Está historia hará parte de una colección con un tema en particular que se revelará más adelante así que estén atentos para descubrir cual es.
Así que sin más que decir vamos a continuar. Espero disfruten la lectura.
Descargo de responsabilidad: Fairy Tail no me pertenece, pertenece a su creador Hiro Mashima.
Pussy Slayer
Capítulo 7: Mudándose con la Onee-chan rubia
¿Como carajos la situación había acabado así?, si alguien le hubiese dicho esta mañana que esto iba a ocurrir, se abría reído de lo imposible e improbable que sonaba, claro que una parte de ella lo habría ansiado e incluso rogado que esta situación ocurriese, pero esa parte de ella era la parte a la que jamas hacía caso y no porque no quisiera, mas bien era cuestión de reputación.
Sin embargo ahí estaba Lucy cerrando sus ojos con fuerza, un sonrojo adornando sus finas facciones y su boca fruncida en un desesperado intento por no gemir ante la situación tan extraña en la que había acabado.
Después de todo tras ella se encontraba el pequeño Natsu, durmiendo con ella en la misma cama, lo cual no supondría ningún problema normalmente ya que no era la primera y sabia muy bien que tampoco seria la ultima vez que durmieran juntos, era un hecho al que ya se había acostumbrado ya que su amigo tenia la tendencia de meterse a su habitación cuando se le diera la gana y hacer lo que se le diera la gana una vez adentro, como dormir juntos por ejemplo.
No, lo que la tenia en el estado actual pese a que ya era tarde en la noche no era que Natsu estuviese durmiendo con el, tampoco era que el estuviese apegado a ella mientras dormía, después de todo ella también se acurrucaba contra el cuando las noches eran muy frías para conservar el calor. Lo que la tenía al borde del precipicio de su salud mental era el hecho de que mientras su amigo dormía, fuese lo que fuese que estaba soñando, había agarrado sus pechos y los movía de un lado al otro e incluso los apretaba contrario a lo que se esperaría de alguien tan brusco como Natsu, la realidad es que los movimientos que realizaba sobre sus grandes pechos eran caricias, delicadas, tiernas e incluso se atrevería a decir que amorosas, pero lo que mas sentía era que esas caricias eran obscenas y su coño era prueba fehaciente de tal cosa pues ahora se encontraba totalmente encharcado, cosa normal pues desde poco después de que Natsu se durmiera y la abrazara, no había dejado de acariciarla llevándola al limite de su resistencia.
En circunstancias normales, hace ya un buen rato que Lucy habría armado un escándalo por toda la habitación ante tan desvergonzado acto de parte de su amigo, cosa curiosa pues si lo pensaba bien no era la primera vez que le manoseaba en esa zona, porque cada vez que por alguna extraña razón sus manos acababan sujetando sus pechos no desaprovechaba para sujetarlos y amasarlos con fuerza, sin embargo ahora quien la sujetaba era en esencia un niño, tal vez fuese el mismo Natsu, pero a sus ojos no podía golpearlo como lo haría con su versión mas adulta sin de inmediato sentirse culpable de haber golpeado a un niño.
- ¿Como fue que acabe en esta situación en primer lugar? - soltó en un susurro la rubia mientras intentaba por todos los medios evitar gemir y despertar al chico, de hecho ni siquiera se movía, en su mente se decía que no quería despertarlo y que malinterpretara la situación o saliera con una de sus idioteces que la acababan enfadando al decir que era una pervertida. Sin embargo había una parte de ella que le decía otra cosa respecto al hecho de que no quisiese moverse, "acéptalo, no quieres moverte porque no quieres que deje de estrujar tus pechos, se siente demasiado ¡BIEN!", maldita fuese su consciencia, pues por mas que lo intentase negar la realidad es que se sentía de maravilla tener esas cálidas manos sobre su cuerpo, lo único que agradecía es que al menos había un trozo de tela entre las manos y ella, porque dudaba mucho soportar un contacto directo sin perder la cordura en el proceso.
Intentando ignorar las constantes caricias de Natsu sobre ella, decidió que lo mejor era repasar los eventos que la llevaron a dicha situación y tratar de entender porque accedió tan fácil a hacerlo.
Temprano esa mañana Natsu había regresado a Magnolia luego de dos semanas lejos y cuando bajo del tren, pese a que se sentía feliz de regresar a casa, también se sentía triste pues su viaje no había tenido el resultado que esperaba y regresaba derrotado al seguir aun siendo un niño en apariencia.
Camino directo al gremio desde la estación, no se molesto en pasar por su casa para dejar su equipaje, necesitaba dejar su reporte rápidamente con el maestro y ver si había otra solución disponible a su problema, aunque la verdad si ni siquiera una maga ama del tiempo como Ultear había sido capaz de ayudarla, dudaba que hubiese quien pudiera.
Por eso cuando llego a las puertas del gremio respiro hondo antes de entrar a su bullicioso gremio con su loca familia esperando que esta vez el idiota de Gray no se burlara de el o mejor aun, que lo hiciera para tener un motivo para hacerlo sufrir, irónicamente ese pensamiento le levanto el animo y ya repuesto se dispuso a entrar con nuevos aires.
La imagen que lo recibió no era extraña, sillas volando de un lado a otro, algunos bebiendo a mas no poder en un concurso contra cana, "no entiendo por que la siguen retando si jamas podrán contra ella", fue el pensamiento del pelirrosa al pasar su vista por la zona y ver a unos cuantos ya ahogados de borrachos y continuo con la vista del lugar encontrando como esperaba a Gray y Gajeel peleando quien sabe porque y aunque se le antojaba unirse considero mejor dar aviso al maestro de su infructuosa expedición.
Muchos en cuanto notaron la presencia de su camarada se detuvieron y en algunos casos incluso se escucho un rechistar de frustración al notar que el pelirrosa había regresado en la misma condición en la que se fue y como esperaba el mago de fuego en cuanto Gray lo vio no pudo evitar que un bufido de burla escapara de su boca, eso era todo lo que necesitaba para hacerlo vivir un infierno, sin embargo esta vez Erza no se encontraba en el gremio, suponía entonces que fue en una misión así que eligió otro verdugo para el mago de hielo, uno que por alguna razón incluso a el le causo escalofríos, miro hacia la barra y ahí estaba la mujer que usaría para fastidiar a Gray. La bella Mirajane sonreía con tristeza al verlo llegar sin cambios, pero esa expresión cambio cuando Natsu llego con ella y usando la misma expresión de la ultima vez hablo con ella.
- Ne Mira onee-chan - en cuanto el gremio vio eso, ya sabían lo que iba a ocurrir y decidieron hacerse a un lado para evitar quedar en medio, - Gray sique siendo muy malo con migo - el que el incluso actuara como si tratara de contener el llanto fue lo que termino de condenar al mago de hielo pues rápidamente todos notaron como la expresión cálida de la albina cambiaba a una fría y aterradora que solo prometía muerte.
Por su parte Gray había visto la interacción y maldiciendo al enano decidió escabullirse antes de que lo atraparan y cuando estuvo cerca de la puerta se congelo ante el instinto asesino tras el, se preparo para correr sin éxito cuando sintió una mano apretando su cabeza y con miedo giro la misma para ver a una Mira cuyos ojos eran opacados por una aterradora sombra que los cubría y antes de poder defenderse la demonio ataco.
Todos sintieron lastima por el mago, pero a sus ojos era mejor el que ellos y cuando todo acabo, Gray una vez mas estaba golpeado y esta vez atado con una cuerda que quien sabe de donde saco la albina que rodeaba su cuerpo de una manera muy masoquista mientras colgaba del techo del gremio como un péndulo, - p-pero si no h-hi-hice nada esta v-vez - fue el lastimero quejido del mago de hielo mientras intentaba no moverse mucho por el incomodo nudo que se alojaba en su trasero y que con el mínimo movimiento rozaba el mismo.
- Ah, Gray sama, ate a juvia de la misma manera - mas de uno solo pudo sentirse incomodo ante el pedido de la maga de agua, pues una vez mas mostraba sus tendencias un tanto masoquistas cuando se trataba de castigos que quería que Gray le diera.
En la barra una Mira regresada a la normalidad alimentaba a Natsu mientras lo abrazaba como a un peluche y lo "calmaba" luego de ser molestado por Gray, nadie noto la sonrisa de satisfacción del pelirrosa ante lo ocurrido con su amigo/rival debido a que todos no dejaban de ver como Gray colgaba del techo.
- Veo que no lograste volver a la normalidad Natsu - el llamado del maestro atrajo su atención y asintió en acuerdo con el, por lo que procedió a explicar el como se dieron las cosas, incluyendo el hecho de que tuvieron que esperar hasta la luna llena para lograr la máxima potencia del hechizo, algo que sorprendió a mas de uno y en casos como Macao, Wakaba o el mismo maestro consideraron buscar quien hiciera el ritual con ellos para volver a ser jóvenes, aunque rápidamente lo descartaron por el peligro que suponía tal cosa y sobretodo porque sabían que su tiempo ya había pasado y no era bueno ambicionar lo que ya fue.
- Entonces ni siquiera una maga del tiempo del calibre de Ultear pudo revertir este hechizo, esto es malo - Las palabras de Lucy llenaron el ambiente de un pesado sentimiento pues se quedaron sin ideas y en el caso de Wendy se sintió mal pues solo había dado falsas esperanzas, aunque rápidamente fue sacada de sus pensamientos cuando sintió la mirada de Natsu que le decía que no era su culpa y que de hecho agradecía el esfuerzo, algo que la hizo sonreír levemente.
- Aun así no entiendo porque no solo usábamos el juego nuevamente para hacerlo volver a como estaba y ya, no era necesario destruirlo - fue el comentario de la castaña quien ademas tenia un lindo puchero que solo aumentaba la ternura dadas sus enrojecidas mejillas a causa del alcohol, estaba molesta de que la obligasen a destruir su juego, de hecho tenia planes para el que involucraban a las magas con quienes jugo y que ahora no se verían realizados.
- Ya lo discutimos Cana, es peligroso, fue un deseo involuntario lo que causo este problema, ustedes lo dijeron, esa magia no solo considera lo que dices sino también lo que sientes y piensas, no podemos arriesgarnos a usarlo de nuevo y que el problema aumentara de tamaño - el tono estricto del maestro daba a entender que no toleraría que se siguiera discutiendo la decisión de haber destruido ese juego.
- El maestro tiene razón, yo cause esto por añorar los días en que Natsu era u niño tierno y lindo causando que Natsu regresase a esa edad, quien sabe lo que pasaría si usábamos el juego para intentar regresarlo a su estado normal - las palabras de Lissana calaron hondo en la castaña quien suspiro resignada pues en parte tenían razón, si podía mirar hasta lo profundo de su ser para conceder ese deseo, entonces quizás algo peor podía ocurrir en la próxima vez que lo usaran, - p-por mi parte creo que el juego no contrarrestaría el efecto y dejaría a Natsu tal como esta ahora - todos se sorprendieron de la declaración de la albina a quien rápidamente vieron con miradas acusatorias y en el caso de la castaña con una sonrisa burlona acompañado por un movimiento de labios que ella supo interpretar muy bien como un "per-ver-ti-da" para su enorme vergüenza.
- C-como sea, la mejor decisión que se pudo tomar respecto a ese juego fue destruirlo y evitar que alguien mas saliera afectado - las palabras de Mira desviaron la atención de su hermana a lo que esta le envió una mirada de agradecimiento y con ello también se termino de discutir sobre el tema, algo que muchos agradecieron, lo ultimo que querían es las ideas sobre lo que podían hacer con ese juego rondando sus cabezas.
- Haa, por mi parte estoy demasiado cansado por el viaje, así que iré a casa dejare mis cosas y tomare un descanso, volveré después, adiós chicos - fue el ultimo comentario que escucharon del DS de fuego antes de que se retirara del gremio bajo la atenta mirada de sus amigos y en especial de una Rubia que esperaba hablar con el un rato.
Natsu llego a su casa un tanto deprimido, esperaba haber logrado regresar a su forma adulta para este momento pero parecía que el destino no quería que ocurriera y eso lo estaba frustrando pues ante cada nueva posibilidad algo salia mal o simplemente no funcionaba y ahora tendrá que acostumbrarse a su situación.
Claro que hasta ahora si tuviese que ver las ventajas de su estado, se sentía mas fuerte, mas rápido, mas ágil, ademas ya no tenia ese molesto problema con los transportes cosa que de verdad agradecía y para gusto personal y gracias a lo que aprendió de la pequeña Azuka tenia el poder o la facilidad de con un simple gesto hacer que las chicas se encargaran de el fastidioso de Gray por el.
Eso ultimo le saco una sonrisa pero esta poco duro pues pese a lo que parecían ventajas para el, la verdad no eliminaba el hecho de que estaba en una situación que lo incomodaba, en el camino de regreso a Magnolia se había visto en la necesidad de hacer reajustes a su ropa y comprar unas cuantas nuevas que se acomodaran a su nuevo estado, lo único que agradecía es que su bufanda no se viera afectada aunque ahora bien podía usarla como cinturón dado lo grande que le quedaba.
Se dirigió a su cuarto, cansado y un tanto molesto y en cuanto llego vio todo a su alrededor y al verlo todo tan grande a sus ojos la frustración le gano, golpeo la pared y se dirigió a su cama esperando poder conciliar el sueño, sin embargo su cama antes ajustada a su cuerpo ahora la sentía demasiado grande y eso solo lo molestaba mas y por un instante la idea de que dada su actual situación ya no pudiese salir de misión con sus amigos fue la gota que derramo el vaso haciéndolo explotar.
Quien conociese a Natsu sabia que eso no era bueno, especialmente al ser un mago de fuego pues cuando dejaba salir su ira el fuego lo acompañaba y eso en un lugar tan inflamable como una casa hecha en su mayoría en madera no era la mejor de las ideas.
Ahora Natsu estaba fuera de su casa viendo con arrepentimiento lo que su arrebato causo, pues frente a el su casa donde vivió toda su vida se consumía por las llamas, llamas que el mismo libero en un arranque de ira y que para vergüenza del mago pelirrosa lo dejaban como un niño berrinchudo, algo que dada su actual posición solo lo hacía sentirse aun peor.
- ¿Ahora donde voy a dormir? - una duda que se reprocho no haber tenido antes de explotar dentro de su casa, ahora tendría que ir al gremio y rogar a uno de sus amigos que le diese asilo un tiempo.
En el gremio muchos no sabían ni que decir, algunos solo intentaban evitar soltar la risa pues ya habían visto el poder que ahora parecía tener el pelirrosa sobre las mujeres y no querían pasar por algo parecido a lo que ocurrió con Gray hace unas horas atrás. Sin embargo todos se sorprendieron cuando una risa se escucho, especialmente porque dicha risa era muy dulce, signo de que provenía de una mujer y al girar sus cabezas en dirección de la misma se encontraron con una Mirajane riendo discretamente ante lo contado por su amigo Natsu lo cual dio pie a que otros también rieran para vergüenza del mago de fuego pues con las chicas riendo era obvio que los demás se sentirían libres de hacerlo a su costa también.
- Ehem, lo importante ahora es saber, ¿que harás Natsu?, después de todo no puedes vivir entre los escombros de tu casa - la pregunta del maestro fue un intento por llamar al orden en el gremio cosa que pareció funcionar cuando poco a poco los miembros del gremio fueron calmándose en sus risas y adoptando una expresión mas seria.
- Bueno, levantare de nuevo mi casa, de hecho creo que la haré mucho mejor que antes, mas grande, sin embargo necesitare tiempo para levantarla y hasta entonces me preguntaba, pues, ¿alguien podría dejarme dormir en su casa hasta entonces? - la pregunta descoloco a muchos pues ciertamente no se lo esperaban, pero antes de que alguien respondiera se escucho una voz en la entrada.
- ¿Que esta ocurriendo aquí? - Erza había vuelto y al ver el alboroto quiso saber que ocurría, por lo que usando su voz de mando exigió saber la respuesta, aunque claro no fue necesario cuando vio a Natsu de vuelta y en su forma de niño aun. - Parece que Ultear no pudo hacer mucho por ti Natsu - fue el comentario una vez que el pelirrosa choco su mirada jade con la de la pelirroja.
- Eso no es todo Erza, parece que en un arranque de rabia Natsu-chan quemo su casa y ahora necesita donde vivir - la forma tan alegre de decir las cosas de Mira sorprendió a mas de uno pues parecía como si no le importara en lo mas mínimo y en el caso de Natsu se sintió irritado por el modo en que fue llamado por la albina mayor cosa que se reflejaba en el tic de su ceja derecha y la sonrisa un tanto forzada que mostraba en este momento.
Por su parte Erza solo pudo sonreír mientras un pensamiento cruzaba su mente, "al parecer Natsu no ha cambiado en su actitud, eso me alegra". Salio rápidamente de sus cavilaciones en cuanto cayo en cuenta de lo ultimo dicho por mira, ahora Natsu necesitaba donde dormir ya que había quemado su casa, - no hay problema, puede dormir con migo en Fairy Hills - ese comentario por parte de Titania dejó a mas de uno con la boca abierta a mas no poder ante su sugerencia.
- Ara, ¿y por qué tiene que ser en contigo con quien duerma Erza?, yo también duermo ahí así que puede dormir con migo - ahora con el comentario de Mira se podían ver las chispas entre las dos como si se enfrentaran, cosa que sorprendió a todos pues parecía que la albina mayor también quería alojar a Natsu y eso puso celoso a mas de uno pues envidiaban la suerte que estaba mostrando el pequeño mago.
Pronto Lissana y Cana se unieron a la discusión para mayor envidia de los hombres y desconcierto de Natsu, sin embargo la rubia del grupo se mantenía callada y su cabello ocultaba sus ojos, sin embargo se podía apreciar el ligero temblor de su cuerpo y el aura oscura que la rodeaba.
Lucy estaba furiosa aunque no sabia porque, pero de algo estaba segura, como se atrevía ese descarado luego de tantas veces que se metió a su casa sin permiso, de que durmiera en la misma cama que ella sin preguntar y que la obligara a usar ropa tan escasa al dormir por su temperatura elevada últimamente ahora a pedir asilo a otros, "¿acaso estoy pintada en la pared o qué'?", fue el pensamiento de Lucy en ese momento, a sus ojos era obvio que se debía quedar en su casa y en cuanto escucho a sus amigas pelear por quien alojaría a Natsu no soporto mas y sin darse cuenta se levanto y frente a todos tomo a Natsu por la cintura lo cargo y abrazo posesivamente contra su generoso pecho antes de hacer una declaración por demás sorpresiva.
- No puede quedarse en Fairy Hills, se supone que es una residencia solo para mujeres, así que se quedara con migo - su argumento detuvo a las chicas de protestar ya que en teoría era correcto afirmar que Natsu no podía estar allí al ser un hombre, algo que las frustro mas sin embargo no darían su brazo a torcer, después de todo a sus ojos Natsu era demasiado adorable como para no aprovechar la oportunidad, era en cierta forma el peluche perfecto, tierno, pequeño y cálido o al menos ese era el pensamiento que querían creer las impulsaba a reclamarlo.
Por su parte Natsu no sabia si estar feliz de que la rubia y sus amigas quisieran acogerlo en su precaria situación o estar molesto porque parecía que se disputaban un muñeco que todas querían y que como tal no tenia ni voz ni voto en el asunto.
- Tal vez los hombres no estén permitidos en Fairy Hill, pero Natsu no es un hombre, por si no te has dado cuenta ahora es solo un niño y las reglas no aplican con un niño - el comentario de Erza fue un duro golpe al orgullo de Natsu, después de todo acababa de decirle que no era hombre, que solo era un niño, si tan solo supiera los pensamientos que últimamente tenia ese niño sobre ella o lo que le había hecho a su cuerpo en el pasado al bañarse.
"Maldita seas Erza, ¿así que no soy un hombre eh?, ya veras e vengare de eso" fue el pensamiento que tuvo Natsu quien ahora si estaba molesto pero antes de poder defenderse las chicas siguieron peleando por quien seria su beneficiaria en la cuestión de su alojamiento temporal.
- Vamos Erza no seas tan dura en tus palabras, Natsu sigue siendo Natsu, que ahora vuelva a ser joven no implica que debas de insultarlo - Las palabras de Mira alegraron a Natsu, al parecer si tenia una aliada en e gremio y era algo que el apreciaba y ya buscaría la forma de compensarla. - Sin embargo Lucy, concuerdo con Erza, Natsu es en teoría un niño ahora, así que no habría problema en que se quedara con alguna de nosotras en Fairy Hills, no trates de monopolizarlo - fue el comentario ahora mas agresivo de la albina hacia la rubia.
- Tal vez Lucy solo quiere tener a Natsu para ella sola para hacer cosas ecchi con el, ¿o me equivoco Lucy? - el comentario de Cana hizo sonrojar a la rubia quien rápidamente negó tales acusaciones a voz en grito a lo que la castaña solo se rió, - entonces no tendrás problema en compartirlo ¿no te parece? - el comentario llamo la atención de las chicas pues no habían considerado dicha opción y para horror de Natsu ahora de verdad se sentía como el juguete que todas quieran tener, ¿que acaso nadie preguntaría siquiera su opinión respecto a tal cosa?, al parecer no.
- Eso podría ser una buena opción, que se quede con cada una de nosotras cada cierto tiempo - fue el animado comentario de Lissana quien veía en esa posibilidad la oportunidad de pasar tiempo con Natsu en su actual forma y rememorar todo aquello que hicieron en el pasado cuando ambos aun eran unos niños.
Todas parecían estar de acuerdo con dicha idea, salvo claro esta la rubia quien aun se negaba a tal cosa y decidió zanjar el asunto con un argumento lógico que no podrían refutar, - ¿de verdad creen que es conveniente que se este mudando a cada rato de casa en casa?, sería agotador y no tiene sentido - eso acabo con las posibilidades de discutir pues tenia razón, no había lógica en hacer mudar a Natsu a cada rato para que estuviera con ellas, solo agotarían a Natsu al moverlo de aquí para allá a cada instante.
Sin embargo la rubia estaba segura de que buscarían la manera de contradecirla, así que para convencerlas y de paso asegurar la permanencia de Natsu en las noches con ella decidió actuar como una mujer justa y darles una opción, - sin embargo si quieren pasar tiempo con Natsu podrían durante el día pasarlo con el - tal oportunidad pareció llamar su atención pues si bien no era la barra de chocolate, al menos tendrían una mordida, así que viéndose entre todas y con un asentimiento decidieron que para evitar conflictos esa seria la mejor solución posible, para regocijo personal de la rubia.
Por otra parte Natsu ya no sabía ni que creer, en ningún momento lo consideraron o preguntaron lo que le parecía mejor, solo fue el objeto por el cual sus amigas se peleaban y al final parecía que llegaron a la conclusión de que seria un juguete compartido y eso lo dejaba sin saber como debía sentirse, ¿molesto porque lo trataron como una posesión?, ¿feliz de que sus amigas no se pelearan? o quizás ¿confuso por el hecho de que se peleasen en primer lugar?
Los hombres prefirieron no hablar en esto, algunos pensaban darle posada al mago pero en cuanto las mujeres empezaron a pelear prefirieron callarse no fueran a ser ellos los receptores de su ira si se metían en su pelea, aunque muchos de ellos mentirían si dijeran que no estaban celosos de la suerte de Natsu, después de todo cinco bellezas se habían estado peleando por el derecho de dormir con el en las noches, de verdad que el mago pelirrosa tenía suerte.
Para el final del día todos se fueron retirando hasta que el gremio quedo vació o eso creyeron, después de todo al parecer nadie reparo en el mago que desde que fue colocado ahí nadie se molesto en ayudarlo a bajar, - ¿de verdad me van a dejar aquí colgado? - fue el lastimero quejido de Gray Fullbuster al darse cuenta de que todos se habían olvidado de el y su situación y ahora parecía que tendría que dormir ahí en tan incomoda y vergonzosa posición, sin embargo de repente sintió un extraño escalofrió recorrer su espina y rápidamente busco entre lo que podía ver a la fuente de dicho malestar sin lograr percibir nada asustandolo aun mas.
- GRAY-SAMA - esa voz de ultra tumba le heló la sangre, cosa curiosa al ser un mago de hielo y con miedo lentamente giro su cabeza para ver a la causante de esa voz, ahí estaba la maga de agua Juvia, viéndolo con ojos de depredador y una sonrisa que no auguraba nada bueno para el pobre mago por lo que un solo pensamiento cruzaba su mente, "ay mamá".
Lo siguiente que se escucho fue un grito de terror absoluto que provenía del edificio del gremio de Fairy Tail y que causo miedo en mas de uno de los pobladores que lo escucharon.
Aun ahora en su situación actual la rubia se pregunto que fue ese grito que escucho mas temprano, aunque rápidamente lo olvido para regresar toda su concentración a la tarea actual que era evitar gemir mientras el pequeño pelirrosa a su espalda intensificaba el manoseo a sus pechos.
"Maldita sea mis celos que me hacen actuar impulsivamente" fue el pensamiento de la rubia cuando sintió como ahora Natsu se centraba en pellizcar sus pezones. Si, desde un tiempo para acá la rubia ya no podía seguir fingiendo que no estaba enamorada del mago de fuego y de hecho en algunas de sus misiones conjuntas aprovecho la ocasión para intentar que Natsu la besase, aunque los intentos siempre fallaron y eso la hacia pensar que el no gustaba de ella, pero ahora con Natsu tan apegado a ella mientras apretaba sus pechos le devolvían la esperanza de que al menos inconscientemente el la deseara.
- ¿Que estas pensando Lucy? esto no significa nada mas que Natsu es inquieto cuando duerme, solo eso - se reprocho a si misma en un susurro mientras evitaba por todos los medios gemir cuando Natsu estiro sus pezones de una manera que a la rubia le pareció deliciosa, de seguir así su amigo la haría correr sin siquiera ser consiente de ello, "¿me pregunto si es tan bueno inconsciente, como lo hará estando despierto?", era inevitable para la rubia volver a sus lascivos pensamientos dada la situación en la que se encontraba.
Rememorando quizás no fue buena idea usar ropa tan ceñida esa noche, pero maldita sea, estaban en pleno verano y la temperatura de Natsu había estado aumentando incluso antes de transformarse en niño, por lo que cada vez que el mago se metía a su casa a dormir con ella el calor era insoportable y la forzaba a usar ropa muy ligera, en mas de una ocasión considero quedarse desnuda en cuanto Natsu se durmiera en un intento por refrescarse y ahora agradecía nunca haber cedido a esa idea o de lo contrario ahora estaría delirando.
Se sentía afortunada de que de un tiempo para acá Happy ya no seguía a todas partes a Natsu pues su prioridad ahora era pasar tiempo con Charle y como tal se la pasaba mas con Wendy, de lo contrario en este momento estaba segura de que ese fastidioso gato se estaría riendo de ella como en otras ocasiones, solo que esta vez estaba segura de que moriría de vergüenza ante sus burlas.
Dios, en serio que necesitaba una forma de separarse de Natsu antes de que cometiera una locura, pero por mas que su mente lo intentaba su cuerpo se negaba a obedecer borracho ante las sensaciones tan placenteras que le recorrían. Se maldecía por disfrutarlo tanto y de hecho se sentía al borde de la liberación, en este punto ya no le importaba nada solo quería acabar y quizás entonces la pesadez de su cuerpo la empujaría al mundo de los sueños aun si Natsu seguía jugando con sus pechos. Estaba tan cerca que estaba mordiendo el interior de sus mejillas en un desesperado intento de acallar el gemido que estaba segura saldría de ella una vez alcanzara su ansiado orgasmo y entonces sucedió.
De repente todo acabo, las sensaciones en su cuerpo se detuvieron, las manos en su pechos se alejaron y la calidez que la envolvía se desvaneció, sorprendida se giro rápidamente hacia Natsu solo para descubrir que la razón de todo eso era que el peligrosa se había dado vuelta con su rostro mirando ahora hacia la puerta del baño de su habitación, luego de lo que para ella fueron horas de placentera tortura a sus sensibles pechos el mago finalmente la soltó, en circunstancias normales se habría alegrado pero ahora estando tan cerca de correrse el que el la hubiese soltado la hizo sentir furiosa, ¿de verdad le iba a negar el orgasmo luego de estarla manoseando durante tanto tiempo?, es decir habría pasado cerca de una hora desde que empezó a tocarla y ahora estaba demasiado excitada como para pensar racionalmente, por un momento considero despertarlo y obligarlo a terminar lo que empezó pero un momento después estando mas lucida se reprocho tal pensamiento y se forzó a volver a la cama y tratar de dormir, cosa que le costo mucho pues su cuerpo gritaba ansioso de poder liberar el fuego que ahora la consumía, algo que ella ignoro por completo y que luego de un rato peleando con sigo misma termino cuando la rubia finalmente cayo dormida.
Los días siguientes no fueron mejores para la rubia, después de todo cada día a la hora de dormir era la misma historia, Natsu la abrazaba y aunque tratara de evitar que sus manos ascendieran hasta sus pechos al final terminaba cediendo ante la insistencia de las mismas, "solo una vez mas" era el pensamiento de la rubia cada noche cuando finalmente cedía y permitía a su amigo agarrar tan sensible zona de su cuerpo y una vez que las sujetaba el proceso era siempre el mismo, se pasaba un buen rato tocándola, acariciándola, llevándola hasta el límite de su cordura para que en el ultimo tramo de su viaje al placer el mago pelirrosa la soltara dejándola frustrada y aunque en muchas ocasiones la idea de masturbarse para acallar ese calor cruzo su mente por alguna razón se negaba a hacerlo, en su mente quería conservar ese calor con la esperanza de que en algún momento Natsu no se detuviera y la hiciera llegar al orgasmo que tanto ansiaba y que durante ya una semana le había negado en el último segundo, aunque eso no parecía que fuese a ocurrir pronto.
Dicha situación también fue notada por los amigos de la rubia quien se extrañaban por ella, después de todo desde el primer día luego de esa primera incursión de las manos de Natsu a su cuerpo o mas específicamente a sus pechos, la rubia había estado mas gruñona y enfadada, podía sentirse hostilidad a su alrededor y cuando era un hombre quien se le acercaba, no dudaba en darle un golpe en la cara diciendo que odiaba a los hombres y su estupidez, cosa que solo aumentaba la curiosidad sobre que le pasaba a la rubia, aunque algunos parecían tener una idea pues su actitud empezó luego de que ella y Natsu empezaran a dormir juntos y muchos creían que quizás Natsu se había encargado de enfadarla al volver su casa un completo desastre haciéndola tener que gastar mas arreglando su desastre.
Por su parte la rubia trataba de no mirar a Natsu en lo posible, aunque era inevitable que lo hiciese de vez en cuando logrando solo que la mujer se enfadara aun mas, después de todo, lo veía y podía notar que el no tenia ni idea de nada de lo que hacia en la noches frustrandola mas pues no podía reclamarle nada si no el sabía lo que hacia en la noches. "Te odio Natsu, estas ahí tan tranquilo mientras yo estoy al borde de la locura con mi cuerpo ardiendo esperando la noche por tus caricias", fue el pensamiento de la mujer que ya ni se esforzaba por ocultar que ansiaba su toque a la espera que uno de esos días finalmente le permitiera acabar como tanto ansiaba.
Lo peor es que cada noche de la semana pasada la temperatura había ido in crescendo en su habitación, pues Natsu cada vez parecía aumentar mas su temperatura corporal, lo que sumado al calor natural del verano en Magnolia que no era nada despreciable y el calor de su propio cuerpo debido a las situaciones tan calientes que se desarrollaban en la noches, la habían obligado a usar cada vez menos ropa, primero usando ropa cada vez mas ligera y pequeña, hasta llegar al punto que el calor era insoportable y terminaba retirandosela toda menos su ropa interior para evitar empaparla con su sudor. Aunque si tenia una parte positiva dicha situación y es que la cada vez mayor escasez de ropa aumentaba las sensaciones cuando Natsu la tocaba y la llevaba mas rápido al límite, haciéndole creer que finalmente lograría su tan ansiado orgasmo solo para descubrir que entonces las caricias de Natsu reducían su intensidad y luego de un rato terminaban como todas las noches haciendola frustrarse aun mas. Ya no soportaba mas la situación, incluso considero bloquear el acceso de Natsu a su cuerpo en las noches pero eso no resolvería su problema mas inmediato, quería correrse y mas importante aun, quería que fuera Natsu y solo Natsu quien la llevara hasta el orgasmo.
Lo único que agradecía de esas noches es que Natsu fuera de sueño pesado, eso le permitía que cuando se durmiera lograra quitarse el exceso de ropa, porque ni de chiste le mostraría su ropa interior a Natsu, era demasiado vergonzoso y peor aun su ropa interior era demasiado lasciva y ella lo sabia, no quería que Natsu la molestara por eso, suficiente había sido con una avergonzada Erza diciéndole que usara ropa interior muy erótica, "como si tuviera derecho a opinar con sus trajes tan obscenos" pensó la rubia, ahora no quería a Natsu fastidiándola también por el mismo detalle, suficiente con sus burlas sobre sus pechos.
Esa noche todo comenzó como siempre, ella esperaba a que Natsu se durmiera y en cuanto estaba segura de que no se despertaría retiraba toda su ropa quedando solo con su sostén y bragas para dormir lo mas fresca que pudiese, luego llegaban las manos de Natsu que sujetaban sus pechos y en cuanto lo hacían no tardaban ni un segundo en empezar a acariciarlas, sin embargo esta vez fue diferente, pues en algún momento durante las ya habituales caricias a sus pechos sintió algo mas, algo duro y grande que golpeaba contra su trasero y se sintió morir de la vergüenza al intuir lo que era.
Por primera vez desde que todo empezara logro dormirse rápido, no porque las caricias se detuvieran o porque llegase al orgasmo finalmente, fue mas la impresión y la vergüenza lo que lo logro pues en cuanto la rubia noto esa dureza en su parte baja y sabiendo lo que era, el sonrojo llego al extremo en su rostro haciendo que cayera inconsciente ante lo que sintió.
La siguiente noche Lucy estaba decidida a comprobar lo que sintió la noche anterior, hasta ahora Natsu había mantenido sus caderas lo suficientemente lejos durante sus abrazos para jamas sentir nada, pero ayer se aproximo lo suficiente como para sentir aquello que cargaba su amigo y quería esta noche repetirlo para saber si no fue su imaginación, por lo tanto antes de dormir le dijo a Natsu que durmiese solo en ropa interior pues últimamente con el calor que hacía debido al verano ella despertaba al día siguiente bañada en sudor y no quería que su ropa se mojara por su culpa a lo que un confundido Natsu accedió aunque no parecía importarle mucho que su ropa se mojara por el sudor.
Ahora ahí estaba, ansiosa de que Natsu juntara sus caderas con las suyas como la noche anterior y no debió esperar mucho tiempo pues poco después de que el mago de fuego empezara con sus caricias a sus pechos logro sentir y esta vez con mayor definición esa dureza que sintió la noche pasada sintió en su trasero, ahora sin tanta ropa de por medio, podía sentirla mas, su dureza, su grosor y el como palpitaba contra su trasero como si quisiera ser libre de su encierro.
Trato, de verdad que trato de evitar que su mano viajara hacia esa zona en particular, pero luego de cerca de diez minutos desde que Natsu coloco su hombría contra ella no pudo evitar querer sentirla aun mas y bajo su mano con cuidado hasta esa parte de su cuerpo y en cuanto lo hizo sus ojos se abrieron con sorpresa y el rubor cubrió sus mejillas con violencia.
- ¡Por todos los cielos! - fue el grito que dio pese a que estaba susurrando, mas para si misma ante lo que su mano estaba sintiendo en ese momento, "es tan grande, ¿como siquiera puede ser así de grande?, no, mas bien ¿por qué un niño la tiene tan grande?" fueron los pensamientos de Lucy luego de notar que el miembro que en este momento sentía en su mano era demasiado grande, gracias a las costumbres nudistas de Gray y a otros eventos ella había visto ya varios miembros masculinos con anterioridad e incluso en unas cuantas ocasiones vio el de Natsu y nunca pudo evitar pensar que el de Natsu era el mejor y mas grande y eso que solo estaba en reposo, ahora sintiendo esa gloriosa erección encerrada en sus boxers podía asegurar que jamas vería o sentiría un miembro mas grande en su vida que el de Natsu, "esta e-es la polla de Natsu", ese solo pensamiento convirtió su coño en un rio de jugos ante la perspectiva y su imaginación rápidamente jugo en su contra cuando imagino tan enorme verga metida hasta lo mas profundo de su virginal cuerpo.
Su idea era solo dejar su mano ahí, sintiendo esa polla y en el proceso evitar que la sedujera al separarla de su canoso trasero, sin embargo se le estaba haciendo demasiado complicado el tenerla en su mano y no querer jugar con ella un poco, tenia todo su autocontrol en no mover su mano, sin embargo todo se fue al demonio en cuanto escucho un susurro llegar hasta su oreja proveniente del dormido Natsu.
- Luce - esa sola palabra, dicho en un susurro y tan cargado de afecto fue el límite de la resistencia mental de Lucy, saber que el pelirrosa soñaba con ella y que era ese sueño lo que lo tenia tan duro la lleno de felicidad y orgullo de poder causar esa reacción en el y olvidándose de todo rodeo la enhiesta verga con sus finos dedos sobre la tela del boxer y con caricias tan lentas y semejantes a las que recibía en sus pechos, Lucy empezó a masturbar a Natsu.
Se sentía demasiado bien, el contacto era tan intimo, tan especial, pero aun así no la llenaba por completo, después de todo el estaba dormido y ella despierta, ella era consciente de lo que ocurría en este momento y el no, ella recordaría esto a la siguiente mañana y el no tendría ni idea del erotismo que envolvía sus noches.
Estaba ensimismada en su mundo que no se percato cuando las caricias sobre sus pechos se detuvieron mientras ella continuaba con las suyas sobre Natsu hasta que sintió algo cálido sobre su mano, algo viscoso y húmedo, fue entonces que se percato de lo que hacia y sintió la punta de la polla de Natsu fuera de su ropa interior, solo la punta la cual había derramado algo sobre su mano, la retiro y la llevo hasta su rostro para ver que era y en cuanto lo vio, su corazón dio un vuelco, "s-se corrió, Natsu se corrió debido a mi mano", ese pensamiento la lleno de felicidad y orgullo pues significaba que Natsu había disfrutado de sus caricias, se olvido de su propia frustración al aun no poder correrse debido a la felicidad que la invadía al considerarse lo suficiente mujer como para satisfacer a Natsu.
Sin darse cuenta de lo que hacia, llevo sus dedos manchados de la leche de Natsu a sus labios y como en un trance los lamió limpiando cualquier rastro de la esencia del pelirrosa de los mismos gimiendo sin poder o querer evitarlo ante el sabor que ahora invadía su boca y que en ese momento supo que estaría condenada pues se había hecho adicta a ese sabor y ahora quería mas, aunque considero que por esa noche había sido mas que suficiente.
Pasarían unos días en los que la rutina se repetiría, Natsu acariciando los pechos de Lucy mientras ella acariciaba la polla que ahora se juntaba casi de inmediato contra ella, permitiéndole sentir el momento en que empezaba a ganar firmeza y grosor, ya no le importaba no correrse ella, la llenaba poder lograr que Natsu se corriera, algo que pronto descubrió llevaba tiempo lograr y solo aumentaba sus ansias de tenerlo dentro de ella, ahora sabía que si quería un orgasmo para recordar lo que necesitaba no eran las manos del pelirrosa si no su polla clavada hasta lo profundo de su ser, por lo que esperaba ansiosa que un día de estos Natsu despertara y con suerte la tomara, ya no le importaba que en apariencia fuera un niño, ella sabia quien era y a sus ojos su aspecto era lo de menos, aunque aun se avergonzaba de lo que hacían, por lo que nunca se giro para ver a Natsu o permitirle un acceso mas fácil a sus grandes pechos.
Dios, cada vez se hacia mas difícil soportar la tentación de tocarse a si misma para tratar de calmar ese ardor, pero quería que fuera Natsu quien apagara el incendio que el mismo causó en su cuerpo y no accedería a otra cosa. Sus pensamientos se interrumpieron cuando una cálida sensación que ya conocía lleno su mano, estaba ansiosa, el calor de su cuerpo ya era insoportable y en serio que estaba considerando masturbarse sin importar que.
Retiro su mano de la aun erecta polla y como todos los días la llevó frente a su rostro, pero contrario a lo que hacía normalmente esta vez no se llevo los dedos a la boca, algo que le dolía en lo profundo pues sentía su boca hacerse agua ante el manjar que era a sus ojos la semilla de Natsu. Pero esta vez un pensamiento diferente surco su mente y era el causante de que en este momento no estuviera devorando la leche de dragón que estaba en su mano. "¿Me pregunto si se sentirá bien masturbarme con mi mano llena de su semen?".
Ya no lo soportaba mas, ese pensamiento logro derribar la última barrera que tenia y dejándose vencer por sus deseos se preparó para llevar esa mano hacia su encharcado coñito o al menos esa era la idea hasta que escucho una voz por demás conocida tras ella, tan ensimismada estaba que no fue hasta que sintio su aliento en su boca que sintió su movimiento.
- ¿Qué ocurre Luce, acaso ya no te gusta mi leche? - escuchar esa oración de Natsu la sorprendió, pero mas le sorprendió saber que el pelirrosa era consiente de lo que desde hace unos días llevaba haciendo cada noche, eso significaba que el estaba despierto cuando lo hacían.
Se sintió usada, ultrajada, aunque ella también había accedido pues desde que su mano toco su polla nunca la retiro de esa zona, es mas lo había masturbado y bebido su semilla como el mayor de los manjares, aun así llevaba ya demasiado tiempo con un calor interno que no había sido capaz de siquiera atreverse a apagar y el todo este tiempo estuvo despierto jugando con ella, llevándola al borde de la locura cuando desde el primer día pudo haberla tomado, "desgraciado, no te voy a permitir que estés jugando con migo" fue el pensamiento con el cual la rubia totalmente enfadada se giro para encarar a Natsu y descubrir que era lo que planeaba, sin embargo todo pensamiento racional murió en cuanto dio el giro y sintió unos labios presionarse contra los suyos.
Se sentía tan bien, la calidez y suavidad de esos labios la estaban enloqueciendo y ansiando ese beso desde hace tanto se dejo llevar por el hasta saciar su corazón, rápidamente las lenguas entraron al juego y el beso se volvió mas húmedo y lascivo, se sentía feliz, podía sentir todas las emociones que ese beso le transmitían, pero todo acabo cuando sintió la mano de Natsu tomar uno de sus pechos de nuevo y recordó la razón de porque se giro a encararlo por lo que usando toda la fuerza de voluntad que aun le quedaba y muy a su pesar se separo de el para poder hablar.
- ¿Qué se supone que significa todo esto Natsu? - la pregunta lo descoloco pues ciertamente no era lo que el esperaba que ocurriera así, que espero hasta que decidiera explicarse mejor, - ¿acaso esto es un juego tuyo o algo así?, estuviste jugando con migo todo este tiempo, tocándome, seduciendome, ¿con que fin?, ¿acaso esta es una mas de tus burlas? - para ese momento la rubia estaba llorando, se sentía estúpida, no era lo que quería decir, pero estaba tan enojada, tan frustrada y tan humillada al sentir que el pelirrosa se estaba burlando de ella.
Sin embargo un nuevo beso, uno mas cargado de afecto fue la respuesta que recibió del mago de fuego y aunque le encanto solo aumentaba su enojo pues parecía que el continuaba solo jugando con ella, aunque antes de reclamarle algo vio la mirada de Natsu y por un minuto se permitió tener esperanza de que todo esto significase algo mas.
- En ningún momento me he burlado de ti Lucy, te lo puedo asegurar - eso la sorprendió y al mismo tiempo la confundió, porque si no estaba jugando entonces ¿que era lo que el quería?, lo miro esperando encontrar la respuesta en sus ojos y cuando vio florecer una sonrisa su corazón dio un vuelco, esa sonrisa la conocía bien, era la que siempre le dedicaba para calmarla y decirle que todo estaría bien. - Sabes, en realidad me gustas Lucy - oírlo decirle eso la lleno de alegría pero antes de responder el la interrumpió.
- Sabes, en realidad es la primera vez que estoy seguro de que esto que siento es amor, pero el problema es que esta dividido Lucy, una parte te pertenece a ti y el resto a otras mujeres que son importantes para mi - escuchar eso la sorprendió y en cierto grado la entristeció, aunque debió suponerlo, después de todo por sus investigaciones sobre los dragones descubrió que era común que estos tuviesen una tendencia a la poligamia, así que en realidad había sido egoísta de su parte creer que solo ella se quedaría con Natsu, mas si consideraba que fue de las ultimas mujeres en entrar en su vida.
- No me importa Natsu, en realidad ya me esperaba algo así, por lo que mientras me ames y tenga un lugar en tu corazón no me importa compartir - eso sorprendió al pelirrosa, pues su amiga rubia le confeso amarlo también e incluso le daba vía libre a tener otras mujeres, era egoísta de su parte, pero en cierta medida traía paz a su corazón el que ella lo aceptara aun con esa particularidad suya, por lo que sin mas dilación decidió cerrar el trato con un beso.
Esta vez ambos buscaron el beso que empezó suavemente y ahora era tan lascivo como el primero que se dieron, se separaron una vez mas para verse a los ojos, - entonces para hacerlo oficial, ¿Lucy quieres ser mi n...? - La rubia no lo dejo terminar y reclamo sus labios de nueva cuenta, entendiendo así cual era la respuesta de la rubia a su pregunta.
Se besaron con intensidad y esta vez no se detuvieron, ya no había vergüenza alguna en ellos, se necesitaban y esta vez no se detendrían o eso creyó Natsu pues una vez mas la rubia se separo de el, - entonces Natsu, ¿explícame por qué estuviste jugando con migo las ultimas dos semanas? - el puchero en el rostro de la rubia daba a entender que ella no estaba molesta por lo que paso en ese tiempo, sino porque por culpa de su curiosidad había tenido que interrumpir el beso, de nuevo.
- En realidad, quería que tu dieras ese ultimo paso Luce, no quería forzarte a hacer nada que no quisieras, pero con el paso de los días y viendo que parecías dudar tuve que hacer acercamientos mas directos, como aumentar la temperatura para que la ropa se fuera, masajear tus pechos esperando que me pidieras mas y finalmente dejarte sentir mi verga para que me pidieras usarla en ti - fue vergonzoso escucharlo decirle todo aquello pero ahora entendía que desde hace mucho tiempo, incluso antes de su regresión, el estuvo buscando que la rubia diera ese ultimo paso y al igual que ella se canso de esperar a que ocurriera algo que ambos deseaban.
Por lo que cambiando su sonrisa a una mas traviesa miro a Natsu con deseo antes de retirar de sus pechos la ultima prenda que los cubría, - entonces, ¿qué piensas de estos pechos de los que tanto te burlas Natsu? - el verlo tragar tan duro elevo su ego como mujer, mientras que para Natsu el ver esos cremosos pechos coronados por unos peones rosa fue una tentación demasiado grande y antes de que la rubia se lo impidiera se abalanzo a chuparlos con avidez como llevaba deseando desde hace ya un buen rato.
- Adoro tus pechos Luce, siempre lo he hecho, te molestaba porque después de tantas veces que los colocaste sobre mi cara o me permitiste apretarlos me sentía frustrado de que no pudiera reclamarlos como míos, pero ya no mas, no pienso privarme de su sabor ni un segundo mas - era su deseo cumplido, alguien que la amase de corazón y sobre todo que amase sus pechos, que fuera Natsu quien cumplía ese requisito era la cereza del pastel y ahora pensaba disfrutarlo, seducirlo y enloquecerlo con ellos.
- Entonces adelante, desde hoy y para siempre son tuyos, Natsu - desde ese momento las palabras se acabaron entre los dos, solo gemidos se podían escuchar en la habitación cuando el pelirrosa devoraba los pechos de la rubia con violencia, como un hombre sediento cuando encuentra la ultima fuente de agua en un árido desierto y eso solo estaba aumentando la lívido de ambos, en ella su coño ahora era una fuente y en el su polla clamaba atención de inmediato.
Ambos estaban en trance, por lo cual todo lo que hacían era meramente instintivo y Natsu solo se separaba de los enormes globos de carne de la rubia para devorar sus carnosos labios, - Luce, acaríciame la verga como antes, por favor - escucharlo hablar así y con tanto deseo por ella le encantaba y rápidamente se dispuso a cumplir con su pedido, por lo cual con desesperación trato de quitarle la ropa interior sin éxito, frustrandolos a ambos por lo cual el pelirrosa usando su poder prendió fuego a su ropa y una vez el fuego desapareció, frente a la mirada de Lucy apareció esa gigantesca polla que ya había sentido en días anteriores sobre su mano y que aun ahora le parecía increíble que le perteneciera a un niño, aun así ella decidió quedar en igual condición que su hombre y se quito la ultima pieza de ropa quedando tan desnuda como el exhibiendo a los ojos jades su coñito chorreante y los jugos que no paraban de correr por sus muslos.
Se acerco de nuevo a el y ahora sintiendo a plenitud el roce piel con piel estaba segura de que si no se corría hoy se volvería loca por tanto placer reprimido, rápidamente envió su mano a la polla de Natsu y esta vez con la misma violencia con la que el había estado devorando sus pechos empezó a mover su mano, ansiosa de que se corriera para ella esta vez sin impedimentos de ningún tipo.
- Me alegra que esa parte de mi no se hiciera pequeña como el resto de mi cuerpo, es mas creo que ahora esta mas grande, aunque eso tu ya lo debiste notar, después de todo me has visto desnudo antes - la sonrisa burlona que le dedicó solo la puso mas caliente, en este punto no iba a negar nada, mas de una vez se había masturbado pensando en esa polla y en el placer que le causaría si la usaba en ella.
Desde el momento en que su mano toco su polla ya no se detuvo y Natsu tampoco, se movían con la misma desesperación, pero antes de que Natsu se diese cuenta Lucy soltó su polla solo para verlo con una sonrisa burlona, era su venganza por todas esas noches que la dejo frustrada al final o eso parecía pues antes de protestar una deliciosa y húmeda sensación llego a su polla, al ver que lo causaba vio como Lucy había acercado su coño hasta su miembro pero contrario a lo que se esperaría no se había penetrado, aun no pese a que ambos lo deseaban, regreso su mirada a los ojos achocolatados de Lucy y un segundo después un ronco gemido salio de su boca cuando la rubia restregó su húmeda intimidad sobre su duro miembro.
Era demasiado placentero para ambos y aunque la rubia no lo dijese en voz alta, el hecho de que el hombre que amaba ahora fuese un niño la encendía demasiado, se sentía como una depravada corrompiendo a un niño inocente, aunque si fuera honesta se podría decir que era ese niño quien la estaba corrompiendo a ella y el pensamiento la hizo moverse mas rápido aumentando la fricción en su roce con el mago de fuego.
No podían detenerse, querían seguir hasta acabar liberando aquello que tanto les daría placer, se veían a los ojos, ya no importaba nada mas, solo lo que ocurría qui y ahora, no se despegaban la mirada el uno de la otra y en ningún momento dejaron la deliciosa fricción que ahora compartían sus sexos pese a que ambos sabían que había algo mejor. Lucy ya no lo soportaba, quería correrse y esta vez sabia que Natsu ni ella pararían hasta acabar o eso pensó pues un momento después cuando sentía su orgasmo cercano una vez mas Natsu la detuvo colocando sus manitas sobre sus caderas obligándola a parar y antes de poder reprocharle algo sintió como mordía con lujuria sus pezones para luego separarse y verla a los ojos, donde lo único que ambos transmitían era el deseo de correrse por lo cual estaba confundida sobre el porque de que la detuviera.
- Esto no es lo que quiero - escuchar eso le dolió, ¿acaso se estaba arrepintiendo?, pero esa mirada le decía lo contrario, así que no entendía que era lo que quería decir Natsu en este momento, - No es suficiente, no me satisface solo rozarnos... Quiero estar dentro de ti Luce - casi siente que se desmayaba por la emoción, Natsu quería consumar el acto por completo, ser uno con ella y que el infierno se congele si alguien le trataba de impedir satisfacer ese deseo que también era el suyo-
No hubo necesidad de palabras, solo una sonrisa y ella se acomodo sobre el, en este momento se sentía como una zorra, estaba por tomar la pureza de un niño con una monstruosa polla, pero no le importaba, de hecho entre mas lo pensaba mas se humedecía en preparación para lo que estaba por ocurrir. Un ultimo vistazo a los ojos del otro y esta vez se sostuvieron la mirada mientras ella se preparaba para descender sobre el eje del pelirrosa y hacerse en el proceso una mujer y hacerlo a el un hombre.
- E-es mi p-pr-primera vez Natsu, así que hagamoslo lento hasta que me acostumbre ¿si? - estaba temerosa y era normal, después de todo estaba por darle a Natsu su virginidad y pese al cuerpo pequeño que ahora tenia el pelirrosa su miembro era un enorme contraste por lo que temía que tamaño monstruo le hiciera daño y agradeció cuando el asintió dejándola tomar el liderazgo en esto, - no te preocupes Luce, de hecho también sera mi primera vez, así que también estoy nervioso - escuchar eso la lleno de felicidad y la hizo sentir especial, después de todo no importaba con cuantas chicas lo tuviese que compartir, ella sería su primera mujer y eso nadie podría arrebatárselo jamas, así que empezó a bajar para empalarse en la enhiesta verga bajo ella bañándose en los jugos de su sexo.
Sentir su coñito expandirse mientras recibía la enorme polla de su ahora novio era una sensación indescriptible y que contrario a lo que esperaba fue mas placentera que dolorosa. Cada centímetro de gruesa carne entrando en su húmedo sexo era un mundo de placer, placer que crecía y crecía, estaba al bode de perder la cordura, y entonces sintió como la verga que entraba en ella hacia tope con una barrera en ella, la barrera natural prueba de su estado virginal y que muy pronto esa polla destruiría para hacerla mujer, su mujer.
Decidió deleitarse con el beso que la punta del miembro de Natsu le daba a su himen un rato y contrario a lo que esperaba, Natsu no le reprocho que se detuviera, de hecho al ver su rostro podía decir que estaba disfrutando de la sensación tanto como ella y sus leves gruñidos de placer se lo demostraban, podría seguir así toda la vida, pero el interior de su coño reclamaba que esa polla entrara por completo de una vez y no creía que pudiera esperar mas, por lo que se preparo para terminar de ensartarse ella misma con el miembro de su pelirrosa.
Sin embargo ocurrió algo que no previo que pasara, tan en su mundo se encontraba que cuando se re acomodo para terminar el trabajo, uno de sus pies resbalo y esa perdida de equilibrio acabo haciendo que cayera bruscamente sobre el eje del pelirrosa quitándose la virginidad en el proceso de una manera inesperada, no solo eso, por lo abrupto de la penetración final, sintió como la polla de Natsu acabo incluso tomando la virginidad de su útero,"dos por uno" pensó con un poco de humor la rubia en ese momento.
Contrario a lo que creyó que ocurriría ese desliz que acabo con su virginidad de forma tan abrupta no le dolió en lo mas mínimo, por el contrario la envió hasta los niveles máximos de placer y en cuanto su cuerpo asimilo lo que ocurrió ya no resistió mas y se abandono al placer que la embargaba y finalmente luego de casi dos semanas resistiendo el deseo de masturbarse para satisfacer su calentura, se corrió intensamente, tan intensamente que e orino de placer, algo a lo que contribuyo el escuchar a Natsu gruñir para seguidamente sentirlo disparar ráfaga tras ráfaga de leche de polla hirviendo en lo profundo de su útero.
- Luceeee - ese placentero jadeo de parte del pelirrosa fue todo lo que fue capaz de pronunciar pues su mente ahora estaba en blanco, se sentía demasiado bien en el interior de Lucy y como era de esperar de alguien como Natsu, aun no tenia suficiente, dudaba que llegara el día en que lo tuviese.
- Natshuuu - de manera similar la rubia estaba tratando de organizar sus ideas, aunque por desgracia lo único que llegaba a su mente eran las demandas de su cuerpo por que empezara a moverse para prolongar el placer lo máximo posible.
- Aun no es suficiente - fue lo dicho por ambos de manera sincronizada, para posteriormente verse a los ojos con amor y continuar saciando la lujuria que ahora los invadía.
No lo hicieron lento, de hecho la sola idea les disgustaba, luego del orgasmo conjunto que acababan de tener querían repetirlo rápidamente por lo que Lucy empezó a cabalgarlo con desesperación y Natsu contribuía con fuertes estocadas al fondo de la rubia, el sudor los cubría esta vez dándole a la rubia un aspecto aun mas obsceno a ojos del mago de fuego quien hipnotizado por el constante sube y baja de los pechos de Lucy ahora perlados de sudor no resistió mas el hambre que le producían y una vez mas los devoro, solo que esta vez la rubia podía sentir como los chupaba como si deseara beberse la leche que ellos producían, aunque claro esta aun no podía lactar, sin embargo tal acción tan desesperada le trajo a la mente el recuerdo de su sueño la noche del juego y la idea de intentar recrear lo visto en el mismo surgió en su mente, "tal vez en otra ocasión sera", fue el pensamiento de la rubia antes de abandonarse por completo al placer que sentía y unos segundos después correrse de nuevo junto a Natsu, quien pese a ser la tercera vez que se corría no perdía ni un poco la dureza en su miembro.
- Aun no es suficiente - era increíble como parecían estar sincronizados pues ambos demandaron de nueva cuenta continuar, pero esta vez la rubia no soporto mas y se agacho un poco hasta alcanzar los labios del pelirrosa cayendo sobre la espalda de este ultimo en el proceso.
Se besaron intensamente, dejando que sus lenguas se conocieran aun mas en ese erótico y obsceno baile que ocurría en sus bocas, intercambiando saliva, reconociendo la boca del otro y luchando al mismo tiempo por prevalecer y dominar la lengua contraria. Mientras el beso ocurría y estando imposibilitado para alcanzar las ubres de la rubia, Natsu decidió bajar sus manos hasta su cintura donde la envolvió en un abrazo, cosa que rápidamente la rubia aprovecho para con sus piernas a lado y lado del cuerpo del pelirrosa, comenzar a subir y bajar sus caderas y solo sus caderas pues no estaba dentro de sus planes permitir que el resto de su cuerpo se separara de la calidez que emanaba el cuerpo de Natsu.
Continuaron en esa posición por al menos 30 minutos mas, hasta que se corrieron una vez mas y cada vez que Lucy sentía al pelirrosa explotar en su interior solo aumentaba su placer y le sorprendía que contra todo pronostico la vara de Natsu aun se mantenía erguida y lista para la acción, "es Natsu de quien hablamos, así que no debería sorprenderme" se dijo a si misma en sus pensamientos la rubia, antes de separarse del beso que habían mantenido todo este tiempo, sus labios hinchados de tanto besarse pero sin ninguna intensión de dejarlo, se vieron a los ojos y con una sonrisa dijeron al unisono, - aun no es suficiente - al parecer aun tenían mucha lujuria que saciar.
Esta vez amos querían probar algo diferente así que la rubia muy a su pesar saco de su húmeda intimidad el miembro de Natsu y al verlo sintió deseo de volverlo a meter, pues lo que vio era un monumento a la virilidad y la lujuria, erguido, duro, caliente y bañado en los jugos de su coño, pero resistió ese impulso en pro de saciar un deseo diferente, un deseo que una vez vio su miembro solo incremento el hambre que el mismo le producía. Por lo que sin mas demora le dio la espalda al pelirrosa y colocando la cabeza del mismo entre sus piernas bajo hasta encontrarse cara a cara con el miembro que hasta hace poco había estado remodelando la forma de su coñito, "ahhh, se antoja tan delicioso" fue el ultimo pensamiento de la rubia antes de proceder.
Por otro lado Natsu tenia pensamientos similares a la rubia en cuanto a lo que quería a continuación con la rubia por lo que en cuanto la rubia se posiciono sus ojos quedaron fijos en la sublime visión que tenia frente a el, lo veía y no lo creía, ¿de verdad había estado dentro de eso?, ¿había estado penetrando esa pequeña cavidad?, se veía tan estrecho que le sorprendió que de verdad hubiese entrado en primer lugar, pero considerando lo vivido hace solo unos instantes era imposible negar la realidad, en especial porque aun ahora la rendija frente a el continuaba derramando sus jugos, chorreando por sus piernas ahora combinado un poco con su propia esencia y contrario a lo que se esperaría, la visión solo le causo hambre, no le importaba mas que probar el coño frente a el, es coño lleno de su semilla, "con todo lo que e corrí hasta podría quedar embarazada" y ese pensamiento solo hizo que su polla diera un respingo ante la idea de preñarla.
Lucy vio ese ligero movimiento por parte del miembro frente a ella y lo tomo como una anhelante invitación a que hiciera lo que quería, algo a lo que no se negó y moviendo un pequeño mecho de su cabello tras su oreja, rápidamente engullo lo mas que podía el miembro masculino, que no fue mucho considerando que era la primera vez que lo hacia. Pronto sintío la recompensa a su esfuerzo cuando sintió la lengua de Natsu recorrer su raja por completo, era su primer 69 y como tal lo hacían torpemente, pero dejándose llevar por sus instintos fueron mejorando hasta que ambos lo hacían mejor. Lucy cada vez engullía mas de la hombría de Natsu y Natsu por su parte encontraba cada vez mas fácilmente los puntos de placer dentro del coño de Lucy con su hambrienta lengua.
Estuvieron así un rato hasta que ninguno de los dos soporto mas las atenciones orales del otro y se corrieron una vez mas, solo que en ningún momento a alguno de los dos se le paso por la cabeza la idea de retirar su boca de su actual posición, querían probar el sabor de su pareja por encima de todo y grabarlo en lo profundo de su mente, aunque claro esta que en el caso de la rubia seria una re confirmación del sabor que ya había probado antes y que ahora recibía directamente en su boca, algo que realmente disfruto mas.
Era increíble, pero ahora estaban totalmente borrachos de lujuria, luego de ese delicioso licor que era la esencia del otro perdieron lo poco que les quedaba de cordura, por lo que regresando a una posición en la que sus intimidades se besaran y con sus ojos ensombrecidos por el deseo que ahora los dominaba por completo, una vez mas de forma sincronizada hablaron para expresar su sentir.
- Aun no es suficiente - esta vez lo dijeron en un susurro, pero aun así audible para su pareja y una vez mas se sumergieron en el placer carnal que sentían al estar juntos. Ella rápidamente se empalo en la vara de Natsu y ya no se detuvo de rebotar sobre su pequeño cuerpo hasta que se sintió morir por tanto placer, algo en lo que Natsu estaba mas que complacido de acompañarla.
Para cuando acabaron su acto la luna estaba en su punto mas alto, habían sido horas desde que empezaron y no se detuvieron hasta sentirse satisfechos, total y plenamente satisfechos, algo que en el caso de la rubia era mas que notorio pese a su estado.
La rubia ahora estaba boca abajo con las piernas abiertas, no podía cerrarlas aunque lo intentara pues estaban entumidas y de su coño un rio de semen y jugos vaginales salia sin cesar, estaba sudorosa y su respiración era errática pero totalmente feliz. Natsu por otro lado estaba intentando recuperar el aliento, había sido increíble y entre mas lo hacía con Lucy mas hambre sentía por su cuerpo, mas quería escucharla gemir su nombre, mas quería impregnarla con su esencia, marcarla como suya y solo suya, ahora con Lucy bajo el, respirando del mismo modo que el, sentir que estaba tan satisfecha y era a causa de el lo lleno de orgullo.
- Ne Natsu... te amo - dijo la rubia haciendo una pausa para recuperar el aliento, estaba al borde de caer inconsciente y no quería hacerlo sin primero decir aquello que su corazón sentía.
- Yo te amo también Lucy - la respuesta del pelirrosa fue acompañada por dulces besos sobre su espalda, algo que ciertamente encontro adorable y reconfortante luego de la maratonica jornada que habían tenido esa noche, - Ne luce... - fue el llamado del pelirrosa, llamado que fue atendido por la rubia a suras penas pues se preparaba para dormir finalmente.
- Aun no es suficiente - fue el ultimo comentario hecho por Natsu antes de prepararse para continuar una vez mas, algo que hizo que el sueño y el cansancio desaparecieran del cuerpo de la rubia que abrió los ojos alarmada y sorprendida, pues al parecer su ahora pequeño novo no tenia la intención de dejarla dormir esa noche y lo confirmo cuando Natsu levanto su trasero a una posición mas accesible para el y luego una vez mas se enterro en ella recibiendo a cambio un ahogado gemido de su parte.
-CONTINUARA-
Bueno un capitulo mas a la bolsa y como verán aquí ya empezó lo hot, una disculpa si no me quedo bien pero no es mi fuerte, intentare mejorar si no les gusto, pero me gustaría saber que les pareció así que espero ver sus opiniones en los reviews.
Como saben ya tengo planeado lo que sera la historia y no es algo que este sujeto a cambios a no ser que sean menores, así que para aquellos que no les guste la historia les recuerdo que no están obligados a leerla, pueden salirse cuando quieran.
Si les gusto pues espero sus reviews, que si bien no les cuesta nada escribir, para mi so una motivación para continuar con las historias que creo.
