SIETE

Conjunto de viñetas

By: Lavi*


Uff, casi me paso de palabras esta vez xD

En fin, por una o dos, pero sigue siendo viñeta :)

Con esta cerramos la serie Siete Días, notaran que es un tanto diferente a las anteriores.

No había dicho esto desde hace algunas viñetas, así que lo coloco de nuevo:

Shiki es propiedad de Fuyumi Ono y Fujisaki Ryuu. Sin más...


Serie Siete Días.

Domingo

.

—¿De nuevo? —. El anciano hombre miró al de cabellos índigo con perspicacia.

—Se ha puesto malo otra vez—. Fue toda excusa, mientras se cruzaba de brazos y recargaba la espalda en la pared del consultorio.

—Si seguimos a este ritmo, se darán cuenta rápidamente—. Suspiró, pero aún así se puso en pie y caminó hasta su escritorio extrayendo de uno de los cajones un juego de llaves.

—Tenemos un trato—. Le recordó Natsuno de inmediato, temeroso de una negativa.

El hombre le devolvió una sonrisa cansada y luego le arrojó el manojo de llaves, las cuales el chico atrapó en el acto.

—Hoy no tengo ganas de pruebas muchacho —. Articuló volviendo a su asiento, frente a la ventana. —Ven cerca de las ocho, hay cambio de guardia y no habrá mucha gente en los almacenes, además por ser domingo tampoco habrá mucho movimiento—.

Natsuno le miró en inescrutable silencio. Luego simplemente asintió y se encaminó hacia la puerta. Minutos más tarde el blanco edificio se perdía a su vista.

El sol se alzaba en lo alto, sin embargo no quemaba abrazador como el verano en Sotoba. Era un sol clemente, acogedor. Era un sol de invierno, después de todo.

Atravesó las vías del tren que lo alejaban del centro de la ciudad y en pocos segundos se hallaba frente a su casa. Dos pisos, pequeña, bastante sencilla.

Las cortinas se hallaban corridas y no se podía ver nada desde el exterior. Se sonrió a si mismo y se apresuró a entrar.

Se aventuró escaleras arriba, hacia las habitaciones. En una de ellas, la del fondo del pasillo, la que no tenía ventanas o ningún otro resquicio por donde pudiera colarse luz, la que se hallaba cerrada con llave. Entró en ella con cuidado, acercándose a la cama en el centro de la misma.

Tohru dormía profundamente, como cada día. Recién avanzaba la tarde así que tardaría bastante en despertar. Y cuando lo hiciera tendría hambre. Mucha.

Sin tener más que hacer se ocupó de cambiarle la ropa a su amigo por algo más cómodo y limpio.

Se sumió en una profunda reflexión cuando al retirarle la remera se encontró con una porción de piel más oscura que el resto, de textura rugosa. Era la cicatriz que quedara luego de que el castaño fuera atacado en Sotoba.

Era una cicatriz pequeña, debido a que su habilidad como shiki le permitía sanar más rápido y mejor, pero se encontraba allí.

Natsuno recordaba el momento en que escuchó su voz en Yamairi, llamándole con el llanto resbalando en sus mejillas, la camisa llena de sangre y la voz temblorosa. Inclinado precariamente sobre el borde que daba al precipicio por el cual el se había lanzado junto a Tatsumi para terminar toda esa locura.

Allí, bajo los escombros, la voz de la persona que más amaba en el mundo le hizo abrir los ojos. No rendirse. La explosión había bloqueado la salida, Tatsumi se hallaba metros más allá, inmóvil, con la cabeza enterrada bajo las rocas. Él, por el contrario, se hallaba en un hueco formado por los escombros, con todos sus miembros intactos, como si el destino se hubiera empeñado en mantenerlo con vida.

Y decidió luchar, si la muerte se empeñaba en no llevarlo con él no era quien para contradecirla. Así fue como luego de una ardua labor logró asomar la cabeza entre ese montón de rocas y tierra. El fuego se había extinguido hacia ya tiempo. Por acción de los bomberos o la naturaleza que dejaba caer lluvia sobre el bosque.

Escaló por lo que quedaba del derruido borde y en cuestión de minutos se hallo en la cima. Buscó desesperado con la mirada y no encontró más nada que cenizas. El sol se metía en esos momentos por el horizonte.

—Natsuno.

Y allí estaba, llegando con la noche, con la camisa aun manchada de sangre y lagrimones de felicidad en los ojos. Se miraron por varios segundos antes de correr y fundirse en un abrazo desesperado.

Terminó de cambiar a su amigo y se encaminó a la planta baja. Recordar era lo único que hacia durante el día.

Luego de horas se levantó y miró el calendario. Dos años desde aquello. Era domingo, justo el día que él murió por primera vez, como humano. Justo el día que abandonaran Sotoba años atrás. Justo el día que emprendieran su nuevo camino.

Acostumbrarse a su nueva vida, a su tercera vida, fue realmente difícil en un inicio. Ahora parecía un juego. Sólo tenía que conseguir alimento cada noche, sin necesidad de asesinar.

Animales o sangre del hospital, que le daba aquel anciano doctor a cambio de hacer pruebas con su cuerpo inmortal. A veces incluso salían a cazar, siempre pendiente de que ninguna vida fuera arrebatada.

Eran dos monstruos. Se dijo.

—Natsuno.

Levantó el rostro ante el llamado. El castaño se hallaba de pie frente a la puerta de la cocina, aquella que nunca usaban.

Tohru se llevó un mano al estomago y se sonrojó. Natsuno sonrió poniéndose de pie y caminando hasta él. Tohru le devolvió la sonrisa, con sus ojos, ahora carmesí, brillando picaros y golosos.

—Iré a por la cena, espera aquí.

Tohru asintió y se lanzó en uno de los sofás a ver televisión.

Natsuno miró de nuevo el calendario y luego a su amante que le despedía con un movimiento de la mano y una sonrisa de aquellas que lo enamoraron años atrás.

Era el aniversario de su muerte, de haber perdido su preciada vida. Sí, pero para ganar una mejor. Se convenció.

Eran monstruos, ciertamente, pero eso ya no importaba.

Pronto tendrían que irse de ese lugar, desaparecer y empezar de nuevo en otro lado, pero eso tampoco importaba.

No, todo carecía de importancia. Nada podía estar mal, no mientras pudiera seguir viendo esa sonrisa, por muchos domingos más.


Continúa...


Por si se quedaron con la duda en la anterior, aquí se explica con mas detalle. Sí, los deje con vida hoho. De cómo se salvó Tohru se explica mejor más adelante, espero que les haya gustado.

Respondiendo a sus comentarios:

Ame winner: Si, amante inmortal. No podía dejarlos morir! No soy tan mala como Ono xD. Espero te guste como quedó este. Empezamos con la siguiente serie en un par de días. Que padre que conseguiste el manga en español. Pero igual espero haber servido de algo xP. Gracias por seguir leyendo y comentar!

xilema95: Hey, gracias por tomarte el tiempo para comentar. No has terminado el anime? Oh crap! disculpa si estoy espoileandote y jodiendola. Quizá deberías primero acabarla para que no te hagas bolas o pierda el chiste, supongo. De cualquier forma, es decisión tuya. Que bueno que te gustó. La verdad yo no tengo nada contra los sábados, me gustan. Pero creí que para ellos tendrían algo de desagradables por los acontecimientos. En todo caso, gracias por leer y comentar!

diiana: Naas! Bienvenida por aca! Me alegra bastante que te guste esto hehe. La verdad es que hay muy pocos fics de shiki, sobre todo en español, pero una vez que agarre mas videntes la serie habrá más, no te preocupes ;). Mientras tanto espero disfrutes Siete lo que dure. Gracias por leer y dejar un comentario!

Nos leemos en la primer viñeta de la Serie Siete Colores, Rojo. Ustedes diganme para cuando la quieren :)