Preguntas sin respuestas

Lo primero que tenia que hacer era encontrar a Naruto y persuadirle de ideas no concebidas, si es que se las había echo. Opto por salir a la calle bien temprano, luego tendría tiempo para investigar el paradero de su primo.

Ahora que era por la mañana tenía algo mas despejada la cabeza que la anterior noche. Conseguía intuir la magnitud de lo poderoso que podría llegar a ser su poder pero, ¿Cómo lo había obtenido ella? Ya era portadora del Byakugan por herencia genética pero de este nuevo poder no era consciente de que su padre lo tuviese. Suspiro mientras un cúmulo de incógnitas acudían a su mente sin obtener las respuestas a estas.

No tardo mucho en encontrar a Naruto, iba y venia por una calle al parecer, intentando alguna practica que no lograba salirle.

- Naruto.-lo interrumpió a modo de saludo desde el extremo norte de la calle.

El chico le presto su atención desviándose de su entrenamiento o practica, se dirigió hacia ella con una gran sonrisa y agitando la mano mientras vociferaba:

- Hola Hinata.

Cuando llego a su altura contemplo que la muchacha tenia mejor aspecto que la tarde anterior pero tampoco iba muy lejos, aun le quedaban restos de las ojeras bajo sus ojos.

- No he descubierto nada interesante sobre lo que me dijiste.-se apresuro a decir sabiendo que si había ido a buscarlo seria para preguntarle por ello, luego recordó lo que había leído en un libro y se lo comento-: Bueno si, encontré en un libro algo. Decía que había un extraño poder relacionado con ello pero el libro era muy viejo así que dudo mucho que sea real. Lo siento mucho.

No podía ir mejor, Naruto no tenia ni el menor signo de creerse lo puesto en el libro, se libraría de intentar darle excusas, después de todo mentir no era su mejor fuerte. Observo que la sonrisa de Naruto se había esfumado por completo y ahora la miraba seriamente, Hinata se estremeció ante tal mirada, le muchacho no solía adoptar esa postura de seriedad y le inquieto que lo estuviera haciendo justo en ese momento.

- Pero…-comenzó a decir Naruto.- ¡Encontraremos algo, vaya que si!

Estupendo, solo era un cambio de humor de este. Hinata emitió un suspiro de alivio y recupero su sonrisa habitual.

- No importa, de hecho… ya no me interesa ese tema.-explico Hinata.

- Estupendo porque, sinceramente Hina, todo ese tema es un estúpido rollo.-dijo Naruto alentado y sin dejar de sonreír.- Mírame a mi, estoy leyendo un libro de practicas para mejorar mi técnica. Esos son mejores.

Hinata soltó una leve risita ante la positividad de Naruto.

- Desde luego que si.-comento ella.- Bueno y ahora, me tengo que ir. Adiós Naruto, espero que nos volvamos a ver.

- Si, y cuando nos volvamos a ver te enseñare mi nueva técnica del libro. Vaya que si.-contesto Naruto a modo de despedida.

Sonrío abiertamente, la alegría de Naruto era contagiosa y le hacia sentirse muy a gusto en su compañía. Justo cuando se disponía a marcharse cruzaron la calle Tenten y Rock Lee que paseaban tranquilamente.

¿Qué hacían ellos allí? ¿No se suponía que estaban en una misión fuera de Konoha o ya habían vuelto? Sin pensárselo dos veces corrió hacia ellos dispuesta a preguntarles si ya habían vuelto alentada porque nada de sus sueños fuera cierto. Aquello confirmaría que no existía tal poder en ella, y no se entristeció ante aquella perspectiva, prefería carecer de el a arriesgar la vida de su primo.

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Tenia que asumir que a partir de ahora tendría que permanecer al lado de la Hyuuga y no le era fácil, no estaba acostumbrado a permanecer al lado de nadie, prefería absolutamente la soledad y no tener que depender de nadie, ir por libre.

Después de conseguir la que Hyuuga previera en una de sus visiones el paradero de su hermano se veía cumplida su venganza y aquello le impulsaba a sacrificarse.

Se recostó sobre su cama y cruzo los brazos bajo su cabeza contemplado algún un punto en el techo. Aquella muchacha era muy diferente a las otras según había podido comprobar hasta el momento, sus ojos mostraban una soledad y un dolor que ninguna otra había sufrido. Era algo semejante a su soledad y su dolor, quizás por eso se le hacia mas llevadero conversar y estar con la Hyuuga, seguramente podría hablar con ella de cualquier tema y ella sabría como se sentiría y viceversa, lo intuía. Evoco el recuerdo de la noche anterior al tenerla en sus brazos y contemplar el fondo de sus ojos transparentes. Era inevitable que sintiera curiosidad por la pena que la asolaba.

Se levanto motivado por la idea de buscar él mismo la información sobre Neji, la Hyuuga se retrasaría demasiado tiempo en obtenerla y él no podía permitirse perder mas tiempo. Abrió la puerta de su propio cuarto y cuando se disponía a salir le asalto de improvisto una persona que se lanzo a sus brazos.

- Karin.-murmuro con cierto desdén Sasuke, retirándola de si.

- Sasuke, veras he venido porque como hace ya mucho tiempo que nos has abandonado y no estas con nosotros…- se explico ella poniéndole unos ojos melosos y una voz seductora.- Quería saber en que andas metido.

Lo que le faltaba, mas perdida de tiempo con las insinuaciones de su compañera de equipo. Ignoro por completo su pregunta, Karin se le acerco lentamente con paso seductor, este le dejo hacer. Seguía pensativo en la mejor manera de obtener información sin levantar sospechas, gracias a dios, él era muy discreto y conseguiría lo que se propusiera pero en aquella situación no era tan fácil la cosa.

Karin por su lado, comenzaba a masajearle la espalda y hombros, poco a poco fue bajando por su torso y su pecho varonil.

El chico se zafo de ella. Ya tenía una ligera idea de por donde comenzar a buscar, se marcho silenciosamente y demasiado rápido como para que la chica lo pudiera prever y entretener más tiempo. Ni siquiera se molesto en despedirse de ella.

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Hinata abrió la puerta de entrada de su casa mientras pensaba en lo ocurrido. Estaba algo desconcertada, después de mucho meditarlo solo llego a la conclusión de que aquello solo suponía problemas.

Al ir a hablar con los compañeros de equipo de Neji se había llevado una gran decepción al cerciorarse de que Neji no estaba con ellos. De echo, lo único que sabían ellos era que una tarde les dijo que se tenia que ir a alguna parte y que volvería pronto, ni tan solo se molesto en comentarles hacia donde tenia previsto viajar.

Por lo visto no había partido en una misión oficial tal y como él le había dicho la noche anterior de marcharse, ¿Por qué le mentiría a ella?

Después fue ha hablar con su sensei, Gai. Pero este tampoco sabía nada sobre el lugar al que había ido.

Desalentada volvió a casa y mientras su mente barajaba otra posibilidad. Dado que Neji no era muy receptivo con le gente, todo se reducía a un circulo de personas las cuales podían saber donde estaba: ella, sus compañeros de equipo, su sensei y… su padre. Eso era, tendría que preguntarle a Hizashi sobre aquel tema aunque la idea no le seducía lo mas mínimo, tener que cruzar dos palabras con su propio padre le suponía mucho. Se reprendió a si misma por sus propios pensamientos, ¿Cómo podía ser tan egoísta cuando su primo estaba en paradero desconocido, y posiblemente en peligro? Tenia que dejar de pensar en si misma y atreverse a preguntarle a su padre si lo había mandado a una de la misiones del clan, que le ordenaba de vez en cuando. Todo eso explicaría porque no le había comentado nada y porque le había mentido, su padre y el trabajan en el mas absoluto secreto.

Inspiro una bocanada de aire antes de golpear la puerta del despacho de su padre con suavidad, no hubo respuesta por lo que intuyo que su padre no quería visitas inoportunas. Pensó en marcharse y preguntarle en otra ocasión, pero desecho la idea, no podía perder más tiempo, y así entro en la habitación.

Su padre estaba acomodado en la mullida silla que estaba situada enfrente de su amplio escritorio, quedaba enfrente de la puerta por lo que pudo verlo nada mas entreabrir la puerta. Manejaba unos papeles y mantenía la cabeza gacha, sumido en su trabajo. Era un hombre alto y algo corpulento, sus cabellos morenos eran largos y sus ojos eran semejantes a los de Hinata.

- ¿Qué ocurre, Hinata? ¿A que se debe esta interrupción?-pregunto severamente su padre.

Se estremeció al escucharlo hablar, estuvo tentada de marcharse y dejar de molestarlo pero se contuvo.

- Tan… tan solo quería… preguntarte… una cosa.-dijo con voz entrecortada mientras clavaba la mirada en el suelo incapaz de mirarlo a los ojos.- Sobre Neji.

Ante el nombre de su sobrino, Hizashi alzo el rostro mientras una mueca desencajaba sus fracciones, rápidamente recompuso la expresión serena de su rostro. Hinata balbuceo.

- Quería saber… si lo habías enviado a una de tus misiones…-finalizo.

Hizashi bajo la cabeza nuevamente y retomo su trabajo. Tardo en responderle hasta el punto en el que Hinata llego a pensar que no lo haría, estaba dándose la vuelta para marcharse cuando:

- No es de tu incumbencia.-contesto fríamente Hizashi sin alzar la mirada.-No deberías meterte en asuntos que no te incumben, es un consejo.

Esas palabras desmoronaron a Hinata por completo. Subió las escaleras con paso entorpecido y apresurado, luego se encerró en su habitación y se echo sobre la cama, si tenia que desahogarse dando rienda suelta a sus lagrimas prefería hacerlo asolas que en presencia de su imponente padre. Se hizo un ovillo rodeando las piernas con sus brazos mientras ocultaba su rostro humedecido entre estas.

No se le hacia nada fácil tener que hablar con su padre, no desde el accidente de varios años atrás en el que habían fallecido su mujer y su hija menor. No recordaba lo que había sucedido pero su padre al parecer si lo tenía en mente constantemente, Hinata sabía que en el fondo del corazón de Hizashi, aunque este lo admitiera con palabras, la consideraba culpable de ello. Y a eso sumarle el hecho de que no la consideraba cualificada y preparada para heredar el poder de la rama principal de los Hyuugas por su fragilidad y no tener el suficiente poder.

Cada día se maldecía por su propia debilidad, se torturaba recordando el pasado en el que su madre, hermana y padre, junto con ella vivían felices y ahora… no tenia nada, no le quedaba nada por lo que seguir adelante.

Su cuerpo se convulsiono en un sollozo silencioso.

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Se oculto entre las sombras de la estancia. Hinata había irrumpido en la habitación y parecía realmente asustada, escucho en silencio la conversación. Vio como los ojos de la muchacha se llenaban por momentos de dolorosos recuerdos del pasado a causa del tono de voz que su padre empleaba con ella.

"Es muy cruel por su parte" comprobó Sasuke frunciendo el entrecejo.

Estuvo tentado de interrumpir la conversación al ver como transcurrían los hechos pero se contuvo, estropearía todos sus planes. Luego medito su impulso, había tratado de ponerse en evidencia y de desvelarse tan solo porque había visto una injusticia, sus propios pensamientos e impulsos le desconcertaron, todos los días veía cosas parecidas a esas pero nunca había tenido la menor intención de intervenir, simplemente le daba igual.

Mientras pensaba en todo ello la chica se había marchado del despacho sin que se percatase y Hizashi seguía con su papeleo. Ya había acabado lo que tenia que hacer, ya se podía marchar pero por alguna razón algo le impedía marcharse.

Resoplo, iría a verla, pero tan solo para contarle lo que había averiguado. Se deslizo como una sombra através de la casa sin captar la atención de nadie, ascendió al piso superior y se paro frente a la puerta del dormitorio de Hinata, se escuchaban sollozos apagados.

Entro sin llamar pero tan sigilosamente que la chica apenas lo noto. Se quedo inmóvil al contemplar aquella escena, efectivamente tal y como había pensado Hinata era una persona muy débil y allí estaba, llorando.

- Hinata.-la llamo.

La muchacha enmudeció al escuchar su voz. Ni tan solo levanto la cabeza para saber quien era.

Ella al escuchar su voz reprimió su llanto, ¿Qué diablos hacia el allí? ¿Tenia que encontrarla siempre en esos estados tan deprimentes? No tenia cuerpo para entablar una conversación decente en aquellos momentos, ni tan solo quería estar acompañada.

- ¿Qué… que haces aquí?-pregunto Hinata entre sorprendida, avergonzada y enojada.

- ¿Quieres que me vaya?-pregunto Sasuke ante su tono de voz de reproche.

Hinata no respondió, claro que quería que se fuera pero no se atrevía a decírselo. Así que simplemente le quedaba ignorarlo, sabiendo como era, dentro de pocos segundos, cuando le contara lo que había venido a contarle se marcharía y la dejaría sola.

Al ver que no contestaba pregunto:

- Se que no es de mi incumbencia pero, ¿Qué ocurre entre tu padre y tu?

"¿Cómo lo sabe?" se pregunto Hinata alertada por su pregunta indiscreta. De repente sintió como una oleada de frío intenso le recorría por todo el cuerpo, levanto la mirada asumiendo las consecuencias de sus actos. Se dejaría ver ante Sasuke en sus peores momentos.

El muchacho se había acomodado en su cama, al lado de ella pero unos cuantos palmos los separaban, tenia la mirada fija en la ventana. Así aparentaba ser un chico normal y corriente, no es que él no lo fuera, pero daba la sensación de ser muy frío e indiferente con la gente, de ser inalcanzable pero no lo era, tan solo vivía como ella en un mundo injusto.

Al notar su mirada se volvió. Los ojos sin pozo se clavaron en ella perforándola por dentro, pero no… no, no la perforaban, desprendían de ellos una ola de frío que la hizo estremecerse. ¿Cómo podía ser? Luego se fijo mas atentamente en la mirada de Sasuke, no era un frío con el cual congelarse, todo lo contrario, era una sensación agradable. Sonrío, nunca había experimentado esa sensación tan agradable.

Sasuke aparto la mirada rompiendo el contacto visual y con el la sensación tan agradable que la había embargado. La Hyuuga mostraba un aspecto lamentable, sus brillantes ojos perlinos estaban bañados en lágrimas, su rostro tenia churretes y su cabello estaba despeinado, pese a eso la chica aun mostraba su típica debil sonrisa. No sabia explicar como pero se sentia obligado a tratar de consolarla, se veia tan fragil e indefensa, necesitaba a alguien que cuidara de ella. Sus ojos le revelaban el intenso dolor que la torturaba. Extendio su brazo hacia ella y le indico con la mano que se acercara.

Hinata parpadeo confusa mientras se enjugaba las lagrimas disimuladamente.

- Ven.

Ella dudo unos instantes, luego se acerco temerosa a él hasta llegar a colocarse a su lado. Sasuke bufo, la Hyuuga se molestaba demasiado en tomar las distancias cuando todas las demas estarian encatadas, suspiro y esbozo una sonrisa torcida, llegaba a ser tan cuidadosa que le fastidiaba. La acerco a él hasta que ella poso su mejilla en su pecho, noto el rubor de la chica, le parecio graciosa la forma en la que sus mejillas se tornaban de ese color rojo intenso en esa clase de situaciones.

Hinata no sabia como tomarse el gesto del Uchiha y dado que este parecia demasiado concentrado en alguna cosa prefirio no preguntar, tan solo los recuerdos amargos asaltaban su mente haciendola estremecerse, cerro los ojos y se recosto contra Sasuke.

Sin saber explicar como se quedo dormida.

Continuará...