Eran las 3:02 PM, estaba esperando a Isabella frente a su casa, me había puesto una camisa naranja, sobre esta una chaqueta negra, unos jeans negros y unos tenis negros, obviamente tenía conmigo mi guitarra, ¿estaba nervioso?, obviamente, ella me gusta, y mucho.

-Hola - su dulce voz me sacó de mis pensamientos, y me giré para verla.

-Hola - le dije sonrojado.

Estaba hermosa, tenía un vestido casual rosa que le llegaba tres dedos sobre la rodilla, en la cintura llevaba una cinta gruesa blanca, tenía unos zapatos de piso rosa con detalles blancos, estaba maquillada, era un maquillaje natural, el cabello lo llevaba medio recogido con un listón rosa, el listón rosa que le regale cuando éramos pequeños, se veía realmente hermosa.

-Te ves hermosa - ¿lo dije en voz alta?, sí, lo hice, porque ella se sonrojó.

-Gr-gracias - dijo ella titubeando - tú también te ves bien - me dijo sonriendo.

-¿Nos vamos? - le dije tendiéndole mi mano, ella la tomó y empezamos a caminar, tomados de las manos.


Pronto llegamos al parque, primero fuimos a comer en un pequeño puesto de comida rápida, luego fuimos a caminar un poco, el silencio estaba presente, pero no era incómodo.

Nos decidimos ir a sentar bajo un árbol, yo tomé mi guitarra y empecé a tocarla mientras ella leía un libro, fue muy divertido, en un momento ella me quitó la guitarra de las manos y empezó a tocar, y tocaba muy bien, me sorprendió bastante, pronto terminó de tocar.

-¿Por qué no me dijiste que tocas tan bien la guitarra? - le pregunté cuando me devolvió mi guitarra.

-Porque nunca preguntaste - me dijo riendo - tengo varios instrumentos en casa, pero toco más la guitarra, piano y bajo, pero me gusta más el piano - me dijo sonriendo, le brillaron los ojos mientras hablaba, en serio le gusta la música.

-Waw, yo toco guitarra, piano, bajo, batería y trompeta - le dije yo - pero yo prefiero más la guitarra, dije volviendo a tocar la guitarra, esta vez de forma suave para que podamos seguir hablando - cambiando de tema, ¿cómo alguien como tú pudo ser novia de un patán como Kevin? - le pregunté, no pude evitar ser curioso.

-Pues, él no era así - dijo y me sorprendí-él era alguien amable, tierno, atento, respetuoso, básicamente "el novio perfecto", pero cuando cumplimos 3 meses fue cuando todo cambió - dijo.

-¿Cómo cambio? - le pregunté.

-Él ya no era el chico amable, atento y tierno, era un chico egocéntrico, arrogante y molesto - suspiró enojada - pronto me di cuenta de que él me engañaba, entonces terminé con él, eso fue hace casi un año, pero él sigue molestándome para que volvamos, por suerte nunca supo dónde queda mi casa - dijo riendo.

-Entonces es un verdadero patán - le dije.

-Pero a veces creo que en algún lugar dentro suyo, está todavía ese chico tierno, amable y atento, y algún día saldrá de vuelta a la luz y una buena chica se enamorará de él - dijo ella, me sorprendí, pero tenía razón.

-Tienes razón, si alguna vez fue un chico amable y tierno como dices, supongo que algún día volverá, porque uno no puede cambiar permanentemente lo que es - le dije - ¿tú volverías con él? - le pregunte de la nada.

-Volvería con él, si aún me gustara - me dijo, ese simple comentario me hizo muy feliz - y tú, ¿ya tuviste alguna novia?, además de la chica que te acosó la vez pasada - me dijo riendo.

-Ella no fue mi novia - le dije molesto - bueno, en su mente sí - le dije y ambos reímos - pero no, salí con una chica un par de meses, pero no sentíamos nada el uno por el otro.

-Entonces, el famoso entre las chicas, Phineas Flynn no tuvo novia - dijo en tono bromista - ¿quién diría?

-Jajaja - le dije sarcástico - solo espero a la chica indicada, ¿sabes?, aún no di mi primer beso - le dije, ella se sorprendió.

-Wow, ¿escuché bien? - me preguntó aún sorprendida.

-Sí, nadie lo sabe - le dije riendo - yo pienso que el primer beso es algo importante que debe darse a alguien importante - le dije - yo ya encontré a ese alguien cuando era niño, pero las circunstancias me obligaron a separarme de ella, ahora he vuelto y no creo que ella me recuerde - le dije con una sonrisa melancólica.

-Bueno - dijo ella - al menos tú si recuerdas tu niñez completa - dijo e inmediatamente se tapó la boca con ambas manos.

-¿De qué hablas? - le dije.

-Ok, ya metí la pata, así que te lo diré - me dijo - yo tuve un pequeño accidente a los 7 años, según me dijeron, era una niña inquieta que pasaba más tiempo en los árboles que en el suelo - dijo y rio un poco - mi madre me dijo que un día me llamó para almorzar, y como siempre yo estaba en un árbol, y que cuando empecé a bajar hubo un momento en el que pisé mal una rama y caí del árbol, justamente caí de cabeza y quedé inconsciente... - hizo una pequeña pausa - ...cuando desperté estaba en el hospital y tenía la cabeza vendada.

-¿Qué ocurrió después? - le pregunté, si me preocupaba, y mucho.

-El médico dijo que el golpe en la cabeza fue muy fuerte... -hizo otra pausa- ...me diagnosticaron con amnesia postraumática.

-"Entonces es por eso que no me recuerda" – pensé - continúa por favor - le dije.

-Pues, recuerdo que fue difícil reintegrarme a la sociedad, estuve en cama varios meses, por suerte no hubieron daños graves ni permanentes, mi cerebro no se vio gravemente afectado, recuerdo que el doctor dijo que no había tiempo definido para que recordara todo, en lo académico solo me afectó los primeros meses, pero me puse al corriente y estuve en el cuadro de honor en la escuela el año pasado - dijo orgullosa de su logro - lo curiosos es que a veces tengo como pequeños flashes de cosas que ocurrieron.

-Wow - dije sorprendido - ¿sabes?, te admiro - dije y ella se sonrojó.

-¿Por qué lo dices? - preguntó ella apenada.

-Bueno, perder la memoria, reintegrarte a la sociedad, sacar excelentes notas, no pareciera que tuvieras amnesia, ¡eres increíble! - le dije sin pestañear.


Ya estábamos camino a casa, hace unos minutos le había puesto mi chaqueta sobre los hombros porque ya había anochecido y el viento ahora era más fresco, llevábamos hablando mucho tiempo y ni cuenta nos dimos cuando llegamos a nuestra calle, como buen caballero la acompañé hasta su puerta.

-La pase muy bien Phineas - me dijo ella sonriendo.

-Yo también, espero que podamos volver a salir - le dije algo sonrojado.

-Sería bueno volver a salir - me dijo ella, de pronto mordió su labio inferior, estaba nerviosa, ¿cómo lo sabía?, pues, ni idea-Phineas...- dijo y la miré- ...sobre lo de la amnesia, es un secreto, así que, ¿podrías no decirle a nadie? - dijo riendo débilmente.

-Descuida, tu secreto está a salvo conmigo - le dije sonriéndole, demostrando que puede confiar en mí - no se lo diré ni a Ferb - le dije.

-Gracias - dijo y me dio un beso en la mejilla.

-Podría acostumbrarme a esto - ella empezó a reír - ¿lo dije en voz alta? - pregunté avergonzado.

-Sip - dijo y me dio un beso en la otra mejilla - yo también - me susurró al oído - nos vemos - dijo y entró a su casa.

-Nos vemos - dije, aunque sabía que no me escucharía, me di la vuelta y fui a mi casa con una sonrisa tonta, otra vez.