Nota: Ni Glee ni ningún personaje me pertenecen


-Uff! No me imaginé que había tanta variedad-

- una es más hermosa que la otra- sonrió.

- ésta!- dijeron los dos a la vez, señalando una tarjeta blanca y negra con letras doradas.

- si definitivamente es esta!- Kurt le sonrió a Blaine.

- es perfecta- le dijo el moreno- elegimos ésta- le señaló a la vendedora.

- excelente elección!- dijo la dama- muy bien, por favor en esta forma coloquen la fecha, el lugar, sus nombres y por supuesto la cantidad de invitaciones que desean- les entregó el papel.

Encargaron 170 invitaciones, su boda ya tomaba forma y se la veía más cerca. La pareja estaba más feliz que nunca. Terminaron de llenar el papel y lo entregaron.

- perfecto! En una semana y media van a estar listas y podrán retirarlas- le sonrió amablemente.

- muchas gracias! Hasta luego- le agradeció Kurt y se marcharon.

Faltaba una semana para navidad, ambos se encontraban empacando ya que iban a pasar las fiestas en Lima, en la casa Hummel-Hudson.

Estaban muy ansiosos, el viaje fue tranquilo, si bien el aeropuerto era un caos por ser víspera navideña. Los estaba esperando Burt, quien los abrazó fuertemente.

- cómo ha sido el vuelo?, Carol está en el auto- tomó una de las valijas- vamos a casa- pasó su brazo por el hombro de Kurt.

- que bueno verte papá- le dijo el castaño- veo que te has cuidado y bajaste de peso- le tocó la barriga riendo.

- viste?, Carol me ha ayudado bastante- le guiñó el ojo a Blaine- cuidaste muy bien a mi muchacho por lo que veo- le dijo al moreno.

- como siempre- le sonrió el tenor.

Llegaron al auto, mientras Burt y Blaine cargaban las valijas, Carol saludaba al castaño.

- oh Kurt! Mírate que bello estás!- lo abrazó dulcemente- te he extrañado tanto-

-tu también estás hermosa- la tomó de los hombros- esas botas son nuevas?- le sonrió levantando una ceja.

- si!, y adivina quién me las regaló?-

-hmmm, no sé, ni idea-

- te daré una pista, su nombre empieza con B y termina en …urt Hummel-

-oh! No lo puedo creer!- dijo Kurt sorprendido- eso es cierto papá?- le preguntó.

-si, después de tantos años creo que algo aprendí o no?- dijo cerrando la cajuela y riendo. Kurt sólo asintió sonriendo.

-y miren al buen mozo de Blaine Anderson- dijo Carol extendiéndole sus brazos para abrazarlo- cómo estás? También te he extrañado-

- hola Carol! No tienes idea lo que te extrañé- le contestó el moreno.

-Muy bien todo listo, vamos a casa?- les preguntó Burt. Movieron su cabeza afirmando- entonces, nos vamos-

El vecindario no había cambiado en absoluto, pasaban los años y todo seguía igual. A Kurt y Blaine se le venían tantos recuerdos a sus mentes, como si cada metro podía contar parte de su historia. Llegaron a la casa, Burt y Carol entraron las valijas impidiendo que los jóvenes los ayuden.

Kurt y Blaine se quedaron en el pórtico, uno frente al otro.

- se me vienen tantos recuerdos en estos momentos- suspiró el ojiazul- tantos momentos, tantas risas, abrazos, besos- lo miró fijamente.

El moreno dio un paso al frente, extendió sus brazos y tomó al castaño, lo besó profundamente y entrelazó sus manos con las de él.

- este es el beso número 383 que te doy en éste preciso lugar- le sonrió el ojimiel.

- wow! Que pocos- se burló- hay que hacer el esfuerzo para aumentar ese número- agregó.

- pueden dejar de besuquearse por un segundo y entrar a la casa antes de que se congelen?-los interrumpió una voz muy conocida.

- Finn! Cómo estás?- Kurt saltó sobre él y lo saludó.

- no tan bien como tu Kurt!- rió- Blaine cómo están tus nervios? Ya te los destruyó?- volvió a reír.

- no, todavía están intactos- le sonrió el moreno.

- jaja, que gracioso- dijo Kurt sarcásticamente.

Entraron en la sala, que tenía un hogar hermoso y ardiendo, se sentaron en el sillón más grande y Finn en el de un cuerpo.

- quién quiere chocolate caliente?- preguntó Carol, quien traía una bandeja con tazas humeantes.

Todos tomaron una taza, con el frío que hacía venía muy bien una bebida caliente.

- y Rachel?- pregunto el ojiazul- ella me dijo que iba a venir antes que nosotros-

- se fue hace unas horas con Cedes y Quinn al centro comercial- le contestó su hermano- tenían que hacer compras 'importantes'-rió-pero ya debe estar por llegar-

- seguro que quieren descansar después de tan largo viaje- interrumpió Burt- tienen preparado el cuarto de Kurt-

- quisiera ducharme realmente- agregó Blaine.

- si, yo también- se sumó el castaño.

- perfecto, nosotros saldremos, tenemos que terminar unas compras- le dijo su padre.

- y yo iré a buscar a Rachel- terminó de decir Finn.

Los tres salieron dejándolos solos. Subieron y entraron a la habitación del castaño.

- si estas paredes hablaran- dijo el moreno abrazándolo por atrás y depositándole un beso en su cuello.

- podríamos darle algo nuevo de que hablar- le contestó el castaño, quien se dio vuelta y le comenzaba a sacar el suéter.

Se perdieron en besos y caricias encerrándose en el baño, parecían esos adolescentes que eran hace ya un tiempo atrás. Lo que ellos no notaron que no eran los únicos en la casa...


Holaa! aqui con otro cap

muchas gracias a todos los que leen!

espero no defraudarlos

Bsos

-Belu-