Holaaaa ¿Cómo están? Gracias por los reviews, me pone feliz que les guste cómo va la historia. De nuevo sé que no tengo perdón TwT sé lo que es leer una historia y que de un día para el otro el autor desaparezca y no publique más capítulos, pero les juro que la universidad no me deja. Junté todos los momentos libres que tenía y los aproveche para hacer este capítulo, que es un poco más largo para compensar la laaaaaaaaaaaarga espera. Por otro lado me disculpo si dejé algún review sin responder, y prometo hacerlo cuando vuelva a tener tiempo jaja. Veamos en qué nos habíamos quedado: TK, que se había encontrado con Michael, quedó muy sorprendido al conocer al imponente GigaSeadramon, la digievolución Mega de Betamon, y junto con el norteamericano, decidieron ir al parque de diversiones a buscar alguna pista de los otros elegidos. Matt, Izzy y Sora volvieron al Mundo Real a buscar el emblema del Amor, ya que Piximon les dijo que podían encontrarlo en casa de Sora. Kari decidió volver sola al Digimundo para encontrar a su querido TK de una vez por todas (lo extraña demasiado). Por último, Tai, Mimi y Joe encontraron los tres emblemas y cuando se disponían a ir a la casa de Gennai, fueron abordados por Beelzemon, el demonio de la Gula. Sin más embrollos, los dejo con el capítulo, disfrútenlo y nos vemos al final n.n

PD: Digimon no me pertenece, si así fuese, esta historia habría salido en pantalla.


Capítulo 7: El regreso de WarGreymon


Kari regresó al Mundo Digital con la seguridad de que esta vez encontraría a TK y buscarían sus emblemas juntos. Cuando salió del televisor se encontró junto con Gatomon cerca de lo que parecía las ruinas de un antiguo castillo que llevaba mucho tiempo derrumbándose poco a poco. El paisaje a su alrededor tampoco era muy motivador, ya que para estas alturas el cielo oscuro y nublado y la fría brisa se habían convertido en el clima diario del Digimundo.

-Recuerdo eso…- dijo Gatomon-. Es… bueno, era, el castillo de Myotismon.

-¿Segura?- dijo Kari- ¿Crees que sea peligroso que andemos por aquí?

-No lo se, no siento ninguna presencia maligna- respondió la gata digimon-. Sin embargo deberíamos caminar con cuidado.

-¿Te parece bien si entramos?- dijo Kari-. Creo que lo mejor es no estar aquí al aire libre, deberíamos refugiarnos dentro y a la vez buscar algo que pueda sernos útil.

-De acuerdo, Kari- dijo Gatomon-. Yo te sigo a donde vayas.

-Perfecto, entremos.

Kari y Gatomon se adentraron en el antiguo castillo de Myotismon, y no tardaron demasiado en notar que las estaban siguiendo.


Eran las once de la mañana en Odiaba cuando Matt, Sora e Izzy cruzaron el portal y aparecieron en la habitación del elegido del Conocimiento. Todo parecía tan tranquilo y en paz como cuando habían partido hacia el Digimundo el día anterior. Los habitantes de la Tierra no tenían idea alguna de la terrible batalla que se estaba librando en el Mundo Digital, o por lo menos eso es lo que Izzy pensaba, ya que no sabía que Kari y los demás se dieron el trabajo de relatar todo a los familiares de los elegidos.

-Bien, aquí estamos- dijo Matt-. Sora vamos rápido a casa de tu madre para buscar tu emblema.

-Si, no perdamos tiempo- dijo la pelirroja-.

-Los tres elegidos salieron del complejo de apartamentos donde vive Izzy y emprendieron el camino hacia el sur, la casa de la madre de Sora se encontraba a unas quince calles. No tardaron mucho en llegar, y por fortuna Sora aún poseía las llaves del apartamento y entraron sin dificultades, pues la señora Takenouchi se encontraba trabajando como de costumbre.

-Bien, aquí estamos- dijo Sora- ¿Y ahora qué?

-Tal vez deberíamos ver en tu habitación- dijo Izzy.

Los tres elegidos se adentraron en la habitación que había pertenecido a Sora antes de que se mudara con el joven Ishida, y la D-terminal de Sora comenzó a brillar.

-¡Funciona!- dijo la pelirroja.

-Eso creo, pero ¿dónde está el emblema?- dijo Matt.

Miren, creo que ahí está- dijo Izzy, señalando una repisa repleta de trofeos de fútbol soccer y tenis, que había comenzado a emitir un extraño brillo.

Sora se acercó a la repisa, y una luz rodeó la habitación entera. El emblema salió de adentro de su primer trofeo de campeonato y se insertó en el lateral de la D-terminal, y el silencio retornó al lugar.

-Impresionante- dijo Sora-. Ya tengo mi emblema. Es increíble que un emblema aparezca en el mundo real.

-Tienes toda la razón- respondió Izzy, al momento en que oyeron el sonido de la puerta abriéndose.

-¿Quién es?- preguntó Sora.

-Soy yo- respondió Davis asomándose por la puerta de la habitación de Sora-. Los vi correr muy apresurados y quise ver qué estaba pasando.

-Oh, no es nada- dijo Matt-. Resulta que el emblema de Sora estaba aquí en el Mundo Real después de todo.

-¡¿Que qué?!- gritaron Davis y DemiVeemon sobresaltados.

-No sabía que un emblema podía ocultarse en el Mundo Real- dijo el pequeño digimon dragón.

-Es algo muy extraño- respondió Tentomon-. Al parecer sólo el emblema del Amor posee esa cualidad.

-Asombroso- dijo Davis-. Y ¿cuántos poseen hasta ahora?

-De hecho y como podrás ver nos hemos separado- dijo Matt-. Tai, Mimi y Joe fueron por un lado, y Sora, Izzy y yo por otro. Nosotros ya tenemos nuestros tres emblemas, ahora tenemos que encontrar la casa de Gennai y refugiarnos allí a esperar al grupo de Tai.

-¿Y qué hay de TK y Patamon?- dijo DemiVeemon- ¿los han encontrado?

-Aún no…- dijo Izzy-. Planeamos hacerlo mientras nos dirigimos a la casa de Gennai.

-Pero a fin de cuentas estamos hablando de mi hermano- dijo el rubio mayor-. Ha superado muchos contratiempos por sí solo. Y si bien esto no es parecido a nada a lo que nos hayamos enfrentado, estoy seguro de que TK está sano y salvo intentando reencontrarse con Kari, y si le queda tiempo, con nosotros.

Los elegidos soltaron unas carcajadas debido a la ironía de Matt, y después de unos minutos, decidieron que ya era hora de regresar al Digimundo.

-Bien, Davis, ya debemos irnos- dijo amablemente Sora.

-Entiendo- respondió- ¿puedo ir con ustedes? Me ha costado mucho trabajo deshacerme de Yolei, está intentando que yo no entre al Digimundo.

-Y tiene toda la razón, el Digimundo es un caos, aún peor de lo que ustedes vieron ayer- dijo Izzy-. Se cae a pedazos poco a poco.

- Por favor, por favor, por favor, por favor- suplicó Davis con sus dedos entrelazados.

-NO- dijo Matt rotundamente, a lo que el moreno sólo pudo bajar la cabeza-. Y ahora nos vamos. Por favor, no intentes ninguna locura mientras estamos fuera.

-Está bien, pero les prometo que DemiVeemon y yo estaremos entrenando para cuando necesiten nuestra ayuda.

-Esa es la actitud- dijo Sora levantando su pulgar en sentido de aprobación-. Muy bien, vámonos.

Los cuatro elegidos y sus digimon salieron del apartamento de la señora Takenouchi, y luego de haber despedido a Davis contra su voluntad, se dirigieron de regreso al hogar de Izzy, para volver a entrar al Digimundo.


-¡Apártense, Agumon! ¡Nosotros nos encargamos!- gritó Tai a los habitantes de la aldea, para que corrieran a esconderse-. Muy bien, Agumon ¡digievoluciona!

-¡Tú también Gomamon, ayudemos!- dijo Joe.

-¡Adelante, Palmon!- siguió Mimi.

MetalGreymon, Zudomon y Lillymon aparecieron delante del terrible Beelzemon para dar inicio a la batalla, y al ver a sus oponentes, el demonio de la gula no hizo más que comenzar a reír.

-¡WAHAHAHAHA!- rió Beelzemon maléficamente- ¿de verdad creen que podrán contra mí con esas digievoluciones tan patéticas? No me hagan perder el tiempo ¡Disparo rápido!

Las escopetas de Beelzemon dispararon a los digimon elegidos, quienes lograron esquivar por muy poco. MetalGreymon contraatacó con sus Gigas Destructoras, pero el demonio lo esquivó con mucha facilidad, gracias a un movimiento rápido de Behemoth, su motocicleta. Lillymon disparó su Cañón de Flor, pero para sorpresa de todos, Beelzemon solo sopló, y golpeó al hada digimon con su propia técnica.

-¡Lillymon!- gritó Mimi muy preocupada.

-¡Ahora, Zudomon! ¡Ataca!- gritó Joe.

Zudomon usó su técnica Martillo Vulcán y disparó contra el demonio, y sorpresivamente logró tumbarlo de su motocicleta. Beelzemon se levantó del suelo rápidamente y la ira comenzó a invadir su cuerpo, ya era hora de dejar de jugar y de acabar con los elegidos de una buena vez. Zudomon intentó golpear Beelzemon con su martillo, pero el veloz monstruo logro esquivarlo y levantó al gigante digimon con sus manos como si no pesara nada y lo lanzó contra MetalGreymon. Ambos digimon cayeron bruscamente al suelo y les costó bastante incorporarse de nuevo, debido al golpe que acababan de darse. Lillymon utilizó Collar de Flores, con la esperanza de poder calmar al demonio y terminar la batalla, pero Beelzemon utilizó sus garras para destruir el collar, y le disparó a Lillymon con sus escopetas a muy corta distancia, provocando un alarido de dolor y la pequeña hada rosa cayó al suelo, perdiendo su digievolución y regresando a ser Palmon.

-¡Palmon!- gritó Mimi mientras corría hacia su digimon, quien todavía estaba con vida, pero había quedado inconciente. Mimi levantó a Palmon en sus brazos y la llevó donde estaban Tai y Joe, apartándola del campo de batalla.

MetalGreymon se enfureció con el demonio, y disparó su Brazo Tridente, el cual Beelzemon consiguió sujetar a tiempo, y comenzó a girar, haciendo dar vueltas al gran dinosaurio digimon, y lo lanzó muy alto. Cuando MetalGreymon cayó a tierra, sus energías desaparecieron y regresó a su etapa infantil. Tai corrió hacia Agumon y lo levantó en sus brazos, el pequeño dinosaurio aún estaba despierto, pero muy débil.

-Tai…- dijo-. Lo sien… lo siento. Es muy fuerte.

-Tranquilo, Agumon, lo hiciste bien- dijo Tai solemnemente.

-¡Bien, Zudomon, es nuestro turno!- dijo Joe.

-¡Martillo Vulcán!- dijo Zudomon nombrando su movimiento característico, pero esta vez Beelzemon logró esquivarlo y golpeó con un puñetazo al digimon perfeccionado, enviándolo directo al suelo, y luego le dio una tremenda patada, como si fuera un balón gigante. Zudomon salió despedido y se estrelló contra una gran choza de madera de los Agumon, y cuando volvió a tocar el suelo, regresó a ser Gomamon. Joe corrió desesperado hacia su amigo que yacía inconciente y lo tomó en sus brazos, y dirigió a Tai una mirada llena de preocupación.

-Bien, creo que eso fue todo- dijo Beelzemon-. Un excelente calentamiento.

Agumon se apartó de los brazos de Tai y comenzó a caminar muy lentamente hacia el Gran Rey Demonio, quien lo miraba asombrado de que aún quisiera continuar peleando. Los Agumon de la aldea salieron de su escondite y le propinaban ánimos desde su posición, alentándolo a que siguiera la lucha, y diciendo que él podía vencerlo.

-Así que ahí se escondían…- dijo Beelzemon-. No molestarán más ¡Disparo Rompecorazones!

-¡NOOOOOO!- gritó Tai al ver al demonio disparar contra las indefensas criaturas, y Agumon corrió como pudo y se interpuso entre el disparo y los Agumon de la aldea. El D3 naranja y la D-terminal de Tai comenzaron a brillar al notar el valor de Agumon, y la luz de la Digievolución rodeó al pequeño dinosaurio.

-¡Agumon Warp digievolves a… WarGreymon!

El poderoso digimon Mega bloqueó el disparo con su Escudo Valiente, y luego voló a una increíble velocidad para golpear a Beelzemon justo en el rostro, quien salió despedido.

-¡WarGreymon!- dijo Tai muy entusiasmado- ¡Tanto tiempo sin verte en esta etapa, acábalo!

-Esto es muy oportuno- dijo Joe-. Uno de los emblemas vuelve a funcionar.

-Tal vez ahora podamos derrotarlo- acotó Mimi.

-Váyanse…- dijo Tai-. Diríjanse a la casa de Gennai y espérenme en ese lugar.

-¡¿Qué?!- dijeron Joe y Mimi totalmente atónitos.

-Sí, váyanse- repitió Tai-. Este es un lugar muy peligroso y sus digimon ya no pueden seguir luchando.

-Pero…-dijo Joe.

-¡AHORA!- gritó Tai muy enfadado- ¡Casi perdimos a Palmon, a Gomamon y a los Agumon! ¡No voy a permitir que alguien más esté en peligro! ¡Váyanse con los Agumon a un lugar seguro y WarGreymon y yo nos encargaremos de este monstruo!

-Está bien…- dijo Mimi-. Creo que tienes razón. Pero prométeme que no arriesgarán sus vidas en vano.

-De acuerdo- respondió Tai, un poco más calmado-. Ahora, márchense antes de que regrese.

Joe y Mimi se llevaron a los Agumon y se alejaron de las ruinas de la aldea lo más deprisa que pudieron, dejando a Tai y a su digimon cara a cara con el demonio. Cuando Beelzemon se incorporó y regreso hacia Tai y WarGreymon, notó que el resto de los presentes se había ido, y movió su cabeza hacia los lados para ver si los encontraba.

-Ya no hay nada que nos interrumpa- dijo WarGreymon-. Ahora sí comienza la batalla.


-Ahí está, mira- dijo TK señalando la rueda de la fortuna del antiguo parque de diversiones-. Llegamos bastante rápido.

-Sí- respondió Michael- Solo fueron unas horas.

-Está en muy mal estado- dijo Patamon- ¿crees que esa rueda de la fortuna aguante si nos subimos?

-Yo creo que sí- respondió Betamon-. No se ve tan mal.

Los dos elegidos y sus digimon llegaron al pie de la rueda de la fortuna, y se sorprendieron al notar que los antiguos mecanismos aún funcionaban. Michael y Betamon se subieron a uno de los asientos, y TK encendió el aparato. La rueda comenzó a girar lentamente, y a Michael se le vinieron a la mente recuerdos muy agradables de su niñez. Cuando llegaron al punto más alto, TK apagó el mecanismo.

-¡¿Puedes ver algo?!- preguntó.

-Déjame ver…- dijo el estadounidense-… ¡Sí! ¡Veo algo! ¡Es como… un lago con unas escaleras en su interior! ¡Es la casa del Sr. Gennai! ¡Ahí fue donde Betamon y yo entrenamos en aquella ocasión de la que te hablé!

-La casa de Gennai…- dijo TK en voz baja, y luego volvió su mirada a Michael-¡Sí! ¡Ya lo recuerdo, yo también he estado ahí! ¡No puedo creer que la entrada esté abierta! ¡Ven, Michael, te bajaré y nos iremos para allá!

TK volvió a activar la rueda y unos segundos después, Michael y Betamon estaban de regreso en el suelo.

-¿Estás seguro de que habrá alguien ahí?- preguntó Michael-. Podría ser una trampa.

-No lo creo, amigo- dijo TK-. Si Gennai pudo mantener su hogar en secreto al lado del castillo de Myotismon, creo que no hay posibilidad de que haya enemigos dentro.

TK y Michael emprendieron una nueva fase de su viaje, esta vez hacia la casa de Gennai, con la esperanza de encontrar a alguien en ese lugar.


-¿Cómo van con el programa?- preguntó Davis al entrar en la habitación de Ken. El elegido de la Bondad y Cody se habían quedado despiertos toda la noche trabajando con la laptop de Izzy, buscando algún modo de reprogramar el sistema que les permitía ubicar las Agujas de Control, para que les provea la ubicación de los Grandes Reyes Demonio, y de esa manera estar un paso adelante en la batalla.

-Estamos haciendo avances- dijo Cody sin despegar su vista de la pantalla-. Logramos que nos muestre un mapa y una vista aérea del actual Digimundo en cada mitad de la pantalla, mira.

Davis acercó su cara al monitor y lo que vio no le gustó para nada: Izzy tenía razón, el Digimundo se encontraba en un estado deplorable. Varias montañas estaban destruidas, los pueblos ardían en llamas y casi todos los ríos estaban secos.

-No puede ser…- dijo Davis en voz baja.

-Pero no todas son malas noticias- dijo Ken-. Observa.

Ken tecleó unos comandos en la laptop y varias luces de colores se encendieron en distintos puntos del mapa.

-¿Qué es eso?- preguntó DemiVeemon.

-Son nuestros amigos- dijo Ken.

Yolei, que estaba recostada en su cama matrimonial, se levantó al instante al oír las palabras de su futuro esposo y corrió hacia el escritorio.

-¡¿QUÉ!?- gritó- ¡VAYA! ¡SON UNOS VERDADEROS GENIOS!

-Gracias, cielo, pero no hace falta que grites- dijo Ken.

-Lo siento, lo siento- se disculpó la pelimorada-. Tengo una idea, ¿por qué no se fijan dónde está TK?

-Buena idea, Yolei- dijo Cody sonriendo-. Veamos. Estas tres luces de aquí son Tai, Mimi y Joe. Esta otra que está aquí sola es Kari, que acaba de regresar al Digimundo, y ¡mira! Acaban de aparecer otras tres luces al oeste, deben ser Matt, Izzy y Sora que ya han vuelto.

-Aquí hay algo muy extraño- dijo Ken señalando un punto en el mapa-. Esta luz representa a TK, pero no se encuentra en la Isla File, está en el continente Server como los demás, me preguntó cómo habrá llegado hasta ahí.

-Mira, Ken- dijo Davis-. Si ya sabemos quién es cada punto en el mapa, ¿quién es esa otra luz que se encuentra junto a TK? ¿Habrá encontrado a alguien?

-No lo sé- dijo el elegido de la Bondad-. Esperemos que sea un aliado.

-¡Esperen!- dijo Poromon- Hay una luz más aparte de la que está con TK. Y se encuentra muy cerca de Kari.

-Ken, cariño- estoy preocupada- dijo Yolei- ¿No pueden avisarles a TK y a Kari que tengan cuidado?

-Ese es el inconveniente con el que estábamos lidiando antes de que Davis llegara- dijo Cody-. Podemos ver dónde están nuestros amigos, pero aún no podemos comunicarnos con ellos. Dennos algo más de tiempo.

-Por favor, hagan lo que puedan- dijo Yolei-. Sólo espero que no se trate de esos demonios.

-Imposible- dijo Cody-. No he tecleado el comando que nos dice la ubicación de los demonios, aún no está lista… ahora sí, ya lo terminé. Los demonios están aquí…

Cody presionó una tecla y sólo una luz apareció en el mapa, muy cerca de las posiciones de Tai, Mimi y Joe, pero fue lo único que los elegidos pudieron ver.

-¿Qué rayos sucede?- dijo Davis- ¿Por qué hay sólo una luz en el mapa? ¿Qué no dijo Gennai que había siete demonios?

-Sí, eso fue lo que nos dijo- respondió Yolei- ¿Eso quiere decir que los otros seis no se encuentran en el Digimundo?

-No lo sé- dijo Ken-. Por lo menos no están en la superficie. Es probable que tengan una guarida subterránea.

-Pero miren- dijo Cody-. Un demonio se encuentra justo en la posición de Tai, en la aldea de los Koromon, y los puntos de Mimi y Joe se alejan poco a poco ¿Creen que Agumon esté peleando?

-¡AAAAAHHHHH!- gritó Davis, agarrándose la cabeza- ¡Esto es muy confuso! ¡Por favor, amigos, hagan lo que tengan que hacer para aclarar todo esto!

-No te desesperes, Davis, tranquilízate- lo calmó Ken-. Lo importante ahora es averiguar quienes son esos dos extraños que aparecen cerca de TK y de Kari, y establecer contacto con nuestros amigos.

-Es cierto- dijo Yolei-. Preocuparnos no nos va a ayudar en nada. Ven Davis, salgamos a comprar algo para comer así dejamos a los chicos trabajando en silencio.

-Gracias, cielo- dijo Ken-. Nosotros seguiremos trabajando.


-No sé si es buena idea que sigamos aquí dentro- dijo Gatomon-. Pareciera que este castillo fuera a derrumbarse en cualquier momento.

-No seas llorona- respondió Kari con una sonrisa-. Myotismon no va a atacarte.

-Eres muy cruel, Kari. ¿Cómo te atreves a bromear con algo como eso?

-Jajaja lo siento, Gatomon, era sólo una broma.

De repente, el equipo de la Luz escuchó unos pasos que se aproximaban hacia ellas.

-¿Escuchaste?- preguntó Gatomon en voz baja.

-Si- respondió Kari-. Ven, escondámonos.

Kari y Gatomon se ocultaron debajo de un enorme sofá viejo que había en una de las habitaciones, al momento que los pasos se escuchaban dentro del mismo recinto en que ellas se encontraban.

-¿Segura que entraron aquí?- preguntó una voz femenina.

-Oui, yo las vi entrando a esta habitación- respondió una segunda voz femenina.

-Qué extraño ¿dónde se habrán metido?

-Je ne sais pas, no lo sé, pero debemos encontrarlas de inmediato para ayudarlas.

-Ven, vámonos, busquemos en otro lado.

-De acuerdo. Salgamos.

Kari y Gatomon intercambiaron unas miradas llenas de curiosidad. Quienes sean las que las han estado siguiendo, al perecer querían ofrecer su ayuda.

-¿Crees que deberíamos salir ahora?- preguntó Gatomon.

-No lo sé- dijo Kari- ¿Tú qué opinas?

-Sus voces no se oían malvadas- dijo la pequeña gata blanca.

-Está bien- dijo Kari-. Ahora las seguiremos nosotras. Salgamos de aquí y veamos quienes son.

Kari y Gatomon salieron de su escondite y abandonaron en puntillas la habitación, pero al sólo cruzar la puerta, fueron sorprendidas por una hermosa joven de unos 20 años, rubia y con ojos azules, acompañada de un digimon femenino, que poseía dos brazos púrpuras con forma de flores, y unos pétalos de color rojo alrededor de su cuello.

-¡Aja! ¡Cayeron!- dijo la joven-. Las estábamos buscando.

-¿Quiénes son ustedes?- dijo Kari- ¿Y por qué nos están siguiendo?

-Pardonner mes manières- dijo la joven.

-¿Cómo dices?- preguntó Kari totalmente confundida.

-Jajajaja- sonrió alegremente la extraña- quise decir perdón por mis modales. Mi nombre es Catherine Deneuve, y ella es mi digimon, Floramon.


-Bien, regresamos al restaurante- dijo Sora- ¿Qué les parece si no perdemos más tiempo y vamos a la casa del Sr. Gennai?

-Es una buena idea- dijo Izzy- ¿Qué hay de las digievoluciones? ¿Creen que si nuestros amigos digievolucionan los demonios nos encontrarán?

-No lo creo- dijo Matt-. De ser así ya nos habrían encontrado cuando veníamos hacia aquí antes de volver al Mundo Real.

-Tienes razón- respondió el joven de pelo rojo-. Igualmente propongo no digievolucionar al nivel perfeccionado, sólo por las dudas. Creo que los digimon de nivel Campeón pueden ser igual de veloces.

-Perfecto- dijo Matt-. Andando.

Los elegidos abandonaron el antiguo restaurante de Digitamamon, y Kabuterimon, Garurumon y Birdramon emprendieron el viaje hacia la casa de Gennai, tal como lo habían acordado con el grupo de Tai.


-Bien- dijo TK-. La casa de Gennai está ahí adelante.

Seadramon disminuyó la velocidad progresivamente hasta que se detuvo. TK, Michael y Patamon bajaron de su lomo y la gran serpiente regresó a ser el pequeño Betamon.

-Fue un largo camino, pero ya casi llegamos. Gracias, Betamon.

-De nada, Patamon- dijo el pequeño digimon.

Los cuatro viajeros llegaron a la orilla del lago, y tal como Michael había visto, las orillas se abrían hacia los lados, permitiendo ver la escalera que descendía hasta la casa de Gennai.

-Bien, entremos- dijo el estadounidense.

Los elegidos comenzaron a atravesar el camino que los llevaba hacia el interior del lago, descendiendo cada vez más, y sorprendidos de que el lago no se hubiese secado, como había pasado con los ríos y charcos que habían visto en su trayecto. Mientras más se adentraban, más iba iluminándose la zona, y les recordaba al Digimundo de antaño que ellos estaban luchando por proteger. Al llegar al final de las escaleras, la vista de la lujosa y humilde casa de Gennai logró calmar sus espíritus y hacer que se sintieran como en sus hogares. TK abrió la puerta principal de par en par, y no se sorprendió al notar que la casa estaba totalmente vacía, y sin signos de haber sido ultrajada.

-Tal como pensé- dijo-. Aquí no hay nadie.

-Tal vez deberíamos quedarnos aquí por ahora- dijo Michael-. Si la entrada estaba abierta, quizá se deba a que alguien acaba de irse, o que alguien está por llegar.

-O que nos estaban esperando…- dijo TK-. Gennai es una persona muy misteriosa, no me sorprendería que él supiera que nosotros veníamos hacia aquí. Pero coincido en que deberíamos quedarnos por lo menos unas horas.

La paz y la tranquilidad que el hogar de Gennai emanaba eran relajadoras, que antes de que pudieran notarlo, TK, Michael, Patamon y Betamon se quedaron profundamente dormidos.


-¿Catherine y Floramon?- dijo Gatomon- ¿por qué nos estaban siguiendo? ¡Respondan!

-Calme, calme, tranquila- dijo Catherine-. Yo soy una elegida de Paris, Francia.

Kari y Gatomon se quedaron atónitas ante la revelación de la bella joven, y permitieron que siguiera hablando.

-Entramos al Digimundo por accidente hace unas horas, y el Sr. Gennai nos dijo que pronto la elegida de la Luz pasaría por aquí, y que le informemos dónde se encuentra el emblema.

-¡¿QUÉ?!- gritaron Kari y Gatomon al unísono, lo que provocó que varios murciélagos volaran del susto, y que las francesas tuvieran que taparse los oídos.

-¿De verdad sabes dónde esta mi emblema?- dijo Kari, después de haber recuperado el aliento.

-Oui- dijo Catherine-. El emblema de la Luz se encuentra en la casa de Gennai…


WarGreymon atacó con su Mega Tornado, pero Beelzemon logró esquivarlo y disparó sus escopetas contra su oponente. WarGreymon se protegió con su escudo y luego consiguió darle una patada que lanzó muy alto al maligno demonio.

-¡Maldito!- dijo Beelzemon mientras caía a tierra bruscamente.

-A ver qué te parece esto- dijo WarGreymon- ¡Conductor de Guerra!

WarGreymon almacenó energía en sus garras muy rápidamente, las cuales comenzaron a brillar, y voló hacia el malvado demonio, consiguiendo asestarle un gran golpe antes de que tocara el suelo.

-¡Guau! ¡Genial!- dijo Tai efusivamente- ¡Un movimiento nuevo!

A Beelzemon le costó bastante volver a levantarse del suelo, era imposible que un idiota como ese estuviera ganando la batalla.

-¡Behemoth, aquí!- dijo el demonio. Su motocicleta se levantó por sí sola y se dirigió hacia su dueño.

-¡Esto no ha terminado!- dijo Beelzemon mientras montaba su motocicleta- ¡Prometo que nos volveremos a ver y me las pagarás!

Beelzemon oprimió el acelerador y salió del campo de batalla a toda velocidad, hasta que se perdió de vista. Tai estaba contento por su victoria parcial, pero sabía que esta pequeña batalla era sólo el comienzo; también sabía que habían corrido con suerte, ya que si el emblema no hubiese brillado en el momento justo, Beelzemon los habría hecho trizas, y quizás esa suerte no volvería a correr para ellos en el futuro. WarGreymon regresó a ser Koromon y saltó hacia los brazos de Tai, donde se quedó profundamente dormido después de recibir una felicitación por parte de su compañero. Con WarGreymon de regreso en el bando de los elegidos, los demonios ya no lo tendrían tan fácil.


Y así termina este capítulo, con la sorpresiva aparición de Catherine ¿Qué les pareció el encuentro de la francesa con Kari? Veremos como reaccionan Tai y sobretodo TK cuando la vean jaja. WarGreymon derrotó a Beelzemon, por ahora, y les aseguro que habrá más batallas entre estos dos gladiadores. Ahora, absolutamente todos los elegidos se dirigen a la casa de Gennai (por fin n.n), sin saber que TK, a quien no ven hace mucho tiempo, los está esperando durmiendo como un bebé . Un agradecimiento especial a Lord Pata y a PrincesadeLuzRenesmeeKinomoto, siempre cuento con sus reviews y espero que les haya gustado este episodio.

PD: en el próximo capítulo: Finalmente los elegidos se vuelven a reunir en la casa de Gennai y ayudan a Kari a buscar el emblema de la Luz, hasta que Lilithmon regresa y comienza a destruir el lugar. El próximo capítulo será "Lotosmon, la guerrera de las flores", no se lo pierdan y dejen reviews. Ahora es cuando la aventura digievoluciona! Byeee