuevo en el apartamento.

Se besaron en cuando se cerró la puerta

Cindy empotrada entre ésta y el cuerpo de la detective, la correspondió con pasión

-Quiero tenerte...-susurró Lindsay ahogada.

-Me tienes...dios. Me tienes...

-Cindy...-al decirlo la cogió en brazos y la transportó hasta la habitación-Llevo toda la tarde deseando esto

-Y yo...-siseó la periodista

-Ven...ven...

La atrajo hacia ella pegándola completamente a su cuerpo, y ciñó su cintura con ambos brazos.

Se besaron profundamente, con lentitud, con hambre contenida

Gimieron a la vez y se separaron para tomar aire.

-Hazme el amor...-la periodista jadeó al decirlo-Hazme tuya. Necesito sentirte dentro de mi...Joder

-Me vuelves loca...

La arrastró con ella hacia el borde de la cama y cayeron las dos encima del colchón

Lindsay le cogió ambas manos y las subió por encima de su cabeza, después hizo lo mismo con el jersey de cuello alto que llevaba.

Le quitó el sostén con rapidez y devoró sus pezones.

Cindy se retorcía bajo ella, gimiendo sin contención

-Lindsay, déjame...

-No.

La miró al decirlo, sin dejar de chupar y succionar sus rosados pezones.

-Eres mía...-su mano bajó hasta la cintura del pantalón y en tres movimientos estaba metiendo los dedos en su intimidad-Dios Cindy como estas...-cerró los ojos al sentir la suavidad.

Cindy se arqueó.

-Lindsay...

Su dedo seguía imparable atacando su sexo, arriba abajo, con lentitud

Hasta que la detective saco su mano, acompañada de un gruñido por parte de la periodista

-No pares...

-No pienso hacerlo-contestó la morena poniéndose de rodillas a su lado y empezó a desnudarla-Quiero verte...-susurró-Dios...como te deseo

Cindy metió las manos por el cuello del pijama, y dejó que terminara de quitarle la ropa.

Se agarró a su cuello y enrosco sus piernas a la cintura de la detective que por inercia quedo sentada en la cama

-¿Qué haces con ropa?-la susurró quedo la periodista provocando una sonrisita dulce en los labios de la morena

-Te has adelantado

-Yaya...

Lindsay la besó sin más preámbulos al mismo tiempo que buscaba de nuevo su intimidad.

Cindy soltó un jadeo de deseo y empezó a moverse poco a poco sintiendo como entraban y salían de ella los dedos de la detective.

Gimió bajo

-Estas preciosa así

-No...pares

-¿No?

-Por...-cogió aire en medio de un jadeo-...favor

Lindsay cerró los ojos al tiempo que se mordía el labio inferior.

Siguió moviéndose dentro de ella con lentitud.

-Lindsay...

La detective lo sintió también y acelero sus embestidas.

La respiración de Cindy se volvió entrecortada y sintió como el orgasmo la recogía lentamente. Sus gemidos y pequeños gritos invadieron los sentidos de Lindsay que gimió y jadeo como si ella también se estuviera corriendo.

-Eres hermosa...-susurró Cindy

-Tú también...mucho

-Que digo yo una cosa...

-Dime...

-¿No piensas sacar los dedos?

-Pues no, la verdad

Al decirlo empezó a moverlos de nuevo.

-Dios detective, va a volverme loca

-Eso quiero, loca por mi...como yo lo estoy por ti

Cindy la miró a los ojos dejando de moverse

-Estoy loca por ti desde que te vi la primera vez

-Cindy...

-Si...

La periodista cuadró su cara con ambas manos y besó su boca con languidez, buscando y jugando con su lengua.

A Lindsay se le escapó un gemido de placer.

-Quiero saborearte...-siseó Cindy-ahora...

Al decirlo, la empujo hacia atrás, hasta tumbarla en el colchón, después, le fue desabrochando botón a botón y besando cada trozo de piel que dejaba al descubierto

Lindsay la dejó hacer y cerró los ojos con un suspiro de satisfacción.