La batalla del Gran Saiyaman:
—¡Yeguas y sementales, potros y potrancas. Sean bienvenidos al segundo día de la vigésimo segunda edición del Budokai Tenkaichi!
El estadio entero estalló en vítores y gritos de emoción. El árbitro no cabía en sí de gozo, luego de año tras año de aburridísimos torneos, finalmente aparecían oponentes poderosos que llevaban la lucha a nuevos horizontes. "Sí, los torneos de las artes marciales siempre deben ser así" se decía muy emocionado el buen árbitro.
—Como recordarán, la plataforma fue destruida luego de una excelente actuación de las campeonas de la sección infantil; pero tras una larga noche de trabajo, finalmente ha sido reparada lista para recibir a nuevos competidores.
Más vítores.
—Entonces, ¡QUE COMIENCE EL TORNEO!
Los gritos se callaron de repente.
—Y como nuestro primer combate — siguió el árbitro. — Tenemos al participante de Los Pegasos, Tornado; contra la participante Videl de Ponyville.
Ambos contendientes entraron a la arena y comenzaron. Videl usó su técnica poni de apoyarse de las patas delanteras y darle al oponente una lluvia de patadas que lo obligaba a retroceder más y más. Finalmente Videl se apoyó sobre sólo uno de sus cascos y se impulsó de forma tal que su cuerpo dio un gran giro y derribó al enemigo de una patada. El pegaso se recuperó de la patada de Videl y se lanzó contra ella pateando a Videl directo al rostro. Ella se sonrió, esto sería interesante. El pegaso siguió golpeando, concentrándose en el mentón y el costado de Videl, sabiendo que sería imposible volver a darle en el rostro. Con una excelente combinación de golpes y patadas el pegaso comenzó a hacerle perder a Videl el terreno que había ganado.
Entonces la chica retrocedió para luego barrerse contra su oponente haciéndolo caer y una vez en el suelo, ella saltó lo más que pudo y aterrizó sobre él con sus rodillas. El pegaso gritó momentáneamente incapacitado, entonces Videl dio un último salto sobre él tirando hacia atrás las patas traseras haciendo que su víctima gritara y pidiera piedad. Videl siguió tirando hasta que gritó que se rendía.
—El participante tornado se ha rendido, así que la participante Videl es la ganadora de esta ronda.
La chica se limpió la sangre causada por el golpe y estrechó el casco de su oponente.
—Excelente pelea.
—Nos vemos en el próximo Budokai Tenkaichi — dijo el pegaso sonriendo torpemente, también él se divirtió.
Ambos salieron de la plataforma tras saludar al público, que devolvió el saludo con gritos y más. "Gracias a esas tres chiquillas este ha sido el torneo más popular en toda la historia de Equestria" seguía pensando el buen presentador. "Sólo rezo porque seamos testigos de un combate tan excelente como el último. Si esas chiquillas son así de sorprendentes no imagino qué tan poderoso será aquel que las entrenó".
—Para el siguiente combate, tenemos a la participante Cherry Blossom contra el participante Iron Fist. ¡Que comiencen!
Los combates seguían uno tras otro sin mayores cambios. Todas en el palco de la Princesa estaban intranquilas, pues cada combate era demasiado normal ¿qué pasaba con Gohan? ¿Por qué no salía?
—Bueno, puede que esté participando con un alias — razonó Twillight.
—Pero lo reconoceríamos por sus técnicas, querida — dijo Rarity con un hilo de voz.
Finalmente llegaron al temido último combate.
—Señoras y señores, lamentamos mucho la demora. Como nuestro último combate tenemos al participante Gran Saiyaman contra el participante Punta de Acero. Esperamos un genial enfrentamiento.
Las chicas en el palco de la Princesa no podían creerlo. ¿Acaso Gohan no iba a participar? Pinkie Pie se rio muy divertida.
—Miren qué sujeto tan raro vistiendo esa capa y ese turbante con gafas oscuras. ¿Qué se creerá?
—La verdad el gusto por la moda no nos ayudará en esta situación Pinkie Pie — dijo Rarity con suavidad. — Pero tienes toda la razón, el muchacho se ve como un payaso de otra época.
En la plataforma los dos oponentes se hicieron una reverencia y comenzaron.
—En verdad lamento esto — dijo el Gran Saiyaman levantando su casco y lanzando una gran cantidad de energía, que no tocó al otro pero lo hizo saltar hacia atrás.
Entonces el Gran Saiyaman tomó el vuelo y se lanzó con todo contra su oponente que estaba por caer fuera de la plataforma pero el Saiyaman lo arrojó de nuevo al cuadro de cemento y desde el aire a una altura considerable le lanzó una poderosa patada que el otro poni no podía esquivar debido a la velocidad del golpe; si lo tocaba iba a ser realmente doloroso.
En el palco la alegría retornó como una explosión.
—¿Ya vieron? — preguntó Pinkie Pie muy contenta. —Sus habilidades son las mismas que Gohan y las Crussaders. Si Gohan no aparece, ¿le pediremos ayuda a él?
Mejor la ignoraron y siguieron viendo la pelea.
A Celestia no le agradaba la violencia y para ella aquel torneo era pura barbarie; pero lo permitía porque sus súbditos disfrutaban con aquella demostración de habilidad. Mientras, a Luna el Budokai Tenkaichi era lo que más disfrutaba desde que fue liberada, le encantaba ver cómo los ponis de todas partes de Equestria demostraban su gran habilidad luchando en aquel torneo sin usar magia ni alas; le parecía algo realmente interesante.
El participante Punta de acero miraba hacia arriba esperando el golpe que lo dejaría fuera de combate. El Gran Saiyaman se acercaba más y más a una gran velocidad; entonces Punta de Acero soltó una gran carcajada y un campo mágico apareció rodeándolo desviando justo a tiempo el ataque de su oponente.
—¿Pero qué demonios? — preguntó el Saiyaman.
—Magia detectada, el participante Punta de Acero queda fuera de la competencia — gritó el árbitro. — Pero no entiendo, se supone que es un poni terrestre, ¿cómo es que...?
Punta de Acero comenzó a reírse mientras se elevaba en el aire y su forma de un fornido poni terrestre cambió para convertirse en un grotesco ser con la cabeza de una cabra, una larga cola de dragón y patas desiguales.
En el palco de la Princesa todas dieron un salto muy sorprendidas.
—No, esto fue culpa mía — dijo Celestia apretando los dientes.
—¿Princesa Celestia? — preguntó Twillight.
—Un error de cálculo me hizo pensar que él vendría a buscar a Gohan después del torneo, jamás pensé que se atrevería a venir durante. Rápido, tenemos que ir por los Elementos de la Armonía.
La Princesa iba a levantar el vuelo cuando una esfera mágica apareció rodeando el estadio. Todos comenzaron a gritar mientras Discordia reía fuertemente.
—¿Acaso me creen tonto? No, nadie se irá de aquí hasta que tú estés de mi lado, maestro del Ki. ¿Cómo te llamas, por cierto?
El Gran Saiyaman se elevó hasta la altura de Discordia. Entonces comenzó a posar.
—¿Yo? Pues... EL CIELO ME ELIGIÓ, LA TIERRA ME ELIGIÓ, LA GENTE ME ELIGIÓ, YO SOY EL ELEGIDO PARA DERROTAR EL MAL. ¿Qué no recuerdas este turbante legendario? — preguntó muy sonriente el Gran Saiyaman. — Ustedes lo conocen, soy un guerrero invencible, el héroe más poderoso. Soy el Gran... ¡SAIYAMAN!
Todos en las tribunas y en el palco se desplomaron estilo anime.
—¿Este es uno de los legendarios maestros del Ki? — preguntó Discordia con una gotita de sudor en la sien. — ¡Bueno, no importa. Te verás como un verdadero idiota pero aun así te haré mi sirviente!
—Primero tendrás que derrotarme — dijo el Gran Saiyaman desapareciendo de pronto.
Antes que Discordia pudiera reaccionar, él reapareció justo frente a él y comenzó a darle poderosos puñetazos en el vientre obligándolo a retroceder en el aire. Discorida estaba gritando del dolor, cuando el Saiyaman volvió a desaparecer y reaparecer detrás de él dándole una poderosa patada que lo mandó con una tremenda fuerza contra la plataforma; formando un gigantesco agujero debido al impacto.
—Esto... esto es increíble damas y caballeros — dijo el árbitro retomando su postura. — Parece ser que tenemos ante nosotros a un ser legendario que está siendo brutalmente castigado por el participante Gran Saiyaman.
—Pero que hombre más profesional — mencionó Fluttershy sin saber cómo reaccionar.
Discordia se levantó del agujero más furioso que nunca. Comenzó a buscar al Gran Saiyaman para ponerlo en su lugar, pero no lo encontraba.
—¿Dónde te escondes? — gritó enfurecido el monstruo.
—¿Por qué crees que alguien como yo necesita esconderse? — preguntó una ya conocida y odiada voz detrás de él.
Una poderosa explosión de Ki mandó al monstruo al otro lado de la plataforma, donde el Gran Saiyaman ya lo esperaba y le dio una patada que lo devolvió al aire. Subiendo, subiendo Discordia comenzó a sentir que algo no andaba bien. Se las arregló para ver hacia abajo, el Saiyaman tenía los cascos delanteros muy juntos.
—Kame... Hame...
Discordia cerró los ojos, esto no iba a terminar bien.
—¡HAAAAAAA!
La oleada de energía color azul fue lanzada con todo contra él, causando otra poderosa explosión; pero a diferencia de la última vez, ésta fue absorbida por el monstruo que recibió de golpe todo el daño. Discordia comenzó a gritar del dolor mientras comenzaba a caer. Cuando chocó contra el suelo, su burbuja de energía se desvaneció de repente, pero nadie pensaba en irse, pues comenzaron los gritos de apoyo al famoso héroe; y no faltó el niño que tratara de imitar sus poses; incluidas las Crussaders impresionadas por el poder de su maestro.
—Esta pelea es increíble — dijo Rainbow emocionada dando maromas. — No puedo creer lo fácil que le está pateando el trasero a esa bestia.
—A mí no me hace nada de gracia — dijo la Princesa Celestia entre asustada y molesta. — No apruebo la violencia, pero más importante: tanto Discordia como yo subestimamos el poder de Gohan. Es mucho más fuerte de lo que imaginábamos; y si él se apodera de esa fuerza... ni yo seré capaz de hacerle frente a Gohan.
—¿Pero qué dice, Princesa Celestia? — preguntó Twillight.
—Mi hermana tiene razón — dijo Luna preocupada. — Si te das cuenta él todavía no ha mostrado su verdadero poder. Sólo está jugando con Discordia...
En el palco se hizo silencio mientras Discordia volvía a levantarse y escupía dos dientes. Miró a su oponente que estaba flotando como si nada. El Gran Saiyaman levantó su pata derecha delantera y comenzó a juntar una gran cantidad de energía en forma de disco.
—Espera — dijo débilmente el monstruo. — ¿Acaso piensas ensuciar el nombre del buen reinado de Celestia con un asesinato, aún de un ser como yo?
El Gran Saiyaman sonrió.
—Amigo, si quisiera matarte lo hubiera hecho desde el principio.
Discordia gritó de furia. Entonces vio su oportunidad, usando lo último de sus fuerzas atacó con todo su poder mágico a su oponente.
Gohan dejó de juntar energía mientras esa energía lo rodeaba. Discordia había ganado, ahora solo sería cuestión de tiempo a que el chico se convirtiera en su sirviente.
La magia oscura lo rodeaba, Gohan gritó con todas sus fuerzas.
—No puedes resistirte, nadie puede — dijo Discordia subiendo hasta donde estaba su enemigo y concentrando su poder. — Vamos Gran Saiyaman... entrégame tu corazón, llenemos este bello mundo de caos... ¡Sé mi agente del caos!
Gohan luchaba con todas sus fuerzas, pero el otro le ganaba. Esto le pasaba por bajar la guardia. Con lágrimas corriendo por sus ojos recordó por todo lo que había pasado, desde Raditz hasta Bu. El tal Discordia le recordaba a Babidi, con esa maldita habilidad de controlar a los que son más poderosos que él para que hagan su trabajo sucio; pero Babido sólo podía controlar a los malvados, Discordia los controlaba a todos.
Riendo, el monstruo siguió convirtiendo a Gohan.
"Así que así se siente que intenten controlar tu mente" se dijo Gohan. "Recuerdo que un día le pregunté al señor Vegeta qué se sentía pero no me supo explicar. Entonces recordó, ¡Vegeta! Cuando Babidi quiso controlarlo no lo logró. "Claro, si él pudo, entonces yo..."
Discordia sonrió complacido.
—Veo que no opones más resistencia, poni. Finalmente te has resignado — dijo él acelerando su proceso ahora que el Gran Saiyaman no luchaba más.
Bajó la guardia y ese fue su fatal error. En el momento crítico sintió una enorme cantidad de poder viniendo del Gran Saiyaman. El chico gritó liberándose de Discordia al momento que manifestó todo su poder. El aura llena de energía y relámpagos empujó al monstruo hacia atrás.
—¿Qué pasa? — se burló el Saiyaman. — ¿No puedes con todo mi poder?
Discordia temblaba.
—No... esto es imposible, ¡ES IMPOSIBLE! ¡NINGÚN PONI CORRIENTE DEBERÍA TENER TANTO PODER!
Gohan se rio.
—Te dije, monstruo: si quisiera matarte lo hubiera hecho desde el principio. Tal vez luzca como un poni pero en mis venas corre sangre de los Saiyajin, los guerreros más poderosos del universo.
—¿Qué cosa? — preguntó Twillight. —¿Dijo los guerreros más poderosos del universo?
—Le creo — dijo Rainbow impresionada por el aura de poder puro que rodeaba al chico.
—Yo también le creo — dijo Celestia.
—Y yo — dijo Luna.
—Y yo (Rarity)
—Y yo (Fluttershy)
—Y yo (Pinkie)
—Y yo (Applejack.)
—Y nosotras — finalizaron las Crussaders.
Gohan miró tranquilamente a Discordia mientras disminuía su aura de vuelta a la normalidad.
—¿En serio te crees una amenaza? — se burló. — Yo he luchado contra verdaderas amenazas, seres cuya única meta es exterminar la vida en todo el universo. ¿Crear el caos? Por favor, eso es realmente tonto.
Discordia retrocedió presa del pánico. El Gran Saiyaman tranquilamente le sonreía.
—¿Qué pasa, Discordia? ¿Se te acabaron los trucos?
El monstruo estaba muy débil, pero ante todo horrorizado ante su nuevo enemigo. Con sus últimas fuerzas, comenzó a desvanecerse.
—Princesa, recuerde: no voy a olvidar esto. Ni a usted ni a las portadoras de los Elementos de la Armonía ni mucho menos a tu nuevo guerrero. ¡ESTA ME LA PAGAS, GRAN SAIYAMAN!
Dicho esto, el monstruo desapareció.
Gohan se encogió de hombros y regresó flotando al palco de la Princesa.
—¿Están todos bien? ¿No hizo nada más?
—Sí, muchas gracias — dijo Luna con una amplia sonrisa. — Nos has salvado.
Gohan se sonrojó un poco.
Y entonces todo el estadio estalló en gritos de felicitación. El Gran Saiyaman se había convertido en el nuevo gran héroe de Equestria.
