LA CALMA QUE PRECEDE A LA TORMENTA:
Remus recordaba una y otra vez el encuentro en la lechucería, había sido perfecto, ese beso solo podía describirse como perfecto. Una sonrisa apareció en su rostro al recordar ese "gracias", esa chica era tan especial que le estaba volviendo loco. No sabía donde podía estar pero necesitaba verla y decidió salir de su sala común y buscarla.
Tras recorrer casi todo el castillo y no verla, decidió ir a la biblioteca de nuevo y coger un libro, así por lo menos, mientras no dormía, porque tenía claro que esa noche no iba a dormir, leereía algo. Su sorpresa fue enorme cuando se encontraba en mitad del pasillo, alguien le giró y le besó. Todo era tan perfecto, ella estaba allí besándolo, bueno ambos se besaban. Creía que su corazón se iba a salir del pecho cuando notó que las manos de Narcissa estaban en su nuca y empezaban a jugar con su pelo. Él no se quedaba atrás, sus manos se encontraban en la cintura de la chica, pegándola a él, impidiendo que sus cuerpos se separaran lo más mínimo. Por segunda vez, Remus maldijo la necesidad de oxígeno. Al separarse, vio en los ojos de la chica un brillo especial, que nada envidiaba al suyo propio. No hacía falta palabras.
-Gracias-Dijo esta vez el chico. Narcissa sonrió se acercó de nuevo a Remus, pero esta vez no se dirigió a su boca, se dirigió a su cuello y empezó a imprimir pequeños besos que hacían que él se volviera loco.-Narcissa-Dijo con voz ronca cargada de deseo. La chica paró momentaneamente.
-Dime, Remus-Contestó descendiendo una de las manos que tenía en la nuca del chico hacia su pecho, se paró justo encima del corazón y sintió que latía tan rápido como el suyo. Remus ante esa dulce caricia no puso resistirse más y la empujó contra la estantería, la besó apasionadamente, quitándole la capa que se había vuelto un verdadero impedimento. Narcissa sonrió interiormente, al ver que el chico empezaba a besar su cuello, luego, desabrochando unos botones de la camisa y dejando así el hombro de la chica visible, espezó a besarlo y volvió de regreso a su cuello donde mordió tiernamente parte de su piel provocando un gemido por parte de Narcissa. El ambiente se había caldeado de pronto, sentían que toda la ropa sobraba y justo en ese momento decidieron que tenía que parar, que estaban en mitad de un pasillo de la biblioteca y que cualquiera podría venir en cualquier momento.
-Debemos hablar, Narcissa-Dijo Remus mientras volvia a abrocharle los botones que momentos atrás había sacado de su sitio.
-Creo que está todo muy claro, pero por si acaso, Remus me gustas muchísimo, no es solo que me gustes, es que creo que te quiero-Dijo Narcissa rápidamente, sabía que o lo decía en ese momento o volvería a ser esa chica vergonzosa que no sería capaz de hacerlo. Remus sintió un escalofrío ante esas últimas palabras.
-Yo no lo creo, Narcissa, yo se que te quiero-Dijo Remus y volvió a besarla. Narcissa acarició la mejilla del chico.
-¿Y qué haremos ahora?-Preguntó Narcissa.
-Lo que tu quieras hacer-Dijo Remus. Narcissa debía decidir cual sería el futuro de esa relación.
-¿Sabes que estoy prometida, no?-Remus asintió.-¿Y sabes que yo no quiero ese compromiso, verdad?-Remus sonrió y volvió a besarla.-Yo te quiero a ti, Remus. Pero mi familia no y por eso, de momento debemos mantenerlo en secreto, no es que me avergüence de ti, este tu conoces ni a Bella ni a Lucius-Dijo ella apenada. Temía la reacción del chico.
-Entiendo-Remus se quedo pensativo un momento, por un momento sintió rabia, pero después pensó en como sería si la situación fuera al reves. Sonrió dulcemente, sujetó la barbilla de la chica para obligarla a mirarle-Cissa, se que será difícil, pero ahora estamos juntos y quiero que sigamos estándolo-La chica no pudo soportarlo más y se abrázo a él llorando de emoción. Ese era el chico de su vida, lo tenía claro.
-Eres un sol, Remus. Eres simplemente perfecto.¡Te quiero!-Esas palabras llenaron de orgullo al chico, no se lo decía cualquier persona, ¡se lo decía ella!
Por otro lado, Lucius estaba muy cabreado: Lily no le hacía ni caso, parecía que ya no quería jugar más y eso no le gustaba y por otro lado notaba que Narcissa, su Narcissa ya no estaba ahi, ya no veía ese brillo en los ojos cuando él le miraba...¿Se habría cansado de él, de sus desplantes? A él le gustaba pasárselo bien con otras chicas, pero siempre pensaba en Cissa, era la única que ocupaba un lugar digno en su corazón. Nunca se había preocupado de que ella se cansara, daba por hecho que ella estaría alli eternamente. Por alguna extraña razón algo dentro de él se encongió. Eso no le gustó y decidió no volver a pensar en ello. Lo importante era que él quería seguir jugando con Lily y ella no parecía tener intención de hacer lo mismo. Salió de su sala común como un buen Malfoy, levantando pasiones allí donde iba. Se dirigió a la biblioteca a buscar a la chica. Allí estaba, con el pelo recogido con la pluma, dejando ver así su cuello, ese cuello tan delicioso y tentador. Se acercó hasta ella por detrás.
-Hola preciosa-Dijo de una forma muy seductora. Lily se asustó momentáneamente.
-Creía que para ti era una sangre-sucia, ¿desde cuándo soy preciosa?-Dijo Lily bastante a la defensiva.
-Las cosas cambian, Lily.-Dijo Lucius con una sonrisa preciosa.
-¿Ahora soy Lily?¿Qué coño quieres Malfoy?-Dijo más enfandada aún.
-A ti, quiero que sigamos jugando...-Dijo acercándose peligrosamente a la chica.
-Pues yo no. Todo esto es absurdo. Además hay alguien muy importante para mi-Dijo la chica. Lucius se limitó a arquear la ceja.
-¿Potter es importante para ti?. Él es digno de una oportunidad, no me hagas reir, tampoco es que se diferencie tanto de mi.¿Quién es ahora la que tiene prejuicios? Te espero esta tarde en el aula del quinto piso. No faltes o te iré a buscar. Este no es el lugar para hablar nuestros asuntos querida. A las ocho- Sin más se levantó y se fue. Por su parte Lily se quedó pensando, ¿qué tenía que ver Potter en todo esto?
Lo que quedaba de día Lily se lo pasó mirando el reloj constantemente, no había visto ni a Remus ni a Sev ni a Sirius. Era increíble lo que extrañaba a esos dos chicos, los primeros eran sus mejores amigos, con los que siempre se podía contar y Sirius, él era su todo. Oyó como el reloj daba las ocho, todavía no sabía si ir o no. Al final salió de su sala común, ¡ella no era una cobarde! Tras unos cinco minutos que le parecieron eternos, llegó al lugar acordado. Allí estaba él.
-Llegas tarde-Fue el saludo.-He estado pensando en Potter, si es importante para ti a mi no me importa ser el segundo plato, pero esto no puede acabar así. Se que tu quieres tanto como yo volver a besarme...-Se acarcó a la chica.
-¿Qué te hace pensar eso? Y sobre Potter...-El chico no la dejó terminar.
-¡No lo niegues Evans! Solo hay que verle y te das cuenta que ¡está loco por ti! Y tu...habrás decidido darle una oportunidad, no voy a opinar sobre ello pero...¿Me estás escuchando?-Lily estaba ausente, James loco por ella, ¡eso era horrible! Si Sirius se enteraba de eso, si James decidía hacer algo, Sirius se apartaría eso lo sabía. James era su hermano y no iba ponerse en el medio de su felicidad aunque eso supusiera sacrificar la suya propia...-¡LILY!-Dijo el chico.
-Ehh, tengo que irme Lucius-Dijo sin más, se dirigió mecánicamente hacia la puerta, parecía un ser sin alma, perdida. Lucius no podía dejar que ella se fuera así, necesitaba volver a besarla. Había aceptado no ser ese chico único, había aceptado ser el segundo y lo había hecho porque esa chica se había colado mucho más hondo en su corazón de lo que nadie se podía imaginar. Ni Cissa. Sólo ella conseguía que su pulso se acelerara. Por ese motivo apoyó la mano en la puerta impidiéndola salir, por ese motivo la giró hacia él y la abrazó y por ese motivo entendió que ella no estaba así por Potter, era otra persona. Alguien cercano a Potter y entonces como un jarro de agua fría lo entendió, era Black.
Por su parte Lily despertó de su ausencia, ese era Lucius Malfoy y la estaba abrazando. La verdad era que ese abrazo era lo que más necesitaba en ese momento y por eso correspondió a él. La felicidad que ocupó el cuerpo del rubio fue increíble.
-Yo te puedo ayudar, Lily. Ahora lo entiendo todo. No es Potter, es Black- Lily se separó de él y le miró a los ojos.
-¿Como lo...?-Lucius se acercó a ella le dio un suave beso y habló.
-Me acabo de dar cuenta-Volvió a abrazarla.-Déjame quedarme a tu lado, déjame estar ahí cuando lo necesites, déjame volver a besarte, Lily por favor-Esas palabras eran más de lo que ella había esperado.
-Yo le quiero, Lucius-Dijo con las primeras lágrimas que brotaban.
-Lo se, pero yo quiero estar a tu lado, me da igual si es para que me pegues, me grites o me beses, solo quiero estar ahí- Y por algo que Lily no comprendió hasta años después, abrazó a Lucius y dejó que todas las lágrimas brotaran.
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Hola!!He vuelto!!Lo primero de todo: ¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!
Siento mucho la ausencia, pero es que he tenido exámenes y he estado totalmente desconectada de la vida social, bueno de la vida en general. Ayer terminé y por fin puedo volver a hacer todas las cosas que solía hacer, jeje.
Bueno, esta historia se pone interesante, hay un triángulo amoroso que empieza a desvelarse, ¿qué va a hacer Lily? Ella es el centro y tiene tres puntos para elegir.
Bueno sobre el apoyo recibido, miles de gracias. Espero que sigais ahi después de mi larga ausencia. Os deseo unos buenos resultados para esos exámenes y que paseis unas muy buenas Navidades. Besosy abrazos.
PD:Espero ver muchos rr!
