Hola de nuevo a todos!!! Lamento muchísimo la tardanza, pero los maestros no pasan ni una Un.n, si supierais todo lo que mandan... /(Inner// dilo, dilo) A ver, ya van 3 trabajos, dos paginas de tecnología, una de física y química, de matemáticas... (Inner// Vale ya, que te enrollas) Cierto. Ahora, las reviews:

Naruta: Yo? A tu querido Andreas, MUAJAJAJA!! No, sigue vivo. Te imaginas a Georg con el cojin en el momento all-bran? (Se lo imagina...) Que escalofrios! Bueno, aquí tienes el capítulo 7!

Natalia: Otra que dice que he matado a alguien!!! Si es que sois unas mal pensadas... Sabía que te ibas a poner así xD. Aquí tienes el capítulo 7!

Alba-manami: Estas perdonada. Y me temo que lo del rascacielos no va a salir... pero mira, em has dado una idea (no, no voy a matarte ni a ti ni a Bill) Aquí tienes el capítulo 7!

Kairi Minamoto: Albyka!!! Cuanto tiempo sin poder hablar T-T Bueno, aquí esta, después de dos interminables semanas de deberes. Sí, voy a poner drama, no suena interesante? Y de donde vienen tus sospechas?? O.O Sí, claro, debajo del colchon haciendo cositas para q Alissa no nos pille ¬¬. Pue seso, aquí tienes el capiítulo 7! Y contesta a las reviews ò.ó

Daniux: Vaya, alguien nuevo! Me alegra mucho que alguien que no conozco se ría de los que escribo. Aquí tienes el capítulo 7!

Y sin más reviews que contestar, os dejo con el capítulo!

Capítulo 7¿Qué está pasando?

Las cuatro tres chicas se alejaron un poco de Ana, que miraba su mano con horror.

-¿Qué te ha pasado?- murmuró Alba, mirando horrorizada la mano.

-¿Te has sacado eso... de ahí?- dijo Natalia, que se sentó en el váter.

Ana negó con la cabeza, y miró a Alby, que estaba horrorizada.

-¿Estás bien?- dijo Alissa, con el ceño fruncido.

Ana abrió mucho los ojos y se dobló por la mitad. Las chicas gritaron.

-¡Ana!- gritó Alby, acercándose a la chica. Ana se incorporó de repente, y apartó a Natalia, para luego vomitar en la taza.


-¿Habéis oído eso?- dijo Andreas, mirando hacia la puerta.

-¿El qué?- dijo Tom, que se estaba poniendo un pantalón.

-Un grito- susurró Georg.- Y me parece que provenía del cuarto de baño.

Los cinco se miraron, y en apenas un segundo se levantaron y corrieron hacia el baño.

-¡Alissa, Alissa!- gritaba Andreas, dando golpes en la puerta.- ¿Qué pasa?

-¡Maldición!- gritó Gustav.

-¿Qué les pasará?- dijo un preocupado Bill.

-...-Tom miraba fijamente la puerta.- Hay que echarla abajo.


Las chicas miraron fijamente a la puerta cuando escucharon fuertes golpes en ella.

-Seguro que son los chicos.- dijo Alissa, que estaba con Ana.

-Deben de habernos escuchado gritar.- dijo Alby, que no dejaba de mirar a Ana.

-Será mejor que abráis antes de que la echen abajo.- concluyó Alissa.

Las tres asintieron, y juntas, abrieron la puerta.


Tom estaba a punto de derribar la puerta del baño, cuando está se abrió de repente.

-¡Uag!- gritó justo antes de caer al suelo.

-¿Tom, estás bien?- dijo Bill, ayudando a su hermano a levantarse.

-¿Se puede saber a que viene esos gritos?- dijo Alba, poniendo los brazos en jarra.

-Eso mismo nos preguntamos nosotros.- contestó Georg, frunciendo el ceño.

-No ha pasado nada.- dijo Natalia.- Sólo es que...

-Ana no se encuentra bien.- terminó Alby, todavía recordando lo sucedido.

Gustav frunció el ceño, y apartó a Alby.

-¡Oye!- se quejó Alby, mirando mal a Gustav.

Aunque el chico la ignoró. Estaba petrificado ante la puerta del baño. Mirando a Ana, que estaba agachada ante el váter, y a Alissa, que le acariciaba la espalda.

-¿Te encuentras bien?- le preguntó Alissa a Ana, quien se había ido levantando.

-Sí, no te preocupes.- contestó Ana, intentando sonreír.- Suele pasarme a menudo.

Alissa miró preocupada a la chica, pero se volvió hacia la puerta cuando vio a Gustav.

-Vaya, Gustav.- dijo. Luego aparecieron los demás.- ¿Cuánto tiempo lleváis ahí?

Ana se giró también. Seguía muy pálida, y en su cara se dibujó una expresión de terror.

-¿De donde viene la sangre?- dijo Georg, señalando la mano de Ana.

-¿Y qué haces agachada?- preguntó un desconfiado Tom.

Alissa miró a Ana, y luego sonrió. La chica se limpió rápidamente la boca, y también sonrió.


-A ver si lo he entendido bien.- dijo Alby, mirando fijamente a Ana. Habían tardado un poco en explicarle lo que sucedía a los Tokio Hotel, pero por fin se habían tranquilizado. Ahora, había llegado la ora del interrogatorio en el dormitorio.- Te cortaste sin querer con una cuchilla de afeitar en la palma de la mano, y al ver la sangre y no saber de donde venía, te asustaste.

-Así es.- dijo Ana, jugueteando con las manos.

-Y luego, de asco, te pusiste a vomitar.- continuó Alby, dando vueltas por la habitación.

-Sí.- dijo Ana, levantando al vista.

-Hasta ahí bien.- contestó Alby, parándose ante Ana.- Pero lo que no entiendo es que le dijeras a Alissa que eso te pasaba a menudo.

-Eso es porque suelo vomitar cuando veo sangre.- respondió Ana, mirando a su amiga a los ojos.- Siempre me pasa.

-Vale.- dijo Alby, intentando comprender todo lo que había pasado en las últimas horas.

Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando alguien llamó a la puerta.

-¿Todavía no estáis?- dijo Natalia, entrando en la habitación. Tenía el pelo mojado.- No es que los chicos estén, ni que me apetezca ir a esa estúpida fiesta, pero...

-Vaya, olvidé la fiesta.- dijo Ana, mirando a Alby que ya se había duchado.- ¿Para qué la hacen?

-Para olvidar todo lo ocurrido, supongo.- contestó Alby, mirando por la ventana.

-Bueno, habrá que ir.- concluyó Natalia, y salió de la habitación.

-Voy a ducharme.- dijo Ana, dirigiéndose hacia los cajones para coger su ropa.

-Oye, Ana, antes de que te vayas...- dijo Alby, cogiéndola del brazo.- Tú nunca me mentirías¿verdad?

-Claro que no, Alby.- dijo Ana, sonriendo de manera forzada.- Ahora, si me dejas...

Alby la soltó, y la chica corrió hacia el baño.

-Lo siento, Alby...- susurró Ana, ya en el baño.- ... pero no puedo decirte nada.


Los Tokio Hotel conversaban animadamente en la piscina. La habían iluminado de tal manera que la luz azulada se reflejaba en todo el jardín, y le daba un toque marino a toda la vegetación.

-Pues lo que te decía, Gusti.- dijo Tom, echándole un brazo por el hombro a Gustav.- Si yo sabía que te ibas a llevar a la chica al huerto, si sois tal para cual...

-Te digo que no pasó nada.- contestó Gustav, algo malhumorado, e intentando buscar con los ojos al grupito de chicas.

-Es inútil que busques, Gustav. Todavía no han salido.- dijo Georg, y todos se rieron menos Gustav.

-Venga chicos, no tiene...- dijo Bill, pero se interrumpió.-... gracia...

Las chicas habían salido de la casa y se dirigían hacia ellos. Natalia estaba espectacular: llevaba un vestido blanco de tirantas, y se había alisado el pelo, que revoloteaba alrededor de su espalda. Alby también iba muy guapa: llevaba un vestido negro de manga corta, con el signo de Tokio Hotel en la espalda, estaba maquillada de negro y sonreía. Alba llevaba simplemente una camiseta blanca con notas musicales dibujadas en negro, y unos pantalones pirata negro verdoso. Tenía los ojos pintados de negro, y el pelo liso y recogido en dos coquitos estilo japonés. Ana iba más simple: unos vaqueros largos y rotos, y una camiseta negra con flores blancas en un lateral. Se había recogido el pelo con una celpa, y seguí tan pálida como hace unas horas.

-¡Por fin llegais!- dijo Andreas, sonriendo.

-No entiendo el porqué de esta fiesta...- dijo Natalia, separándose un poco del grupo ya que Tom se le había acercado.

-Bueno, pues ya que estamos, para hacer un poco el gili.- dijo Georg, riendo.- Además para disculparnos por lo de anoche.

-No pasa nada.- dijeron las dos Albas, sonriendo y acercándose sigilosamente a Bill.

-¿Y Ana?- preguntó Gustav.

Las chicas miraron hacia los lados, pero Ana no estaba.

-Se habrá ido por ahí, quien sabe.- dijo Alba, para luego correr hacia Bill y ponerse a discutir con Alby, que lo tenía agarrado por al cintura.

-Mujeres...- susurró Gustav, y se fue a buscar a Ana.

Mientras, la chica trataba de esconderse tras unos árboles. Le daba demasiada vergüenza encontrarse con Gustav por lo que vio en el cuarto de baño, además de por lo de la otra noche.

-Mierda...- murmuró cuando vio que el chico se acercaba a donde ella estaba.- ¿Por qué las otras no son tan tímidas?

Iba a salir corriendo, cuando escuchó a su amiga Natalia gritar.

-¡Tom Kaulitz, eres idiota!

Continuará...

Y hasta aquí llegó! Lo siento, pero hoy no me siento muy inspirada que digamos. ¿Qué le habrá pasado a Natalia¿Y a Ana? La respuesta en el capítulo 8!!

Si os gustó dejad review, si no os gustó dejad review, y si sólo pasabais por aquí dejad review!!

Nos leemos!!

ATTE: hannah-hm