Nuevo capi!! He tardado más de lo que pensé, gomen, pero la playa me llama más que el ordenador xD

Bueno después de leer este capitulo os quedareis, ¿como ha pasado esto de comedia a tragedia?

La respuesta... ni yo misma lo se, pero os prometo que no os va a defraudar el rumbo que le voy a dar al fic.

Sin más preámbulos, disfrutar de la lectura!!


Era 31 de diciembre en Konoha, Temari estaba sentada en el porche bebiendo chocolate caliente mientras veía la nieve caer sobre el jardín.

-Te vas congelar mujer, entra en casa-dijo Shikamaru que se acababa de levantar.

Temari no contestó, solo dio otro sorbo al chocolate. Shikamaru entró a la casa y salió con una manta, se la puso por los hombros a la chica y sentó junto a ella.

-En mi aldea nunca nieva, es bonito, pero…-terminó la frase con un sollozo y se abrazó a Shikamaru.

-¿Qué pasa Temari? Pensé que eras feliz aquí.

-Y soy feliz contigo Shikamaru, pero a veces la nostalgia se apodera de mí. Echo de menos a mis hermanos, las calles de mi aldea y el desierto. Echo de menos la arena y el viento. Odio el frió, no me deja pensar…

Temari siguió llorando abrazada a Shikamaru, que besaba el pelo y susurraba palabras llenas de cariño a la chica.

-Siento ponerme así, pero es que hoy es un día raro, siento que algo malo va a pasar pronto y me asusta. Quiero que me prometas que no me vas a dejar sola nunca.

Shikamaru suspiró, Temari parecía tener un don, era imposible ocultarle nada, la miro a los ojos y dijo:

-Escúchame Temari, aunque yo no este a tu lado físicamente debes tener siempre muy presente que mi mente y mi corazón son tuyos, pero también tienes que tener en cuenta que los compartes con toda esta aldea.

-¿Qué me estas queriendo decir?

-Estamos en guerra Temari. Se suponía que no debía decírtelo por tu estado, pero se que eres fuerte y lo vas a comprender. Un grupo de ninjas de la roca se han sublevado contra el señor feudal y lo han asesinado, han tomado el poder y han declarado la guerra al resto de aldeas. Es un ataque suicida, esta claro que ellos solos no van a poder contra todos, pero en una guerra siempre hay victimas.

Temari apartó la cara y miró otra vez a la nieve, tenía ganas de llorar y retener a Shikamaru junto a ella, pero eso no era justo, seria una reacción muy egoísta, la aldea necesitaba a Shikamaru y ella lo sabia. Se giró otra vez y abrazó a su novio.

-Me gustaría ir contigo como lo hacíamos antes, éramos un gran equipo, pero debo cuidar de nuestro hijo-dijo Temari mientras cogía las manos de Shikamaru y las colocaba sobre su vientre- Solo te pido que sobrevivas, no soportaría perderte.

-Morir no esta en mis planes Temari, no pienso dejarte sola. Ahora vamos a ir a comer con los demás y quiero que te comportes con naturalidad, la mayoría de la gente no sabe nada sobre el ataque.

-¿Cómo quieres que me comporte con naturalidad y celebre el año nuevo cuando se que dentro de unas horas estarás partiendo hacia una batalla de la que muchos no van a volver?

En ese momento sonó el timbre de la casa. Shikamaru se levanto para abrir y Temari se permitió derrumbarse por unos instantes, no podía llorar más, necesitaba ser fuerte, después de todo ella seguía siendo una kunoichi…

Se levantó y fue hasta la puerta principal para ver quien era. Un muchacho de 20 años con extrañas marcas en la cara y pergaminos en la espalada hablaba con su novio. Temari corrió hacia él y le abrazo con fuerza.

-Kankuro…

-Hermanita, vaya estas enorme-dijo el marionetista cuando pudo observar a su hermana embarazada ya de cinco meses.

-Imbécil-contesto Temari y volvió a abrazarle.

Cuando se separo de su hermano pudo ver quien le acompañaba. Matsuri, la alumna de su hermano, estaba detrás de él sonriendo. A su lado estaba una muchacha de la arena, que poseía una belleza exótica y una piel de un moreno dorado envidiable, que si no recordaba mal se llamaba Mariko y que según parecía era la nueva conquista de su hermano mediano. Fuera del jardín delantero estaba otros dos jonin a los que Temari saludo con una inclinación de cabeza. Después saludo a sus "cuñadas" con un solo beso en la mejilla, como era tradición en su país.

-Venga pasar-dijo Shikamaru- Estaréis helados y cansados después del viaje.

-Bien-dijo Kankuro- Vosotros dos ir a la torre de la Hokage y darle el informe, nos veremos allí en una hora.

-A sus ordenes Kankuro-san-dijeron los jonin

A Temari eso le bastó como confirmación de lo que llevaba pensando desde que vio a su hermano. No estaba allí por verla a ella precisamente, venia a la guerra. Sintió que la opresión que tenia en el corazón desde hace un rato se hacia todavía mas fuerte.

-Nosotras también deberíamos irnos-dijo Matusri.

-Eso ni lo pienses Matsuri, me tenéis que contar muchas cosas sobre mis hermanitos. Pasad.

Entraron en la casa y se sentaron en el salón mientras Shikamaru hacia algo de desayunar.

-Bueno, ¿Qué tal todo por la aldea?-preguntó Temari

-Pues como siempre, el único cambio destacable es que Gaara parece ahora más feliz, y eso que se pasa las horas encerrado en su despacho haciendo papeleo con Matusri. Yo no me lo explico-contesto Kankuro mirando a la chica que se sonrojo hasta la raíz del cabello.

Temari y Mariko se rieron mientras que Matsuri amenazaba a Kankuro de muerte si seguía hablando. En ese momento llegó Shikamaru con una bandeja con té y pastelitos.

-Me sorprendes Nara, veo que sirves para algo aparte de para haber dejado embarazada a mi hermana.

Shikamaru no respondió, Temari lanzó una mirada de furia a su hermano y Mariko le dio una colleja tan fuerte a su novio que hizo que se tirara el té encima.

-Kankuro eres un irrespetuoso, primero haces pasar vergüenza a Matsuri-san y ahora le dices eso a tu cuñado.

-Pero Mariko-chan, no tenias porque pegarme, me has hecho daño, mira que soy tu superior y te podría mandar de vuelta a la arena.

-Mira como sufro-contestó la chica echándose el pelo para atrás-Y yo a ti te podría dejar sin sexo, mira tú por donde-añadió susurrando para que solo lo oyera Kankuro.

Kankuro puso cara se susto se irguió y se inclino hacia delante mientras decía:

-Matsuri-san, Shikamaru-san mis más sinceras disculpas.

Temari, Matusri y Shikamaru se miraron extrañados mientras se preguntaban que le habría dicho esa chica a Kakuro. Inclinaron la cabeza para acertar las disculpas.

-De verdad Mariko me caes bien, espero que dure lo tuyo con mi hermano.

-Arigato Temari-san.

-No hay nada que agradecer, es la verdad.

Estuvieron un rato más hablando sobre lo que les había pasado en los meses que habían estado sin verse…

-¿Temari sabes si va a ser un niño o una niña?-preguntó Matsuri

-No, queremos que sea una sorpresa

-¿Y que nombre le vais a poner?

-Si es un niño Shikaku como mi padre, y si es una niña lo eligira Temari.

-Siento interrumpir vuestra conversación, pero tenemos asuntos que atender con la hokage-dijo Kankuro

-Cierto, yo también tengo que ir a ver a Tsunade-sama, ¿estarás bien sola, Temari?-preguntó Shikamaru mientras todos se levantaban de la mesa

-Por supuesto Shika, cuídate-contestó la rubia mientras besaba al chico en los labios- En cuanto recoja esto me iré a casa de tu madre para ayudarla a preparar la comida. Vosotros también vendréis, ¿verdad?

-Claro hermanita, nos vemos allí.

-Adiós, Temari gracias por todo

-Hasta luego

Temari recogió todo y salió casi corriendo hacia la casa de sus suegros, no podía soportar estar sola, se sentía horrible.

La señora Yamanaka le abrió la puerta, era una mujer alta, con una melena de un rubio casi plateado y que se conservaba increíble.

-Oh, Temari-san, encantada de volver a verte.

-Lo mismo digo.

-Pasa, las demás están en la cocina.

Las demás eran la señora Akimichi, una mujer de "huesos grandes" como diría su hijo, pero que aun así tenia una hermosura y elegancia envidiables; su suegra que estaba como siempre y Ino que tenia una cara muy seria e iba vestida con su traje ninja y estaba armada.

-Buenos días a todas-dijo Temari.

Temari noto que la atmósfera no era nada agradable, todas parecían tan preocupadas como ella.

-Bueno ya está bien de tantas caras largas-dijo la señora Akimichi mientras sonreía- Hemos pasado cosas peores que una batallita con los de la roca. Ahora lo que tenemos que hacer es celebrar como es debido que empieza un año nuevo.

-Tienes razón consuegra-dijo la señora Yamanaka mientras abrazaba a su hija que se sonrojo por la mención de su relación con Choji- Mi niña y los demás les van a enseñar a esos ninjas de pacotilla lo que les pasa a los que se atreven a desafiar a Konoha.

-Venga ahora hay que prepararlo todo, ¿Cuántos somos al final?-pregunto Yoshino.

-Pues…unos veinte me temo.

-¿Tantos? Uff, bueno veremos que se puede hacer…

Cuando empezaron a comer era casi las cuatro de la tarde, al final habían conseguido un gran banquete juntando lo que ya tenían con lo que trajeron los invitados. Se habían juntado casi todos los que tenían alguna relación, nadie quería comer solo ese día.

Naruto estaba tan serio que no parecía él, la quinta le había puesto al cargo y quería que todo fuera perfecto. Hinata su lado hablaba con Neji sobre el clan mientras Tenten acariciaba el pelo a su chico. Sakura hablaba con Ino que estaba sentada en las rodillas de Choji y Shikamaru les miraba divertido, todavía no se acostumbraba a la relación de sus amigos. Lee y Gai-sensei hablaban algo sobre la llama de la juventud con Anko y Kakashi.

Los Inuzuka también estaban allí, Tsume hablaba con Inoichi, Choza y Shikaku en susurros. Kiba estaba sentado con Kurenai que abrazaba a su hijo, parecía que su relación había vuelto a la "normalidad". Hana se abanicaba con la mano mientras su marido la abrazaba por detrás.

-¿Cuándo sales de cuentas?-preguntó Temari a la mujer.

-Ayer-dijo Hana-Parece que se retrasa.

-Espero que te vaya bien.

-Eso espero yo también, y que ya que se retrasa que espere hasta que su padre vuelva-dijo Hana mientras abrazaba más a su marido.

Temari miro a sus amigos, todos hablaban y abrazaban a sus seres queridos, si no fuera porque la mayoría iban armados y las conversaciones eran sobre estrategias de guerra parecería un día normal. Se volvió a sentir triste, nunca pensó que quedarse en casa mientras los demás luchaban fuera tan duro, hubiera preferido poder ir también ella.

Su hermano y sus cuñadas acababan de llegar a la casa, Temari los presento a sus amigos y se dispusieron a comer. Todo el mundo intentaba hablar de cosas alegres para olvidar un poco la situación en la que se encontraban. Salio la conversación de la boda de Naruto y Hinata.

-Va a ser un gran día, me nombran hokage y me caso con la mujer mas hermosa de la aldea-dijo Naruto haciendo que Hinata se sonrojara y todos sonrieran.

-Además vuelve Sasuke-kun-dijo Sakura con cara de felicidad.

-Eso no me lo habías contado frentuda-dijo Ino haciéndose la ofendida.

-Bueno es que no es seguro del todo, pero Naruto-kun esta moviendo cielo y tierra para que Sasuke salga de la cárcel antes de su boda.

-Es que Sasuke siempre me tiene que quitar el protagonismo-dijo Naruto haciendo pucheritos.

-¿Qué día has dicho que es la boda?-preguntó Temari.

-El 18 de abril

Shikamaru y Temari se miraron y se echaron a reír.

-¿Cuál es el chiste?-preguntó Naruto.

-Pues que Sasuke no va a ser el único que te robe el protagonismo, es muy probable que ese sea el día que tenga al bebé-contestó Temari

-No es justo, se suponía que ese iba a ser mi día…

Todo se echaron a reír y Shikaku pido un brindis por su nieto, la vuelta de Sasuke y la boda de Naruto y Hinata…

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Había llegado el momento que llevaban temiendo todo el día, se tenían que despedir.

Temari besó por novena vez a su hermano, y volvió a abrazar a Matsuri y Mariko.

-Cuidaros, y demostrar a los de la roca lo que somos capaces de hacer los ninjas de la arena.

-Por supuesto Temari-dijo Matsuri mientras levantaba el brazo.

Kankuro y Mariko se besaban en los labios como si necesitaran comerse el uno al otro. Tras otra ronda de abrazos se fueron.

Temari miro a su alrededor, todos se despedían de los demás bajo la nieve que cada vez caía con mas fuerza.

Oyó a Asuma llorar con fuerza mientras intentaba escapar de los brazos de su primo Konohamaru para ir con su mamá. Konohamaru no iba a ir a la batalla ya que tenía una lesión y se iba a quedar cuidando al niño. Kiba agarraba la mano a Kurenai que parecía estar apunto de ceder al llanto de su pequeño y quedarse junto a él. Al final se fueron y Temari se acerco al pequeño.

-Escúchame Asuma, ¿tú quieres ser ninja de mayor?

-Cla-Claro-dijo el pequeño entre lágrimas.

-Pues entonces deberás ser más fuerte. Los ninja tenemos misiones peligrosas, y tenemos que cumplirlas siempre, sin importar a quien dejemos atrás. Tu madre te deja ahora para luchar por todas las personas de esta aldea, y algún día tú la dejaras a ella aquí e iras a luchar. Hasta entonces solo tienes que ser valiente y esperar hasta que vuelva. ¿Entiendes?

El pequeño asintió y se abrazo más a su primo.

-Gracias Temari-san.

-No hay porque darlas Konohamaru. Esta noche nos vamos a quedar en casa de los Nara, venid también vosotros.

El chico asintió y se alejo de allí. Temari busco a Shikamaru, estaba junto a su padre y Yoshino. La mujer se despidió de su hijo, que fue junto a Temari, y se quedó con su marido.

-Temari-dijo Shikamaru mientras abrazaba a la chica.

Temari no dijo nada, sabia que si intentaba despedirse se pondría a llorar y no quería eso. Solo besó a Shikamaru con todo el amor que pudo y le abrazo.

El chico se arrodillo y puso la cabeza sobre el vientre de Temari. Se puso a susurrarle cosas a su hijo y Temari se sintió más débil de lo que se había sentido en su vida. Amaba demasiado a ese hombre, ese hombre la amaba a ella y dentro de poco tendrían a alguien a quien amar aun más. Se puso a llorar y Shikamaru le beso las lágrimas.

-Vete. Por favor vete ya.

-Temari…-Shikamaru también estaba llorando

-Joder Shikamaru, deja de llorar y vete, no me lo hagas mas difícil.

-Te amo Temari-dijo Shikamaru antes de besarla por última vez y echar a correr.

Temari lloró con más fuerza, mientras la nieve la empapaba la ropa. Sintió como Yoshino la abrazaba:

-Venga cariño, vamos a casa, te vas a constipar y no seria bueno para el bebé.

Su suegra también lloraba y Temari la abrazo con más fuerza.

-¿Algún día te acostumbras a dejarle marchar?

-No cariño, y cuando sea tu hijo el que se vaya te sentirás aun peor.

-Odio la vida de un ninja.

-Yo también, pero es la única forma de vivir que conocemos. Entremos.

Temari agarró la mano de su suegra y entró con ella en la casa.

Arigato Yoshino, eres como una madre para mí…


Espero que os alla gustado . Gracias por todos los reviews, me habeis animado.

En los proximos dias voy a subir un nuevo fic y... una sorpresita para vosotras!!

Besos