MARUVTA: ¡Hola! Jajaja Estoy bien y tú? Jajaja todavía tendrás que esperar un poco más para saber qué fue lo que dijo Draco, dejare pistas para que vayas haciéndote una idea XD jajaja de nada! Gracias a ti por dejar Review, besos, nos leemos.

: ¡Hola! Jajaja me alegra que te guste la historia :D ¡Ya verás la reacción de Hermione jaja! Gracias a ti por leerla *.* Besos.

Nunca Jamás

POV Hermione

Al igual que cada mañana estoy sentada junto a Harry y Ronald, el primero no deja de hablar con Neville mientras Ronald engulle lo más rápido posible sus alimentos, probablemente más tarde se quejaría ante esa decisión. Yo estoy más ausente que nunca, todavía no dejaba de pensar en lo ocurrido la noche anterior. ¡Había sido el mayor error de mi vida! En mi plan infalible de diez pasos no se encontraba terminar flechada por el rubio de mirada plateada y comportamiento egocéntrico. ¡Jamás fue parte de nuestro plan, pero ahí estaba ese palpitar cada vez que lo veía atravesar el comedor rumbo a la mesa Slytherin!

Especialmente hoy, cuando lo vi aparecer, algo despeinado…rallando el descuido, cosa anormal en el, sentí un hormigueo en el estomago y un palpitar acelerado en el pecho. Lo seguí con la mirada hasta su mesa, se sentó junto a Parkinson dándome la espalda, normalmente era yo la que solía darle la espalda a la mesa de las serpientes. Clave mis ojos en él, hasta que los demás estudiantes me impidieron hacer contacto con su cabello. Comencé a mover la avena con enojo, había un choque en mi interior, una parte sentía empatía hacia Malfoy y deseaba ayudarlo, aun cuando el no quisiese ayuda. La otra, me repetía una y otra vez que era un mortifago, y no cualquiera, sino uno cercano a Voldemort; lo suficiente cercano para tener en su poder aquel extraño libro que encontramos.

¡No, mis amigos no son tan listos como para conseguir el libro sin mi ayuda! Obviamente el plan fue únicamente diseñado por mí luego que Harry me contara que vio una visión del libro hace unas semanas atrás. Se nos filtro información que nos hizo pensar que el mismo se hallaba bajo el cuidado del Malfoy menor. Entonces se me ocurrió la brillante idea de las clases...para mantener a Draco fuera de la sala común Slytherin durante un periodo considerable. Luego todo se me escapo de las manos, su comentario en pociones, su voz cada vez que hablaba de la poción que tantas veces yo había realizado, las sonrisas traviesas que se resbalaban por sus labios y me obligaban a observarlo más de lo que debería. Quería huir del, no quería que me gustara, incluso corrí a los brazos de Ronald...pero solo conseguí imaginar al rubio en los besos del pelirrojo...

Harry: Hermione, mira... - me susurro señalando la puerta, dirigí mi mirada hacia allí y me encontré con Lucius Malfoy de pie en la puerta de entrada hablando con Dumbledore.

Ronald: ¿Qué hace aquí? - cuestiono el pelirrojo entre bocados de comida, arrugue el gesto por su mala costumbre.

Harry: ¿Crees que lo se? Pero lo que sea no creo que sea bueno. - yo volví mi mirada a la mesa Slytherin percatándome de que el rubio no se había movido, parecía ser que ni siquiera era consciente de la presencia de su padre, visto desde aquí, se veía animado.

Cuando volví a llevar mi mirada hacia la puerta, Lucius y Dumbledore habían desaparecido. Volví mis ojos a la mesa y vi a Malfoy levantarse, parecía dirigirse fuera del comedor. ¡Y aquí vamos de nuevo! Debería mantenerme alejada, y aun mas con Lucius en el castillo, pero necesitaba hablar con él. No podía esperar al próximo miércoles. Necesitaba disculparme por el beso de anoche, después de todo, lo había tomado desprevenido...

Hermione: Voy a la biblioteca. - susurre poniéndome en pie y sin esperar respuesta dirigí mis pasos hacia la salida siguiendo al rubio que ya casi llegaba a la enorme e imponente puerta.

Cuando asome el rostro fuera de las enormes puertas pude ver el borde de la capa de Malfoy perdiéndose en la esquina de un pasillo. No quería perderlo de vista así que acelere mis pasos para intentar alcanzarlo. Iba muy rápido por lo cual tarde algunos segundos en volverle a ver, caminaba a paso acelerado y con la vista hacia adelante. Justo cuando iba a abrir mis labios para hacerle notar mi presencia, la voz de Lucius Malfoy consiguió, no solo que me detuviese, sino que por un momento me sintiese paralizada. Reaccione lo suficientemente rápido para esconderme tras una de las enormes estatuas que por suerte estaban por todo Hogwarts. ¡Nunca me había sentido tan feliz de que la misma estuviese desubicada!

El corazón me latía desbocado en el pecho, incluso pensé que Draco lo escucharía. Desde mi posición, tras la estatua, el rubio me quedaba a metros de distancia. Podía ver el lado derecho de su rostro, creo que había pasado desapercibida para ambos Malfoys. Intente acomodarme sin hacer ruido, entonces recordé que, para mi suerte, había traído conmigo la capa de invisibilidad, la cual no tarde en lanzarme sobre la cabeza. Escuche pasos, probablemente los de Lucius Malfoy, eran firmes, seguidos y escalofriantes desde mi perspectiva, eran los pasos mas siniestros que hubiese escuchado. El señor Malfoy se detuvo a pocos metros de distancia del rubio de plateados ojos y pude ver...con mis propios ojos...como la mano de Lucius faba de lleno con el rostro de Draco. ¡Incluso sentí el calor rosarme el rostro! El golpe sonó rotundo, fuerte y seco; probablemente eran de esos que marcaban.

Lucius: Creí haberte dicho...que te mantuvieras alejado de esa sangre sucia.- exclamo y súbitamente lo agarro de la camisa. Para mi sorpresa, Draco no reaccionó, simplemente permitió que su padre hablara mientras el inclinaba el rostro hacia el suelo. Estaba esperando que hiciese algo, pero parecía un muñeco, de esos que solían comprarme cuando tenía siete años, fácilmente el podría pasar por uno físicamente; jamás pensé que fuese tan sumiso.

Lucius: ¿No fui muy claro contigo? - y lo hizo tambalearse mientras lo removía de la tunica.

Lo soltó, tan súbitamente como le había sujetado, y le dio la espalda mientras el rubio miraba el suelo. Se me apretó el pecho de solo pensar que estaba pasando ese momento por culpa mía...pero ¿Como el señor Malfoy se había enterado? Apreté los puños conteniendo las ganas de salir de mi escondite y defender al rubio, quien para mi sorpresa...seguía en silencio. Entonces supe que precisamente a eso se refería cuando decía que no había tenido alternativa...y en lo profundo de mi pecho se instalo aquel sentimiento...no quería que le hicieran daño...lo veía tan frágil...y sentía un deseo de protegerlo; se parecía mucho al sentimiento que me golpeo el pecho cuando descubrí el maltrato hacia los elfos, esa sensación que me llevo a decidir que los defendería pese a que todos pensaran que era anormal.

Lucius: ¿No vas a decir nada? - insistió, se giro hacia Draco, aun mas enojado que en un inicio.

Draco: No sé de que hablas. - susurro, de momento me sentí ofendida... ¿No sabe de qué habla? ¡Pues de nosotros! Aunque hablando de una forma realística nosotros no existe.

Lucius: ¡Tus encuentros con la sangre sucia! Te han visto hablando con ella varias veces. ¿Lo vas a negar?- insistió el Malfoy mayor elevando la voz a medida que crecía su indignación.

Draco: ¡Oh, es eso! - exclamo y dejo salir una risa, se veía muy mono, aunque era la risa mas fingida que hubiese presenciado desde que arribe el andén 93/4. Lucius lo miro sorprendido e intrigado, yo me uní a su mirada porque no hallaba el motivo de su risa.

Draco: Le gusto a Granger, por eso me persigue, me acosa...pero jamás le haría caso padre, no contaminaría nuestra sangre con una sangre sucia. - y se acomodo su túnica.

Había sido un balde de agua helada sobre mis hombros, sentía un ardor en el estomago, seguido de un enojo y un deseo de golpear a ese tonto egocéntrico. No esperaba que dijese algo digno de ser honrado, pero no esperaba tampoco aquel comentario tan…tan… ¡Arg! Sabía que cierta parte de sus palabras eran una completa farsa, pero también sabía que escondían un cierto porcentaje de verdad. Entonces, está el otro lado; lo que ocurrió anoche...sé que movió algo dentro del rubio, aun cuando lo niegue hasta su saciedad.

Lucius: ¿Estás seguro de eso? - insistió acercándose a Draco hasta quedar a centímetros.

Draco: Por supuesto. ¿Crees que me fijaría en Granger? - pregunto mordazmente, era un idiota, el mayor idiota que hubiese yo conocido; espero que se pudra con sus palabras.

Lucius: No, claro que no, eres un Malfoy. ¿Y el otro asunto?- declaro dejando salir una sonrisa siniestra.

Draco: Trabajo en ello... - susurro acomodándose la túnica nuevamente, parecía nervioso.

Lucius: Bien, date prisa, nos veremos en unos días. - dijo a modo de despedida.

Draco asintió, segundos luego escuche los pasos del señor Malfoy alejándose. Seguí en mi escondite en silencio, esperando que Draco se fuese para salir y volver al comedor. Después de escuchar esa platica no tenia deseos de hablar con ese presumido y egocéntrico, terminaríamos discutiendo, o probablemente le insultase hasta la saciedad. Lamentablemente, seguía en su posición, no se había movido en lo más mínimo, apenas respiraba. Minutos desoques, una sonrisa asomo en su rostro, aun en mi enojo, debía aceptar que cuando sonreía...incluso parecía realmente feliz...realmente vivo.

Draco: Sal de ahí, Granger.- dijo de momento, me asuste al escucharle mencionar mi nombre; quizás era una trampa así que no me moví, pero se giro hacia mí sin borrar su sonrisa.

Draco: Se que estas ahí castaña, sal, no te voy a hacer nada.- insistió, salí mientras me sacaba la capa de encima, la introducía en mi mochila y lo fusilaba con la mirada, deseaba golpearle.

Hermione: Eres un...idiota.- le dije antes de darle la espalda pero me sujeto del brazo para detenerme.

Draco: ¿Ahora porque te enojas?- cuestiono haciéndose el desentendido, incluso abrió los ojos asombrado.

Hermione: ¡Porque si! - exclame empujándolo.

Draco: No me has saludado y ya me estas golpeando.- se quejo soltándome el brazo para acomodarse la túnica.

Hermione: Tengo cosas que hacer.- le di la espalda dispuesta a marcharme pero se movió rápidamente hasta ubicarse delante de mí, impidiendo mi avance.

Draco: ¿Te enojo lo que le dije a mi padre? - me pregunto tranquilo, como si hablara del tiempo o de las clases, o de pociones. Además, ¿Por qué le importa? ¡Después de todo solo soy una sangre sucia con la cual jamás contaminaría su sangre!

Hermione: ¡Para nada! Ni siquiera me importa. - declare intentando seguir andando.

Draco: Detente un minuto. ¿Quieres?

Hermione: No. - sentencie moviéndome hacia la derecha para seguir avanzando.

Draco: ¿Qué ibas a decirme? ¿Por qué me seguía? - insistió volviendo a sujetarme del brazo, sentí que me quemaba del enojo que sentía.

Hermione: Nada, no iba a decir nada. - y sacudí mi brazo para que me soltara.

Draco: ¡Deja de actuar como una niña!

Hermione: Lo siento, soy una sangre sucia, creo que está en mi sangre. - quizás soné demasiado herida, en lugar de enojada, pero no podía evitarlo; me dolía que por mi condición de sangre el jamás fuese a tomarme en cuenta. ¡Y lo odiaba por eso! ¡Porque es un insensible que solo ve por si mismo!

Draco: ¿Por eso estas enojada? Tenía que decirle eso, es tu culpa por las clases esas.- me dijo cruzándose de brazos.

Hermione: Lo siento, para que no vuelva a ocurrir, las clases quedan canceladas sin día de reiniciación.- declaré volviendo a andar.

Draco: ¿Qué? No puedes hacer eso.- y volvió a entrometerse en mi camino.

Hermione: ¡Lárgate, Malfoy!- exclamé enojada, solo quería que dejase de entrometerse en mi camino.

Aquel día supe que era más insistente que ningún otro hombre, porque en lugar de desistir e irse se acerco más a mi haciéndome retroceder. Esa sensación de enojo e ira fue sustituida por los nervios; aún más cuando mi espalda toco la pared fría y supe que no había hacía donde huir. Él se detuvo, guardando una distancia prudente, pero aún así, mis nervios estaban a flor de piel. Me sentía indefensa, controlada, y odiaba ese sentimiento con todas mis fuerzas.

Draco: Te vi mirarme cuando entre al gran salón...pensé que querías decirme algo.- me dijo levantando su mano para jugar con uno de mis risos. Seguí su mano con la vista mientras sutilmente acomodaba mi cabello una y otra vez tras mi oreja.

Hermione: Anoche...cometí un error, y estoy muy arrepentida de eso.- susurre desviando de sus ojos mi mirada.

Draco: ¿Arrepentida? ¿De golpearme? ¿O de obligarme a responder tus dudas?- pregunto haciéndose el desentendido.

Hermione: ¡No te hagas el tonto, Malfoy!- exclame exasperada.

Draco: ¡Oh, te refieres...a...!- comenzó a decir y se inclino hacia mí, me tense por completo y no pude evitar cerrar los ojos.

Draco: ¿A tu desenfrenado beso, cierto?- cuestiono, sentí su respiración muy cerca y luego desapareció, así que abrí mis ojos y vi que volvía a guardar la misma distancia que en un inició.

Hermione: Todo lo que dije e hice estuvo mal; no me sentó muy bien...

Draco: ¿Vas a inventar una excusa?

Hermione: ¡No es una excusa!- sentencie y no pude evitar empujarlo.

Draco: Tendré que cobrarte los empujones.- me dijo con seriedad.

Hermione: El punto es que fue un momento de confusión, que no volverá a repetirse.- sentencie sintiendo que sacaba un peso de mis hombros.

Draco: No estés tan segura de eso, Granger. - me dijo sonriendo.

Hermione: Si no te importa, debo irme, eso era lo que quería decirte.

Draco: ¿Por qué la prisa? Estamos dialogando, todavía no me has dicho que se siente besar a Draco Malfoy. - me dijo con un tonito egocéntrico que solo consiguió que sintiese deseo de golpearlo.

Hermione: ¡Idiota! - sentencie empujándolo, abrí los ojos sorprendida cuando me dio un corto beso en los labios.

Hermione: ¿Qué haces?- cuestione volviéndole a empujar, aun seguía enojada y eso no ayudaba. Como respuesta a mi empujón, volvió a robarme un corto beso.

Hermione: ¡Detente! - interpuse mis manos para alejarlo.

Draco: De ahora en adelante, me pienso cobrar cada uno de tus empujones...Hermione.- me dijo con una sonrisa. Contuve el deseo de volver a empujarle porque sabía que era capaz de cumplir su palabra. ¡No le entendía! ¿Ahora porque me llama por mi nombre?

Hermione: No vuelvas a hacer eso. Nunca más.

Draco: ¿Hacer qué? ¿Esto? - y volvió a besarme, por más tiempo y con más intensidad, lo disfrute, incluso respondí, para que negarlo, no tenía la intención de alejarme. Sentí su mano rosarme la mejilla derecha suavemente, pero el recuerdo de su plática con Lucius seguía fresco en mi memoria. No le iba a permitir tratarme de esa manera, así que cuando se alejo unos centímetros, le pase el rostro con un puño logrando que diese algunos pasos hacia atrás, e incluso se terminase sentando en el suelo y llevándose la mano al rostro.

Cuando fui plenamente consciente de la magnitud de mi fuerza me espante, no me atreví a hablar pensando que el rubio estaría furioso. Me quede helada, cuando conseguí moverme pensé en salir huyendo pero no pude evitar quedarme allí. Con el único propósito de confirmar que tuviese todos sus dientes en su lugar. El rubio se había llevado una mano al rostro pero pronto se descubrió, tenía un hilo de sangre en la boca y para sorpresa mía no me miraba enojado sino como un niño al que le has quitado un dulce.

Draco: Creo que me lo merecía. - sentencio sin levantarse.

Hermione: No te quiero cerca Malfoy. - le advertí.

Draco: ¿Por qué? - respondió sin levantarse, sentado frente a mí, mirándome intensamente, me gustaba, me gustaba más de lo que me había gustado alguien en toda mi vida. Y detestaba eso; por ese motivo no podía hablarle sin enojarme, porque despertaba en mis sentimientos que no debería sentir hacia él. ¡Además es un idiota, egocéntrico!

Hermione: No debemos estar cerca, Malfoy, míranos, somos como un mal hechizo cuando estamos juntos.

Draco: Granger…- comenzó a decir poniéndose en pie mientras sacaba un pañuelo.

Harry: ¡Hermione!- la voz de mi amigo pelinegro consiguió que me girase; mis dos amigos caminaban hacia mí con varitas en mano. ¡Genial! Ahora pensarían que Draco me estaba molestando y que por eso le había golpeado.

Ron: ¿Estás bien?- me pregunto preocupado mientras llegaba a mi lado.

Hermione: Sí, estoy bien.- dije para tranquilizar el ambiente.

Harry: Ya veo, creo que alguien recibió su merecido.- dijo Harry bajando su varita al ver la sangre que resbalaba por la barbilla de Malfoy.

Draco: Si, recibí mi merecido.- dijo Draco, no, no estaba enojado, seguía lanzándome aquella mirada intensa mientras se pasaba los dedos sobre los labios…y sabía que no hablaba del reciente golpe que le había propinado.

Ron: No te queremos cerca de Hermione, Hurón. Mantén la distancia.- exclamo mientras me rodeaba con su brazo derecho. Baje la mirada nerviosa, ellos probablemente jamás comprenderían los extraños sentimientos que tenia hacia Malfoy, pensarían que estoy bajo una poción de amor o algo por el estilo.

Draco: Tranquilo, comadreja, es tu chica…cuídala.- levante la mirada ante aquellas palabras, sin esperar respuesta…Draco se había girado y se había alejado por el pasillo hasta perderse al doblar en la esquina contraria a nosotros. Lo último que contemple fue el vuelo de su capa mientras se alejaba, erguido, con ese caminar peculiar y clásico de los Slytherins. Cuando lo vi desaparecer, y sentí el abrazo protector de Harry y Ronald supe que era una locura simplemente pensar en la posibilidad de terminar con el rubio. ¡Él era completamente opuesto a mí… y él lo sabía! Éramos un…nunca jamás.

"Lo imposible solo tarda un poco más"

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