SIN CONTROL
Capítulo 7Harry se incorporó bruscamente, los ojos empañados y las lágrimas deslizándose aún por su rostro, ahora pálido como la cera.
.-Dra… Draco –susurró angustiado, muerto de miedo y asqueado de sí mismo-. ¿Qué… qué le… pasó?
.-Hemorragia interna. Por lo que me han dicho alcanzó a llamar a Snape y él fue a buscarle a su apartamento, pero cuando llegó ya estaba inconsciente, le llevaron al hospital en una ambulancia, al parecer perdió demasiada sangre.
Dieron gracias a que Blaise trabajase en el hospital, si no, les habrían hecho acudir sin ninguna información. Aun así, Harry se llevó las manos a la cabeza y se tiró del pelo, atormentado.
Draco estaba tumbado en una cama, bocabajo, aún inconsciente, Tenía las caderas levemente alzadas por un cojín y su rostro, aunque la mayoría del tiempo relajado, se contraía cada leves instantes en un rictus de dolor.
Cuando Hermione y él llegaron, ya que Blaise se había quedado cuidando de Christian, era uno de esos instantes en que el rubio no podía aguantar el dolor. Tenía los puños fuertemente cerrados en torno a las sábanas, tanto que sus nudillos estaban blanquecinos.
Harry le observó. El pelo rubio revuelto, los ojos grises tan fuertemente cerrados… Un aparato en la nariz le ayudaba a respirar mejor, así como dos en las muñecas le suministraban toda la sangre que había perdido y el suero para alimentarlo.
Se acercó presuroso a él y, haciendo que soltase la sábana, tomó la suave mano con la suya, dejando que el rubio la apretase con fuerza, sabiendo que debía sentir un dolor insoportable.
Miró en dirección al lugar que apenas una hora antes había invadido y le asaltó un sentimiento de culpabilidad inmenso. Se sentía fatal. Toda la sábana en la parte baja del cuerpo del chico estaba manchada de sangre, y era culpa suya.
Se arrodilló junto a la cama y comenzó a acariciar su cabello suavemente, con una dulzura infinita.
.-Lo siento, Draco… perdóname… -susurraba mientras tanto, acariciando también su rostro.
Miró sus facciones contraídas y se sintió fatal, parecía dolerle tanto… Ahogó un sollozo y le besó en la frente, un beso tan suave que pareció inexistente.
El rubio abrió levemente los ojos y le miró. Sus preciosas orbes grises estaban desenfocadas, debido a que le habían drogado, pero aun así a Harry le parecieron hermosas.
.-Tranquilo… -jadeó Draco entrecortadamente, recibiendo una nueva oleada de dolor y apretando los dientes para intentar soportarlo-. No… te preo… cupes…
.-Yo… es culpa mía, pequeño… -susurró el moreno, nuevas lágrimas deslizándose por sus mejillas, acariciando las de su amigo, húmedas también por las lágrimas que habían escapado debido al dolor.
Draco cerró los ojos, cansado, y luego los volvió a abrir levemente.
.-No… Harry… no digas… eso… -murmuró, y acarició la mano de su amigo con dulzura.
Hermione observaba la escena, silenciosamente, desde la puerta. Las lágrimas también mojando su rostro. Supo que sus amigos querían estar solos, y ella salió de allí, cerrando la puerta con cuidado tras de sí.
Harry abrazó con cuidado a Draco, culpándose aún en su interior.
.-Lo siento… -sollozó-. Siento haberte culpado por lo de Lavender… yo… perdóname…
Draco se removió levemente, ganándose un nuevo golpe de dolor, para alejarse del abrazo, y miró a su compañero a los ojos, con los suyos entrecerrados, incapaz de abrirlos algo más.
.-Fue mi… culpa… no pidas… perdón…
Harry le abrazó de nuevo, con toda la dulzura y el cariño que había dejado de lado esa noche, al acostarse con él.
.-Te eché de menos, Dray… -susurró una vez más. Draco no dijo nada, y permanecieron un momento así, suavemente abrazados, con todo el cariño que se profesaban. Momentos después el rubio habló de nuevo, con la voz tan tomada como antes.
.-Yo… tamb-también te he… echado de… menos –dijo jadeante, había hecho demasiado esfuerzo al intentar decir esa corta frase, y estaba agotado.
Cerró los ojos suavemente, para no volver a abrirlos.
Una hora antes Severus había entrado a la habitación para examinar a su ahijado de nuevo. Había mirado a Harry con mala cara, pero no había hecho ningún comentario. Se había limitado a levantar la sábana que cubría la parte baja del cuerpo de Draco y a echarle diversos ungüentos y cremas en el lugar dañado. El rubio había llorado al sentir el dedo de su padrino aplicándole una de las cremas en el interior del ano, pero Harry le había calmado con suaves caricias en el pelo y el rostro, mirándole a los ojos y dejándole apretar la mano que aún se unía a la suya. Media hora después Draco dormía de nuevo.
Y seguía haciéndolo. Severus le había dicho, no sin cierta reticencia pero sabiendo que debía hacerlo, que el día siguiente colocarían al rubio boca arriba, que sus heridas internas se habían curado asombrosamente rápido.
Eran las cuatro de la madrugada, y Harry también dormía en ese momento. Tenía uno de los brazos sobre la cama, y apoyaba su cabeza en él, mientras su otra mano seguía siendo sujetada aún por la de su mejor amigo, que cada cierto tiempo la apretaba debido al dolor, cada vez en intervalos más prolongados de tiempo.
El moreno estaba teniendo un sueño maravilloso. En él aparecían el propio Harry y otra persona, aunque no distinguía mucho de ella, ya que se mantenía en la sombra.
'Harry sujetaba la mano de alguien que se mantenía en sombras, sólo podía distinguir de ese misterioso personaje las esferas brillantes de sus ojos, grises. Lo demás le era absolutamente irreconocible, aunque se le hacía vagamente familiar.
Se acercó a esa persona, ahora ambos estaban en la sombra, pero seguía sin distinguir nada de aquél desconocido. Acarició la mano que mantenía entre las suyas¿por qué le parecía tan familiar? Tenía la sensación de haber tocado antes esa mano, tan suave y con esos dedos de pianista… se parecía a…
.-¡Dra…! –comenzó, pero, casi inmediatamente, unos labios impidieron que continuase, unos labios que estaba seguro había besado antes. Los labios de…'
.-¡Draco! –exclamó, despertando agitado. Se había sentido tan maravilloso…
El rubio seguía dormido, y no despertó por su exclamación. Simplemente se removió levemente, incómodo en esa posición.
.-Tranquilo, pequeño… -susurró Harry, más calmado al comprobar que sólo había sido un sueño-, ya pronto saldrás de aquí, te lo prometo.
Acarició su rubio cabello y besó suavemente su tersa frente, luego se acomodó de nuevo para dormir y cerro los ojos despacio, dejándose caer poco a poco en brazos de Morfeo.
Al día siguiente le despertó una caricia en el cabello. Ronroneó y se acomodó mejor en la silla, sonriendo inconscientemente. Sin embargo, apenas segundos después se alzó como impulsado por un resorte.
Draco estaba ahí, tumbado ya boca arriba en la cama, con las caderas aún levemente alzadas pero, al parecer, en mucho mejor estado. Era él quien le acariciaba el cabello.
.-¿Qué? –preguntó el rubio, divertido-. ¿Dormiste bien?
Harry asintió confundido, pero luego sonrió. Acarició suavemente la mejilla, con algo más de color que la noche anterior, de su amigo, y luego golpeó con uno de sus dedos, suavemente, su nariz, haciéndole reír alegremente.
.-¿Qué tal estás? –le preguntó con voz adormilada.
.-Bien –repuso Draco.
.-¿Te duele mucho? –el rubio negó con la cabeza-. ¿De verdad? –nueva negación-. No me estarás mintiendo¿verdad?
.-¡Que no, Harry! –exclamó divertido. Harry agachó la cabeza, avergonzado-. No te preocupes¿de acuerdo?
El moreno asintió, pero no alzó la cabeza. Entonces, Draco colocó su mano en el mentón de su amigo y le alzó el rostro, obligándole a mirarle a los ojos. Las lágrimas brillaban en los ojos de Harry, y Draco tiró de él y le abrazó dulcemente, acariciándole el cabello.
.-Tranquilo¿vale? No te preocupes, Harry –dijo-, ya no me duele¿está bien?
Harry asintió de nuevo, pero aun así Draco notó la humedad en su cuello. Acarició su cabello con dulzura hasta que le sintió tranquilizarse, y luego continuaron abrazados.
Cuando Blaise, Christian y Hermione llegaron esa tarde, Draco dormía de nuevo. Severus había vuelto a media mañana a aplicarle nuevos ungüentos, esta vez cicatrizantes.
Harry sujetaba de nuevo la mano de su amigo, colocadas las dos sobre la cama, mientras la otra estaba sujeta por la de Draco, ambas sobre el estómago del rubio.
.-¿Qué tal está? –preguntó Hermione, acercándose para besarlos a ambos en las mejillas.
.-Mejor, me ha dicho Snape que mañana le darán el alta –dijo el moreno, alegre.
Apenas segundos después su tripa dejó escapar un rugido, como si en su interior albergase un león hambriento, y Blaise le miró sonriente.
.-Harry… -comenzó-. ¿Cuánto hace que no comes nada?
.-Er… ¿desde la cena de ayer? –preguntó avergonzado, luego se repuso y dijo-: No he tenido tiempo.
Hermione le miró horrorizada, luego le agarró y, tirando con fuerza de él, le sacó de la habitación.
.-Cuando comas algo, vuelves, yo me quedaré con Draco –se giró hacia su esposo y añadió-: Ve con él, no me fío.
Blaise salió detrás de un indignado Harry, sonriendo debido al último comentario de su esposa, y juntos fueron a la cafetería del hospital, dejando a Hermione y Christian con el rubio, que en ese momento abrió los ojos.
.-¿Y Harry? –preguntó inmediatamente.
.-Le mandé a la cafetería –contestó Hermione-. No había comido desde la cena de ayer.
Draco negó con la cabeza y sonrió levemente. No había recordado los momentos en que Hermione se comportaba como una madre para ellos, había echado de menos todo eso. Y luego, no tan alegre, pensó con una mueca que Harry nunca aprendía.
Vale, lo siento…sé que tardé mucho en actualizar, pero es que estoy con los exámenes finales y no he tenido tiempo… buu, jeje xD Bueno, qué? Os gustó? Espero que sí ;D La verdad es que este no es tan dramático como los anteriores o algo así, pero tampoco es el más feliz xD Bueno, la verdad es que hoy no estoy muy inspirada, así que os dejo y me voy a comer galletitas. Mil besazos a todos! Reviews? Me los merezco?
·PaddyPau·
Miembro de muchas órdenes
