Título capítulo: Canciones sobre ti

Autora: likewinning

Traductor: Todd

Categoría: T

Fandom: DC

Parejas: Jason Todd x Roy Harper

Personajes: Jason Todd, Roy Harper, Koriand'r.

Resumen: Es la forma en que Jason sonríe a Dick.

Género: AU (Alternative Universe=Universo Alterno).

Disclaimer: Los personajes de Batman pertenecen a la editorial DC Comics, respectivos autores y colaboradores.

Palabras: 2.255

ADVERTENCIAS:

Este fic es 100% AU (Universo Alterno, No capas). Una misma historia repleta de varias parejas gay, lesbico y trans. Que con el paso de los capítulos (Y años, en el fic) va figurandolas, juntandolas. Si hay una pareja que no les gusta, bien pueden saltar los capítulos, más no se los recomiendo. Si luego no desean perderse con algo que dicen o hacen, es mejor leer por su bien.

Bien dicho esto, se avisa que esto es una traducción. No es mi trabajo.


VII

CANCIONES SOBRE TI

Jason se queda hasta que todos los demás se van a casa. Kori es la última en irse; Ella empaca su batería mientras él le comenta un poco sobre la escuela. Roy no le presta demasiada atención, pues él se retiró hace tiempo, por una sola idea en su mente: Una banda.

Sin embargo, le mata lo jodidamente inteligente que es Jason. Roy no tuvo que hacer mucho para conseguir que Dick se saltará algunas clases, pero la forma en que el menor habla algunas veces de estas, le hace creer que le gusta la escuela.

Aunque también le gusta estar con él.

Después de que Kori se va, el de ojos verdes lo mira desde donde ha estado sentado –el piso del garaje– todo el rato en que la banda tocó, y sonríe tan bonito, para él. A veces piensa que es casi como la que le da a Dick.

Finalmente baja la guitarra y se acerca a él. Pasando los dedos por el cabello revuelto del menor — ¿Vas a mantener este color? Me gustaba un poco más el verde.

Jason había comenzado a tinturarse el cabello justo como su mejor amigo, no por completo, pero si algunos mechones. Lo vio arrugar la nariz y sintió como su pecho se inflaba —Se veía muy vistoso. Y Grayson no dejaba de llamarme sirenita.

— Sólo porque él está muy lejos de ser un príncipe de Disney... —Se encogió de hombros —Bueno, serías una linda princesa.

El chico rueda los ojos y lo jala, haciéndolo caer al suelo delante suyo. Sigue acariciándolo como si no pudiera mantener las manos fuera de él... y muchas veces no puede —Tengo un vestido que puedes usar. —Sugiere.

— ¿Por qué… —Agarro su mano, entrelazando sus dedos —Tienes un vestido?

Vuelve a encogerse hombros —Perdí una apuesta. Entonces Donna no quería tenerlo de regreso, así qué...

— ¿Tú usaste un vestido de Donna? —Se ve interesado, pero a la vez divertido. Tal vez ambos.

— Sí. No estaba tan mal. No parecía demasiado, bueno tuve que haberme afeitado las piernas, pero era cómodo como el infierno.

— Estoy seguro que sí. —Finalmente se rió.

Chasqueo y tomo la barbilla del otro chico, juntando sus labios y besándolo, metiendo su lengua para que por fin se callase. Luego se alejó, solo un poco — ¿Cómo lo hicimos esta noche?

— Estuvieron genial… —Respondió, y apenas nota que se encuentra sin aliento. Su ego sube considerablemente —Esa nueva canción…

— ¿Sí?

—…Nada. —Dijo sonrojándose. No lo puede evitar, besa sus mejillas y luego lo subió a su regazo.

— Dime.

Roy. —Se quejó, pero eso no impide que ahora sus labios ataquen la piel de su cuello, dejando un nuevo chupetón sobre uno que ya dejaba de ser visible.

— ¿Quieres saber si es por ti, no? —Se burla, y Jason se retuerce encima de él.

— No sé... sé que nosotros no... No soy un niño, Roy.

Y yo no soy Dick, casi dice en voz alta —Lo eres un poco. —Guiñó, guiando sus manos bajo la camiseta del menor —Pero sé a qué te refieres.

Notó un pequeño destello en sus ojos verdes — ¿Pero es así?

— No sé. ¿Cuánto vale esa información para ti?

— Cabrón. —Siseó, pero volvió a besarlo con rudeza, agarrando con ambas manos su rostro y hundiendo esta vez su lengua en la profundidad de su garganta. Sus cuerpos terminan cayendo al suelo, con dientes y manos por todos lados. Solo separaron sus bocas cuando Jason se quejó. Posó ambas manos sobre su culo, dándole un fuerte apretón.

— Dios, Jay. Bebé. ¿Cuándo vas a dejar que te folle?

El chico aprovecha para poder sentarse, aun sobre él —Tal vez ahora mismo.

— No estés bromeando. —Y eso definitivamente fue una queja.

— No lo hago. —Se inclinó, atrapando su labio inferior y succionándolo. Froto sus caderas, estimulando sus entre piernas —Follame.

— Santa mierda. —Dejo las posaderas y tomó su rostro con ambas manos — ¿Puedes seguir diciendo eso?

Jason se levantó, jalándolo para estabilizarlo al estar en pie. Roy no perdió el tiempo, lo tomo entre sus brazos en lo que el otro fruncía el ceño y golpeaba su hombro.

— Un día de estos vas a ser más grande que yo. Pero por ahora, eres pequeño. Acepta la manipulación y envuelve tus piernas alrededor de mí, nena.

Nena, así había comenzado a decirle desde que asemejaba el rostro del azabache con el de una mujer, cuando estaba en éxtasis.

Bien. —Y este se había rendido al final. Envolvió sus piernas alrededor de su cadera; pasaron por la sala de estar y cocina, cruzando cerca al cuarto vacío de Ollie, hasta llegar al cuarto del pelirrojo. Lanzó a Jason a la cama, posicionándose sobre él y besándolo nuevamente. Sus manos viajaron hasta el borde de su camisa, rozando con sus dígitos cada tramo de piel suave.

El chico se alejó, buscando tomar aire entre jadeos — Vamos Roy, házmelo.

Le sonrió, levantándose un momento y sacarse la camisa a la par que el otro lo hacía —Sólo quería oírte decir eso de nuevo.

, lo sé.

Terminaron por desnudarse por completo, las prendas quedando regadas por todos lados, aunque era lo de menos. El pecoso se estiro hasta su mesa de noche, tomando un condón y lubricante — Entonces, ¿qué te hizo cambiar de opinión?

Puso el condón en su falo y en ello su derecha fue tomada. Sus ojos viajaron al rostro ajeno, observando como sus dígitos eran besados, más que nada los callos —La manera en la que tocas. Quiero decir, —Volvieron a verse directamente y lamio esta vez el dedo del medio, se estremeció —Con el riesgo de sonar como una groupie total, había un jodido fuego en tus ojos. —Se chupa sus dedos, jugando con su lengua en medio de estos, dejándolos ir con un pop tan sucio que casi manda a la mierda todo y en su lugar folle esa boca —Me puso tan duro, Roy.

— Jesús. me pones duro.

Y sonríe con picardía, esa que le encanta. Lo ve rodar por la cama, acercando la boca a su pene, lamiendo el prepucio —Si, lo sé.

Sus manos acogieron los mechones, alejándolo de su polla — Date la vuelta.

Lo hizo, y aprovecho para deslizar sus manos por la espalda, por su piel, esa piel que deseaba marcar. Las llevo hasta los montículos de carne, apretándolas suavemente, y luego separándolas con una mano, mientras la otra vagaba a su agujero, rozándolo con el pulgar. Siente como Jason respinga, solo un poco. Se acercó a su nuca, dejando un beso allí — ¿Listo?

— No sé.

— Jaybird…

— Vamos, Roy.

Suspiro, no deseaba lastimar al más joven. Lubrico sus dedos y dándole un último beso, fue acariciando su entrada. Empujando el primero, y no sabe que sonido hace realmente el otro cuando lo hace. Pero está seguro de algo: se parece a la primera vez que lo tuvo en su boca, la primera vez que él se lo hizo, cuando se frotaron en su auto. Esta tan estrecho y caliente, que no puede evitar empujar un poco más su dedo hasta oírlo gemir en voz alta.

— No puedo esperar a ver cómo te sientes alrededor de mi polla. Va a ser tan bueno, Jay.

El menor soltó un jadeo, echando su cuerpo hacía atrás. Soltaron ambos un quejido —Entonces hazlo rápido.

Se ríe ante eso y lo siente temblar bajo suyo —Tengo que tener cuidado, nena. —Lo escucho gruñir y volvió a reír. Deslizo su dedo de adentro hacia afuera, un par de veces más —No quiero hacerte daño.

— No lo harías... —Murmura entre jadeos —Dame otro…

Relamió su labio, sacando el primero para ahora empujar otro junto a este; lo siente tensarse y tomar una respiración honda, en ello curva sus dedos y–

¡Joder, Roy…!

— Me encanta cuando dices mi nombre así. —Volvió a deslizarlos, moviéndolos como tijeras —Quiero escucharlo todo el tiempo. —Las manos del menor rasguñaban y torcían las sábanas cuando los empuja y aleja de manera lenta, y sonríe cuando este mandaba su cuerpo hacía atrás— ¿Tanto lo deseas, huh? —Suena bromista y solo calla cuando Jason lo mira por sobre su hombro.

Follame.

Finalmente retira sus dígitos, tomando el lubricante y empapando su falo con este. Jason espera, impaciente, por lo que lo gira en la cama y aprecia su rostro —Tendrías que verte, precioso. — Levanta sus piernas y hace que las envuelva alrededor de él como antes; relame sus labios y guía su pene a la entrada del menor; e instintivamente Jason rodea su cuello con sus brazos, pasando las uñas por su espalda.

Se tensó cuando fue entrando en él, y Dios… —Dios, te sientes tan bien.

— Roy, por favor.

Una vez lo lleno por completo, gimieron, el otro mucho más fuerte que él. Roy se mantuvo quieto, sintiendo el calor alrededor suyo, sofocándolo y haciendo que palpitara con placer.

— Muévete. Te necesito… — Es esa necesidad la que lo atrapa, la misma necesidad que vio en los ojos de Jason la primera vez que se encontraron, como si alguien no le hubiera prestado suficiente atención. Y él sabe de eso, sabe lo que es ser– —Dios.

Mueve sus caderas de manera lenta, precisa, como si bailara una sonata lenta. Lame los labios ajenos, tocando con sus manos las caderas, costillas, muslos, rozando con los pulgares el par de pezones, que desea morder más adelante. Gira su cadera, hacía la derecha, dando una fuerte embestida.

Y su chico grita.

Sonríe, haciéndolo nuevamente consiguiendo que lo haga de nuevo.

Necesita besarlo, necesita devorar esa boca y decirle —Eres hermoso, ¿Lo sabes, verdad?

Se sonroja –Por lo visto ha vuelto a abrir su bocota–, pero se impresiona al sentir las manos calientes como el fuego sobre sus nalgas — ¿Siempre te pones romántico cuando estás cogiendo a alguien, Harper?

Se ríe y como reprimenda lo embiste con fuerza, escuchando lo sucio y excitante que suenan sus testículos al chocar contra su carne —Nah. Por lo general, sólo me cojo a alguien hasta que ninguno de los dos pueda hablar.

— Entonces haz eso.

— Como tú digas. —Se retira casi por completo, penetrando lo suficientemente duro como para hacer que su chico clave sus uñas en él. El ritmo cambia, pasando de uno lento a uno desesperado y pegajoso.

Jay gime, para él, palabras sucias y su nombre. Y lo quiere absolutamente todo, todo lo que Jason quiera darle.

Llevo la mano hasta su pene, moviéndola al ritmo de las penetraciones. Las piernas que lo sostienen, se aferran cada vez con más fuerza. Y él solo puedo desear más, necesitarlo, poseerlo con todo su ser. Quiere que Jason sea suyo, solo suyo. Sus gónadas duelen con cada choque de pieles y cumple su placer, inclinándose y atrapando entre sus dientes los pequeños botones de carne, satisfaciéndose al oírlo gritar nuevamente.

Roy, Roy, Roy, mierda.

Siente como su espalda arde y duele, pero el placer que persiste en su zona baja logra que lo ignore, se encorve y se venga, embistiendo unas cuantas veces más, cabalgando su propio orgasmo.

— Rayos… —Cuando puede enfocar su vista, nota que ambos están sudorosos, y que el chico bajo suyo tiene el rostro sonrosado, el cabello húmedo pegado a su rostro. Y pre semen, en su abdomen. Lleva su derecha directo a sus testículos, jugando con estos.

— Roy. —Jadea.

— Estoy aquí, Jaybird. ¿Te vas a venir para mí?

Porfavor. —Ruega y el pelirrojo le da una sonrisa sucia cuando comienza a acariciarlo.

— La próxima vez, quiero que me montes. Quiero agarrarte de las caderas mientras me aprietas con tus muslos. Joder, amo tus muslos.

Roy. —Está cerca. Y lo sabe por la forma en la que se estremece, la forma en que sus ojos se dilatan.

— Quiero follarte después de uno de nuestros shows. Ponerte en uno de los asientos, darte la vuelta y comerte. —Movió sus caderas para ofrecerle más placer, mientras que el otro gemía y cerraba sus ojos —Deseo correrme adentro, llenarte de mí, nena, lamerte justo cuando gotees por encima de tus muslos.

Roooy… —Y eyacula, empapando su mano. El tatuado relame sus labios, soltando aquel pedazo de carne, viendo como el semen va deslizándose hasta caer sobre la pelvis ajena. Jason se sienta despacio y luego toma su mano, lamiendo la simiente y chupando sus dedos como anteriormente.

— Joder, eres caliente. —Sus mejillas están todavía rojas, así que Roy no puede decir si esta ruborizado por su comentario. Aparta la mano con delicadeza y hace lo mismo al salir de él; quitándose el condón, amarrándolo y tirándolo por ahí. Gatea para quedar al lado de su amigo, sabe que debe de llevarlo a casa pronto.

Le dirá que puede tomar el autobús, pero él no es tan idiota. Ya es tarde.

— Entonces… —Siente como el chico se acomoda junto a él, dejando su cabeza en el hueco de su hombro. Huele a sexo y también a esa colonia que Dick usa de vez en cuando —Esa canción. —Traza con sus dedos el tatuaje que tiene en su pecho, pellizcando de paso su pezón.

— ¿Sí?

— Es sobre mí, ¿No?

La mayoría de ella, piensa —Tal vez. —Murmura y ve como una de sus cejas se encorva; resopla derrotado —Bueno, sí.

— Huh. —Y sonríe, ¿Ya había dicho lo loco que lo tiene aquel niño?

No dice nada, solo observa cómo se inclina y lo besa. Sus cabellos son jalados y suelta un jadeo cuando Jason se sube encima suyo. Su pene y él toman notan la manera en la que ese cuerpo se frota contra él y–

Tal vez no es tan tarde.